Natillas de naranja y chocolate

 

Apetece ya algo dulce, aunque sea sin azúcar. El mes de mayo se estrena fresquito casi con un tiempo invernal, pero como ya hace unas semanas que preparé estas natillas, creo que es ya el momento de publicarlas. No descubro nada a los que tenéis la TMX ya que la receta la podéis encontrar en Cookidoo. Tengo normalmente naranjas y chocolate y ya le había echado el ojo a esta receta, por lo tanto, probar el sabor de una combinación ganadora (choco-naranja) en unas natillas, era algo apetecible. Natilla, así en singular, es como la llamábamos en mi casa, a no ser que no lo hiciéramos en valenciano, “sopà” (con tilde en la à). La verdad, prefiero la tradicional con galleta o con mona, pero como hay que innovar y pueden gustar a más de uno, aquí tenéis la receta con mis pequeñas modificaciones que os explico a continuación.

Reduje la cantidad de huevo ya que la receta aconseja 6 yemas y yo puse 3 huevos. También el chocolate, que en lugar de ser de 70 % de cacao, es de 85 %, pero podéis elegir entre los que os gusten. La leche es desnatada y eso afecta a la densidad de las natillas a las que el zumo de naranja tampoco beneficia, hasta el punto de que pueden cortarse. También, si os apetece que queden más densas, se puede aumentar la cantidad de maicena. Esta vez, no me importó que quedaran casi líquidas.

Se nota el sabor de la naranja y del chocolate y lo del marmoleado final, es opcional. Como podéis observar en las fotos, las serví en vasitos y en una tarrina en la que puse el chocolate en la base. En la receta original, las sirven en boles y remueven el chocolate, por lo tanto, la idea de mis vasitos, no os la recomiendo porque cuesta desprender el chocolate de las paredes. Siempre que pruebo una receta, si está buena, la publico, pero me parece que es más honesto, comentar si hay algo que no me ha convencido.

Comprad una buena naranja valenciana y un buen chocolate y probadlas (sin vasitos 😅). Feliz semana.
Ingredientes

- 500 g de leche (desnatada)
- 130 g de de azúcar de abedul o de azúcar
- 3 huevos ecológicos (6 yemas de huevo en receta original)
- 10 g de maicena
- 60 g de zumo de naranja ecológica colado
- 8 - 10 tiras de piel de naranja (sin nada de parte blanca)
- chocolate negro (85 % de cacao) en virutas

Antes de empezar…

- Sacar los huevos y la leche de la nevera con antelación. Si se van a utilizar solamente las yemas, separarlas de las claras.

- Trocear el chocolate y rallarlo.

- Exprimir la naranja y colar el zumo.

- Lavar la naranja y quitar la piel sin que quede nada de parte blanca. Reservar.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso la leche, azúcar de abedul o azúcar, los huevos (o las yemas), la maicena y el zumo de naranja. Programar, 10 segundos, velocidad 5.

- Colocar la mariposa en las cuchillas, añadir la piel de naranja y programar 8 minutos, 90°C, velocidad 2.

- Retirar la mariposa y la piel de naranja.
Preparación tradicional

- Disolver la maicena en un poco de leche y reservar.

- Poner en una cacerola todos los ingredientes, excepto la leche con la maicena. Cocer a fuego medio, removiendo con una cuchara de madera y evitando que la mezcla hierva.

- Agregar la mezcla de leche y maicena y remover bien. Incorporar los huevos batidos y seguir removiendo hasta que espese. Cuando esté espesa, retirarla del fuego y retirar la piel de naranja.

Finalización de las natillas

- Colocar una cucharadita de virutas de chocolate en cada recipiente donde se vaya a servir el postre y verter encima el contenido del vaso, mezclar suavemente con un tenedor para provocar un efecto “marmolado” o jaspeado. Dejar enfriar y servir frías.
Notas:

- Si la naranja tiene mucho zumo o es muy ácida, puede dar apariencia cortada a las natillas, en ese caso, tras retirar la mariposa y la piel de naranja, mezclar 20 segundos, velocidad 4.

- También se puede utilizar otro tipo de chocolate,

Bon profit!

Arroz con espárragos y pimientos lágrima, 1 +/- 100, desperdicio 0

 

Si echamos la vista atrás, parece que queda muy lejos el 1 de enero con el que se inició el año y seguíamos con un gran de número de personas infectadas por el virus. Seguimos con la pandemia, pero esperamos que con la vacunación podamos empezar a ver un poco más de luz y albergar esperanzas. A mí me pusieron por fin la primera dosis y estoy esperando a que en breve, llegue la segunda. Mi vida no ha cambiado nada, aunque albergo la ilusión de poder volver a dar y recibir los abrazos perdidos.

Este arroz lo hice en febrero y es fruto de un aprovechamiento de muchas verduras (algunas eran de las que se usan para preparar cocido) con las que preparé un caldo muy denso y delicioso. Tenía también un manojo de espárragos a punto de alcanzar la fecha de consumo preferente. Antes de Navidad, compré un bote de pimientos lágrima amarillos dulces. Los vi y los cogí sin saber para qué los utilizaría. Como las comidas navideñas, se fueron al traste, se quedó en el armario esperando una mejor ocasión. Forman parte del acabado de este arroz seco y su sabor dulzón, contrasta como a mí me gusta con el resto de sabores del plato. El tamaño de estos pimientos es muy pequeño y son puntiagudos, lo que les confiere una forma graciosa.

Lo preparé en sartén, el sabor a verduras no es fuerte. Si lo hacéis, os aconsejo cortar más rodajitas de espárrago. El caldo vegetal al ser de aprovechamiento lo podéis elaborar con los ingredientes que tengáis o que prefiráis. Hacer fotos a un arroz, siempre es complicado, porque se pasa, pero me gusta más el de grano redondo porque absorbe mejor los sabores.

A mí me encantó y creo, que el que me sobró, estaba todavía mejor, al día siguiente. Es una opción perfecta para iniciar las aportaciones de mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de mayo. Para ver las recetas y resto de aportaciones del mes de abril, pinchad aquí. Hemos tenido, nada más y nada menos, que 26,

Os doy las gracias por vuestras aportaciones cada mes, son muchas y especiales para mí. Las recetas de cocina muy variadas y los reciclajes, originales y cuidados. De ellos, son culpables Elisa y MJ que tienen unas manos únicas.

Os espero de nuevo este mes, es un lujo contar con vuestra participación y vuestras visitas.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

Ingredientes 2 personas

Para el caldo de verduras


- 70 g de nabo amarillo
- 90 g de nabo blanco
- 100 g de apio
- 120 g de zanahoria
- 70 g de apio
- 50 g de chirivía
- 100 g de tomate
- 1200 g de agua
- 1 hoja de acelga troceada

Para el arroz


- 40 g de aceite de oliva virgen extra
- 1 diente de ajo
- un manojo de espárragos cultivados
- 180 g de arroz Dacsa categoría Extra Denominación de Origen “Arroz de Valencia”
- una cucharadita de pimentón dulce de la Vera (opcional)
- 400 g de caldo de verduras
- sal
- pimientos lágrima amarillos dulces

Antes de empezar…

- Preparar el caldo de verduras. Si no se tiene la TMX, cocerlas todas peladas y troceadas en el agua.

- Lavar los espárragos.

- Cortar 5 o 6 espárragos en rodajas menudas. Reservar las puntas para después.

- Pelar el diente de ajo, quitar el germen y picar menudo.

- Calentar el caldo de verduras antes de utilizarlo.
Preparación en TMX

Del caldo

- Poner en el vaso los nabos, la zanahoria, el apio, el puerro, la cebolla y la chirivía pelados y troceados. Programar, 4 segundos, velocidad 4. Para ayudar el triturado, introducir la espátula por el bocal, moviéndola en el proceso.

- Agregar el tomate y las acelgas y programar de nuevo 4 segundos, velocidad 4.

- Añadir el agua y cocer programando, 30 minutos, 100º, velocidad 1. Una vez pasado el tiempo, se puede triturar o colar. Yo lo trituré a velocidad progresiva 5-10. Reservar.

Preparación tradicional

Del arroz

- Poner el aceite en la paella. Cuando esté caliente, añadir el ajo y sofreírlo sin que se queme. Incorporar los espárragos cortados. Seguir sofriendo y removiendo de cuando en cuando a fuego bajo.

- Cuando los espárragos estén tiernos, pero no blandos, agregar el arroz y marcarlo. Añadir el pimentón y remover hasta que se integre.

- Agregar el caldo caliente y la sal. Colocar las puntas de los espárragos por encima. Dejar que hierva unos 8 minutos a fuego fuerte. Si las puntas de los espárragos se han cambiado de sitio, colocarlos de nuevo con unas pinzas de cocina para que quede más bonito el arroz al final. Terminar la cocción a fuego suave durante 9 o 10 minutos más (dependerá del tipo de arroz). Dejar reposar tapado unos 2 minutos.

- Distribuir por encima los pimientos mini y servir en seguida.

Notas:

- Tal y como he indicado más arriba, aconsejo cortar más espárragos para el arroz.

- Si no tenéis estos pimientos amarillos, le irá bien, colocar por encima del arroz, tiras de pimiento asado. Si es amarillo, combinaremos también colores complementarios.

Bon profit!

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Chirivías asadas con ras el hanout, En buena onda



Se nos olvidan las recetas que ya están en el blog porque son muchas y variadas, pasa el tiempo y cuando vamos a publicar otra nueva, hacemos una búsqueda y volvemos a descubrirlas. Eso me ha ocurrido al volver a utilizar en esta receta esta mezcla de especias denominada Ras el Hanout. Os vuelvo a recordar la Lasaña 3 verduras al Ras al hanout y el Couscous de pollo y Ras al Hanout. En ambas, añadí la información encontrada en la Wikipedia y para no volver a copiarla aquí, os invito a pinchar en los enlaces.

Hoy prefiero detenerme en esta nueva receta en la que aso una verdura u hortaliza en el microondas usando el plato crisp. Se puede hacer igualmente en el horno. Es la segunda vez que la preparo, pero en la primera, en vez de Ras el Hanout, usé curry. Prefiero el Ras el Hanout porque aunque el resultado es óptimo en las dos, el color y sabor de las chirivías y el olor que queda en la cocina, es espectacular.

No hace mucho publiqué la Chirivía gratinada con crujiente de avellanas, también para nuestro proyecto En buena onda y hay alguna más en Thermofan. Tal vez os extrañe que me guste tanto y que la prepare de diferentes maneras y es cierto, quiero rescatarla de ser únicamente un ingrediente para preparar caldo. Según he leído, la relegaron a esta función, tras llegar la patata a nuestro país, después del descubrimiento de América. Si os queréis cuidar, os alegrará saber que tiene muy pocas calorías, es saciante, contiene mucha agua. Los hidratos de carbono que encontramos en ella, son de liberación lenta, por lo tanto, es apta para regímenes de adelgazamiento y dietas bajas en azúcar.

También es rica en vitamina C y contiene las diferentes vitaminas del grupo B a excepción de la B 12. Es rica en fibra y en antioxidantes. Estas propiedades son sólo unas pocas, podríamos seguir la lista, que es larga. Igual os apuntáis como yo a esta rica verdura de raíz, dulzona y con sabor anisado.

Habréis visto, que no la pelo y os comento, que como la piel porque es donde se encuentran la mayoría de sus nutrientes. Consumirla aporta muchos beneficios a nuestra salud que no conviene olvidar.

Esta forma de cocinarla que os muestro, es sencilla y rápida. La receta está totalmente comprobada, pero como todo lo cocinado en el microondas, el tiempo dependerá de la potencia del microondas y del grosor de las chirivías. Para asarlas prefiero que sean poco gruesas, de esta forma, al partirlas, se harán antes, pero también podemos cortarlas en lonchas a lo largo. Será mejor ir parando y pincharlas con un tenedor. Si alguna de ellas, está hecha, es mejor, sacarla para que no quede demasiado seca.

Si utilizáis el horno convencional y no vais a asar mucha cantidad, creo que es mejor no encenderlo exclusivamente para esto y aprovechar la energía tras haber hecho otra cosa. Tampoco, las he preparado sin la función crisp porque prefiero que se doren y en el microondas, con la función normal, quedarán cocidas. Se pueden cocer y después, ponerlas en una sartén para que cojan el color dorado. Lo importante es que estén blandas. Se deshacen en la boca y al día siguiente, la textura no es la misma, pero el sabor está igualmente bueno.

Como tenía ya preparada la Mayonesa de huevo duro, las acompañé con ella. Publico las dos recetas a la vez.

Espero que os guste. Mirad qué color tan bonito.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.

Ingredientes

- 5 chirivías ecológicas (no demasiado grandes)
- aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de Ras el Hanout
- sal (no le puse)

Antes de empezar…

- Lavar las chirivías y partirlas a lo largo. Si son muy gruesas, se pueden cortar en láminas.
Horneado en el microondas

- Verter aceite en el plato crisp. Introducirlo en el microondas y calentarlo en función crisp durante 3 minutos.

- Colocar las chirivías en el plato, espolvorear por encima el Ras el Hanout, la sal, si se utiliza y un poco más de aceite.

- Programar intervalos de 10 minutos hasta conseguir que queden doradas y estén tiernas. La puntas quedarán más secas y el interior, se deshará fácilmente. Como os he explicado antes, es mejor hacerlo así, porque cada pieza puede necesitar un tiempo de cocción. Necesité 25 minutos. Si utilizáis el horno convencional, el proceso es el mismo, pero colocándolas en una bandeja cubierta con papel de horno y hornear a 200º C.

- Servir tibias o frías.
Notas:

- Aunque están mucho mejor recién hechas, Se pueden conservar uno o dos días en un recipiente tapado y recalentarlas en el microondas sin pasarnos de tiempo.

Bon profit!

Mayonesa de huevo duro



Esta receta me la pasó por Instagram una amiga. No sé realmente quién es su autor, aunque ella me dio la de @mateo7fitness.

Me apetecía probarla para poder opinar sobre ella y os comento los pros y contras que le veo. La mejor ventaja es que al llevar huevo cocido en vez de crudo, no nos arriesgamos a tener “amistad ninguna” con la salmonelosis. También, es una forma de prepararla sin tanto aceite y de este modo, reduciríamos calorías. Por su textura y sabor, se puede confundir con una mayonesa tradicional. Es muy rápida de hacer y no se necesita ni una báscula para pesar los ingredientes.

Como pegas, tengo una que para mí es importante. Lleva mucha cantidad de huevo duro para el volumen de mayonesa que obtenemos, por lo tanto, en mi caso, sólo me sirve para consumir una pequeña cantidad y como acompañamiento. Por ejemplo, la usé con coliflor al vapor y en estas Chirivías asadas con Ras el Hanout. Si queremos preparar una gran cantidad para utilizar en una ensaladilla o para mucha gente, lo veo complicado.

Como en la mayonesa que suelo preparar, añado un poco de vinagre y ajusto el sabor, en ésta también le he dado ese toque. Es mejor ajustar el sabor al gusto de cada uno, combinando vinagre y limón o sólo uno de ellos. Dependiendo de lo espesa que la queráis, podéis añadir más o menos agua.

Como lleva muy poca cantidad de ingredientes, no ensucié la TMX, es mejor una batidora de vaso. Lo más seguro es que en la TMX, no se pueda triturar bien debido a eso.

¿Os apetece probarla?


Ingredientes

- 4 huevos duros (los míos ecológicos)

- 4 cucharadas de aceite de oliva virgen extra

- 4 cucharadas de agua

- el zumo de medio limón

- vinagre de manzana ecológico ( a gusto )

- sal

Antes de empezar…

- Cocer los huevos en agua con un poco de vinagre. Cuando estén fríos, pelarlos. 

Preparación tradicional

- Partir los huevos por la mitad. Ponerlos en el vaso de una batidora y agregar el resto de ingredientes. Triturar hasta obtener la textura deseada.

- Ajustar el sabor y añadir más agua si es necesario.

Bon profit!

Pollo al limón con manzana y pera, olla rápida

 

Siguiendo con la reedición de recetas que ya llevan mucho tiempo publicadas, le di otra oportunidad al Pollo con manzana a la sidra, olla rápida, pero cambiando un poco los ingredientes, según los que tenía en la nevera o los que estaban ya a punto de pasarse. Me quedaban en el frutero dos peras y unas manzanas pero las primeras estaban bastante maduras. La receta original la he pasado a mucha gente y la repiten, por algo será.

Una amiga me regaló bastantes limones de su limonero. Aún me quedan y se me ocurrió repetir esta receta con un poco de su zumo. El zumo de limón cambia el sabor y contrasta con el dulzor de las frutas. Si no te gusta ese punto ácido, sustitúyelo por zumo de naranja.

En la olla express rápida WMF Perfect Plus, en 5 minutos lo tenemos listo. El pollo queda tan blando, como las frutas, incluso la gente que ha utilizado pechugas, ha alabado el resultado. En casa ya sabéis que no somos de la carne de pollo con huesos, pero si no tenéis ese problema, un pollo troceado, también queda perfecto. La cantidad de manzana o pera es también a vuestro gusto, tal vez la pera es más dulce y ambas frutas quedan casi deshechas. Hay que reducir la cantidad de zumo de limón para que el plato no quede ácido o deberéis adaptarlo a vuestro gusto. Creo que es una receta perfecta para los niños (mejor con naranja) y para las personas mayores con dificultad para masticar ya que el pollo y las frutas, casi se deshacen en la boca.

Esta receta me trae recuerdos de unos tiempos en los que los blogs estábamos siempre participando en retos de otros compañeros. Entonces, el Recetario Mañoso triunfaba y yo era la anfitriona ese mes junto a mi amiga desde entonces Pilar, Y a la luna se le ve el ombligo. Y justamente esta receta, pero con zumo de naranja la copié sin dudar y corriendo a su compañero en el Mañoso Jose, cuyo blog no está activo ya.

Es bonito, después de tanto tiempo, recordar aquellos años y aquel reto en el que la manzana era la protagonista y yo lo pasé de lo más bien, programando la entrada para que la gente participara de una forma divertida. También es bonita la amistad con Pilar a la que no he vuelto a ver desde entonces y espero que pronto, si la vida nos lo permite, podamos volver a encontrarnos.

Como aproveché unas manzanas y unas peras, esta receta va directa a mi proyecto de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. Si queréis ver todas las aportaciones que se han publicado hasta ahora, pinchad aquí.

Espero que os guste.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

Ingredientes (para 2 personas)

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla dulce ecológica
- 5 entremuslos de pollo campero deshuesado
- un poco de harina para enharinar el pollo
- 2 manzanas Golden grandes
- 2 peras (opcional)
- ¼ de vaso de zumo de limón o ½ vaso de zumo de naranja ecológica
- ½ vaso de agua mineral
- sal

Antes de empezar…

- Pelar la cebolla y cortarla en trozos no muy grandes.

- Si es necesario, quitar la posible grasa de los trozos de pollo. El mío lo tenía congelado y cortado ya en trozos no demasiado grandes. Si también lo tenéis congelado, sacadlo con antelación para que se descongele, después, secad bien los trozos con papel de cocina, sazonadlos y pasadlos por harina.

- Exprimir el zumo de limón y medirlo.

- Pelar las manzanas y las peras y quitarles el corazón. Cortarlas en trozos.

Preparación en olla rápida

- Verter 2 cucharadas de aceite en la olla y cuando esté caliente, añadir la cebolla y un poco de sal. Sofreír brevemente a fuego medio-bajo para que no se queme.

- Añadir el pollo y darle unas vueltas hasta que coja un poco de color. Como puse poco aceite, costará un poco más y se tendrá que remover bien.

- Incorporar la manzana y la pera. Cubrir con el zumo de limón y el agua. En este punto, se puede probar para ajustar la acidez al gusto.

- Cerrar la olla y cuando suba la presión al máximo, programar 5 minutos, bajar el fuego (en mi vitro al 4) y cuando pase el tiempo programado, apagar y dejar cerrada la olla hasta que se pueda abrir.
Notas:

- La manzana y la pera quedan mejor si las pelamos porque al cocerlas, se despega la piel. Si no se quiere hacer una salsa es muy agradable encontrar los trozos de fruta. La pera es opcional, ya que suele quedar más dulce que la manzana, pero si os gusta su dulzor, probad.

- Se pueden freír unas patatas como guarnición.

Bon profit!

Tapa de caballa en escabeche naranja-limón




Hace ya más de diez años, en los inicios del blog, preparé un escabeche especial de caballa con cítricos. La caballa es uno de mis pescados favoritos, cocinada de todas las maneras y en conserva; los escabeches también forman parte de mi tradición culinaria. Hay muchas recetas con caballa publicadas y también algún escabeche. Como éste lo repito bastante y ya nadie lo visita en el blog, creo que ya ha cumplido años suficientes, para repetir las fotos y rescatarlo de su olvido. Está tan bueno que lo merece. Entonces, lo publiqué sólo para prepararlo con la TMX. Ahora, como es habitual, os pongo también el modo tradicional. Aunque la receta es la misma, la actualizo y os la sirvo en forma de tapa.

No os extrañéis al leer entre sus ingredientes la canela, estoy segura, de que a los que os gusta, no os importará el sabor que aporta al escabeche. Los cítricos combinados también son un acierto, así como la pimienta. Para mí es importante que el vinagre sea de calidad y que el escabeche no sepa demasiado fuerte a vinagre.

Si la probáis, la adoptaréis sin duda. Se me olvidaba porque es algo obvio, que la caballa que compremos sea fresca. En este caso, pedí al pescadero que la cortara a rodajas y tras cocerla al vapor, fui yo la que con cuidado le fui quitando las espinas. Me gusta servirla con los ingredientes del escabeche, pero podéis desecharlos y dejar sólo el caldo.

Preparad un buen vino y un buen pan. No necesita nada más. Si tostáis el pan, también podréis disfrutar de un bocado delicioso, pero diferente.

Seguro que se os ocurren más ideas. ¿Me las contáis?
Ingredientes

- Caballas 2 o 3 según tamaño
- 200 g de cebolla dulce
- 16 dientes de ajo
- 60 g de zanahoria en rodajas finas
- 2 hojas de laurel
- 100 g de vino blanco
- una pizca de azafrán en hebras
- 1 palo de canela en rama
- 1 piel de naranja ecológica ( sin la parte blanca)
- 1 piel de limón ecológico ( sin la parte blanca)
- 100 g de aceite de oliva virgen extra
- 100 g de vinagre de Jerez (esta vez usé uno ecológico)
- unos granos de pimienta negra
- sal
- 500 g de agua

* cesta vaporera para cocer si no se tiene TMX
* un recipiente (el mío el pyrex classic con tapa) para conservarlo refrigerado.

Antes de empezar…

- Pedir al pescadero que nos quite la cabeza de las caballas. En esta ocasión, me la cortó a rodajas, pero se puede quitar la espina central para facilitar el trabajo posterior.

- Raspar las zanahorias y cortarlas en rodajas.

- Quitar con un pelador, la piel de la naranja y del limón, cuidando de que no quede nada de parte blanca.

- Pelar la cebolla y cortarla en trozos no muy grandes. Pelar dos de los ajos y dejar con piel el resto.

- Colocar la caballa en el recipiente varoma previamente untado con aceite. Taparlo y reservar.
Preparación en TMX

- Poner la cebolla y los dos dientes de ajo pelados en el vaso. Triturar programando, 20 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula.

- Agregar el resto de ingredientes al vaso, colocar la tapa y la bandeja varoma en su posición. Programar, 22 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Quitar el recipiente varoma con cuidado y dejarlo sobre su tapa. Esperar a que se enfríe la caballa.

- Pasar el contenido del vaso a un recipiente (el mío de cristal).

- Pasar el contenido del vaso al recipiente de cristal.

Preparación tradicional

- Verter en una cazuela todos los ingredientes del escabeche, excepto el vino, el vinagre y la sal. Cocinar a fuego lento durante unos 15 minutos.

- Añadir el vino y dejar que se evapore el alcohol. Agregar ahora el agua, el vinagre y la sal.

- Colocar los trozos de caballa en la cesta vaporera y ésta sobre la cazuela. Tapar y cocinar durante 20 minutos.

- Pasar el contenido la cazuela al recipiente de cristal.
Finalización de la receta

- Quitar las espinas y la piel de la caballa. Desmenuzarla con los dedos en trozos controlando que no queden espinas. Ir pasándolos al recipiente con el escabeche y dejar macerar en la nevera. Es mejor comerla de un día para otro.

- Servir el escabeche frío.

Notas:

- Aunque mi caballa estaba cortada en trozos con espina central, para esta receta, es mejor pedir que nos la quiten.

- La cesta vaporera se puede abrir de 14 a 23 cm, por lo tanto, la cazuela tiene que tener un diámetro en el que se pueda colocar perfectamente.

- Si la caballa queda cubierta por el escabeche, se conserva bastante tiempo en la nevera.

Bon profit!

Otras recetas de escabeche y de caballa.


Ganadores del Concurso 10º aniversario Thermofan


Las relaciones con los demás importan más que cualquier otra cosa en el mundo.

George Eman Vaillant. Psiquiatra y Psicoanalista (EEUU 1934)



Hoy 15 de abril de 2021, tengo el gran honor de compartir con todos vosotros, el resultado final de mi Concurso Thermofan. Celebramos 10 años juntos. Empezamos con ilusión el pasado 7 de marzo y sin saber cómo iba a transcurrir esta celebración. Me resulta difícil expresar las emociones que he sentido, cada vez que una o más recetas, se publicaban cada día. Leeros era como subir a un tobogán altísimo y caer sin deslizarse, de golpe. Pero no era tan sólo leeros en vuestros blogs, era ver el esfuerzo y el cariño demostrado a partir de la creación de la receta. Un uso especial de uno o varios ingredientes DOP o IGP València. Después, se repetía todo, cuando la compartíais por las RRSS. También los comentarios y el gran nivel de participación. Sorpresas especiales, intentos de conseguir productos valencianos y conseguirlo, procesos de elaboración únicos… maridajes entre diferentes regiones y recetas venidas de otros países europeos y desde más allá del Océano Atlántico.  Hemos conseguido elaborar un gran recopilatorio de recetas de calidad, en las que los productos valencianos han sido los protagonistas. No es poco ¿verdad?

La importancia y el valor de este Concurso, no son las recetas en sí, para mí, son el cariño y la amistad en la distancia, el trabajo generoso y bien hecho. Un gran nivel, ese es el resumen. Podría enumerar, muchas más cosas, pero yo no soy hoy la protagonista y debo en primer lugar dar las gracias a todos los participantes, después, homenajear a los flamantes ganadores y por último, agradecer a las tres maravillosas amigas que se han encargado de elegirlos.

Gracias a nuestras amigas y amigos participantes:
Esta publicación no hubiera sido posible, sin el trabajo y la dedicación acompañados de mucha ilusión y cariño, de nuestras chicas, las maestras cocineras del otro lado del Atlántico y jueces en este aniversario. Por orden alfabético:

Angélica Berrios. Bizcochos y Sancochos. Venezolana residente en Puerto Rico.

Diana Moriel. Ingredientes y ¡listo! Mexicana residente en el Estado de Nueva York.

Natalia Cortés. Poesía Culinaria. Sabores de Nati. Colombiana residente en Brasil.

Con las tres, desde el minuto uno, establecí un contacto especial y único. Como sabía que les “regalaba” un trabajo ingente, no les puse norma alguna. Les envié unas tablas con los enlaces a todas las recetas (58 nada más y nada menos) en las que podían puntuar; también las recetas enlazadas, separadas por ingrediente principal. Por cierto, el ingrediente más utilizado ha sido la naranja.

Ellas han sido las que han establecido, sin tener contacto, unos criterios justos y honestos, coincidiendo prácticamente en todo y enviándome los resultados el lunes pasado. Han leído todas y cada una de las recetas con detenimiento y han evaluado según esos parámetros, los cuales, comparto totalmente. Me enviaron el resultado con sus 10 mejores recetas, justificando su porqué en cada caso.

Leer todo y pensar, que me encontraba en el colegio en una reunión de evaluación tras un largo y serio trabajo. Esa fue mi sensación que me llenó de alegría. A partir de su evaluación, fue muy sencillo proclamar a los ganadores. Se han decantado por recetas dulces, quedando en muy buen lugar, recetas saladas, pero no han podido alcanzar en puntuación a las primeras y por ello, vamos a presentaros tan sólo a las ganadoras.

Después de enviar cada una su correo, elegí las 5 primeras de las tres y cotejando, comprobamos que la ganadora del primer premio era su primera opción para las tres y por unanimidad. Después, fue fácil elegir la segunda y la tercera porque también coincidieron en elegirlas. Se trataba de sumar puntuaciones.
Os resumo un poco los criterios que han seguido nuestras amigas. En todo momento, han intentado ser los más equitativas posible.

- Grado de laboriosidad que tiene la receta, que esté bien explicada y quede claro el proceso.

- Nivel de creatividad / originalidad / complejidad de la receta.

- Número de ingredientes de la lista utilizados.

- Las fotos (aunque no en todas hay fotos del proceso y hay recetas muy buenas que no lo necesitan.

- Hacer más de una receta.

- El cariño puesto al cocinar y redactar.

Crema de chocolate negro, En buena onda

 


El tiempo vuela y cuando una loca como yo, no se deja de liar a sí misma a pesar de los líos que de por sí la vida le regala sin pedirlos, pasa lo que pasa. Ha vuelto a pasarme lo mismo que el mes pasado. He estado currando bastante en el Concurso aniversario con las recetas y poesías y mucho más trabajo que no se ve expresamente. Por todo eso, temas personales añadidos, con tanto ajetreo y tanta emoción, casi se me pasa de nuevo, que volvemos a estar a día 15 e iniciamos otro mes en En buena onda, proyecto que coordino junto a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil. No sabéis lo que supone tanto follón, pero me lo paso muy bien, la verdad.

Al convocar el Concurso, puse una fecha de finalización sin darme cuenta de que iba a coincidir con este proyecto. No pasa nada, publico las dos entradas a la vez y tenéis doble trabajo para leer, esperando que os guste todo, todo.

Por falta de tiempo, os he preparado en el microondas una crema de chocolate de lo más fácil. No lo llamo chocolate a la taza pero como si lo fuera. Se puede sustituir el agua por leche. Espesa al enfriarse y está rica. Lo mejor, que en 5 minutos, la tenéis lista. Creo, que es una buena elección para iniciar las aportaciones de nuestro proyecto.

No está muy dulce, el sabor a chocolate es delicioso y se puede tomar fría o caliente. Sencilla y con ingredientes que tenemos en casa. Ideal para mojar las Panelas de San Joaquín o una rica Mona de Pascua. Igual a alguien le apetece tomarla con el Pan blandito o unos ricos Bizcochos de soletilla. A vuestra elección. ¡Preparad las cucharas!

Mi amiga Elisa nos pide también que preparemos las cucharas pero las suyas son soperas porque nos invita a probar unas Espinacas con garbanzos. Me cuenta que aprovechó unos garbanzos de un puchero que preparó. Esto promete. Seguro que os hemos preparado un buen menú. Plato completo y postre o plato principal y merienda. Os invitamos de nuevo a participar en nuestro proyecto y os damos las gracias por vuestras visitas y vuestras aportaciones. Seguimos en muy buena onda y aprendiendo juntos.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios  de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.

Ingredientes 3 o 4 tazas dependiendo del tamaño

- 250 g de agua mineral o de leche
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 100 g de chocolate negro para postres 70 % cacao
- 100 g de chocolate negro 85 % cacao
- 1 cucharada de agua mineral
- 3 cucharadas soperas de nata vegetal o nata líquida

Antes de empezar…

- Trocear ambos chocolates y pesar el resto de ingredientes.

Preparación en microondas

- Poner el agua en un bol apto para microondas. Agregar el azúcar de abedul o azúcar y la cucharadita de limón. Remover bien y programar, 3 minutos máxima potencia.

- Poner en otro bol los chocolates troceados y agregar la cucharada de agua. Programar, 2 minutos a 750 W. Remover con una espátula y aunque no esté totalmente derretido, verter encima el contenido del otro bol, que todavía estará caliente.

- Batir con unas varillas hasta que se forme una mezcla espesa.

- Incorporar la nata vegetal o líquida y seguir batiendo hasta que se integre.

- Servir caliente o poner en copas y refrigerar.

Notas:

- Es mejor utilizar chocolate para fundir, porque el que lleva más cacao, puede quedar terroso. Yo lo utilizo porque es mejor para mí, al tener más cacao y menos azúcar. También se puede utilizar chocolate sin azúcar para fundir.

Bon profit!

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Pan blandito colombiano. València - Colombia. Para Nati

 


Viajes

Para llegar a mí misma

primero me quitaré las partes que soy.

Simple como un sol

recobraré mi debilidad.

Me iré hacia otros,

me poblarán sus voces,

la temperatura de sus partos.

Habré muerto como nunca

hacia afuera -derramada-

para nacer como nunca

de lo perdido -de un escape.

Una flor cree que es una flor

pero todo lo que hay en ella

es una flor.


CLARA SCHOEBORN. 

(Cali, Valle, Colombia 1957)


Aunque he dedicado mucho tiempo preparando estas entradas con receta y poesía dedicadas, la satisfacción es tan grande, que me da pena que se termine. Hoy es la última y está dedicada, como ya sabéis a mi querida amiga Nati, Poesía Culinaria. Sabores de Nati. Ella fue la ganadora del Concurso 6º aniversario, el último que celebré. A partir de entonces, muchos de mis seguidores la conocisteis y entre nosotras se inició un vínculo especial. Sabéis los muchos que la seguís, que todo lo que hace es espectacular.

Después de investigar bastante sobre gastronomía colombiana, por suerte encontré este pan desconocido para mí. Con la Jericalla mexicana y las Panelas de San Joaquín, descubrí vínculos entre sus países y el mío, pero no ha sido posible en este caso. Tal vez, con más tiempo lo hubiera conseguido. Tomé rápidamente la decisión de que la receta para dar a Nati las gracias, sea un pan sencillo que se hornea y compra en su tierra, Colombia. Como la pasión por hornear nos une, creo que mi elección puede ser acertada.

Cuando ella publicó su Fogassa de Todos los Santos con masa madre, a partir de mi receta familiar, indicó lo difícil que es, sin conocer país o tradiciones, zonas o comarcas, hablar con propiedad o cocinar. Cuando se administra un blog, todos nos aventuramos y buscamos recetas de otros países y tal vez, si nos lee algún oriundo, se pondrá las manos en la cabeza.

He elegido una poesía de la poeta colombiana Clara Schoeborn. Tiene su propio blog, Lo que le dije al papel y esta poesía, me ha llegado muy adentro.

No os perdáis la maravillosa receta que Nati presentó en mi concurso. Postre de mandarina y naranjas entre crema de avellanas. Mil gracias, amiga. Espero que te guste mi pan blandito. Me encanta hasta el nombre. A mí me ha conquistado.
Según he leído en mi paseo por la blogosfera, en Colombia le llaman pan a este tipo de panes y pan francés a lo que nosotros en España conocemos por pan sin más. No sé si será cierto. Es un pan blando que se suele rellenar con queso y bocadillo. El bocadillo es un dulce latinoamericano que se prepara con pulpa de guayaba, panela de caña de azúcar o azúcar refinada, que puede envolverse en hojas de bijao, mazorca o plátano. Es semejante a la carne de membrillo. Si se parece al dulce de membrillo, me apunto a un bocadillo de bocadillo ya mismo.

El pan blandito se vende en las panaderías y supermercados colombianos y en los Estados Unidos. La receta elegida la copié de una colombiana que vive en EEUU, quería asegurarme de que era una receta fiable, pero no me salió como esperaba a la primera.

Los ingredientes vienen en tazas y así con tazas, los medí, pero la masa me quedó excesivamente blanda, casi líquida. Tuve que añadir harina hasta obtener una masa más manejable y que se pudiera moldear. No corregí el dulzor porque no los quería dulces, de hecho, en la receta original, llevan sólo dos cucharadas de azúcar. Tampoco, la cantidad de leche, ni de mantequilla, ni de levadura. Para mí están perfectos de dulzor y sabor y lo que es más importante, quedaron “blanditos”.

Hice unas barras y estos panes en el mismo día, tendría que haber controlado el peso de los líquidos. También las prisas para editar texto y publicar las tres recetas, han imposibilitado que los repita, pero lo haré y dividiré la masa en porciones un poco más grandes.

Son pequeños, aproximadamente de unos 55 g cada uno. En la receta original salen 8 y yo hice 10. No los rellené ni antes de hornear, ni después. Seguro que con queso o cualquier dulce, están deliciosos. Creo que son perfectos para los niños y para cualquier fiesta.
Ingredientes para 10 panecitos

La receta original en tazas, entre paréntesis.

- 120 g de agua mineral (½ taza de agua)
- 20 g de leche (2 cucharadas de leche)
- 40 g de mantequilla blanda (2 cucharadas de mantequilla)
- 300 g de harina floja, de repostería (2 y 1 / 4 tazas de harina todo uso)
- 30 g de azúcar de abedul o azúcar (2 cucharadas de azúcar)
- una pizca de sal (½ cucharadita de sal)
- 5 g de levadura fresca de panadería (1 sobre de levadura instantánea)
- no lo rellené (queso Mozzarella o bocadillo)
- 1 huevo batido para pincelar los panes

* un rodillo para amasar, una bandeja de horno y una hoja de papel sulfurizado

Antes de empezar…

- Sacar la mantequilla y los huevos de la nevera con un poco de antelación.

- Poner una hoja de papel sulfurizado sobre la bandeja de horno.

- Pesar la harina y mezclarla con la sal y el azúcar de abedul o azúcar.

- Batir el huevo. Sobrará.

- Precalentar el horno a 190º C.

Preparación en TMX 6

- Poner en el vaso el agua, la leche y la mantequilla. Programar, 50º C en modo calentar en la TMX 6 y 1 minuto, 50º C, velocidad 1, en otros modelos .

- Agregar la levadura fresca desmenuzada y programar, 5 segundos, velocidad 5.

- Incorporar la harina, la pizca de sal y el azúcar de abedul o azúcar. Programar, 5 segundos, velocidad 6. Después, 1 minuto, espiga. Comprobar que la masa se despega de las paredes del vaso y si no es así, ajustar un poco los ingredientes. Para evitar lo que me pasó a mí.

- Dejar la masa en reposo durante 30 minutos. Quitar el cubilete y programar, 1 minuto, velocidad espiga. Dejar reposar 5 minutos. Repetir estos amasados 3 veces más.

- Sacar la masa del vaso de la TMX. Si cuesta, girar el vaso y girar las cuchillas. Si queda masa, programar unos segundos a velocidad 10. Colocarla en la superficie de trabajo espolvoreada con un poco de harina.

Preparación tradicional

- Mezclar la harina, la levadura, el azúcar de abedul o azúcar y la sal en un bol grande. Si usamos levadura fresca, es mejor desleírla en los ingredientes líquidos.

- Calentar la leche, el agua y la mantequilla hasta que esté a 120°F 50ºC

- Añadir a la mezcla de harina y mezclar con los dedos hasta integrar todo.

- Amasar sobre una superficie ligeramente enharinada hasta que quede suave y elástica, unos 8 a 10 minutos. Cubrir con un paño y dejar reposar 30 minutos.

- Repetir el amasado unos minutos, dejando reposos de 5 minutos. Repetir estos amasados 3 veces más.

- Sacar la masa del bol y colocarla en la superficie de trabajo espolvoreada con un poco de harina.

Formado


- Dividir la masa en 8 o 10 partes iguales y formar bolitas. Bolear entre las manos y dejar el resto de piezas, cubiertas para que no se seque la masa.

- Aplanar la pieza de masa con un rodillo hasta que este delgada. Lo hice sobre una tabla de cristal con muy poca harina y pensaba que se me iba a pegar al enrollarla, pero no fue así.

- Empezando con el lado corto, envolver la masa firmemente y apretar los bordes para sellar (se puede rellenar el pan antes de enrollar, colocando el relleno en la parte superior de la masa).

- Ir colocando los panes sobre la bandeja y repetir con el resto de trozos de masa. Cubrir y dejar leudar en un lugar tibio hasta que doble su tamaño, aproximadamente 60 minutos. Pincelar los panes con el huevo batido.
Horneado

- Hornear en un horno precalentado a 190° C (375° F) durante 20 minutos o hasta que estén dorados.

- Sacar del horno y untar con mantequilla derretida adicional, si se desea. Servir caliente.

Notas:

- Congela a la perfección y mi consejo es que una vez fríos, si no se van a consumir, se congelen en seguida para que no endurezcan. Es mejor descongelarlos a temperatura ambiente.

- Al convertir los grados Fahrenheit en Centígrados, me salió que en la receta original los habían horneado a 190º C, pero aconsejo controlar la temperatura y bajarla a 180º C si vemos que la base puede quedar demasiado cocida. También se puede reducir el tiempo de horneado inicial. Lo mismo ocurre con la superficie. Se doran en seguida y se pueden quemar. Si es necesario, taparlos al final del horneado con una hoja de papel sulfurizado.

Bon profit!

Fuente de la receta. My colombian recipes.


Panelas de San Joaquín. València - Venezuela. Para Angélica




Su camisa es de tela

corriente

pero cuando se acerca

es como una llama

que se abraza a mi cuello

Porque me olvido de todo.

No sé si grito de amor

o es el trance

de la quemadura

que mi sangre mantiene

como una flor de llama

Y no conozco su nombre.

Ni recuerdo su cara.

Pero pasa a mi lado

y yo vuelvo a morir.

MARÍA CALCAÑO

(Maracaibo 1906 - Caracas, Venezuela 1956)


Para terminar la semana, sigo con la segunda receta para dar las gracias a otras de las amigas que forman parte del jurado de mi Concurso Thermofan. Celebramos 10 años juntos, por mi décimo aniversario, mi querida amiga Angélica, Bizcochos y Sancochos. Ella en Navidad nos invita a su ya famoso Parrandón Navideño en el que estamos muchas amigas cada año y disfrutamos mucho. No os perdáis el delicioso Arroz con acelgas valenciano que presentó Angélica en el concurso. Mil gracias, amiga.

Tal y como os dije en la anterior entrada, al haberse presentado tantas recetas, ellas que viven más allá del Atlántico, no pueden recibir ningún lote de regalo y además, al tener que elegir a los ganadores entre tantos, su trabajo es más complicado y totalmente desinteresado. En ello están y antes de que nos confirmen su decisión, me he dado prisa en prepararles el único regalo posible por mi parte. Una receta de su país de origen que no tengan ellas en su blog, como sorpresa y con una poesía de una poeta de su tierra. He elegido a María Calcaño, me ha asombrado por el marcado erotismo de sus poemas, algo considerado subversivo en su época.

Después de buscar mucho sobre gastronomía venezolana, encontrar alguna receta que no estuviera en el blog de Angélica, también era complicado. Sólo tenía claro que, aunque vive en Puerto Rico y también tiene recetas puertorriqueñas, la que tenía que encontrar, tenía que ser de su país, Venezuela. En su recetario incluye platos principales, dulces criollos, bebidas, comida criolla y tradicional.

No hay ningún venezolano que no conozca las Panelas de San Joaquín. Son típicas de los estados Aragua y Carabobo. En Carabobo se encuentra la ciudad de Valencia. Nada mejor que una receta venezolana del estado donde está la ciudad con el mismo nombre que la tierra de la que yo soy.

Al igual que con la Jericalla mexicana de Diana, de casualidad, descubro otro vínculo de unión entre los dos países a través de una receta con historia. Me encanta.

Mis panelas no son oscuras porque llevan azúcar de abedul, tampoco quedan tan gruesas por eso. Saben a anís, como a mí me gusta. Incluso podría añadirle un poco más para que la casa siga oliendo tan bien, como si fuera Navidad. He encontrado bastantes vídeos y recetas, como suele pasar, no todas son iguales y he adaptado con muy pocos cambios. En alguna, se utilizaba un molde de bizcocho y salían unas panelas con la forma de una rebanada de pan gruesa. En otras, como la que yo he hecho, se utiliza una bandeja grande y se cortan a lo largo y después, por la mitad. Las tuve dentro del horno tras terminar la hora de horneado. Aquí hay mucha humedad y creo que fue buena idea, porque después de varios días, la única que queda sigue durita. Para mí son como los bizcochos de soletilla con sabor a anís, pero duros e ideales para mojar y mojar.

Angélica, espero que te guste la sorpresa, la poesía y la receta. Indícame cualquier cosa que tenga que corregir. Yo la repetiré muchas más veces porque me han encantado y para mejorar el resultado y las fotos porque tuve que desechar muchas ese día. 
 
¿Qué habré elegido para Nati? En breve lo sabréis.
Origen de las Panelas de San Joaquín

Este bizcocho que fue declarado patrimonio cultural del estado Carabobo y especialmente de San Joaquín, acompaña la vida de sus habitantes desde el año 1865.

De origen vasco, el dulce fue traído a Venezuela por las familias que se establecieron en la región desde 1795 y después, se fueron adaptando los ingredientes a los de la zona. Su creadora fue Silvina Igusquiza de Nieto, quien lo elaboraba en su casa, cedió la receta a Juana Elizalde de Uriarte. Ambas preparaban bizcochos para alimentar a su familia. Se unieron para venderlas por las orillas del ferrocarril a los viajeros.

Juana Elizalde de Uriarte estableció una panadería, comenzó a producirlo para la venta y lo bautizó como Panelas de San Joaquín. A partir de entonces, la receta pasó de generación en generación y también a manos de otras familias que se dedicaron a comercializarla.

Las siguientes generaciones, cambiaron su forma de venderla, las envolvieron en papel blanco y las bautizaron como ‘panelas de San Joaquín’. 

Se han convertido en patrimonio de un pueblo, con su tradicional sabor, forma de empaquetado y hasta el estilo de ser ofrecido por el vendedor ambulante de carretera que gira a un ritmo particular la bolsa de producto para llamar la atención. (Wikipedia).

Ingredientes

- 6 huevos ecológicos M
- 120 g de azúcar de abedul o de azúcar moscabado o de panela
- 2 cucharadas de anís (seco)
- 120 g de maicena
- 60 g de harina de trigo para repostería 
- 1 cucharadita de levadura química tipo Royal

* una bandeja para hornear ( 26 cm x 39 cm) y una hoja de papel sulfurizado

Antes de empezar…

- Sacar los huevos con antelación de la nevera.

- Pesar la harina, la maicena y la levadura química. Tamizarlos juntos. Reservar.

- Colocar el papel sobre la bandeja humedecida con agua para que no se mueva.

- Precalentar el horno a 180º.

Preparación en TMX

- Colocar la mariposa en las cuchillas. Poner en el vaso los huevos y el azúcar de abedul o azúcar moscabado o panela. Programar, 3 minutos, 37°, velocidad 4. Después, añadir el anís y batir 1 minuto, velocidad 4.

- Añadir la mezcla seca. Programar, 5 segundos, velocidad 3 y 1/2 . Retirar la mariposa y terminar de mezclar con la espátula. Verter en la bandeja preparada y dar unos golpes sobre la encimera para evitar que se formen burbujas de aire.

Preparación tradicional

- Batir los huevos con el azúcar hasta que se forme una una mezcla densa y de color claro.

- Agregar el anís.

- Incorporar la mezcla seca y unir todo con movimientos envolventes.

- Verter la mezcla sobre la bandeja de hornear y dar unos golpes sobre la encimera para evitar que se formen burbujas de aire.

Horneado

- Introducir la bandeja en el horno precalentado a 180º. Lo tuve 20 minutos con aire. Tiene que quedar dorado.

- Pasar el bizcocho a otra bandeja. Yo lo volqué dejando el papel por arriba. Despegarlo y dejar el papel encima del bizcocho. Se enfría rápido, al menos el mío, porque no quedó grueso.

- Cortar rebanadas a lo ancho de 2 centímetros de ancho y luego por la mitad a lo largo de la plancha de bizcocho.

- Dejar enfriar el horno hasta que alcance los 100° C / 212° F, para volver a colocar las panelitas.

- Colocar las panelitas nuevamente en la bandeja con la miga hacia arriba separadas. • Déjalas secar y tostar en el horno a 100º durante 60 minutos aproximadamente.

- Al enfriar completamente, se colocan en recipientes herméticos, envueltas en papel parafinado para conservarlas crujientes y secas.

Notas:

- En muchas recetas utilizan almidón de yuca en lugar de la maicena. Imagino que es la receta tradicional venezolana, pero la de la sra española, no llevaría maicena, tal vez, harina de maíz.

- En otras recetas, separan claras de yemas y agregan el merengue a la mezcla con movimientos envolventes.

- Yo he reducido la cantidad de azúcar de abedul 30 g. Lo normal es utilizar papelón, panela o azúcar moscobado.

- También he visto recetas en las que sustituyen el anís por vainilla o licor de naranja.

Bon profit!

Fuentes principales de información aquí y en este vídeo.