Cuando toca revisar y limpiar armarios, a veces nos encontramos con sorpresas y eso puede ocurrir más si te olvidaste algo al finalizar el verano. Me pasó con un paquete de avellanas tostadas que apareció tras estar escondido unos meses.
Cada semana se vienen unos cuantos calabacines blancos a casa y además, uno como mínimo llega en la caja y suele ser enorme. No hice crema de calabacín y no me acordaba, así que se me acumularon demasiados en la nevera. ¿Cómo darles salida?
Como las alcachofas están a mucho mejor precio, vuelvo a utilizarlas en una receta en la que he aprovechado un par de remolachas que ya tenía en la nevera tiempo, un huevo duro y un resto de nueces. Ya os había mostrado cómo las cuezo enteras en la olla rápida y en esta ocasión al ser pequeñas, reduje el tiempo.
Hoy vengo muy contenta porque he cocinado a la primera y por primera vez, un rico y sencillo arroz al horno en mi freidora de aire.
