Pan rústico de sarraceno y espelta


Compré granos de trigo sarraceno, pero pasaban los meses y no me apetecía cocinarlos. Se me olvidó comentar esto, cuando publiqué las Crêpes de cacao y sarraceno. Este pan fue anterior y se me había olvidado en borradores. Triturar los granos de sarraceno fue una buena idea porque pude utilizarlos como harina ya que es lo que yo realmente conozco y me gusta. Tener la TMX es perfecto porque podemos triturar cualquier tipo de cereal y convertirlo en harina. Podéis sustituir los granos de sarraceno por harina.

El sabor de este tipo de trigo es diferente y te tiene que gustar, también lleva harina de centeno. A lo mejor, es sólo cuestión de probarlo. No es un pan complicado, tan sólo tienes que seguir las instrucciones y controlar la cantidad de ingredientes si no utilizas las mismas harinas.

A mí me encanta. Espero que a ti también.

Como aproveché restos de harinas, este pan se va directo a 1 +/- 100, desperdicio 0 de este mes de marzo.
Ingredientes 

- 100 g de granos de trigo sarraceno (en su defecto, harina de sarraceno) 
- 280 g de agua mineral 
- 5 g de levadura seca o 15 g de la fresca 
- 280 g de harina de trigo 
- 100 g de harina de centeno 
- 1 cucharadita de sal 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- 50 g de semillas variadas

*harina para espolvorear
*una hoja de papel de hornear
*una rasqueta de panadero
*una piedra de hornear, en su defecto, una bandeja para hornear pan o de horno

















Preparación en TMX 5 

- Poner los granos de trigo sarraceno en el vaso y programar, 30 segundos, velocidad 9. Comprobar que está bien triturado y si no es así, programar unos segundos más. Sacar del vaso y reservar. 

- Verter el agua en el vaso. Añadir la levadura y la harina de trigo. Programar 10 segundos, velocidad 3. Dejar reposar durante 1 hora. Pasado el tiempo, obtendremos una textura de esponja. 

- Agregar el resto de ingredientes, excepto el aceite y programar, 1 minuto, velocidad espiga. Parar la máquina y dejar reposar la masa dentro del vaso durante 10 minutos. Volver a programar, 1 minuto, velocidad espiga y sin cubilete. 

- Agregar el aceite y programar, 30 segundos, velocidad espiga. Comprobar que la masa se desprende de las paredes y si no es así, agregar un poco de agua o de harina. Es mejor que quede blanda. 

- Untar un bol grande con un poco de aceite y a su vez, untar las manos para poder sacar la masa del vaso con más facilidad. 

- Pasar la masa al bol y con la ayuda de la rasqueta, doblar al centro los cuatro lados como si fuera un sobre. Dejar reposar 15 minutos. Repetir la operación dos veces más con reposo de 15 minutos.

Preparación tradicional

- Triturar los granos de trigo sarraceno en un robot o procesador. Reservar. Si no se tiene, es mejor utilizar harina de trigo sarraceno. 

- Verter el agua tibia en bol grande y añadir la levadura y el azúcar. Mezclar hasta que la levadura esté disuelta. Incorporar la harina de trigo y mezclar con los dedos hasta que esté totalmente incorporada. Tapar el bol y dejar reposar durante 1 hora. Pasado el tiempo, obtendremos una textura de esponja.

- Agregar el resto de ingredientes, excepto el aceite y amasar durante 1 minuto. Volver a tapar el bol con un paño y dejar reposar la masa durante 10 minutos. 

- Repetir el amasado durante otro minuto más y dejar reposar 10 minutos más. 

- Agregar el aceite y amasar hasta que se absorba totalmente. Comprobar que la masa se desprende de las paredes. y si no es así, agregar un poco de agua o de harina. Es mejor que quede blanda.

- Untar un bol grande con un poco de aceite y pasar la masa. Con la ayuda de la rasqueta, doblar al centro los cuatro lados como si fuera un sobre. Dejar reposar 15 minutos. Repetir la operación dos veces más con reposo de 15 minutos.
Formado y horneado 

- Pasado el tiempo, pasar la masa sobre una pala de madera enharinada o en su lugar, sobre un trozo de papel de horno también espolvoreado con harina. 

- También con la ayuda de la rasqueta doblar el lado izquierdo de la masa hacia el centro, pero no del todo para que quede en el centro un corte desigual.

- Espolvorear con harina tamizada y colocar unas semillas en la parte central. 

- Colocar la piedra de hornear en el horno frío. Programar el horno a 200º. Cuando alcance la temperatura, colocar el pan sobre la piedra con la ayuda de la pala o del papel. 

- Hornear a 200º durante 10 minutos, calor abajo y después, 40 minutos, calor arriba-abajo. 

- Sacar el pan del horno y colocarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe.

Notas: 

- En lugar de triturar los granos de trigo sarraceno, se puede utilizar, harina de trigo sarraceno. 

- No suelo utilizar la piedra de hornear, de hecho, no me gusta demasiado, pero ya que la tengo, alguna vez la tendré que “sacar a pasear”. Si no la tenéis, no pasa nada. Este pan se hornea igualmente sobre una bandeja perforada, en cazuela o en una bandeja normal de horno, forrada con papel sulfurizado. En el caso de utilizar una bandeja, poned un recipiente con agua en la base del horno y pasados los primeros 10 minutos, sacarlo del horno y continuar con el horneado. 

Bon profit!

Caldo ligero de pollo. En buena onda


Antes de que haga más calor, quiero publicar esta receta. Me gusta tener caldo de pollo congelado, pero no siempre hago bastante cantidad. 15 de marzo, de nuevo estamos cocinando en En buena onda proyecto que coordino junto a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil. Si queréis ver el resto de participaciones mensuales, pinchad aquí. He hecho unos recopilatorios que os facilitarán la búsqueda y servirán para hacernos más visibles. También sirve para las de 1 +/- 100, desperdicio 0.

Compré medio pollo campero, pero sólo utilicé las pechugas y los muslos. No quedaba el suficiente para poder preparar un plato y menos rápido. Congelar, tampoco me pareció buena opción. Como este invierno he tomado muchos caldos, purés y sopas calientes, consideré una buena idea hacer caldo de pollo ligero y muy poca cantidad. 

Utilicé un recipiente cerámico, con tapa de cristal pero no muy grande. Es importante controlar la cocción, porque dependiendo del tamaño del recipiente y de la cantidad de agua, el caldo puede rebosar. Sale la cantidad suficiente para una o dos raciones. Es sano y ligero. Ya que vamos a tomar poco, es mejor que el pollo sea como mínimo, campero. Como ya os enseñé cómo hacer una Sopa de fideos con cabra vapor, podéis modificar ingredientes y usar el caldo de pollo para hacer una sopa similar o a vuestro gusto.

Elaborar poca cantidad de caldo también es útil utilizándolo para enriquecer otros platos. Pensad en más opciones.

Este caldo no puede faltar en el proyecto que comparto con mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil. Como también es una receta de reciclaje, no sólo del pollo, también de las hortalizas, la agregaré a 1 +/- 100, desperdicio 0 de marzo.

Mi amiga Elisa, nos va a mostrar cómo prepara Sardinas en microondas. Una receta sencilla, muy sana y rápida de preparar. Ahora puedes disfrutar de sardina fresca cocinada en el microondas en muy pocos minutos. ¿Te animas?
Ingredientes 

- 250 g de pollo campero 
- 50 g de puerro 
- 60 g de zanahoria 
- 100 g de cebolla tierna 
- 2 clavos de olor 
- 550 g de agua mineral 
- sal (opcional) 

*un recipiente con tapa apto para microondas
Antes de empezar…

- Lavar el puerro y cortarlo en trozos.

- Cortar los bordes de la zanahoria y rasparla. Cortarla en trozos.

- Quitar la capa externa de la cebolla dulce.
Preparación del caldo en microondas

- Poner todos los ingredientes en el recipiente.

- Agregar el agua. Tapar el recipiente.

- Programar 20 minutos a máxima potencia.

- Dejar el recipiente tapado hasta que se enfríe el caldo.

- Colar y reservar.

Notas:

- Si tenemos un microondas y un recipiente grande que quepa en él, se puede preparar más cantidad.

- Se pueden utilizar otras partes del pollo. El campero soltó muy poca grasa.

Bon profit!

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Mousse de chocolate con Aquafaba


No quería que pasara tiempo y por eso, publico ya mi primera receta con el Merengue de aquafaba. También habréis visto recetas como la mía, pero a lo mejor utilizaban aquafaba hecha con líquido de botes de conserva, llevaba azúcar o utilizaba otro tipo de chocolate. 

En los comentarios, tanto en Facebook, como en el blog, he comprobado que había gente que no la conocía y también las visitas sólo en un día, han sido numerosas. En el Merengue de aquafaba, ya os comentaba que le puse muy poco azúcar de abedul porque era para utilizarlo en otra receta dulce y como no me gusta demasiado dulce, a la mousse no le añadí más… A vuestro gusto, como siempre.

Tengo varias recetas de mousse de chocolate y me priva, por ello, es una de las recetas dulces que más preparo y como la hago sin azúcar, me puedo permitir tomarla a menudo. Publiqué ya hace un tiempo, la Mousse de chocolate mágica y fue presentada por el famoso ratón Mouse para mi 4º cumpleblog. Se caracteriza porque no se montan las claras a punto de nieve, sino los huevos enteros. Consultadla si os apetece. También podéis ver la Mousse de chocolate vegana de mi amiga Mabel. Ella utilizó el caldo de un bote de garbanzos grande. Así tenéis dos versiones diferentes y ambas de reciclaje.

Como hice mucha cantidad de merengue, no dudé en añadirlo todo. Como sé que hay más recetas de mousse de chocolate, quise darle mi toque personal. Utilicé tres tipos de chocolate diferentes, pero como siempre, con un alto contenido de cacao; añadí Cointreau y zumo de naranja (combinación favorita) y nueces troceadas. Sin abusar de ellas, también podéis comerla untada sobre unas galletas (sin azúcar). 

Para esta mousse, es importante utilizar un buen chocolate porque influirá en el resultado final. En el merengue de aquafaba, al principio se puede notar un poco el sabor del garbanzo si no le añadimos “sabores”. En esta mousse, como además le incorporamos la mezcla del chocolate y después se enfría, todo desaparece y os puedo asegurar que no tiene nada que envidiar a otra mousse. Puse bastante merengue de aquafaba y dudé de hacerlo, pero ya podéis ver en las fotos, que funcionó. Tened paciencia, esperad a que se enfríe y saboreadla al día siguiente.

Me puse las botas y disfruté de forma sana. Perfecta para los que no quieren o pueden tomar azúcar, para los vegetarianos y veganos, para los intolerantes a la lactosa y para todo el que se atreva a probarla.

Las fotos no son maravillosas. El día era lluvioso y yo andaba con prisa, pero creo, que al menos, se puede apreciar que la mousse cuaja y su textura es perfecta. 

Creo que no os defraudará. Atreveos a jugar con los ingredientes.

Mi compañera bloguera Rosa, administradora de Comer especial también ha celebrado su 8º aniversario. He seleccionado una receta favorita desde que la vi y que me parece deliciosa, las Croquetas de bacalao con cebolla caramelizada y sin lactosa. Con lo que me gustan las croquetas y de bacalao, todavía más, no he dudado ni un minuto en  elegirlas. No os perdáis, ni la receta, ni su concurso-aniversario.












Ingredientes 

- 30 g de agua mineral
- 100 g de chocolate Valor 80 % cacao 
- 100 g de chocolate Valor 92 % cacao 
- 50 g de chocolate Valor Postres sin azúcar 
- 50 g de Cointreau 
- 100 g de zumo de naranja 

Antes de empezar… 

- Trocear los chocolates. Es mejor picarlo menudo para que se derrita más pronto.

- Hacer el zumo de naranja. 

- Quitar la cáscara a las nueces, si es necesario.

- Preparar el merengue de aquafaba con antelación.

Fundir el chocolate 

Si utilizamos el microondas 

- Poner los chocolates picados y el agua en un bol apto para el microondas. 

- Programar 1 minuto a 350 W y remover con la espátula. Programar luego intervalos máximos de 30 segundos. Remover con una espátula después de cada intervalo. 

- Agregar el zumo de naranja y el Cointreau. Programar, 1 minuto, 30 segundos a 350 W. Remover de nuevo con la espátula. 

- Si es necesario, cuando ya esté casi listo, programar intervalos de 10 segundos, removiendo siempre después de cada intervalo. 

Si utilizamos la TMX 

- Lavar bien el vaso, las cuchillas, el cubilete y la tapa. 

- Poner los trozos de chocolate en el vaso. Triturar programando, 15 segundos, velocidad 7. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el agua. Programar, 6 minutos, 50º, velocidad 2. Pasado el tiempo, comprobar que no quede chocolate sin derretir pegado a las cuchillas. Si es así, despegarlo y programar unos segundos más a la misma temperatura y velocidad. 

- Verter el zumo de naranja y el Cointreau. Mezclar programando, 2 minutos, velocidad 3. 
Preparar la mousse de chocolate 

- Cuando esté fundido el chocolate, añadir al bol una cucharada de merengue de aquafaba. 

- Al igual que en otras recetas de mousse, envolver lentamente con la espátula de abajo arriba. Ir añadiendo cucharadas. 

- Si la aquafaba no se mantiene firme, se puede volver a batir con las varillas de nuevo y seguir agregándola al chocolate, pero tampoco es muy importante, porque esencialmente, solo estamos incorporando aire a la mezcla de chocolate, después se estabilizará en la nevera y la textura liviana y aireada permanecerá. 

Notas: 

- Es mejor fundir los chocolates cuando ya tengamos listo el merengue de aquafaba. 

- Tenemos tener en cuenta que si hace frío, el chocolate, una vez fundido, cambia de textura y trabajarlo es más complicado. 

- No todos los chocolates son iguales y no todos se pueden utilizar de la misma forma en la cocina. Cada chocolate tiene una proporción diferente de manteca de cacao. Los chocolates especiales para fundir, tienen un alto contenido de manteca de cacao. 

- Me sientan mal los chocolates con edulcorante y es por eso, que consumo chocolates negros desde 70% a 90% proporción de cacao. Por lo tanto, tienen menos manteca de cacao y son más complicados de fundir. Los voy conociendo y la prueba son los Bombones de chocolate puro y praliné. Con ellos experimenté, resolví problemas y al final, obtuve un resultado óptimo. 

- En los bombones se me ocurrió añadir manteca de coco y esta vez, agregué agua, zumo de naranja y Cointreau. 

- Si no tenéis problema con el azúcar, usad chocolate especial para fundir y os facilitará todo el proceso. 

- También se puede fundir el chocolate al baño maría. 

Bon profit!

Merengue de Aquafaba


En general, el término aquafaba se refiere al líquido de cocinar legumbres, como el líquido en una lata de garbanzos, o el líquido de cocinar legumbres secas en casa. El líquido es muy similar a la consistencia de la clara de huevo cruda y se puede usar en muchas recetas de la misma manera. 

Como la mayoría de los descubrimientos, diferentes aspectos fueron aportados por diferentes personas. Primero, se estableció que se puede batir el líquido del garbanzo en una espuma como las claras de huevo; después, se descubrió que el aquafaba por sí solo puede actuar como un sustituto general de la clara de huevo. Se propusieron varios nombres, pero luego se eligió el de aquafaba: aqua es en latín agua y faba es legumbre.

Hacía mucho tiempo que quería publicar esta receta. Ya el año pasado o tal vez, hace dos, hice pruebas de diferente tipo con el fin de conseguir este merengue. Algunos no sabréis qué es el aquafaba y otros habréis leído que se prepara con el caldo de cocción de los garbanzos. En muchas publicaciones, se utiliza el caldo de los botes de conserva y a mí eso no me convencía porque lo más seguro es que lleven conservantes y por supuesto, sal. 

Empecé por hacer búsquedas y conseguí una receta en una web americana que lo realizaba con caldo de garbanzos cocidos en casa. Lo hice, me salió decente, pero no lo suficiente, para publicarlo. Pasó el tiempo y busqué tanto la web, como la receta, pero debí borrar la carpeta y ni rastro, ni recuerdo de nada. Sólo me valió que mi forma de preparar este merengue sin huevo, fue con la TMX y siguiendo el mismo proceso que cuando utilizo claras de huevo. 

Me puse con las pruebas de nuevo y lo conseguí. Tal vez, no sale tan consistente como utilizando claras, pero me gusta el resultado e intentaré repetirla. La cuestión es no dejar de experimentar. 

Tiene muchas utilidades, yo sólo lo he usado una vez y ya os mostraré cómo. Le añadí solamente azúcar de abedul porque como lo iba a utilizar en otra receta, ya adaptaría a mi gusto el dulzor. 

Siempre tengo garbanzos congelados ya hidratados. En esta ocasión era garbanzo Pedrosillano. Si no es así, hay que ponerlos a remojo la noche anterior y preparar el aquafaba, al día siguiente. 

Si no se edulcora mucho y no se le agrega nada más, puede saber un poco a garbanzo, por lo tanto, si lo vais a utilizar como merengue, añadid más azúcar de abedul o azúcar u otro tipo de edulcorante natural y si os gusta, un poco de vainilla, canela… Os dejo el enlace de Mijú. Ella presentó en nuestro proyecto En buena onda, unas Magdalenas con copete de merengue de aquafaba.

Como aprovechamos el líquido de cocción de los garbanzos, este merengue lucirá de maravilla en 1 +/- 100, desperdicio 0 de este mes de marzo.

Es perfecto para intolerantes y veganosEspero que os guste y os sea de utilidad. Ya os iré mostrando más cositas.
Ingredientes 

Para la cocción de los garbanzos 

- 250 g de garbanzos (peso antes del remojo) 
- 700 g de agua 

Para el aquafaba 

- 350 g de caldo de cocción de los garbanzos 
- 4 gotas de zumo de limón (o un poco de vinagre o crémor tártaro) 
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar 

*la mariposa de la TMX o una batidora de varillas
*una olla rápida WMF plus de 3 l

Antes de empezar… 

- La noche anterior, poner los garbanzos a remojo, si no los tenemos congelados. 

- Al día siguiente, poner los garbanzos y el agua en una olla. Yo utilicé la olla rápida WMF plus de 3 l.

- Tapar la olla y cuando los 2 anillos estén arriba, bajar el fuego y cocer durante 5 minutos. Apagar la olla y no abrirla hasta que se enfríe.

- Si no se utiliza la olla rápida, cocer los garbanzos hasta que estén tiernos.

- Colar el líquido de cocción y utilizar los garbanzos para otra preparación.
Preparación en TMX 5
- Verter el líquido de cocción de los garbanzos. Utilicé mucha cantidad (350 g), pero se puede hacer la mitad.

- Poner la mariposa.

- Programar, 3 minutos, 37º, velocidad 3 y ½.

- Cuando empiece a tomar consistencia, agregar las gotas de limón.

- Volver a programar el mismo tiempo y velocidad, pero sin temperatura.

- Cuando empiece a estar firme, ir agregando el azúcar de abedul o el azúcar por el bocal poco a poco.

- El merengue estará listo, cuando al darle la vuelta al vaso, no caiga, al igual que ocurre con las claras.
Preparación tradicional 

- Verter el líquido de cocción de los garbanzos en un bol grande. Utilicé mucha cantidad (350 g), pero se puede hacer la mitad. 

- Batir con las varillas a velocidad máxima. Se necesitará paciencia. 

- Cuando empiece a tomar consistencia, agregar las gotas de limón. 

- Cuando empiece a estar firme, ir agregando el azúcar de abedul o el azúcar poco a poco. 

- El merengue estará listo, cuando al darle la vuelta al bol, no se vierta, al igual que ocurre con las claras. 

Notas: 

- Es muy importante que el líquido de cocción de los garbanzos no esté frío. Es mejor que esté a temperatura ambiente o templado. 

- Es mejor utilizar edulcorante en polvo. Yo nunca he comprado líquido, pero lo indico por si alguien sí que lo usa. 

- Si el azúcar de abedul, no es muy fino, será mejor triturarlo unos segundos a velocidad progresiva, 5-10. Después, lavar el vaso y secarlo muy bien. 

- Como no utilizo azúcar, no sé si será más sencillo que el merengue forme picos. 

Bon profit! 

Panecillos rápidos y crujientes II. 8 Cumpleblog


Es 7 de marzo y Thermofan cumple 8 años. Siempre solemos decir en estos casos que el tiempo pasa volando y es cierto, ha pasado muy deprisa. Indicar que pasa el tiempo y que estás contenta por seguir con el blog, que tu vida ha cambiado y la blogosfera también, es repetirme y aburriros, redundar en lo que ya sabéis, pero sí, sí y sí, estoy muy contenta de seguir aquí después de tanto tiempo y seguir disfrutando, también aprendiendo, que no es poco.

Cada año he celebrado este aniversario y siempre ha sido de forma diferente. Según mi disponibilidad, he convocado sorteos o concursos, en los que se ha involucrado mucha gente intentando ser lo más creativa posible. Hasta tuve un conspirador que se adelantaba y me publicaba a su gusto la entrada, el ratón Mouse, al que imagino que recordáis pero del que he prescindido ya. Como ya había hecho méritos por cotilla y entrometido, me fui a un ecoparc y allí se quedó sin opción de vuelta. Ahora tengo a su biznieto y espero que se comporte, avisado está. 

Este año he decidido homenajear a la entrada, a la receta más vista del blog en estos 8 años, los Panecillos rápidos y crujientes. Desde su publicación ya hace casi 7 años, no han dejado de estar cada semana entre las recetas más vistas, mucha gente los ha hecho y he tenido muchas consultas y comentarios. Merecen nuevas fotos y también mínimos cambios en el proceso de panificación, porque desde entonces, algo he aprendido.

No quería que las modificaciones contribuyeran a que esta receta pierda las características que la definen, panecillos “rápidos y crujientes”. Volverlos a hacer siempre partiendo del mismo punto de vista, mirando la receta con los ojos de los que llegan y la leen, se animan y consiguen hornear unos panes sencillos y que están muy buenos, tanto, que no los he congelado nunca porque desaparecen.

Por cierto, la receta de Carciofi al tegami fue la número 1000. Otro motivo de celebración para mí.

Mil gracias por seguir ahí, por llegar, por compartir, por comentar, por cocinar conmigo, por vuestro cariño y aprecio, por vuestros ME GUSTA… por TODO.

Comparto con vosotros mi celebración y estos panecillos renovados, esperando que los preparéis o repitáis y que se queden en vuestra cocina para siempre. 
Os cuento en qué han consistido mis pequeños cambios.

En cuanto a los ingredientes:

- En la receta original indicaba harina de todo uso y yo utilicé harina de fuerza. Decidí convertir dos tipos de harina en panificable y mezclé a partes iguales, harina de repostería y harina de fuerza.

- Reduje un poco la cantidad de levadura de panadería, de 1 sobre (5,5 g) de levadura seca de panadería, añadí 4 g solo.

En cuanto a la preparación:

- Dejé la levadura en el agua durante 5 minutos. Suelo hacerlo con la levadura seca para que se disuelva mejor.

- Una vez preparada la masa hay que dejarla en un bol durante 1 hora para que leude. No supone mucho trabajo, ni mucha pérdida de tiempo, realizar dos plegados a la masa. Mejorará su elasticidad y obtendremos una miga más aireada.

No pesé los panecillos para que cada uno quedara de un tamaño similar. Mi objetivo al hacer eso, era mostraros que podemos hornearlos con un poco de prisa con el solo fin de disfrutar comiéndolos. También, intentar disminuir el estrés de los que se inician y se agobian con el tamaño o la forma.

- Adjunto dos vídeos para mostrar cómo bolear y cómo formar los panecillos.

Los pinté con agua antes de hornearlos.

No utilicé piedra de hornear, mi bandeja perforada funciona de maravilla y no tengo que esperar a que se caliente.

- Como necesité 2 bandejas, los panecillos de la segunda, leudaron unos minutos más y decidí dejarlos un poco más en el horno para que la corteza quedara más crujiente y oscura.

Ingredientes

Entre paréntesis los de la receta original

- 250 g de harina de repostería y 250 g de harina de fuerza (500 g de harina de fuerza)
- 300 g de agua mineral
- 4 g de levadura seca de panadería (1 sobre (5,5 g) de levadura de panadería Maicena)
- 8 g de sal (yo no les puse nada)
- orégano (opcional)

*una hoja de papel de hornear
*una rasqueta de panadero
*un pincel de silicona
* recipiente con agua
*una cuchilla de panadero o en su defecto, un cuchillo de sierra
*una piedra de hornear, en su defecto, una bandeja perforada para hornear
Preparación en TMX 5

- Poner el agua en el vaso. Programar 1 minuto, 37º, velocidad 1. Agregar la levadura y dejar en reposo durante 5 minutos.

- Añadir las harinas y la sal. Programar 2 minutos, velocidad espiga.

Preparación tradicional

- Poner el agua en un bol y calentar unos segundos en el microondas para que no esté fría. Agregar la levadura y dejar en reposo durante 5 minutos.

- Poner en otro bol las harinas. Formar un hueco en el centro y verter poco a poco la mezcla de agua y de levadura, pero no toda. Es mejor ir añadiéndola poco a poco.

- Mezclar con los dedos sin amasar hasta que las harinas estén incorporadas. Agregar el resto de agua si es necesario.

- Añadir la sal y la levadura.

- Mezclar bien y amasar.
Plegados y formado

- Pasar la masa a un bol untado con un poco de aceite, taparlo con un paño y dejarla reposar durante 10 minutos. Pasado el tiempo, apoyar una mano en el bol y con la otra, coger la masa del borde y estirarla hacia el centro. Con la otra mano, ir girando el bol en el sentido de las agujas del reloj e ir repitiendo los pliegues con el resto de la masa. Tapar el paño y dejar reposar durante 30 minutos.

- La masa habrá leudado. Repetir los pliegues por segunda vez igual que en el paso anterior. La masa estará más manejable.

- Dividir la masa por la mitad, bolear cada una de ellas (ver vídeo). Dejar que reposen tapadas con un paño, durante 10 minutos. 

- Formar un cilindro con cada bola, partir por la mitad cada uno y luego en tres. Tapar con el paño.

- Dar forma a los panecillos (conseguiremos 12) que dejaremos levar, durante media hora (como hice dos medidas, los segundos levaron más tiempo pero no noté mucho la diferencia, sólo crecieron un poquito más). Os dejo este vídeo en el que de forma sencilla se muestra cómo formar panecillos.
Horneado 

- Colocar los panecillos sobre una bandeja perforada para hornear o de horno cubierta con papel sulfurizado y separados entre ellos. 

- Precalentar el horno a 230º (en mi caso). Colocar el recipiente con agua en la base para producir vapor.

- Justo antes de hornearlos, les haremos un corte longitudinal con la cuchilla de panadero o en su defecto, con un cuchillo de sierra.

- Introducir la bandeja en el horno, calor sólo abajo. Hornear durante 10 minutos.

- Pasado el tiempo, abrir el horno para que salga todo el vapor, sacar el recipiente con agua y programar calor arriba-abajo. Hornear 10 minutos más, hasta que estén bien dorados. Ir observando si hay que bajar un poco la temperatura.

- Enfriar sobre una rejilla.

Notas:

- Como a mi hijo le gusta tanto el orégano, en una de las medidas, pinté los panecillos con agua y los espolvoreé con orégano y en otra, se lo añadí a la masa. No es necesario, porque sin nada están riquísimos.

Bon profit!

Fesols de Santa Pau con sabor a mar


Siempre os digo que tengo la suerte de tener buenos amigos. De entre ellos, amigas blogueras con las que comparto trocitos de vida y no sólo culinaria. Cuando no viven cerca, comentamos lo que nos apetecería conocernos en persona y no siempre es posible o por la distancia o por la vida. Una de mis amigas es Silvia, Chup, chup, chup, a la que seguro que muchos conocéis porque tiene un blog con recetas deliciosas y unos panes dignos de un buen horno. Por suerte, Silvia y yo no estamos tan lejos y sólo teníamos que conseguir cotejar horarios y planificar un encuentro para conocernos.

Fue a principios de febrero cuando por fin lo conseguimos Ella vino desde Barcelona hasta Benicarló y yo la recogí para dirigirnos a Peñíscola. La ciudad que el Mediterráneo abraza y la convierte, en la #ciudadenelmar, era sin duda el mejor lugar para pasar un día soleado de invierno con una temperatura ideal. Unas cuantas horas por delante fueron suficientes para recorrer una ciudad famosa por sus enclaves de cine, su precioso casco histórico coronado por el castillo del Papa Luna sus casas blancas y azules, macetas, flores… el intenso azul del cielo que se une con el mar surcado por gaviotas, la arena blanca. Subimos y bajamos pendientes tranquilamente, parándonos para hacer fotos porque en Peñíscola, cualquier enclave y con poca gente, es espectacular.

Me ha pasado ya anteriormente y es una suerte. Conocer a alguien en persona y darte cuenta de que empezar a hablar y compartir es de lo más natural, te sientes cómoda. La única diferencia es poderte dar unos buenos abrazos, que eso por teléfono o virtualmente, todavía no es posible. Ya veremos cuando llegue el 5G…😅

Después de comer, volvimos a Benicarló. Dimos una vuelta y compré alcachofas como ya os comenté en la receta de los Flanes de alcachofa y quesos. El fin de la jornada fue en Benicarló, tomando un té, mientras la luz del sol se atenuaba y el fresco aumentaba. Nos despedimos con las ganas de volver a encontrarnos y con el objetivo de ponernos a cocinar con los ingredientes regalados.

Las dos elegimos un regalo para la otra y coincidimos en algo de nuestra tierra y relacionado con nuestra gastronomía. Hoy es el día en el que las dos publicamos receta. Ella tenía obligatoriamente que preparar un arroz muy de mi casa y yo podía elegir con qué combinar las maravillosas judías que me regaló. Silvia me trajo Fesols de Santa Pau, unas alubias blancas con un gusto muy suave gracias a que son cultivadas en la tierra volcánica de la comarca La Garrotxa. Son blancas, muy pequeñas y redondeadas. En julio de 2015 la Comisión Europea les otorgó el certificado de Denominación de Origen Protegida, Fesols de Santa Pau.

No sabía muy bien qué preparar porque no soy una experta en cocinar legumbres. Lo único que tenía claro era que iba a utilizar alcachofa y que quería combinarlas con ingredientes del mar. Tras dos intentos, me quedo con esta preparación sencilla, pero deliciosa. Compré galeras y berberechos frescos, preparé un buen fondo de pescado y sólo os digo que este guiso está muy rico. Quise probar a cocinar los fesols en la olla rápida para ver si el resultado era óptimo, como así fue. Con el berberecho fresco, conseguí que el sabor de mar esté bien presente en el plato. Alcachofas y un poco de arroz, alguna que otra verdura, acompañan a estas alubias. Si os sobra, al día siguiente, todavía están mejor.

Gràcies Silvia. Un plaer poder passar amb tu un dia tan bonic. Espero que t'agrade la meua recepta.
Ingredientes

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo
- 100 g de galeras frescas (langostinos o gambas)
- 60 g de espinacas frescas
- 2 alcachofas pequeñas
- 3 cucharadas de tomate natural o conserva
- un trocito de alga negra comestible o la que os guste (opcional)
- 100 g de Fesols de Santa Pau
- un puñado de arroz de grano redondo
- una cucharadita de café de pimentón de la Vera
- una pizca de cúrcuma en polvo
- sal y pimienta negra
- 500 g de caldo de pescado
- 200 g de berberechos frescos depurados

* una olla rápida WMF plus de 3 l

Antes de empezar…

- La noche antes, lavar las alubias y ponerlas a remojo en un bol con agua fría (8 h como mínimo).

- Al día siguiente, escurrir y aclarar con agua fresca. 

- Como los berberechos ya están depurados, yo sólo los enjuago con agua (ver notas). 

- Quitar las hojas duras de las alcachofas, cortarlas en cuartos y ponerlas en agua con un poco de perejil.

- Cortar el alga en trocitos y ponerla a remojo en un poco de agua.

- Preparar, si no lo tenemos, un buen caldo de pescado con morralla y otro tipo de pescado de roca, cabezas de merluza o de rape...

- Pelar los dientes de ajo, quitar el germen y laminarlos. 

- Lavar bien las espinacas, dejarlas escurrir y trocearlas menudas (tallos y hojas).
Pasándolo bien por Peñíscola
Preparación en olla rápida WMF plus

- Poner el aceite en la olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.

- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.

- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.

- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.

- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra. 

- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla. Poner la vitrocerámica al 7.

- Cuando esté fuera el primer anillo, bajar el fuego al 4 y programar 5 minutos.

- Apagar el fuego y no abrir la olla. Antes de abrirla, moverla un poco.

- Abrir la olla y subir un poco el fuego. Agregar los berberechos, poner la tapa sin cerrar y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.

- Servir caliente.
Preparación tradicional

- Poner los fesols de Santa Pau en una olla y cubrirlos con agua. Cocer a fuego lento, durante una hora y media, más o menos.

- Ir añadiendo agua fría cuidando de que no se formen borbotones y controlando que los fesols estén cubiertos siempre de agua. De esta forma, no se romperá la piel. 

- Cuando estén tiernos, escurrirlos.

- Poner el aceite en una olla, cuando esté caliente añadir el ajo laminado. Sofreír sin que se queme y agregar las galeras. Seguir sofriendo a fuego medio hasta que se doren un poco y hayan soltado su jugo. Sacar las galeras de la olla y reservar.

- Incorporar las espinacas y las alcachofas. Remover a menudo para que la espinaca reduzca.

- Agregar el tomate a la mezcla. Sofreír a fuego medio hasta que esté hecho.

- Es el momento de agregar el pimentón. Remover para que se integre y en seguida añadir las algas, el arroz y los fesols de Santa Pau.

- Incorporar la cúrcuma y la pimienta negra. 

- Verter el caldo de pescado caliente y cuando hierva, tapar la olla. 

- Cocer a fuego medio hasta que el arroz esté hecho. Unos 17 minutos aproximadamente.

- Agregar los berberechos, tapar la olla y cocer hasta que se abran. Incorporar también las galeras.

- Servir caliente.
Notas:

- El sabor a mar de este plato lo aportan principalmente, los berberechos. Los pongo al final para que no se cuezan en exceso y no pierdan su aroma oceánico y su sabor característico. Es necesario comprarlos y comprobar que se encuentran vivos. Si el molusco está fresco, debe desprender un aroma nítido y con reminiscencias oceánicas. Pincha aquí, para saber más sobre este molusco.

- Probé a cocer los fesols de Santa Pau directamente en la olla rápida tal y como hago con el resto de legumbres. El resultado fue óptimo. La piel no se resquebrajó y quedaron blandos y cremosos. Ahorré mucho tiempo de cocción.

- Agregué espinacas y alcachofas porque son verduras de temporada y me gustan. También ambas hortalizas aportan al plato muchas propiedades.

- Las algas, hace tiempo que las añado a los platos de legumbres, para facilitar su digestión y para aprovechar sus magníficas propiedades. Se suele utilizar alga Kombu, la que yo tenía era otro tipo que compré en un supermercado chino. 

- También combiné la cúrcuma y la pimienta negra con el fin de activar sus beneficios: 
  •  Por un lado, la curcumina tiene acción antioxidante, antiinflamatoria, antiséptica, antibacteriana y antifúngica 6; y por otro, la piperina ha demostrado ser efectiva para aliviar las náuseas, los dolores de cabeza, la indigestión y los procesos inflamatorios. Pincha aquí si quieres saber más.
- Hace tiempo que mi endocrino me recomendó agregar un poco de arroz a las leguminosas. La judía es un alimento muy completo, pero la proteína de la judía es deficitaria en metionina y por ello, disminuye la calidad protéica de este alimento. Si añadimos arroz, se suple esa falta de metionina y el plato que comemos, es una excelente fuente de proteína de alta calidad.

Bon profit!

Carciofi al tegame


Vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Este mes tenemos nueva anfitriona y la elegida ha sido Nuria, Thermonuria.

Nuria ha elegido dos recetas y la salada que es la que hoy os muestro, es muy sencilla. Es un plato de acompañamiento típico de Calabria, Carciofi al tegame (Alcachofas en la sartén).

Vuelvo a repetir como ingrediente la alcachofa y también aproveché para utilizar las que compré en Benicarló. He seguido la receta al pie de la letra y es un plato muy sano y sencillo de hacer. Como me gustan tanto las alcachofas y comer sano, repetiré sin duda esta receta.

La receta dulce es un clásico, la famosísima Panna cotta de Piemonte, recetas que se publicarán mañana. Si queréis ver las otras recetas saladas, pinchad aquí.

Si os gustan las alcachofas, preparadlas así y elegid con qué las queréis acompañar. Un huevo poché, un poco de jamón serrano picado por encima… Decidí dejar los tallos porque me gusta no desperdiciarlos, comerlos y es más estético desde mi punto de vista.
Ingredientes

- 8 alcachofas
- ½ vaso de vino blanco seco
- 20 g de manteca de cerdo (yo utilicé aceite de oliva virgen extra)
- 4 cucharadas de aceite
- 1 ramito de mejorana
- 4 rebanadas de pan
- zumo de medio limón
- una pizca de guindilla molida (puse 1 cayena porque no tenía molida)
- sal

*una sartén y una tapa

Antes de empezar… 

- Limpiar bien las alcachofas (hojas externas, tallos y parte interior). Cortar en cuñas y poner en agua sin nada más o un poco de limón.
Preparación tradicional

- En una cacerola poner el aceite a calentar y rehogar las alcachofas. Condimentar con sal, guindilla y mejorana picada. Yo tapé la sartén para facilitar la cocción. No sé si es lo correcto, pero a mí me fue mejor así.

- Mientras se rehoga, ir añadiendo poco a poco agua caliente mezclada con el vino. 

- Calentar la manteca en una sartén y freír las rebanadas de pan. Cortar en dos.

- Cuando las alcachofas estén listas, servir con el pan frito.
Notas:

- Para rebajar grasas y ya que las iba a comer yo, cambié la manteca por aceite de oliva. Mi pan era casero y sólo lo sofreí en un poco de aceite porque absorbía mucha cantidad.

- Quedó jugo en la sartén y después de hacer las fotos, aproveché y poché un huevo. 

Bon profit!

Natillas de chocolate y Bolo Rei. 1 +/- 100, desperdicio 0


El Bolo Rei integral con nueces y almendras estaba delicioso, pero hice dos el día antes de Reyes. Uno lo congelé para ver qué tal estaba una vez descongelado y el otro, me ocurrió utilizarlo como base de estas natillas de chocolate. Serví un Bolo como base de natillas y mi sorpresa fue enorme porque le gustó a toda mi familia. 

Como el Bolo Rei ya no llevaba azúcar, me arriesgué a utilizar también el azúcar de abedul en las natillas y fue un acierto porque nadie reparó en ello. Sólo dijeron que estaba poco dulce y mejor así. Mi cuñado es un enamorado de las natillas por excelencia de mi familia, la Sopà de mi madre, pero mi sorpresa fue que no sólo él las disfrutó. Todos los comensales, incluso los que no son de dulce, ni de natillas, me felicitaron y lo que más agradezco fue, que mi sobrina, que estaba enferma, se llevó en una tarrina las que sobraron.´También mi hijo comió una buena ración porque según él, no estaba nada dulce.

La base del Bolo Rei con vino de Oporto, nueces y almendras es un lujo. Por encima vertí las natillas de chocolate que empaparon las rodajas de Bolo Rei. Una combinación de sabores especial y muy poco dulce. Se pueden preparar con antelación y me parece que todavía están más ricas. 

Se me ocurrió triturar chocolate negro 90% junto a unos trozos de piel de naranja. Los comensales podían añadir a sus natillas este chocolate “anaranjado”, nueces y arándanos. 

Aconsejo hacerlas el día anterior y servirlas frías. En el caso de que no tengáis Bolo Rei integral con nueces y almendras, elegid la base que más os guste y si es un reciclaje, mucho mejor. Para que se parezca al Bolo Rei, no estaría mal, añadir un poco de vino de Oporto a las natillas y alguna almendra y nuez picadas entre los trozos. Os lo dejo a vuestra elección. 

Me parece una receta estupenda para iniciar 1 +/- 100, desperdicio 0 este mes de marzo. Disfrutad. 

Quiero dar las gracias a todas las compañeras y compañero blogueros que en el mes de febrero nos han regalado muchas opciones de reciclaje. Estoy muy contenta. Os espero.

La herramienta Inlinkz que utilizo para colgar las recetas, ha cambiado esta noche. No me han dado instrucciones y yo misma tengo que probarla y ver cómo funciona y si tiene fallos. 

- Ahora para colgar la receta, hay que ir al final de la entrada donde se ha abierto ya la herramienta. Pinchad igualmente en ADD LINK.

- Copiad y pegad la URL de vuestra entrada, dadle a ENTER y saldrá el nombre de vuestra receta. Después, escribid vuestro correo y elegid la foto. También se puede subir una foto diferente, pinchando en UPLOAD.

- Después, haced click en I AGREE WITH THE TERMS... y pinchad en SAVE. Ya está todo hecho.

Espero que funcione bien, pero si tenéis algún problema, escribidme a thermofanblog@gmail.com  Para mí es totalmente nuevo y aún no controlo. Gracias.
Ingredientes 

- 210 g - 4 huevos ecológicos 
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 30 g de maicena 
- 1 cucharada sopera colmada de cacao en polvo sin azúcar (también puede ser chocolate) 
- 950 g de leche (desnatada) 

*una bandeja de vidrio grande o de otro material que resista el calor.

Antes de empezar… 

- Si no se tiene TMX, separar un poco de leche en un vaso y diluir la maicena. Remover bien para que no queden grumos. 

- Cortar el Bolo Rei en lonchas ni muy finas, ni muy gruesas.
Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso todos los ingredientes. Programar, 12 minutos, 90º, velocidad 2 y ½. 

- Terminado el tiempo, triturar 20 segundos, velocidad progresiva, 5-7-9. 

Preparación tradicional

- Pesar todos los ingredientes. 

- Separar las claras de las yemas. Guardar las claras. 

- Batir bien las yemas. Reservar. 

- En un cazo de fondo grueso verter la leche restante junto con las yemas batidas, añadir el azúcar de abedul o el azúcar y remover bien. 

- Poner el cazo en el fuego, no debe estar muy fuerte. 

- Dejar que la leche se caliente pero sin que llegue a hervir. Cuando esté bastante caliente, verter la leche en la que hemos diluido la maicena. No dejar de remover. Es importante que no se pegue. 

- Cuando espese, sacar el cazo del fuego.
Montaje final 

- Verter las natillas sobre el Bolo cuidando de hacerlo con cuidado para que se reparta y se empapen bien las rodajas. 

- Dejar enfriar e introducir el recipiente en la nevera.

- Cortar en trozos y servir. También se pueden preparar porciones individuales. 

Notas: 

- Si no tenéis Bolo, es fácil que así sea, utilizad mona de Pascua, bizcocho o bizcochos de soletilla, galletas…. No es lo mismo ya que el sabor que le confiere el Bolo es espectacular. 

- Si hago las natillas con la TMX, pongo los huevos enteros, pero de la forma tradicional, sólo las yemas.

- Es mejor preparar la receta con antelación y cortar las porciones tras sacar bandeja de la nevera porque las natillas habrán cogido consistencia y se habrán integrado los sabores. También será más fácil de cortar.
Bon profit!

Inlinkz Link Party

Multigrain sourdough bread. Sourdough bread 💗


El mes pasado inicié un nuevo proyecto junto a mi amiga Swathi, Zesty South Indian Kitchen,

Lo llamamos Sourdough bread lovers (Enamoradas del pan de Masa Madre). Para mí es un reto interesante e importante porque supone un aprendizaje relacionado con el uso de la Masa Madre en la panificación. En principio, cada mes, sin fecha fija, horneamos y publicamos una receta en la que utilizamos la MM. 

En invierno a mi MM le cuesta más activarse, es nueva y le afecta el frío, por lo tanto, planifico el tiempo lo mejor que puedo y controlo la temperatura. Ya en la receta anterior, el Pan de centeno y trigo con MM, os adjunté una planificación de tiempos que os sea útil porque para mí lo es y facilita la organización y conseguir un resultado óptimo.

El pan de este mes es una adaptación de una receta del libro Tartine Book No. 3: Modern Ancient Classic de Chad Robertson. Es un pan diferente al anterior en cuanto al uso de la MM y los ingredientes. La novedad de éste es que a la masa, le añadimos una mezcla de cereales cocidos previamente (porridge). Podéis elegir la mezcla de cereales que más os guste. La mía es de 4 cereales, pero podéis probar mezclas que contengan más. 

Tampoco se utiliza igual la MM. Había leído en libros de procedencia anglosajona el término “leaven”. Si buscáis esta palabra en el diccionario, lo traduce como “levadura”, pero no es tal. Es un pre fermento realizado a partir de una mínima cantidad de MM.

En este pan, al igual que en el Pan de centeno y trigo con MM, la autolisis y los plegados, facilitarán el desarrollo del gluten y que consigamos una masa más elástica y manejable. Debido a la mezcla de cereales cocidos, la miga es húmeda y el pan, al día siguiente, incluso, al otro, se mantiene perfecto incluso en mi casa (situada en una zona con una humedad muy alta).

El horneado sigue siendo en cazuela. En el otro pan, precalenté el horno previamente, pero en éste, aunque lo indicaba la receta, no lo hice por cuestión de tiempo e introduje la cazuela en el horno frío (como he hecho con otros panes).

El pan me ha gustado, tanto la corteza, como la miga y el sabor. Así y todo, me gustaría repetirlo para ver si consigo que la masa suba más. Espolvoreé el pan bastante y queda muy rústico. El color no es tan dorado, pero en las fotos, la luz de la tarde nos regaló los tonos que podéis ver.
Como es ya habitual, el pan de Swathi es precioso. No os perdáis su receta y su vídeo.  
                        Sourdough bread 💗
Ingredientes

Leaven o pre fermento

- 1 cucharada de Masa Madre activa
- 50 g de harina de trigo integral
- 50 g de harina panificable 
- 100 g de agua tibia

Mezcla de cereales

- 125 g de mezcla de cereales
- 250 g de agua 

Masa de pan

- 250 g de harina de trigo integral
- 250 g de harina de panificable (o mitad fuerza-mitad repostería)
- 35 g de germen de trigo (no tenía y es opcional)
- 375 g de agua
- 75 g de leaven o pre fermento (puse toda la mezcla)
- 11 g de sal
- 250 g de la mezcla de cereales cocidos (copos integrales de avena, trigo, cebada y maíz de cultivo ecológico)
- 100 g de almendras tostadas (no puse y es opcional)
- 25 g de aceite (opcional) 

* 2 boles grandes para mezclar 
* un paño de algodón 
* film alimentario 
* un reloj o temporizador 
* un banetón redondo de 25 cm o una cesta redonda con un paño 
* harina de arroz y de trigo para espolvorear el banetón 
* cocotte (dutch oven) o una cazuela apta para horno 
* papel de hornear
* una tabla de madera o una bandeja 
* un cuchillo de sierra o una greñadora para pan
De nuevo, el pan que hoy publicamos parece complicado, pero simplemente necesitamos tener en cuenta tres cosas: paciencia, masa madre activa y planificación del tiempo.

· La paciencia es necesaria durante todo el proceso. 

· Es fundamental que la Masa Madre esté bien activa. 

· Un día o dos antes de la elaboración de la masa de pan, es imprescindible activar la Masa Madre. 

· No dudes en poner una cucharadita en un vaso con agua y si flota, está lista, pero también, huélela y pruébala. Debe oler bien y su sabor no debe ser ácido. Si no es así, sigue refrescándola. 

· La planificación del tiempo te la facilito indicándote cómo me organicé el primer día. 
· Por eso es suficiente que en primer lugar elijas tu Día 1 y sigas mis indicaciones. 

· Es un pan que se amasa solo porque son los tiempos de reposo los que harán el trabajo por ti. 

· Y son esos tiempos de reposo los que tienes libres (reloj-temporizador encendido), los que puedes aprovechar para hacer lo que te apetezca. 

· El segundo día es mucho más sencillo, atemperar la masa y hornear. 

Mi planificación de los tiempos: 

Día 0: 

· Un día o dos antes de la elaboración de la masa de pan es imprescindible activar la Masa Madre. 

Día 1: 

· Pre fermento (leaven) Autolisis 4-6 horas 

· 2 plegados cada 30 minutos = 1 hora 

· 4 pliegues cada 30 minutos = 2 horas 

· Formado del pan = 3 a 5 horas a temperatura ambiente o fermentación en bloque durante toda la noche en nevera.

TOTAL: 7 o 9 horas + fermentación en bloque durante toda la noche en nevera o 3 a 5 horas a temperatura ambiente

Día 2: 

· 1 hora para atemperar masa en horno a 25º o a temperatura ambiente. 

· 55 minutos de horneado

TOTAL:  2 horas aproximadamente
Preparación tradicional 

Día 1: 

Leaven o pre fermento 

- Mezclar todos los ingredientes del pre fermento y dejar reposar a temperatura cálida de 4 a 6 horas. 

- Verter una cucharadita en un bol con agua a temperatura ambiente. Si flota, está listo.

Cocinado de los cereales 

- Calentar el agua en un cazo, verter los cereales y cocinarlos hasta obtener una mezcla cremosa. Yo no dejé de remover porque mis cereales absorbieron muy rápido el líquido. Se puede añadir sal si se desea.

- Pasar a un recipiente y dejar que se enfríe antes de añadirlos a la masa de pan.
Masa de pan 

- Poner en un bol grande las dos harinas y el germen (si se usa). 

- Ir añadiendo poco a poco el agua tibia. Mezclar con las puntas de los dedos, añadiendo agua si es necesario. Se obtendrá una masa pegajosa. Tapar con un paño y dejar reposar 10 minutos. 

- Plegar la masa con los dedos mojados en agua. Tapar el bol y dejar reposar 30 minutos. Volver a repetir el plegado de nuevo. 

- Pasada 1 hora después de los dos plegados, añadir la mezcla de cereales cocidos, las almendras (si se usan) y el aceite. 

- Amasar dentro del bol hasta que estén todos los ingredientes bien incorporados. 

- Volver a repetir 4 pliegues con intervalos de 30 minutos. Dejar reposar la masa tapada con el paño durante 4 horas más. Comprobaremos que la masa está cada vez más elástica y los pliegues se pueden hacer más fácilmente. 

- Dar forma de bola a la masa y pasarla al banetón previamente enharinado con la mezcla de harina de trigo y de arroz. Espolvorear harina sobre la masa y tapar con film transparente. 

- Dejar en reposo de 3 a 5 horas más o como hice yo, introducir el banetón en la nevera durante toda la noche. 
Horneado 

Día 2: 

- A la mañana siguiente, sacar el banetón de la nevera y dejar que la masa se atempere durante una hora aproximadamente. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente. Ver notas. 

- Forrar la cazuela con papel de hornear o colocar un círculo de papel del tamaño de la base. 

- Cubrir la pala/madera/bandeja con una hoja de papel de hornear, volcar la masa del banetón sobre el papel y dejar caer el pan con cuidado en la base de la olla.

- Greñar el pan con un cuchillo de sierra o una cuchilla apta para ello. 

- Tapar la cazuela con su tapadera e introducirla en el horno precalentado a 230º. En mi caso, por falta de tiempo, no precalenté el horno y como ya he hecho en otras recetas de pan horneado en cazuela, empecé el horneado en el horno frío. 

- Hornear durante 30 minutos, calor arriba-abajo. Después, bajar la temperatura a 218º y seguir horneando durante 10 minutos más. 

- Pasado el tiempo, quitar la tapadera y continuar el horneado de 10 a 15 minutos más o hasta que el pan esté cocido.

- Sacar el pan de la cazuela y dejar enfriar sobre una rejilla.

Notas: 

- Como mi casa no está a mucha temperatura, utilizo el horno como cámara de fermentación. Lo programo a 25º aproximadamente e introduzco el bol tapado. Es una forma de mantener la temperatura de la masa constante. El 2º día también introduje el banetón en el horno con el fin de que la masa se atemperara más fácilmente. 

- Las levaduras y bacterias de la MM, así como los tiempos de reposo, contribuyen a que la masa del pan leve lentamente, de esta forma, van rompiendo el gluten de la harina.El pan con MM es por ello más fácil de digerir y mejor para los diabéticos. El sabor no es comparable a cualquier otro pan. 

- Os podéis encontrar con los términos “leaven o levain” y otros muchos. Sólo indicaros que dependiendo de la zona de procedencia, se denomina a este tipo de pre fermentos, de diferente forma: leaven, levain en inglés y en francés…

Bon profit!