sábado, 7 de marzo de 2015

“Mouse”/Mousse de chocolate mágica, 4º Cumpleblog (TMX / T)


¡Hola!, ¿os acordáis de mí?. Soy Mouse. Ya estuve por aquí hace un año en plan vengativo. Sí, estaba muy harto de ser explotado por la autora de este blog. Usurpé su papel y fui yo el que, además de hablar mucho de ella y contaros cómo me trataba, os informé que Thermofan celebraba su tercer aniversario.

Sigue siendo una pesada y sigue trabajando como una posesa en Thermofan, en Recetas BBSS y en todos sus retos y proyectos, además de en todos los líos que se mete.

Me ponía la mano encima para currar a toda hora y yo, pobre ratón inalámbrico, estaba hasta “mi pila”, de ella.

Aquí estoy de nuevo y vuelvo a ser “el prota”, convirtiéndome otra vez en un intruso que se aprovecha de su trabajo para invitaros a su 4º aniversario.

Por suerte, me he hecho viejo y ya estoy jubilado. Ya no me machaca porque me ha sustituido, sí, me ha sustituido y no por un solo compañero, no, me ha sustituido por dos. Estoy muuuuuy contento porque ahora son ellos los que curran y a los que esta pesada, les pone la mano encima a toda hora. Ella no sabe que yo, debido a mi larga antigüedad en este curro, sé escribir solito y me las apaño de cine metiendo mi pequeña nariz en sus ordenadores, pero no sólo ahí, también soy un experto en Dropbox, OneDrive y muchos otras cosas.

Pero no se lo digáis, que no quiero que se entere. Prefiero seguir manteniéndome en la sombra y disfrutar de mi condición de reliquia. Ella se cree que ya no funciono, pero lo que no sabe, es que yo tengo una función que me permite chupar energía de mis dos compas, así que nunca pensará que he sido yo el culpable de la publicación de esta entrada. Esta mujer, celebra el cumple, sí o sí.

Os comento que este año, no le es posible organizar ningún evento para celebrar los 4 años de Thermofan. Un quatrienio, diría ella. En el fondo, le sabe mal porque el año pasado su concurso de Pans de l’Horta, tuvo mucho éxito y es la entrada más vista con diferencia en el blog.

Y algunos os preguntaréis la causa ya que a esta adicta al “blogueo”, le sigue gustando meterse y meteros en líos. Os explico que la principal razón es de tipo personal y no puede complicarse la vida en estos momentos. La segunda, es la dificultad para conseguir productos para poder ser regalados a los ganadores de un posible concurso. El año pasado fue una tarea complicadísima y se quedó sin ganas de repetir. Recuerdo que en los comienzos de Thermofan, eran los propios bloguer@s los que compraban un buen lote de regalos y en cuatro años, esta situación ha cambiado completamente y el número de blogs culinarios ha aumentado muchísimo. Je, je, yo ya estaba aquí y por eso lo sé.

Pero tranquilos, en nada, llega el 6º Reto BBSS y os liará de nuevo.

Para celebrar la ocasión, le he cogido de su carpeta de pendientes una receta ideal. Como no quiero dejar de ser el “prota”, sólo al ver que esa receta se llama casi como yo, ya me ha gustado, pero también porque fue un éxito en casa.

Me he informado bien y ahora sé porqué nuestro nombre no significa lo mismo, ni se pronuncia igual. Yo me llamo Mouse y en inglés significa “ratón” y esa cosa tan rica se llama “mousse” que en francés significa espuma. Si además es de chocolate y diferente a las que conocéis, seguro que os va a encantar.

A esta bloguera de Thermofan le gustan los idiomas, así que hoy también me hago pasar por ella, aunque bueno, estas palabras, seguro que las sabíais. La que seguro que todavía no conocéis es “CALORET”, ¿o sí?. Es una palabra que se ha inventado una sra que es la alcaldesa de esta ciudad, sí, sí, se la inventó hace unos días y la ha puesto de moda, pero os aseguro que en valenciano esa palabra no existe. En valenciano y os lo digo yo que aunque me fabricaron en Japón, llevo viviendo muchos años aquí y ya lo he aprendido, en valenciano la palabra es en femenino, se dice “la calor” y en diminutivo “caloreta”. No os riáis mucho, pero es que en este país, los políticos y los idiomas, se llevan fatal y sólo los utilizan para sus intereses.

Y para finalizar mi discurso, como sé que a Marisa, (¡uy!, la he llamado por su nombre) le gustará daros las gracias, os las doy en su nombre por seguir su curro en Thermofan.

Ella dice que sois los culpables de que siga con ganas de seguir aprendiendo y compartiendo con vosotros las recetas que salen de su cocina.

Lo mejor, también es la cantidad de amistades que ha hecho (gracias a mí) desde que empezó con Thermofan y lo gratificante que es sentirse querida y apreciada. Yo sé cómo os llamáis todos sus amigos, en especial aquéllas con las que no para de cotorrear por teléfono, sí, sí, que también os oigo. No voy a nombraros a tod@s, porque no quiero dejar en el tintero a nadie, pero es para ella es muy importante saber que estáis ahí detrás, más cerca o más lejos, al otro lado de la pantalla, perdiendo parte de vuestro preciado tiempo, comentando sus publicaciones. Ya lleva casi 600.

Que disfrutéis de esta mousse. Yo ya la he probado y casi no dejo que la caten.

Me despido y a ver si el año próximo me sigue conservando (que ahora vivo de pm) y os vuelvo a saludar. Os dejo con lo que escribió el otro día.

xxx   xxx

No os traigo un pan, ni una mermelada, ni es una receta tradicional valenciana. Me he decantado por una receta de mis favoritas y no podía ser de otro lugar que de nuestra vecina Francia. La mousse de chocolate. No es una mousse como las que ya conocéis. Es una mousse digna de Thermofan: sana, sencilla, sin azúcar y diferente, pero no por eso, menos buena. Os cuento su historia porque la receta en sí, no es francesa.

Me encanta la mousse de chocolate y hacía muchísimo que no la hacía, ni la tomaba. Cuando me dijo mi sobrino que venía a comer, pensé que era el postre ideal. A mi hijo le gusta el chocolate o no, dependiendo de cómo le da y a mi sobrino sólo si es negro, no está dulce y no se lo pones delante a menudo.

Los ingredientes principales de una mousse son: huevos y chocolate. La técnica imprescindible, batir muy bien.

En todas las recetas de mousse de chocolate estamos acostumbrados a ver que se montan las claras a punto de nieve. La mousse que os traigo hoy es el resultado de la ingeniosidad y la creatividad de Alice Medrich, una americana que se hizo famosa por sus recetas con chocolate. Ella creó una receta de mousse revolucionaria y que utiliza el aire incorporado al batir los huevos enteros, sí los huevos enteros y en caliente. Hace años en los Estados Unidos, el miedo a la salmonela contribuyó a que los americanos evitaran utilizar huevos crudos y claro, la mousse los lleva.

Con este método, añadiendo agua en vez de leche o nata. Albert, su hermano que era intolerante a la lactosa, pudo por fin degustar una rica mousse sin productos lácteos.

Me arriesgué con esta mousse diferente ya que se caracteriza porque no se montan las claras a punto de nieve, sino los huevos enteros. La adapté de aquí. Si además os añado, que la preparé sin azúcar, ya no había excusa para tomarla, excepto, prometerme a mí misma que no me iba a tomar un vaso de golpe. ¿Creéis que cumplí mi promesa?.

Al no llevar las claras montadas, se hace en un momento, pero la textura es un poco más densa. Cuaja en muy poco tiempo, no está nada dulce, pero está deliciosa.




Ingredientes

- 3 huevos L
- 1 cucharada de agua
- 40 g de azúcar (yo 40 g de azúcar de abedul, xilitol)
- 200 g de chocolate negro 72% cacao
- 60 ml de agua o de café fuerte
- 2 cucharadas de licor, ron, brandy (opcional, no le puse)



Preparación en TMX

- Poner la mariposa en el vaso. Añadir los huevos enteros, el azúcar o el azúcar de abedul y la cucharada de agua. Programar, 3 minutos, 70º, velocidad 3 y ½.

- Cuando termine el tiempo programar, 5 minutos, sin temperatura, velocidad 3 y ½.

- Fundir en el microondas el chocolate troceado al que añadiremos el café o el agua. Yo fui programando 1 minuto a 360 W y removí. Repetí la operación una vez más el mismo tiempo y a la misma potencia, terminando de remover bien con una espátula. Si se desea, añadir el licor, brandy o ron.

- Añadir un poco de la mezcla de los huevos al chocolate fundido. Mezclar con la espátula con movimientos envolventes. Seguir añadiendo el resto de los huevos siempre poco a poco y ayudándonos de la espátula para ir incorporándolos al chocolate.

- Verter la mezcla en los recipientes y meterlos en la nevera como mínimo una hora.



Preparación tradicional

- Poner los huevos, el agua y el azúcar o el azúcar de abedul en un bol que resista el calor. Batir con una batidora de varillas.

- Colocar el bol sobre una olla con agua caliente y seguir batiendo hasta que la mezcla triplique su volumen y alcance una temperatura de 70°. Debe estar caliente al tacto.

- Sacar el bol de la cacerola y seguir batiendo unos 4 o 5 minutos hasta que la mezcla esté fría. Debe tener una textura similar a la de la nata montada.

- El resto, como en la preparación en TMX.

Notas:

- Me gusta más la textura y el sabor con chocolate negro y con un porcentaje de cacao superior al 60%. Si se utiliza un chocolate con menor porcentaje de cacao, tendremos que añadir menos azúcar o edulcorante.

- No está muy dulce. Si utilizáis tagatosa, podéis añadir la mitad que de azúcar o a gusto.

Bon profit!
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