Fesols de Santa Pau con sabor a mar
Siempre os digo que tengo la suerte de tener buenos amigos. De entre ellos, amigas blogueras con las que comparto trocitos de vida y no sólo culinaria. Cuando no viven cerca, comentamos lo que nos apetecería conocernos en persona y no siempre es posible o por la distancia o por la vida. Una de mis amigas es Silvia, Chup, chup, chup, a la que seguro que muchos conocéis porque tiene un blog con recetas deliciosas y unos panes dignos de un buen horno. Por suerte, Silvia y yo no estamos tan lejos y sólo teníamos que conseguir cotejar horarios y planificar un encuentro para conocernos.
Fue a principios de febrero cuando por fin lo conseguimos Ella vino desde Barcelona hasta Benicarló y yo la recogí para dirigirnos a Peñíscola. La ciudad que el Mediterráneo abraza y la convierte, en la #ciudadenelmar, era sin duda el mejor lugar para pasar un día soleado de invierno con una temperatura ideal. Unas cuantas horas por delante fueron suficientes para recorrer una ciudad famosa por sus enclaves de cine, su precioso casco histórico coronado por el castillo del Papa Luna sus casas blancas y azules, macetas, flores… el intenso azul del cielo que se une con el mar surcado por gaviotas, la arena blanca. Subimos y bajamos pendientes tranquilamente, parándonos para hacer fotos porque en Peñíscola, cualquier enclave y con poca gente, es espectacular.
Me ha pasado ya anteriormente y es una suerte. Conocer a alguien en persona y darte cuenta de que empezar a hablar y compartir es de lo más natural, te sientes cómoda. La única diferencia es poderte dar unos buenos abrazos, que eso por teléfono o virtualmente, todavía no es posible. Ya veremos cuando llegue el 5G…😅
Después de comer, volvimos a Benicarló. Dimos una vuelta y compré alcachofas como ya os comenté en la receta de los Flanes de alcachofa y quesos. El fin de la jornada fue en Benicarló, tomando un té, mientras la luz del sol se atenuaba y el fresco aumentaba. Nos despedimos con las ganas de volver a encontrarnos y con el objetivo de ponernos a cocinar con los ingredientes regalados.
L as dos elegimos un regalo para la otra y coincidimos en algo de nuestra tierra y relacionado con nuestra gastronomía. Hoy es el día en el que las dos publicamos receta. Ella tenía obligatoriamente que preparar un arroz muy de mi casa y yo podía elegir con qué combinar las maravillosas judías que me regaló. Silvia me trajo Fesols de Santa Pau, unas alubias blancas con un gusto muy suave gracias a que son cultivadas en la tierra volcánica de la comarca La Garrotxa. Son blancas, muy pequeñas y redondeadas. En julio de 2015 la Comisión Europea les otorgó el certificado de Denominación de Origen Protegida, Fesols de Santa Pau.
No sabía muy bien qué preparar porque no soy una experta en cocinar legumbres. Lo único que tenía claro era que iba a utilizar alcachofa y que quería combinarlas con ingredientes del mar. Tras dos intentos, me quedo con esta preparación sencilla, pero deliciosa. Compré galeras y berberechos frescos, preparé un buen fondo de pescado y sólo os digo que este guiso está muy rico. Quise probar a cocinar los fesols en la olla rápida para ver si el resultado era óptimo, como así fue. Con el berberecho fresco, conseguí que el sabor de mar esté bien presente en el plato. Alcachofas y un poco de arroz, alguna que otra verdura, acompañan a estas alubias. Si os sobra, al día siguiente, todavía están mejor.
Gràcies Silvia. Un plaer poder passar amb tu un dia tan bonic. Espero que t'agrade la meua recepta.
Ingredientes
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo
- 100 g de galeras frescas (langostinos o gambas)
- 60 g de espinacas frescas
- 2 alcachofas pequeñas
- 2 alcachofas pequeñas
- 3 cucharadas de tomate natural o conserva
- un trocito de alga negra
comestible o la que os guste (opcional)
- 100 g de Fesols de Santa Pau
- un puñado de arroz de grano redondo
- una cucharadita de café de pimentón de la Vera
- una pizca de cúrcuma en polvo
- sal y pimienta negra
- 500 g de caldo de pescado
Antes de empezar…
- La noche antes, lavar las alubias y ponerlas a remojo en un bol con agua fría (8 h como mínimo).
- Al día siguiente, escurrir y aclarar con agua fresca.
- Como los berberechos ya están depurados, yo sólo los enjuago con agua (ver notas).
- Quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos y ponerlas en agua con un poco de perejil.
- Cortar el alga en trocitos y ponerla a remojo en un poco de agua.
- Preparar, si no lo tenemos, un buen caldo de pescado con morralla y otro tipo de pescado de roca, cabezas de merluza o de rape...
- Pelar los dientes de ajo, quitar el germen y laminarlos.
- Lavar bien las espinacas, dejarlas escurrir y trocearlas menudas (tallos y hojas).
Preparación en olla rápida WMF plus
- Poner el aceite en la olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.
- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.
- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.
- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.
- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra.
- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla. Poner la vitrocerámica al 7.
- Cuando esté fuera el primer anillo, bajar el fuego al 4 y programar 5 minutos.
- Apagar el fuego y no abrir la olla. Antes de abrirla, moverla un poco.
- Abrir la olla y subir un poco el fuego. Agregar los berberechos, poner la tapa sin cerrar y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.
- Servir caliente.
Preparación tradicional
- Poner los fesols de Santa Pau en una olla y cubrirlos con agua. Cocer a fuego lento, durante una hora y media, más o menos.
- Ir añadiendo agua fría cuidando de que no se formen borbotones y controlando que los fesols estén cubiertos siempre de agua. De esta forma, no se romperá la piel.
- Cuando estén tiernos, escurrirlos.
- Poner el aceite en una olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.
- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.
- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.
- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.
- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra.
- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla.
- Cocer a fuego medio hasta que el arroz esté hecho. Unos 17 minutos aproximadamente.
- Agregar los berberechos, tapar la olla y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.
- Servir caliente.
Notas:
- El sabor a mar de este plato lo aportan principalmente, los berberechos. Los pongo al final para que no se cuezan en exceso y no pierdan su aroma oceánico y su sabor característico. Es necesario comprarlos y comprobar que se encuentran vivos. Si el molusco está fresco, debe desprender un aroma nítido y con reminiscencias oceánicas. Pincha aquí, para saber más sobre este molusco.
- Probé a cocer los fesols de Santa Pau directamente en la olla rápida tal y como hago con el resto de legumbres. El resultado fue óptimo. La piel no se resquebrajó y quedaron blandos y cremosos. Ahorré mucho tiempo de cocción.
- Agregué espinacas y alcachofas porque son verduras de temporada y me gustan. También ambas hortalizas aportan al plato muchas propiedades.
- Las algas, hace tiempo que las añado a los platos de legumbres, para facilitar su digestión y para aprovechar sus magníficas propiedades. Se suele utilizar alga Kombu, la que yo tenía era otro tipo que compré en un supermercado chino.
- También combiné la cúrcuma y la pimienta negra con el fin de activar sus beneficios:
- Por un lado, la curcumina tiene acción antioxidante, antiinflamatoria, antiséptica, antibacteriana y antifúngica 6; y por otro, la piperina ha demostrado ser efectiva para aliviar las náuseas, los dolores de cabeza, la indigestión y los procesos inflamatorios. Pincha aquí si quieres saber más.
- Hace tiempo que mi endocrino me recomendó agregar un poco de arroz a las leguminosas. La judía es un alimento muy completo, pero la proteína de la judía es deficitaria en metionina y por ello, disminuye la calidad protéica de este alimento. Si añadimos arroz, se suple esa falta de metionina y el plato que comemos, es una excelente fuente de proteína de alta calidad.
Bon profit!




















