Pan de soda irlandés con masa madre



En noviembre de dos mil doce publiqué el Irish Soda Bread. Pan irlandés de soda. Lo repetí el año pasado y sorprendió en casa, pero ya no volví a hornearlo. El otro día, tras un error en la fermentación del yogur, me animé a repetir pero de una forma diferente.

El yogur lo suelo poner en la TMX por la noche y al día siguiente, lo encuentro perfecto, pero algo pasó con la temperatura y no cuajó. Tenía casi un litro de leche con yogur y leche en polvo. Mi primera reacción fue de decepción porque llevo mucho tiempo preparando mi yogur casero; Por otro lado, tenía la masa madre activa y listo un “levain” con el que podía hornear dos hogazas. Me puse con la primera y seguí dándole vueltas a la cabeza.

Hay días, que entro en la cocina a las ocho o nueve y no salgo hasta después de comer, pero si de pan de masa madre se trata, termino al día siguiente. Necesitaba probar uno que no necesitara leudado ya que el otro se iba a la nevera hasta el día siguiente. No os desaniméis, eso suele ocurrir a menudo y no me importa, compruebo que sigo siendo la misma, una “speedy” total.

Y me acordé del pan de soda irlandés y me atreví, el que no lo intenta, nunca sabrá si es posible. Me daba igual tener que encender el horno adrede, teniendo en cuenta que lo tendría que volver a hacer el día siguiente y como tenía una calabaza grandecita para hornear, fue directa al horno ya caliente tras el horneado del pan.

Fui comprobando que una vez dentro, subió como si no llevara ni masa madre, ni yogur, ni leche en polvo y eso me fue animando. Después, lo saqué y lo dejé enfriar hasta el momento de hacer las fotos. ¿Cómo iba a ser el resultado? El sabor del pan de soda es característico, la miga es densa, debía comprobar si sabía igual. Éste lleva harina de espelta integral y los otros ingredientes que tenéis en el listado. Y sí, tras hacer las fotos y cortarlo, no tardé ni un segundo en probarlo, estaba riquísimo. Como la masa madre no está ácida, no se aprecia y claro, al llevarla, el pan es más digestivo y saludable. La harina de espelta integral, ya forma parte de mis panes desde hace mucho y es también muy buena para nuestra salud. Las semillas de calabaza son fuente de magnesio y qué decir del aceite de oliva. Después de escribir estas últimas tres palabras, ya hemos nacionalizado el pan irlandés y creo que ha valido la pena. 

Está realmente bueno y os recomiendo que no os lo perdáis con masa madre o sin ella. Si no tenéis tiempo o os queda un resto de masa madre para activar, es el momento. No necesita leudado por lo que ahorramos tiempo, algo valioso en los días que nos han tocado vivir. Lo que más me ha alucinado es, que a pesar de tanto cambio, su sabor especial y su miga densa pero tierna, permanecen. El color de la miga es muy bonito y en las fotos, la luz del atardecer también le confieren ese aspecto dorado. La forma es como la veis, se corta la cruz y se abre en el horno, pero leuda. 

Como en este pan aproveché la mezcla de yogur y me arriesgué a probarlo con otros ingredientes, esta receta creo que es perfecta para iniciar las aportaciones de mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de marzo que se inicia y damos la bienvenida a la primavera en nada. Si queréis saber qué se compartió en febrero, pinchad aquí

Espero que os guste, en casa ha sido un éxito y lo repetiré más a menudo. Gracias por todas vuestras visitas al proyecto y gracias sobre todo, a mis amigas blogueras por sus recetas. Van pasando los meses y es una alegría para mí seguir cada vez que se publica una más.

 



Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

Ingredientes

- 250 g de leche desnatada + 40 g de leche en polvo + un yogur desnatado)
- 100 g de masa madre activa (levain)
- 1 cucharada de zumo de limón
- 300 g de harina panadera (y algo más para espolvorear)
- 200 g de harina integral de espelta
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 50 g de semillas de calabaza
- 15 g de bicarbonato sódico
- 1 cucharada de  azúcar de abedul o azúcar
- 1 cucharadita de sal

Antes de empezar…

- La noche anterior sacar la masa madre de la nevera y preparar un “levain”. Añadir 30 g de masa madre, 100 g de harina (30 g de centeno integral y 70 g de harina panadera). Mezclar bien, tapar el recipiente y dejar dentro del horno hasta la mañana siguiente. Con estas cantidades, sale para utilizarlo en dos panes.

- Precalentar el horno a 200°C.

- Forrar una bandeja de horno con papel de hornear y reservar.

- Colocar un bol sobre la tapa del vaso y pesar la leche. Añadir 1 cucharada de zumo de limón, mezclar y reservar.




Preparación en TMX

- Poner en el vaso la leche cortada, la masa madre, el yogur y la leche en polvo. Programar, 10 segundos, velocidad 5.

- Añadir las harinas, el bicarbonato, el azúcar y la sal. Programar, 10 segundos, velocidad 5. Comprobar si es necesario añadir más harina. La masa tiene que despegarse del vaso.

- Añadir las semillas de calabaza y programar 1 minuto, espiga. Agregar el aceite de oliva y volver a programar, 2 minutos espiga.

Preparación tradicional

- Poner en un bol la leche cortada, la masa madre, el yogur y la leche en polvo. Mezclar hasta que se integre todo.

- En otro bol añadir las harinas, el bicarbonato, el azúcar y la sal. Mezclar y formar un hueco en el centro. Añadir la mezcla del otro bol y mezclar con los dedos. Cuando esté todo integrado, comprobar si es necesario añadir más harina. La masa tiene que despegarse del bol.

- Agregar las semillas de calabaza y amasar hasta que se integren. Después, añadir el aceite de oliva y seguir amasando hasta que la masa esté lisa y homogénea.

Formado y horneado

- Pasar la masa a la superficie de trabajo y amasar ligeramente formando una bola. Colocarla en la bandeja preparada, hacer un corte profundo en forma de cruz y espolvorear con harina.

- Hornear durante 30 minutos a 200°C, calor arriba-abajo. Lo dejé diez minutos más y lo saqué cuando estaba tostado, retirar del horno y dejar enfriar sobre una rejilla.

Nota:

- Si no tenéis masa madre o no tenéis tiempo de refrescarla, podéis seguir la receta del auténtico Irish Soda Bread. Pan irlandés de soda tal cual o añadirle otros ingredientes.

Bon profit!

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