Flan rápido. En buena onda


Este verano mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo, no cerramos por vacaciones el proyecto En buena onda, porque seguimos teniendo muchas ganas de compartir con vosotros nuestras recetas y a su vez, agradeceros la gran acogida que está teniendo. 

Las dos os presentamos recetas muy sencillas. Elisa, un Paté de hígado de pollo y yo, este flan que se hace en nada de tiempo, me lo comí yo y me gustó un montón. Nada mejor que cocinar rápido, sano y rico utilizando nuestro microondas y pasando menos calor.

Mi flan ha sido un experimento que salió bien a la primera. Es sin azúcar y no he añadido caramelo, lo he cambiado por una mermelada de fresas y ciruelas. No sale mucha cantidad, pero es mejor así, porque con dos o tres raciones, nos quedamos con las ganas de volver a hacerlo.

Como siempre, los tiempos se tendrán que adaptar a la potencia de vuestro microondas y el punto de dulzor, también. Si lo hacéis con azúcar, probad el caramelo y vertedlo por encima a la hora de servirlo.















Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes 

Flan rápido 

- 2 huevos 
- 250 ml de leche tibia (desnatada)
- 60 g de azúcar de abedul o de azúcar 

Caramelo

- 1 cucharada de agua + 1 extra
- 4 cucharadas de azúcar 
Preparación en microondas

Flan rápido

- Calentar la leche durante 10-20 segundos, dependiendo de la temperatura a la que esté. 

- Batir los huevos con el azúcar de abedul o el azúcar.

- Incorporar la leche poco a poco y seguir batiendo. Colar la mezcla para evitar impurezas.

- Verter la mezcla en un bol apto para microondas.

- Cubrir con film transparente. Programar 90 segundos a 600-650 W.

- Sacar el bol del microondas, remover la mezcla con unas varillas manuales.

- Volver a cubrir el bol y programar 1 minuto a 600-650 W. Volver a batir y programar el mismo tiempo y potencia 2 veces más. 

- Dejar unos minutos dentro del microondas.

- Cuando esté frío, cubrir con film transparente e introducir en la nevera.

Caramelo

- Mezclar el agua con el azúcar. Pasar a una sartén y calentar a baja temperatura. 

- Cuando empiece a coger color, añadir 1 cucharada de agua.

Montaje del plato

- Volcar el flan a un plato y servir con el caramelo, con mermelada e incluso, acompañado de fruta fresca.

Notas:

- El tamaño es pequeño, dos o tres raciones y el mío se conservó dos días perfectamente en la nevera. 

- Una vez frío, incluso sin tener caramelo, suelta un líquido que se puede tomar perfectamente.

- Cuaja con los tiempos que indico a la perfección. La potencia depende de vuestro microondas. En el mío, no pude programar 600 W, porque tiene 650. Si en vuestro aparato, tenéis una potencia de 500 W, probad a añadir 1 minuto más. Una vez sepáis exactamente tiempo y potencia, lo anotáis y ya podéis disfrutar de un rico flan preparado en seguida.

Bon profit!
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Ensalada de lentejas escondida en tomate rosa


Hace justo dos años, publiqué Mi ensalada de lentejas y me he asombrado porque pensaba que hacía menos tiempo. Esa ensalada es la preferida en casa y la de mi hijo y la prefiere incluso en invierno. Los ingredientes se pueden modificar como los de cualquier ensalada y en la que os muestro hoy, lo que cambia es la forma de servirla y que como era para mí sola, es mucho más ligera. Por eso, si os parece “pobre”, echad un vistazo a la otra o preparadla a vuestro gusto.

Como os indicaba, la forma de presentarla se me ocurrió cuando compré unos tomates rosa pequeños y cuyo sabor, a pesar de ser principio de temporada, era delicioso. La pena fue, que como no me fiaba de su calidad, compré solamente cuatro.

Como la ensalada de lentejas la hago casi cada semana y esta vez era más ligera, se me pasó por la cabeza servirla dentro de los tomates y de esta forma, daros ideas y por qué no, comer yo sano, pero como si estuviera en un restaurante. Un regalo para la cocinera.

En marzo estuvimos en Cáceres de nuevo y compré pimentón de la Vera agridulce. La vendedora me dijo que ellos lo usan para casi todo. Ese mismo día, me sirvieron en el restaurante una ensalada básica pero espolvorearon pimentón agridulce por encima. Me gustó tanto, que me quedé con la idea y justo al preparar esta ensalada, la puse en práctica. No es la misma ensalada que tomé, pero puede ser que esté incluso mejor la mía. El pimentón agridulce lo usaré mucho más y marina perfectamente con los ingredientes de mi ensalada.

Espero que os guste la idea. Podéis preparar varios tomates y servirlos incluso como guarnición. Si son más grandes, pueden ser hasta un plato único, ligero y muy sano.
Ingredientes 

No voy a indicar cantidades exactas. Yo rellené 3 tomates pequeños y me sobró ensalada de lentejas.

- 3 tomates rosas pequeños
- 4 puñados de lentejas pardinas
- 2 huevos cocidos
- 1 zanahoria pequeña
- ½ pimiento rojo
- ½ pimiento verde
- ½ cebolleta (opcional)
- la pulpa de los tomates
- aceite de oliva virgen extra
- 1 cucharada de pimentón de la Vera agridulce
- una pizca de pimienta negra
- sal

Antes de empezar… 

- Hervir los huevos. Dejar que se enfríen y pelarlos. 

- Aunque en el paquete de las lentejas pardinas, indica que no necesitan remojo, siempre las pongo a remojo una hora como mínimo porque me parece que se cuecen más rápido. 

- Cocer las lentejas hasta que estén hechas. Nunca las he cocido en TMX, por eso no lo indico. 

- Lavar bien los tomates y cortar la parte superior, dejando el casquete aparte. Vaciar la pulpa de cada tomate y reservar. 

- Lavar los pimientos y cortarlos en trozos. 

- Raspar la zanahoria y cortarla en trozos. 

- Pelar la cebolleta y cortarla en trozos.

Preparación en TMX

- Poner los huevos en el vaso. Programar, 2 segundos, velocidad 2. Bajar los restos con la espátula. Pasarlos a un bol y reservar.

- Colocar la zanahoria en el vaso. Programar, 4 segundos, velocidad 5. Repetir la operación unos segundos más si la queremos más menuda. Sacar la zanahoria del vaso y reservar.

- Poner los pimientos en el vaso. Programar, 4 segundos, velocidad 4. Comprobar si todos los trozos han quedado a nuestro gusto y si no es así, programar unos segundos más a la misma velocidad. Sacar del vaso y reservar.

- Poner la cebolleta en el vaso y programar, 3-4 segundos, velocidad 4. No hay que pasarse si no queremos obtener un puré de cebolla. Sacar del vaso y reservar.
Preparación tradicional

- Cortar todas las verduras en brunoise. Reservar.

- Picar los huevos menudos.

Montaje de la ensalada

- Mezclar en un bol las lentejas frías con el resto de verduras y la pulpa del tomate rosa.

- Agregar el huevo picado, la sal, la pimienta y el pimentón agridulce. 

- Aliñar con el aceite y remover bien. Comprobar si está aliñada a nuestro gusto.

- Rellenar los tomates con la ensalada de lentejas y espolvorear por encima un poco de pimentón de la Vera agridulce.

- Introducir los tomates en la nevera, pero no demasiado tiempo para que no se echen a perder las verduras de la ensalada.

- Servir fríos.

Notas:

- Los ingredientes de la ensalada se pueden modificar a gusto de cada uno. Se pueden añadir alcaparras, anchoas, pimiento morrón…

- Al ser una ensalada en la que utilizo pimentón agridulce, me gusta que predomine su sabor y por eso, no añado vinagre ni otro tipo de ingrediente al aliño.

- También se puede utilizar otro tipo de lentejas u otra legumbre, pero en casa es la lenteja la que triunfa.

Bon profit!

Pan con leche evaporada e hinojo, 1 +/- 100, desperdicio 0


Tenía ganas ya de publicar otro pan que fuera sencillo y el de hoy lo es. A la vez, es un pan de reciclaje de un resto de leche evaporada casi a punto de caducar y un poco de harina de trigo. Volví a utilizar la de espelta que compro en Lidl en el punto BIO y que me gusta mucho. Si os fijáis en el color, no es tan oscuro como el de otras harinas. También terminé con una mínima cantidad de semillas de hinojo (todavía no he vuelto a comprar) y que suelo usar bastante en los panes porque el sabor anisado no me molesta, al contrario, me gusta y muchas veces repito panes con este ingrediente.

Como tenía que encender el horno para otra cosa, programé los tiempos de levado del pan para que cuando terminara el otro plato, pudiera aprovechar el calor y hornear el pan. También dividí la masa en dos y utilicé los dos moldes de silicona rectangulares que tengo. Son pequeños y me vienen genial cuando quiero hacer pequeñas tostadas de pan. Los utilicé mucho para hacer pan al vapor en el varoma cuando estaba escayolada. No podía hacer fotos, pero con la mano izquierda, conseguía seguir comiendo pan casero al vapor y muy rico. Ya lo repetiré y os enseñaré cómo he mejorado.

Como podéis comprobar, el reciclaje en este caso, no es solamente de ingredientes. Se trata de aprovechar el calor (en este caso no residual) del horno, controlando previamente los tiempos y también, al utilizar dos moldes pequeños, los panes se hornean en menos tiempo, por lo tanto, ahorramos luz y tiempo. Yo ya no sé qué hacer porque da igual, la luz es un bien de primera necesidad a precio de lujo. Es una sinvergüencería, me enerva, la verdad.

Aunque son dos panes pequeños, los congelé a rodajas y cada día tostado para desayunar, fue un disfrute. Se nota no sólo el hinojo, también la leche evaporada tanto en la textura del pan, como en el sabor.

Espero que os gusten mis panes y toméis nota (los que no lo sabíais) de lo que explico para reciclar y aprovechar tiempos de horneado.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes

- 180 g de leche evaporada
- 200 g de agua mineral
- 10 g de levadura fresca de panadería
- 300 g de harina de espelta integral BIO
- 20 g de harina blanca de trigo
- 1 cucharadita de sal (no puse)
- 1 cucharada de semillas de hinojo
Preparación en TMX

- Verter en el vaso la leche evaporada, el agua y la levadura. Programar, 3 minutos, 37º, velocidad 1.

- Agregar las harinas, las semillas de hinojo y la sal. Programar, 6 segundos, velocidad 6. Después, programar, 3 minutos, velocidad espiga. Cuando pase el primer minuto, parar la máquina y quitar el cubilete. 

- Dejar reposar la masa unos 5 minutos. Pasado el tiempo, repetir la operación de amasado y reposo después de cada minuto hasta completar 3. La masa tiene que estar lisa y homogénea.
Preparación tradicional

- Disolver la levadura en el agua tibia y dejar reposar un poco.

- Colocar las harinas y la sal en un bol o sobre la superficie de trabajo. Formar un volcán en el centro.

- Ir vertiendo en el centro del volcán y poco a poco, la leche evaporada y el agua con la levadura. 

- Amasar hasta que todos los ingredientes se hayan integrado y la masa esté lisa y homogénea.

- Dejar reposar la masa unos 5 minutos. Pasado el tiempo, repetir la operación de amasado y reposo después de cada minuto hasta completar 3.
Formado y horneado 

- Precalentar el horno a 200º.

- Pasar la masa a la superficie de trabajo y formar una bola. Colocarla en un bol untado con un poco de aceite, taparlo con papel film o un paño húmedo y dejar que leude en un sitio cálido durante 30 minutos aproximadamente.

- Dividir la masa en dos porciones iguales. Aplanar cada porción y plegarla sobre sí misma hasta formar un rulo. Sellar el cierre y los bordes.

- Colocar cada pieza en un molde y dejar leudar hasta que la masa haya subido casi hasta el borde.

- Espolvorear harina tamizada sobre la superficie de cada pan.

- Introducir los moldes en el horno y hornear durante 10 minutos, calor abajo. Pasado el tiempo, hornear durante 10 minutos más calor arriba-abajo. El tiempo dependerá del tipo de horno y del tamaño de los moldes. Si se hace un pan solo, se necesitará como mínimo 20-30 minutos. El pan estará listo cuando quede dorado y cuando al golpear la base, suene a hueco.

- Dejar enfriar los panes durante 5 minutos y después desmoldarlos y colocarlos sobre una rejilla hasta que se enfríen.

Bon profit!

Coca de albaricoques. Coca d'albercocs


Es temporada de albaricoques y como es corta, no quería que terminara sin publicar alguna receta. He vivido en Baleares, más bien, tendría que decir, viví en Baleares porque hace mucho de eso, pero no por ello, he dejado de querer a esa tierra y siempre que puedo, vuelvo a pasar unos días que me saben a poco. Fue Ibiza mi primer destino como maestra y el último, Pollença y esa experiencia vital, no la puedo olvidar.

Me gusta mucho su gastronomía y como en aquellos tiempos, ni se vislumbraba la existencia de páginas, webs o blogs de cocina, las recetas no estaban disponibles y eran auténticas. El único cambio era el que en cada casa se hiciera. 

Fue en Pollença donde conocí su famosa Coca d’albercocs. Forma parte de la gastronomía balear y yo la he visto en Mallorca y también en Menorca. Me encantaba porque adoro los albaricoques y nunca los había comido cocinados, tan sólo, recién cogidos del árbol. Desde entonces, encontrarlos maduros, a mi gusto, no es nada sencillo. 

Por suerte, el otro día, estuve en mi pueblo y encontré albaricoques como me gustan. Ni os cuento lo ricos que están y encima, son de allí (albaricoques de la galta roja). Separé para comer los que estaban madurísimos (me privan) y el resto decidí utilizarlos en hacer la coca que tenía ganas de hornear. Como tenía la idea de que uno de los ingredientes era la manteca o manteca de vaca y otro, la patata, intentaba evitarla, pero tras hacer una búsqueda, he comprobado que en muchos blogs, hay recetas que utilizan aceite de oliva y eso me animó a por fin, preparar una. 

Quería que fuera una receta familiar y por eso, elegía la de la suegra de María, Mamala, blog que conozco desde que empecé con el mío. María comenta que los albaricoques se pueden congelar para elaborarla durante el año. 

Una delicia del horno, que se prepara durante la época de albaricoques, es una coca de masa dulce y textura esponjosa. La mía, al no llevar azúcar, queda más fea, pero no por eso, está menos buena. 

Lo curioso de esta receta es que sólo utiliza las yemas de los huevos y eso me llamó la atención. Seguí la receta al pie de la letra y tan sólo adapté a la TMX convirtiendo las tazas en gramos. Me parece que la próxima vez, probaré a levantar las claras a punto de nieve para que quede más esponjosa. 

Mi coca es muy sana al no llevar manteca, ni azúcar. Los albaricoques no tienen que estar demasiado maduros y le dan el toque ácido que tanto me gusta. Si no tenéis problemas de dieta o de salud, podéis preparar la de manteca y patata u otras, porque os anticipo que tenéis mil variaciones de esta coca en internet. 

Si os gustan los albaricoques, esta coca, su toque ácido, no os defraudará. 


Ingredientes 

- 250 g de leche tibia (1 vaso) 
- 50 ml de aceite (1 taza de café) 
- 120 g de azúcar (2 tazas de café) 
- 2 yemas de huevo (36 g)
- 250 g de harina de repostería 
- 1 paquete de levadura de repostería 
- albaricoques (yo 10)
- canela, azúcar, aceite 
- azúcar glas (si es sin azúcar)

* una lata de 31 x 25 o un reciente rectangular apto para horno
* dos hojas de papel de hornear 

Antes de empezar… 

- Precalentar el horno a 200ºC. 

- Abrir los albaricoques y desechar el hueso. Lavarlos y dejarlos escurrir. 

- Separar las claras de las yemas. Reservar las claras. Yo las congelé. 

- Cubrir la lata o recipiente con papel de horno o untarlo con mantequilla o un poco de aceite.

- Colocar la mariposa en el vaso seco y limpio. 

- Tamizar la harina junto con la levadura química.
Preparación en TMX 

- Poner en el vaso el aceite, la leche, el azúcar de abedul o azúcar y las yemas. Batir programando, 3 minutos, 37º, velocidad 3. Repetir la operación con el mismo tiempo, velocidad y sin temperatura. 

- Quitar la mariposa y agregar la harina tamizada con la levadura. Programar, 3 segundos, velocidad 3. Terminar de envolver la masa con la espátula con cuidado para que no se baje. 
Preparación tradicional 

- Poner en un bol el aceite, la leche, el azúcar y las yemas de huevo. Batir con una espátula de madera hasta formar una crema. 

- Añadir la harina tamizada, poco a poco, junto con la levadura. La masa tiene que ser suave. 

Horneado 

- Verter la masa en el molde e ir colocando los albaricoques, partidos por la mitad. Tienen que estar uno al lado del otro. 

- Espolvorear por encima de los albaricoques un poco de azúcar de abedul o azúcar, un poco de canela, y unas gotas de aceite. 

- Bajar la temperatura del horno a 180º si es con azúcar y a 170º si es con azúcar de abedul. 

- Hornear durante 30 minutos. El tiempo dependerá del tipo de horno y del tamaño del molde. Si es necesario, tapar la coca con papel de horno para que no se queme en exceso.
Notas: 

- María indica que no hay que utilizar un molde demasiado pequeño, porque si lo es, como sube poco, los albaricoque quedan cubiertos y escondidos dentro de la coca. A mí me quedó perfecta. 

- Para que el papel de hornear se quede pegado a la lata y como necesité dos hojas, mojo la lata con agua y así no se mueve. 

- Como he indicado anteriormente, congelé las claras de huevo. 

- No me gusta espolvorear las preparaciones dulces con azúcar de abedul, porque es un exceso de este edulcorante a la hora de comerlas. Queda más feo el acabado, pero injerimos menos cantidad y eso es mejor para nosotros. 

- Si no te gusta la canela, la puedes obviar. 

Bon profit!

Taralli Pugliesi


Por fin puedo volver a participar en el reto CRI de mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie. Esta vez, se cumple el reto número 44, con 88 recetas cocinadas y una duración de más de 5 años. Maggie ha querido celebrarlo con un sorteo. No es la primera vez que nos regala algo, porque es muy generosa. En esta edición especial, Maggie, nos invita a cocinar una receta (y sólo una) ya publicadas en el reto, con la única condición de que no la hayamos cocinado antes. Nos ha facilitado la elección dejándonos la colección completa de recetas del reto

Pensaba que no podría llegar porque sigo con mi mano/muñeca en rehabilitación y no estoy todavía al 100%. Revisé todas las recetas y me di cuenta de que sólo una la podía preparar y mira por dónde, la tenía en borradores desde antes de que ella la propusiera en el reto de febrero.

Menuda suerte he tenido, porque la receta elegida es una masa salada, concretamente una especie de “picos” muy sencillos de hacer y que me recuerdan muchísimo a nuestras Rosquilletas valencianas y borreguets de Salamero, que hice hace un tiempo con mi amigo Fernando. Hasta semillas de hinojo llevan. Pero lo que diferencia a los Taralli de Puglia, que es como se llaman estos palitos de pan, es que  llevan vino entre sus ingredientes y antes de hornearlos hay que sumergirlos en agua hirviendo, al igual que los Bagels.

En la forma y sabor, son muy parecidos a las rosquilletas valencianas, también a los picos o palitos de pan de otras zonas de nuestro país. Éstos llevan semillas de hinojo, pero se pueden utilizar otro tipo de ingredientes. Si te gusta el sabor del hinojo, no seas tacaño tampoco y no te quedes corto. A mí me quedaba muy poco. Podéis ver en las fotos que unos están más dorados porque los tuve más tiempo en el horno, pero lo dejo a gusto de cada uno.

Por falta de tiempo y debido al calor que el pasado viernes, hacía, no pesé las porciones y por eso tienen un tamaño parecido. De todas formas, a mí me gustan más así, me parecen más auténticos, más caseros. Acabados de hacer quedan crujientes y mi sorpresa fue que a pesar de la humedad que siempre tenemos por aquí, no se han puesto blandos. El tipo de vino utilizado, también es fundamental. Maggie dice que ella no añadió agua y por eso, saben más a vino. Yo les añadí un poco de levadura porque quería ver qué tal quedaban y los repetiré sin ella, como en la receta que mi amiga nos propone.

Maggie en el sorteo, nos va a regalar varias cosas, pero me parece que el libro La ciencia en la cocina y el arte de comer bien, va a ser el más codiciado. Es el primer recetario de cocina italiana de la historia publicado en Italia en 1891. Su autor, Pellegrino Artusi, tuvo grandes dificultades para encontrar a un editor que creyese en su manual de cocina y decidió correr con los gastos de la primera edición de su obra. El libro gozó de una extraordinaria acogida y fue reeditado en numerosas ocasiones. Hoy en día, este clásico de la literatura gastronómica italiana sigue estando presente en muchas cocinas de Italia y se utiliza como libro de consulta. He tenido la suerte de que el libro me haya tocado a mí. Estoy a la espera de recibirlo y ya os enteraréis de su contenido. Seguro que es de lo más interesante.

Estos Taralli pugliese, se quedan en mi cocina por diferentes razones, pero la principal, es que en casa han triunfado. Los repetiré seguro y con más tiempo, porque el calor extra al encender el horno, nunca es una excusa en mi cocina, más bien, al contrario. También formarlos, me ha servido de ejercicio para la mano y eso me viene genial. 

Os gustarán seguro, son muy sencillos de hacer y están de lo más ricos.

Maggie, sabes que me encanta estar en tus retos y en éste especialmente, porque no sabía si podría llegar o si podría elegir una receta. Ha sido una suerte que en febrero no horneara los Taralli. Un placer, amiga.




Ingredientes de la receta original 

- 1 kg de harina 
- 1 vaso de aceite de oliva 
- 1 vaso de vino blanco 
- semillas de hinojo 
- agua tibia 
- sal 

Mis ingredientes 

- 500 g de harina de trigo todo uso 
- 100 g de aceite de oliva virgen extra 
- 10 g de levadura fresca de panadería 
- 100 g de vino blanco 
- 180 g de agua mineral 
- 10 g de sal 
- 1 cucharadita de semillas de hinojo (opcional) 

* dos bandejas de horno, las mías perforadas 
* 2 hojas de papel de horno 
* una olla grande
* una espumadera

Antes de empezar 

- Colocar el papel sobre las bandejas. 

- Si se van a realizar de la forma tradicional, pesar los ingredientes con antelación. 

- Precalentar el horno a 220º, calor arriba-abajo.

- Llenar la olla con agua y una cucharada de aceite de oliva. Llevarla a ebullición una vez tengamos los taralli formados.














Preparación en TMX

- Poner en el vaso el agua y el vino. Si no hace calor, programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Agregar la levadura y programar, 6 segundos, velocidad 4.

- Incorporar la harina y el aceite. Programar, 1 minuto, velocidad espiga. Cuando termine el tiempo, quitar el cubilete y volver a programar, 1 minuto, velocidad espiga.

- Añadir las semillas de hinojo y programar, 1 minuto, velocidad espiga y sin cubilete. La masa debe estar lisa y homogénea.










Preparación tradicional 

- Mezclar la harina con el aceite, el vino, las semillas de hinojo y un poco de agua tibia. Agregar poco a poco el resto del agua, salar y trabajar la masa hasta que esté lisa y homogénea. 

Formado 

- Cortar piezas iguales y formar unos rulos con ella, cerrarlos formando aros u ochos. Yo andaba con prisa y mucho calor y no forme piezas iguales. Tampoco pasa nada, ¿no? 

- Introducirlos en el agua hirviendo, sacarlos y dejarlos sobre un paño seco. 

- Colocarlos sobre la bandeja de horno dejando una separación entre ellos. 

Horneado 

- Hornear a 220º, calor arriba-abajo. 

- Cuando estén dorados, sacarlos en seguida y servirlos fríos o tibios.
Notas: 

- Como me había quedado sin semillas de hinojo y no me había dado cuenta, utilicé orégano seco. Los repetiré seguro con hinojo porque no es comparable para mí el sabor. 

- La masa me quedó bien a la primera, pero si no os ocurre lo mismo, adecuad la cantidad de líquido o harina. Tened en cuenta que no debe quedar seca, ha de ser manejable. 

- La harina que utilicé es la azul de Mercadona, por lo tanto, os doy pista para que si tenéis la misma, aseguréis que os salen bien.

Bon profit!


Galletas de zanahoria y canela, 1 +/- 100, desperdicio 0


Tenía ganas de galletas saludables y sin mantequilla y la verdad es que en el blog hay muy pocas recetas. Eché un vistazo por la nevera porque se me había ocurrido añadirles zanahoria, pero sólo tenía dos. Me empeciné en ponerme a ello, de hecho, porque esta receta es la primera que hice con “las dos manos” antes de empezar la rehabilitación, pero ya sin ayuda y con la TMX. Eso sólo ya me motivaba para prepararlas.

Las galletas son sanas y con un sabor delicioso si te gusta la canela. Si no te gusta la canela, la puedes obviar, poner menos cantidad o añadir otra especia.

Terminadas de hacer quedan blanditas y no se endurecen una vez se enfrían. No llevan mucha cantidad de azúcar de abedul, para mí, es suficiente el que le añadí.

El tamaño de los trozos de zanahoria y canela quedó grande, pero una vez horneadas es mejor porque se nota y quedan hechas.

Vuelvo a reciclar no sólo zanahorias, también almendra molida y un resto de azúcar de abedul y por eso, esta receta también la voy a añadir al proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0.

Mirad qué color más bonito tienen y son bien sanas. Si tenéis personas mayores en casa o conocéis alguna a la que le guste probar cosas nuevas, os recomiendo que se las regaléis. Al ser tan blanditas, les encantarán.

Espero que os gusten. Con un té preparado en la tetera de hierro fundido azul que veis en las fotos, apetecen a cualquier hora.

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Ingredientes (13 galletas grandes)

- 100 g de zanahorias 
- 100 g de manzana Golden 
- 80 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 100 g de harina de espelta integral BIO 
- 90 g de mezcla cereales (copos integrales de avena, trigo, cebada y maíz de cultivo ecológico) 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- 30 g de almendra blanca molida 
- 1 cucharadita y ½ de levadura química para repostería 
- 1 cucharadita y ½ de canela molida 
- una pizca de sal 
- 1 huevo XL (67 g) 

* papel de hornear 
* una bandeja de horno

Antes de empezar… 

- Pelar las zanahorias con el pelador y cortarlas en trozos. Pelar la manzana, quitar el corazón y cortarla en trozos. Reservar. 

- Precalentar el horno a 170º. 

- Cubrir con papel de hornear una bandeja de horno (la mía, perforada).
Preparación en TMX 

- Colocar en el vaso la zanahoria y la manzana. Programar, 6 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula. 

- Añadir la harina de espelta, el azúcar de abedul o azúcar, el aceite, la almendra molida, la pizca de sal, la levadura química y el huevo. Programar, 8 segundos, velocidad 4, giro a la izquierda. La masa quedará blanda.

Preparación tradicional 

- Picar la zanahoria y la manzana en trozos menudos. Mezclarlas y ponerlas en un bol. 

- Añadir la harina de espelta, el azúcar de abedul o azúcar, el aceite, la almendra molida, la pizca de sal, la levadura química y el huevo batido. 

- Mezclar bien todos los ingredientes hasta que se integren bien. La masa quedará blanda.
Horneado

- Ir cogiendo cucharadas de masa y con las manos formar bolas. Colocar las galletas sobre el papel de hornear. Yo las hice grandes y las aplasté con los dedos. Dejar espacio entre ellas porque crecen. 

- Hornear con aire durante 12 minutos. El tiempo dependerá del tipo de horno y del grosor y tamaño de las galletas. 

- Dejar que se enfríen y pasarlas a una caja metálica.

Notas: 

- Es importante tener en cuenta que el tamaño del huevo es grande y que la masa queda blandita, pero moldeable. Es por eso que os indico el peso del huevo. Si os quedara muy blanda, se puede añadir más zanahoria, más cereales o más almendra. También se pueden hacer sólo de zanahoria. A gusto de cada uno.

- Horneé con aire y funcionó bien. Una vez horneadas y calientes, se podían despegar bien del papel y sin romperse, pero es mejor esperar a que se enfríen. 

- Como me gusta mucho la harina de espelta integral no dudé en utilizarla, pero dejo a vuestra elección el tipo de harina. Ese factor también es importante tenerlo en cuenta, porque igual tenéis que adaptar cantidades si usáis otra. 

- No están muy dulces, como es habitual en mi cocina. 

- Mis cereales son sin azúcar, también lo indico porque si los vuestros, llevan, tendréis que adaptar las cantidades.

Bon profit!

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Brócoli al vapor. En buena onda


El brócoli no gustaba a todo el mundo, pero en casa sí que lo solemos comer bastante y nos gusta. Cocinado al vapor es la forma que más utilizamos.

En tan sólo 5 minutos, podéis tener el brócoli cocido y es bien sano. Aliñado con una vinagreta, sofrito con unos ajos, para ensalada o como base de otros platos.

Aunque es una receta sencilla, seguro que a los que siguen En buena onda y están empezando a utilizar el microondas algo más que como “calienta leche”, les será de utilidad.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios  de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.

Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar. Son muchas las aportaciones cada mes y tanto Elisa, como yo, estamos muy felices.
Ingredientes 

- 1 brócoli no muy grande
- agua para el recipiente que no sobrepase la rejilla (yo agua mineral)

* Recipiente a vapor para mi Microondas Whirpool, 24 x 20 cm o en su defecto, un recipiente apto para microondas con rejilla para cocción vapor. Si no tenemos, podemos utilizar un recipiente apto para microondas cubierto con film de buena calidad. Pinchar el film para que salga el vapor.
* Microondas Whirpool.

Antes de empezar… 

- Lavar el brócoli e ir desprendiendo las flores. Yo también uso los tallos cortándolos en trozos pequeños. 

- Llenar el recipiente de cocción al vapor con agua, pero que no sobrepase la rejilla (yo utilicé agua mineral). 

Preparación y cocción al vapor 

- Ir distribuyendo las flores de brócoli sobre la rejilla y entre ellas, los trocitos de tronco. 

- Tapar el recipiente con su tapa e introducirlo en el microondas. 

- Programar función vapor 5 minutos. No abrir el microondas hasta pasados 5 minutos. 

Notas: 

- El brócoli con 5 minutos queda cocido, pero no blando. Es mejor consumirlo así para que no pierda sus propiedades. 

Bon profit!

Mermelada de manzana teñida de cereza, 1 +/- 100, desperdicio 0


Las primeras cerezas que compré no eran demasiado buenas. Menos mal que compré pocas, pero así y todo, se quedaron olvidadas en la nevera. Tras una semana esperando, alguna ya se había puesto fea y las hubiera tenido que tirar. No tenía más y la única fruta con la que la podía combinar era la manzana.

Me gustan las mermeladas en las que la manzana predomina y es otra fruta la que le da color y es por eso, que casi siempre la empleo en mermeladas en las que reciclo otro tipo de fruta en mayor o menor cantidad. Entre ellas, os recuerdo la Mermelada de manzana y papaya, cuyo color era precioso, pero como en la que hoy os presento, la manzana le confería su especial sabor. Otra que también os recuerdo es la Mermelada de manzana, zanahoria morada y vino, también una receta diferente de mermelada en la que la manzana era la reina, pero no del color. Pero si os recuerdo la Mermelada de manzana y chocolate, igual os apetece probarla en seguida. No puedo dejar fuera de este recordatorio a la Mermeladas de cerezas a la pimienta que publiqué el año pasado y os recomiendo. Seguro que la repito esta temporada.

Como ya tengo otras mermeladas de cereza y manzana en el blog, pero diferentes todas, se me ha ocurrido incluir en el título la palabra “teñida” porque realmente el sabor predominante es el de la manzana y la cereza le da color y un punto de sabor. Está claro que podéis adaptar las cantidades de fruta a vuestro gusto. Como la voy a consumir en seguida, puse muy poca cantidad de azúcar de abedul y no me arrepiento porque el sabor para mí es delicioso y el dulzor, también.

Puse la fruta troceada y al final, preferí triturarla. El agar-agar lo considero opcional porque en 40 minutos, la mermelada cuajó sin problema. Otra mermelada que también va a formar parte de mi proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0. Si queréis ver la lista completa de mis mermeladas y compotas, que es bastante larga, pinchad aquí.




Ingredientes (1 bote y medio) 

- 100 g de cerezas 
- 450 g de manzana 
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- zumo de un limón 
- 1 cucharadita de postre de agar-agar en polvo (opcional) 

Antes de empezar… 

- Deshuesar las cerezas y lavarlas. Pelar la manzana, quitarle el corazón y cortarla en trozos grandes. 

- Si no lo hemos hecho, esterilizar los tarros en agua hirviendo y dejarlos boca abajo sobre un paño. 
Preparación en TMX 

- Poner en el vaso las cerezas, la manzana, el azúcar de abedul o azúcar y el zumo de limón. Programar, 30 minutos, 100º, velocidad 1. Comprobar la cocción y si es necesario, programar más tiempo. Yo añadí 10 minutos a la misma temperatura y velocidad. Como tengo ahora el TMX 6, coloqué sobre la tapa la rejilla que viene ahora con este modelo y que queda incorporada sobre la tapa cuando ésta se cierra. Si utilizáis otro modelo, colocar el cestillo sobre la tapa. 

- Agregar el agar-agar cuidando de que no caiga sobre las cuchillas. Remover con la espátula y programar, 3 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Si se desea totalmente triturada, programar 1 minuto, velocidad 6. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. También se puede hacer la prueba de poner una cucharadita sobre un plato que hayamos tenido en el congelador. Si la mermelada se desliza lentamente, está en su punto. 

- Verter la confitura en los tarros esterilizados, taparlos y darles la vuelta, colocándolos sobre un paño de cocina. Esperar a que enfríen e introducirlos en la nevera. 

Preparación Tradicional 

- Introducir todos los ingredientes menos el agar-agar en una cazuela. Cocer a fuego vivo los primeros 5 minutos y después bajarlo y seguir removiendo de vez en cuando hasta que la mezcla vaya espesando. 

- Añadir el agar-agar, remover y cocer hasta que la mermelada haya espesado. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Si se desea totalmente triturada, pasarla a un vaso de robot o batidora y triturarla hasta obtener la textura deseada. 

- Verter la confitura en los tarros esterilizados, taparlos y darles la vuelta, colocándolos sobre un paño de cocina. Esperar a que enfríen e introducirlos en la nevera. 
Notas: 

- Para comprobar el espesor de la confitura, se puede hacer la prueba del plato frío. Se trata de poner un pequeño plato en el congelador. Cuando la confitura esté lista, verter un poco en el plato y si al moverlo la confitura no se desliza fácilmente por el plato, está lista. 

- Con el agar-agar hay que controlar cantidades y tiempo de cocción porque si nos pasamos, queda en vez de una mermelada una gelatina dura. En esta mermelada, tal y como he comentado antes, tal vez no era necesario porque lleva manzana. Si utilizáis azúcar, igual es suficiente con controlar el tiempo de cocción. 

Bon profit!

Crema fría de peras con cerezas asadas


Tras mi parón publicando recetas que tenía en borradores (menos mal que tenía), debido a mi rotura de muñeca,puedo volver al reto Color y sabor de temporada que coordina Pilar, Postres originales. Este mes la anfitriona Mercè de Merce’s cake ha eligido las peras y las participantes en el reto votamos los garbanzos. 

Como quería participar de nuevo y me he tenido que poner las pilas al final, la receta elegida no podía ser complicada para no forzar en demasía mi mano. La verdad es, que como no puedo parar, la rehabilitación en casa es perfecta y estoy avanzando bastante.

Ya cuando publiqué la Crema fría de calabacín con cúrcuma, os mostraba que en verano no dejo de tomar cremas, a veces incluso calientes. También me gusta utilizar fruta en recetas saladas, y esta crema de peras, ligera y de suave de sabor, la repetiré seguro. 

Tenía el horno encendido y se me ocurrió probar a asar unas cerezas sin quitarles ni el rabillo, ni el hueso. El sabor se acentúa y el punto ácido me parece ideal para combinarlas con la crema y darle un toque especial. La crema se sirve, sobre una tosta de pan casero integral, pero es totalmente opcional.

Espero que os guste.






Ingredientes 

- 50 g de cebolla en trozos 
- 500 g de peras en trozos 
- zumo de limón 
- 100 g de patata en cuartos 
- 15 g de mantequilla 
- 1 cucharadita de sal 
- 1 cucharadita de azúcar 
- 1 pellizco de pimienta negra 
- 500 g de caldo de verduras o agua 
- 30 g de almendra blanca molida

Antes de empezar… 

- Pelar las peras, cortarlas en trozos y rociarlas con un poco de zumo para evitar que ennegrezcan. 

- Pelar la patata y cortarla en cuartos. 

- Si la almendra no está molida, molerla con 3 golpes de turbo de 2 segundos. Sacarla del vaso y reservar. 

- Sacar la mantequilla de la nevera.
Preparación en TMX 5/6

- Colocar en el vaso la cebolla, la pera y la patata. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Añadir la mantequilla, la sal y la pimienta. Programar, 5 minutos, 120°, velocidad 1. 

- Incorporar el caldo de verduras y programar, 15 minutos, 120º, velocidad 1. Comprobar la cocción y si es necesario, programar un poco más de tiempo.
.
- Agregar la almendra molida y triturar durante 1 minuto, velocidad 10. Comprobar la textura y repetir la operación si no es la deseada.

- Tostar el pan, colocarlo en la base de los boles y servir la crema ya fría acompañada de las cerezas asadas.
Notas: 

- El tipo de pera utilizada, podrá influir un poco en el sabor y tiempo de cocción, pero como la cebolla, tarda más, lo puse todo junto. Modificad a vuestro gusto. 

- Yo preferí no deshuesar las cerezas, al fin y al cabo, sólo yo corría peligro de atragantarme. 

- La cereza asada tiñe un poco la crema y esto puede servir para decorar la crema. A mí no me salió bien y así quedó. 

- Si no os gusta que la cebolla se note mucho, podéis poner menos cantidad o cambiarla por puerro.

- Mi pan, al ser casero, se esponjó mucho, incluso con la crema fría. Podéis dar el pego porque parecen unas natillas.

Bon profit!

Tostas de tomate confitado y aguacate


En la anterior publicación os mostré cómo hacer Tomates de verano confitados en el microondas. Os comentaba que es imprescindible que los tomates sean de calidad y por eso, mejor comprarlos en verano cuando están tersos y maduros. 

Como en el microondas no se puede hacer mucha cantidad, los utilicé para preparar esta tosta que está muy rica. Si te gusta el aguacate, combinarlos con estos tomates, te hará disfrutar.

Utilicé unas tostas de pan de espelta BIO, queso fresco y un buen aguacate. Nada más. Como los tomates ya llevan aceite y hierbas aromáticas, no vi necesario, añadir ningún tipo de especia. 

Más que una receta, es una idea que puedes adaptar a tus gustos o simplemente, hacerla sin pensar. Una forma fácil de preparar un aperitivo, pero para mí, que no como demasiado, formó parte de mi comida.

No me extiendo más, guarda esta receta tan sencilla y cuando confites tomates, en muy poco tiempo la tendrás lista. 

Espero que te guste.
Ingredientes 

- tostas de espelta BIO o las que te gusten
- aguacate
- zumo de limón
- queso (fresco, mozzarella, queso de cabra…)
Preparación

- Abrir el aguacate, vaciar la carne y rociarla con un poco de zumo de limón.

- Cortar el queso en trozos.

- Disponer el aguacate sobre la tosta de pan, colocar el queso encima y superponer los tomates confitados como colofón y sin medida.

Bon profit!