Fesols de Santa Pau con sabor a mar


Siempre os digo que tengo la suerte de tener buenos amigos. De entre ellos, amigas blogueras con las que comparto trocitos de vida y no sólo culinaria. Cuando no viven cerca, comentamos lo que nos apetecería conocernos en persona y no siempre es posible o por la distancia o por la vida. Una de mis amigas es Silvia, Chup, chup, chup, a la que seguro que muchos conocéis porque tiene un blog con recetas deliciosas y unos panes dignos de un buen horno. Por suerte, Silvia y yo no estamos tan lejos y sólo teníamos que conseguir cotejar horarios y planificar un encuentro para conocernos.

Fue a principios de febrero cuando por fin lo conseguimos Ella vino desde Barcelona hasta Benicarló y yo la recogí para dirigirnos a Peñíscola. La ciudad que el Mediterráneo abraza y la convierte, en la #ciudadenelmar, era sin duda el mejor lugar para pasar un día soleado de invierno con una temperatura ideal. Unas cuantas horas por delante fueron suficientes para recorrer una ciudad famosa por sus enclaves de cine, su precioso casco histórico coronado por el castillo del Papa Luna sus casas blancas y azules, macetas, flores… el intenso azul del cielo que se une con el mar surcado por gaviotas, la arena blanca. Subimos y bajamos pendientes tranquilamente, parándonos para hacer fotos porque en Peñíscola, cualquier enclave y con poca gente, es espectacular.

Me ha pasado ya anteriormente y es una suerte. Conocer a alguien en persona y darte cuenta de que empezar a hablar y compartir es de lo más natural, te sientes cómoda. La única diferencia es poderte dar unos buenos abrazos, que eso por teléfono o virtualmente, todavía no es posible. Ya veremos cuando llegue el 5G…😅

Después de comer, volvimos a Benicarló. Dimos una vuelta y compré alcachofas como ya os comenté en la receta de los Flanes de alcachofa y quesos. El fin de la jornada fue en Benicarló, tomando un té, mientras la luz del sol se atenuaba y el fresco aumentaba. Nos despedimos con las ganas de volver a encontrarnos y con el objetivo de ponernos a cocinar con los ingredientes regalados.

Las dos elegimos un regalo para la otra y coincidimos en algo de nuestra tierra y relacionado con nuestra gastronomía. Hoy es el día en el que las dos publicamos receta. Ella tenía obligatoriamente que preparar un arroz muy de mi casa y yo podía elegir con qué combinar las maravillosas judías que me regaló. Silvia me trajo Fesols de Santa Pau, unas alubias blancas con un gusto muy suave gracias a que son cultivadas en la tierra volcánica de la comarca La Garrotxa. Son blancas, muy pequeñas y redondeadas. En julio de 2015 la Comisión Europea les otorgó el certificado de Denominación de Origen Protegida, Fesols de Santa Pau.

No sabía muy bien qué preparar porque no soy una experta en cocinar legumbres. Lo único que tenía claro era que iba a utilizar alcachofa y que quería combinarlas con ingredientes del mar. Tras dos intentos, me quedo con esta preparación sencilla, pero deliciosa. Compré galeras y berberechos frescos, preparé un buen fondo de pescado y sólo os digo que este guiso está muy rico. Quise probar a cocinar los fesols en la olla rápida para ver si el resultado era óptimo, como así fue. Con el berberecho fresco, conseguí que el sabor de mar esté bien presente en el plato. Alcachofas y un poco de arroz, alguna que otra verdura, acompañan a estas alubias. Si os sobra, al día siguiente, todavía están mejor.

Gràcies Silvia. Un plaer poder passar amb tu un dia tan bonic. Espero que t'agrade la meua recepta.
Ingredientes

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo
- 100 g de galeras frescas (langostinos o gambas)
- 60 g de espinacas frescas
- 2 alcachofas pequeñas
- 3 cucharadas de tomate natural o conserva
- un trocito de alga negra comestible o la que os guste (opcional)
- 100 g de Fesols de Santa Pau
- un puñado de arroz de grano redondo
- una cucharadita de café de pimentón de la Vera
- una pizca de cúrcuma en polvo
- sal y pimienta negra
- 500 g de caldo de pescado
- 200 g de berberechos frescos depurados

* una olla rápida WMF plus de 3 l

Antes de empezar…

- La noche antes, lavar las alubias y ponerlas a remojo en un bol con agua fría (8 h como mínimo).

- Al día siguiente, escurrir y aclarar con agua fresca. 

- Como los berberechos ya están depurados, yo sólo los enjuago con agua (ver notas). 

- Quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos y ponerlas en agua con un poco de perejil.

- Cortar el alga en trocitos y ponerla a remojo en un poco de agua.

- Preparar, si no lo tenemos, un buen caldo de pescado con morralla y otro tipo de pescado de roca, cabezas de merluza o de rape...

- Pelar los dientes de ajo, quitar el germen y laminarlos. 

- Lavar bien las espinacas, dejarlas escurrir y trocearlas menudas (tallos y hojas).
Pasándolo bien por Peñíscola
Preparación en olla rápida WMF plus

- Poner el aceite en la olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.

- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.

- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.

- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.

- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra. 

- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla. Poner la vitrocerámica al 7.

- Cuando esté fuera el primer anillo, bajar el fuego al 4 y programar 5 minutos.

- Apagar el fuego y no abrir la olla. Antes de abrirla, moverla un poco.

- Abrir la olla y subir un poco el fuego. Agregar los berberechos, poner la tapa sin cerrar y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.

- Servir caliente.
Preparación tradicional

- Poner los fesols de Santa Pau en una olla y cubrirlos con agua. Cocer a fuego lento, durante una hora y media, más o menos.

- Ir añadiendo agua fría cuidando de que no se formen borbotones y controlando que los fesols estén cubiertos siempre de agua. De esta forma, no se romperá la piel. 

- Cuando estén tiernos, escurrirlos.

- Poner el aceite en una olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.

- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.

- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.

- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.

- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra. 

- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla. 

- Cocer a fuego medio hasta que el arroz esté hecho. Unos 17 minutos aproximadamente.

- Agregar los berberechos, tapar la olla y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.

- Servir caliente.
Notas:

- El sabor a mar de este plato lo aportan principalmente, los berberechos. Los pongo al final para que no se cuezan en exceso y no pierdan su aroma oceánico y su sabor característico. Es necesario comprarlos y comprobar que se encuentran vivos. Si el molusco está fresco, debe desprender un aroma nítido y con reminiscencias oceánicas. Pincha aquí, para saber más sobre este molusco.

- Probé a cocer los fesols de Santa Pau directamente en la olla rápida tal y como hago con el resto de legumbres. El resultado fue óptimo. La piel no se resquebrajó y quedaron blandos y cremosos. Ahorré mucho tiempo de cocción.

- Agregué espinacas y alcachofas porque son verduras de temporada y me gustan. También ambas hortalizas aportan al plato muchas propiedades.

- Las algas, hace tiempo que las añado a los platos de legumbres, para facilitar su digestión y para aprovechar sus magníficas propiedades. Se suele utilizar alga Kombu, la que yo tenía era otro tipo que compré en un supermercado chino. 

- También combiné la cúrcuma y la pimienta negra con el fin de activar sus beneficios: 
  •  Por un lado, la curcumina tiene acción antioxidante, antiinflamatoria, antiséptica, antibacteriana y antifúngica 6; y por otro, la piperina ha demostrado ser efectiva para aliviar las náuseas, los dolores de cabeza, la indigestión y los procesos inflamatorios. Pincha aquí si quieres saber más.
- Hace tiempo que mi endocrino me recomendó agregar un poco de arroz a las leguminosas. La judía es un alimento muy completo, pero la proteína de la judía es deficitaria en metionina y por ello, disminuye la calidad protéica de este alimento. Si añadimos arroz, se suple esa falta de metionina y el plato que comemos, es una excelente fuente de proteína de alta calidad.

Bon profit!

Potaje de pulpo, olla rápida


¿Llego tarde? No es Cuaresma, no hace mucho frío ya… da igual me parece que este potaje aún puede apetecer y mucho. Se me ocurrió porque compré unos pulpos y no sabía qué hacer con ellos. Tenía muy claro que me los tendría que comer yo sola y un potaje, me pareció una opción perfecta. No me he arrepentido.

La olla rápida la uso muchísimo y en cuestión de este tipo de guisos, todavía más. No tengo mucho tiempo y no sólo es cuestión de rapidez, también de sabor. 

Ingredientes que no se suelen utilizar en un potaje, al menos en mi caso, han contribuido a que el resultado haya gustado y me quede con ganas de repetir. Os aseguro que al día siguiente, todavía estaba más bueno.

Espero que os guste.
Ingredientes 2 personas aproximadamente

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- 1 cucharadita de pasta de ajos o 1 diente de ajo
- 40 g de cebolla 
- 90 g de tomate 
- 30 g de chirivía 
- 100 g de acelgas 
- un trozo pequeño de alga nori (opcional)
- 50 g de vino de Ribeiro (o vino blanco) 
- 120 g de garbanzo Pedrosillano
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera 
- 350 g de pulpo pequeño (3 pulpos) 
- 200 g de agua
- sal

* olla rápida WMF Perfect plus 3 l

Antes de empezar…

- Congelar los pulpos antes de cocinarlos. Sacarlos del congelador con antelación y dejarlos descongelar. Colocarlos después sobre varias hojas de papel de cocina para que absorba el resto de agua.

- El día anterior, poner los garbanzos a remojo. Yo los tengo congelados para usarlos cuando los necesito y ahorrarme el remojo previo.

- Pelar el diente de ajo y picarlo menudo (si no utilizamos la pastade ajos).

- Pelar la cebolla, el tomate y la chirivía. Cortarlos en trozos.

- Lavar las acelgas, secarlas y cortarlas en trozos.

- Cortar con unas tijeras el alga nori. Los trocitos deben ser muy pequeños.

- Lavar los pulpos, separar el cuerpo de las patas. Cortar el cuerpo en trozos no muy grandes.
Preparación olla rápida

- Verter el aceite en la olla. Cuando esté caliente, agregar la pasta de ajos o el ajo picado. Sofreír un poco e incorporar la cebolla y una pizca de sal. 

- Cuando la cebolla esté blanda, incorporar la chirivía y sofreír unos minutos, removiendo de cuando en cuando. 

- Agregar el tomate y seguir sofriendo a fuego lento. Añadir las acelgas, los trocitos de alga y el vino. Dejar cocer hasta que el vino se evapore y las acelgas reduzcan. 

- Agregar los garbanzos y el pulpo. Incorporar el pimentón. Sofreír unos segundos, sin dejar de remover, para que el pimentón no se queme. 

- Verter el agua, tapar la olla y cerrarla. 

- Cuando hayan subido las dos rayas, bajar el fuego (en mi vitro al 4) y dejar cocer unos 20 minutos. Cuando pase el tiempo, apagar el fuego y dejar la olla tapada hasta que se enfríe. 

Preparación tradicional 

- El mismo proceso que en la olla rápida, pero agregando más agua porque será necesario más tiempo para que el pulpo y los garbanzos se cuezan. 

Notas: 

- Suelo tener alubias y garbanzos congelados tras haberlos hidratado durante la noche en agua. De este modo, cuando hago un guiso, siempre los tengo a mano. Los tarros que venden contienen sal y yo prefiero controlar ese tema. 

- Mi olla es rápida por lo que los tiempos de cocción pueden variar en las vuestras. 

- La cantidad de agua dependerá de si os gusta más o menos espeso y de la cantidad de verduras que le añadamos. 

- Puse chirivía porque me gusta usarla de otras formas, pero añadí poca cantidad para que no influyera demasiado en el sabor del potaje. Ya lo habéis comprobado en otras recetas. Si no os gusta, usad patata, en mayor o menor cantidad. 

- Tenía pocas acelgas y no utilicé tampoco, muchos garbanzos. Para mí, perfecto así. 

- Las algas cada vez las utilizo más en mi cocina. Tenía nori y le puse muy poca porque no quería sabor, sino hacer un guiso mucho más digerible. 

- He hecho muchas veces la pasta de ajos, pero no siempre, recuerdo indicarlo en las recetas. Una vez elaborada, se conserva a la perfección en un bote de cristal en la nevera. Evita tener ajos que se pasan y es muy rápida de utilizar. 

- El toque del vino, se me ocurrió e imagino que confiere sabor al potaje. 

- El tiempo de cocción dependerá del tipo de garbanzo que se utilice y de la dureza del agua, pero en este caso, preferí aumentarlo para que el pulpo no quedara duro. 


Bon profit!

Potaje de garbanzos y espinacas a la antigua


El potaje, aunque se come durante todo el año, es tradicional prepararlo en Cuaresma. Hay quien le añade bacalao, o utiliza espinacas o acelgas. Mi suegra, que nació en la Mancha, solía hacer una especie de croquetas de pan, huevo y ajo, a los que llamaba "panecicos". Los agregaba al potaje y estaba muy bueno. Tengo otras recetas publicadas de potaje que varían un poco con respecto a ésta: Potaje de espinacas, garbanzos y huevo picado, o este Potaje de puerros y patatas, que no se parece en nada al tradicional. Por último, un Potaje de alubias rojas con bacalao, que está delicioso y en olla rápida, se prepara en nada.

Esta receta también forma parte del libro antiguo, Formulario Práctico de Cocina, publicado en la ciudad de Valencia en 1926. Os lo presenté en la receta de Cocido a la nieve. Se trata de un potaje de garbanzos y espinacas tradicional, que se encuentra en un apartado especial de Potajes. La preparación es diferente a la que yo he hecho siempre o he visto en otros blogs de cocina. Con lo que me gusta el potaje, disfruté mucho comiéndolo; es un plato muy adecuado para estas fechas, para quien siga o no, preceptos de la Cuaresma. A mí me encanta añadirle hierbabuena fresca, pero en su defecto, nos puede valer la seca. Espero que os guste.

Os añado el texto original del libro para que veáis cómo redactaron en su momento la receta. 

Se ponen a hervir en un puchero los garbanzos, remojados el día anterior, y se añaden las espinacas limpias y cortadas a pedazos, hierbas finas de potaje y especias. Se fríen dos ajos, un poco de tomate y pimentón y se echa donde están los garbanzos y hierbas. En el almirez se machacan dos yemas de huevo duro y dos cucharadas de garbanzos para espesar el caldo.
Ingredientes

- 2 dientes de ajo
- 150 g de espinacas frescas
- 100 g de tomate
- 1 ramita de hierbabuena fresca y en su defecto, 1 cucharadita de café de seca
- 1 cucharadita de café de pimentón dulce
- 150 g de garbanzos
- sal
- dos yemas de huevo
- agua 

Preparación tradicional (2 personas)

- Poner a remojo los garbanzos la noche anterior. 

- Pelar los ajos y laminarlos. Lavar y cortar las espinacas. Pelar el tomate y cortarlo en daditos. Si vamos a utilizar hierbabuena fresca, picar las hojas. Reservar.

- Poner en la cazuela el aceite y cuando está caliente añadir los ajos y las espinacas. Una vez las espinacas han reducido, agregar el tomate y seguir sofriendo hasta que esté en su punto.

- Incorporar la sal, la hierbabuena y por último, la cucharadita de pimentón dulce. Remover unos segundos hasta que esté todo bien integrado evitando que el pimentón se queme.

- Agregar los garbanzos previamente escurridos al potaje. Remover de nuevo y cubrir con agua.

- Cocer durante unos minutos o hasta que comprobemos que los garbanzos están tiernos.

- Mientras, se prepara el guiso, hervir los dos huevos durante 10 minutos. Cuando estén fríos, quitar la cáscara y extraer las yemas.

- Colocar las yemas en un almirez y cuando estén los garbanzos ya cocidos, agregar a las yemas 2 cucharadas de garbanzos. Picar bien hasta que esté todo triturado.

- Agregar al potaje el contenido del almirez con el fin de que espese.

- Servir caliente.

Notas:

- El tiempo de cocción dependerá del tipo de garbanzo que se utilice y de la dureza del agua.

- La cantidad de agua dependerá de si nos gusta el potaje más o menos espeso. Agregar la mezcla de garbanzos y yemas lo espesa bastante.

Bon profit!

Potaje de alubias rojas con bacalao, olla rápida


Por tradición es época de comer bacalao, pero en casa, siempre ha sido tradición familiar, culinaria y religiosa, ya que lo de no comer carne se seguía a rajatabla. La explicación culinaria, imagino que está en que al ser un pueblo del interior, el pescado era más difícil de encontrar y el bacalao era la solución. El bacalao forma parte de muchas de las recetas familiares y una de ellas es el potaje.

Este potaje me lo comí yo sola y me encanta. Tenía alubias rojas y bacalao congelados. Sólo tenía que añadir un sofrito de verduras junto a las espinacas y listo. Un plato completo, barato y sabroso al que el bacalao le da un buen sabor. ¡Mecachis!, esta receta me hubiera valido para Reciclando Sabores, pero bueno…

Espero que os guste.
Ingredientes para 1 persona

- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla pequeña
- 1 tomate de pera
- 2 dientes de ajo
- 4 puñados grandes de espinacas frescas
- 80 g de alubias rojas ya remojadas 
- 1 trozo de bacalao congelado desalado
- ½ cucharada de harina
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- sal (opcional, yo no le puse)
- 250 g de agua

Preparación en olla rápida 

- Trocear el tomate, la cebolla y los dientes de ajo.

- Verter el aceite en la olla.

- Añadir el tomate, la cebolla y los ajos. Sofreír unos minutos.

- Añadir las espinacas. Sofreír sin dejar de remover, hasta que reduzcan.

- Añadir el pimentón de la Vera, dar unas vueltas e inmediatamente añadir la harina, volviendo a remover unos segundos.

- Inmediatamente, añadir las alubias y posar el bacalao encima.

- Verter el agua y cerrar la olla. Es importante que la cantidad de líquido no sea inferior a ¼ de litro, que es el agua que yo he añadido.

- Poner en la fuente de calor fuego fuerte y esperar a que suba el anillo 2. Una vez, ha subido el anillo 2, bajar el fuego al 4 y dejar que cueza unos 15 minutos. 

- Retirar la olla de la fuente de calor. Cuando descienda la válvula y esté totalmente oculta en el mango, deslizar la corredera de cocción hasta la posición ABIERTO. Cuando deje de salir vapor, agitar la olla un poco, para deshacer las burbujas de vapor que se hayan formado en los alimentos. Al ser legumbres, no se puede abrir la olla, utilizando el método de enfriarla bajo el grifo.

Notas:

- Suelo tener alubias y garbanzos congelados tras haberlos hidratado durante la noche en agua. De este modo, cuando hago un guiso, siempre los tengo a mano. Los tarros que venden contienen sal y yo prefiero controlar ese tema, aunque suelo tener de legumbres, excepto las lentejas que no me gustan nada de bote. Pero que no os pase como a mí, que pensé que las alubias estaban cocidas y no, sólo remojadas y en un guiso me quedaron duras por no aumentar el tiempo de cocción.

- Mi olla es rápida por lo que los tiempos de cocción pueden variar en las vuestras.

- La cantidad de agua dependerá de si os gusta más o menos espeso y de la cantidad de verduras que le añadamos.

Bon profit!

Lentejas con arroz y pollo, olla rápida


Suelo utilizar la olla rápida más que antes desde que me volví a comprar la Perfect. No me valía la que tenía cuando cambié a inducción y después de muchos años de servicio se la regalé a mi madre. Vi una oferta y me la llevé porque me gusta para cocinar cuando no tengo tiempo. Si además una de las recetas más vistas del blog, está elaborada con la olla rápida, debe ser que a muchos de los que me leéis os serán de utilidad estas recetas sencillas, sanas y rápidas.

Hacía mucho que no añadía arroz a las lentejas y eso que me gusta mucho así. Esta vez fue obligatorio porque me había quedado sin lentejas. Así que aprovechad y preparádlas antes de que se vaya el frío.

Recordaros otro plato de lentejas que gustó mucho cuando lo publiqué: Lentejas con calamares y las de casa de toda la vida, Las lentejas con salsa de almendras. No veas cómo salió de mal la foto y eso que he intentado arreglarla un poco. También tenéis otra receta de Lentejas con arroz y pollo pero con TMX.

Espero que os gusten.
Ingredientes 2 personas

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana
- 1 patata grandecita
- 5 dientes de ajo
- 3 cucharadas de salsa de tomate casera (o 1 tomate troceado)
- 2 entremuslos de pollo sin hueso ni piel
- 60 g de lentejas pardinas
- 2 puñados de arroz redondo
- 1 cucharadita de pimentón de la Vera
- 1 hoja de laurel
- sal 
- agua

Preparación en olla rápida

- Poner las lentejas a remojo una hora antes de cocinar.

- Pelar la cebolla. Trocear.

- Pelar la patata y chascarla en trozos grandes.

- Lavar el pollo, secarlo y trocearlo.

- Verter el aceite en la olla. Dejar que se caliente un poco.

- Si no tenemos salsa de tomate a mano, pelar el tomate, trocearlo y sofreírlo en el aceite. Si tenemos la salsa, añadirla a la olla junto con la cebolla y los dientes de ajo. Sofreír todo junto un minuto, aproximadamente.

- Añadir el pollo. Seguir sofriendo unos minutos sin dejar de remover.

- Añadir la cucharadita de pimentón, remover bien y añadir inmediatamente las lentejas (previamente escurridas) y el arroz).

- Cubrir con agua.

- Tapar la olla y poner a máxima potencia. Cuando suban los anillos, bajarla al mínimo (en mi vitro el nº 4) y dejar cocer unos 12 minutos.

- Abrir, remover y servir.

Bon profit!

Potaje de espinacas, garbanzos y huevo picado


Este potaje lo hago tanto con acelgas como con espinacas. Es un potaje sencillo y un plato básico en mi cocina.

Me enteré por facebook de una iniciativa que se va a llevar a cabo en Cataluña y participo con esta receta en el Gran Recapte del Banc d'Aliments: Blogs contra la fam (Blogs contra el hambre). Se trata de animar a publicar una receta sencilla y económica el día 30 de Noviembre y que contenga los siguientes ingredientes: legumbres, aceite, leche, huevos y latas de conservas de pescado. Las recetas participantes se irán subiendo en el blog Blogs contra la fam.

Espero que mi receta sea de utilidad ya que contiene 3 de los ingredientes: legumbres, aceite y huevo.


Ingredientes 2 personas

- 100 g de cebolla
- 3 dientes de ajo
- 1 tomate de pera pelado
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de pimentón dulce
- 1 cucharadita de ñora triturada
- 150 g de garbanzos cocidos y escurridos
- 400 gramos de agua
- 250 g de espinacas frescas
- 2 huevos duros
- sal

Preparación TMX

- Hervir los huevos. Reservar y cuando estén duros, picar muy bien con un cuchillo grande. Reservar.

- Lavar bien los garbanzos y dejar escurrir.

- Poner en el vaso la cebolla, el tomate, los ajos y el aceite y programar 5 segundos, velocidad 4.

- Sofreír programando 5 minutos, varoma, velocidad cuchara. Quitar el cubilete.

- Añadir el pimentón y la ñora triturada, 4 cucharadas de garbanzos cocidos y 2 cucharadas de agua . Programar 15 segundos, velocidad 6.

- Añadir la mitad de las espinacas y programar 3 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Añadir el resto de espinacas y volver a programar otros 3 minutos a la misma temperatura y velocidad.

- Agregar el agua. Programar 10 minutos, 100°, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Añadir el resto de los garbanzos cocidos y programar 10 minutos, 100°, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Si nos gusta un poco más espeso, podemos programar 4 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda, o poner menos cantidad de agua.

- Servir con el huevo picado espolvoreado por encima.

Bon profit!

Hamburguesas de garbanzos con rosa de calabacín al vapor


Esta receta es una adaptación de la que publicó Silvia del blog Chascarrillos de casa. Le he cambiado el nombre porque le he hecho varias modificaciones y las hamburguesas no son exactamente iguales. Principalmente porque he intentado aligerar la receta evitando freír las hamburguesas y al mismo tiempo he añadido salvado de avena, es una buena opción para facilitar la asimilación lenta de los hidratos de carbono. Como veis que cada día lo utilizo más, otro día explicaré más detenidamente sus beneficios. Ahora es suficiente con saber que sirve para ligar mejor las hamburguesas.

Igual añadirle un poco más de manzana, sería bueno porque me gusta la combinación de sabores. La guarnición es simple y totalmente baja en calorías. Podéis aderezarla con una vinagreta o poner otras verduras, saltear o freír el calabacín...

Silvia comentaba en la receta que le había costado mucho darle forma a las hamburguesas y he comprobado que iba a ocurrirme lo mismo, así que he ido tirando de experiencia debido a errores mil en otras recetas y de un poco de intuición. El resultado me ha gustado y ha sido mi comida de hoy.

Ella extrajo la receta de la revista Lecturas. 

Gracias Silvia, si te gusta mi adaptación ya tienes otra excusa para volverlas a preparar y comer legumbres.


Ingredientes para las hamburguesas (me han salido 11)

- 10 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo
- 1 cebolla de 150 g
- 300 grs de garbanzos de bote ecológicos
- 1 manzana de 110 g
- 2 quesitos en porciones desnatados
- 4 cucharadas de salvado de avena
- 1 cucharada de pan rallado
- 1 huevo pequeño (separar la clara y la yema)
- hierbabuena seca (a gusto)
- pimienta negra (a gusto)
- un puñadito de piñones
- sal

Ingredientes para la guarnición

- 2 calabacines verdes claro o en su defecto verde oscuro
- vinagre balsámico de frambuesa
- 500 g de agua para el vaso
*1 mandolina


Preparación de la guarnición

- Lavar los calabacines y quitarles los extremos.

- Poner en el recipiente varoma unos palillos largos o unos tenedores para que pase el vapor bien.

- Cortar los calabacines con la mandolina en lonchas bien finas.

- Ponerlas en el varoma.

- Poner el agua en el vaso y programar 20 minutos, varoma, velocidad 2.

- Comprobar la cocción. Yo he preferido que estuvieran muy blanditos.

- Sacar las lonchas de calabacín con cuidado y colocarlas sobre papel de cocina para que absorban el agua y se enfríen.


Preparación de las hamburguesas

- Descorazonar la manzana, pelarla y cortarla en dados o triturarla en el vaso y reservar. Yo lo he hecho a mano. 

- Pelar el diente de ajo y la cebolla. Ponerlos en el vaso y programar 4 segundos, velocidad 5.

- Añadir el aceite y programar 5 minutos, 100º. velocidad 2. Cuando termine el tiempo, sacarlo del vaso y dejar escurrir en un colador y ayudándonos con una cuchara, exprimir bien para que no quede nada de líquido.

- Separar la yema y la clara en dos boles independientes.

- Colocar de nuevo en el vaso la cebolla, el ajo, los garbanzos, la manzana, la yema, los quesitos, el salvado de avena, la hierbabuena, la sal y la pimienta. 

- Triturar con varios golpes de turbo, dependiendo de la textura deseada. Yo lo he dejado bien triturado. La masa, aún así quedaba blandita, así que he añadido una cucharada de pan rallado. 

- He pensado que una opción era dejar la masa en reposo en la nevera y como era por la mañana pronto, la he dejado hasta la hora de comer, cubriendo el recipiente con papel film.

- Para evitar freír las hamburguesas, he probado el siguiente invento que me ha funcionado: 

* Batir con un tenedor la clara sin que llegue a estar a punto de nieve.

* Poner una sartén antiadherente en la vitro y untarla con un buen aceite de oliva como si fuéramos a hacer crêpes.

* Formar con las manos bien limpias las hamburguesas procurando que tengan un tamaño parecido.

* Pasarlas por la clara batida y dejarlas sobre la sartén. Cuando estén doradas por un lado, darles la vuelta y dejarlas así hasta que estén bien doradas. Seguir el mismo proceso hasta terminar. Por supuesto, quien prefiera freírlas, seguro que aún están más ricas.

Montar el plato

- Formar como una flor con las láminas de calabacín partidas por la mitad.

- Colocar las hamburguesas en el plato.

- Rociar con el vinagre balsámico de frambuesas.

- Servir en seguida.

Nota:

- Por la noche, he vuelto a probar las hamburguesas y estaban incluso mejores.

Bon profit!

Lentejas con arroz y pechuga de pollo


Después de las Fallas el tiempo en la ciudad ha cambiado por completo. Hace un día de perros y yo anoche parece que lo adiviné y puse lentejas en remojo.

Esta receta la he adaptado de una de María del blog Dieta con Thermomix. Le he añadido un poco más de proteínas para completar las de las lentejas y combinadas con los hidratos del arroz, la receta puede ser un buen plato único. Nos ha venido genial. Estaban muy ricas y nada pesadas. Para comerse otro plato. Hemos acompañado las lentejitas con unos bollitos de pan recién hechos que ya colgaré.

Espero que os gusten y gracias María por la receta. Os pongo los enlaces a otras dos recetas de lentejas.




Ingredientes para 3 personas

- 250 g de lentejas pardinas
- 100 g de cebolla
- 100 g de pimiento rojo
- 20 g de aceite de oliva 
- 1 pechuga de pollo troceada 
- 1 hoja de laurel
- 650 g de agua
- sal
- 80 g de arroz de grano redondo


Preparación en TMX

- Poner las lentejas a remojo la noche anterior. 

- Poner en el vaso la cebolla y el pimiento. Trocear 5 segundos velocidad 5. Bajar los restos de la tapa. 

- Añadir el aceite y programar 5 minutos, varoma, velocidad 1. 

- Añadir el pollo troceado y programar 3 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda, .

- Añadir las lentejas lavadas y escurridas, el laurel, la sal y el agua y programar 20 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Incorporar el arroz por el bocal y programar 11 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Dejar reposar un poco y servir.

Bon profit!

Lentejas con calamares


Este plato ha sido nuestra comida de hoy. Está especialmente dedicado a Carlos, mi pareja, porque hoy ha sido su cumpleaños. El otro Carlos, mi hijo, está a dieta para ponerse más fuerte y me lleva de cabeza porque hay días que se come hasta las piedras. Y yo, sigo con mi dieta, como siempre. 

Así que pensando qué tenía por la nevera y para no tener que cocinar varias cosas y contentar a todo el mundo, he recordado que hacía tiempo que no comíamos legumbres. Como no somos de carnes y no probamos el embutido (chorizo, jamón, tocino…) he pensado que tenía en el congelador una bandeja de anillas de calamar y que justamente ayer preparé caldo de pescado. 

Buscando por las revistas, he visto ésta de lentejas con calamares. La receta nos ha encantado. Las voy a preparar muchas más veces y a la vez he solucionado el problema de no saber con qué combinar las lentejas.

El postre han sido unas natillas sin azúcar que han dado el pego totalmente ya que estaban muy ricas. Me tenía que dar el gusto yo también ¿no?.

Doy las gracias desde aquí al Jefe de Servicio de nefrología del Hospital General de Valencia, el doctor Antonio Galán, por su rapidez en colgarla en el blog y por su amabilidad. Me ha hecho mucha ilusión y espero que sea de utilidad a muchos pacientes. No soy una experta en nutrición, pero he sido siempre muy seria en seguir la dieta apropiada en cada estadio de mi enfermedad, así que, de cuando en cuando, y siempre con el visto bueno de los especialistas, iré colgando alguna receta adaptada aquí y en el blog del Paciente Renal.

Espero que os gusten.


Ingredientes para 3 personas (1 de ellas muy hambrienta)

- 240 g de lentejas pardinas
- 600 g de anillas de calamar
- 200 g de cebolla (1 mediana)
- 3 dientes de ajo
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 rebanada de pan troceado (aprox. 10 g) o una cucharada de pan rallado 
- 1 tomate natural pequeño y maduro troceado 
- 2 hojas de laurel 
- 300 g de caldo de pescado (cabezas, espinas o pieles de merluza u otro pescado, un tomate, un puerro, una rama de perejil)
- 1 cucharadita de sal (opcional)
- 1 pellizco de pimienta (opcional, no le he puesto)

Preparación con TMX

- Preparar el caldo de pescado. Yo he utilizado dos cabezas de merluza, las espinas y las pieles, junto con un tomate, medio puerro y una ramita de perejil, sin nada de sal. Si lo tenéis congelado viene muy bien para utilizarlo en una receta de este tipo.

- Poner las lentejas en remojo una o dos horas antes de su preparación. Si son de cocción rápida, con media hora, será suficiente.

- Poner en el vaso la cebolla, los ajos y programar 4 segundos, velocidad 4.

- Bajar con la espátula los restos de las verduras hacia las cuchillas. Añadir el aceite y programar 5 minutos, 100º, velocidad 1.

- Incorporar el pan y el tomate y programar 6 minutos, varoma, velocidad 1.

- Agregar las anillas de calamar y rehogar 5 minutos, varoma, velocidad 1.

- Lavar y escurrir las lentejas. Verterlas en el vaso junto con el laurel, el caldo de pescado, la sal y la pimienta. Programar 30 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Controlar de cuando en cuando, por si tenemos que añadir caldo y dependiendo si nos gustan más o menos caldosas.


Preparación tradicional

- En una sartén sofreír la cebolla y los ajos laminados hasta que estén tiernos (fuego lento). 

- Añadir el tomate y sofreír unos minutos más teniendo cuidado de que no se queme.

- Añadir los calamares y rehogar hasta que tomen un poco de color. 

- Poner el sofrito en una olla.

- Añadir las lentejas y cubrir con el caldo de pescado. Salpimentar.

- Cocer hasta que las lentejas estén tiernas controlando la cocción por si hay que añadir un poco más de caldo.

Consejos para enfermos renales

Para pacientes en prediálisis

- Como las lentejas son fuente de muchas proteínas, fósforo y potasio, se tomarán como plato único.

- No olvidar hacer los trucos consistentes en poner a remojo las lentejas y cambiar el agua 2 o 3 veces. Cocerlas primero en agua fría durante diez minutos, escurrirlas y volver a cocer en agua tibia con el fin de eliminar el potasio.

- También es conveniente, poner a remojo la cebolla, previamente a utilizarla, si los niveles de potasio se tienen que controlar. 

- Evitar la sal y la pimienta.

- Pesar los calamares y no utilizar mas que la ración que nuestro dietista nos haya recomendado (suelen ser unos 50 g por persona, pero como las lentejas ya contienen proteínas, en este caso sería mejor reducir la cantidad a la mitad).

Para pacientes en hemodiálisis

- Consumir las lentejas sólo una vez por semana y si es posible coincidiendo con la sesión de diálisis.

- Evitar la sal y la pimienta.

Para pacientes en diálisis peritoneal

- Comerlas una vez por semana sin tener en cuenta los trucos indicados en los anteriores casos.

- Evitar la sal y la pimienta.

- Aumentar la cantidad de calamares a 50 g por persona ya que las lentejas ya tienen proteínas.

Para pacientes trasplantados

- Si por la medicación, tienes mayor apetito, ponte una ración más pequeña y completa con una ensalada o un plato de verduras.

- Evitar la sal y la pimienta.

- Si tienes problemas con el azúcar, debido a la medicación, utiliza el vaso medidor para legumbres al servirlas en el plato.

* Receta adaptada de la Revista Thermomix de Vorwerk

Bon profit!

Lentejas con salsa de almendra


Como aún no hace mucho calorcito por aquí por Valencia, os propongo un plato fácil y diferente a las recetas tradicionales de legumbres. Esta receta la hacía mi madre cuando yo era pequeña y la he adaptado para la thermo. Son unas lentejas enriquecidas con un picadillo de almendra, ajo, perejil y pan frito. Las llamaba, lentejas en salsa.

Este picadillo hace que salgan un poco más espesas, pero eso también dependerá de la cantidad de agua que le añadamos. El picadillo le confiere a la receta un sabor un poco diferente y son totalmente vegetarianas. Ya veréis como yo en mi blog no abuso de muchas grasas, y tampoco le pongo mucho aceite, por lo tanto es decisión vuestra modificar las recetas a vuestro gusto. 

Espero que os gusten.


Ingredientes

Picadillo

- 3 dientes de ajo pelados
- 20 g de pan 
- una pizca de perejil
- 20 g de almendras peladas y crudas 

Lentejas

- 280 g de lentejas pardinas 
-  40 g de aceite
- 20 g de tomate 
- 80 g de cebolla 
- 1 hoja de laurel 
- 10 dientes de ajo sin pelar
- 10 g de patata 
- 60 g de zanahoria 
- 1 cucharadita de café de pimentón dulce 
- 3 huevos duros
- 700 g de agua 

Preparación en TMX

- Poner las lentejas a remojo en agua la noche anterior, lavarlas y escurrirlas. Cocer los huevos en un cazo diez minutos hasta que estén duros o aprovechar el calor al cocer las lentejas y cocerlos en el recipiente varoma.

Preparar el picadillo.

- Poner en el vaso los ajos y las almendras. Programar 5 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Si vemos que no se ha dorado, programamos unos minutos más.

- Añadir el pan troceado pequeño y el perejil y programar 5 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Triturar unos segundos a velocidad 7. Si no nos importa notar la almendra al comer las lentejas, es suficiente con unos segundos, si preferimos que casi no se note, triturar más tiempo.

- Añadir el resto de los ingredientes y la sal.

- Añadir el agua. Dependiendo si nos gustan más espesas o no, rectificaremos en próximas ocasiones la cantidad de agua.

- Cocer 30 minutos, 100º, velocidad 100º, giro a la izquierda. Si vemos que hierve mucho y las queremos un poco más espesas, podemos poner el cestillo sobre el cubilete.

Servir con los huevos duros en rodajas.

Bon profit!