Helado de queso fresco al punto de sal


En mi afán por experimentar con helados diferentes, se me ocurrió una idea cuando compré queso fresco. Lo tomo sin sal, pero no tenían y el que me vendieron era al punto de sal. Me animé a probar con un helado salado combinado con algo dulce. Sí, no estoy loca, parece raro y más en mí, que no tomo sal, pero como llevaba poca y me gusta experimentar, me puse a ello.

En un principio, no sabía qué iba a hacer y preferí elaborar el helado, congelarlo y esperar a que se me ocurriera algo. Pero es temporada de fresas y me pareció que no era necesario complicarme más la vida. El mejor momento para regalarle al helado de queso, un original y delicioso coulis de fresas que se prepara en nada y por eso, lo publico a la vez y lo he llamado Coulis de fresas exprés

Hay que empezar el día de antes para preparar el helado sólo si se utiliza la TMX. Después, decidir si el queso es con sal o sin sal y finalmente, elegir la fruta con la que preparar el coulis. Yo elegí las fresas, pero… ¿qué tal otras frutas de primavera que en breve estarán en el mercado? cerezas, albaricoques, nísperos, arándanos. O frambuesas, plátano, aguacate, kiwi, piña, mango, fruta de la pasión… la que os guste.

Un helado diferente, que os aconsejo preparéis ahora una buena cantidad y lo dejéis en el congelador para consumirlo en verano y por qué no, en invierno porque sirve para invitar, celebrar… disfrutarlo. Si no eres atrevido, no pasa nada, compra queso fresco sin sal, que yo no me enfado.

Con este helado participo en el Concurso 5 años de Cocinando con Las Chachas. Chicas, quería ser original, espero que os guste.

Ingredientes

- 500 g de queso fresco en su punto de sal (o sin ella)
- 3 yemas de huevo
- 1 clara de huevo
- 70 g de azúcar de abedul o 50 de azúcar moreno
- el zumo de medio limón
- 1 cucharadita de vainilla líquida
coulis de fresas exprés (en mi caso, 75 g por vasito)

*cubiteras
*recipiente apto para congelación
*dispensador de helado
*vasos especiales para helado (con forma de cono los míos)
Preparación en TMX

El día de antes.

- Poner en el vaso el queso, las yemas, el azúcar de abedul o el azúcar, el zumo de limón y la vainilla. Programar, 2 minutos, velocidad 5.

- Verter en cubiteras y congelar.

Al día siguiente.

- Poner los cubitos de helado de queso en el vaso. Programar 3 golpes de turbo de 2 segundos.

- Agregar la clara de huevo y mezclar durante 40 segundos a velocidad 5. Programar, 30 segundos, velocidad 4.

- Verter en un molde apto para congelador o en recipientes individuales con formas que os gusten.

- Introducir en el congelador hasta el momento de servir.
¿Habéis visto qué vasitos con forma de cono de helado
Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de una batidora o robot el queso, las yemas, el azúcar de abedul o el azúcar, el zumo de limón y la vainilla. Triturar hasta obtener una textura de crema. 

- Agregar la clara de huevo y seguir batiendo. 

- Si no se va a triturar en un robot, colocar en recipientes aptos para la congelación e ir picando con un tenedor cada hora con el fin de que no se formen cristales. Si se va a triturar con un robot, se puede poner en cubiteras y proceder como en la preparación en TMX. 

- Introducir en el congelador hasta el momento de servir.

Montaje de los vasos de helado 

- Preparar el coulis de fresas. Al estar frío, no será necesario hacerlo con antelación. 

- Llenar la base de los vasitos de helado con el coulis. 

- Sacar el helado unos minutos antes de servirlo. Tiene que estar cremoso, ni duro, ni blando. 

- Con el dispensador de helado, que estrené para la ocasión, conseguí formar bolas no uniformes tal y como deseaba. 

- Colocar las bolas en cada uno de los vasitos. Caerán hacia el fondo del vasito, pero es mejor para que el helado se vaya empapando del coulis.

- Servir inmediatamente. 

Notas: 

- Si queréis reducir las calorías del helado, también podéis utilizar queso fresco 0% materia grasa, pero la textura, no será la misma. 

Bon profit!

Coulis de fresas exprés


Normalmente, en las preparaciones de coulis, se cuece la fruta. He preferido no hacerlo con el fin de preservar todas las vitaminas, el color y el sabor. Es rapidísimo de hacer y se conserva en un bote hermético unos días en la nevera.

Lo podéis utilizar para acompañar postres, yogur, e incluso, tomarlo tal cual. El mío, no está dulce, ya sabéis que no me gusta el exceso de dulzor.  Lo preparé dos veces y me sirvió para acompañar el Helado de queso fresco, al punto de sal que también publico hoy para que estén las dos recetas por separado.

Espero que os guste y os sea de utilidad. Sólo como un batido de fresas, también está muy rico.
Ingredientes 

- 450 g de fresas
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 20 g de zumo de limón
Preparación en TMX

- Quitar el pedúnculo a las fresas, lavarlas y cortarlas en trozos.

- Poner en el vaso las fresas, el zumo de limón y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 30 segundos, velocidad 8.

- Verter en un recipiente y dejarlo en la nevera hasta la hora de utilizarlo. Se obtiene un bote como el que veis y un poco más.
Preparación tradicional

- Quitar el pedúnculo a las fresas, lavarlas y cortarlas en trozos.

- Poner las fresas, el zumo de limón y el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso de un robot o batidora. Triturar bien hasta obtener una textura fina.

- Verter en un recipiente y dejarlo en la nevera hasta la hora de utilizarlo.

Notas.

- Si os gusta más dulce, sólo tenéis que agregar más cantidad de azúcar o edulcorante.

- Si se desea que no queden restos de los granitos de las fresas, pasar el coulis por un chino.

- Si se quiere cocer la fruta, tan sólo habrá que hacerlo durante unos 5 minutos a 90º, unos 90º en la TMX y a temperatura baja de forma tradicional.

Bon profit!

Pan de espelta al vapor, olla rápida


Hace más de veinte años que empece a cocinar con la olla rápida WMF. La primera que tuve, no servía para inducción y se la regalé a mi madre, que la sigue utilizando sin problema y bien contenta. Después, compré la WMF Perfect y la WMF Perfect Plus y ya habéis comprobado, los que me seguís, que publico recetas sencillas, rápidas y muy sanas en las que las utilizo.

Empecé a darle vueltas a la cabeza y se me ocurrió que podía probar a hacer un pan; al fin y al cabo, los panes, forman parte de un apartado importante de mi blog. Hace unas semanas publiqué el Pan de espelta integral al vapor. Pensé que si en esa receta, el pan se cocía en un molde redondo y se cocinaba al vapor, podría hacer lo mismo, pero utilizando el cestillo de la olla. Al día siguiente, hablando sobre el concurso con mi amiga Rosalía, descubrimos que ambas habíamos pensado lo mismo. Ella había elegido mi receta y la había modificado para participar en mi Concurso de 6º aniversario, pero había hecho el pan en la olla y en moldes pequeños. Fue una coincidencia, pero esas cosas suelen pasarnos a la gente de los blogs bastante a menudo. 

Ese mismo día, me puse a experimentar probando unas cuantas veces, sabor y tiempos de cocción. Decidí agregarle un poco de Garam Masala, una mezcla de especias que se utiliza mucho en la India. No me equivoqué, porque el sabor del pan es espectacular y el olor que queda en la cocina, durante el tiempo de cocción, permanece y es muy agradable. El pan, al ser integral y cocido al vapor, no queda muy bonito, tampoco es muy grande, pero, os aseguro, que está tan bueno y es tan ligero, que desaparece en un santiamén. Un éxito en casa.

Espero que os guste.

Con esta receta participo en el Concurso WMF 2017 organizado por WMF España y Claudia&Julia.

Ingredientes

- 150 g de agua mineral
- 15 g de levadura fresca de panadero
- 1 cucharadita de sal
- 150 g de harina de fuerza
- 100 g de harina de espelta integral
- 2 cucharaditas de postre de Garam masala 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- pipas de calabaza para la superficie del pan
- 250 ml de agua para la olla
- aceite para engrasar el molde 

*Molde redondo de silicona (20 cm diámetro)
*Un pincel de silicona para pintar la superficie del pan
*cestillo de la olla
Preparación de la masa en TMX

- Poner el agua en el vaso y programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Añadir la levadura y mezclar 6 segundos, velocidad 6.

- Añadir las harinas, el garam masala y la sal. Programar, 6 segundos, velocidad 6. Comprobar si es necesario agregar un poco de harina o de agua. Amasar 1 minuto, 30 segundos, velocidad espiga. Cuando pasen unos minutos, quitar el cubilete para que la masa se airee.

- Verter el aceite por el bocal. Programar, 2 minutos, velocidad espiga y sin cubilete. La masa tiene que ser lisa y no debe pegarse a las manos.

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol limpio y untado con un poco de aceite.

- Es hora de empezar con los plegados. Estirar la masa desde los bordes al centro. Tapar el bol con papel film o con un paño y dejarlo en un sitio cálido. Yo lo suelo poner dentro del microondas. Al cabo de 5 minutos, repetir la operación. Hacer los plegados cada 5 minutos, y 5 veces. Cada vez que se haga un plegado, se debe girar el molde ¼ de vuelta. Realizar estos plegasdos sirve para conseguir que la masa del pan sea todavía más esponjosa.

- Untar el molde de silicona con un poco de aceite. 

- Sacar la masa del bol, bolear y colocarla en el molde, aplanándola con la mano. Ir colocando por encima las pipas de calabaza y pintar la superficie con aceite de oliva.

- Cubrir el molde con papel film engrasado con aceite para que no se pegue al plástico. Dejar que leude durante una hora y media, aproximadamente. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente.
Preparación tradicional de la masa

- Mezclar las harinas con el garam masala. 

- Poner la harina en un bol grande, abrir un hueco en el centro y añadir la sal. Mezclar y añadir el agua y el aceite poco a poco. Mezclar bien con una mano (con la otra, sujetar el bol) o con una cuchara de madera de fuera hacia dentro durante unos minutos. Se trata de que la masa empiece a coger forma y todos los ingredientes estén bien integrados (de 3 a 5 minutos).

- Es hora de empezar con los plegados. Estirar la masa desde los bordes al centro. Tapar el bol con papel film o con un paño y dejarlo en un sitio cálido. Yo lo suelo poner dentro del microondas. Al cabo de 5 minutos, repetir la operación. Hacer los plegados cada 5 minutos, y 5 veces. Cada vez que se haga un plegado, se debe girar el molde ¼ de vuelta. Realizar estos plegasdos sirve para conseguir que la masa del pan sea todavía más esponjosa.

- Pasar la masa a un bol limpio y untado con un poco de aceite.

- El resto, como la preparación en TMX.

Cocción del pan en olla rápida WMF Perfect

- Poner el agua en la olla y ésta al fuego. Colocar dentro de la olla el soporte metálico para sujetar el cestillo. Cuando el agua hierva, poner el molde dentro del accesorio vapor y colocarlo con cuidado dentro de la olla. 

- Tapar la olla y esperar a que suba el primer aro. A partir de este momento, bajar el fuego (yo lo puse al 4) y programar 15 minutos en la vitrocerámica. Cuando se apague, esperar a que la olla pierda la presión antes de abrirla.

- Abrir la olla y sacar el molde de pan. Dejar enfriar un poco, desmoldar con cuidado y colocar el sobre una rejilla.

Notas.

- El pan, al sacarlo de la olla, queda muy húmedo. No hay mas que esperar a que pierda la humedad y por supuesto, no hay que cortarlo hasta que esté completamente frío. Si sobra, que lo dudo, se puede congelar.

- Las especias que se indica el paquete de garam masala son: la nuez moscada, el comino, el clavo, la canela, pimienta negra, el chile, el cardamomo y el cilantro. No pica y el sabor que predomina en el pan, es el del comino.

- Si en vez de harina de espelta integral, utilizamos otra harina o sólo de fuerza, a lo mejor, tendremos que modificar las cantidades. 

- Al llevar harinas integrales, no las tamizo con un tamizador para que conserven todas sus propiedades.

- Al no tener corteza, es ideal para preparar tostas o pequeños sandchiches. Por eso, con el último que  hice, se me ocurrió esta Tosta de huevo y pan al vapor que está deliciosa.

Bon profit!


Tosta de huevo y pan al vapor


El sabor inigualable del Pan de espelta al vapor en olla rápida debido al Garam masala y a las pipas de calabaza, me sugirió inventar una tosta. Aproveché ingredientes que tenía en la nevera y no me arrepiento en absoluto. Un acierto utilizar la salsa de mostaza porque, junto al sabor del pan, son la alegría de la tosta. A mí me gustan mucho los pimientos de piquillo y en esta tosta, no sólo aportan sabor, sino también mucho color.

Está claro que no es una tosta para comer a mordiscos, sin ensuciarnos, pero tampoco es necesario que nos atragantemos con el huevo. Se puede utilizar un cuchillo y un tenedor. Yo, me la comí a mordiscos, porque estaba tan rica, que ni pensé en usar los cubiertos.

Como es primavera y en el Recetario Mañoso, nos invitan a preparar tapas, me parece que esta tosta, no puede faltar. No es tradicional, sino inventada, pero me parece que alegra la vista y es apetecible. Os animo a probarla. Yo la repetiré, total, el pan ya lo he hecho cuatro veces.

Espero que os guste, chicas del Mañoso.

Ingredientes para 1 tosta

- salsa de mostaza a la miel
- 2 rodajas de huevo duro 
- 1 hoja pequeña de lechuga lollo rosso
- 1 pimiento de piquillo
- 2 tomates cherry
- queso parmesano picado´
Preparación tradicional

- Hervir el huevo unos 10 minutos. Dejar que se enfríe. Pelarlo y cortarlo en rodajas cuidando de que no se rompan.

- Cortar la rodaja de pan. Tostarla.

- Untar la tostada con salsa de mostaza a la miel.

- Colocar encima la hoja de lechuga. Para que quede plana, es mejor quitarle el nervio duro del principio.

- Partir los tomates cherry por la mitad y cortar el pimiento de piquillo en tiras.

- Colocar las rodajas de huevo sobre la hoja de lechuga y disponer los tomates detrás de las rodajas de huevo. 

- Colocar las tiras de pimiento sobre una de las rodajas de huevo.

- Espolvorear el parmesano picado por encima.

- Servir en seguida.
Nota.

- Como el pan es muy blando es mejor tostarlo, pero también lo hice sin tostar y me gustó igualmente.

Bon profit!

Potaje de garbanzos y espinacas a la antigua


El potaje, aunque se come durante todo el año, es tradicional prepararlo en Cuaresma. Hay quien le añade bacalao, o utiliza espinacas o acelgas. Mi suegra, que nació en la Mancha, solía hacer una especie de croquetas de pan, huevo y ajo, a los que llamaba "panecicos". Los agregaba al potaje y estaba muy bueno. Tengo otras recetas publicadas de potaje que varían un poco con respecto a ésta: Potaje de espinacas, garbanzos y huevo picado, o este Potaje de puerros y patatas, que no se parece en nada al tradicional. Por último, un Potaje de alubias rojas con bacalao, que está delicioso y en olla rápida, se prepara en nada.

Esta receta también forma parte del libro antiguo, Formulario Práctico de Cocina, publicado en la ciudad de Valencia en 1926. Os lo presenté en la receta de Cocido a la nieve. Se trata de un potaje de garbanzos y espinacas tradicional, que se encuentra en un apartado especial de Potajes. La preparación es diferente a la que yo he hecho siempre o he visto en otros blogs de cocina. Con lo que me gusta el potaje, disfruté mucho comiéndolo; es un plato muy adecuado para estas fechas, para quien siga o no, preceptos de la Cuaresma. A mí me encanta añadirle hierbabuena fresca, pero en su defecto, nos puede valer la seca. Espero que os guste.

Os añado el texto original del libro para que veáis cómo redactaron en su momento la receta. 

Se ponen a hervir en un puchero los garbanzos, remojados el día anterior, y se añaden las espinacas limpias y cortadas a pedazos, hierbas finas de potaje y especias. Se fríen dos ajos, un poco de tomate y pimentón y se echa donde están los garbanzos y hierbas. En el almirez se machacan dos yemas de huevo duro y dos cucharadas de garbanzos para espesar el caldo.
Ingredientes

- 2 dientes de ajo
- 150 g de espinacas frescas
- 100 g de tomate
- 1 ramita de hierbabuena fresca y en su defecto, 1 cucharadita de café de seca
- 1 cucharadita de café de pimentón dulce
- 150 g de garbanzos
- sal
- dos yemas de huevo
- agua 

Preparación tradicional (2 personas)

- Poner a remojo los garbanzos la noche anterior. 

- Pelar los ajos y laminarlos. Lavar y cortar las espinacas. Pelar el tomate y cortarlo en daditos. Si vamos a utilizar hierbabuena fresca, picar las hojas. Reservar.

- Poner en la cazuela el aceite y cuando está caliente añadir los ajos y las espinacas. Una vez las espinacas han reducido, agregar el tomate y seguir sofriendo hasta que esté en su punto.

- Incorporar la sal, la hierbabuena y por último, la cucharadita de pimentón dulce. Remover unos segundos hasta que esté todo bien integrado evitando que el pimentón se queme.

- Agregar los garbanzos previamente escurridos al potaje. Remover de nuevo y cubrir con agua.

- Cocer durante unos minutos o hasta que comprobemos que los garbanzos están tiernos.

- Mientras, se prepara el guiso, hervir los dos huevos durante 10 minutos. Cuando estén fríos, quitar la cáscara y extraer las yemas.

- Colocar las yemas en un almirez y cuando estén los garbanzos ya cocidos, agregar a las yemas 2 cucharadas de garbanzos. Picar bien hasta que esté todo triturado.

- Agregar al potaje el contenido del almirez con el fin de que espese.

- Servir caliente.

Notas:

- El tiempo de cocción dependerá del tipo de garbanzo que se utilice y de la dureza del agua.

- La cantidad de agua dependerá de si nos gusta el potaje más o menos espeso. Agregar la mezcla de garbanzos y yemas lo espesa bastante.

Bon profit!

Mantequetes, panecillos valencianos


Les mantequetes son unos panecillos que se elaboran en la ciudad de Valencia. Como he leído los comentarios y veo, que es difícil nombrar este pan en singular para los no valenciano parlantes, os indico que decimos "una/la mantequeta" en singular y "unes/les mantequetes", en plural. Yo no los he comido nunca, al menos, no soy consciente de ello. Tampoco sé si se siguen elaborando y en qué panaderías. Los horneé hace un tiempo y los publiqué en mi otro blog Recetas BBSS, para incluirlos en el 5º Reto BBSS. El otro día, pensé que merecen estar en Thermofan, por eso los publicó hoy para recordarlos a quienes los vieron entonces y para presentarlos a los que todavía no los conocéis. Encontré la receta de este pan en un libro que publicó la Generalitat Valenciana hace ya 21 años. No había información ninguna en internet y cuando los hice fui la primera de la blogosfera. Después en dos blogs los publicaron. Me alegró contribuir a la difusión de un pan valenciano y poco conocido. 

Según el libro, “son unos panecillos de 80 a 85 g de peso y que tienen una forma rectangular con un corte longitudinal y bastante volumen. La superficie está espolvoreada con harina y tiene un color dorado pálido. La miga y la corteza son blandas y muy disgregables; a pesar de su nombre, no llevan manteca”. Viendo la foto del panecillo en el libro, está mal que yo lo diga, pero me gustan más los míos.

La receta expresa los ingredientes en tantos por cien y fui calculando cada uno de ellos y modificando la cantidad de harina teniendo que añadir 100 g más. Es por ello, que aunque yo os pongo mis cantidades en gramos, dependiendo del tipo de harina que utilicéis, podrían cambiar las cantidades.

Utilicé la Masa fermentada y fue un acierto. Os aseguro el éxito si los elaboráis. En casa, han triunfado. En la foto, mi comida de aquel día en el que no hacía ni una hora que había acabado de hornear estos panecillos y otro pan; fue una comida improvisada, pero os aseguro que disfruté. Simplemente, pan mantequeta, tomate de huerta, queso sin sal en lonchas y pechuga marinada. De lo más rico, a pesar de que no llevaba ni sal, ni aceite.

A por ellas. Seguro que os gustan.
Ingredientes

Masa fermentada

- 15 g de levadura fresca 
- 1 cucharadita de azúcar 
- 100 ml de agua mineral templada
- 170 g de harina de trigo 

Masa de pan

- 400 g de harina de fuerza
- 180 g de agua mineral tibia
- 180 g de masa fermentada
- 2 g de levadura fresca
- 1 cucharadita de sal
*harina para espolvorear la superficie de trabajo

Relleno del pan

- pechuga de pollo aliñada
- tomate
- queso en lonchas
Preparación de la masa fermentada

- Colocar en un bol la levadura fresca desmenuzada. Tener en cuenta que la levadura tiene que estar a temperatura ambiente.

- Agregar el agua tibia y el azúcar. Mezclar hasta que la levadura esté bien disuelta.

- Incorporar la harina poco a poco mezclando con la cuchara de madera hasta que esté totalmente integrada y se forme una bola que se despegue de las paredes del bol.

- Pasar la bola de masa a un bol untado con aceite. Tapar con film transparente y dejar fermentar a temperatura ambiente hasta que duplique su volumen o prepararlo la noche antes y dejarlo en la nevera. Al día siguiente, sacarlo y dejar que vuelva a doblar su volumen.
Preparación en TMX

De las mantequetes

- Sacar el bol de la masa fermentada de la nevera. Dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Yo lo tuve 1 hora más o menos. 

- Tamizar la harina junto con la sal. 

- Verter el agua en el vaso y programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Añadir la levadura fresca, la sal y la masa fermentada. Programar, 6 segundos, velocidad 6 y 2 minutos, vaso cerrado, velocidad espiga.

- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y trabajarla unos 10 minutos hasta que quede homogénea y elástica.

- Untar otro bol con aceite, colocar la masa y taparla con papel film. Dejar leudar durante 1 hora-hora y media o hasta que doble su volumen. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.
Preparación tradicional

De las mantequetes

- Sacar el bol de la masa fermentada de la nevera. Dejarlo a temperatura ambiente y tapado. Yo lo tuve 1 hora más o menos. 

- Tamizar la harina junto con la sal. 

- Hacer un hueco en el centro y verter el agua templada, la levadura fresca, la sal y la masa fermentada. 

- Remover con una cuchara de madera hasta que la masa empiece a aglutinarse. Trabajarla luego con las manos hasta que se separe de las paredes del bol. 

- Si se hace con panificadora, verter el agua tibia, añadir la sal en un extremo de la cubeta. Verter la harina, la levadura fresca y la masa fermentada. Pulsar el programa amasado. Cuando los ingredientes de la masa estén bien integrados, apagar la panificadora y sacar la masa.

- Volcar la masa sobre una superficie enharinada y trabajarla unos 10 minutos hasta que quede homogénea y elástica.

- Untar otro bol con aceite, colocar la masa y taparla con papel film. Dejar leudar durante 1 hora-hora y media o hasta que doble su volumen. Dependerá de la temperatura ambiente.

- Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.

Formado y horneado

- Formar las mantequetes (ver paso a paso más abajo). Doblar la parte superior hacia el centro. Doblar la parte inferior hasta que se una con la superior. Sellar con los dedos, darle la vuelta y aplanar con la mano. A la media hora hacer un corte longitudinal con un cuchillo bien afilado o un bisturí. Darles la vuelta y dejar el corte en la parte de abajo. Dejar leudar otros 15 minutos.

- Precalentar el horno a 250º, poner en la base un recipiente con agua.

- Acabado el tiempo, darle la vuelta a los panecillos y espolvorear un poco de harina con un tamiz o colador.

- Meter la bandeja en el horno precalentado. Bajar la temperatura 230º y hornear 10 minutos, calor abajo. A los 10 minutos, abrir el horno para que salga todo el vapor, sacar el recipiente con agua con mucho cuidado y hornear 10 minutos calor arriba-abajo. Ir observando por si hay que bajar un poco la temperatura.

- Sacar la bandeja con cuidado del horno y dejar enfriar los panecillos sobre una rejilla.

Añadir leyenda
Paso a paso
Mezcla de ingredientes. Trabajar la masa hasta que quede homogénea y elástica.
Dividir la masa en porciones de unos 85 g. Formar bolas y dejar reposar 5 minutos. Tapar con un paño.
Doblar la parte superior hacia el centro. Doblar la parte inferior hasta que se una con la superior. Sellar con los dedos, darle la vuelta y aplanar con la mano.
A la media hora hacer un corte longitudinal con un cuchillo bien afilado o un bisturí. Darles la vuelta y dejar el corte en la parte de abajo.Dejar leudar otros 15 minutos.darle la vuelta a los panecillos.


Espolvorear un poco de harina con un tamiz o colador. Hornear.

Bon profit!

Galletas 2 chocolates y semillas


No tenía recetas de galletas y en poco tiempo, publico dos. Las anteriores, las Galletas de centeno con chocolate y aceite de oliva, eran con harina de centeno y edulcorante. En estas de chocolate y semillas, no esperéis unas galletas dulces, porque son sólo aptas para los que les gusta el chocolate puro con cacao negro. Diferentes a las de centeno, se conservan perfectamente una semana en una caja hermética. Si queréis un bocado dulce, éstas no son vuestras galletas, pero igual, si les añadís azúcar o un chocolate con menor cantidad de cacao, o con leche, variáis el sabor. Yo las prefiero así.

Sencillas, tanto, que las podéis hacer con los niños en casa; baratas, rústicas, rápidas y sanas.

Espero que os gusten.
Ingredientes para 38 galletas (dependiendo del tamaño)

- 370 g de pulpa de plátano maduro
- 1 cucharadita de postre de extracto de vainilla
- 30 g de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de copos de avena integrales
- 50 g de semillas de girasol sin sal
- 45 g de cacao en polvo sin azúcar
- 35 g de coco rallado
- 1 cucharadita de postre de levadura de repostería
- 60 o 70 g de chocolate con un 85% de cacao, troceado groseramente
Preparación tradicional

- Precalentar el horno a 180º.

- Pelar los plátanos y cortarlos en trozos. Ponerlos en un bol. Aplastarlos con un tenedor y añadir el extracto de vainilla y el aceite de oliva. Mezclar bien hasta que todos los ingredientes se integren. Reservar.

- Verter en otro bol los copos de avena, las semillas de girasol, el cacao, el coco y la levadura. Mezclar bien y agregarlo al otro bol. 

- Mezclar hasta que todos los ingredientes estén totalmente integrados.

- Trocear el chocolate con los dedos o ayudándonos de un cuchillo. Los trozos no serán ni muy grandes, ni muy pequeños y la forma no nos importa. Con niños, es mejor que esta operación la hagáis vosotros. 

- Agregar los trozos de chocolate al bol y mezclarlos. Yo en este paso, utilicé las manos.

- Forrar bandejas de horno con papel sulfurizado.

- Con la ayudan de las manos o de una cuchara, ir formando las galletas. Es importante que cada galleta contenga un trozo de chocolate, como mínimo.

- Ir colocándolas sobre las bandejas dejando un poco de espacio entre ellas. No crecen prácticamente nada.

- Hornear a 180º, calor arriba-abajo o con aire. Yo utilicé el aire. En 12 minutos, estarán listas. Comprobar que la base está bien horneada antes de sacarlas del horno.

- Sacarlas del horno y dejarlas enfriar antes de guardarlas en una caja hermética.

Bon profit!

Sandwichón de queso y jamón York


Este sandwichón tan rico es la receta final de la trilogía. Comencé con el Pan de espelta integral al vapor y después, el Queso fresco casero con arándanos y nueces. Ambos los preparé expresamente para elaborar esta receta que tenía ya pensada y en vez de hacer pequeños sándwiches o utilizar queso comercial, decidí que fuera todo casero. Fue un éxito. Os voy a contar toda la historia que es verídica y reciente.

Estaba esperando mucho tiempo en el hospital sin comer nada antes de una analítica. Después, esperando el resultado, no tuve más remedio que comprarme un sándwich, en la máquina expendedora para cenar un poco. Me llamó la atención uno con queso de cabra y pan blanco con semillas de sésamo; en el momento que lo probé, mi cabeza empezó a dar vueltas. Suelo maquinar recetas y no siempre salen bien, pero a veces, como en esta ocasión, el trabajo, los experimentos y el resultado, valen la pena.

Recordé el Pan en varoma y se me ocurrió que, con ese formato, no me quedaría el sándwich a mi gusto y por eso lo modifiqué. Una visita al supermercado, ver unos arándanos y mi jamón york favorito desde siempre, el de Campofrío y surgió la chispa. Siempre que quiero comprar un jamón york recién cortado en lonchas finas, lo elijo, porque para mí es mejor que sea bajo en sal. Pedí a la charcutera que me cortara unas lonchas y me lo llevé junto a la barqueta de arándanos, unas nueces y rúcula. En mi cabeza, a no ser, que fallara algo, todo estaba bien claro.

En el mismo día lo tuve todo listo con la idea de sorprender a mi hijo cuando volviera a casa por la noche. El pan, ya sabéis cómo lo preparé, una mezcla de harinas y las semillas de Kalonji de El Amasadero. Mientras el pan leudaba, me puse con el queso. Quería que se pudiera untar pero que estuviera muy cremoso. En tres horas lo tenía listo y le añadí los arándanos y nueces picadas menudas. El queso fresco casero con arándanos y nueces, ya era una realidad.

Mi impaciencia crecía. Después de tanto trabajo, sólo faltaba que el pan me fallara, pero cuando, tras dejar que se enfriara, lo corté por la mitad, tuve claro que mi invención iba a salir bien.

Os presento mi sandwichón sano y repleto de propiedades; un disfrute debido a los sabores dulzones de la crema de queso y del jamón york, los ligeramente picantes de la rúcula y de las semillas, junto a la ligera acidez de los arándanos y la textura esponjosa del pan. ¿Os apetece?
Ingredientes 1 o 2 personas

- una base del Pan de espelta integral al vapor
- queso fresco casero con arándanos y nueces
- 100 g de jamón york
- hojas de rúcula a gusto
Preparación tradicional

- Hornear el pan y preparar la crema de queso. Pinchad en los enlaces superiores para ver ambas recetas.

- Cuando el pan se enfríe, partirlo teniendo en cuenta que la base no sea muy gruesa.

- Separar la parte superior del pan y reservarla para otras preparaciones o mini sándwiches.

- Extender por encima de la base de pan una buena capa de queso de arándanos y nueces.

- Coger porciones de lonchas de jamón york y enrollarlas formando flores. No es necesario que sean perfectas, pero sí del mismo grosor.

- Decorar con las hojas de rúcula.

- A la hora de servir, cortar triángulos. Lo bueno de este pan es que no tiene corteza; también se puede utilizar la parte superior y formar pequeños sándwiches, tal y como se ve en la foto.
Notas.

- Quería un sándwich diferente, pero si os gusta más utilizar otro formato, e incluso, hacerlo con pan comprado, el resultado, no será el mismo, pero os gustará también.

- Es mejor cubrirlo de flores de jamón york y hojas de rúcula totalmente. Yo no lo hice para las fotos, pero después, para comerlo, sí.

- Es un pan en el que utilizo harina de harina de espelta integral, pero tenéis la posibilidad de usar otra.

- Las propiedades de todos y cada uno de los ingredientes, así como, la elaboración casera, hacen de este sandwichón una opción original y sana, apta para cualquier dieta. 

- Los arándanos azules que utilicé son menos ácidos que los rojos y también mejores para combinarlos con los ingredientes de este sandwichón.

Bon profit!

Queso fresco casero con arándanos y nueces


Este Queso fresco de yogur, dos texturas, está dando para mucho. A partir de esta receta tan sencilla y rápida, probé con otros ingredientes y se me ocurrió el Queso fresco de yogur, con pimentón y semillas. El otro día, mientras leudaba el Pan de espelta integral al vapor, experimenté con otra receta y fue un fiasco. Tuve que volver a mi receta de queso de yogur, me fui al super y compré los ingredientes que se me ocurrieron para ésta. Tanto el pan, como este queso, forman parte de mi próxima publicación. Invenciones y experimentos que se disfrutan, son sanos y bien ricos. Ésta es la segunda de la trilogía. 

Espero que os guste. Esperad al lunes para ver qué preparé. 
Ingredientes

- 1 kg de yogur desnatado (sin edulcorar)
- 2 cucharadas de azúcar de abedul o azúcar 
- 40 g de arándanos azules
- 30 g de nueces muy picadas
*un paño de algodón o gasa (mejor si tenemos dos)

- Si no se utiliza el cestillo o el recipiente varoma de la TMX, necesitaremos un colador y un bol grande.
Nota previa: Antes de empezar, mezclar el yogur con el azúcar de abedul o el azúcar. Le quita acidez y le da un toque suavemente dulzón. Tenía la TMX en marcha y lo hice de la forma tradicional. Si queréis utilizar el varoma, como colador, pinchad aquí y veréis cómo.

Preparación tradicional

- Colocar el colador sobre el bol. Colocar el paño sobre el colador de forma que sobresalgan las puntas.

- Verter el yogur sobre el paño. Tapar con el paño el queso.

- Presionar bien, tapar y colocar sobre otro recipiente para que el suero del yogur caiga dentro.
Cuajado del queso

- En esta ocasión quería un queso para untar, muy cremoso, así que sólo lo tuve 3 horas. Obtuve la textura deseada. Ya había eliminado mucho suero. 

- Pesar los arándanos y las nueces. Picar las nueces menudas. 

- Agregar el azúcar de abedul o el azúcar y remover hasta que se incorpore totalmente. 

- Incorporar las nueces y los arándanos. Remover y dejar reposar en un recipiente hermético.
Notas:

- Le añadí expresamente un poco de azúcar de abedul porque quería que perdiera la acidez, sin que estuviera muy dulce. 

- Se pueden añadir más arándanos y más nueces.

- Se conserva perfectamente en la nevera varios días. Los míos, no dieron para mucho.

Bon profit!

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