Mermeladas de cerezas a la pimienta

Este verano me apetecía preparar una mermelada de cerezas. Hacía mucho tiempo que no la hacía. Me regalaron unas cerezas negras aragonesas y como yo ya había comprado, la mermelada la preparé al día siguiente para que no se estropeara ninguna.

Se me ocurrió darles un toque picante y como no tenía nada más que pimienta negra o cayena y esta última ya la utilicé en esta Mermelada de piña picantona, me decidí a probar con la pimienta en grano, no añadiendo demasiado cantidad, pero para mí, la suficiente, porque está deliciosa.

No quise que quedara muy espesa, por eso y aunque programé mucho tiempo, en mi opinión, está en su punto; además, las cerezas no se han triturado del todo y te encuentras los tropezones al desgustarla.

Aún quedan cerezas en el mercado. Preparadla y me contáis.
Ingredientes para 1 bote grande y otro no completamente lleno

- 200 g de azúcar de abedul o azúcar
- 1/2 cucharadita de granos de pimienta negra (o a gusto)
- 500 g de cerezas negras
- el zumo de 1 limón
- 1 cucharadita de postre de agar-agar en copos
* 2 botes grandes de cristal
Antes de empezar… 

- Lavar y deshuesar las cerezas. 

- Si no tenemos esterilizados los botes, hervirlos con las tapas en agua hirviendo durante unos 10 minutos. Sacarlos con cuidado y colocarlos boca abajo en un paño, después secarlos con papel o un paño seco.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el azúcar de abedul o azúcar y la pimienta. Programar, 20 segundos, velocidad 10. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar las cerezas enteras y el zumo de limón. Mezclar, programando, 20 segundos, velocidad 1, giro a la izquierda. Dejar reposar la mezcla con el vaso tapado unas 3 horas. Este paso no es necesario, pero yo lo hice porque quería que se mezclaran más los sabores.

- Pasado el tiempo, programar, 50 minutos, 100º, velocidad 1, giro a la izquierda. Poner el cestillo sobre la tapa. 

- Incorporar el agar-agar cuidando que no caiga sobre las cuchillas. Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 1.

Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot o molinillo el azúcar de abedul o azúcar y la pimienta. Triturar muy bien.

- Verter en una cazuela y agregar las cerezas enteras y el zumo de limón. Mezclar con una cuchara de madera. Dejar reposar la mezcla con la cazuela tapada unas 3 horas. Este paso no es necesario, pero yo lo hice porque quería que se mezclaran más los sabores.

- Pasado el tiempo, cocer a fuego medio, removiendo a menudo hasta que la confitura vaya reduciendo.

- Incorporar el agar-agar y remover bien. Seguir cociendo durante unos 3 minutos aproximadamente.
Envasado de la confitura 

- Verter la confitura caliente en los tarros, taparlos y colocarlos boca abajo sobre un paño de cocina hasta que se enfríen y se haga el vacío. 

Notas: 

- Es una confitura sin azúcar, así que, el tiempo de cocción y espesado de la confitura, cambiará si se utiliza azúcar en vez de azúcar de abedul. 

- Como siempre, lleva muy poca cantidad de azúcar de abedul, pero para mí, el dulzor es perfecto. Al no llevar azúcar y poco de abedul, es mejor conservarla en la nevera.

- Intenter ahorrar tiempo de cocción y programé 120º al principio, pero en seguida, al hervir se salía por el bocal y bajé a 100º en seguida.

Bon profit!

Couscous de pollo y Ras al Hanout


No soy mucho de couscous, pero lo suelo utilizar bastante en verano para hacer ensaladas. Por cierto, nunca he publicado ninguna. Sí que tengo desde hace tiempo, esta receta publicada, Couscous marroquí al azafrán.

El otro día preparé una nueva receta de couscous marroquí que es la que hoy os presento. Para mí, el sabor de las especias es espectacular, pero sigo creyendo, que el couscous queda un poco seco.

Podría haber usado otra mezcla de especias, pero lo que tenía en casa era Ras al Hanout. Copio la descripción de Juan Mari Arzak porque me parece muy clara. 

"Se trata de una mezcla de hierbas y especias (en algún caso más de 20) muy popular, cuyo origen está en la cocina marroquí. El nombre de esta mezcla en árabe es "lo mejor de la tienda" y se refiere a que esta mezcla es una de las mejores mezclas de especias que el vendedor (tendero en la mayoría de las ocasiones) puede ofrecer.

No existe una verdadera composición que denomine de forma única el Ras al hanout, cada vendedor la hace de una forma especial que le caracteriza. Se sabe que en la composición suele entrar: pimienta negra, cardamomo, nuez moscada, canela, pimentón, jengibre, etc.

Pero hay algunas mezclas que suelen llevar cosas exóticas tales como chufa, semillas del Paraíso, agnocasto, y en algunos casos pude estar compuesta de Cantárida y pequeñas dosis de belladona. Esta mezcla también puede contener incluso hasta flores secas, además de ingredientes menos usuales que son incluidos por sus cualidades afrodisíacas..."

Mi Ras al Hanout lo compré ya molido en una tienda marroquí y ya lo utilicé el año pasado en esta deliciosa Lasaña 3 verduras al Ras al hanout. No dudéis en probarla.

Espero que os guste. Feliz fin de semana.
Ingredientes 2 personas

Para sazonar el pollo

- 2 cucharadas soperas de Ras el Hanout
- 2 cucharaditas de café de cúrcuma
- 1/2 cucharadita de pimienta negra

Para el couscus

- 1 diente de ajo grande
- 1 rama de hojas de perejil
- 50 g de cebolleta o de cebolla
- 100 g de sémola de couscous + 100 g de agua
- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- 30 g de aceitunas verdes sin hueso
- zumo de medio limón
- sal, pimienta y la mitad de la mezcla de especias
- 300 g de solomillos de pollo

*Recipiente y bandeja varoma

Antes de empezar...

- Pelar el diente de ajo, quitar el gérmen y cortarlo en trozos.

- Pelar la cebolla y cortarla en cuartos.

- Quitar el hueso de las aceitunas y pesarlas.

- Separar las hojas de perejil del tallo. Reservar.

- Mezclar en un bol las especias. Separar la mitad y reservar.

- Pesar la sémola de couscous, el agua y el aceite en un bol, mezclar y distribuir en la bandeja varoma o en una vaporera.

- Cortar los solomillos de pollo y rebozarlos en la mitad de la mezcla de especias. Colocarlosen el recipiente varoma cuidando de que no se tapen todos los orificios. Colocar en su sitio la bandeja varoma, tapar y reservar.

Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso el perejil. Programar, 4 segundos, velocidad 6. Bajar los restos con la espátula y reservar en un bol.

- Agregar al vaso el diente de ajo y la cebolla. Programar, 4 segundos, velocidad 5. 

- Añadir una cucharada de aceite de oliva y la otra mitad de especias. Programar, 4 minutos, 120º, velocidad 1.

- Agregar el zumo de limón, 300 g de agua y las aceitunas. Colocar el varoma sobre la tapadera. Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 1, giro a la izquierda. Verificar la cocción y si es necesario, agregar algún minuto más.

- Quitar el varoma de su posición y abrirlo con cuidado. 

- Agregar al vaso los trozos de pollo, la mitad del couscous y la mitad del perejil reservado. Mezclar con la espátula.

- Servir caliente o templado.
Preparación tradicional

- Picar las hojas de perejil y reservar en un bol.

- Poner en una cacerola el diente de ajo y la cebolla picados.Añadir una cucharada de aceite de oliva y la otra mitad de especias. Rehogar a fuego medio, removiendo y controlando la cocción.

- Mientras tanto, cocer el couscous en una vaporera durante el tiempo que indique el paquete. Reservar.

- Agregar los trozos de pollo y sofreír bien. Si es necesario, añadir un poco más de aceite.

- Agregar el zumo de limón, 300 g de agua y las aceitunas. 

- Cocer durante unos 20 minutos. Verificar la cocción y si es necesario, agregar algún minuto más.

- Agregar la mitad del couscous y la mitad del perejil reservado. Mezclar con una espátula.

- Servir caliente o templado.

Notas:

- Sobra la mitad de sémola de couscous cocido al vapor y si no te gusta acompañarlo con el plato, lo puedes utilizar, como yo, para preparar una ensalada.

- Para darle más sabor al plato, puedes añadir la piel de limón rallada, pero yo no lo hice.

- Si no tienes vaporera, sigue las instrucciones de cocción del paquete.

- Es necesario poner sobre la tapa, por la parte exterior, un film transparente en el que hagamos un agujero del tamaño del bocal. A mí el Ras al Hanout, me manchó la tapa y no se me ha ido. No sé si ha sido por no fregarla en seguida o porque la mezcla de especias mancha.

Bon profit!

Receta adaptada de Vorwerk.

Zumo de sandía y tropezones de cereza


En verano, sandía siempre, porque me gusta una barbaridad. Es sana, diurética, hidrata, sacia, contiene pocas calorías y es muy rica en licopeno. Lo que más destaca entre todo, es su alto contenido en licopeno, que una vez ingerido, se convierte en uno de los mejores antioxidantes.

Como no me quiero extender si queréis saber la gran cantidad de beneficios de la sandía pinchad aquí y si os interesa conocer las contraindicaciones o mitos sobre esta deliciosa fruta veraniega, pinchad aquí.

Hoy os traigo un delicioso zumo integral de sandía y cerezas. Es necesario que esté bien frío al tomarlo y si no queréis encontrar tropezones, se pueden triturar las cerezas junto a la sandía.

Si os gusta y queréis prepararlo cuando ya no haya cerezas, o sandía, congelad ambas frutas y las tendréis siempre a mano para volver a repetir y repetir el zumo. De paso, os invito a participar en Congelando el verano III.

Espero que os guste.
Ingredientes

- 1000 g de sandía
- 150 g de cerezas negras
- 15 g de azúcar de abedul o de azúcar (opcional o a gusto)

Antes de empezar...

- Cortar la sandía, quitar la piel y cortarla en trozos.
- Lavar y deshuesar las cerezas. Cortarlas en trozos si no tenemos TMX.

Preparación en TMX 5

- Poner los trozos de sandía y el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso, programar, 1 minuto, velocidad 10.

- Agregar las cerezas y programar, 8 segundos, velocidad 4.

- Verter el zumo en una jarra e introducirlo en la nevera. Servir frío.
Preparación tradicional

- Poner los trozos de sandía y el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso de un robot o batidora. Triturar hasta que esté totalmente triturado. 

- Agregar las cerezas y triturar unos segundos.

- Verter el zumo en una jarra e introducirlo en la nevera. Servir frío.

Notas:

- Si la sandía y las cerezas son dulces, no es necesario añadir azúcar de abedul o azúcar. También se podrá añadir más, si os gusta más dulce.

- El zumo se conserva perfectamente al día siguiente, pero es mejor consumirlo como máximo en dos días.

- Se pueden añadir cubitos de hielo en el vaso y triturarlos a gusto

Bon profit!
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Arroz negro al horno en 2 tiempos


El pasado jueves, quería hacer un arroz para mi hijo. Llegaba sobre las tres y media de trabajar y yo no lo iba a esperar hasta tan tarde. 

Siempre tengo una lista de todo lo que tengo congelado y vi que podía aprovechar un poco de sepia en trozos y una tinta de sepia que tenía congeladas. Me quedaba en la nevera un rico fondo de pescado que tenía que consumir, así que me iba a valer para preparar un arroz negro sencillo, pero seguro con buen sabor porque sólo con el fondo de pescado, ya no hacía falta mucho más.

Yo soy de las que enciendo el horno en verano sin problema. Mi opinión es que una vez, introducimos el pan, el pastel o cualquier tipo de comida en el horno, nos podemos alejar de él y dejar que trabaje. Si la casa sube de temperatura, ya bajará o si se da el caso, siempre podemos encender el aire acondicionado, aunque yo nunca lo hago.

En el caso del arroz negro, es la primera vez que lo hago al horno y lo decidí porque ensuciaría menos al utilizar la TMX para sofreír los ingredientes, podría esperar a hornear hasta más o menos media hora antes de la llegada de Carlos y servirle el arroz acabado de hacer, en su punto justo de cocción. Funcionó a la perfección, por eso la llamo, arroz en dos tiempos.

Hace dos años, reedité mi receta preferida e inventada de arroz al horno de pescado Mi arroz al horno con sepia y caballa en aceite de oliva y esta vez, la he fusionado con la tradicional de Arroz negro con sepia fresca. Como era una receta de reciclaje, me adapté a los ingredientes que tenía y el resultado fue muy bueno.  Mi hijo no dejó ni un grano y me felicitó.

Esta es mi primera receta para 1 +/- 100, desperdicio 0 de este mes de julio. El pasado junio, compartimos muchas recetas y también un post de la restauración de un mueble. Si queréis verlo todo, pinchad, aquí. Hay 21 posts publicados. Estoy muy contenta y agradecida.

Aunque ya son vacaciones y muchos blogs están de vacaciones, invito a participar a quien pueda y quiera. Durante todo el mes estará abierta la herramienta para colgar vuestras aportaciones.

Espero que preparéis este arroz, está muy rico y es menos complicado que en paella. El toque de atún, le va de maravilla. Disfrutad.
Ingredientes para una persona

- 1 diente de ajo
- 30 g de cebolla fresca
- medio pimiento verde italiano
- 30 g de tomate natural 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 100 g sepia sucia cortada en trozos 
- 1 bolsa de tinta de sepia
- 50 ml de vino blanco seco
- un cubito de salmorreta (opcional)
- sal
- 150 g de arroz de grano redondo 
- 200 g de fondo de pescado: una cabeza de rape, pescado de roca, pieles, cabeza y espinas de merluza, una cebolla, una patata, sal y una hoja de laurel.
- 1 lata pequeña de atún en aceite de oliva.

Antes de empezar...

- Si no se tiene, preparar un fondo de pescado y colarlo. Reservar. Calentarlo en el microondas antes de utilizarlo. Tiene que estar caliente antes de incorporarlo a la cazuela.

- Si no se tiene sepia congelada, lavarla y cortarla en trozos pequeños. Yo no le quito la piel porque le da más sabor. Si se tiene congelada, descongelarla con antelación al igual que la tinta.

- Pelar la cebolla y el tomate y cortarlos en cuartos. Pelar el ajo y quitar el germen. Laminarlo. Cortar el pimiento verde en trozos.

- Pesar el arroz y el fondo de pescado. Reservar.

- Abrir la lata de atún, sacar las migas con cuidado y escurrirlas bien. Reservar.

- Precalentar el horno 200º.

- Si se prepara con antelación, como fue mi caso, se puede hacer el sofrito y esperar a agregar el caldo caliente cuando se vaya a hornear.
Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso, el ajo, la cebolla, el pimiento verde y el tomate. Programar, 6 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula. El tiempo dependerá de si queremos que esté más o menos triturado.

- Verter el aceite en el vaso. Programar 10 minutos, 120º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Cuando acabe el tiempo, agregar la sepia, y romper con cuidado y sin mancharnos la bolsa de tinta para agregarla al vaso. Después, la salmorreta, el vino blanco y sal. Programar 10 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Incorporar el arroz y programar 2 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Verter el contenido del vaso en la cazuela de barro o en un recipiente apto para horno. 

Preparación tradicional

- Poner el aceite en una sartén y cuando esté caliente, sofreír los ajos, el pimiento verde y la cebolla a fuego lento para que se vayan pochando. Cuando la cebolla ya esté blanda, agregar el tomate y seguir sofriendo un poco más hasta que esté listo el sofrito.

- Añadir la sepia y romper con cuidado y sin mancharnos la bolsa de tinta para agregarla. Seguir sofriendo a fuego muy lento. Ir añadiendo cacitos de caldo para ayudar a que la sepia se vaya cociendo. Este paso en la TMX no es necesario, pero en este modo sí, porque la sepia es más dura y no queremos que las verduras se nos quemen.

- Cuando la sepia esté tierna, añadir la salmorreta, el vino blanco y sal. Dejar cocer un poco más hasta que el vino se evapore y el cubo de salmorreta se deshaga por completo

- Añadir el arroz. Dejar que se sofría removiendo sin parar y apagar el fuego.

- Verter el contenido de la sartén en la cazuela de barro o en un recipiente apto para horno. 
Horneado

- Comprobar que el caldo está caliente, es importante que lo esté (ver notas).

- Verter el caldo caliente sobre el arroz, remover para repartirlo bien y rectificar de sal. Distribuir por la superficie las migas de atún y meter la cazuela en el horno.

- Horno a 200º, durante aproximadamente 30 minutos.  

- Comprobar el punto del arroz y sacar la cazuela del horno. Dejar reposar 5 minutos y servir.

Notas:

Es importante utilizar una sepia fresca y de calidad, tinta fresca de las sepias, un buen aceite de oliva y un buen fondo de pescado. En este caso, sepia y tinta eran congeladas pero las compré frescas. Se puede utilizar más cantidad de sepia fresca o congelada. 

- Para pesar el caldo siempre sigo esta fórmula que me enseñó mi madre: se calcula de la siguiente forma. Multiplicamos la cantidad de arroz por 2 y le restamos uno: en este caso 150 g de arroz x 2 =300 g menos 1 = 200 g de caldo.

- Congelo la tinta de sepia en una cubitera y la cubro con vino blanco. De esta forma, no se estropea ni queda arenosa. Una vez congelada (el vino nunca se termina de congelar) desmoldar los cubitos e introducirlos en una bolsa para utilizarlos cuando lo deseemos.

- Si os gusta con all i oli, preparad mi receta. Yo no lo pensé y me lo pidió Carlos. Otra vez será porque repetiremos este arroz.

- El recipiente que veis es antiguo y de un tamaño para dos o tres raciones. Como preparé arroz en cantidad, pero para una persona, quedó una capa fina, como si fuera hecho en paella. La cocción en este recipiente metálico es más rápida que si utilizamos una cazuela de barro.

- No me gusta el arroz bomba porque absorbe más caldo y el arroz al final, tendrá menos sabor. Si lo tenéis, siempre habrá que tener en cuenta, que necesitará más caldo para la cocción.
Bon profit!


Crema helada de nísperos y Oporto


Ya apetecen los helados y las redes empiezan a llenarse de deliciosas recetas. En Thermofan, como siempre, los helados son bastante ligeros y sin azúcar. Es lo que tiene vivir con gente que no les suele gustar refrescarse con un rico helado.

Me gustan mucho los nísperos y aún los encuentro en el mercado. Como no tenía ninguna receta en el blog, se me ocurrió preparar este helado al que le añadí uno de mis vinos dulces favoritos, el de Oporto.

Ya os he explicado otras veces, que tanto el azúcar de abedul, como añadir licor o vino dulce, favorece que el helado no se cristalice. Puse muy poca cantidad de Oporto, la suficiente para que no mate el sabor del níspero, que no es muy fuerte.

Sólo con la TMX, lo único que hay que tener previsto, es congelar los trozos de fruta, como la leche evaporada. Tenéis muchos más helados en el blog, sólo tenéis que pinchar en la etiqueta "helados y sorbetes".

Espero que os guste. Feliz fin de semana.
Ingredientes

- 500 g de nísperos (peso antes de congelar)
- 110 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 50 g de azúcar invertido (yo no le pongo porque mi helado es sin azúcar)
- 300 g de leche evaporada (peso antes de congelar)
- 10 g de vino de Oporto

Antes de empezar...

- Pelar la fruta y cortarla en trozos no muy grandes. Pesar y congelar en bolsas.

- Pesar la leche evaporada y verterla en cubiteras. Congelar.

- Si se va a hacer de la forma tradicional, poner la leche evaporada en la nevera como mínimo 24 horas para poderla montar con la batidora. No se congelará en cubitos como para la preparación en TMX.
Preparación en TMX 5

- Poner el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso. Programar 5 segundos, velocidad progresiva 10, si es azúcar de abedul; si es azúcar, 30 segundos, velocidad progresiva 5-10. Bajar los restos con la espátula.

- Agregar el azúcar invertido (si se usa) y los trozos de las frutas congeladas. Programar, 30 segundos, velocidad progresiva 5-10. Para triturar mejor, introducir la espátula por el bocal y remover. Comprobar que está bien triturado y si no lo está, volver a programar, el mismo tiempo y velocidad.

- Verter la mezcla en un bol y reservar.

- Poner la mariposa en el vaso y agregar los cubitos de leche evaporada. Montarla programando, 3 minutos, velocidad 3.5. Tiene que doblar el volumen.

- Quitar la mariposa e incorporar la fruta. Mezclar, 30 segundos, velocidad 3.5.

- Servir en seguida o verter en un recipiente apto para congelación hasta el momento de servir.

Preparación tradicional

- Poner el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso de un robot. Hacerlo glas. 

- Agregar el azúcar invertido (si se usa) y los trozos de las frutas congeladas. Triturar bien hasta obtener una mezcla sin trozos de fruta. Repetir la operación varias veces.

- Verter la mezcla en un bol y reservar.

- Montar con una batidora la leche evaporada que deberá estar muy fría tal y como he indicado más arriba. 

- Incorporar la fruta y mezclar bien. Al no estar congelada la leche evaporada, la consistencia del helado no será la misma que con la TMX, por lo tanto, tendremos que verterlo en un recipiente apto para congelación e introducirlo en el congelador.

Notas:

- Se puede utilizar cualquier tipo de fruta siguiendo los mismos pasos. El sabor cambiará como es lógico y también se podrá añadir un poco más de Oporto, si el sabor de la fruta es más potente.

- No tengo recetas de azúcar invertido porque no lo uso, pero la podéis encontrar en la blogosfera sin problema.

Bon profit!

Congelando el verano III


Este es el tercer año que os invito a CONGELAR EL VERANO en el reto Congelando el verano en el que los dos años anteriores, los participantes congelaron frutas o verduras durante la época estival para preparar nuevas recetas en Noviembre con estos ingredientes.

Se me ha ocurrido, como novedad, que se pueden congelar porciones o raciones de recetas elaboradas con productos de la temporada estival para poder comerlos en otoño-invierno-primavera. No todo servirá, pero eso queda a vuestra elección, considerando que sería conveniente comprobar que el producto congelado funciona. Una foto antes de congelar y otra una vez descongelado, podría ser interesante,

El verano ha llegado este año, por suerte para mí, más tarde de lo normal, pero antes de que los blogs empiecen sus vacaciones, es mejor publicar esta entrada para que quien quiera unirse, lo haga. También para tener la oportunidad de comprar las verduras y frutas que se comercializan al final de la primavera y principio del verano. Seguiremos obteniendo mejores precios y calidad, al ser productos de temporada. El plazo es muy largo y no es necesario correr para elegir los productos que vamos a congelar y poder hacerlo con tranquilidad. 

Con la lectura de los tutoriales, que vuelvo a enlazar, podréis obtener más información sobre cómo congelar tanto frutas, como verduras veraniegas. También podéis ver las recetas que se presentaron en los retos anteriores porque en algunas, podéis encontrar trucos e ideas nuevos.

Cuando compartas en RRSS, utiliza el hastag, #congelandoelveranoIII. Gracias.
Congelar el verano consiste en, elegir alguna fruta o verdura de verano (o más de una), siguiendo, las pautas que os indico en estos tutoriales.

Para ello, seguiremos el siguiente proceso:

- Leed el tutorial sobre congelación de fruta y verdura-hortaliza.

- Comprad (o elegid de vuestra huerta) la fruta y/o verdura-hortaliza que os guste tener congelada. Puede ser más de una y bastante cantidad por si surge algún problema posteriormente. Esperad, si es necesario, a cuando esté en su punto máximo de maduración o a un mejor precio.

- Empezad con el proceso de congelación.

Instrucciones de participación:

- Enviadme un email a thermofanblog@gmail.com indicando que vais a participar, nombre, nombre del blog y vuestro email. El plazo de envío de emails, terminará el 30 de julio a las 00:00 horas.

- Por si alguien quiere unirse antes de que termine el verano, haré un recordatorio a principio de septiembre y el plazo de inscripción terminará el 30 de septiembre a las 00:00 horas

- Se admiten todo tipo de recetas en las que se hayan utilizado, junto con otros productos, las frutas y/o verduras de verano, congeladas.

- Publicación de las recetas presentadas en Congelando el verano II, desde el 1 al 30 de noviembre

- Se colgarán las recetas en esta entrada de Thermofan utilizando para ello la herramienta InkLinz. Estará activa desde el día 1 de noviembre a las 00:00 horas, hasta el 30 de noviembre a las 23:55 h. Para compartir en redes sociales, utilizad el hastag  #congeladoelveranoIII

- Espero que la honestidad impere y que nadie utilice alimentos congelados o precongelados comprados en el supermercado.

¿Os animáis y participáis en Congelando el verano III?

Os agradeceré que me ayudéis a difundirlo, colgando el logo en vuestros blogs y también en las redes sociales. Como el plazo es largo y algunos, cerráis por vacaciones, cuanto más pronto lo hagáis, será más efectivo.

Os espero a todos los que me acompañasteis en veranos anteriores y a los que os incorporéis en esta tercera edición.

Mil gracias y feliz verano, a pesar del calor.


Flanes de champiñón

Me encantan los pasteles salados, también los flanes como el que os traigo hoy. Aunque los champiñones, incluso después de rociarlos con limón, no quedan con un color atractivo, esta receta, si os gustan, es muy sencilla de preparar.

Es muy importante que compréis champiñones de cultivo de calidad, porque el sabor no tiene nada que ver. Los vi en el mercado y me los dejaron a muy buen precio. El sabor se enriquece porque una parte los sofreímos en una sartén para añadirlo al resto.

Quedan unos flanes muy oscuros y en mi caso, pequeños, porque utilicé un molde de magdalenas cuyos huecos no son grandes. Los prefiero así, porque el tamaño es perfecto para comer la cantidad que se desee. 

Nos gustaron fríos, pero templados también se pueden servir. Si ya ha llegado el calor, seguro que elegís la primera opción. 

Ya sabéis que no ando con tiempo de sobra y por eso, no preparé ninguna salsa. Los comimos con una ensalada abundante. Os explico más cosas en notas.

Puse en cada flanera un champiñón laminado en la base antes de verter la mezcla, pero en unos quedó visible tal y como veis en las fotos y en otros, no.

Espero que os guste la receta. Feliz semana.
Ingredientes

- 50 g de cebolleta
- 1 diente de ajo pequeño
- 40 g de aceite de oliva virgen extra
- 500 g de champiñones (200+ 300) 
- 200 g de agua
- 200 g de leche evaporada
- una pizca de pimienta negra
- sal
- 4 claras de huevo
- mantequilla para untar el molde
* una bandeja metálica para hacer magdalenas o flaneras individuales
* una bandeja de horno

Antes de empezar...

- Lavar los champiñones y cortar la parte de pedúnculo en la que tenga tierra, si es el caso.

- Cortar 300 g de champiñones en láminas y el resto en trozos. Reservar.

- Untar los moldes con mantequilla y reservar.
Preparación en TMX 5

- Poner la cebolleta en el vaso. Programar, 5 minutos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar 20 g de aceite y programar, 5 minutos, 120º, velocidad 1.

- Agregar 200 g de champiñones cortados y programar, 5 minutos, 120º, velocidad 1.

- Incorporar 100 g de leche evaporada, el agua, la sal y la pimienta. Programar, 20 minutos, 120º, velocidad 1.

- Mientras tanto, poner los 20 g de aceite restante en una sartén. Sofreír los 300 g de champiñones cortados en láminas hasta que estén hechos. Tienen que quedar dorados.

- Precalentar el horno a 180º.

- Terminada la cocción en el vaso, colar con el cestillo y volver a introducirlos en el vaso, pero sin el líquido de cocción (que se puede reservar para preparar una salsa). 

- Agregar los 100 g de leche evaporada restantes y programar, 20 segundos, velocidad, 6.

- Añadir los champiñones sofritos (reservando los necesarios para colocar en la base de cada flanera) y programar, 8 segundos, giro a la izquierda, velocidad 2.
Preparación tradicional

- Veter 20 g de aceite en una cacerola y esperar a que esté caliente.

- Picar la cebolleta y sofreírla en el aceite  con un poco de sal hasta que esté blanda. 

- Agregar 200 g de champiñones y seguir sofriendo durante 5 minutos.

- Incorporar 100 g de leche evaporada, el agua, la sal y la pimienta. Cocer durante unos 20 minutos.

- Mientras tanto, poner los 20 g de aceite restante en una sartén. Sofreír los 300 g de champiñones cortados en láminas hasta que estén hechos. Tienen que quedar dorados.

- Precalentar el horno a 180º.

- Terminada la cocción en la cacerola, colar con un colador y volver a introducirlos en el vaso de un robot o batidora, pero sin el líquido de cocción (que se puede reservar para preparar una salsa). 

- Agregar los 100 g de leche evaporada restantes y triturar a gusto de cada uno.

- Añadir los champiñones sofritos a la mezcla (reservando los necesarios para colocar en la base de cada flanera).

Horneado

- Verter la mezcla en los moldes, llenar la bandeja de horno con agua y colocar los moldes dentro para hornear al baño de maría. 

- Introducir en el horno precalentado y hornear unos 30 minutos, calor arriba-abajo, o hasta que al introducir un brocheta salga limpia. Dependerá del tipo de horno y del tamaño de los flanes.

- Servir fríos o templados con la guarnición que prefiráis. Nosotros con ensalada.
Notas:

-  Se puede utilizar otro tipo de setas si es la temporada.

- Se puede utilizar mantequilla en lugar de aceite o nata en vez de leche evaporada. 

- Se puede utilizar el caldo de cocción como base para hacer una salsa con un poco de maicena, pero yo no lo hice.

Bon profit!

Receta adaptada de Vorwerk.

Pan de amasado rápido con harina de castaña, panificadora


La harina de castaña molida a la piedra que me regala con todo el cariño mi amiga Milia, Cousas de Milia, es una de mis favoritas. Ya publiqué alguna receta, entre ellas, destaca, un pan en cazuela que disfrutamos mucho, la Hogaza de pan de harina de castaña. Esta harina de sabor dulzón, aunque la combinemos con una de gran fuerza, como yo he hecho esta vez, al no tener mucho gluten, impide que el pan leude mucho. Aunque no contenga gluten, sí que tiene bastantes hidratos de carbono, por lo que no es aconsejable para los diabéticos, tener en cuenta las ración de pan a consumir.

Tenía harina de Manitoba a punto de sobrepasar su fecha de consumo preferente y no dudé en utilizarla. Como el pan me gustó, lo repetí hasta terminar con las existencias de ambos tipos de harinas. Es una harina de trigo de gran fuerza cuyo gluten es de mucha calidad por eso, confiere a la masa una gran elasticidad y extensibilidad. Como se suele mezclar con harinas de fuerza menor, no dudé en probarla junto a la de castaña.

En este caso, lo primordial era no tener que tirarla. El pan subió durante el tiempo de leudado, más de lo que esperaba, imagino que debido a la harina de Manitoba, pero una vez horneado, como podéis ver en las fotos, no quedó muy alto. 

No tengo mucho tiempo últimamente y la panificadora es mi fiel compañera. La corteza queda más seca, pero la miga, densa y húmeda, es esponjosa y perfecta para preparar tostas saladas para que contraste el dulzor del pan con el relleno. Para que la corteza no quede seca, nada más sacar el pan de la panificadora, todavía caliente, se debe envolver en un paño de algodón húmedo y dejarlo hasta que se enfríe. Sin tardar mucho, cortar las rebanadas y si no se va a consumir en seguida, congelarlas.

Os animo a probar la harina de castañas y este pan horneado en la panificadora, es una muestra de que no hay que trabajar mucho, para comer un pan sano y delicioso.

Como ya me apetecía publicar otro pan y utilicé dos harinas que urgía consumir, agrego esta receta a 1 +/- 100, desperdicio 0. No olvidéis pinchar aquí y al final de la entrada, tenéis los blogs que durante este mes de junio están compartiendo sus publicaciones en mi blog y en RRSS con el hashtag #unomasmenos100desperdicio0. 

Feliz fin de semana.
Ingredientes

- 320 g de agua mineral
- 7 g de levadura fresca de panadero
- 200 g de harina de castaña gallega bio molida a la piedra
- 300 g de harina de Manitoba (o harina de trigo normal)
- 10 g de sal (no le puse)
* un minutero 
* un paño de algodón 










Preparación en panificadora Lidl 

- Verter el agua y las harinas en la cubeta de la panificadora y mezclar con una cuchara de madera (para no rallar la capa antiadherente). Dejar reposar 10 minutos. Si tenéis tiempo, 30 minutos o una hora, mucho mejor. 

- Añadir el resto de ingredientes, seleccionar el programa rápido nº 5. Este programa empieza a amasar en seguida y dura unos 15 minutos. Cuando no tenemos tiempo, viene muy bien. Yo lo utilizo bastante. 

- Es importante estar pendientes del tiempo para que no empiece a hornear. Yo lo que hago es sacar la masa de la cubeta, quitar las palas y volver a introducir la masa en forma de rulo. 

- Dejar leudar sin encender la panificadora. Esto permite ahorrar luz, otro objetivo importante del proyecto. El tiempo de leudado, dependerá de la temperatura y también del tipo de harinas que utilicemos. Lo tuve 45 minutos (poner un minutero a los 30 minutos y comprobar si la masa ha leudado lo suficiente o necesita más tiempo). No abrir la tapa de la panificadora durante este tiempo. 

- Pulsar el programa de horneado número 12 que dura 1 hora. 

- Sacar el pan de la cubeta, envolverlo en un paño de algodón húmedo unos minutos, lo suficiente para que la corteza no quede seca, pero tampoco muy mojada. 

- Cuando se enfríe, cortar en rebanadas y congelarlas en bolsas aptas para ello. 

Notas: 

- La miga de un pan con harina de castaña es dulzona y densa. En este pan, al utilizar el programa rápido, puede quedar más densa que si no lo utilizamos. Comparad con el que os he puesto al principio de la entrada que fue horneado en cazuela. También la miga es densa, pero no tanto. 

- Si no tenéis harina de Manitoba, podéis utilizar una harina de trigo común. 

Bon profit! 

Mouhalabieh libanés


Hoy os propongo una receta con perfumes y sabor directamente llegado de Oriente. Es una crema tradicional del Líbano, a la que también se la suele clasificar como flan, el Mouhalabieh libanés. 

Es ligera y cremosa, perfumada por el aroma de azahar. En algunas recetas que he encontrado, también hacen una especie de sirope con el aroma de azahar y agua de rosas. Se puede decorar con pistachos u otros frutos secos. 

Se prepara con leche entera de vaca, pero yo preferí usar Leche de almendra ya que me gusta una barbaridad y evito abusar de la de vaca. Os enlazo a mi receta, pero en esta ocasión utilicé leche de almendra comprada y sin azúcar. 

Y como en el Recetario Mañoso de primavera, nos piden recetas en vasito, esta crema va a ser mi tercera aportación. Llego casi al final, pero esta vez, he cumplido con creces. Me ha encantado preparar recetas en vasito, ya tengo unas cuantas en el blog y ésta, como las dos anteriores, están dedicadas en especial para las amigas mañosas, Pilar y Sefa. 

Espero que os guste tanto como a mí. 
Ingredientes para 3 o 4 vasitos 

- 500 g de leche de almendra (originalmente de vaca y entera) 
- 90 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 40 g de maicena 
- 1 cucharada sopera de aroma de azahar 
- pistachos sin sal 

* 3 o 4 vasitos medianos de cristal 

Antes de empezar… 

- Si se utiliza la TMX, poner un poco de leche en un vaso, agregar la maicena, mezclar bien y reservar. 

- Quitar las cáscaras de los pistachos, después cuidar de que no quede piel pegada. Al no ser mucha cantidad, trocear con un cuchillo afilado. Si queréis picar los pistachos en la TMX, programad, 4 segundos, velocidad 4. Reservar. 

- Los pistachos se pueden tostar un poco en la sartén, pero yo no lo hice. 

Preparación en TMX  5

- Verter la leche, el azúcar de abedul o el azúcar y la maicena en el vaso. Programar, 10 minutos, 90°, velocidad 3. 

- Terminado el tiempo, volver a programar, 2 minutos,70º, velocidad 2. Agregué más tiempo porque no lleva azúcar. 

- Verter el agua de azahar y programar, 1 minuto, velocidad 3. 
Preparación tradicional 

- Mezclar la leche de almendras con el azúcar de abedul o el azúcar. 

- Pasar la mezcla a una cacerola y llevarla a ebullición sin dejar de remover durante unos 5 minutos o hasta que la preparación espese. 

- Sacar del fuego la cacerola y agregar el agua de azahar. Mezclar bien removiendo un poco. 

Montaje de los vasitos 

- Verter la mezcla en vasitos, dejar que se enfríen y conservarlos en la nevera, como mínimo, 5 horas. 

- A la hora de servir, decorar con los pistachos. 

Notas: 

- Es una receta sin azúcar, así que, espesará mucho más, si se utiliza azúcar en vez de azúcar de abedul. 

- Como siempre, lleva muy poca cantidad de azúcar de abedul, pero para mí, el dulzor es perfecto. 

- La crema lleva , el aroma de azahar, pero si no os gusta el sabor, podéis no utilizarlo. A mí me encanta y por eso, no me importaría añadir un poco más. También podéis adaptar la cantidad de azúcar de abedul o de azúcar, a vuestro gusto.

Bon profit! 

Adaptada de aquí.