Merluza en papillote y verduras al dente

Para descansar un poco de recetas festivas, os presento un plato de dieta muy sano con el que también podemos disfrutar. Lo hice ayer para mí sola. Desde que mi hijo está trabajando, come en el colegio entre semana y como no quiero prepararme sólo cosas a la plancha, ni complicarme la vida, elijo a menudo la cocción al vapor o en el microondas.

Esta vez, encontré una merluza del Cantábrico muy fresca y a buen precio. Ojalá la hubiera tenido para preparar el otro día, la Merluza en salsa de sidra. Como me quedé con las ganas, al ver en la parada de pescado, que la pieza no era muy grande, la compré en seguida. A pesar de que la cocción ha sido a vapor y en papillote, el sabor del pescado es espectacular. En su punto de cocción, con el toque que le da la crema de vinagre balsámico y las verduras al dente, no me ha parecido que estaba comiendo de dieta. Igual me decís, que con poco me conformo…

En menos de media hora, podéis comer sano, sin ensuciar nada y disfrutando del sabor natural del pescado y las verduras.

Como lo preparé para mí sola, os indico las cantidades para un comensal, indicándoos que puse mucha verdura. Se pueden hacer cuatro papillotes, y reducir un poco la cantidad de verdura para que los paquetes quepan perfectamente en el recipiente varoma.

Comer sano no está reñido, con disfrutar comiendo. Espero que os guste.
Ingredientes para 1 persona

- 50 g de cebolleta
- 35 g de puerro
- 100 g de calabacín claro
- 40 g de pimiento verde italiano
- 70 g de pimiento rojo
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- unas hojas de perejil
- sal y pimienta negra
- 1 cucharada de zumo de limón
- 2 cucharadas de crema de vinagre balsámico de vino blanco
- 200 g de lomo de merluza fresca
- 3 o 4 tomates cherry

Antes de empezar…

- Lavar las verduras y cortarlas en trozos.

- Mojar con un poco de agua una hoja de papel sulfurizado.
Preparación en TMX

- Poner las verduras, el perejil, la crema de vinagre, el zumo de limón, la pimienta y la sal en el vaso. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula e ir vertiendo la mezcla en el centro del papel.

- Colocar encima de las verduras el pescado. Rociar con un poco de aceite, sal, pimienta, crema de vinagre y perejil picado.

- Cortar los tomates cherry y colocarlos sobre el pescado. Salpimentar.

- Cerrar el papel bien formando el papillote.

- Colocarlo en el recipiente varoma, taparlo y reservar.

- Verter 500 g de agua en el vaso, colocar la tapa y el recipiente varoma en su posición.

- Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 1.

- Terminado el tiempo, abrir con cuidado el varoma, comprobar la cocción del pescado y de la verdura y servir caliente. 
Preparación tradicional

- Se puede realizar una vaporera en una olla con cestillo para vapor. No puedo indicar tiempos, porque yo lo hice en la TMX.

Notas:

- Si es necesario, antes de servir el plato, se puede condimentar con un poco de crema de vinagre, más sal o pimienta. Dependerá del gusto de cada uno.

- Se puede cambiar el tipo de pescado, pero también variará el tipo de cocción.

- Si no tenemos prisa, es mejor dejar escurrir las verduras en un colador para que no suelten tanto jugo en la cocción. Yo no lo hice.

- Tal y como he indicado arriba, puse muchas verduras para mí sola, pero si vais a hacer más de un papillote, será preciso, reducir un poquito la cantidad para que quepan en el varoma. Utilicé las que tenía a mano, por lo tanto, podéis elegir a gusto.

- También la crema de vinagre se puede variar, pero el de vino blanco, es el que creo que combina a la perfección porque no es tan fuerte y no tiñe de color el plato.

- Me gusta haber puesto los tomates cherry sobre el pescado, en vez de añadir tomate a las verduras. De este modo, las verduras no sueltan tanto líquido y el sabor del cherry sobre la merluza, es muy agradable.

- Para que no se abra el papillote, si no habéis mojado el papel, podéis cerrarlo con dos gomas elásticas grandes. De esta forma, no se abre y la cocción es perfecta.

Bon profit!

Carrilleras ibéricas en adobo de Jerez


Recuerdo que un día, en un viaje a Cantabria, cuando volvíamos del Pico Tres Mares, se nos hizo tarde para comer. Normalmente, llevamos comida en el coche, pero ese día, como era el último, no teníamos nada. Gran error, que ya nunca cometeremos. Circulábamos por una carretera diferente a la de ida, una ruta preciosa; iba pasando el tiempo, recorríamos kms y no encontrábamos ningún sitio para comer. Para más inri, era domingo.

Se hacía tarde, las tripas rugían y ya nos estábamos haciendo a la idea de que tendríamos que acercarnos a algún lugar de costa y picar alguna tapa, porque comer, no iba a ser tan sencillo, dada la hora. De repente, vimos un lugar a un lado de la carretera. Paramos en seguida, bajamos del coche y cruzamos los dedos, deseando tener suerte. Era una especie de casa antigua con estancias pequeñas, junto a una diminuta cocina. Nada más entrar, nos dijeron que tenían sólo un menú en el que se podían elegir tanto el primer plato, como el segundo. Nos sentamos sin dudar ni un segundo.

Cuando nos trajeron el pan, ya supimos que íbamos a comer bien. Nunca hubiéramos imaginado, que bien, era decir poco. Yo, que no como carne, disfruté como una loca con un fabuloso plato de carrilleras de ternera guisadas en una salsa deliciosa. Y yo, que no soy de carne, os confirmo, que sólo recuerdo de esa comida el pan y la carrillera tan tierna y jugosa. Por algo será.

Desde entonces, cuando compro carrilleras, siempre me sirvo una ración y la disfruto. No siempre es fácil encontrarlas en las carnicerías, al menos, en las que tengo cerca y a veces, me las han ofrecido congeladas. Encontré un día en una carnicería a la que suelo ir cuando paso cerca, carrilleras ibéricas. Encima estaban de oferta, así que compré un kilo y las congelé. Elegí esta receta en la que el vino de Jerez, proporciona a la salsa un sabor exquisito. Es una carne que no es barata, pero si la pruebas y la sabes cocinar, repites. Necesita tiempo de cocción y un poco de paciencia.

Aunque no preparé esta receta para Navidad, os la podéis anotar como opción, porque seguro que triunfáis. 

Espero que os guste.
Ingredientes 

- 5 dientes de ajo chafados 
- 3 clavos 
- 2 hojas de laurel seco 
- 5 hojas grandes de albahaca fresca 
- 1 cucharada de azúcar moreno 
- 1 cucharadita de sal 
- 500 g de carrilleras ibéricas 
- 400 g de vino de Jerez 
- 20 g de vinagre de manzana 
- 40 g de aceite de oliva virgen extra

Preparación en TMX 

- Poner un bol grande encima de la tapa del vaso. Ir pesando todos los ingredientes en el orden en el que se indica en la lista. 

- Tapar el bol con papel film y reservar en la nevera como mínimo 3 horas. 

- Verter el contenido del bol en el vaso. Programar, 50 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Pasado el tiempo, programar, 20 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda. 

- Comprobar la cocción y si las carrilleras, no están tiernas, programar, unos minutos más. 

- Se puede colar la salsa si así lo deseamos. 

- Servir inmediatamente.
Preparación tradicional 

- Poner un bol grande encima de una balanza. Ir pesando todos los ingredientes en el orden en el que se indica en la lista. 

- Tapar el bol con papel film y reservar en la nevera como mínimo 3 horas. 

- Pasado el tiempo, verter el contenido del bol en una cacerola y cocinar hasta que las carrilleras estén tiernas (ver notas). 

- Comprobar la cocción y si las carrilleras, no están tiernas, programar, unos minutos más. 

- Se puede colar la salsa si así lo deseamos. 

- Servir inmediatamente.

Notas: 

- En la receta original, que he adaptado, el adobo es con cerveza negra, pero yo no tenía y utilicé vino de Jerez. El sabor de la salsa no será el mismo, por lo tanto, podéis elegir lo que más os guste. 

- Cociné en la TMX y aunque os indico la receta de forma tradicional, no puedo indicar el tiempo exacto. Es cuestión de ir testando. 

Bon profit!

Adaptación de la receta de Vorwek, Carrilleras ibéricas en adobo de cerveza negra.

Crackers rústicas de espelta y tomate seco


Un día, el pasado mes de octubre, me levanté con ganas de romper la rutina y al ver que estaba lloviendo, me apeteció ponerme a hornear. Después, al mirar por la ventana, aunque entraba muy poca luz, me puse con las fotos. La lluvia invitaba a fotografiar a pesar de que el reto era complicado. No salieron preciosas las fotos, de hecho, sólo salvé ésta, pero me gustó y no quiero dejar de compartirla. A saber, cuándo vuelve a llover. Al fin y al cabo, la lluvia es mensajera de recuerdos y melancolías. Algún recuerdo y alguna melancolía, se pasaron por mi casa, por mi mente, esa mañana preciosa de lluvia.

Estas crackers de espelta y tomate seco aderezadas con hierbas provenzales, las repetiré en cuanto pueda porque me gustaron muchísimo. Lo bueno de este tipo de masas, tipo cracker o panes planos, es que podemos modificarlas utilizando todo tipo de ingredientes a nuestro gusto.

Os invito a prepararlas. No quedará ni una miga.

Feliz día festivo, feliz resto de puente.
Ingredientes

Ingredientes de la masa 

- 275 ml agua caliente (que no hierva) 
- 1 cucharadita de azúcar de abedul o azúcar 
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
- 200 g harina de espelta integral bio 
- 30 g de harina de centeno integral bio 
- 130 g de harina de fuerza 
- 3.5 g de levadura seca de panadería

Ingredientes aderezo 

- 50 g de tomates secos 
- hierbas provenzales a gusto 
- escamas de sal (no le puse) 
*un bol grande 
*papel sulfurizado 
*un rodillo, el mío pequeño y de acero inoxidable 

Antes de empezar… 

- Calentar el agua, sin que hierva. Yo lo hice en la TMX. 

- Precalentar el horno a 200º según vuestro horno. 

- Yo puse los tomates enteros y los trituré muy poco, pero si no queréis trozos grandes, es mejor triturarlos con antelación con golpes de turbo o a mano. 

- Cubrir la bandeja de horno con papel sulfurizado. Necesité dos bandejas y dos hojas.

Preparación en TMX

- Poner el agua en el vaso y programar, 3 minutos, 90º, velocidad 1. 

- Agregar el aceite y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 3 segundos, velocidad 3. 

- Incorporar las harinas, la levadura y los tomates secos. Programar, 10 segundos, velocidad 6. Comprobar si hace falta añadir harina y programar de nuevo, 10 segundos, velocidad espiga. No quise programar más tiempo porque es una masa que no tiene que amasarse demasiado. 

- Comprobar si la masa se despega de las paredes y queda húmeda y pegajosa. En la base, se pegará un poco, pero es mejor que no quede dura.

Preparación tradicional

- Medir el agua caliente, añadir el azúcar de abedul o el azúcar y el aceite. Mezclar bien.

- En un bol poner los tres tipos de harina junto con la levadura seca y los tomates triturados a gusto. 

- Verter la mezcla de agua con el aceite y azúcar.

- Con la mano limpia en forma de garra remover bien, mezclando sólido y líquido. Comprobar si la masa se despega de las paredes y queda húmeda y pegajosa. Si es necesario, añadir harina y amasar un poco más. Es una masa que no tiene que amasarse demasiado.

Leudados y formado 

- Untar las manos con un poco de aceite, sacar la masa y colocarla en un bol espolvoreado con un poco de harina. Tapar el bol con papel film untado con aceite y dejar leudar como mínimo una hora o hasta que doble su volumen en un lugar cálido y seco. Al llevar tanta espelta, no crece tanto, pero a mí, me subió, tal vez porque hacía calor.

- Sacar la masa del bol y colocarla sobre la superficie de trabajo. 

- Dividir la masa en 6 bolas. Espolvorear la hoja de papel sulfurizado con un poco de harina de espelta.

- Estirar la primera bola de masa lo más fina que podamos con la ayuda del rodillo; no importa la forma que adquiera, ya que cuando más rústica más bonitas nos quedarán. Si se pega el rodillo y la masa se rompe, se unta éste con un poco de aceite. 

- Espolvorear las hierbas provenzales junto con una pizca de sal (yo no puse porque para mí los tomates secos ya están suficientemente salados). 

- Volver a pasar el rodillo por encima suavemente para que queden bien integradas.

- Volcar la masa sobre la bandeja ya cubierta con otra hoja de papel. 

- Para que la masa quede bien seca y crujiente, pinchar toda la superficie con un tenedor dejándola completamente agujereada. 

- Repetir la operación con el resto de masa. Según el tamaño, se necesitarán dos bandejas de horno.

Horneado 

- Hornear durante unos 10 minutos por un lado. Dar la vuelta y hornear otros 10 minutos aproximadamente por el otro lado para que nos quede bien seca. El tiempo dependerá de horno. 

- Sacar las crujientes del horno tras comprobar que la parte central ha quedado bien hecha. Los bordes tienden a hacerse antes que el centro. 

- Dejar reposar sobre una rejilla para que se enfríen. 

Notas: 

- Tanto, la harina de espelta, como la de centeno, necesitan menos amasado que la harina de trigo. Al llevar harina de fuerza, se facilita éste y se aporta gluten a la masa. 

- Aunque las masas con estas harinas, levan menos, a mí, tal vez, porque hacía calor, me llegó a subir. Es por eso, que recomiendo, aplanar muy bien con el rodillo y pinchar toda la superficie de la masa. El problema puede surgir al quedar la masa pegada al rodillo. Yo lo solucioné, untando el rodillo con aceite y haciéndolo con mucho cuidado. Al ser una masa tan húmeda, cuesta un poco de estirar y se pega con facilidad. 

- El horneado también es muy importante porque si el centro no queda hecho, no quedarán crujientes, sólo se tostarán los bordes. Esto influirá en la textura, si os quedan al día siguiente, porque notaréis que el centro queda blando y no se puede romper. Recomiendo romper en trozos antes de guardarlas en una caja metálica. 

- El levado dependerá de la temperatura ambiente. Yo tuve suficiente con una hora, pero es importante comprobar si ha aumentado su volumen y se puede dejar leudando hasta dos horas. 

- Se puede modificar el relleno y también el tipo de harinas, pero en este caso, habrá que modificar las cantidades. 

Bon profit!

Adaptación de la receta de Sabores y momentos.


Merluza en salsa de sidra

Llevo bastantes días desaparecida debido a temas personales y por eso, las recetas publicadas estaban ya programadas.

Hace casi tres semanas, recibí la invitación de Angélica, de Bizcochos y sancochos para participar en  un evento especial en el que ha involucrado a blogueros de países diferentes; la segunda edición de su Parrandón de recetas navideñas. Es una venezolana afincada en Puerto Rico; amante de su tierra; en su blog no faltan recetas venezolanas, panes y también historias, manualidades, fotografía… Si pincháis en el collage de fotos podréis ver el resto de aportaciones. Vale la pena.

Al recibir la invitación, como quería participar y sabía que no tenía demasiado tiempo, tuve que correr pero tampoco podía complicarme mucho la vida. Por eso, he elegido una receta que preparé el año pasado para el día de Reyes y que he repetido en varias ocasiones. En Reyes utilicé un vino afrutado alicantino en lugar de sidra, en la original el ingrediente es el cava. Os aconsejo cualquiera de ellos, porque, aunque el sabor de la salsa cambia, el resultado es igualmente delicioso. 

Creo que la receta, os va a gustar, con sólo leerla. Es  muy sencilla y si la preparáis con la TMX, todavía más. Podéis elegir una buena merluza, gambas, langostinos frescos e incluso, gambones. Todo dependerá del presupuesto que tengáis. Es también un plato sano y que gusta, incluso, a los que no suelen comer mucho pescado.

Este plato es para cuatro comensales, pero como en estas fiestas, hay mucho que picar, nosotros ese día, sólo éramos cinco y tuvimos suficiente. Yo esta vez, preparé para mí sola una pescadilla grandecilla, que es la que tenéis en las fotos. Por eso no se aprecian unos preciosos lomos, pero ya sabéis que en este blog, siempre publico la verdad (sólo he dejado en el título, el nombre del pescado que más os va a gustar). La pescadilla que me zampé, era tan fresca, que repetí dos días seguidos y estaba igualmente rica, os lo aseguro. No queda tan fotogénica, como unos buenos lomos de merluza, tal y como se aprecia en las fotos, pero es otra opción. De esta forma, también os muestro que la receta se puede adaptar para menos comensales y disfrutar igualmente.

Me parece, que poco puedo añadir para animaros a prepararla, tal vez indicar, que si os gusta, cualquier día del año, se puede repetir y volver a regalarnos un plato de fiesta. 

Gracias por invitarme Angélica. Un placer estar en tu Parrandón Navideño. Espero también, poder seguir visitando los blogs amigos en breve. 
Ingredientes 4 personas

Para el caldo de pescado

- la cabeza y la espina de la merluza
- las cabezas y pieles de 8-16 gambas, langostinos o gambones
- pescado de roca variado
- un poco de perejil
- una hoja de laurel
- sal (yo no le pongo)

Para la merluza

- 120 g de puerro en rodajas
- 40 g de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de sidra natural
- 150 g de caldo de pescado
- sal
- un sobre de azafrán molido
- 4-8 lomos de merluza fresca
- 9 patatas para guarnición
- 8- 16 gambas, langostinos o gambones pelados

Antes de empezar…

- Pedir al pescadero que nos quite la cabeza y las espinas de la merluza. Si es posible, que separe los lomos.

- Pelar las gambas, langostinos o gambones y reservar las pieles y las cabezas. Poner un poco de aceite en una sartén y sofreírlas bien. Reservar.

- Preparar un buen fondo de pescado con los ingredientes indicados. Agregar el jugo obtenido sofriendo el marisco. También se puede añadir un poco de caldo de cocer mejillones.

- Poner el caldo de pescado en el vaso de la TMX o en el de una batidora. Agregar las cabezas y las pieles y triturar bien. Colar y reservar.

- Cortar el puerro en rodajas.

- Pelar las patatas y tornearlas. Reservar en un bol con agua, si no se van a utilizar en seguida.

- Pincelar el recipiente varoma con aceite.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el puerro. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula.

- Agregar el aceite y programar, 8 minutos, varoma, velocidad 1.

- Incorporar el caldo de pescado, la sidra, el azafrán molido y la sal.

- Salar los lomos de merluza. Colocarlos en el recipiente varoma, junto con las patatas y el marisco. 

- Poner la tapa en el vaso, colocar el recipiente varoma en su posición y programar, 20-25 minutos, varoma, velocidad 1. El tiempo dependerá del grosor de los lomos y del tipo de patatas. Aconsejo abrir la tapa con extremo cuidado y comprobar la cocción.

- Retirar el recipiente varoma con cuidado, esperar a que baje la temperatura y agregar una de las patatas a la salsa. Programar, 20 segundos, velocidad progresiva 5-7-9.

- Colocar los lomos de merluza, las patatas y el marisco, en los platos. Regar con la salsa caliente y servir inmediatamente.
Preparación tradicional

- Poner el aceite en una cazuela apta para vapor. Cuando esté caliente, agregar el puerro y sofreír hasta que esté hecho, pero sin que se queme. 

- Incorporar el caldo de pescado, la sidra, el azafrán molido y la sal.

- Salar los lomos de merluza. Colocarlos en el recipiente de cocción al vapor, junto con las patatas y el marisco. 

- Tapar y cocer de 20-25 minutos. El tiempo dependerá del grosor de los lomos y del tipo de patatas. Aconsejo abrir la tapa con extremo cuidado y comprobar la cocción.

- Retirar el recipiente para cocer al vapor con cuidado. Verter la salsa en el vaso de un robot o batidora y agregar una de las patatas a la salsa. Triturar bien.

- Colocar los lomos de merluza, las patatas y el marisco, en los platos. Regar con la salsa caliente y servir inmediatamente.

Notas:

- También la he realizado con una pescadilla fresca grande. Prefiero la merluza, pero también quedó muy bien.

- He reducido, como siempre, la cantidad de aceite. La receta original, llevaba 80 g.

- Si se da el caso, de que las patatas o la merluza, se cuecen antes, es importante, sacarlas para que no se pasen de cocción, en especial, el pescado.

- A mí me encanta el azafrán, pero si su sabor, no gusta a alguno de los comensales, se puede utilizar un poco de cúrcuma en polvo para darle color a la salsa, incluso, si con el azafrán no obtenemos el color adecuado.

- No sabía que las patatas que compré para la guarnición, eran amarillas y no podía solucionarlo porque estaba preparando ya la receta. Si son blancas, contrastan con la salsa y el resultado visualmente es más bonito. Tenedlo en cuenta antes de empezar a cocinar.

- Se puede preparar igualmente en una olla rápida, pero para menos comensales. El cestillo para vapor será útil para colocar el pescado, las patatas y los langostinos. Como no lo he probado, no puedo indicar tiempo de cocción. Cualquier olla a la que podamos adaptar un recipiente de cocción al vapor, también será de utilidad.

Bon profit!

Receta adaptada de la revista Thermomix magazine nº 26 año III.

On the 30th. Noviembre 17. Navidad

Aunque estamos a finales de noviembre, por todos lados, ya desde hace días, la Navidad está presente. En On the 30th, nos vestimos anticipadamente de Navidad y os añado todas las recetas que he publicado en Thermofan. Hay un poco de todo para que, si os apetece preparar, alguna, las tengáis con tiempo a vuestra disposición sin 

Hay más recetas dulces que saladas, aunque muchas sean sin azúcar. Las he separado en dos bloques. Pinchad en los enlaces que os llevarán a las recetas. Os espero de nuevo en On the 30th, el próximo mes. También si pincháis aquí, podéis ver muchas recetas navideñas que se publicaron en mi otro blog, Recetas BBSS.

Espero que os guste mi recetario navideño.
Recetas dulces y saladas en Thermofan.



Crema de membrillo y manzana al Amaretto


En este blog no faltan recetas con membrillo y manzana, en muchas de ellas, los he combinado. El dulce de membrillo me apasiona desde siempre. Revisando recetas, encontré esta Compota de manzana y membrillo al Amaretto y decidí repetirla, pero con otro tipo de manzanas más ácidas y más verdes, como son las Granny Smith y modificando las cantidades. La otra receta era mucho más “borrachina” y menos ácida. En esta ocasión, el peso de manzana y membrillo es el mismo pero en la otra, predominaba la manzana. En cambio, sin consultar la otra receta, puse la misma cantidad de licor y he obviado otros ingredientes. Tampoco he utilizado ningún tipo de espesante y he cocido a la misma temperatura. 

Ambas frutas, tienen mucha pectina y cocerlas a una temperatura y velocidad bajas, durante un tiempo no demasiado largo, obtenemos una crema untosa, poco dulce, poco ácida y con un toque de licor de Amaretto, que también le confiere un sabor muy especial. Tanto nos puede valer para tomarla sola, acompañarla con cualquier queso e incluso, en platos con carnes de ave. En principio, yo sólo la he tomado a cucharadas. 

La he vestido de Navidad porque igual os da ideas. Yo ando pensando sobre cómo la puedo utilizar. Se admiten propuestas.

Espero que os guste. Os dejo las cucharillas preparadas, pero cuidado con comer demasiada.
Ingredientes

- 300 g de membrillo con piel
- 300 g de manzana Granny Smith con piel
- el zumo de un limón
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 1 cucharadita de postre de canela
- 30 g de licor Amaretto

Antes de empezar…

- Lavar muy bien el membrillo y la manzana. Si los membrillos tienen ese pelillo característico, rasparlos un poco con un cepillo. 

- Cortar en trozos no muy grandes y quitar el corazón y semillas de ambas frutas.

- Exprimir el zumo de limón cuidando de que no quede ninguna semilla.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el membrillo, la manzana, el azúcar de abedul o el azúcar y el zumo de limón. Programar, 1 minuto, velocidad 6. Introducir la espátula por el bocal, para ayudar a que la fruta se triture bien. Parar la máquina y bajar el contenido del vaso hacia las cuchillas con la ayuda de la espátula.

- Programar, 40 minutos, 90º, velocidad 2.5. Colocar el cestillo sobre la tapa. Comprobar que la mezcla se va removiendo y si no es así, aumentar a velocidad 3. Jugar con estas dos velocidades. Interesa que la mezcla se vaya haciendo a esta temperatura y velocidad y que tanto el membrillo, como la manzana se vayan caramelizando.

- Incorporar la canela y el licor. Programar, 5 minutos, 100º, velocidad 3.5. Colocar el cestillo de nuevo sobre la tapa.

- Terminada la cocción, poner el cubilete y programar, 1 minuto, velocidad 7. La mezcla tiene que quedar bien triturada, con brillo y homogénea.

- Verter en botes previamente esterilizados, taparlos y colocarlos boca abajo sobre un paño.
Preparación tradicional

- Poner el membrillo, la manzana, el azúcar de abedul o el azúcar y el zumo de limón el azúcar en una cacerola. 

- Tapar la olla y cocer a fuego medio-bajo durante unos 30 o 40 minutos o hasta que la fruta, en especial el membrillo, estén blandos.

- Añadir la canela y el licor.

- Triturar muy bien. La mezcla tiene que quedar bien triturada, con brillo y homogénea.

- Verter en botes previamente esterilizados, taparlos y colocarlos boca abajo sobre un paño.

Notas:

- Os indico la cantidad de azúcar de abedul o de azúcar, de canela y de licor que yo he utilizado. No está dulce y el toque de canela y de licor es el que a mí me gusta, por eso, es necesario que, teniendo cuidado de no quemaros, probéis la crema para ver si está a vuestro gusto. Tanto la canela, como el licor son opcionales, pero a mí me gusta mucho utilizarlos cuando hago dulce de membrillo o de manzana.

- Esta crema, un poco ácida, se puede utilizar para tomarla con quesos y carne de aves.

Bon profit!

Ensalada de coliflor asada y granada


Esta receta de ensalada está ligeramente adaptada de la de un libro muy recomendable, Jerusalén. Crisol de Las Cocinas del Mundo, de Yottam Ottolenghi y Sami Tamimi. En este libro, los autores exploran la cocina vibrante de su ciudad natal con sus diversas comunidades musulmanas, judías y cristianas. Ambos nacieron en Jerusalén. Tamimi en el lado este árabe y Ottolenghi en el oeste judío. Este impresionante libro de cocina ofrece 120 recetas desde su perspectiva multicultural única.

Aunque la coliflor es el ingrediente predominante en esta receta, os comento que la he hecho y publicado especialmente porque lleva granada. Soy fan de la granada desde siempre. Teníamos árboles en casa y ya me gustaría poder seguir cogiéndolas directamente de uno. Aunque mancha la piel y todo lo que se le pone a tiro, me gusta comerla sin nada más. Recuerdo que nos la ponían de postre con un poco de azúcar e incluso con vino. No veas qué pasaría hoy en día, si se diera a los niños, vino, así sin más.

Tengo pocas recetas con granada en el blog, tal vez por eso, porque la como sola, a mordiscos. Quería añadir otra receta con granada y esta ensalada, aunque la he adaptado, en casa ha sido un éxito. Mi hijo no prueba la granada, de hecho, siempre ha dicho que no le gusta. Ayer, le puse el bol con la ensalada en la mesa, sin decirle nada más. Yo ya había comido y en su bol, lo único que no puse fue canela. Mi sorpresa fue grande, porque no sólo me dijo que le gustó, sino que el toque dulce de la granada, le iba genial a la coliflor asada. Por cierto, la coliflor asada, ya la publiqué hace un tiempo; Coliflor y brócoli al horno con aceite especiado.

Preparad esta ensalada. Es original y está realmente buena.

Sed felices.
Ingredientes para 2 personas aproximadamente 
Las cantidades dependerán del tamaño de las raciones. 

- ramitos de una coliflor pequeña (unos 600 g)
- 30 g de nueces picadas (o avellanas) 
- granos de media granada 
- 5 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra 
- 1 cucharada sopera de vinagre de Jerez 
- 1 cucharada sopera de sirope de arce 
- una pizca de canela (opcional) 
- sal y pimienta
Antes de empezar… 

- Separar los ramitos de coliflor, quitando los troncos más grandes y duros. 

- Abrir la granada e ir sacando los granos con cuidado. Hacer esta operación, minutos antes de consumir la ensalada. 

- Mezclar el aceite con el vinagre, la canela y el sirope de arce. Si es necesario, un poco más de sal y pimienta. 

- Precalentar el horno a 200º. 

- Cubrir la bandeja con papel sulfurizado.

Preparación tradicional 

- Colocar los ramitos de coliflor sobre el papel, rociar con 3 cucharadas de aceite de oliva. Salpimentar. Mezclar con las manos para que la coliflor se impregne del aceite, sal y pimienta. 

- Hornear hasta que estén dorados, removiendo al menos una vez para que la cocción sea uniforme. Controlar el horno para que la coliflor no se queme. Si es necesario, bajar la temperatura. 

- Sacar del horno y reservar. 

- Bajar el horno a 150º y colocar las nueces (avellanas en la receta original) para que se tuesten un poco. Sacar del horno y reservar. Yo no las tosté demasiado.
Montaje de la ensalada 

- Verter la vinagreta en la base del bol. A mí me gusta hacerlo así, para mezclarla a la hora de comerla con el resto de ingredientes. También se puede servir la vinagreta aparte y que se sirva cada uno. 

- Distribuir por encima los ramitos de coliflor y las nueces. Después, los granos de granada. 

- Servir a temperatura ambiente. 

Notas: 

- En la receta original, además de la canela, se agregan 4 especias. Las "quatre-épices" (en francés “cuatro especias”) es una mezcla de especias usada principalmente en Francia, pero presente también en las cocinas de Oriente Medio. Contiene pimienta molida (negra, blanca o mezcla), clavo, nuez moscada y jengibre. Algunas variantes de la mezcla usan pimienta de Jamaica en vez de negra o blanca, o canela en lugar de jengibre. Yo no las agregué porque no preparé la ensalada sólo para mí. 

- No tenía avellanas en ese momento. Si las utilizáis, una vez, asadas un poco, triturarlas un poco antes de agregarlas a la ensalada. También utilizan un poco de apio y perejil, pero no se los puse porque no hubiera gustado tampoco en casa. 

- Si eres diabético, no utilices, jarabe de arce. Tampoco es necesario si la granada está dulce, ¿no? 

Bon profit!

Mini pasteles de calabaza, corazón cereza


Esta es mi tercera y última receta para mi reto Congelando el veranoII. Este año sólo he tenido ganas de dulce y aunque congelé tomate, lo utilicé para mermelada. En esta ocasión combino una deliciosa fruta de inicio de verano que me encanta y otra de otoño-invierno que me gusta una barbaridad; cereza y calabaza. 

Vi unas cerezas espectaculares en el mercado. No eran baratas, pero no dudé en comprarlas. En principio, las adquirí, sin pensar en congelarlas, al contrario, pero no recordaba que en un par de días me iba de viaje y no me iban a aguantar bien una semana en la nevera. Me di cuenta demasiado tarde, y no tuve ni ganas de ponerme a quitar huesos de cereza y fueron directas al congelador. Pensé que era una pena no haber podido comerlas en su totalidad, porque el sabor y la textura, eran increíbles.

Aún me quedan congeladas y este bocado dulce que hoy publico, por suerte, no nos ha decepcionado. Asé calabaza, como siempre y utilicé un poco en preparar estos pastelitos. Me arriesgué, porque no sabía si las cerezas quedarían bien, ni su el sabor sería bueno. La calabaza en la repostería funciona a las mil maravillas, favoreciendo que las masas sean mucho más esponjosas y casi sin que se note su sabor, pero sí su color. En este caso también fue una buena idea combinarla con el agridulce sabor de la cereza asada y un toque de almendra.

El próximo verano, no dudaré en buscar este tipo de cerezas y repetir el proceso porque realmente, estos mini pasteles lo merecen.

Quiero agradecer a todas mis amigas su participación en esta segunda edición de Congelando el verano Para mí es una alegría, que se tomen la molestia de pensar qué van a congelar para meses más tarde, cocinar y regalarnos recetas en las que hayan utilizado ingredientes con sabor y color del verano. Mil gracias por estar ahí.

Si pincháis en el enlace o en el logo del reto, podréis ver todas las recetas que se han presentado y visitar cada uno de los blogs.

Espero que os gusten mis pasteles con corazón cereza. Hasta el próximo verano.
Ingredientes 12 pastelitos 

- 130 g de calabaza asada 
- 75 g de harina de repostería 
- ½ sobre de levadura química tipo Royal 
- 50 g de almendra molida 
- una pizca de canela 
- 85 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 2 huevos M (94 g) 
- 25 ml de leche desnatada 
- 50 ml de aceite de oliva suave 
- 12 cerezas congeladas 

*moldes de papel para magdalenas 
*una bandeja metálica para magdalenas 
Antes de empezar… 

- Congelar en verano las cerezas. En este caso, al ser pasteles individuales, no importa que tengan hueso. 

- Colocar los moldes de papel en la bandeja metálica. 

- Asar la calabaza hasta que esté blanda. Yo lo hice en el microondas. Pesar la cantidad necesaria. También se puede cocer al vapor. 

- Si no tenemos almendra molida, molerla en la TMX o en un robot o picadora. 

- Tamizar la harina junto con la levadura. 

- Precalentar el horno a 170º. 

Preparación en TMX 

- Verter todos los ingredientes en el vaso, excepto las cerezas. Programar, 1 minuto, velocidad 4.  

Preparación en Tradicional 

- Picar la calabaza con un tenedor. Reservar. 

- Añadir a la mezcla de harina y levadura tamizadas, la almendra molida, el azúcar de abedul o el azúcar y la canela. 

- En otro bol, batir los huevos, agregar el aceite, la leche y el puré de calabaza. Batir bien hasta obtener una mezcla homogénea. 

- Verter sobre los ingredientes secos. 
Montaje y horneado 

- Verter con un cucharón pequeño la masa en los moldes de papel, pero sin que llegue al borde (1 cm aprox.) 

- Introducir en el centro una cereza sin descongelar. Comprobar que queda centrada. 

- Introducir el molde en el horno con cuidado. Hornear a 170º durante unos 15 minutos, calor arriba-abajo. Controlar que no se doren en exceso. 

Notas: 

- Puse muy poca cantidad de levadura química. No quería que subieran en exceso y considero que la cantidad es suficiente. 

- Se conservan bien de 2 a 3 días, pero como la cereza se puede estropear, es mejor no hacer mucha cantidad y consumirlos rápido. 

- Si los queremos hacer ahora y no tenemos cerezas, podemos prepararlos sin ellas, sólo con la calabaza o también se puede introducir en la masa, una cereza confitada.

Bon profit!

Cocción de arroz integral


Esta receta de cocción de arroz integral en la TMX, no la tenía en el blog y aunque está publicada en muchos otros, quiero añadirla a mi recetario. Suelo comer arroz integral porque está recomendado para personas con diabetes, también para dietas especiales en las que sea necesario ingerir más fibra. Ese contenido de fibra, contribuye a que sacie mucho más y que se digiera más lentamente. También es rico en vitaminas del grupo B, fósforo y potasio. La cáscara contiene fitosteroles que son útiles para reducir el colesterol y un alto contenido en silicio que ayuda a prevenir la osteoporosis.

Necesita más tiempo de cocción que el arroz blanco, pero pueden variar los tiempos, dependiendo del tipo de arroz que se utilice. Si es ecológico, he leído que necesita más tiempo, pero me falta comprobarlo. Es necesario, leer las indicaciones que nos da el fabricante e ir probando el punto de cocción hasta conseguir el deseado. Yo indico el tiempo de cocción que indica la receta facilitada por Vorwerk, pero quiero seguir haciendo pruebas con otro tipo de arroces integrales. Os iré anunciando mis descubrimientos.

Lo suelo congelar en bolsas pequeñas para tener raciones para ensalada cuando no tengo tiempo. De hecho, la cantidad de arroz que indica la receta, para hacerla para una persona, de una vez, es exagerada. 

Es perfecto para utilizar como guarnición de carnes y pescados y como ingrediente de una buena ensalada.

Espero que os sea de utilidad. Buen fin de semana. 
Ingredientes 

- 800 g de agua
- 1 cucharadita de sal
- 350 g de arroz integral

Antes de empezar…

- Leer el tiempo de cocción del arroz que indica el paquete. Suele ser más tiempo que el del arroz redondo blanco. El tiempo siempre dependerá del arroz que utilicemos y por ello, habrá que comprobar la cocción para no pasarnos o quedarnos cortos. Igualmente, si cambiamos el tipo de arroz.

- Poner el cestillo en el vaso y pesar el arroz. Vorwerk indica que se ponga a remojo durante una hora en agua. Si es ecológico, he leído, que es mejor utilizar más tiempo de remojo.

Preparación en TMX

- Poner el agua y la sal en el vaso. Programar de 20 a 25 minutos, 100º, velocidad 4. Introducir la espátula por el bocal e ir removiendo el arroz dos o tres veces durante la cocción. Pasados los primeros 20 minutos, comprobar el punto de cocción y si es necesario, añadir más tiempo.

- Sacar el cestillo del arroz con la muesca de la espátula. Volcarlo sobre una fuente o recipiente.

- Extenderlo y dejar que se enfríe.

Notas: 

- Se conserva perfectamente en la nevera durante 3 días si lo colocamos en un recipiente hermético.

- Yo relleno bolsas pequeñas aptas para congelación. Peso la ración que necesito y lo congelo colocando las bolsitas de forma que queden planas y los granos de arroz a ser posible, lo más separados unos de otros para que no se apelmacen.

Bon profit!