Asar fruta en verano Tutorial IV. Congelando verano III


La fruta de verano es deliciosa y podemos encontrar en verdulerías, tiendas, mercados y supermercados una gran variedad de ellas. También, los que tienen la suerte de tener su cosecha propia o alguien cercano les regala.

La fruta de temporada es la que mejor sabe y la podemos encontrar a mucho mejor precio. Ya hace dos años que publiqué Congelando el verano. Era una idea para demostrarme y demostrar a quien me lea, que congelar fruta o verdura veraniega, nos facilita disfrutarla fuera de temporada y crear muchas recetas con ella.

Se me ha ocurrido, ya que mi cabecita no deja de pensar, que sería interesante escribir este post con el fin de daros más ideas y experimentar con frutas asadas para después congelarlas.

Con fruta de final del verano que esté en perfecto estado de maduración, no dudéis en seguir mi consejo. Primero asadla en el horno o en una parrilla y después congeladla. Conseguiréis potenciar su sabor al máximo. También podéis utilizarla sin congelar, pero como estamos en el proyecto, Congelando el verano os doy esta opción.

A mí no me ha dado tiempo de utilizarla porque quería publicar este post ya, pero sí que os puedo asegurar, que una vez fría la fruta, después de asada, el sabor se acentúa y está más dulce. Espero realizar alguna receta con fruta asada para la tercera edición de Congelando el verano III, cuyas recetas se publicarán en noviembre.

Os animo a participar en esta tercera edición.

- Algunas frutas, al usarlas frescas en masas tipo crêpes o tortitas, suelen soltar jugo que puede empapar la masa en exceso. 

- Podemos cortarlas en rodajas colocarlas en una bandeja cubierta con papel de hornear y hornearlas a 180º. Hay que tener en cuenta que se encogerán durante el horneado. 

- Hornearemos durante unos diez minutos. Después, iremos dando la vuelta con cuidado con la ayuda de una espátula. Seguiremos horneando diez minutos más. 

- La fruta se caramelizará y quedará un poco pegajosa. Si la fruta es muy jugosa, puede tardar más tiempo en caramelizarse. 

- Antes de utilizarla o de congelarla, dejad que se enfríe. 

- Si tenéis un horno de convección, hornead a baja temperatura e ir observando el horneado porque este tipo de hornos, seca la fruta mucho más rápido y será muy difícil comerla.

En esta foto os muestro la bandeja de horno en la que asé la fruta (paraguaya y melocotón). En las anteriores, asé en el microondas una pequeña cantidad (plato crisp). En la bolsa de congelación se pueden ver las gotitas que deja el almíbar de la fruta.
Bon profit!

Espencat tradicional de mi casa



Aunque por aquí ha llovido, hace calor todavía. Sigo disfrutando de la playa con mucha menos gente y más tranquilidad. No me ha importado encender el horno a pesar de saber que la luz nos la vuelven a cobrar a precio de oro. 

He querido reeditar una receta de toda la vida, protagonista de las noches de verano familiares. Se toma fresquita y es sencilla, pero hay que encender el horno. Si no preparo mucha cantidad, me sale muy bien en mi microondas en el ya famoso plato crisp. Este verano, como ya es costumbre, he hecho Espencat todas las semanas y he tenido suerte, porque he encontrado berenjenas, pimientos y tomates de mucha calidad. 

L’espencat, es tradicional en mi comarca, La Vall d’Albaida. Es una especie de ensalada o entrante de verduras asadas, diferente al Esgarraet, que también reedité hace poco, porque lleva además del pimiento, berenjena y tomate. En mi casa le añadimos bacalao desalado, pero en esta ocasión, no tenía y utilicé de nuevo el bacalao inglés que tanto nos gusta. Se le puede añadir huevo duro, mojama, ajo picado menudo… como pasa con todos los platos tradicionales, cada casa tiene su versión. 

La palabra “Espencat” en valenciano deriva del verbo “espencar” y significa algo así como desmenuzar, cortar longitudinalmente. En este plato, la verdura y el bacalao, usados, se cortan a lo largo con los dedos, en mi caso, sin esmerarme demasiado.

Si no lo conocéis, podéis probarlo. Espero que os guste.
Ingredientes 

No indico cantidades, podéis adaptar a vuestro gusto

- pimientos rojos y carnosos 
- tomates muy rojo y maduros 
- berenjenas (me gustan rayadas)
- 200 g de bacalao desalado desmigado o bacalao inglés a gusto 
- aceite de oliva virgen extra 

* una lata de horno 
* papel sulfurizado 
Antes de empezar… 

- Cubrir la lata de horno con el papel sulfurizado. Para que quede bien colocada, mojar la lata con agua y así el papel se pegará. 

- Si vamos a utilizar bacalao desalado, ponerlo a remojo 24 h y cambiar el agua 3 veces. Si se desea menos salado, añadir más tiempo. Desmigarlo en trozos del tamaño que se desee. 

- Lavar las verduras, secarlas y untarlas con aceite de oliva. De esta forma, las pieles, una vez asadas, se quitarán más fácilmente. 
Preparación tradicional 

- Colocar las verduras enteras en la bandeja del horno. Se puede quitar alguna parte de la pieza que no esté en perfectas condiciones. 

- Introducir la bandeja en el horno, pero mejor colocarla en la parte superior. De este modo, el asado es más rápido y se tuesta la piel mejor. Asar a 200º. 

- Estará listo, cuando veamos que la piel está tostada y se desprende y si la pinchamos, la carne, está blanda. 

- Una vez hecha, sacar con cuidado la bandeja del horno y tapar con papel film para que sude. Yo, si no tengo que usar el horno, dejo la bandeja dentro. 

- Una vez fría, quitar la piel y las semillas de los pimientos. Las de los tomates, no me molestan, pero se pueden quitar también. 

- Cortar tiras con los dedos. También se puede hacer con unas tijeras de cocina, pero para mí, ya no sería, “espencat”. 

- Se pueden mezclar y conservarlas en un bote de cristal o en otro tipo de recipiente. Si no se quieren mezclar, se coloca una junto a otra en un recipiente grande. 

- Es mejor si se dejan reposar en la nevera unas horas antes de tomarlas. 

- Se pueden presentar por separado en una bandeja y que cada comensal se sirva, aliñando con aceite y acompañándolas con el bacalao. También se pueden preparar raciones individuales. 

Notas: 

- Está mucho mejor fresco, que acabado de hacer. Se puede comer de un día para otro. 

- No es una receta para preparar con la TMX, tardaríamos mucho en cocer la verdura y está mucho mejor asada. Se puede asar también a la brasa o en una barbacoa. 

- En mi microondas se asan las verduras en 15 minutos.

- Es posible que algunos pimientos o berenjenas, una vez asados, queden más duros. Si así ocurre, el resultado es peor. Costará mucho más, quitar la piel del pimiento y la carne estará más dura. La pulpa de la berenjena también quedará más dura y la piel no se desprenderá durante el asado. Depende del tipo de pimientos y berenjenas. No sé la razón.

- Hace tiempo que hice una Coca de espelta, espencat y sardinas. Tendré que repetirla.

Bon profit!

Dip de calabacín y pistachos


El calabacín lo uso todo el año, pero en verano, los compro en el mercado y normalmente son cultivados por el propio vendedor. Siempre me ha gustado más el blanco y como lo encuentro fácilmente, no dudo utilizarlo en muchas de mis preparaciones.

Si no te gusta el calabacín, esta receta no es para ti, pero si te gusta, es otra forma de comerlo y de aprovechar lo rico que está porque es un dip de lo más sano.

Tengo el microondas con el plato crisp. Es el segundo de esta marca que compro porque el anterior, tras bastantes años “dándolo todo”, se murió en plenas Navidades. No dudé en repetir modelo, pero claro, después de tantos años, tiene muchas más funciones que aún no controlo. Lo peor es que desde entonces, ha bajado de precio y eso ya no tiene solución.

El plato crisp es genial y como ya lo usaba mucho, ahora, que es más grande, todavía más. Ahorro tiempo y luz si no tengo que utilizar mucha cantidad de ingredientes. Es lo que ocurrió en esta receta, en vez de encender el horno, asé el calabacín en el plato crisp y en seguida, tenía todo listo para ponerme a preparar el dip.

Se me ocurrió añadirle semillas variadas y pistachos y me parece que no me equivoqué, porque ensalza la textura y el sabor del dip. Ya sabemos, que el calabacín no tiene un sabor fuerte.

Espero que os guste.






Ingredientes 

Para asar el calabacín 

- 400 g de calabacín blanco o verde (si es blanco, no lo pelo) 
- un chorro de aceite de oliva virgen extra 
- 4 dientes de ajo 

Resto de ingredientes 

- 5 g de aceite de oliva virgen extra 
- el zumo de medio limón mediano 
- 1 cucharadita de albahaca seca (o a gusto) 
- 120 g de yogur desnatado (casero) 
- 80 g de sésamo blanco 
- sal rosa 
- semillas variadas 
- pistachos
- crackers o galletas saladas para servir

Antes de empezar…

- Quitar los extremos de los calabacines. Lavarlos y cortar en rodajas.

- Pelar los ajos y quitarles el germen. Cortarlos por la mitad.

- Rociar con aceite la bandeja crisp. Si vamos a utilizar otro tipo de microondas, rociar la base del recipiente. Lo mismo si lo asamos en el horno.

Asar el calabacín en el microondas 

- Calentar la bandeja crisp durante un minuto. Cuando esté caliente, sacarla con cuidado e ri colocando las rodajas de calabacín. Rociar la primera capa con aceite y un poco de sal; seguir colocando rodajas hasta que se termine. Después colocar encima los ajos 

- Programar función crisp durante 10 minutos aproximadamente. Comprobar la cocción y cuando estén blandos, sacar la bandeja y dejar que se enfríe.

- Si no tenemos microondas con bandeja crisp, mejor utilizar el horno porque en un microondas convencional, quedará más cocido que asado.
Preparación del dip en TMX 5

- Verter en el vaso el aceite que ha quedado en la bandeja crisp y añadir 5 g más.

- Agregar el calabacín, el ajo, el zumo de limón, la albahaca el yogur y las semillas de sésamo. Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 1. Pasado el tiempo, programar, 30 segundos, velocidad 7. 

- Bajar los restos de las paredes y de la tapa con una espátula y programar, 10 segundos, velocidad 7. Repetir la operación. El tiempo de triturado será mayor o menor, dependiendo de cómo queramos que quede la textura.

- Pasar la mezcla a un recipiente y reservar tapado en la nevera. Servir con crackers o galletas saladas.

Preparación tradicional

- Verter en el vaso de un robot o batidora el aceite que ha quedado al asar el calabacín y los ajos y añadir 5 g más.

- Agregar el calabacín, el ajo, el zumo de limón, la albahaca el yogur y las semillas de sésamo. 

- El tiempo de triturado será mayor o menor, dependiendo de cómo queramos que quede la textura.

Notas: 

- Lo repetí y le añadí una pizca de pimentón de la Vera. Cambió el color y un poco el sabor. 

- Si se utiliza calabacín verde, igual la piel amarga y es mejor quitarla.

- Si se utiliza otro tipo de microondas para asar el calabacín, aunque quede cocido, es importante que no se queme o se deshidrate. En el horno tampoco debe quemarse, sino quedar blando.

Bon profit!

¿Congelas ahora para alargar el verano?


El pasado 22 de junio, volví a estrenar otra edición de Congelando el verano. Es la tercera y os invitaba de nuevo congelar frutas, verduras y hortalizas que están en temporada. Mejor calidad, mejor precio… no vamos a pedir más. 

Para los que seguís Thermofan os vuelvo a mostrar al final, las recetas participantes en los años anteriores. Igual os apetece preparar alguna de ellas y es ahora el momento de congelar los ingredientes. Os animo a ello. Sólo hay que pinchar en la foto y os dirigirá al blog correspondiente.
En Congelando el verano III, seguimos las pautas de las ediciones anteriores. Os las recuerdo: 

- Leed el tutorial sobre congelación de fruta y verdura-hortaliza. 

- Comprad (o elegid de vuestra huerta) la fruta y/o verdura-hortaliza que os guste tener congelada. Puede ser más de una y bastante cantidad por si surge algún problema posteriormente. Esperad, si es necesario, a cuando esté en su punto máximo de maduración o a un mejor precio. 

- Empezad con el proceso de congelación siguiendo los turoriales. 


Instrucciones de participación: 

- Enviadme un email a thermofanblog@gmail.com indicando que vais a participar, nombre, nombre del blog y vuestro email. El plazo de envío de emails, terminará el 30 de septiembre a las 00:00 horas. 

- Se admiten todo tipo de recetas en las que se hayan utilizado, junto con otros productos, las frutas y/o verduras de verano, congeladas. 

- Publicación de las recetas presentadas en Congelando el verano III, desde el 1 al 30 de noviembre. 

- Se colgarán las recetas en esta entrada de Thermofan utilizando para ello la herramienta InkLinz. Estará activa desde el día 1 de noviembre a las 00:00 horas, hasta el 30 de noviembre a las 23:55 h. Para compartir en redes sociales, utilizad el hastag #congeladoelveranoIII 

Os espero a todos los que me acompañasteis en veranos anteriores y a los que os incorporéis en esta tercera edición.




Fusilli con langostinos y Oporto


Hace ya un tiempo que vi esta receta en Instagram. La recordaba mi amiga Choni, Cocina compartida. Ella dice que es la pasta que más gusta en su casa. La he hecho desde entonces varias veces y con modificaciones varias hasta conseguir el sabor que realmente gustó mucho en casa. También estos fusilli se quedan en mi cocina.

Es importante que los langostinos sean de buena calidad. Los míos eran frescos congelados por mí porque encontré una oferta al final de la tarde y me llevé todos los que quedaban. Los fusilli son de harina de Tritordeum, pero podéis utilizar cualquier tipo y forma de pasta. La cebolla roja fue idea mía y no le va nada mal, pero el toque final de Oporto (que tanto me gusta) es delicioso. No tengo que olvidar que Choni le pone también picante y yo nunca olvido la cayena. En la pasta, nos gusta bastante ese punto picantón.

Espero que os guste. Un plato completo, sencillo y que está muy en la línea de los que nos gustan en casa. Gracias por la receta, Choni.
Ingredientes 1 persona

- 100 g de pasta (fusilli de tritordeum)
- 2 dientes de ajo
- 1/2 cebolla roja
- sal
- pimienta negra
- 1 cayena
- 8 langostinos (a gusto de cada uno)
- un chorro de Oporto
- nueces (opcional)

Antes de empezar...

- Pelar los langostinos y reservar las pieles y la cabeza. Si estaban congelados, sacarlos del congelador con antelación y dejar que se descongelen dentro del frigorífico.

- Pelar la cebolla y cortarla en cuartos. Si no es para el modo TMX, picarla menuda.

- Pelar los ajos, quitar el germen y cortarlos en trozos. Si no es para el modo TMX, picarlos menudos.

- Si las nueces son enteras, partir la cáscara y extraer la nuez.

Preparación tradicional

- En una sartén, sofreír las cabezas y las pieles de los langostinos.

- Sacarlos con cuidado y agregar los ajos picados y la cebolla. Echar un poco de sal para que la cebolla se ablande más rápido.

- Sofreír unos minutos a fuego fuerte y luego a fuego bajo.

- Agregar las colas de los langostinos y remover con rapidez con una cuchara de madera.

- Subir el fuego y agregar el Oporto. Remover sin parar hasta que el vino vaya evaporándose y la cebolla se vaya caramelizando.

- Cocer la pasta y agregarla a la sartén. Remover para que se integre la salsa, agregando un poco del caldo de cocción.

- Distribuir las nueces por encima y servir caliente.

Bon profit!

Panecillos de curry y ricotta


Ya tenía ganas de publicar una receta de pan. Horneo más de una vez a la semana, pero suelo repetir el que preparo en la panificadora, sobre todo, porque no siempre tengo el tiempo necesario para amasar. Si lo hago aprisa y corriendo, sale mal algo y el resultado, no compensa.

El año pasado, horneé unos preciosos Mini bollitos al curry, que amasé en la panificadora. La receta y la forma es diferente, pero ni las había comparado hasta ponerme a escribir. También, hace más tiempo, publiqué los Bollos de calabacín y curry, que no quedaron tan bonitos, pero sí ricos y esponjosos.

El queso ricotta aporta más densidad a la miga, que no os puedo mostrar porque hice las fotos cuando los panecillos estaban todavía calientes. Me gusta mucho utilizar ricotta y también hay otros panes y otras recetas en Thermofan con este ingrediente.

Congelan a la perfección, pero igual desaparecen antes de lo que esperáis. Como siempre, podéis adaptar la receta a vuestro gusto y ya sabéis que tanto la temperatura ambiente, como las harinas que se utilicen, afectarán a la masa. Es cuestión de práctica.

Utilicé agua, pero también podéis sustituirla por leche. Si el curry no os gusta en el pan, no lo utilicéis o cambiadlo por otra especia. No llevan masa madre, ni pre-fermento, pero sí que hice unos plegados para que quedaran mucho más esponjosos. 

Como hacía mucho calor, la cantidad de líquido puede variar dependiendo de las harinas que uséis. Lo mismo, si cambiáis el tipo de harina o tenéis que reducir la cantidad de líquido tal y como indiqué en la entrada Comportamiento de las masas en verano 1. Siempre que hago pan para mí, procuro que al menos lleve una parte de harina integral. 

Son unos panecillos ideales para el desayuno o la merienda o para acompañar una comida especial. Los hice de 80 g y quedan bonitos con tan sólo un corte transversal. Os los recomiendo su corteza es crujiente, la miga densa y sabor a curry.
Ingredientes para 12 panecillos de 80 g

- 360 g de agua mineral o de leche
- 5 g de levadura fresca
- 400 g de harina panadera de trigo bio
- 100 g de harina integral de trigo bio
- 1 cucharadita colmada de curry
- 80 g de queso ricotta
- 20 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharadita de sal
* una bandeja perforada o una bandeja de horno forrada con papel de hornear
* un bol grande 

Antes de empezar...

- Colocar una bandeja con agua en la base del horno.
Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso el agua y la levadura. Programar, 1 minuto, 37º, velocidad 2.

- Agregar las harinas y el curry. Programar, 1 minuto, velocidad espiga. Parar la máquina y esperar uno o dos minutos. Volver a programar, 1 minuto, velocidad espiga, pero sin cubilete. Repetir la operación dos veces más, con los reposos, para evitar que la masa se caliente en exceso. En verano todavía es mejor hacerlo.

- Agregar el queso, el aceite y la sal. Programar, 2 minutos, velocidad espiga y sin cubilete. La masa tiene que quedar lisa y homogénea. Puede estar un poco pegajosa, pero se tiene que moldear bien.

Preparación tradicional

- Disolver en un bol la levadura en el agua o leche. Si hace frío, templar un poco el agua.

- Agregar poco a poco las harinas y el curry. Amasar varios minutos hasta que las harinas estén incorporadas. 

- Agregar el queso, el aceite y la sal. Amasar de nuevo hasta obtener una masa lisa y homogénea. Puede estar un poco pegajosa, pero se tiene que moldear bien.
Amasado y formado

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol untado con un poco de acicte. 

- Estirar la masa de los bordes al centro, girando el bol. Parar, dejar reposar la masa unos 10 minutos y repetir la operación 3 veces. 

- Tapar el bol con un paño y dejar leudar la masa 30 minutos. Como hacía mucho calor, yo no lo hice, pero lo indico por si los hacéis en otra época.

- Dividir la masa en porciones de 80 g cada una.

- Bolear cada pieza, dejando tapada el resto de masa. Comprobar que la base de la bola no tiene pliegues.

- Aplanar la bola formando un rectángulo. Doblar la parte superior sobre el centro, apretar con los dedos. Después doblar la parte inferior también hacia el centro. Doblar luego los extremos.

- Con las dos manos formar un cilindro cuidando que el pliegue quede en la parte inferior.

- Colocar los panecillos sobre la bandeja dejando espacio entre ellos. Taparlos con un paño húmedo. Dejarlos leudar unos 30 minutos o hasta que doblen su volumen.

- Precalentar el horno a 210º y esperar a que se cree vapor.

- Realizar un corte longitudinal en cada panecillo utilizando una cuchilla especial para pan, o un cuchillo afilado.

- Espolvorear harina tamizada por la superficie.

Horneado

- Introducir la bandeja en el horno precalentado sólo con calor abajo. Programar 10 minutos.

- Pasado el tiempo, sacar la bandeja con agua y programar, calor arriba-abajo. Hornear 10 minutos más o hasta que estén dorados.

- Dejar enfriar sobre una rejilla.

Bon profit!

Leche merengada de Imma


La leche merengada me gusta muchísimo y en algunas heladerías la puedo encontrar sin azúcar. Lo que no puede ser, es que no esté todavía en el blog. Una receta tradicional que se puede consumir como bebida, pero sobre todo, helada. A los que nos pirra la canela, espolvorearla por encima, es un placer. 

En la TMX es mucho más sencilla y hay diferentes formas de prepararla. Muchos añaden cubitos de hielo y la hacen en menos tiempo, pero yo no quería añadirle agua; quería leche con sabor concentrado a canela y limón. 

El verano pasado, guardé la receta de mi amiga Imma, Menjars de la muntanya, que es un poco diferente. Empecé a buscar preparaciones con TMX y me quedé con la de PepeKitchen en la Blogosfera TMX. Como indicaba antes, no quería añadir hielo y como en la receta de mi amiga, tampoco lo lleva, ni yo nunca la hice así, uní ambas, con muy pocos cambios y el resultado ha sido perfecto. 

Preferí usar leche fresca entera porque la compré para otra preparación y no pude utilizarla. Como yo no tomo nunca leche entera, tuve claro que haría leche merengada para agasajar a unos amigos y no tener que tirarla. Añadí más cantidad de leche y así poder terminar la botella, reduje la cantidad de azúcar (de abedul) y seguí el método de Imma, de agregar un poco de maicena. 

Como es una receta en la que intento que la leche, que tiene una fecha de consumo limitada, no se estropee, esta leche merengada se va directamente a mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0. Parece mentira que ya estemos en septiembre. La blogosfera se va a ir despertando poco a poco, la vuelta al cole es inminente y por aquí sigue el calor y refresca ya un poco por la noche.

Vale la pena que reviséis, si no lo habéis hecho ya, las publicaciones de este mes,y las de los anteriores. Sólo tenéis que pinchar en la etiqueta 1 +/-100, desperdicio 0, o en el de los Recopilatorios de 1 +/-100, desperdicio 0 que he creado y está también en el banner. Ahí cada mes, enlazaré la entrada en la que estarán colgadas todas las aportaciones. Espero que os sea de utilidad. Pinchad en el mes deseado y buscad al final todas las fotos que llevan a los blogs participantes. No os las podéis perder.

Os gustará seguro esta leche merengada. Un clásico del verano, casera y que está de lo más buena. 
Ingredientes

- 1450 g de leche fresca (entera, desnatada, semi)
- 2 cucharadas de maicena 
- 200 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- la corteza de 1 limón (bio) 
- 1 palo de canela 
- 4 claras de huevo

Antes de empezar…

- Lavar bien el limón y pelarlo, cuidando que no quede nada de parte blanca. Mejor hacerlo con un cuchillo afilado o un pelador de verduras.

- Pesar el azúcar de abedul o el azúcar y reservar 50 g.

- Disolver la maicena en un poco de leche.
Preparación en TMX 5

- Verter la leche en el vaso. Agregar la corteza de limón, la leche con la maicena, el palo de canela y 150 g de azúcar de abedul o de azúcar. Programar, 10 minutos, 90°, velocidad 1. Como la mía estaba recién sacada de la nevera, agregué 5 minutos más.

- Pasado el tiempo, pasarla a un recipiente y dejar enfriar por completo. Yo puse el cestillo en un bol grande y dejé que infusionara una hora más.

- Introducir en el frigorífico para que esté más fría o dejarla 24 h. 

- Lavar y secar bien el vaso.

- Colocar la mariposa y poner las claras en el vaso. Programar, 3 minutos, 37°, velocidad 3 ½. Mirar por el bocal y cuando las claras empiecen a blanquear (por ejemplo, al cabo del primer minuto) empezar a añadir el azúcar de abedul o el azúcar de cucharada en cucharada.

- Verter en un recipiente grande la leche. Añadir el merengue. Mezclar con la ayuda de una espátula con movimientos envolventes e intentando que no se baje demasiado. Una vez bien mezclado, trasladar la mezcla a un recipiente hermético. Introducirlo en el congelador una noche entera. Como se suele hacer en los helados con TMX, también se puede verter en cubiteras para poder triturar mejor después.

- Poner los cubitos en el vaso. Programar, velocidad máxima, introducir la espátula por el bocal para ayudar a que se triture mejor, removiendo la leche congelada con ella. Como es mucha cantidad, se puede triturar la mitad o parar la máquina de vez en cuando y mezclar con la espátula.

- Servir con canela en polvo por encima. 

Preparación tradicional de Imma 

- Hervir, unos 5 minutos, el resto de la leche con el azúcar, la rama de canela, la corteza de limón y la leche con la maicena. Colar y dejar enfriar. 

- Poner al congelador unos 60 o 70 minutos hasta que empiece a cuajar. 

- Mientras tanto, batir las claras de huevo a punto de nieve. 

- Sacar la leche del congelador, añadirle las claras a punto de nieve y con la ayuda de una espátula remover con movimientos envolventes e intentando que no se baje demasiado. Dejar en el congelador hasta que cuaje. 

- Sacar la leche del congelador de vez en cuando y romper el hielo que se ha formado con un tenedor, hasta que se triture lo más posible. También se puede batir con un robot. 

- Servir con canela en polvo por encima. 
Notas: 

- Se puede tomar la leche merengada bien fría, sin congelar ni triturar. 

- Para que quede un helado más fino, se puede volver a congelar después de la trituración y triturarlo una segunda vez cuando vuelva a estar bien duro.

- Para mí está dulce, pero como a cada uno le gusta de una forma, es mejor probar la leche una vez fría. Siempre al congelarla, pierde dulzor y ya sabéis que  no me gusta nada que esté muy dulce.

- Queda bastante dura al día siguiente, pero con un tenedor o dejándola un poco fuera del congelador, se puede picar perfectamente. Yo la dejé un poco y después trituré en el vaso un poco para que quedara cremosa antes de servirla.

Bon profit!


Gazpacho suave de sandía


Preparé este gazpacho hace años y lo publiqué. Tan horrible era la única foto, que lo he vuelto a fotografiar y le he hecho algún cambio. He eliminado la publicación para que se actualice y lo tengáis más a mano.

Sigo con recetas que llevan sandía, pero es que este verano, este gazpacho ha triunfado hasta cuando les he pasado una jarra a mis amigos y vecinos. Lo he hecho muchos días y hasta ahora, no he encontrado el momento de publicarlo.

Es refrescante y nada pesado. No viene nada mal con estos calores. No me gusta poner muchos cubitos de hielo para que el sabor no se pierda, pero va bien, porque queda menos espeso. Si os gusta espeso, con reducir la cantidad o no poner, saldrá perfecto. A gusto de cada uno.

Probadlo antes de que pase la temporada de sandía.
Ingredientes

- 500 g de pulpa de sandía dulce
- 500 g de tomates (los míos ecológicos)
- 40 g de cebolleta
- 40 g de pimiento rojo
- 1-2 dientes de ajo
- 20 g de vinagre de manzana
- 100 g de cubitos de hielo
- 1 cucharadita de sal
- pimienta molida
- 50 g de aceite de oliva virgen extra

Antes de empezar…

- Si no se hace con la TMX, pelar los tomates y quitar las semillas a la sandía si las tiene.

- Cortar el pimiento y la cebolleta en trozos. 

- Pelar los dientes de ajo y quitarles el germen. Uno o dos, o ninguno. Dependerá de cómo os guste.

- Cortar la sandía en trozos y si tiene pepitas, quitarlas

- Desmoldar los cubitos de hielo. Pesarlos. 
Preparación en TMX 5

- Poner todos los ingredientes en el vaso, excepto el aceite de oliva y triturar 2 minutos, velocidad progresiva 5-10. Con la TMX 5, yo lo pongo directamente en velocidad 10 y como tritura mejor, con 1 o 2 minutos, es suficiente

- Añadir el aceite y emulsionar, 20 segundos, velocidad 2. 

- Comprobar el sabor y la textura y adaptar a vuestro gusto.

- Yo siempre lo cuelo con el cestillo porque, aunque la TMX tritura perfectamente, al no pelar los tomates, siempre queda un minimo resto de piel o semillas. Además el gazpacho queda un poco más cremoso.

- Verter en un recipiente que lleve tapa y se pueda introducir en la nevera. Servir muy frío.
Preparación tradicional

- Triturar todos los ingredientes con robot o una batidora de mano e ir añadiendo el aceite poco a poco para que emulsione bien. Si la batidora no puede triturar cubitos de hielo, mejor utilizar agua muy fría.

- Si no se han pelado los tomates, colar con un colador para que no quede un mínimo resto de piel o semillas. Además el gazpacho queda un poco más cremoso.

- Verter en un recipiente que lleve tapa y se pueda introducir en la nevera. Servir muy frío.

Bon profit!

Esgarraet valencià bicolor.1 +/- 100, desperdicio 0


Este verano ha sido diferente en algunas cosas. El año empezó complicao, tenía muchas historias que me impedían disfrutar de la cocina y las fotos. No tenía tiempo suficiente, ni me podía concentrar cuando quería. Llegó junio y empecé a desconectar de todo lo anterior y poco a poco, incluso con días de calor, volví a retomar la cocina como a mí me gusta. Muchos blogs, en julio y sobre todo en agosto han cerrado a medias, o del todo, pero yo he seguido aquí y no os podéis imaginar la sorpresa más grata que he tenido. 

Este mes de agosto y aun faltando unos días para que termine, he tenido el mes con más visitas al blog, desde que empecé con Thermofan. Estoy muy contenta porque no lo esperaba, mucho menos en agosto; ha sido una sorpresa enorme y muy agradable.

Una de las recetas que he preparado ha sido una versión personal de un plato valenciano por excelencia, L’esgarraet. Ya lo publiqué hace mucho y no he cambiado las fotos horrorosas que hice entonces. Como esta versión es un poco diferente, la publico en entrada nueva.

Antes de la receta de L’esgarraet valencià, hice una rica Focaccia, de la que ya ni me acordaba y que tenéis que probar aunque tampoco las fotos acompañen.

Para los que no lo sepan, la palabra “esgarraet” en valenciano proviene del hecho de que para preparar el plato haya que desgarrar tanto el bacalao como el pimiento en finas tiras. Es una especie de ensalada que se suele tomar como aperitivo y que lleva pimiento rojo asado, bacalao, ajos, aceite de oliva y también hay quien le pone aceitunas negras. Tenéis más información en las otras entradas.

En esta ocasión, tenía muchos pimientos italianos. El vendedor del mercado al que suelo comprar, a veces, me pone de más en la bolsa o me dice que me lo da todo por 1 euro, o me regala algo extra. El problema es que nunca sé qué es lo que me cobra exactamente, porque escribe en una libretita lo que va pesando y ya está. Seguro, que más de un día, el regalo no es tal, pero tienen muchas cosas de su cosecha, son agradables… 

Ese día me dio una bolsa enorme de pimientos italianos. Aquí en esta zona, muchas veces, los venden también rojos o como decimos aquí “entreverados”, rojos y verdes, es decir, aquellos que están empezando a madurar. La bolsa era tan grande, que tuve que ingeniar qué hacía con ellos. En casa, cada vez, se fríe menos y no me apetecía congelarlos. 

Me vino a la cabeza que tenía bacalao inglés congelado y lo tuve clarísimo. En lugar de asar los pimientos en el horno, usé el microondas, en su función crisp. Quedan espectaculares, ahorro tiempo y luz y no tengo que encender el horno.

El sabor de estos pimientos no es tan dulce como el del rojo carnoso de verano, por eso el esgarraet, es diferente, pero os aseguro, que no está menos bueno.

¡Preparad mucho pan para mojar!

Espero que os guste.
Ingredientes

No indico cantidades, porque no son fijas. Podéis adaptarlo al número de comensales, o como os apetezca.

- pimientos italianos verdes y rojos
- bacalao inglés o migas de bacalao desalado
- ajos
- aceite de oliva virgen extra

Antes de empezar…

El día anterior preparar “l'esgarraet”.

- Desalar el bacalao, como mínimo 24 horas antes e ir cambiándole el agua cada 8 horas. Es importante introducir el recipiente tapado en la nevera. Si utilizo bacalao inglés, lo lavo un poco, pero no lo desalo, por lo tanto, no es necesario esperar esas 24 h. El reposo de 24 será para que se mezclen los sabores.

- Pelar los ajos, quitar el germen y cortarlos menudos

- Desgarrar el bacalao y reservar.

- Untar los pimientos con aceite. Yo no quito el pezón, ni las semillas.
Preparación tradicional

Si se va a utilizar el microondas:

- Untar la bandeja crisp con aceite, colocar los pimientos y programar unos 15 minutos. Ir dando vueltas para que se vayan tostando por todos los lados. Cuando estén hechos, cubrir la bandeja con film transparente para que se pueda quitar la piel mejor. Al ser menos carnosos, que los rojos, es importante realizar esto. Si hay mucha cantidad de pimientos, ir asando por tandas.

- Si no tenéis este tipo de microondas, colocar los pimientos en una bandeja o plato apto para microondas cuidando de que queden separados entre ellos. Tapar el plato y cocinar durante 8 minutos a máxima potencia. Igual que en el modo anterior, es conveniente darles la vuelta de cuando en cuando. Ir programando 8 minutos, hasta que estén hechos. Una vez hechos, cubrir la bandeja con film transparente para que se pueda quitar la piel mejor. Al ser menos carnosos, que los rojos, es importante realizar esto. Si hay mucha cantidad de pimientos, ir asando por tandas. El tiempo dependerá del tamaño de los pimientos y de la potencia del microondas.

Si se va a utilizar el horno:

- Colocar la lata en la parte superior del horno. Hornear a 200º, dándoles la vuelta y dejándolos hasta que estén tiernos. Una vez hechos, cubrir la bandeja con film transparente para que se pueda quitar la piel mejor.

- Hay quien los asa en restos de brasas, envueltos en papel de aluminio y están deliciosos

Si se utiliza la TMX:

- Colocar los pimientos en el recipiente varoma, poniendo medio litro de agua en el vaso y colocando los pimientos envueltos en papel film. Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 1. No saben igual.
Preparamos l’esgarraet

- Cuando estén fríos, quitarles la piel y cortar en tiras finas, pero utilizando las manos, desgarrando cada vez. 

- Para que quedara bonito, fui colocando las tiras de forma circular, procurando que se intercalaran los colores. Después coloqué encima los ajos y el bacalao rociando generosamente con el aceite.

- Reservar en la nevera hasta el día siguiente. Es mucho mejor porque se mezclan todos los sabores. Esta vez, hice las fotos en seguida que terminé porque de este modo, el bacalao se ve en su punto y no demasiado mojado.

Bon profit!