Cabra roja al vapor. En buena onda


Terminó la Navidad y nos ponemos las pilas otra vez; es 15 de enero, de nuevo llegamos a mitad de mes y vuelve el proyecto que coordino junto a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil. Os esperamos En buena onda con ilusión y queremos transmitiros nuestra motivación, porque os aseguro que estamos de lo más motivadas y animadas disfrutando y experimentando en nuestra cocina con un electrodoméstico que cada vez nos gusta más.

El mes pasado, mis dos recetas para En buena onda, fueron con frutas y fue casualidad. Ambas surgieron de la necesidad de utilizarlas en otras preparaciones navideñas y han sido un éxito. Las Manzanas deshidratadas y la Naranja confitada, se preparan en poca cantidad, son sencillas y nos sirven para ahorrar tiempo y luz. Creo que se van a convertir en básicas en mi cocina. Además, me encanta deciros que han tenido muchas visitas y eso quiere decir que os han parecido útiles o al menos, os han gustado.

Este mes no voy a publicar ninguna receta fotogénica como las dos anteriores, más bien, es una receta muy práctica, sencilla y sana con consejos añadidos y especialmente destinada a los que empezáis a usar el microondas, también a los que queréis comer sano. Tampoco hasta ahora he hablado de la cocción al vapor en el microondas.

Mi microondas, al igual que otros más modernos, tiene función vapor (steam). Lleva un recipiente especial para vapor, pero no es necesario, ya que hay muchos en el mercado y de muchas marcas. Si no tenéis este recipiente, otra opción sencilla es comprar una o canasta para cocción al vapor especial para microondas que se adapte a vuestro recipiente. Las hay de silicona y también de cristal

Utilizo bastante la cocción al vapor, especialmente con verduras, pero hoy os muestro cómo de forma rápida, cocí pescado al vapor con el fin de utilizarlo en otra receta en el que no era el único ingrediente. Ya os mostraré en qué utilicé la carne de este pescado.

Compro muchas veces este pescado, la cabra roja (Helicolenus Dactylopterus). Es un pescado de roca que se puede confundir con el cabracho, pero no es tan apreciada. Su carne es tersa y blanca, pero fina y no con tanto sabor como la del cabracho. Tiene muchas espinas, pero si lo limpiamos con maña, no nos complicará demasiado la vida. Se puede preparar al horno y utilizar su carne en púdines, al igual que con el cabracho.

No os perdáis la receta de Elisa, Pollo con manzanas. Ella pollo y yo pescado. Nunca hablamos de las recetas, ni siquiera vemos una foto. Es sorpresa, mucho más divertido. Voy a leerla.

Me alegra comentaros que he hecho un recopilatorio de En buena Onda en el que cada mes, podréis ver todas las recetas. Está en el banner, al igual que el que ya publiqué para el proyecto, 1 +/- 100, desperdicio 0. De esta forma, tenéis a mano todo lo que vamos publicando en ambos proyectos. Pinchando en los enlaces de cada mes, iréis directamente al mes correspondiente y al final de la entrada, encontraréis las publicaciones. Con sólo pinchar, en la foto deseada, la herramienta os dirigirá al blog elegido. Si pincháis en los logos, podréis leer las bases de ambos proyectos.

Sed bienvenidos a En buena onda.
Ingredientes 

- 1 cabra roja pequeña fresca (300 g)
- un poco de aceite de oliva 
- 2 rodajas de zumo de limón (opcional)
- 1 hoja de laurel
- granos de pimienta negra
- agua para el recipiente que no sobrepase la rejilla (yo agua mineral)

* Recipiente a vapor para mi Microondas Whirpool, 24 x 20 cm o en su defecto, un recipiente apto para microondas con rejilla para cocción vapor.
* Si no tenemos un recipiente con tapa, film de buena calidad para cubrirlo.
* Microondas Whirpool.

Antes de empezar… 

- Pedir al pescadero que nos limpie el pescado de escamas y que quite las espinas. Se puede comprar más cantidad y repetir la cocción con cada pieza ya que no cabe en el recipiente mas que una pieza. 
Preparación en microondas 

- Llenar el recipiente de cocción al vapor con agua, pero que no sobrepase la rejilla (yo utilicé agua mineral). Añadir la hoja de laurel y los granos de pimienta. 

- Colocar el pescado limpio sobre la rejilla de cocción. Rociar con un poco de aceite de oliva. 

- Programar el microondas durante 6 minutos, cocción vapor (steam). No abrir el microondas hasta pasados unos minutos. 

- Cuando el pescado esté frío, sacarlo del recipiente e ir desprendiendo los trozos de carne. Desechar la piel y cuidar de que no quede ninguna espina. 

Notas:

- Cabe destacar que la cabra roja es un pescado de piel dura, piel que cuesta atravesar pinchándola con un tenedor, pero si no se ha cocido perfectamente, tampoco será fácil, separar la carne del pescado de la espina central. Tenedlo en cuenta y también si vais a cocinar al vapor otro tipo de pescado.

- He probado a cocer el pescado en un recipiente apto para cocinar en vapor, pero sin utilizar la función “steam”. Me ha quedado perfecto programando el mismo tiempo, 6 minutos. Haced pruebas calculando el tiempo.

- El agua de cocción, aunque disminuye, es mejor no tirarla porque ha concentrado los jugos que se han desprendido del pescado. Nos puede enriquecer un guiso si la congelamos en cubiteras.


Lo + En buena onda


- El pescado se cocina de todos modos: vapor, sartén, horno, cazuela, wok .... pero el microondas es probablemente el proceso que tiene la ventaja de ser muy rápido. Cocinarlo con vapor te permite mantener todos sus sabores y vitaminas sin usar grasa. 

- Además, cocinar al vapor en un recipiente adecuado para ello nos facilita la cocción y ahorramos tiempo ya que éste, difunde el calor de manera uniforme, evitando así pérdidas. 

- La carne del pescado se adapta perfectamente a la cocción en microondas porque es rica en agua. De hecho, las microondas cocinan los alimentos agitando (y por lo tanto calentando) las moléculas de agua que contienen. Pero como ocurre con cualquier alimento cocinado en el microondas, incluso con la cocción a vapor, es importante no pasarse con el tiempo. 

- Os he indicado el peso de mi pescado y he de añadir, que es muy importante tener en cuenta el tamaño del mismo, ya que vamos a utilizar un recipiente con unas medidas determinadas. Controlad las medidas de vuestro recipiente para que cuando vayáis a comprar, no os llevéis una pieza demasiado grande. Yo suelo llevar anotadas las cosas importantes en el móvil por si acaso la memoria me falla. El tamaño y el peso, también influirán en los tiempos de cocción y como siempre, la potencia de vuestro microondas.






Os muestro recipientes que yo utilizo.

Recipiente vaporera grande apto microondas 23.9 x 23.9 x 10.9 cm, 2,4 L
Recipiente plegable de silicona para cocinar al Vapor. 2,4 L
Pyrex Steam & Care - Vaporera de vidrio, 20 cm. 

52 Recetas imprescindibles. ¿Las preparas en 2019?


Para comenzar el año con buen pie “culinario”, quiero invitarte de antemano a visitar un listado de 52 recetas que debes hacer al menos una vez en la vida, nada más que eso. 

Una receta por semana, desde ésta hasta 2020, no es tan complicado, más si ya te lo doy hecho. Y aunque no te lo creas, te lo pongo de lo más fácil porque las voy a clasificar por meses y teniendo en cuenta, estación del año, festividades, lo que más se ha visto en Thermofan…

Espero que te guste y te sea de utilidad. Guárdate esta entrada ya mismo. ¿Empezamos?

La creatividad es la inteligencia divirtiéndose. Albert Einstein.

Con tan sólo mirar el mes, la semana y el número de la receta, bajas al final y en las fotos, pinchas en los enlaces. Después lees y si te gusta, no lo dudes y planifícate para empezar a cocinar.


Mes de enero 2019 

1. Alitas al horno con salsa picante. Deliciosas.
2. Cocido a la nieve. Receta muy antigua y original.
3. Arroz con salmonetes y calabaza de Imma. Diferente.
4. Torta de laranja portuguesa. Todo un lujo.
5. El día 2 de febrero se celebra la Candelaria y en Francia se comen crêpes. Crèpes à la bière. Día de la Candelaria.

Mes de febrero 2019

6. Ensalada templada con salsa de espárragos blancos. Muy apetecible.
7. Lentejas con calamares. Para sorprender.
8. Pollo con funghi e patate. Para chuparse los dedos.
9. Pastel libanés de naranja y almendra (naranja valenciana ¿eh?) Muy especial para mí y está delicioso.

Mes de marzo 19 

10. Antes de que termine la buena naranja valenciana, confita para hacer un sorbete. Naranja confitada microondas.
11. Antes de Fallas, lo preparo con naranja confitada. Sorbete de naranja al Grand Marnier
12. Mona de Pascua como se hornea en Ontinyent. Que llega Pascua. Ponte las pilas.
13. Deliciosos, esponjosos… Pane di ricotta del Trentino-Alto Adige, pruébalos.


Mes de abril 19 

14. Una de las recetas con más éxito. Judías verdes en su jugo, olla rápida
15. Si no comes carne, las probarás. Carrilleras ibéricas en adobo de Jerez.
16. Estuvo de moda y vale la pena recordarla. One - Pan Pasta de Martha Stewart. 
17. Requesón casero. Para hacerlo todas las semanas. 
18. Cuadrados de coca de chocolate y almendra. Chocolate y almendra, rica combinación.

Mes de mayo 19 


19. El clafoutis también puede ser salado. Clafoutis de tomates cherry, requesón y pimiento asado.
20. Brazo salado y dulce, tipo sándwich. Ideal como aperitivo o incluso para una cena.
21. Y para que no falte uno dulce y en época de fresas, Bombones de cafloutis de fresa.
22. El arroz estrella de mi familia. Que no falte. Cassola d’arròs al forn de mi familia.

Mes de junio 19

23. Unos buenos nísperos para un helado delicioso. Crema helada de nísperos y Oporto.
24. Cuando publiqué esta ensalada tuvo muchísimo éxito. Ensalada cúpula con crema balsámica de chocolate.
25. Bizcocho relleno de crema de chocolate, para no complicarnos la vida.
26. Adoro el bacalao. Esta receta de Bacalao en salsa de leche, te sorprenderá.

Mes de julio 19

27. Ni se te ocurra no preparar esta Caballa en conserva. Deliciosa.
28. El éxito de esta mermelada no se cuestiona. Mermelada de cerezas y chocolate.
29. La berenjena en verano está en temporada. Parmigiana di melanzane.
30. Y los pimientos en verano también están en temporada. Muhammara.
31. La preferida de mi hijo. Tarta Tatin de manzanas caramelizadas. Subráyala con mayúsculas.

Mes de agosto 19 

32. Chocolate, canela, galletas. Un helado perfecto. Helado ligero de chocolate negro y canela
33. Son tan bonitos y están tan buenos. Mini bollitos al curry
34. Granizado de sandía y sirope de jengibre. Sano, refrescante… para no parar de tomarlo. 
35. Las fotos no le hacen justicia, pero los recuerdos me emocionan. Tan buena… Coca de mi tía María con masa de patata

Mes de septiembre 19

36. Imprescindible para preparar un buen arroz de pescado. Salmorreta, versión 2.
37. También la creatividad puede formar parte de la tradición. Esgarraet valencià bicolor
38. Muero por volver a comer un trozo de esta coca. Coca de cebolla, sardinas y piñones
39. No hay nada como un pastel salado en el microondas. Pastel de brócoli y parmesano

Mes de octubre 19 

40. No me gusta comer en (algunos) chinos, pero este Pollo al limón, estilo chino, no está nada mal y es casero. 
41. Y también si la hacemos en casa está mil veces más buena. Leche de almendras casera
42. Nada que ver con la Carrot cake americana. Esta Torta di carote del Trentino, es un “MUST”. 
43. Está tan bueno, que no debes olvidarte de hacerlo. Arroz de coliflor y bacalao en paella
44. Como congelo en verano, en otoño puedo hacer este tipo de mermelada. Confitura de manzana y melocotón blanco.

Mes de noviembre 19 

45. Me chifla el dulce de membrillo casero. Conseguí que cuajara sin azúcar y no he parado de innovar. Dulce de membrillo, calabaza y manzana, dos tiempos

46. Hay muchas recetas propuestas por mi amiga Maggie, pero ésta es suya de verdad. Tortilla de batatas

47. Vamos eligiendo platos “delicatesen” para Navidad. Mousse de merluza al cava. Hace más de 20 años que la hago. 

48. Si el turrón de chocolate se puede hacer en casa y muy fácilmente, prueba éste. Turrón rústico de chocolate y Oporto.

Mes de diciembre 19 

49. Tradicionales y presentadas de forma original. Pilotes dolces de Nadal, de Xelo

50. Trufas de chocolate con cerveza negra y aceite de oliva. Menuda delicia. 

51. No dudes en prepararlo para Nochevieja. Licor de leche merengada

52. Con o sin azúcar, no puedo poner el punto final sin añadir la más tradicional de las recetas navideñas valencianas. Me encantan. Pastissets de boniato con azúcar.

Y esto es todo, pero si te parece poco, hay casi 1000 recetas en Thermofan. Disfruta tanto como yo y un millón de gracias por seguirme.


Bolo Rei integral con nueces y almendras


Llego un poco tarde, pero todavía a tiempo. Si sigues mis instrucciones al pie de la letra, puedes viajar a nuestro precioso país vecino, Portugal y celebrar la festividad de los Reyes Magos (Dia de Reis). 

Me encanta Portugal, me encanta su gente y su gastronomía. Cada vez que visito esta tierra de gente acogedora, vengo con ganas de volver. Hace años, estuve en Navidad, justo en fin de año y con el cambio de siglo. Lisboa y sus numerosas pastelerías, estaban repletas de su versión de Roscón, el Bolo Rei. 

Comparten con nosotros la festividad de los Reyes Magos, celebración católica asociada a la tradición navideña, que dice que tres reyes magos de Oriente, visitaron al Niño Jesús en la noche del 5 al 6 de enero, después de ser guiados por una estrella. 

La tradición manda que este día la familia se vuelva a reunir para celebrar el fin de los festejos de Navidad. Los alimentos de la Noche de Reyes son: batatas cozidas, o bolo-rei, o pão-de-ló, as rabanadas, os sonhos, entre otras delicias de Navidad. 

Es también el día en que se cantan las "Janeiras”. Cantar Janeiras es una tradición en Portugal que consiste en cantar canciones en las calles por grupos de personas que anuncian el nacimiento de Jesús, deseando un feliz año nuevo. Estos grupos van de puerta en puerta, pidiendo a los residentes las sobras de las fiestas navideñas. Hoy en día, esos “sobras” se traducen muchas veces en dinero. 

Ocurren en enero, comenzando el día 1 y extendiéndose hasta el día 6, Día de Reyes o Epifanía. Hoy en día, muchos grupos prolongan el Cantar de Janeiras durante todo el mes. 

La tradición general, es que los amigos o vecinos se unen a grupos, con o sin instrumentos (los populares o más comunes: pandereta , tambor , la flauta , la viola , etc.). Después del grupo hecho, y de distribuidas las letras y los instrumentos, van a cantar de puerta en puerta por la vecindad. 

Después de la canción en una casa, se espera que los propietarios les den “as Janeiras” (castañas, nueces , manzanas , salchichas , pudín negro... Para la indulgencia, es habitual hoy en día para dar chocolates y dinero, aunque no es la tradición). 

Al final de la caminata, el grupo se reúne y divide el resultado, o bien, comen todos juntos lo que recibieron. 

La receta que publico, no es la receta tradicional. La tengo en una revista que compré allí. Es una adaptación apta para intolerantes ya que no lleva ni leche, ni huevos, ni mantequilla. También una parte de la harina es integral y es común añadir vino de Oporto el cual, aporta a la masa un sabor especial. Los frutos secos (almendras y nueces) se agregan a la masa triturados. Lleva mermelada y eso me ha parecido de lo más curioso.
No indicaba qué frutas confitadas añadir y yo he confitado naranjas especialmente para esta receta. Publico cómo hacerlo en el microondas y sin azúcar. Un logro que me ha hecho feliz. 

Como podéis suponer, mi Bolo Rei, es sin azúcar y el resultado es perfecto. Me queda averiguar si al día siguiente se ha endurecido (dentro de caja metálica) y si congela bien. Hice dos y uno de ellos está congelado entero. 

No queda especialmente bonito y el color es oscuro debido a la cantidad de nueces que lleva. También imagino que el vino de Oporto contribuye en parte a oscurecer la masa. Os recomiendo probarlo porque está delicioso. Yo lo repetiré con más tiempo y calma.

Feliz día de Reyes. Para mí, la celebración más importante de mi infancia y una de las tradiciones que no deberíamos perder.









Ingredientes

Para 1 grande de 1700 g o 2 medianos de 870 g aproximadamente

- 150 g de nueces
- 50 g de almendras sin piel
- 260 g de agua
- 80 g de vino de Oporto
- 100 g de aceite de oliva virgen
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 20 g de bebida de soja o de leche
- 140 g de mermelada ( la mía de mandarina casera con pizca de canela)
- 10 g de levadura fresca con reposo en bloque en la nevera o 25 g sin reposo
- 550 g de harina de gran fuerza (300 W)
- 280 g de harina integral de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 yema de huevo + un poco de agua (para pincelar la superficie)
- rodajas de 1 naranja confitada

* un bol grande para amasar y para dejar reposar la masa en la nevera 
* papel film y 2 hojas de papel de horno 
* 2 bandejas perforadas o bandejas para horno 
* 1 rasqueta de panadero
* 2 aros de emplatar grandes (opcional)
* una brocha de silicona

Antes de empezar…

- Aunque se vaya a utilizar la TMX, prefiero pesar las harinas y el bicarbonato y tamizarlas.
- Preparar la naranja confitada.
- Forrar las bandejas de horno con el papel de hornear.
- Untar bien con aceite los aros de emplatar.
Preparación en TMX 5 

La noche antes a las 22 horas 

- Colocar los frutos secos en el vaso. Programar, 2 segundos, velocidad 5. Sacar del vaso y reservar. 

- Verter en el vaso el agua, el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada y la levadura. Programar, 2 minutos, 37º, velocidad 4. Terminado el tiempo, volver a programar, el mismo tiempo y velocidad, pero sin temperatura. 

- Incorporar las harinas y el bicarbonato. Amasar 3 minutos en velocidad espiga. Comprobar si es necesario añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa. 

- Añadir los frutos secos y programar, 30 segundos, velocidad espiga. 

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol. 

- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche. 

Preparación tradicional 

La noche antes a las 22 horas 

- Colocar los frutos secos en el vaso de un robot o batidora. Triturar, sacar del vaso y reservar. 

- Verter en un bol grande el agua tibia, agregar la levadura desmenuzada y disolverla. Dejar reposar unos minutos. 

- Agregar el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada. Mezclar bien con una espátula. 

- Mezclar en otro bol las harinas tamizadas y el bicarbonato. 

- Ir incorporando poco a poco la mezcla de líquidos y no todo a la vez. 

- Mezclar con los dedos e ir incorporando más líquido hasta que la masa se pueda amasar. Comprobar si es añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa. 

- Añadir los frutos secos a la masa hasta que estén totalmente integrados. 

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol. 

- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche. 
Formado y segundo leudado 

Al día siguiente 8.30 horas 

- Sacar el bol de la nevera y dejarlo en un lugar cálido durante 2 horas. Si la cocina está muy fría, mejor introducirlo en el microondas o en el horno con la luz encendida. De esta forma, la masa se atemperará. 

- Untar la superficie de trabajo con aceite. Verter la masa y dividirla en dos. 

- Tapar una de las bolas con un paño de algodón. 

- Formar una bola con la otra pieza de masa y colocarla en la mesa de trabajo. Estirar la masa desde los bordes al centro, volver a formar la bola y formar con los dedos un agujero en el centro. 

- Ir abriendo el agujero central con las manos, hasta obtener el diámetro deseado. Hay que tener en cuenta de que la masa, al crecer, irá reduciendo el orificio central. Yo quería que me quedara un diámetro grande. 

- Colocar el aro de masa sobre la bandeja cubierta con papel de horno. Disponer en el centro el aro de emplatar untado con aceite. 

- Tapar el roscón con un paño de algodón y dejar que leude en un lugar cálido y sin corrientes. Seguir el mismo proceso con la otra pieza de masa. 

- Dejar leudar los Bolos durante 2 horas. Yo introduje las bandejas en el horno y dejé la luz encendida. 

Horneado 

- Precalentar el horno a 200º. 

- Cortar las rodajas de naranja por la mitad o dejarlas enteras. Distribuirlas por la superficie. 

- Pintar la superficie de la masa con huevo batido. Es muy importante pasar con mucha suavidad la brocha de silicona. 

- Introducir el primer Bolo en el horno y hornear durante 10 minutos a 200, calor arriba-abajo. Pasado el tiempo, bajar la temperatura a 180º. Cuidar que la masa no se queme y si es necesario, tapar con una hoja de papel de alumuminio. 

Notas: 

- Probé a hacer azúcar de abedul húmedo para decorar el Bolo, pero no funciona. Si lo hacéis con azúcar, tan sólo hay que agregar unas gotas de agua al azúcar, mezclar con los dedos y distribuir montoncitos sobre la masa antes de hornearla. 

- Es muy importante controlar el horneado y la temperatura. 

- Este Bolo no lleva Masa madre. El proceso de reposo en bloque durante la noche en la nevera, contribuye a que la masa se amase sola mientras dormimos y que quede más esponjosa. Además de eso, nos evitamos amasar. 

- Podéis utilizar mantequilla en lugar de aceite de oliva. También, elegir otro tipo de frutos secos. 

- La harina integral no facilita el leudado y al llevar mucha cantidad de frutos secos, es más complicado el proceso. 

Bon profit!

Por si queréis elegir entre muchas recetas de Roscón, podéis ver el recopilatorio que hice el año pasado por estas fechas. No os dejará indiferente.


Naranja confitada microondas. En buena onda


Cuando podía tomar azúcar, la naranja confitada era lo único que comía y la única fruta confitada que me gusta. Al desterrar el azúcar de mi vida, la echaba de menos y justo, esta mañana, cuando me debatía en la duda de qué poner en el roscón, se me ha ocurrido probar a confitar la naranja con el azúcar de abedul y en el microondas. 

Como ya utilicé el microondas para hacer las Manzanas deshidratadas, no me costaba nada probar, aunque en este caso, podría no salir bien, no las iba a confitar con azúcar. Sólo una naranja, no muy grande, pero dulce. La alegría ha sido enorme, al ver el resultado y al probarlas. Si me descuido, no dejo ni una rodaja para los roscones. 

Es una forma rápida y limpia, pero sobre todo, muy útil si no tenemos tiempo y necesitamos confitar muy poca cantidad. Para confitarlas de forma tradicional, necesitamos diferentes tiempos de cocción, de reposo y también de secado. Encender el horno, supone, más gasto de luz, por lo que será mejor confitar mucha más cantidad. 

En los inicios de Thermofan, publiqué una receta de Sorbete de naranja al Grand Marnier, en el que confité naranjas en la TMX, pero hoy tenía mucha más prisa y también quería experimentar. Ha valido la pena. 

Esta Naranja confitada va a formar parte de nuestro proyecto, En buena onda. Aprovecho para recordaros que podéis presentar vuestras recetas en microondas, cada mes desde el día 15, hasta el 14 del mes siguiente. Mi amiga Elisa, "Que no te falte un perejil" y yo, os esperamos.

Publico al mismo tiempo la receta en las que las he utilizado, El Bolo Rei integral con nueces y almendras. Espero que os guste y os sea de utilidad.


Ingredientes para 1 naranja 

- 1 naranja bio 
- ½ cucharadita de sal 
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 50 g de agua 

* un cazo y una espumadera 
* un bol pequeño y una cucharilla 
* un molde o recipiente bajo aptos para microondas
* una tapa para microondas que cubra perfectamente el molde
* en su defecto, papel para horno, cortado a la medida del plato 
Antes de empezar… 

- Lavar y secar la naranja, cortarlas en rodajas, ni demasiado gruesas, ni demasiado, finas. 

- Poner agua en un cazo y añadir la sal. Introducir las rodajas de naranja en el agua. Llevar a ebullición y dejar que hierva durante 1 minuto. Es necesario controlar que las rodajas de naranja no se rompan. 

- Sacarlas con mucho cuidado con una espumadera y colocarlas sobre papel de cocina. Cubrirlas con más papel y esperar unos minutos a que absorba el agua.
Preparación en microondas 

- Verter en el bol el agua y el azúcar de abedul o el azúcar. Remover hasta que esté bien disuelto. 

- Colocar las rodajas de naranja en la bandeja y verter la mezcla del bol por encima. 

- Tapar y programar, 3 minutos a máxima potencia. 

- Repetir la operación de nuevo y cuando acabe el tiempo, dar la vuelta a las rodajas con cuidado de no quemarnos. 

- Si ya han empezado a perder líquido, no es necesario poner la tapa. 

- Repetir la cocción dos veces más, parando a los 3 minutos. En total las he tenido 15 minutos programando de 3 en 3 minutos, a maxima potencia. 

- Dejar que se enfríen antes de manipularlas. 

Notas: 

- No deben secarse demasiado si las vamos a utilizar en una preparación que vaya al horno ya que se resecarán más. 

- Sólo confité una y es la cantidad perfecta para hacerlo rápido y en microondas. Podéis probar con azúcar. 

- El tiempo, dependerá del grosor de las rodajas y también de la potencia del microondas. 

- Imagino que se podrán igualmente confitar gajos de naranja, pero en más tiempo. Habrá que probar. 

Bon profit!

Paté de 4 quesos y pistachos. 1 +/- 100, desperdicio 0


Y un día, el hijo le dice a la mamá que el queso de trufa está de moda y que debe estar bueno; otro, ella va al supermercado y lo ve, pero está bastante caro. Y claro, como es de esperar en una mamá que suele comprar de cuando en cuando, lo que le gusta a su hijo, no sólo se lleva el de trufa, también el de ajo negro y el de pimentón. 

La vendedora le habla de lo buenísimos que están y ella los mira y le parece que las “motitas” de trufa, ajo negro y pimentón, son de lo más pequeñas. 

Al llegar a casa, saca el paquete, el pan y espera a ser felicitada por la exquisitez de quesos que ha comprado con toda la ilusión. 

- Mamá, queso corriente, poco sabor… no vale la pena. 

Y la mamá se queda casi sin palabras, guarda los quesos y espera a que pasen unos días, para volver a ponerlos sobre la mesa. De cuando en cuando, la mamá pica un poco, los guarda, los vuelve a sacar y él también come, pero vuelve a repetir que es queso corriente. Y la mamá recuerda el precio y se cabrea, se cabrea y promete no volver a comprar quesos sin probarlos, estén de moda o no. 

La mamá, ahora, ve quesos de trufa por doquier y para que al menos los de la nevera, desaparezcan de su vista, decide juntarlos con un gorgonzola que ya está “in extremis” dentro de su cajita y unos pistachos. En la nevera también espera un resto de leche evaporada y de nata de soja. Con pimienta y pimentón del bueno, la ayuda de la maquinita que tritura, consigue preparar, sin más trabajo, un paté que espera presentar en la mesa navideña, sin explicar nada más. 

Y el paté de quesos y pistachos, unas tostadas o unas galletas saladas y salmón marinado lucen en la mesa. Al principio, todos tienen hambre y la mamá observa lo que pasa. 

¡Qué bueno! Untan pan tostado, untan las galletas y dicen que está rico, rico. 

La mamá se calla y piensa que es maravilloso saber combinar restos, combinarlos y que disfruten sin saberlo. Sus pensamientos se detienen obligada a escuchar a su hijo: 

- Son los quesos del Supercor, ¿verdad? 

Bienvenidos al primer 1 +/- 100, desperdicio 0 de 2019

Para mí, Thermofan es una excusa perfecta para hacer una de las cosas que más me apasionan, la cocina. Aprendo, enseño lo que aprendo, lo que ya sabía y disfruto. El mejor regalo que me podéis hacer es contarme que os gusta. 

Feliz Año Nuevo. Muchas gracias por seguir apoyando mi trabajo en este blog, por leer mis recetas, mis historias, por cocinar conmigo en la distancia.
Ingredientes 

- 50 g de queso de pimentón 
- 50 g de queso de ajo negro 
- 25 g de queso de trufa negra 
- 65 g de queso gorgonzola 
- 150 g de leche evaporada 
- 140 g de nata de soja 
- 20 g de pistachos sin sal 
- pimienta negra 
- 1 cucharadita rasa de pimentón de la Vera 

Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso los quesos. Triturar, 10 segundos, velocidad 8. 

- Agregar la leche evaporada, la nata de soja, la pimienta, los pistachos y el pimentón. Programar, 20 segundos, velocidad 8. 

- Comprobar la textura y el sabor. Más o menos pimienta o pimentón, depende del gusto de cada uno. 
Preparación tradicional 

- Poner los quesos en el vaso en un robot o procesador. Triturar hasta obtener una pasta. 

- Agregar la leche evaporada, la nata de soja, la pimienta, los pistachos y el pimentón. Volver a triturar hasta obtener una textura cremosa. 

- Comprobar la textura y el sabor. Más o menos pimienta o pimentón, depende del gusto de cada uno. 

Notas: 

- El paté adquiere textura cuando se enfría en el frigorífico. Como utilicé restos de quesos que tenía, está claro, que podéis adaptar tipos de queso y cantidades a vuestro gusto.

- La cantidad de pimentón o de pimienta, es mejor adaptarla para que esté a nuestro gusto. 

Bon profit!



Mi tía, Yo cupido y unas albóndigas


Mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie, celebra su 7º cumpleblog. Cada año, prepara la celebración por todo lo alto y nos involucra mediante concursos, sorteos… siempre de forma diferente y muy generosa. Doy fe de ello porque gané una vez y me llegó desde Holanda una caja enorme llena de cositas muy chulas.

Este año la celebración consiste en escribir una historia real que la haga reír y para ello, nos pide que lo que contemos sea la verdad y nada más que la verdad. Ya me gustaría que se grabara cada vez que lee nuestros textos porque a lo mejor, nos traía la risa de vuelta. 

Cada día que pasa, es un día más de todos los que va cumpliendo mi blog. Muchas veces recuerdo cómo fueron los inicios, cómo ha ido cambiando este mundillo y por qué muchos de esos cambios, no me gustan demasiado. Como no es mi cumpleblog, no me extiendo más sobre el tema, pero eso no quita para darle las gracias a Maggie por seguir promoviendo este tipo de iniciativas. Nos dan vidilla y a su vez, crean y refuerzan lazos de amistad y de solidaridad. Si la risa es el motor, vamos a por ella.

La historia que voy a contar va acompañada de una receta como es lógico a pesar de que la protagonista cocinaba muy poco y era su hermana la que se encargaba de ello. Con el tiempo, aprendió a hacer paellas con leña muy bien y solía preparar alguna receta.

No quería publicar algo dulce en estas fechas y me he decidido por modernizar una receta de albóndigas que ella hacía con carne de ternera y magro de cerdo. Mis cambios han sido sustituir la carne por pavo y añadir manzana. Para que fueran más sanas, una parte están cocinadas al vapor y el resto, fritas con muy poco aceite. La salsa de nueces combina de maravilla con las albóndigas y el dulzor de la manzana.

Y ahora, vamos con la historia y con la receta. Espero que os gusten. 

Gracias amiga Maggie. Deseo como mínimo, hacerte sonreír. Feliz cumpleblog. 

Con esta historia-receta participo en el Sorteo del 7º Cumpleblog del Cajón desastre de Maggie. Una receta, una sonrisa.

Mi tía, Yo cupido y unas albóndigas

Tenía muchas tías, unas carnales y otras que se ganaron el título por cariño del grande. Ha sido casualidad que esta vez, la protagonista sea otra de mis tías y que se llame también Carmen (como tía Carmen, mi tía abuela de la que he contado historias y he compartido recetas).

Para diferenciarla, empiezo mi historia llamándola por el diminutivo, que era como la conocía todo el mundo, “Carmencita”. Carmencita era la hermana mayor de mi padre y falleció hace poco más de un año a los 91. Ella, su hermana y mis abuelos, vivían en el piso de abajo y por eso, el contacto era mucho, para lo bueno y lo no tan bueno.

Delgada, de ojos verdes, empezó muy joven a trabajar como secretaria en la ya famosa fábrica de mantas Paduana. Era la favorita de su familia, pero eso, no le facilitó casarse como a ella le hubiera gustado y sí evitarse diariamente las tareas más duras de la casa. 

Mujer soltera de toda la vida y beata devocional, cuando falleció su padre, pasó del luto rigurosísimo a enfundarse el bañador, empuñar el bote de Nivea y quemarse al sol en su terraza. Lo peor era que nosotras éramos las siguientes en acabar rojas como gambas sofritas en Nivea.
 

Descubrió un día la cera caliente para depilar y no dudó ni un minuto en calentarla y ser la primera en arrancar mis pelos de preadolescente, tirón tras tirón, con todo su empeño. Menos mal que cambiamos a otras cremas protectoras y aparecieron las bandas de cera, que sustituían la quemadura de segundo grado por un tirón que picaba de lo lindo, eso sí, sin arrancarte la piel.

Era especialista en vivir más la vida de los demás que la propia, pero en cuestión de amores, se sintió bastante libre para hacer su vida, aunque su forma de ver las relaciones sentimentales denotaba inmadurez y carencias afectivas.

Tal vez la culpa fue de una calentura por Nivea, tal vez no, pero un día de diciembre, se me ocurrió preparar una inocentada. Era la broma de una niña inexperta en cuestión de amores, pero consciente de la ingenuidad amorosa de su tía.

Soy rápida imaginando y poniéndome en acción y no se me da mal redactar. Ya entonces, con poco más de 11 años, era consciente de ello y por eso, planifiqué mi inocentada sabiendo que mi tía iba a caer. 

Fue fácil para mí, abastecerme de lo necesario porque mi padre tenía entonces un despacho en casa y allí había de todo, como es natural en un maestro. Cogí un sobre ya abierto, corté el papel alrededor del sello e introduje éste en un recipiente con agua tibia para que se despegara y lo dejé secar. Después, me puse a redactar una carta de amor.

Mi querida Carmencita y bla, bla, bla… 

Escribí la carta, deformando la letra y finalicé con un rúbrica dibujada con rapidez; luego pegué con cuidado el sello en un sobre impoluto. Busqué uno de los cuños que mi padre tenía y el tampón de tinta y con mucho cuidado para que no se leyera el nombre de alguna de sus academias, estampé el cuño encima del sello. Finalmente, escribí el nombre de mi tía y la dirección, dejando en blanco el remitente, en la solapa de la carta. 

El día 28, día los Inocentes, bajé el tramo de escalera que nos separaba e introduje el sobre en el buzón para que cuando mi tía llegara del trabajo, lo encontrara. Mi hermana y yo controlamos la llegada nerviosas. 

No tardó mucho mi tía en llamar al timbre de casa y nosotras bajamos corriendo disimulando para ver su reacción. Estaba muy contenta e intrigada porque no podía adivinar quién le había podido mandar esa carta de amor.

- Nena, ¿quién me habrá enviado la carta? ¡Qué bonito lo que dice! 

- ¿Qué pone, tía? ¿Qué pone? 

No tardó nada mi padre en asomarse, bajó, vio y adivinó sin ni siquiera leer la carta. Era el día de los Inocentes y por eso no me riñó, acabando todo en una broma. 

No podíamos disimular nuestras caras de pillinas, especialmente yo, porque aunque parezca raro, tras leer esta historia, no era nada traviesa. Sólo quien me conoce bien, sabe que tengo un punto de humor muy mío que sólo florece si hay confianza. 

Mi tía era más de negros que de grises o blancos, por lo tanto, esos ratos de broma (aunque un poco cruel por mi parte), no le venían nada mal. Después todo quedaba en un “esta xiqueta, quina barra que té!"*, palabras que siempre decía y que quiero dejar aquí escritas porque sólo se las oí a ella. Al final de aquel día, todo quedó en muchas risas. 

Y esta es la historia de mi tía, su pequeña cupido y unas ricas albóndigas.

He rescatado una foto que tenía en el ordenador en la que están los cuatro hermanos en tiempo de pre-guerra. Mi tía es la mayor y mi padre, el pequeño.  En el medio, mi otra querida tía, Milagro y mi tío Vicente. Me gusta especialmente y he querido mostrarla. No hay nada más inocente que la foto de unos niños.


La publicación de la historia el día 28 ha sido casual, de hecho, quería haberlo hecho la semana pasada, pero cuando me pongo a redactar, me cuesta bastante tiempo. Ha sido esta mañana cuando me he dado cuenta de que coincidía el día de publicación con el del día en el que ocurrió la historia y ya veis la hora en la que publico. Si me descuido, no llego.

Albóndigas de pavo y manzana

Albóndigas

Salsa de nueces

- 2 dientes de ajo
- 80 g de cebolleta
- 50 g de pan rallado
- 400 g de solomillo de pavo
- 70 g de miga de pan
- 30 g de leche
- 70 g de manzana
- 1 huevo M
- sal y pimienta
- 200 g de cebolleta
- 2 dientes de ajo
- 25 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de mostaza
- 70 g de Mistela (vino Moscatel)
- 200 g de agua
- 120 g de leche evaporada
- 10 nueces enteras


*recipiente varoma o cesta para cocer al vapor
*sartén y aceite de oliva para freír
Antes de empezar… 

- Pelar los dientes de ajo, quitar el germen y cortarlos en trozos. 

- Quitar la capa externa de las cebolletas y cortarlas en trozos. 

- Poner a remojo la miga de pan en la leche. Cuando esté blanda, escurrirla bien.

- Pelar la manzana, quitar el corazón y cortarla en trozos. Para que no se oxide, rociarla con un poco de zumo de limón. 

- Si no lo está, cortar el solomillo de pavo en trozos pequeños.

Preparación en TMX 5

De las albóndigas

- Poner todos los ingredientes de las albóndigas (excepto la manzana) en el vaso. Programar, 30 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula y comprobar si ha quedado algún trozo demasiado grande. Si es así, programar de nuevo 1 minuto más a la misma velocidad.

- Añadir la manzana troceada y programar, 15 segundos, velocidad 3.

- Sacar la mezcla del vaso y pasarla a un bol. 

- Formar las albóndigas del tamaño deseado. Colocar las que se vayan a cocinar al vapor en la bandeja y el recipiente varoma (previamente pincelados con aceite). Reservar el resto de albóndigas que se vayan a freír.

La salsa y cocción al vapor de las albóndigas 

- Poner en el vaso el aceite, la cebolla y los ajos. Programar, 5 minutos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula y cocinar durante 5 minutos, 120º, velocidad 1. 

- Agregar la mostaza, el vino dulce, el agua, la leche evaporada y las nueces. Triturar programando, 1 minuto, velocidad progresiva 5-10. 

- Colocar el recipiente varoma sobre la tapa. Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 2. Terminado el tiempo, comprobar con cuidado la cocción de las albóndigas y si es necesario, programar, algún minuto más a la misma temperatura y velocidad.

- Servir las albóndigas cubiertas con la salsa caliente.
Preparación tradicional

De las albóndigas

- Poner todos los ingredientes de las albóndigas (excepto la manzana) en el vaso de un robot o procesador de alimentos. Triturar hasta obtener la textura deseada. Sacar la mezcla del vaso del robot y pasarla a un bol. Reservar.

- Si no tenemos este tipo de robot, pedir al carnicero que nos pique la carne y mezclarla con el ajo y la cebolla picados menudos.

- Incorporar a la mezcla el pan rallado y la miga escurrida. Ir incorporando poco a poco el huevo batido y cuando se integre, agregar la sal y la pimienta.

- Añadir la manzana troceada y mezclar bien con las manos hasta que esté totalmente incorporada.

- Formar las albóndigas del tamaño deseado. Colocar las que se vayan a cocinar al vapor en la bandeja de la vaporera (previamente pincelada con aceite). Reservar el resto de albóndigas que se vayan a freír.

La salsa y cocción al vapor de las albóndigas 

- Poner el aceite en una cacerola. Cuando esté caliente, agregar la cebolla, los ajos y una pizca de sal. Sofreír durante unos 10 minutos a fuego medio-bajo cuidando de que la cebolla no se queme. 

- Agregar la mostaza, el vino dulce, el agua, la leche evaporada y las nueces. Cocer la salsa a fuego medio y con la cacerola tapada durante unos 20 minutos. Terminado el tiempo, comprobar con cuidado la cocción de las albóndigas y si es necesario, programar, algún minuto más.

- Por otro lado, cocer las albóndigas en la vaporera mientras se hace la salsa. Si tenemos una cesta para cocer al vapor que se pueda adaptar a la cacerola, tendremos salsa y albóndigas listas a la vez.

- Triturar la salsa cuando se atempere un poco hasta obtener la textura deseada. 

- Servir las albóndigas cubiertas con la salsa caliente.

Albóndigas fritas o casi 

- Las albóndigas que reservé y no cocía al vapor, las pasé por pan rallado, las aplasté un poco y las freí en un poco de aceite caliente. Iba dándoles la vuelta de forma que, quedara más dorada la base superior e inferior.

Notas: 

- Si no os gusta la mostaza, no es necesario utilizarla. Lo hice para que contrastara con el dulzor de la manzana y el sabor de las nueces y el pavo. No es necesario indicar que en aquellos tiempos de mi infancia, la mostaza no la conocíamos. 

- Mi tía freía en abundante aceite las albóndigas y sin pasarlas por pan rallado. 

- Si os sobran, se pueden congelar junto a la salsa, en un recipiente apto para congelación.

- "Esta xiqueta, quina barra que té! significa en valenciano, "esta niña, qué cara más dura tiene"... aunque me parece que para ella era una frase hecha que estaba más cercana a "esta niña cómo es"

- Tengo bastantes historias escritas y publicadas en el blog y la más “divertida”, aunque nos hacía reír con la boca pequeña, es la que conté en esta entrada, Tortilla dulce de tía Berta

Bon profit!