Tarta rústica de pimiento asado


En verano, me encanta asar pimientos. Los rojos son los que más compro y si son grandes, hermosos y vendidos directamente por el agricultor, todavía más. También soy de pasteles o tartas saladas, de hecho, hay más de uno en el blog.

Esta vez, me apeteció probar una masa nueva que encontré en internet y como me gustó, la usé en esta tarta de pimientos asados. Publico ambas recetas a la vez porque siempre prefiero separar las que se pueden utilizar independientemente y esta masa es perfecta, tanto para rellenos dulces o salados. Con sólo pinchar en el enlace, tenéis receta de la masa a punto para que la guardéis. Usé otros tipos de harinas, pero eso va con gustos.

La masa crujiente me ha gustado, así que la repetiré más veces. Incluso, al día siguiente, se mantenía bien, a pesar de que la humedad en esta tierra, ablanda las masas una barbaridad.

El queso fresco granulado fue un acierto; es más parecido a la ricotta, que al requesón y una vez horneado con el resto de ingredientes, confiere un sabor suave y una textura nada seca. Es la primera vez que lo uso y lo compré en Lidl. Si no lo tenéis, la ricotta es otra opción.

La tarta es muy agradable de comer. El pimiento asado queda más dulzón y combina muy bien con la masa crujiente. Al cortar las porciones, la masa no se rompe y el relleno se mantiene sobre ella, por lo tanto, sólo hay que tener cuidado al cortar. 

Espero que os guste. Ideal para una merienda o cena, pero cuidado, que si la dejas a mano, puede desaparecer.
Ingredientes

masa al aceite de oliva
-  80 g de cebolleta
- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- 250 g de pimiento rojo asado
- 1 huevo L
- 180 g de queso fresco granulado o ricotta
- sal y pimienta negra
*dos hojas de papel sulfurizado

Antes de empezar...

- Lavar el pimiento, untar la piel con aceite y asarlo. Yo asé dos grandes en el microondas, función crisp durante 15 minutos. Tapar el recipiente con los pimientos calientes para poder quitar bien la piel cuando estén fríos. Cortarlos en trozos.

- Pelar la cebolla y cortarla en trozos.  













Preparación en TMX 5

- Poner la cebolla en el vaso y programar, 4 segundos velocidad 5, Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 100° velocidad 1. 

- Incorporar los pimientos, pimienta y un poco de sal. Programar, 5 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda. Sacar del vaso y dejar que se enfríen.

- Incorporar el queso, el huevo, un poco de sal y pimienta. Programar, 30 segundos, velocidad 4. 

- Agregar, los pimientos y programar, 10 segundos, velocidad 3. Si se desea que el pimiento quede en trozos más grandes, programar, menos tiempo.

Preparación tradicional

- Picar la cebolla menuda. 

- Poner el aceite en una sartén y cuando esté caliente, agregar la cebolla y un poco de sal. Cuando esté blanda, incorporar los pimientos, la pimienta y un poco de sal. 

- Sofreír a fuego medio durante unos 5 minutos. Pasar la mezcla a un bol y reservar hasta que se enfríe.

- En otro bol batir con unas varillas el queso, el huevo, un poco de sal y pimienta. 

- Agregar, los pimientos, mezclar bien y triturar un poco. Si se desea que el pimiento quede en trozos más grandes, triturar menos tiempo.
Formado y horneado de la tarta 

- Sacar la masa de la nevera, dejar que se atempere y colocarla entre dos hojas de papel de horno. Estirarla hasta que quede muy fina. 

- Retirar el papel de encima y colocar la masa con el papel abajo sobre el molde. 

- Acomodarla y pasando el rodillo por el borde del molde, cortar la masa sobrante. También el papel. 

- Pinchar la base de la masa con un tenedor. 

- Hornear a 180º unos 10 minutos. El tiempo siempre dependerá del tipo de horno y del grosor de la masa. En este caso, no es necesario hornearla mucho porque es fina y la vamos a tener que introducir de nuevo en el horno con el relleno. 

- Distribuir el relleno sobre la masa de forma uniforme. 

- Hornear en horno precalentado a 180º hasta que el relleno esté cuajado. Comprobarlo introduciendo un palo de brocheta y si sale limpio, está listo. Es importante estar pendiente porque la masa no se debe tostar demasiado. 

- Dejar enfriar y servir.

Nota: 

- Congelé el resto de masa envuelta en papel film. No sé si al descongelarla y al hornearla, quedará igual de bien. Ya lo comprobaré.

Bon profit!

Masa de tarta o pastel con aceite de oliva


Esta masa la encontré aquí buscando en internet. Aunque tengo otras masas en el blog con aceite de oliva, quería probar una nueva. Es similar a una masa brisée, pero sin mantequilla. Queda suave y crujiente y se puede utilizar tanto para preparaciones dulces o saladas. Adapté la receta original, modificando el tipo de harinas a mi gusto.

La primera prueba con esta masa y que fue un éxito rotundo, fue con esta Tarta rústica de pimientos asados. Publico las dos recetas a la vez.

Os animo a probarla, os gustará y además, no lleva mantequilla.
Ingredientes

- 60 g de aceite de oliva
- 120 g de leche desnatada
- 5 g de levadura fresca de panadero
- 2 g de sal o 1 pizca en caso de masa con relleno dulce
- 180 g de harina floja
- 20 g de harina de fuerza
- 50 g de harina de tritordeum integral

Antes de empezar...

- Si la harina no es integral, tamizarla previamente. Yo no tamizo la integral, porque se queda el salvado en el tamizador.
Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso la leche, el aceite, la sal y la levadura. Programar, 6 segundos, velocidad 5.

- Agregar las harinas (Recomiendo no ponerlas a la vez por si es necesario adaptar las cantidades o por si usáis otro tipo de harina). Programar, 6 segundos, velocidad 6.

- Verificar la textura de la masa. Tiene que quedar como migas blandas, que al juntarlas, formen una masa blanda pero homogénea. 

Preparación tradicional 

- En un bol batir ligeramente la leche, el aceite, el huevo y la sal hasta que se integren. 

- Agregar poco a poco la harina tamizada junto a la levadura, integrando con una cuchara. 

- Verificar la textura de la masa. Tiene que quedar como migas blandas, que al juntarlas, formen una masa blanda pero homogénea. 
Formado, reposo y cocción de la masa 

- Amasar con las manos y formar una bola. 

- Dejarla reposar unos 30 minutos en la nevera dentro de una bolsa o envuelta en papel film. 

- Sacar la masa de la nevera, dejar que se atempere y colocarla entre dos hojas de papel de horno. Estirarla hasta que quede muy fina. 

- Retirar el papel de encima y colocar la masa con el papel de abajo sobre el molde. 

- Acomodarla y pasando el rodillo por el borde del molde, cortar la masa sobrante. También el papel. Pinchar la base con un tenedor.

- Hornear a 180º unos 10 minutos. El tiempo siempre dependerá del tipo de horno y del grosor de la masa. En este caso, no es necesario hornearla mucho porque es fina y la vamos a tener que introducir de nuevo en el horno con el relleno. 

Nota: 

- No la he preparado más gruesa. Si se desea aumentar el grosor, será necesario hornearla más tiempo. No puedo asegurar el resultado.

Bon profit!

Comportamiento de las masas en verano 1


Como desde la pasada semana, la ola de calor nos ha dejado hechos polvo, he pensado que no viene nada mal,  iniciar el Aula de pan, explicando algunos consejos relacionados con el comportamiento de las masas en verano.

Sé que mucha gente está de vacaciones, pero no pasa nada, porque la información de esta entrada, quedará ya guardada en el blog para poder consultarla. No es una entrada para principiantes, pero no está de mal, anotar los consejos porque es mejor saberlos con antelación, que mucho más tarde.

Espero que te sea de utilidad esta información y te matricules en el Aula de pan.
Observad este pan que horneé la semana pasada, con un calor horrible. Lo hice rápido, no controlé el tiempo de leudado adrede y está demasiado fermentado. Aunque el sabor es bueno, os lo muestro para que tengáis en cuenta los consejos que os explico después. Es una receta de pan de espelta integral, muy poco trigo y semillas de hinojo, horneado en panificadora con calor y rapidez. Formé 3 bolas del mismo peso y las coloqué en la cubeta de la panificadora. Por eso se ve la separación de corte, que quedó fea porque la cubeta es demasiado pequeña y la masa no tiene espacio para leudar correctamente. Son detalles que son importantes para obtener un buen resultado. Seguid leyendo...
¿Alguna vez has tenido problemas con una receta de pan o masa con levadura que de repente comienza a comportarse mal? 

¿Tal vez la forma de tus barritas, siempre perfecta, te queda fatal?

O la masa de tu pan de molde favorito, que es muy fácil de amasar, está muy  pegajosa, no quieres añadir más harina y no sabes qué hacer con ella. 

Además, tu pan leuda en la mitad del tiempo, no te fijas y el resultado tampoco es bueno. 

¿Qué está pasando?

Estamos en verano, hace mucho calor y existen factores que tenemos que tener en cuenta para diferenciar cómo se comporta una misma masa en invierno o en verano. La temperatura y la humedad influyen porque aumentan con respecto al invierno y el resto de estaciones.

La harina y la levadura, sin las cuales, hacer un pan, es complicado, se ven afectadas por este cambio en nuestra cocina. La levadura "tontea" mucho con la temperatura, le encanta el calorcito, pero cuanto mayor es la temperatura, más afecta a la levadura y la masa crece mucho más rápido en menor tiempo

También la harina puede actuar como una esponja, absorbiendo la humedad del aire húmedo en el verano y secándose en pleno invierno. Por lo tanto, la harina suele ser "más húmeda" en el verano y "más seca" en el invierno.

Y ahora toca daros consejos por si os pueden servir:
  1. En verano la masa puede quedar muy blanda y pegajosa. 
  2. La masa puede salirse del molde y la forma puede quedar muy mal tras el horneado.
  3. Las barras o los panes de molde, una vez moldeadas pueden hundirse o aplanarse, en vez de leudar correctamente.
  4. Para evitar estos cambios, se debe reducir la cantidad del líquido indicado en la receta. 
Cuesta un poco, pero es necesario aprender a identificar la textura óptima de la masa en cada temporada del año; cómo el calor y la humedad afectan a las masas con levadura. También es importante saber, que cada tipo de harina reacciona de forma diferente.

En cada tipo de receta, la textura de la masa es diferente y hay que saber cómo debe quedar cada una. Por ejemplo, una masa de pan para sándwich es fácil de trabajar, pero una de ciabatta, es muy pegajosa, por lo tanto, es mucho más complicada de manipular. Por ello, el ajuste de la proporción de líquido y de harina es fundamental para lograr un buen resultado.

Cómo ajustar la consistencia de la masa.

- Si en verano volvemos a preparar la misma masa que normalmente repetimos, una y otra vez, por comodidad, o porque nos gusta, es más fácil comprobarlo. Si la masa está más blanda y pegajosa en verano, necesitaremos reducir la cantidad de líquido para obtener la misma consistencia que siempre.

- Generalmente hay que reducirla en un 10%, pero como he avanzado antes, dependerá de la temperatura y del tipo de harina que utilicemos. Por eso, hay que experimentar porque variará dependiendo de la temperatura de nuestra cocina.

- Llegado a este punto, la primera idea, la más fácil, será añadir más harina, bastante más, en muchos casos. Lo podemos hacer, por supuesto, pero añadir más harina afectará directamente al balance entre la harina y el resto de ingredientes de la receta y el producto final, no siempre será óptimo

Por tanto, nos pelearemos con el exceso de humedad, desde el principio, reduciendo el líquido un 10% en verano.

Os espero en la próxima entrada de nuestra Aula de pan, en la que seguiré comentando otros factores relacionados con el comportamiento de las masas en verano.

Saludos.

Aula de pan en Thermofan


Hace casi 4 años, y coincidiendo con el Día Mundial del Pan, inicié en mi otro blog, Recetas BBSS un Aula de pan. Mi intención era investigar, aprender cosas nuevas y compartirlas, enseñar lo que ya sé. Los que me conocéis de hace tiempo, sabéis, que en el blog BBSS, convocaba retos en los que se presentaban recetas BBSS, buenas, baratas, sencillas y sanas. Hubo 8 retos y en el 5º, "Un BBSS con mucha miga" invitaba a publicar panes BBSS. Tenéis todas las recetas publicadas en el blog BBSS.

Al planificarlo, se me ocurrió que no vendría mal, crear un Aula de pan con el fin de complementar el Reto.

No puse fechas de publicación, ni objetivos. Se trataba de ir compartiendo información sobre las técnicas básicas y esenciales para que los que se inician, se motiven y pierdan el miedo a amasar, formar y hornear su propio pan. También para los iniciados, podía tal vez, aportar información que tal vez no conozcan y les sirva. Al final, con el cierre del reto y del blog, el aula, se quedó también parada.

He decidido retomar de nuevo el Aula de pan, esta vez, en Thermofan y también sin fijar fechas, ni contenidos. Hacer pan nunca debe ser estresante, al contrario, yo siempre digo a las amigas que se han iniciado con alguna de mis recetas, que lo principal, es tener mucha paciencia, tiempo y práctica. Incluso, así, no siempre obtendremos un resultado óptimo.

No soy ninguna experta, pero sí una amante de hacer mi propio pan e ir aprendiendo en cada práctica. Pensándolo bien, sí que tengo un objetivo; si con el Aula de pan, consigo que los que la sigan, dejen de comprar pan de mala calidad y se inicien, ya estaré contenta. Los que sean profesionales o expertos, que no me juzguen, yo también aprenderé mientras preparo cada publicación.

En el blog hay muchas recetas y  creo, que después de 7 años con Thermofan, algo se nota la evolución, pero aún me queda mucho por aprender y por compartir.
El logo del Aula de pan es el mismo, un cuaderno con las hojas vacías, pero como no es una clase con un sólo nivel, las páginas están en blanco y os invito a completarlas con vuestros comentarios. Podéis añadir información y corregirme cuando veáis que me he podido equivocar, o también podéis aportar algo importante, nuevo.

Espero que os interese y que disfrutéis horneando vuestro pan, porque está mucho más bueno, es mucho más sano y en el proceso, os relajaréis y motivaréis.

Hace calor y en la próxima publicación, me ha parecido importante escribir sobre el comportamiento de las masas en verano. Sé que mucha gente está de vacaciones, pero no pasa nada, porque la información quedará ya guardada en el blog para poder consultarla. No es una entrada para principiantes, pero no está de mal, anotar los consejos porque es mejor saberlos con antelación, que mucho más tarde. 

Apúntate a escribir en el cuaderno del Aula de Pan. Sé bienvenido.

Gazpacho dulce de melocotón. 1 +/- 100, desperdicio 0


Se me ocurrió esta idea de gazpacho dulce y me puse a mezclar ingredientes, pero no me gustó el resultado. Añadir aceite y crema de vinagre balsámico, no sólo mataba el sabor de la fruta, sino que tampoco me convenció. La mezcla, se oscureció quedando feo y poco apetecible. Me lo tomé por no desperdiciarlo, pero no le hice foto alguna.

Ayer, me puse de nuevo y modifiqué la receta. Me gusta el contraste dulce-salado, pero en este gazpacho, hay muchos más sabores combinados. El melocotón y la cereza dulces, las frambuesas ácidas, el toque salado de la sal rosa y el picante de la pimienta. Le añadí un poco de azúcar de abedul, pero si el melocotón está muy dulce, no es necesario. Se aligera un poco con agua fría, para que no quede demasiado espeso. Al no llevar aceite, es más ligero y nos podemos permitir un poco de queso.

Tenía queso de Patamulo y añadí unos pedacitos pequeños. Os aseguro, que ese punto cremoso del queso, es delicioso y le va de maravilla. Es originario de Samper de Calanda, Teruel. Es un queso de leche de oveja natural y vaca pasteurizada. Se elabora de forma artesanal, de excelente paladar, su forma alargada lo caracteriza, al igual que su corteza oscura, que se enmohece con facilidad. Si lo dejas fuera de la nevera, antes de consumirlo, parece que casi se funde. Si no está empezada la pieza, se puede ver que está envuelto en tela de algodón blanca.

Elegid unos buenos melocotones, sin golpes, ni excesivamente maduros; unas cerezas y frambuesas firmes. 

Lo que no sabéis, después de tanta explicación, es que la segunda vez que lo he preparado, he tenido que aprovechar corriendo la fruta. El jueves de la semana pasada fui al mercado y cargué con bastante fruta, pero el viernes, mi hijo prefirió irse a Valencia. Como no va a volver por ahora y me quedé con fruta en exceso, se me ocurrió, mejorar el gazpacho anterior, modificando ingredientes.  Ha valido la pena.

No quería que los melocotones se estropearan, también las frambuesas, estaban al límite y el queso, no quería congelarlo, así que, como no como mucho, gasté un poco. 

Esta receta de gazpacho dulce es de aprovechamiento masivo, no porque los ingredientes estuvieran al límite, sino porque, al no poderlos consumir una sola persona, seguro que en breve, con el calor que hace, se iban a estropear. Por eso, este gazpacho dulce se va directo a 1 +/- 100, desperdicio 0. Es agosto y muchos blogs están cerrados, pero no importa, porque en junio y julio, hemos tenido muchas aportaciones y es muy de agradecer.

Lo tomé en la comida, pero no como postre, sino como primer plato. A mí me ha encantado, espero que también os guste.
Ingredientes 

- 650 g de melocotones maduros
- 150 g de paraguaya
- 100 g de agua mineral fría
- 20 g de azúcar de abedul o de azúcar (opcional)
- 1 cucharada de zumo de limón
- frambuesas y cerezas para decorar
- sal rosa de Himalaya
- pimienta negra
- queso Patamulo

Antes de empezar...

- Pelar y cortar en trozos los melocotones y las paraguayas. Rociarlos con un poco de zumo de limón.

- Deshuesar las cerezas.
Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso los trozos de melocotón y paraguaya. Agregar el agua, el azúcar de abedul o el azúcar y el zumo de limón. Programar, 1 minuto y 1/2, velocidad 8.

- Verter en un recipiente, mejor que sea de cristal y dejar enfriar en la nevera como mínimo dos horas.
Preparación tradicional

- Poner en el vaso de un robot o batidora los trozos de melocotón y paraguaya. Agregar el agua, el azúcar de abedul o el azúcar y el zumo de limón. Programar, 1 minuto y 1/2, velocidad 8.

- Verter en un recipiente, mejor que sea de cristal y dejar enfriar en la nevera como mínimo dos horas.

Notas:

- Sólo puse una cucharada de zumo de limón, pero creo que si le agregamos dos, le irá bien porque se oscurece un poco.

- Aguanta perfectamente dos días en la nevera.

Bon profit!


Sándwich rústico veraniego


Horneé un pan de espelta y de trigo integral en la pani. Me gusta mucho tener siempre este tipo de pan en el congelador y lo tomo en el desayuno. Esta vez, me apeteció preparar una cena diferente y rápida. En casa, sólo hacemos sándwiches en la sandwichera y esta vez, decidí disfrutar de otra manera.

Miré qué tenía en la nevera y, aunque la rúcula estaba un poco mustia, tuve clara la combinación que me iba a gustar. El pan al ser 100% integral y casero, queda un poco más seco que un pan especial para sándwinches, pero a mí me gustó tal cual y ni siquiera lo tosté. La receta del pan, ni la apunté, porque es una modificación de otras recetas y no todo lo que se hace en mi cocina, lo publico, menos en verano.

Espero que os guste. Es difícil dar mordiscos sin que se caigan ingredientes, pero también podéis cortarlo por la mitad para que sea más fácil si no tenéis un intrépido día. 
Ingredientes para 2 sándwichs (dependerá del tamaño del pan)

Relleno 1

- 60 g de atún en aceite de oliva
- 70 g de tomate maduro
- 60 g de pepino
- una pizca de sal
- una pizca de pimienta
- un chorrito de aceite de oliva virgen extra
- una cucharadita de crema de vinagre balsámico

Relleno 2

- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 60 g de huevo duro (30 g para cada sándwich)
- un poco de rúcula (opcional)
- 1 cucharada de mayonesa o de mostaza
- zumo de 1/2 lima o de limón
- sal y pimienta

Y además, 4 rebanadas de pan, el que más os guste y tomates cherry para decorar.

Antes de empezar...

- Pelar el tomate con un pelador especial. Si no lo tenemos, como sólo es un tomate, perlarlo con un cuchillo afilado. No tiene que estar blanducho. Cortarlo en trozos.

- Pelar el pepino y cortarlo en trozos.

- Si no se quiere hervir el huevo en la TMX, hervirlo en un cazo durante 10 minutos. Vale la pena la TMX si vamos a hervir más huevos. Los pondremos en el cestillo y verteremos 400 g de agua en el vaso. Programaremos, 14 minutos, varoma, velocidad 1.

- Una vez frío, pelar el huevo y reservar.

- Escurrir la lima o el limón y reservar
Preparación en TMX 5

- Si se van a cocer los huevos en el cestillo, proceder tal y como he indicado anteriormente.

Relleno 1

- Poner un plato encima de la tapa y pesar el tomate y el pepino. 

- Agregar el aceite, el atún, la crema de vinagre, la sal y la pimienta. Remover con una espátula y reservar en frío.

Relleno 2

- Poner en el vaso el huevo y programar, 1 minuto, velocidad 4. Sacar del vaso y reservar.

- Pesar 20 g de aceite y reservar.

- Poner en el vaso el huevo picado. Agregar la mayonesa o la mostaza, el zumo de lima o de limón, la sal y la pimienta. Programar, 1 minuto y 1/2, velocidad 3.

- Mientras se tritura, ir vertiendo el aceite por la tapa, sin quitar el cubilete para que se emulsione. Ver notas.

Preparación tradicional

Relleno 1

- Poner un plato encima de una balanza y pesar el tomate y el pepino. 

- Agregar el aceite, el atún, la crema de vinagre, la sal y la pimienta. Remover con una espátula y reservar en frío.

Relleno 2

- Picar el huevo menudo con un cuchillo afilado. Reservar.

- Pesar 20 g de aceite y reservar.

- Poner en el vaso de un robot o batidora el huevo picado. Agregar la mayonesa o la mostaza, el zumo de lima o de limón, la sal y la pimienta. Triturar a velocidad baja e ir vertiendo el aceite muy poco a poco para que se emulsione. También se puede emulsionar utilizando unas varillas manuales. Ver notas.
Montaje del sándwich

- Alternar los rellenos sobre una loncha de pan, colocar encima un poco de rúcula y tapar con la otra loncha de pan.

- Servir acompañado de tomates cherry y un poco del relleno de huevo.

Notas:

- Si se van a cocer más huevos, porque vamos a preparar más sándwiches, picar todos juntos y reservar unos 30 g para preparar el relleno 2. Una vez listo el relleno, agregar el resto de huevos picados y mezclar con la espátula.

- A partir de esta receta, podéis modificar los ingredientes de los rellenos o cambiar el tipo de pan.

- Dependiendo del tamaño y cantidad de sándwich puede sobrar relleno. No pasa nada, porque puede conservarse en un recipiente en la nevera, como máximo hasta el día siguiente o utilizarlo como parte de una ensalada.

Bon profit!
 

Granizado de sandía y sirope de jengibre


Llevo una racha de despistes... Esta receta la programé por error y se publicó ella solita anoche sin que yo me diera cuenta y sin haber editado las fotos. Por fin lo he solucionado para que podáis ver, que con el calor, en las últimas fotos, el granizado ya estaba derritiéndose. Cosas del verano.

Otra receta con sandía, sandía helada. Me encanta y ya sabéis que hay muchas recetas en Thermofan. Cada una es diferente, pero todas son muy refrescantes y sin azúcar. Como ya publiqué el año pasado un granizado de la Sandía granizada, en la que utilizaba tanto la pulpa, como la corteza congeladas, si no os gusta el jengibre, podéis seguir la otra receta.

Se prepara primero un sirope que lleva bastante agua y como la sandía también la lleva, el granizado, si se congela más fácilmente; hay que picarlo con un tenedor, porque se endurece un poco.

Es muy refrescante y no está muy dulce. Por la tarde, cuando el calor sigue apretando, apetece mucho.

Aprovechad que la sandía en julio está en su punto perfecto de maduración. Si no os sale muy buena, preparar helados o mermeladas, es una buena opción.

Espero que os guste.

Hoy, tan sólo 4 días después de publicar este granizado, estoy muy feliz de contaros el éxito que ha tenido. Más de mil visitas en un día y más de una persona que me ha contado que lo ha hecho y le ha gustado. Entre ellas, una amiga y paisana de Facebook, Pepi, la cual administra una página muy saludable, La alimentación que cuida de ti. Os aconsejo visitarla. 

Pepi, ha compartido su granizado, añadiendo mucha información sobre el jengibre, que os añado, porque vale la pena. Gracias, Pepi.

EL JENGIBRE Y SUS GRANDES BENEFICIOS PARA LA SALUD

Todo el mundo lo está empezando a incluir en su dieta, pero ¿por qué? Te lo contamos.

¿Por qué es bueno el jengibre para la salud?

El jengibre es una planta aromática, y aunque es ahora cuando se ha puesto de moda, no es nada nuevo. Sus grandes beneficios la posicionan en lo más alto. Es protagonista de numerosos estudios científicos por sus aspectos saludables. Gastronómicamente se ha puesto de moda, sobre todo gracias a las dietas detox, ya que es uno de los ingredientes principales.

Los beneficios del jengibre

El jengibre es un tubérculo lleno de aceites esenciales, vitaminas B y C, minerales como el calcio, el magnesio, el fósforo o el cromo, aminoácidos y antioxidantes.

Tiene propiedades antiinflamatorias naturales, alivia las migrañas y los dolores menstruales, así como los dolores musculares y reumáticos.

Es un magnifico aliado contra el estrés, es un antidepresivo natural, ya que estimula la producción de endorfinas, también conocida como hormonas de la felicidad.

Otro de sus beneficios es que mejora la circulación sanguínea y previene enfermedades cardiovasculares. Además aumenta la libido, ya que es un afrodisiaco natural.

Alivia el malestar gástrico, facilita la digestión, previene el hinchazón abdominal y los gases. Disminuye también los episodios de vértigos y combate las náuseas y los vómitos.

También es bueno para la piel, ayuda a prevenir su envejecimiento prematuro, gracias a los antioxidantes que contiene en su composición.

Cómo incluirlo en tu dieta

Introducirlo en tu dieta es muy sencillo. De hecho es fácil convertirlo en un imprescindible para tu despensa.

Su sabor es bastante fuerte, una mezcla entre agrio, picante y dulce, pero lo cierto es que combina muy bien con casi todos los alimentos, siempre que las cantidades sean moderadas. Lo puedes tomar en diferentes formatos, en polvo, en jarabes, en seco o en fresco y en tabletas.

Gracias a las dietas detox ha resurgido. Aunque no solo le va bien a los batidos verdes, también es perfecto para ensaladas, guisos más tradicionales o postres. Tomarlo en infusiones también es una forma muy común.
Ingredientes

Sirope

- 20 gramos de jengibre picado menudo
- 60 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 600 g de agua

Sorbete

- 750 g de sandía cortada en trozos 
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 150 g de sandía picada menuda 

*un colador fino para colar perfectamente el sirope
*cubiteras 

Antes de empezar...

- Pelar el jengibre y cortarlo en trozos.

- Cortar la sandía en rodajas y quitarle piel y si hay pepitas. Cortar 150 g en cubos. Reservar.
Preparación en TMX 5

Sirope

- Poner en el vaso el jengibre, el azúcar de abedul o el azúcar y el agua. Programar, 5 minutos, 100º, velocidad 3.

- Colar y dejar reposar hasta que se enfríe.

Sorbete

- Poner en el vaso, la sandía y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 10 segundos, velocidad 8. Después añadir los 150 g de sandía en cubos. Programar 4 segundos, velocidad 4. 

- Agregar el sirope y mezclar con la espátula. Verter en las cubiteras e introducirlas en el congelador.

- Cuando los cubitos se hayan congelado, ponerlos en el vaso y programar, 20 segundos, velocidad 10. Introducir la espátula por el bocal para ayudarnos a triturar mejor los cubitos.

Preparación tradicional

Sirope

- Poner en una cacerola el jengibre, el azúcar de abedul o el azúcar y el agua. Llevar a ebullición.

- Colar y dejar reposar hasta que se enfríe.

Sorbete

- Macerar la sandía cortada en trozos con el azúcar de abedul o el azúcar. Dejar en maceración durante unos 45 minutos.

- Poner la mezcla en el vaso de un robot o batidora y triturar bien.

- Después añadir los 150 g de sandía en cubos. 

- Agregar el sirope y mezclar con la espátula. Verter en un molde apto para congelación. Picar con un tenedor de cuando en cuando hasta conseguir la textura deseada.
Servimos el sorbete

- Se puede servir en copas que hayamos puesto previamente en el congelador.

Notas:

- El sorbete no está muy dulce. Podéis modificar la cantidad que yo he utilizado. También dependerá de lo dulce que esté la sandía.

- Yo no lo hice, pero se puede reservar un poco de sirope y verter un poco sobre el sorbete. El problema es que hay que servirlo en seguida para que no derrita el granizado rápido.

Bon profit!

Cake de plátano y chocolate, 1+/- 100. desperdicio 0


Yo no soy muy fan de los plátanos y de hecho, pocas recetas hay en el blog, muy pocas. Es mi hijo el que come al menos uno al día o se hace batidos.

Como se fue sin esperarlo, quedaron en casa 4 plátanos, iban pasando los días, hacía calor y yo no los tenía en la nevera. Se fueron poniendo maduros, muy blandos y no quería tirarlos por nada del mundo.

Una buena opción era hacer un helado y que cuando vuelva, se lo coma, pero este chico es muy especial y basta que lo haga, para que no le apetezca.

Se me ocurrió mirar qué tenía que le pudiera combinar y me pareció que un resto de tableta de chocolate le iba a ir de maravilla. No me equivoqué.

Como el plátano tiene muchos hidratos, voy a congelar el cake en rodajas para comerlo poco a poco.

El sabor a plátano se nota, pero no predomina, el del chocolate también. Queda esponjoso y muy poco dulce porque a mí no me gusta el dulzor excesivo. Si sois golosos, agregad más azúcar. El mío es sin azúcar, pero podéis espolvorearlo con azúcar glas, ganache de chocolate o lo que más os guste. Acompañado con un helado, también estará espectacular.

Este cake es una receta en la que he evitado que unos plátanos se estropearan y tener que tirarlos, también la bebida de soja que me quedaba y una parte de una tableta grande de chocolate negro. Me viene genial para el proyecto 1 +/-100, desperdicio 0.

Espero que os guste. Aún queda otra receta más de aprovechamiento de plátanos maduros.
Ingredientes

- 100 g de chocolate negro 85%
- 1 huevo L
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 150 g de harina de repostería
- 50 g de harina de avena integral
- 1 sobre de levadura para repostería
- 125 g de yogur desnatado
- 190 g de plátano maduro (2 plátanos grandes)
- 60 g de aceite de oliva suave
- 40 g de leche (yo, bebida de soja)
- 1 pizca de sal

*un molde tipo cake 

Antes de empezar...

- Precalentar el horno a 170º si utilizamos azúcar de abedul y a 180º, si es con azúcar.

- Pelar los plátanos y cortarlos en trozos. Tienen que estar muy maduros.

- Trocear el chocolate.

- Untar con mantequilla y espolvorear con harina el molde o usar un spray desmoldante. Yo forré el molde con papel de hornear.
Preparación en TMX 5

- Poner el chocolate troceado en el vaso. Programar, 5 segundos, velocidad 6. Bajar los restos con la espátula.

- Agregar el huevo y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 20 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula.

- Incorporar las harinas, la levadura, el yogur, el aceite, los plátanos y la pizca de sal. Programar, 20 segundos, velocidad 4.

Preparación tradicional

- Poner el chocolate troceado en el vaso de un robot o picarlo con el cuchillo. 

- Batir el huevo junto con el azúcar de abedul o el azúcar. 

- Incorporar poco a poco las harinas, la levadura, el yogur, el aceite, los plátanos y la pizca de sal. Batir bien con las varillas.
Horneado

- Verter la masa en el molde. Golpear éste sobre la superficie de trabajo para evitar burbujas de aire.

- Introducirlo en el horno precalentado y hornear de 35 a 40 minutos con aire. Comprobar la cocción pinchando con una brocheta y si sale limpia, está hecho.

- Terminado el tiempo, entreabrir un poco la puerta del horno y dejar dentro unos 10 minutos.

- Desmoldar sobre una rejilla y dejar que se enfríe.

Notas:

- Yo utilicé bebida de soja y harina de avena. Podéis utilizar harina de repostería solamente y leche o bebidas vegetales.

- Siguiendo las instrucciones que indica el paquete de levadura química, puse sólo medio sobre y creo que no me subió demasiado por ello. También, porque mi molde es muy alargado y bajo. 

- Si no os gusta el chocolate tan puro, podéis elegir el que más os guste.

- Mis plátanos estaban muy maduros y me parece que es mejor, porque el sabor es más intenso.

Bon profit!

Mermeladas de cerezas a la pimienta

Este verano me apetecía preparar una mermelada de cerezas. Hacía mucho tiempo que no la hacía. Me regalaron unas cerezas negras aragonesas y como yo ya había comprado, la mermelada la preparé al día siguiente para que no se estropeara ninguna.

Se me ocurrió darles un toque picante y como no tenía nada más que pimienta negra o cayena y esta última ya la utilicé en esta Mermelada de piña picantona, me decidí a probar con la pimienta en grano, no añadiendo demasiado cantidad, pero para mí, la suficiente, porque está deliciosa.

No quise que quedara muy espesa, por eso y aunque programé mucho tiempo, en mi opinión, está en su punto; además, las cerezas no se han triturado del todo y te encuentras los tropezones al desgustarla.

Aún quedan cerezas en el mercado. Preparadla y me contáis.
Ingredientes para 1 bote grande y otro no completamente lleno

- 200 g de azúcar de abedul o azúcar
- 1/2 cucharadita de granos de pimienta negra (o a gusto)
- 500 g de cerezas negras
- el zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de postre de agar-agar en copos
* 2 botes grandes de cristal
Antes de empezar… 

- Lavar y deshuesar las cerezas. 

- Si no tenemos esterilizados los botes, hervirlos con las tapas en agua hirviendo durante unos 10 minutos. Sacarlos con cuidado y colocarlos boca abajo en un paño, después secarlos con papel o un paño seco.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el azúcar de abedul o azúcar y la pimienta. Programar, 20 segundos, velocidad 10. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar las cerezas enteras y el zumo de limón. Mezclar, programando, 20 segundos, velocidad 1, giro a la izquierda. Dejar reposar la mezcla con el vaso tapado unas 3 horas. Este paso no es necesario, pero yo lo hice porque quería que se mezclaran más los sabores.

- Pasado el tiempo, programar, 50 minutos, 100º, velocidad 1, giro a la izquierda. Poner el cestillo sobre la tapa. 

- Incorporar el agar-agar cuidando que no caiga sobre las cuchillas. Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 1.

Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot o molinillo el azúcar de abedul o azúcar y la pimienta. Triturar muy bien.

- Verter en una cazuela y agregar las cerezas enteras y el zumo de limón. Mezclar con una cuchara de madera. Dejar reposar la mezcla con la cazuela tapada unas 3 horas. Este paso no es necesario, pero yo lo hice porque quería que se mezclaran más los sabores.

- Pasado el tiempo, cocer a fuego medio, removiendo a menudo hasta que la confitura vaya reduciendo.

- Incorporar el agar-agar y remover bien. Seguir cociendo durante unos 3 minutos aproximadamente.
Envasado de la confitura 

- Verter la confitura caliente en los tarros, taparlos y colocarlos boca abajo sobre un paño de cocina hasta que se enfríen y se haga el vacío. 

Notas: 

- Es una confitura sin azúcar, así que, el tiempo de cocción y espesado de la confitura, cambiará si se utiliza azúcar en vez de azúcar de abedul. 

- Como siempre, lleva muy poca cantidad de azúcar de abedul, pero para mí, el dulzor es perfecto. Al no llevar azúcar y poco de abedul, es mejor conservarla en la nevera.

- Intenter ahorrar tiempo de cocción y programé 120º al principio, pero en seguida, al hervir se salía por el bocal y bajé a 100º en seguida.

Bon profit!