Mermelada de sandía y vainilla


No hace mucho, publiqué la Mermelada dulce de melón y anís y fue todo un éxito de visitas en el blog, también en las redes sociales en las que la compartí. Está deliciosa y fue un experimento para probar otra forma de cocer cuyo resultado me sorprendió. 

Tenía media sandía porque a finales de agosto en Mercadona no las vendían enteras por si salían mal. Me gustó el detalle porque ya no es temporada y si compras una grande y te sale mal, como me pasó en el otro establecimiento, da mucha rabia. Sólo me había comido un poco y me acordé de la mermelada de melón. ¿Qué ocurriría con la sandía que tiene todavía más líquido que el melón y es menos dulce? ¿Por qué no probar el mismo método pero reduciendo la cantidad de dulzor? 

Soy rápida en las decisiones y me puse a ello. Aquí tenéis el resultado, una mermelada de sandía con vainilla, que os puedo asegurar que es de las mejores que tengo en el blog. Me queda otra que hice anteriormente, pero que no sé si dejaré para la próxima temporada. Ésta tenía claro que no podía esperar. 

Está en su punto justo de dulzor, tiene un brillo precioso y la textura, me recuerda a sabores de antaño cuando en casa se hacía dulce de tomate. 

En esta ocasión, aunque vi que quedaba líquido, la fruta tenía brillo y estaba confitada, por eso, no dudé en añadir agar-agar, pero dos gramos y eso se puede reducir a la mitad, si no queréis que quede tan gelatinosa. Yo, esta vez, sí que quería obtener esa textura.

Los experimentos en mi “tienda de mermeladaS particular”, van dando frutos, pero tened en cuenta, que mis mermeladas son sin azúcar (no demasiado) y si lo utilizáis, pueden cambiar los tiempos de cocción. 

La vaina de vainilla se tritura al principio, se notan los trocitos pequeños y tal vez al alguien no le guste, pero no son molestos. Si éste es el caso, abrir la vaina y rasparla para que caigan las semillas, pero mejor, poned dos.

Me siento feliz con mis pruebas porque eso facilita el aprendizaje, especialmente, porque estamos hablando de mermeladas 0 azúcar.
Ingredientes para 2 tarros medianos y 1 pequeño 

- el zumo y ralladura de un limón mediano 
- 1 vaina de vainilla 
- 380 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 1000 g de sandía 
- 100 g de manzana 
- 2 g de agar-agar en polvo (1 sobre) 

Antes de empezar… 

- Lavar y rallar la piel del limón. Exprimir el zumo y reservar. 

- Cortar la pulpa de la sandía en trozos grandes, quitar si quedan semillas. 

- Pelar la manzana, quitar el corazón y cortarla en trozos grandes. 

- Si no lo hemos hecho, esterilizar los tarros en agua hirviendo y dejarlos boca abajo sobre un paño.
Preparación TMX 5 y 6 

- Poner la ralladura del limón en el vaso junto con la vaina de vainilla y 80 g de azúcar de abedul o de azúcar. Programar, 10 segundos, velocidad 10. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar los trozos de sandía, el resto de azúcar de abedul o de azúcar, los trozos de manzana y el zumo de limón. Colocar el cestillo sobre la tapa. Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 2, giro a la izquierda. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con el cestillo colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de fruta en el cestillo. 

- Verter el jugo en el vaso de nuevo. Programar, 10 minutos, varoma, velocidad 2 con tapa anti cestillo. De esta forma, como la sandía tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Pasado el tiempo, agregar al vaso los trozos de fruta reservados (habrá quedado líquido en el bol donde hemos colocado el cestillo, que no agregaremos). Programar, 20 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda, con cestillo. 

- Los trozos de fruta se han confitado, el líquido se ha reducido, pero aún queda mucho. 

- Agregar el agar-agar y programar, 10 segundos, velocidad 3, giro a la izquierda. 

- Después programar, 5 minutos, 100º, velocidad 2, giro a la izquierda. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen.
Preparación tradicional 

- Introducir todos los ingredientes en una cazuela. Cocer a fuego vivo los primeros 5 minutos y después bajarlo y seguir removiendo de vez en cuando durante unos 20 minutos. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con un colador colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de fruta en el colador. 

- Verter el jugo en la cazuela y cocer a fuego vivo unos 10 minutos aproximadamente o hasta que veamos que ha disminuido el volumen. De esta forma, como la sandía tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Agregar a la cazuela los trozos de fruta reservados. Seguir cociendo unos 20 minutos o hasta que el dulce espese. Si queda mucho líquido todavía, agregar el agar-agar diluido en un poco de agua y cocer unos 3 minutos más. Como no la hice de forma tradicional, os doy la información para que experimentéis vosotros mismos. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen.

Notas: 

- Para comprobar si está lista, se puede hacer la prueba del plato frío. Se trata de poner un pequeño plato en el congelador. Cuando esté frío, verter un poco de mermelada y si al moverlo, no se desliza fácilmente, está en su punto. 

- En las últimas mermeladas que he hecho, he preferido que se notaran los trozos de fruta y para ello, siempre he dejado el giro a la inversa programado. También es importante, no triturar demasiado la fruta, de hecho, al principio, no la trituré nada. Si la hacéis de la forma tradicional, cortad trozos grandecitos si queréis que se noten y si no es así, triturad con la batidora. 

- Sale menos cantidad que la que pudiera parecer al utilizar más de 1 kg de fruta, porque la fruta se reduce mucho con tanto tiempo de cocción. 

- Para hacerla en la TMX 31, yo reduciría la cantidad de fruta, aunque es verdad, que se reduce mucho en la cocción, pero mi consejo es para que no salpique y os podáis quemar. 

Bon profit!

Recetas pecaminosas con chocolate


Me enteré el 13 de septiembre que ese mismo día se celebra el Día internacional del chocolate, pero era tarde ya. Aunque no suelo participar en estas cosas a excepción del Día mundial del pan (WBD), se me ha ocurrido darle una sorpresa a mi amiga y compañera Elisa “Que no te falte un perejil” porque compartimos muchas cosas, lo merece y me apetece. Aunque llegue tarde a la celebración, no pasa nada, porque ese no es el objetivo y esta publicación seguirá aquí desde el momento en el que la publique. 

Como las dos tenemos un montón de recetas en las que el chocolate es protagonista, he elegido unas cuantas para que las descubráis o recordéis. Recetas de los dos blogs en las que el  chocolate es un ingrediente principal. Recetas dulces y saladas, pan, turrones, bombones, bizcochos, tartas, recetas navideñas…

Las he ido buscando y las cuelgo en la herramienta para que las tengáis a mano y que con sólo hacer “clic” podáis acceder a ellas, guardarlas y/o compartirlas. 

El chocolate nos encanta a Elisa y a mí y a muchos de los que nos seguís; como aquí en este recopilatorio, no están todas nuestras preparaciones, os invito a buscar mucho más en cada uno de los blogs.

Espero que te guste Elisa y también a todos los que nos seguís.

Y como esta entrada se titula, Recetas pecaminosas con chocolate, no podía dejar de buscar una imagen que invitara a pecar. ¿A que sí?
Image by Alexander Stein from Pixabay

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Bizcocho de chocolate en papillote. En buena onda


Es 15 de septiembre y como todos los meses, mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo, compartimos de nuevo con vosotros nuestras recetas para el proyecto En buena onda

Os damos las gracias por la gran acogida que está teniendo. Este agradecimiento no es baldío porque somos conscientes de que este pequeño electrodoméstico, tiene muchos detractores pero también en muchas casas está infrautilizado. Con nuestro proyecto os podemos ayudar y animar a sacarle más partido. 

Sabemos, que no todo sale bien, pero también tenemos comprobado, que cuanto más lo utilizamos, más aprendemos y mejores resultados obtenemos. El microondas, además, es un buen sustituto del horno cuando vamos a cocinar raciones no muy grandes y cuando no tenemos tiempo. El verano es seguro, la época perfecta para utilizarlo, porque no solo. ahorramos luz y tiempo, también nos evitamos encender el horno y pasamos menos calor. No podemos pedir más.

Solemos mostraros recetas sencillas para que las tengáis a mano y también para que aprendáis con nosotras. También las dos aprendemos del resto de participantes que mes a mes, se van uniendo y comparten sus preparaciones con todos los que nos seguís. No todo son recetas en En buena onda, os mostramos trucos, ideas, experiencias… fallos de los que aprendemos, siempre teniendo en cuenta, que cada microondas es diferente y por eso, hay que adaptar todo y es solo con la experiencia usándolo, como lo vamos consiguiendo.

Este mes he vuelto a probar a cocinar en el microondas usando la técnica del papillote, pero de una forma muy diferente a la que os mostré el mes pasado con la Raya en papillote. Es una receta dulce muy, pero que muy sencilla que estoy segura que os va a gustar. Un bizcocho muy pequeño que está rico y que también fue fruto de un reciclaje de media tableta de chocolate y unas avellanas, tanto molidas como enteras.

A mí me queda un poco seco porque no le puse nada de mantequilla, ni de aceite, pero os indico la cantidad para que si no tenéis problema, la añadáis. En solo 2 minutos, más otros 2 de reposo, lo tenéis listo y sale mejor para mi gusto, que un bizcocho hecho en taza. Utilicé el recipiente para vapor que viene con mi microondas y os aconsejo que si tenéis un recipiente de esos de silicona con tapa para este electrodoméstico, lo hagáis en él (el mío pasó a mejor vida).

He hecho uno muy pequeño para probar y también porque era para mí sola. Lo quiero repetir doblando las cantidades porque estoy segura de que quedará perfecto.

Os animo a probarlo porque os va a encantar y va a saciar un pequeño “mono de chocolate” sin abusar, ni sentirnos culpables. Admite que le añadamos avellanas, almendras, pepitas de chocolate, frambuesas… o nada. Yo repetiré y no tardaré mucho.

Elisa se atreve esta vez con la carne asada y nos regala una receta de Lomo asado. Según me cuenta, este lomo nos saca de muchos apuros, es fácil y rápido de hacer y nos vale para tenerlo como fondo de nevera. Esto promete, ¿verdad?

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.

Ingredientes para un bizcocho mini

- 50 g de chocolate negro 85 % mg
- 1 nuez de mantequilla aceite (35 g)
- 1 huevo XL
- 35 g de azúcar de abedul o azúcar
- 20 g de harina leudante tamizada
- 20 g de avellanas molidas
- avellanas enteras

recipiente a vapor para mi Microondas Whirpool o recipiente de silicona para papillote.
*una o dos hojas de papel sulfurizado

Antes de empezar… 

- Cortar el chocolate en trozos pequeños. 

- Si no tenemos avellana molida, molerla en la TMX o en una picadora. Al ser poca cantidad, hasta el molinillo de café nos vale. 

- Tamizar la harina. Reservar. 

- Si como yo, no tenéis un molde de silicona en papillote, forrar otro molde con papel de horno de forma que sobresalga. Como el mío para cocer al vapor, lleva tapa, la usé. Si no es así, tener preparada otra hoja para formar el papillote. Yo puse el papel sobre la rejilla para vapor.
Preparación en microondas

- Batir el huevo junto el azúcar de abedul o azúcar hasta que esté espumoso y doble prácticamente su volumen.

- Poner el chocolate con la mantequilla en un bol. Programar 1 minuto a 350 W. Remover y programar 30 segundos más. El tiempo dependerá de cada microondas.

- Agregar el chocolate fundido a la mezcla, las avellanas molidas y las avellanas enteras. Remover con cuidado para que la mezcla no se baje.

- Incorporar la harina tamizada con movimientos envolventes.

- Verter la mezcla sobre el papel sulfurizado y extenderla bien.

Horneado

- Tapar el recipiente y hornear durante 2 minutos a 750 W. No abrir el microondas hasta que no pasen como mínimo, 5 minutos.

- Dejar que se enfríe y cortar como se desee.

- Si no se va a consumir en seguida, guardar envuelto en el mismo papel y dentro de una caja metálica.

Notas:

- Como he indicado más arriba, se puede utilizar otro ingrediente en lugar de las avellanas. El chocolate se puede sustituir por otro con menos cantidad de cacao.

- El bizcocho queda muy pequeño porque ese era mi objetivo y además, bajo, porque mi recipiente es grande.

- Como mi recipiente es cuadrado, tiene la rejilla para el vapor y la tapa, el bizcocho queda con forma cuadrada. Como me ha salido bien y el recipiente es grande, doblaré cantidades y lo repetiré.

- Como prácticamente todo lo que hago, no está muy dulce. 

- Se despega perfectamente del papel una vez frío.

- Para formar el papillote con papel, si no se tiene un recipiente especial, es mejor, mojarlo con un poco de agua y escurrirlo muy bien para poder cerrar bien el paquete. 

Bon profit!

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Rabo de toro al vino tinto de Carlos




Mi hijo Carlos cocina muy bien y aunque me pide consejo, alguna que otra vez, se las arregla perfectamente solo. El mes pasado, quería comer rabo de toro pero yo, ni lo había probado nunca, ni tampoco lo había cocinado. Lo único que hice fue comprar los ingredientes con él. Carlos buscó una receta y cocinó este rico rabo de toro al vino tinto. 


Para mí que no suelo comer carne, fue una sorpresa este plato y lo rico que estaba. Me dijo que la receta la siguió al pie de la letra, a excepción de que no puso tomillo fresco y que el vino, lo elegimos nosotros, un tinto valenciano de la comarca Utiel-Requena. El rabo de toro lo compró congelado en Mercadona y lo coció a fuego lento durante 3 horas y media. Así de meloso y tierno estaba. 

La receta fue la ganadora de un concurso de Facebook. Os pongo el enlace al final y os la recomiendo. En la página donde encontró la receta nos dan esta información y por si alguien no la sabe, os la copio. “El rabo de toro es un guiso típico cordobés consistente en estofado de rabo de vaca o toro. Es una carne muy melosa y tierna, que combinado con la salsa del vino tinto, hace que sea todo un manjar de la gastronomía española”

Sobró salsa y tras triturarla, como estaba bien rica, llené dos botes, los envasé y se los ha llevado. Seguro que le dará buen uso. 

Las fotos las hice rápido antes de comer, menos mal que las tengo para poder mostraros el resultado y que podáis hacerlo. Este fin de semana puede ser la ocasión de disfrutar. Yo puse mi pan casero y a mojar.
Ingredientes 

La receta es para dos rabos de toro, pero Carlos sólo usó uno. 

- 1 rabo de toro 
- 1 cebolla grande 
- 3 zanahorias 
- 1 pimiento rojo grande 
- 1 pimiento verde grande 
- 4 dientes de ajo 
- 4 tomates maduros 
- 1 puerro grande 
- ramas de tomillo (tomillo y romero secos) 
- 1 botella de vino tinto Reserva DO Utiel-Requena 
- 2 hojas de laurel 
- 60 g de aceite de oliva virgen extra 
- 100 g de harina para rebozar 
- sal y pimienta 

* una cazuela grande, si es posible de hierro fundido o de fondo grueso. 

Antes de empezar… 

- Si la carne está congelada, sacarla con tiempo del congelador. 

- Salpimentar los trozos de rabo y enharinarlos para dorarlo. 

- Pelar la cebolla. 

- Pelar los ajos, quitarles el germen y cortarlos menudos. 

- Lavar los pimientos. 

- Raspar la piel de las zanahorias. 

- Abrir las hojas del puerro y lavarlo bien por si hay tierra. Quitar la parte verde. 

- Pelar los tomates. 

- Cortar todas las verduras en brunoise. 
Preparación tradicional 

- Verter en la cazuela 4 cucharadas de aceite. Dorar los trozos de rabo por ambos lados y retirarlos de la cazuela. Reservar. 

- En el mismo aceite sofreír las verduras comenzando con la cebolla y el ajo todo picado. Para que la cebolla se haga antes, se puede añadir una pizca de sal. 

- Añadir el pimiento rojo, el verde y las zanahoria. Dorar durante 5 minutos. 

- Agregar el laurel y el tomillo (él puso tomillo y romero secos). Dejar que se pochen todas las verduras a fuego medio. 

- Incorporar los tomates a la cazuela y seguir cocinando todas las verduras 10 minutos más a fuego lento. 

- Añadir el vino y el rabo ya dorado. 

- Salar al gusto y cocinar todo a fuego medio-bajo por 3 ó 4 horas hasta q la carne se separe del hueso. Carlos lo tuvo 3 horas y media. 

- Sacar la carne de la cazuela y triturar las verduras. 

- Servir el rabo con la salsa. 
Notas: 

- Nosotros lo comimos templado, porque era verano. 

- En la receta indican que se puede servir con patatas fritas en cuadraditos o puré de patatas. 

- Para mi gusto, al día siguiente está incluso mejor. 

- Recordaros que en la receta original utilizan dos rabos de toro y una botella entera de vino. Carlos agregó la botella entera para un rabo y para mi gusto, sale mucha salsa. 

Bon profit!

Si quieres ver la receta original pincha aquí.

Salsa de tomate para pizza


Esta salsa de tomate es especial para utilizarla cuando hacemos pizza porque no ablandará la masa, al ser más densa y haberse evaporado el agua del tomate. Hacerla nosotros mismos, es mucho mejor porque el sabor es incomparable, casi no lleva grasas y el aceite es de oliva, pero ante todo, porque nos ahorramos los conservantes y colorantes que las compradas nos “regalan” sin ningún pudor. En el blog hay muchas salsas de tomate, pero la otra que es especial para pizza es la Passata de tomate, que también os recomiendo.

Nuestra pizza casera con esta salsa, dejará boquiabiertos a nuestros comensales y si son invitados, ¡cuidado! se volverán a invitar, una y otra vez. Y como siempre están los “asquerositos” que prefieren todo lo “de bote”, a esos, ni mu y ni se enteran.

Es verano y todavía tenemos en el mercado tomates de mucha calidad. Siempre en esta época del año, os muestro recetas en las que el tomate veraniego es la estrella y esta salsa de tomate para pizza, va a añadirse al listado. 

Si la conserváis en un tarro esterilizado y preparáis unos cuántos, no os arrepentiréis. También los podéis congelar. Otra opción, es rellenar pequeñas bolsas de las que se cierran al vacío y conservarlas meses en la nevera, también en el congelador. 

No pude hacerle fotos a la pizza en la que la utilicé porque era de noche, pero funciona. Es que en casa, las pizzas se hacen de noche y es imposible publicar ninguna. 

Espero que os guste y os sea de utilidad.
Ingredientes 

Sale poca cantidad, aconsejo preparar más y envasar, sobre todo porque en verano, los tomates tienen mucha mejor calidad y precio.


- 120 g de cebolla dulce 
- 200 g de tomates maduros 
- 10 g de aceite de oliva virgen extra 
- 1 cucharadita de orégano 
- 1 cucharadita de azúcar 
- sal y pimienta a gusto

Antes de empezar…

- Pelar la cebolla y cortarla en cuartos.

- Pelar los tomates y quitarles el pedúnculo. Cortarlos en trozos.

- Pelar los ajos y quitarles el germen.

Preparación en TMX 

- Poner en el vaso la cebolla cortadas en trozos grandes y el aceite. Programar, 5 segundos, velocidad 10. Bajar los restos de las paredes y de la tapa. 

- Programar, 3 minutos, 120º, velocidad 2. Poner el cestillo sobre la tapa o si tenéis la TMX 6, la tapa anti salpicaduras. 

- Añadir el tomate, el orégano, la sal y la pimienta. Programar, Cocinar, 20 minutos, 120º, velocidad 2. Terminado el tiempo, si es necesario, volver a bajar los restos con la espátula. 

- Yo programé después, 2 minutos, varoma, velocidad 2 para favorecer todavía más, la evaporación. 

- Mezclar durante 10 segundos, velocidad 5. Apoyar la mano sobre la tapa con cuidado de no quemarse. Comprobar si está bien triturada y si no es así (no deben quedar grumos), volver a programar un poco más de tiempo. 

- Verter la salsa en un tarro y guardarlo, una vez frío en la nevera.

- Extender la salsa sobre la masa de pizza y cubrirla con el relleno deseado.
Preparación tradicional 

- Poner el aceite en una cacerola. Cuando esté caliente, incorporar la cebollas cortada en brunoise y una pizca de azúcar. Cocinar unos 3 minutos a fuego medio hasta que la cebolla esté blanda, pero no dorada. 

- Añadir el tomate, el orégano, la sal y la pimienta. Cocinar hasta que la salsa esté en su punto. 

- Esperar a que se enfríe un poco y triturarla muy bien, sin que queden grumos. Si no se puede, pasarla por un pasapurés o un colador. 

- Verter la salsa en un tarro y guardarlo, una vez frío en la nevera.

- Extender la salsa sobre la masa de pizza y cubrirla con el relleno deseado.

Notas: 

 - Es imprescindible que la salsa esté fría antes de usarla.

- Se puede utilizar en lugar de orégano, hierbas provenzales, tomillo, romero o nada, sólo tomate. 

- Si en vez de utilizar tomate natural, usamos tomate en conserva, el tiempo de cocción y la evaporación del tomate, será inferior. Con el modelo de TMX 6, yo coloco la tapa anti salpicaduras y si la hemos comprado para la 5, nos irá perfecta y facilitaremos la evaporación.

- La hice con tomate natural, pero si no es verano, probad a usar tomate de conserva de buena calidad. No puedo indicar tiempos porque no tiene nada que ver. Simplemente, seguid el proceso y aumentad o disminuid tiempos.

- Esta salsa también acompaña perfectamente un plato de pasto o de arroz blanco para hacerlo a la cubana. Nosotros hicimos espaguetis. 

Bon profit!

Pesche ripiene de Piemonte


Tras el descanso del verano, vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Este mes tenemos nueva anfitriona y la elegida ha sido Rosa, Un toque de canela

Rosa ha elegido dos recetas. Para la receta salada, un “contorno”, o sea, un acompañamiento, se trata de unos Peperoni dorati típicos de Abruzzo. Si queréis ver las otras recetas saladas que se publicaron ayer, pinchad aquí.

Y para la receta dulce ha elegido las Pesche ripiene de Piemonte aprovechando que estamos en temporada de melocotones. Si queréis ver las otras recetas dulces, pinchad aquí

Os tengo que decir que estos melocotones están deliciosos. No sé si recordaréis, que justo hace un año, publiqué en el blog cómo Asar fruta en verano Tutorial IV para mi proyecto, Congelando verano III. Asé melocotón y lo congelé para usarlo posteriormente en este Timbal templado con vinagreta de melocotón asado. Estáis a tiempo de asar melocotones para preparar este timbal u otro tipo de recetas. Es por ello que el sabor de estos melocotones rellenos, no me ha resultado una sorpresa, aunque la receta de hoy es dulce y totalmente diferente. 

Compré melocotones de calidad en el mercado. Me fijo en el olor, si no huelen a melocotón, ni me molesto. Eran de Jumilla, de tamaño pequeño y piel fina, pero su olor invadió mi casa y os aseguro que tanto crudos, como asados, están deliciosos y no les hace falta rellenarlos. 

Para el relleno, la receta del Piamonte, nos pide que utilicemos las galletas Amaretti. Yo no tenía y se me ocurrió preparar la Galleta de almendra que publiqué ayer. Os puedo asegurar de que la galleta nos saca del aprieto y que como está dulce, no es necesario añadir azúcar, ni edulcorante ninguno al relleno. Desde luego, para mí, está delicioso sin él. Como los melocotones eran de calidad y estaban dulces, el contraste del sabor de la fruta con el relleno, es espectacular. 

Fue una casualidad, pero los hice dos veces en 24 h. La razón no fue otra que no tuve tiempo de hacer las fotos y se hizo tarde. A la mañana siguiente, los melocotones no estaban ya para fotos y los hice de nuevo, ya que tenía suficientes ingredientes para repetir la receta. 

Debido a ello, os puedo mostrar dos versiones, la primera en la que los horneé en horno convencional porque ya lo tenía encendido y la segunda, en la que utilicé mi microondas. Esta doble experiencia me ha servido para corregir posibles errores que os comentaré en notas y también, como siempre que uso el microondas, para ahorrar luz y tiempo. Me quedo sin duda, con el microondas. 

En cuanto a las cantidades de ingredientes, sólo modifiqué la cantidad de fruta, ya que no tenía ya suficientes melocotones y por eso, la segunda vez, lleva un poco menos. Tampoco, como suele pasar en mi cocina 0 azúcar, espolvoreé por encima azúcar glas, ni me gusta espolvorear azúcar de abedul porque es añadir edulcorante no deseado y porque se absorbe en seguida y no funciona como “embellecedor” de los melocotones. 

Os recomiendo sin dudar que probéis esta receta siguiendo mis instrucciones para que os salgan perfectos y ricos. ¡A disfrutar! 
Como también he utilizado el microondas, estos melocotones, se van directos a nuestro proyecto En buena onda. Un honor tenerlos entre las recetas presentadas este mes.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí. Os invito a participar.

Ingredientes 

Os pongo entre paréntesis mis cantidades. 

- 4 melocotones (3 melocotones pequeños la primera vez y 2 y medio, la segunda) 
- 75 g de Amaretti desmenuzadas (75 g de Galleta de almendra
- un vasito de licor tipo Amaretto (no puse) 
- 1 yema de huevo (17 g) 
- 50 g de azúcar de abedul o azúcar (no puse nada) 
- 25 g de almendra triturada 
- 50 g de chocolate fondant (la mitad fondant y la mitad 72% cacao)
- 60 g de mantequilla (no puse) 
- azúcar glas (no puse) 

* una hoja de papel de hornear
Antes de empezar… 

- Triturar las almendras, 4 segundos, turbo. 

- Lavar los melocotones, cortarlos por la mitad y quitarles el hueso. Con un cuchillo tipo puntilla hacer un hueco en el centro. Reservar la carne del melocotón.

Preparación TMX 

- Poner en el vaso la almendra molida, el melocotón reservado, la Galleta de almendra, el chocolate, y la yema de huevo. Programar, 3 segundos, función triturar en TMX 6. En otros modelos, elegir la velocidad según se desee el triturado. 

Preparación tradicional original 

- Mezclar la pulpa del melocotón reservada y triturada con las amaretti trituradas, el chocolate, la almendra, la yema de huevo y 40 g de mantequilla. 
Rellenando y horneando 

- Rellenar las mitades de melocotón con la mezcla. Es importante rellenarlos justo hasta donde termina el hueco del melocotón, porque al hornearlos, si nos hemos pasado, el relleno se desborda quedando el melocotón casi vacío. Poner encima un poco de mantequilla, yo no le puse y no la he echado de menos. 

- Colocar sobre una bandeja untada con mantequilla o como yo, con papel de horno. 

- Hornear a 200º durante 35-40 minutos en horno calentado arriba-abajo. El tiempo dependerá del tipo de horno. Ver notas. 

- Si lo horneamos en microondas (yo forré el plato crisp con papel de horno para no mancharlo) programar máxima potencia 6 minutos (2 intervalos de 3 minutos). En el microondas convencional, el tiempo será similar. El tiempo dependerá del tipo de microondas y su potencia. Ver notas. 

- Servir fríos o templados, espolvoreados con azúcar glas.

Notas: 

- Como ya he indicado más arriba, no quise añadir al relleno, ni azúcar, ni edulcorante extra. La galleta, el melocotón y el chocolate ya están bastante dulces. De esta forma, tampoco se enmascaran los sabores y contrastan con el melocotón asado. 

- Es imprescindible no rellenar mucho las mitades de fruta, sólo hasta el borde del hueco. También es necesario Lque las mitades no queden inclinadas. o digo, porque la primera vez que usé el horno, el relleno en exceso de alguna mitad, rebosó y se salió o al estar el melocotón inclinado, favoreció esto. Si nos pasa, prácticamente, hemos perdido esa mitad de melocotón. 

- El chocolate, si los horneamos en el microondas, se puede quemar, por eso, programé, intervalos de tiempo, comprobé la cocción del melocotón y vi que don dos, era suficiente. También, si nos pasamos con el tiempo, el relleno puede desbordarse y salirse de dentro. El chocolate se puede quemar y también al derretirse, se puede desbordar. 

- Creo que es mejor comprar melocotones pequeños para que las raciones sean razonables. 

- Si os sobra relleno, en breve, os mostraré en qué lo utilicé. 

Bon profit!

Galleta de almendra, 1 +/- 100, desperdicio 0


Me gustan mucho los dulces con almendra y tal vez es por tradición ya que en la cocina familiar y también valenciana, la repostería cuenta con muchas recetas en las que la almendra es protagonista. 

Tenéis en el blog muchas muestras de ello, recetas familiares que se elaboran también en otras zona de la Comunidad Valenciana a lo mejor con nombres diferentes y el toque de cada casa; también recetas especiales de casa que también lo son de mi comarca, la Vall d’Albaida, 

De todas ellas, la Coca cristina valenciana es tal vez la más famosa, por eso, tiene muchas visitas en Thermofan. 

En esta ocasión, se me ocurrió mezclar ingredientes a mi manera y sin complicarme la vida porque me apetecía un bocado dulce y sencillo. Aunque se parece a la coca cristina, no es igual porque no le he puesto ralladura de limón, ni neula, ni canela, ni harina de trigo. Sólo lleva clara de huevo montada a punto de nieve. Sabe a almendra y al hornearla queda un poco craquelada pegada al papel de horno porque no he querido hornearla mucho para que quedara tierna. Cuando se enfría coge consistencia y se puede coger con la mano sin problema, aunque a mí, personalmente, me ha gustado más despegarla y cortarla con la mano de forma rústica como veis en las fotos. 

Os indico las cantidades para una sola porque no quería preparar más, sólo darme un capricho. No está muy dulce, para mí, en su punto justo. 

Es una receta apropiada para aprovechar el calor del horno ya encendido porque se prepara tan rápido, que casi no vale la pena encenderlo para hacer una. Como también aproveché dos claras de huevo que tenía congeladas, esta galleta de almendra se va corriendo a engrosar la lista de recetas de mi proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0 de este mes.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 desde su inicio. 

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.

Mañana veréis en qué la he utilizado, que no sólo comí un poco a mordiscos.
 
Ingredientes

- 100 g de azúcar de abedul o azúcar 
- 100 g de almendra molida 
- 70 g de clara de huevo 

* una hoja de papel de horno 

Antes de empezar… 

- Sacar los huevos de la nevera y dejarlos a temperatura ambiente. 

- Precalentar el horno a 180º si son con azúcar o a 170º si son sin azúcar. 

- Moler la almendra si no la tenemos molida, programando 4 segundos, turbo. 

- Forrar la bandeja de horno con papel de hornear. - Precalentar el horno a 180° si es con azúcar y a 170º si es con azúcar de abedul.

Preparación en TMX 

- Poner en el vaso el azúcar de abedul o azúcar y la almendra. Programar 6 segundos, velocidad 3. Sacar del vaso y reservar. 

- Lavar bien el vaso y secarlo. 

- Colocar la mariposa en las cuchillas. Poner en el vaso las claras y batir 3 minutos, velocidad 3 y ½. Quitar la mariposa. 

- Añadir al vaso la mezcla de almendra y azúcar y mezcle 20 segundos, velocidad 3 y ½. 

- Bajar los restos de merengue con la espátula y programar, 10 segundos, velocidad 5. Quedará una mezcla muy blanda. 

- Con la ayuda de la espátula, ir vertiendo la mezcla sobre el papel de hornear, extendiéndola hasta formar la galleta. 
Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot o procesador el azúcar de abedul o azúcar y la almendra. Triturar, sacar del vaso y reservar. Si no tenemos robot, comprar la almendra triturada y añadir azúcar glas o molerlo en un molinillo de café. 

- Poner las claras en el vaso de una batidora o en un bol. Montarlas hasta que estén a punto de nieve. 

- Incorporar poco a poco las claras a la mezcla de almendra y azúcar. Mezclar con movimientos envolventes hasta que estén totalmente mezclado. Quedará una mezcla muy blanda. 

- Con la ayuda de una espátula, ir vertiendo la mezcla sobre el papel de hornear, extendiéndola hasta formar la galleta. 

Horneado 

- Introducir la bandeja en el horno precalentado. Hornear de 20 a 25 minutos, calor arriba-abajo a 170º si es con azúcar de abedul y a 180°, si es con azúcar. La superficie puede quedar agrietada. En mi caso, sólo un poquito. No dejé que se tostara demasiado porque quería que no quedara seca. 

- Dejar que se enfríe sin no queremos que se rompa. 

Bon profit!

Espuma de melocotón, 1 +/- 100, desperdicio 0


Al hacer la leche evaporada montada y ver que con el calor se me iba bajando y derritiendo, tuve que utilizarla rápido. En la entrada os comenté que quería repetirla porque no había salido perfecta. En los comentarios me dan consejos y me recuerdan que la leche evaporada no tiene tanta materia grasa como la nata y por eso es más difícil de montar. Sigo teniendo claro que lo volveré a intentar en otra ocasión con menos calor y más tranquilidad, teniendo en cuenta los consejos recibidos. 

Esta espuma de melocotón se me ocurrió sobre la marcha, mejor dicho, casi al momento para no desperdiciar la leche montada que tenía en el vaso de la TMX. Era un aprovechamiento in extremis. 

Tenía melocotones que no estaban muy dulces y la leche ahí esperando y me puse manos a la obra. El resultado es una espuma fría, poco dulce porque no le añadí azúcar extra, sólo el que llevaba la leche montada. Si os apetece más dulce, se puede agregar más cantidad. 

Se debe consumir en el día porque al día siguiente está buena, pero la textura ya no es la misma, el color tampoco y se ha bajado (al menos la mía que no lleva azúcar). Es como si estuviera hecha en vez de con leche montada, con merengue. 

Es temporada de melocotones y si os gusta, podéis hacer esta espuma. Tened en cuenta que es muy ligera y que al no llevar huevo la pueden consumir los intolerantes. Si la servís muy fría, mucho mejor. 

Pasan los meses y en nada, hemos llegado al otoño. A mí me apetece porque ya estoy cansada del calor, aunque tengo la suerte de que aquí por las noches ha refrescado y se descansa muy bien. 

Con esta mousse, inicio las publicaciones de mi proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0. de este mes de septiembre. Os invito a participar. 

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 desde su inicio. 

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar. 

Ingredientes 

- 3 cucharadas de azúcar de abedul o de azúcar 
- 300 g de melocotón 

Antes de empezar… 

- Pelar los melocotones y cortarlos en trozos pequeños. 

- Si no se tiene montada la leche evaporada, pinchar en el enlace y seguir las instrucciones. 
Preparación en TMX 

- Una vez montada la leche evaporada, quitar la mariposa con cuidado. 

- Añadir el melocotón cortado y si se desea un poco más de azúcar de abedul o azúcar. Programar, 40 segundos, velocidad 5. 

- Volver a poner la mariposa y programar, 2 minutos, velocidad 3 y ½. En ese tiempo, comprobaréis cómo se monta mucho más la leche y ya tiene el color tan bonito del melocotón.

Notas: 

- No puedo poner una preparación tradicional porque no monté la leche evaporada de este modo. Si la sabéis montar sin la TMX, el proceso sería triturar el melocotón y agregarlo después. 

- Se puede hacer igualmente montando claras de huevo hasta conseguir un merengue, pero yo trituraría aparte el melocotón para que no se bajaran. De esta forma, sí que se podría hacer de forma tradicional. 

Bon profit!

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Mermelada dulce de melón y anís, 1 +/- 100, desperdicio 0


Suelo comprar huevos a una familia que vende en el mercado, pero en su casa, tiene naranjas y alguna hortaliza en invierno y en verano vende tomates, melones, sandías, melocotones...

Fuimos mi hijo y yo y cargamos con más de veinte kgs, entre unas cosas y otras. Nuestra suerte en un pozo, porque pensamos que la señora, nos iba a elegir bien los melones y la sandía. Nada de eso, los dos melones eran pepinos y la sandía, no tuve más remedio que tirarla porque ni para mermelada servía.

Fue cayendo el melón a pesar de que no valía nada y como me cansé, me dispuse a hacer una mermelada con él. Hacía años que no preparaba una de melón. Tenéis en el blog más mermeladas de melón y con melón de las que yo pensaba y es que después de tantas publicadas (98 con ésta), ni yo misma recuerdo cuáles he hecho. Os dejo al final una lista porque como estamos todavía en fecha de comprar melones, os puedo dar ideas.

En esta ocasión, como viene siendo normal en mí, he querido experimentar. Al no poder usar azúcar, cada mermelada es un mundo nuevo abierto en mi cocina y cuando consigo un buen resultado, me siento feliz. No sólo es por mí, que soy una enamorada de las mermeladas, confituras, dulces de frutas, también, porque sé que hay más de uno detrás de la pantalla a quien les son de utilidad y me alegro mucho cuando alguien me lo agradece comentando aquí o en Facebook.

Quise probar otra forma de cocer y al final, el resultado me sorprendió. Tal vez, no ahorré mucho tiempo, pero conseguí casi una textura de dulce sin utilizar el agar-agar y también, no se ha formado líquido pasados los días, como ocurre con otras mermeladas sin azúcar. Lo que ocurrió también fue que el dulzor de la mermelada es mayor que en otras ocasiones en las que añado cantidades de fruta y de azúcar de abedul similares. Tendremos en cuenta, por ello, que el melón no era dulce. Os lo digo, porque si no queréis tanto dulzor, haced experimentos.

Sabéis los que mes seguís, que no me gustan las cosas muy dulces, pero en este caso, lo que hago, es consumir muy poca cantidad de mermelada sobre queso o yogur. Aún me queda un poco (no sale mucha cantidad) y no he pensado qué otras opciones valdrían. Seguro que como relleno de un bizcocho, como queda tan espesa, quedará perfecta.

El toque de anís es opcional. Sólo le puse dos estrellas porque no quería que quedara fuerte. Se las quité sin darme cuenta y no se ven en las fotos. Está tan rica con el sabor a anís, que os lo recomiendo.

Amenazo con otra mermelada y como ésta, también es de reciclaje. Por eso, la llevo directamente a mi proyecto, 1 +/- 100, desperdicio 0. Si queréis ver la lista completa de mis mermeladas y compotas, que es bastante larga, pinchad aquí.

Espero que os guste el experimento. Mirad qué brillo y qué color tan bonito y es sin azúcar.














Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes 

- 600 g de melón piel de sapo 
- 200 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 2 estrellas de anís 
- el zumo de un limón mediano 


Antes de empezar… 


- Quitar la piel del melón y las semillas. Cortar en trozos grandecitos. 

- Si no lo hemos hecho, esterilizar los tarros en agua hirviendo y dejarlos boca abajo sobre un paño.

Preparación TMX 


- Añadir al vaso todos los ingredientes. Programar, 20 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda. Colocar el cestillo sobre la tapa. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con el cestillo colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de melón en el cestillo.

- Verter el jugo en el vaso de nuevo. Programar, 10 minutos, 120º, velocidad 1 con tapa anti salpicaduras o cestillo. De esta forma, como el melón tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Pasado el tiempo, agregar al vaso los trozos de melón reservados. Programar, 20 minutos,120º, velocidad 1, giro a la izquierda, con tapa anti salpicaduras o cestillo. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen.
Preparación tradicional

- Introducir todos los ingredientes en una cazuela. Cocer a fuego vivo los primeros 5 minutos y después bajarlo y seguir removiendo de vez en cuando durante unos 20 minutos. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con un colador colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de melón en el colador. 

- Verter el jugo en la cazuela y cocer a fuego vivo unos 10 minutos aproximadamente o hasta que veamos que ha disminuido el volumen. De esta forma, como el melón tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Agregar a la cazuela los trozos de melón reservados. Seguir cociendo unos 20 minutos o hasta que el dulce espese. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen. 

Notas: 

- Para comprobar si está lista, se puede hacer la prueba del plato frío. Se trata de poner un pequeño plato en el congelador. Cuando esté frío, verter un poco de mermelada y si al moverlo, no se desliza fácilmente, está en su punto.

- En las últimas mermeladas que he hecho, he preferido que se notaran los trozos de fruta y para ello, siempre he dejado el giro a la inversa programado. También es importante, no triturar demasiado la fruta, de hecho, al principio, no la trituré nada. Si la hacéis de la forma tradicional, cortar trozos grandecitos si queréis que se  noten y si no es así, triturad con la batidora.

- No sale mucha cantidad, porque al ser una mermelada de aprovechamiento, utilicé el melón que me quedaba. Se puede hacer en los tres modelos de TMX. Si aumentáis la cantidad, sólo en la 5 y la 6.

Bon profit!

Listado de mermeladas, dulces, gelatinas y confituras de melón.

No sabía que la de hoy es la número 10 y pensaba que tenía menos, pero aquí las tenéis. He evolucionado tanto en la preparación, como en las fotos, pero ya veis que el melón, ha servido para preparar muchas y diferentes. Unas pocas con azúcar, las demás, sin él. Unas con tagatosa y el resto, con azúcar de abedul. Pinchad en los enlaces y a comprar melón.


Torre de berenjena 9 minutos. En buena onda


Este mes en el reto Color y sabor de temporada coordinado por Pilar, Postres originales, ella misma se ha encargado de elegir uno de los ingredientes. Es verano y muy poca gente está activa, así que pocas más hemos decidido que además de la berenjena, el aguacate formará parte del reto de agosto.

Yo me he decantado por la berenjena porque es para mí, mil veces mejor que el aguacate en verano. Además, con ella me aseguro un buen resultado. Os explico el porqué. Hace unas semanas, con este reto en mente, compré un aguacate, uno solo que me costó casi 3 €, con la promesa del vendedor de que le iba a dar las gracias. Pero no fue así y el sabor del carísimo aguacate nos desagradó sobremanera. Escribo esta entrada y la mitad, sigue en la nevera ya oscuro y a punto de irse a la basura. Sin comentarios.

Esta receta surgió al probar con mis dos ingredientes estrella veraniegos. Berenjena y tomate forman parte de mis veranos familiares tradicionales desde siempre. Tenéis bastantes pruebas de ello en el blog. Fui probando opciones y fue la segunda, la que me convenció. Leed bien la explicación, porque aunque es sencilla, puede llevaros a confusión. Se trata de una misma salsa, de la que reservo una cantidad que mezclo con albahaca y queso fresco (requesón) y la llamo "salsa cruda", porque no se cuece. El resto de salsa (sin queso ni albahaca) es la que utilizo para preparar las torres y se cuece en el microondas junto a las berenjenas, por eso la llamo, "salsa cocida". 

Mi forma de presentaros esta berenjena es modificable. Podéis hacer más cantidad y hornear de la forma tradicional, pero en este caso, necesitaréis preparar más cantidad de salsa cruda. De todas formas, os aconsejo hacerlo porque incluso, a cucharadas, está muy buena y puede servir también para untarla sobre tostadas de pan. 

También podéis no montar torres y simplemente, hornear las rodajas de berenjena cubiertas con la salsa, después servirlas igual colocándolas sobre la salsa cruda. Son opciones abiertas que os abren muchas más posibilidades seguro. 

A mí me gusta servir la torre caliente o templada y la salsa cruda fría. El contraste de sabores y de temperatura, es lo que caracteriza a este plato. También queda muy bien, cortar la torre por la mitad, como veis en la foto para que se vean las capas de berenjena.

Como esta receta ha sido preparada en el microondas, la agrego a nuestro proyecto En buena onda.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes 1-2 raciones

- 1 berenjena cortadas en rodajas de 1 cm
- almendras fritas con sal para adornar (opcional)

Salsa cocida



- 25 g de parmesano rallado
- 220 g de tomate valenciano maduro
- 1 cucharada de pan rallado
- pimienta molida (bayas de colores)
- 10 g de aceite de oliva virgen extra
- sal
- 1 cucharadita de orégano

Salsa cruda

- queso blanco tipo requesón, ricota o el que os guste
- unas hojas de albahaca fresca

- plato crisp del microondas whirpool (25 cm de diámetro)
microondas Whirpool con crisp
- pelador de verduras
Antes de empezar...

- Lavar la berenjena, cortarla en rodajas de 1 cm aproximadamente y ponerlas en un bol con agua con sal para que suelten el amargor. Yo en verano, no lo hago, porque las berenjenas que compro no amargan.

- Sacarlas del agua y secarlas con papel de cocina. 

- Pelar el tomate con un pelador de verduras especial o escaldarlo para quitarle la piel.

- Cubrir una bandeja pequeña apta para horno con papel sulfurizado si se va a utilizar el horno y precalentar el horno a 200º. Reservar.

- Rociar el plato crisp con aceite de oliva.
Horneado de la berenjena en crisp

- Poner aceite en el plato crisp  Calentarlo 3 minutos, función crisp.

- Colocar las rodajas de berenjena y programar 3 minutos, función crisp. Darles la vuelta y repetir la operación los mismos minutos.

Salsa cocida

Preparación en TMX 

- Poner en el vaso el queso parmesano. Programar, 15 segundos, velocidad 5. Bajar los restos de las paredes con la espátula.

- Agregar el tomate, el pan rallado, el orégano, la pimienta, la sal y el aceite. Programar, 10 segundos, velocidad 6. Bajar los restos de la tapa y de las paredes del vaso. Reservar.

Preparación tradicional

- Poner en el vaso de un robot potente el queso parmesano. Triturar. Si no se tiene este tipo de robot, es mejor utilizar queso ya rallado o rallarlo a mano.

- Agregar el tomate, el pan rallado, el orégano, la pimienta, la sal y el aceite. Triturar de nuevo y reservar.
Salsa cruda

- Antes de montar las torres, reservar unas cucharadas de la salsa preparada y mezclarlas con el queso blanco elegido. Picar un poco de albahaca fresca y mezclar todo. Así tenemos lista la salsa cruda. Reservar.

Horneado de la torre

- Sin sacar las rodajas de berenjena del plato crisp, formar con cuidado las torres. Es mejor que se enfríen un poco antes de hacerlo para evitar quemarnos.

- Colocar una cucharada de la salsa (sin queso, ni albahaca) sobre una rodaja de berenjena, tapar con otra rodaja y cubrir con otra cucharada de mezcla. 

- Seguir con la operación hasta formar dos torres iguales. Terminar con una cucharada de salsa. Es muy importante formar muy bien las torres para que en el horneado, no se desmonten. 

- Programar, 3 minutos función crisp. Reservar hasta que se atemperen. 

Montaje del plato

- Distribuir en el fondo del plato la salsa de tomate cruda.

- Colocar con cuidado la torre de berenjena con salsa caliente. Adornar con almendras fritas y queso fresco.

- Servir enseguida. 

Notas: 

- Si se utiliza el horno convencional, seguir el mismo procedimiento de formado y hornear a 200º hasta que las berenjenas estén hechas y la superficie tostada. No he probado esta forma, pero creo, que si el horno está precalentado, no será necesario, hornear las berenjenas previamente. 

- Como en esta receta se utiliza el microondas para sólo preparar una berenjena, aconsejo si se va a usar el horno, preparar mucha más cantidad. De esta forma, ahorraremos energía y podremos degustar las berenjenas con la salsa caliente más comensales o tener más cantidad para comer más veces. 

Bon profit!