Mermelada de frutos rojos. En buena onda


Esta mermelada la hice poco antes que el Pan negro de Valle de Aosta y ya que estaba habiéndole fotos, aproveché y utilicé las rebanadas de ese rico pan de centeno, para fotografiar también la mermelada. 

El pasado verano, una amiga me informó de que en un super habían rebajado mucho los arándanos. Compré unas cajitas y también unas moras, congelé todo y ahí han estado desde entonces. Tenía fresas y se me ocurrió hacer la mermelada añadiendo los otros frutos congelados y manzana.

El olor de la cocina es indescriptible, el sabor, más que delicioso, pero el color no lo podéis apreciar tan bien porque esa tarde, cuando hice las fotos, ya no había mucha luz. Es razón suficiente para que la pongáis en vuestra lista de favoritos y compréis fresas, arándanos y moras lo más pronto posible. ¿Aceptáis la propuesta?

Os invito también a esperar un poco para que os muestre otra receta en la que la utilicé…

Como no tenía mucha cantidad de fruta, usé de nuevo el microondas y va directa a nuestro proyecto, En buena onda. Se la regalo a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil con la que comparto el proyecto y el gusto por las mermeladas. 

No está nada dulce, el sabor a fruta predomina y como los tropezones son grandes, se puede notar cada fruta.

Otra que se queda en la lista de mis favoritas. Está muy rica.
Ingredientes (1 bote de 500 g y la mitad de otro) 

- 200 g de manzana Golden 
- 200 g de arándanos frescos (los míos los congelé yo) 
- 100 g de moras (las mías las congelé yo) 
- 200 g de fresones 
- 80 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- zumo de 1 límón 

* un bol grande (el mío de cristal) 

Antes de empezar… 

- Pelar las manzanas y cortarlas en trozos grandes. 

- Quitar el pedúnculo a los fresones, lavarlos y cortarlos por la mitad. 

- Exprimir el zumo de limón y reservar.

Preparación en microondas 

- Poner los trozos de manzana en el bol. Cocer en el microondas durante 5 minutos a máxima potencia. 

- Agregar el resto de frutas. Remover con una cuchara y cocer de nuevo durante 5 minutos a máxima potencia. 

- Incorporar el zumo de limón y el azúcar de abedul o el azúcar. Remover de nuevo y cocer de nuevo durante 5 minutos a máxima potencia. 

- Si la confitura ha reducido y está brillante, estará lista, pero si no es así, programar 5 minutos más y repetir la cocción añadiendo fracciones de 3 minutos en 3 minutos, removiendo cada vez, hasta obtener el espesor deseado. Como yo utilicé fruta fresca y congelada, vuestros tiempos pueden variar, también dependerán de la potencia del microondas. 

- Verter la confitura en los tarros esterilizados, taparlos y darles la vuelta, colocándolos sobre un paño de cocina. Esperar a que enfríen e introducirlos en la nevera. 
Notas: 

- No está dulce, podéis comprobar que a pesar de llevar muy poca cantidad de azúcar de abedul, el resultado es perfecto. Una confitura espesa y con brillo. 

- Para comprobar el espesor de la confitura, se puede hacer la prueba del plato frío. Se trata de poner un pequeño plato en el congelador. Cuando la confitura esté lista, verter un poco en el plato y si al moverlo la confitura no se desliza fácilmente por el plato, está lista. 

- Quería que se notaran los trozos de fruta y por eso, no la trituré. 

- El tiempo de cocción dependerá de la potencia del vuestro microondas. Es importante pautar la cocción de 5 en 5 minutos, removiendo cada vez. 

- Como la cantidad de fruta es considerable, es importante que el bol sea bastante grande para que la fruta al cocerla, no se derrame fuera del bol. 

Bon profit!

Pastel de manzana y queso. En buena onda


Ya os indiqué el pasado día 1, que he tenido que parar de publicar recetas que no estuvieran en borradores, debido a una lamentable caída que me impide cocinar y hacer fotos, entre otras muchas cosas.

Tal y como indiqué en el proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0, mi problema no tenía que ser una razón para paralizar el proyecto. Tuve claro que con En buena onda ocurría lo mismo. Se lo comenté a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y ella también estaba dándole vueltas a al mismo tema. Muchas de nuestras amigas participantes en En buena onda están muy animadas cocinando e el microondas y el que yo no pueda, no es razón suficiente para pararlo. Además, a las dos nos alegra una barbaridad ver cómo esa motivación ha ido in crescendo. 

Es por ello, que hemos tomado la misma decisión, En buena onda seguirá abierto en nuestros blogs hasta que podamos volver a la normalidad. Tampoco cerraremos en verano. La herramienta seguirá abierta todo este tiempo.

Y ahora, vamos con la receta. Me gustan mucho los pasteles salados en microondas y ya hay más de uno en Thermofan, pero quería probar con algo dulce y me puse a ello. Este pastel ligero también lo probaron los niños que se pasaron por casa en las pasadas fiestas. Al rato, me pidieron la receta para dársela a sus mamás. Eso ya tiene algo en su favor, ¿verdad?

Este pastel también fue un reciclaje porque tenía 4 yemas congeladas y un bote de claras pasteurizadas empezadas, las manzanas, un poco pochas, así que me lo llevo directo a 1 +/- 100, desperdicio 0.

El pastel está entre un flan y un bizcocho húmedo ya que lleva un poco de harina. Es ligero porque el queso es desnatado. Preferí triturar la manzana bastante, pero eso va con gustos. Os indico otras opciones en notas.

El tiempo de cocción dependerá de la potencia de vuestro microondas y del tamaño del molde.

Mi querida amiga Elisa nos va a explicar cómo hacer Huevos escalfados en el microondas. APRENDEMOS.

No tenéis excusa, os seguimos esperando en En buena onda con la ilusión de seguir aprendiendo y dándoos las gracias. Os recuerdo que podéis ver todas las participaciones mensuales guardadas en el recopilatorio, pinchando aquí.

Ingredientes para un molde de cm

- 200 g de queso blanco 0% mg
- 3 huevos L (yo 3 claras pasteurizadas y 3 yemas congeladas)
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 40 g de harina (la mía espelta integral)
- ½ paquete de levadura tipo Royal
- 300 g de manzana Golden
- zumo de limón
- cacao en polvo para espolvorear (opcional)

*molde redondo de silicona o apto para microondas 
*mantequilla o spray desmoldante

Antes de empezar…

- Pelar las manzanas, rociarlas con zumo de limón y cortarlas en lonchas finas.

- Separar las claras de las yemas. Mejor que los huevos estén a temperatura ambiente. Como tenía las yemas congeladas con un poco de leche, las descongelé primero un poco y descarté la leche. Después dejé que se descongelaran del todo.

- Tamizar la harina junto con la levadura. Reservar.

- Si el molde no es de silicona, untarlo con mantequilla o utilizar spray desmoldante. 
Preparación en TMX 5

- Poner la mariposa en el vaso. Verter las claras con una pizca de sal. Programar, 3 minutos, 37º, velocidad 3 y ½. Sacar del vaso y reservar. 

- Poner en el vaso el azúcar de abedul o azúcar, la manzana y las yemas de huevo. Programar, 20 segundos. velocidad 4.

- Añadir el queso, la harina y levadura. Programar, 20 segundos, velocidad 4.

- Verter la mezcla en un bol grande e ir agregando poco a poco las claras. Mezclar con una espátula, con movimientos envolventes, para que no se bajen.

Preparación tradicional

- Montar las claras a punto de nieve (con una pizca de sal). Reservar. 

- Batir las yemas de huevo con el azúcar de abedul o azúcar.

- Añadir el queso, la harina tamizada y la levadura. Mezclar con unas varillas hasta que la harina esté integrada.

- Incorporar la manzana y triturar un poco. El punto de triturado, dependerá del gusto de cada uno.

- Verter la mezcla en un bol grande e ir agregando poco a poco las claras. Mezclar con una espátula, con movimientos envolventes, para que no se bajen.
Horneado en microondas

- Verter la mezcla en el molde. 

- Introducir el molde en el microondas. El mío, tiene 750 W y necesité 20 minutos a esa potencia. Si el vuestro es de más potencia, necesitaréis menos tiempo.

- Dejar dentro del microondas como mínimo 10 minutos, sacar el molde y dejar que se enfríe.

- Desmoldar una vez frío.

Horneado en horno convencional

- Verter la mezcla en el molde. 

- Introducir el molde en el horno y hornear a 170º si es con azúcar de abedul y a 180º, si es con azúcar. El tiempo dependerá del tipo de horno y del tamaño del molde.

- Dejar dentro del horno entreabierto unos minutos y desmoldarlo cuando esté frío.

Notas:

- Si es con azúcar, se puede hacer un caramelo y ponerlo en la base del molde.

- Se pueden utilizar otro tipo de manzanas.

- Lleva muy poca cantidad de harina y yo utilicé de espelta, pero podéis usar la que queráis.

- Espolvorée con cacao en polvo sin azúcar porque no puedo tomar azúcar, pero es opcional hacerlo. De todos modos, el contraste si te gusta el cacao amargo, no le va nada mal.

Bon profit!

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Pan negro de Valle de Aosta. Sourdough bread 💗


Horneé por los pelos este pan e hice las fotos antes de mi espectacular batacazo. Fue una suerte porque me pareció delicioso y es más sencillo que los otros panes con Masa Madre que hemos hecho mi amiga Swathi, Zesty South Indian Kitchen y yo para el proyecto Sourdough bread lovers (Enamoradas del pan de Masa Madre). Lo que sí que no he podido hacer es repetirlo para intentar mejorarlo. Tanto la miga, como la corteza, quedaron a mi gusto y el sabor, me encantó.

Este pan es uno de los productos agroalimentarios tradicionales del Valle de Aosta en Italia; hecho con harina de centeno, el cereal más cultivado en estas áreas porque es resistente a los climas fríos de las montañas y la aridez. Es un cereal que puede soportar un clima más frío y necesita una temperatura más baja que el trigo para su cultivo.

También conocido como Pan Ner, pan negro en dialecto, hoy en día es redescubierto por los panaderos de Valdostan y reproducido con la misma receta del pasado. 

Tradicionalmente, el pan se preparaba una vez al año, a principios del invierno, en un clima de celebración colectiva en los distintos municipios y aldeas. Durante la larga preparación y la cocina colectiva, el pan tenía un valor particular de integración comunitaria. Estos panes fueron amasados ​​por los hombres en el establo más grande del país y se secaron en bastidores especiales (ratelé). Se dividieron entre las familias por medio de marcas de reconocimiento hechas en la superficie (de ahí la forma de cruz). El pan, que se conservaba durante todo el año, se rompía con una herramienta de guillotina llamada "copapan" o "tsapiet", y cuando se consumía se secaba o ablandaba en leche, caldo, agua o vino.

Esta fiesta tradicional ha vuelto a ponerse de moda recientemente gracias al compromiso de los municipios del Valle de Aosta: a partir de 2015, en octubre, en cincuenta municipios del valle se celebra nuevamente, con auténticos hornos restaurados para producir el Pan Ner como antes. La gente de los pueblos puede asistir a eventos culturales y participar en diversas actividades: talleres, visitas, entretenimiento. Obviamente, todo está acompañado de degustaciones de pan y otras deliciosas especialidades locales.

Mi pan lleva un buen porcentaje de harina de centeno integral y la suficiente cantidad de harina panificable para que la masa sea bastante moldeable. Se añaden semillas de girasol, sésamo y lino, pero según he leído, no se hace siempre.

Mi MM va cumpliendo meses y se activa con más facilidad, pero este pan lleva muy poca y es la que se utiliza para elaborar una esponja que se añadirá a la masa del pan. La miga es densa, pero no tanto como sería si fuera sólo de centeno.

Si pincháis aquí, podéis ver un vídeo muy bonito de la fiesta Lo pan Ner – I pani delle Alpi.

Y éste es el pan de Swathi. Pinchad aquí. Fuente de la receta The Rye Baker,  (tapa dura y kindle) de Stanley Ginsberg. 
Sourdough bread 💗

Ingredientes 

Día 1

Esponja (porcentaje panadero)

- 35 g de harina de centeno integral 100 %
- 35 g de agua 100 %
- 5 g de Masa madre activa 15 %
Día 2 (por la mañana)

Masa del pan

- Todo la esponja (unos 75 g)
- 325 g de harina de centeno integral
- 175 g de harina panificable
- 275 g de agua tibia
- 9 g de sal
- 10 g de semillas de sésamo
- 10 g de semillas de girasol
- 2,5 g de semillas de lino

* 2 boles grandes para mezclar 
* un paño de algodón 
* film alimentario 
* un reloj o temporizador 
* un banetón redondo de 25 cm o una cesta redonda con un paño 
* harina de arroz y de trigo para espolvorear el banetón 
* papel de hornear 
* una tabla de madera o una bandeja 
* un cuchillo de sierra o una greñadora para pan
El pan que hoy publicamos es más sencillo que los anteriores. así y todo, necesitamos tener en cuenta tres cosas: paciencia, masa madre activa y planificación del tiempo.

· La paciencia es necesaria durante todo el proceso. 

· Es fundamental que la Masa Madre esté bien activa. 

· Un día o dos antes de la elaboración de la masa de pan, es imprescindible activar la Masa Madre. 

· No dudes en poner una cucharadita en un vaso con agua y si flota, está lista, pero también, huélela y pruébala. Debe oler bien y su sabor no debe ser ácido. Si no es así, sigue refrescándola. 

· La planificación del tiempo te la facilito indicándote cómo me organicé el primer día. 

· Por eso es suficiente que en primer lugar elijas tu Día 1 y sigas mis indicaciones.
· Es un pan que se amasa solo porque son los tiempos de reposo los que harán el trabajo por ti. 

· Y son esos tiempos de reposo los que tienes libres (reloj-temporizador encendido), los que puedes aprovechar para hacer lo que te apetezca. 

· El segundo día es mucho más sencillo, atemperar la masa y hornear. 

Mi planificación de los tiempos:
Día 0:

· Un día o dos antes de la elaboración de la masa de pan es imprescindible activar la Masa Madre. 

Día 1:

· Esponja = Autolisis 10 a 12 horas.

Día 2: 

· Amasado = 8-10 minutos.
· Autolisis = 4 a 6 horas
· Leudado en banetón = 1 hora a 75 minutos 

TOTAL: de 6 a 8.30 horas 

· 45-50 minutos de horneado.

TOTAL: 45-50 minutos aproximadamente.
Preparación tradicional 

Día 1: 

Esponja 

- Mezclar todos los ingredientes y cubrir el bol. Dejar en reposo a temperatura ambiente de 10 a 12 horas. 

Día 2: 

Masa del pan 

- Pesar el agua, calentarla en el microondas para que esté tibia. 

- Poner en un bol grande la esponja y agregar un poco de agua. Incorporar las harinas, la sal y las semillas. 

- Ir agregando poco a poco el agua controlando que la masa no quede demasiado líquida. 

- Mezclar con los dedos y amasar un poco durante 8-10 minutos. Dejar el bol tapado con un paño y dejar leudar la masa de 4 a 6 horas. 

- Pasado el tiempo, formar una bola y pasarla al banetón. Dejar leudar de 1 hora a 75 minutos. 

Horneado 

- Colocar la piedra horno y precalentar el horno a 220 C/425F. Yo también introduje un recipiente con agua.

- Cuando haya alcanzado la temperatura, pasar el pan sobre la tabla de madera o la bandeja cubiertas con papel de hornear.

- Deslizar el pan con cuidado sobre la piedra caliente. 

- Hornear durante 40-45 minutos o hasta que la temperatura interna del pan esté a a 92C/198F.

- Dejar enfriar sobre una rejilla.

Notas:

- Si no tenéis Masa Madre, no pasa nada también se puede utilizar para 500 g de harinas, 10 g de levadura fresca de panadería o 4g de seca.

- Hay quien forma una cruz en la superficie o una cruz grande y cortes pequeños entre medio, como yo hice, pero no se abrió demasiado.

Bon profit!

Merluza en salsa de tomate especiada


Sigo publicando recetas que tengo en borradores y ésta de merluza estaba esperando bastante. Al menos, la tenía escrita. Es una receta adaptada de una de las revistas de TMX. La salsa “alegra” a la merluza hasta el punto de que la podéis comprar congelada, la mía era fresca. Si leéis la lista de ingredientes, comprobaréis que es diferente a las que habéis probado.

De las fotos sólo he salvado una porque me parecían todas iguales. Espero que os guste.

Me quedan tres semanas de escayola, me han regalado una, pues eran 6 en total y eso reconforta un poco; después ya veremos qué tal va mi mano y si necesito mucha rehabilitación. Mi mano y brazo izquierdo, hacen lo que pueden, pero no es fácil el día día para alguien tan activo como yo. Publicar, aunque sea así, me anima, pero no puedo visitaros a todos como me gustaría.
Ingredientes 4 raciones más o menos

Marinada

- 150 g de tomate cortado en dados y sin pepitas
- 20 g de crema de vinagre balsámico
- sal y pimienta a gusto

Salsa

- 35 g de aceite de oliva virgen extra
- 2 dientes de ajo
- 150 g de cebolla
- 350 g de tomate en trozos
- 100 g de pimiento rojo
- 1 cucharadita de curry
- 1/2 cucharadita de comino en polvo
- 400 g de leche de coco
- una pizca de sal y otra de azúcar
- 950 g de merluza

*recipiente varoma o una cazuela y accesorio para vapor

Antes de empezar...

- Pincelar el recipiente varoma con aceite y colocar la merluza.

Marinada

- Poner un recipiente sobre la tapa y pesar el tomate cortado en dados, el vinagre, la sal y la pimienta. Remover y reservar.

Salsa

- Pelar el ajo, quitarle el gérmen y cortarlo en trozos.

- Pelar la cebolla y cortarla en trozos.

- Pelar el tomate con un pelador especial o escaldarlo 1 minuto en agua hirviendo. 

- Pelar el pimiento con un pelador para que no suelte la piel en la cocción.

Preparación en TMX 5

- Verter en el vaso el ajo, la cebolla y el aceite. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. Programar, 5 minutos, 120º, velocidad 1.

- Agregar el tomate, el pimiento, el curry, el comino, la leche de coco y la sal.

- Colocar la merluza en el recipiente varoma. Salpimentar. Cocinar durante 10 minutos, varoma, velocidad 1. Acabado el tiempo, comprobar si la merluza está hecha y si es necesario, añadir unos minutos más. Dependerá del grosor de los trozos de pescado. Retirar con cuidado el varoma.

- Agregar la mezcla marinada que teníamos reservada y programar, 3 minutos, 120º, velocidad cuchara.

Preparación tradicional

- Poner el aceite en una cazuela. Cuando esté caliente, agregar el ajo y la cebolla picados. Añadir una pizca de sal y sofreír a fuego medio.

- Agregar el tomate, el pimiento, el curry, el comino, la leche de coco, el azúcar y la sal.

- Cocer la merluza unos 10 minutos (en un accesorio para cocer al vapor colocado en la cazuela). Acabado el tiempo, comprobar si la merluza está hecha y si es necesario, añadir unos minutos más. Dependerá del grosor de los trozos de pescado. 

- Retirar con cuidado el accesorio para cocer al vapor y mantener caliente la merluza.

- Incorporar a la cazuela la mezcla marinada que teníamos reservada y cocinar durante 3 minutos a fuego bajo.

Montaje del plato

- Servir la merluza sin espinas, ni piel junto a la salsa. 

Bon profit!

Cantucci de la Toscana


Vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Este mes tenemos nueva anfitriona y la elegida ha sido Nieves, La cajita de Nieves y Elena. Nieves ha elegido dos recetas nada complicadas. La receta salada se publicó ayer, unos Moscardini in scabecio de Liguria y para la receta dulce ha elegido los famosísimos Cantucci típicos de Toscana. 

Estos Cantucci son muy similares a un dulce muy valenciano, los “rosegons” (en valenciano “rosegar” significa “mordisquear”). También llevan almendra y son duros de roer.

En mi búsqueda de información, leí que hay quien le pone anís a la masa y decidí hacerlo, pero le puse poco y se aprecia poco. Los hice dos veces y fue porque en la primera, añadí 3 huevos y la masa quedó muy blanda. Mejor incorporarlos uno a uno. 

Escribí la receta, guardé los Cantucci en la caja, no hice fotos y me caí. Fueron desapareciendo y el otro día hice unas fotos con el móvil y mi mano izquierda a los pocos que quedaban. No quería que se quedaran sin publicar porque están muy ricos, sin azúcar también. Un pecado.

Como ves, Maggie, por 3 fotos…

Para ver las recetas saladas, pinchad aquí y para las recetas dulces, aquí.






Ingredientes 
Entre paréntesis receta original.

- 350 g de harina de trigo 
- 180 g de azúcar de abedul o de azúcar (350 g) 
- 1 pizca de sal 
- ½ sobre de levadura química tipo Royal 
- 20 g de anís seco (sólo yo)
- 2 huevos de gallinas felices 120 g (3 huevos) 
- 160 g de almendras enteras sin piel 

*una hoja de papel de hornear 
*una bandeja de horno 

Antes de empezar… 

- Si no las hemos comprado peladas, blanquear las almendras en agua hirviendo y retirar la piel. 

- Pesar la harina, mezclarla con la levadura y tamizarlas para que no queden grumos. Sólo si no utilizamos la TMX. 

- Precalentar el horno a 180 grados. 

- Tapizar la bandeja de horno con el papel de hornear. 
Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso la harina, el azúcar de abedul o el azúcar, la levadura química, el anís y los huevos. Programar, 1 minuto, velocidad 5. 

- Añadir las almendras y programar, 40 segundos, velocidad espiga. La masa tiene que estar homogénea, ni demasiado blanda, ni demasiado dura. 

Preparación tradicional 

- Mezclar la mezcla de harina y levadura junto con la sal. 

- Incorporar el azúcar de abedul o el azúcar, la levadura química, el anís y los huevos. masar hasta que todos los ingredientes estén integrados. 

- Agregar las almendras y seguir amasando. La masa tiene que estar homogénea, ni demasiado blanda, ni demasiado dura. 
Formado y horneado 

- Pasar la masa a la superficie de trabajo. Formar unas barritas y colocarlas sobre el papel de horno. Separarlas unas de otras porque crecen al hornearlas. 

- Hornear durante 15 minutos a 180º. 

- Sacar la bandeja del horno y cortar lonchas de 1 cm diagonalmente. Están calientes y hay que tener cuidado para no quemarnos. 

- Volver a introducir la placa en el horno y hornear durante 10 minutos a la misma temperatura. Yo les di la vuelta las veces necesarias hasta que quedaron doradas. 

- Sacar la bandeja del horno y dejar que se enfríen antes de guardarlas en una caja metálica o un bote hermético. 

Notas: 

- En la Toscana, se sirven acompañadas de un vino denominado “Vin Santo”, un tipo de vino de postre italiano.

- Se endurecen un poco al enfriarse, pero se conservan días en una caja hermética.

Bon profit!

Natillas sorpresa, sabor torrija. 1 +/- 100, desperdicio 0


El pasado miércoles tuve la mala suerte de caerme en la calle y me rompí el radio. Llevo el brazo derecho escayolado y como podéis suponer, no puedo hacer nada con esta mano, ni el brazo. Soy diestra y muy nula con la mano izquierda, pero aquí me tenéis escribiendo con los dedos de dicha mano a velocidad lenta, pero contenta al fin y al cabo. 

Lo que no puedo hacer es cocinar, ni hacer fotos por lo que me va a ser imposible durante un tiempo, publicar en el blog. Seguiré de cuando en cuando publicando lo que me queda en borradores, que no es mucho.

Como el proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0 está teniendo muy buena aceptación, no quería cerrarlo del todo para que vosotros, los que recicláis, reducís y aprovecháis todo, podáis seguir haciéndolo. He decidido publicar la entrada de mayo y dejar abierto el plazo hasta que yo me pueda incorporar de nuevo. También servirá para que no me desanime, que no es poco.

Por lo tanto, desde hoy hasta nuevo aviso, podéis seguir conmigo igualmente aunque el mes cambie. Os estoy agradecida de antemano porque al fin y al cabo, estamos entre amig@s.

En la cocina experimentamos o al menos yo, lo hago mucho. Estas natillas no fueron el resultado de un experimento ni nada parecido. Os explico que fue el resultado de un reciclaje con sorpresa, pero si lo analizamos, tiene su lógica. De todo aprendemos, pero si se trata de reciclajes, todavía me alegra más.

Para conseguir que las Torrijas de leche en CRISP quedaran como yo deseaba, ya os dije que probé dos veces y con distintos panes. La primera vez, no tuve el pan a remojo en la leche infusionada durante toda la noche y como el pan era de miga mucho más densa, me sobró leche, huevo y un poco de azúcar de abedul mezclado con canela. También quedaron pequeñas migas de pan en la leche. Mezclé todo en un bol, lo cubrí con film transparente y lo dejé en la nevera.

Pasados un par de días, se me ocurrió preparar un mini pudin, aprovechando también restos de ese pan para torrija. Como la mezcla llevaba huevo, programé una temperatura no demasiado alta para que no hirviera y sólo cinco minutos. Terminado el tiempo, la sorpresa fue que la mezcla había cuajado y una ración de ricas natillas, sabor torrija esperaban sólo a ser enfriadas. Podía haberlo deducido, pero me despisté y ni se me pasó por la cabeza pensar que el huevo y las migas de pan que quedaban en la leche, con la temperatura, cuajarían la leche. 

Ese día era domingo de Pascua y aquí diluviaba. No había mucha luz y no quería que esta mini ración de natillas se quedara sin fotos. Coloqué el molde al lado de la ventana e hice unas pocas con el móvil. Aunque no son perfectas, sirven para mostraros cómo quedaron.

Tenía claro que no podía poneros sólo las cantidades de mi reciclaje, así que, como la receta, lo más complicado que tiene, es cascar los huevos, me puse a repetirla con la mano izquierda y duplicando ingredientes. El resultado es el mismo y por eso, publico estas ricas natillas con sabor a torrija que están muy ricas y fueron resultado de un reciclaje con despiste.

He querido que sean la receta para 1 +/- 100, desperdicio 0 de mayo y junio seguro o hasta que pueda volver a publicar de nuevo cuando esté recuperada. 

Espero que os gusten mis natillas sorpresa. Aunque yo no pueda publicar, os espero como si así fuera.
Ingredientes 1 ración

- 205 g de preparado para torrijas: 100 g de huevo batido, 95 g de leche infusionada con canela y corteza de naranja, 30 g de azúcar de abedul o de azúcar, resto de migas de pan

- 55 de leche desnatada

Para 2 raciones

- 200 g de leche desnatada
- 200 g de huevo batido
- 80 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 1 palo de canela 
- ½ cucharadita de canela
- piel de una naranja sin nada de parte blanca
- 5 g de miga de pan
*galletas o bizcocho 
Preparación en TMX 5

- Poner la mezcla de preparado de torrijas y la leche. Calentar programando 5 minutos, 80°, velocidad 2.
Para 2 raciones

- Poner todos los ingredientes en el vaso. Calentar programando 8 minutos, 80°, velocidad 2, giro a la izquierda.

- El tiempo dependerá del tipo de leche y de lo espesas que nos gusten. Se puede agregar más o menos leche. 

Bon profit!

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Pollo alegre. Tres libros locuelos

         

Estamos desbordados de noticias. Lo que tenemos que hacer es leer más novelas.
Oído en la radio.


Hoy es 23 de abril, Día del libro. Como maestra y como amante de la lectura, he celebrado esta festividad muchas veces y de muchas maneras. En el blog, he regalado libros, los he sorteado o he publicado recetas de libros de cocina. En esta ocasión, la celebración es diferente y no he tenido yo te la idea. 

¿Os acordáis de los Bombones de chocolate puro y praliné?. Fue mi propuesta para celebrar S. Valentín #trescorazoneslocuelos. Mis amigas Maggie, El cajón desastre de Maggie y Pepi, Sopa de sopa, se unieron y publicamos tres recetas de bombones. Para esta ocasión, fue Maggie, la que nos invitó a celebrar el día del libro y nos indicó las pautas. Los hashtags, #treslibroslocuelos #diadellibro. 

Cada una teníamos que elegir un libro, pero que no fuera de recetas, un libro en el que la receta esté explicada en él o tenga relación con la trama. Podía ser adaptada a nuestro gusto, si así lo considerábamos oportuno. 


A mí me costó mucho decidirme porque tenía muchas recetas que me gustaban. Tengo desde hace años un libro muy especial en casa, Afrodita de Isabel Allende. Esta receta de pollo me pareció divertida y diferente. Para seguir en la misma línea de experimentación, cociné de nuevo en mi cocotte. Pero para los que queráis la receta original, os la añado también en la entrada.

Tenía una pechuga de pollo campero en el congelador y fue lo que utilicé, pero creo que para que quede más jugoso, sería mejor el contramuslo o muslo, previamente deshuesados. En la preparación original, se hornea en una bandeja de vidrio, pero yo introduje mi cocotte en el horno con el fin de que no se resecara tanto el pollo. La tapa de la cocotte, transfiere humedad al guiso.

En lugar de utilizar espinacas, aproveché una berenjena ecológica que tenía a punto de estropearse y los tomates también ecológicos. El tocino no dudo que le conferirá al plato un toque delicioso, pero no forma parte de mi dieta. Mezclar maíz, vinagre, nuez moscada, yogur, nata… aporta al plato un sabor novedoso para mí. Probaré esta receta de nuevo, pero con las espinacas. De todas formas, colocar medio kilo de espinacas frescas crudas al horno, creo que es muy arriesgado, ¿no os parece?

Una combinación de ingredientes sana y agradable al paladar. Además, la autora considera que, como no podía ser de otra forma, los ingredientes son afrodisíacos...

Feliz de haber aceptado este reto para celebrar el día del libro junto a mis dos buenas, "mejores" amigas. El próximo, le toca a Pepi.

Como para preparar este Pollo alegre, reciclé ingredientes, lo añado a mi proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0 de este mes.

Feliz día y a leer. Objetivo “más lectura” modo ON.
Ingredientes

Os indico entre paréntesis, los ingredientes de la receta original.

- 200 g de pechuga de pollo campera (2 tazas de carne de pollo) cortada en trozos grandes
- 2 cucharadas de aceite de oliva
- 2 tajadas de tocino ahumado picado (no lo puse)
- 2 dientes de ajo picados (1 diente de ajo) 
- 1 cucharada de perejil cortado (no lo indica)
- 50 g de maíz (1 taza maíz fresco)
- 1 cucharada de crema de vinagre de manzana (vinagre al estragón)
- 200 tomates BIO (2 tomates grandes) pelados y cortados en rebanadas
- 1 yogur natural
- 90 g de leche evaporada (½ taza de crema espesa)
- 100 g de berenjenas BIO (500 g de espinacas frescas sin tallo) 
- sal, pimienta negra y nuez moscada 


Antes de empezar…

- Cortar el pollo en trozos grandes.

- Pelar el ajo, quitarle el germen y cortarlo en rodajitas.

- Lavar la berenjena, cortarla en rodajas y ponerla en un recipiente. Espolvorear sal por encima para que no amargue.

- Pelar los tomates y cortarlos en rodajas.

- Picar hojas de perejil menudo y reservar un poco para decorar.
Preparación en cocotte 

- Poner el aceite en la cocotte. Cuando esté caliente, agregar el pollo y sofreír hasta que esté dorado. Reservar. 

- Añadir el maíz, el ajo y el vinagre. Tapar la cocotte y cocinar a fuego suave durante 15 minutos. Sacar del fuego y reservar. 

- Batir el yogur con la leche crema, la sal y la nuez moscada. Verter en la cocotte y mezclar con con los jugos de la olla. 

- Cubrir con las rodajas de berenjena. Salpimentar. Colocar por encima las rodajas de tomate y rociar con aceite crudo. 

- Tapar la olla e introducirla de nuevo en el horno. Cocinar durante 15 minutos a 200º. El tiempo dependerá del tipo de berenjena y del grosor de las rodajas de berenjena y tomate, también, del tipo de horno. 

- Comprobar la cocción y dorar los tomates cocinando unos minutos más sin tapa. 

- Espolvorear perejil picado por encima y servir caliente o templado.
Preparación receta original 

- Freír el tocino y los trozos de pollo en aceite hasta que se doren. 

- Añadir el maíz, el ajo y el vinagre. Cocinar a fuego suave durante 15 minutos. Sacar del fuego y reservar. 

- Colocar la carne de pollo en un molde tipo pyrex. 

- Batir el yogur con el jugo que quedó en la olla. Aliñar con sal y nuez moscada. 

- Echar este jugo sobre la carne. Cubrir con las hojas de espinacas y tapar con las rodajas de tomate. 

- Hornear durante 15 minutos. 

- El guiso lucirá verde con el rojo de los tomates encima.

Bon profit!

Fuente: Afrodita. Cuentos, recetas y otros afrodisíacos: una oda personal a los placeres de la comida y el sexo.

Tres años después de la carta para su hija Paula, que falleció a los 28 años, Isabel Allende se dedicó a escribir "Afrodita", un libro que "ha sido como una vuelta al cuerpo, a los sentidos, después de haberme quedado seca con la última obra", explicó.

La autora realiza un buen repaso sobre el mundo de los sentidos y su relación con la cocina. Narra sin ambages y con lenguaje exquisito, historias propias o de desconocidos; facilita listas de alimentos afrodisíacos y sus propiedades. Revisa el papel de la sexualidad en distintas épocas y civilizaciones...

El recetario de comida que incluye el libro tiene como protagonistas, no sólo a la autora, sino también a su madre, Panchita, al ilustrador del libro, Robert Shekter y a la escritora Carmen Balcells, su agente literaria.
«Me arrepiento de los platos deliciosos rechazados por vanidad, tanto como lamento las ocasiones de hacer el amor que he dejado pasar por ocuparme de tareas pendientes o por virtud puritana, ya que la sexualidad es un componente de la buena salud, inspira la creación y es parte del camino del alma... Por desgracia, me demoré treinta años en descubrirlo.» 

Isabel Allende

Tortilla de espinacas y ajos tiernos en cocotte


Este mes en el reto Color y sabor de temporada que coordina Pilar, Postres originales, cocinamos con dos ingredientes muy diferentes. Andrea, Andreíta come de todo ha escogido las fresas y entre otros ingredientes, se votó a la espinaca. 

Mi elección ha sido la espinaca porque quería preparar desde hace mucho una tortilla especial, que me trae muy buenos recuerdos de una persona querida. Decidí experimentar probando a hacerla en una cocotte de hierro fundido que me regalaron hace poco. El resultado fue óptimo y no va a ser la primera vez que la haga.

Esta tortilla me la enseñó hace unos 27 años, Feli, una señora que venía a casa a ayudarme después del nacimiento de mi hijo. Se convirtió casi en una madre para mí, porque su ayuda era a todos los niveles y eso no se pagaba con dinero. Una persona especial que era de Herbeset, un municipio muy pequeño cerca de Morella, en la comarca castellonense de Els Ports. En los años 70, fue agregado a Morella. En la actualidad, sólo viven 6 habitantes. 

Feli me hablaba de su infancia, de sus costumbres y tradiciones. Aunque su familia la esperaba, no dudaba en ponerse a cocinar para que cuando yo llegara de trabajar, no tuviera que hacerlo. En otras ocasiones, lo hacíamos juntas. Una de esas veces, me preparó una tortilla de espinacas diferente a las que yo había hecho o probado. 

Lo más importante para que esté más rica, es utilizar espinaca fresca (no embolsada). Lo curioso de esta tortilla, al menos para mí, es que Feli ponía la espinaca cruda en los huevos batidos. Esta forma de prepararla requiere un poco de práctica porque tenemos que cocerla a fuego lento para que la espinaca no quede cruda, ni dura y el huevo cuaje. Es también necesario, calcular la cantidad de espinaca que necesitamos porque al estar cruda, su volumen es mucho mayor y se reducirá en la cocción.

Como os podéis imaginar, Feli funcionaba “a ojo” y yo, que hacía mucho que no la hacía, tuve en esta ocasión que arriesgarme y funcionar también por intuición. Como la tortilla era para mí sola, no podía hacerla muy grande. La suya era solamente de espinacas, pero como había comprado unos ajos tiernos maravillosos, no dudé en utilizarlos.

Se me pasó por la cabeza cuajar la tortilla en mi cocotte. Al fin y al cabo, en esta cazuela, cocinamos a fuego bajo durante más tiempo y con la tapa puesta. Feli recuerdo que tapaba la sartén, bajaba el fuego y dejaba que la tortilla cuajara. No me equivoqué y conseguí que mi tortilla quedara perfecta a la primera.

La única complicación fue darle la vuelta ya que la cocotte, aunque es pequeña, pesa una barbaridad. Lo solucioné, colocando encima de la cazuela un plato redondo, plano y de mayor diámetro que la cazuela y con cuidado, le di la vuelta. Después, la volví a pasar con mucho cuidado a la cocotte para que se dorara por el otro lado.

Como estoy muy feliz y el resultado fue el que quería conseguir, por fin puedo regalar esta tortilla a mi amiga Concha, De Buena Mesa, para su ya famoso Club de la tortilla perfecta. Estoy segura de que le va a gustar. No dudéis en visitar este club tan especial.

Una tortilla muy saludable, cocinada de forma diferente y casi sin ensuciar. 

Espero que os guste.
Ingredientes 

Ajos 

- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra 
- 8 ajos tiernos gruesos 
- pimienta negra 
- ½ cucharadita de postre de pimentón dulce de la Vera 

Tortilla 

- 3 cucharadas de aceite de oliva virgen extra o un poco más 
- 5 huevos (3 M y 2 L porque era lo que me quedaba en la nevera)
- una cucharadita de pan rallado
- 100 g de hojas de espinaca fresca 
- sal
- hummus de pimiento, tomate y quesos para guarnición (opcional)

*una cocotte de hierro fundido de 20 cm
* una bandeja plana para servir para voltear la tortilla
*una sartén si no tenemos cocotte y una Tapa volteatortillas
*guantes para horno largos para no quemarnos















Antes de empezar… 

- Lavar muy bien las espinacas para quitar restos de tierra. Cortar las hojas en trozos menudos. Reservar el resto y los tallos para otra preparación. 

- Pelar los ajos tiernos y cortarlos en trozos.

Preparación tradicional 

Ajos 

- Poner 1 cucharada de aceite en una sartén. Cuando esté caliente, agregar los ajos tiernos. Sofreír hasta que estén dorados, pero sin que se quemen. 

- Sazonar con sal, pimienta negra y pimentón de la Vera dulce. Remover bien hasta que se integren cuidando que el pimentón no se queme. 
Tortilla

- Poner el aceite en la base de la cocotte. Taparla y esperar a que el aceite esté caliente. Es importante utilizar como mínimo, 2 cucharadas soperas y que esté bastante caliente para evitar que la tortilla se pegue. 

- Mientras se calienta el aceite, batir los huevos con unas varillas manuales hasta que espumen y doblen su volumen. 

- Ir incorporando las espinacas, los ajos fritos, la sal y el pan rallado. Remover con las varillas.

- Verter la mezcla en la cocotte cuidando de que se distribuya perfectamente sobre toda la superficie. Taparla y bajar el fuego al mínimo.

- Cocinar la tortilla durante media hora. El tiempo de cocción dependerá del tamaño y grosor de la tortilla.

- Pasado el tiempo, destapar la cocotte, colocar un plato encima y con mucho cuidado (mejor con unos guantes puestos, darle la vuelta. Estará dorada.

- Calentar de nuevo la cocotte. Si es necesario, añadir un poco de aceite.

- Cuando esté caliente, pasar con cuidado la tortilla a la cocotte y cocinar la tortilla por el otro lado, pero esta vez, con la cocotte destapada. El tiempo de dorado será muy inferior porque la tortilla ya está cuajada. Yo la dejé unos 5 minutos.
Notas: 

- No freí los ajos en la cocotte, porque como era la primera vez que hacía una tortilla en ella, preferí hacerla con la cocotte limpia. 

- Es importante que la cocotte esté bien caliente y el aceite también. Imprescindible, tener cuidado cuando se le dé la vuelta a la tortilla ya que la cocotte pesa y está caliente. 

- Se pueden utilizar espinacas de bolsa o congeladas, pero el resultado, no será el mismo. 

- Si no se tienen ajos tiernos, se pueden utilizar, secos, adaptando la cantidad a gusto. Recomiendo, cortarlos en lonchas gruesecitas, para que se noten. 

Bon profit!

Torrijas de leche en CRISP. En buena onda


Ayer por fin, pude publicar mi Pan rico para torrijas. El que coincidiera la publicación, con el proyecto, En buena onda, igual le ha quitado visibilidad, también, que estamos en Semana Santa. Da lo mismo, porque hoy disfruto compartiendo con vosotros el resultado de todos mis experimentos: una ricas torrijas, sanas y sin azúcar, pero que son las primeras que se publican y que han sido "fritas" en el plato crisp de un microondas. Estoy muy orgullosa porque gracias a ese tiempo dedicado, a pruebas y errores, he podido disfrutar por fin de unas torrijas deliciosas. 

Objetivos conseguidos:

- Un pan con menos levadura y con tiempo de reposo en bloque en frío, sirve para hacer torrijas, tiene mejor sabor y es más sano.
- Infusionar el pan durante toda la noche, no ha sido un problema. No se ha roto y las torrijas quedan más esponjosas. El sabor, aunque poco dulce, rico.
- Es posible utilizar el plato crisp del microondas para “freír” las torrijas. Con poco aceite y en poco tiempo, conseguimos un resultado óptimo. Sólo hay que controlar tiempos, porque el microondas reseca mucho más y la esponjosidad es menor.
- Los diabéticos podemos disfrutar de un buen bocado, pero sin olvidar que la torrija, aunque no es de tamaño gigante y no lleva azúcar, es pan.

Espero que os gusten. Estas torrijas en crisp, van directas a nuestro recién estrenado En buena onda. Un placer. ¿A que apetece una como mínimo?

Te las dedico, Elisa. Disfruta de tu Semana Santa con los que quieres.
Ingredientes 

- 1 litro de leche (desnatada la mía) 
- piel de 1 naranja ecológica 
- 1 palo de canela 
- ½ cucharadita de canela en polvo 
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar (poco dulces)
- 8 rebanadas de Pan rico para torrijas (de 2 cm) o pan del día anterior
- 2 huevos L 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- azúcar de abedul o azúcar y canela para espolvorear

* un recipiente grande para remojar el pan 
* film transparente
* el plato crisp del microondas whirpool (25 cm de diámetro)
* una espátula de silicona

Antes de empezar… 

- Si no se va a usar pan comprado, prepararlo casero. Dejarlo enfriar y cortarlo en rodajas de unos 2 cm de grosor. 

- Pelar la naranja cuidando de que no quede parte blanca en la piel. Mejor si es ecológica. 

- Mezclar azúcar de abedul o azúcar con canela en polvo. 

- Verter el aceite en el plato crisp y extenderlo uniformemente.
Preparación en el microondas y CRISP 

La noche de antes 

- Mezclar la leche con el azúcar de abedul o el azúcar. Añadir la canela, el palo de canela y la piel de naranja. Poner el bol en el microondas y programar 3 minutos a máxima potencia. dejar que se enfríe. Cuanto más tiempo mejor, pero con una hora, será suficiente. 

Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso la leche, la piel de naranja, la canela, el palo de canela y el azúcar de abedul o azúcar. Programar, 8 minutos, 90°, velocidad 1. Verter la leche en un bol y dejar que se enfríe. Cuanto más tiempo mejor, pero con una hora, será suficiente.
Baño en leche 

- Colocar las rebanadas de pan en un recipiente amplio y dejando un espacio entre ellas. 

- Verter la leche ya fría a través de un colador de malla fina sobre las rebanadas de pan. Tapar el recipiente con film transparente. 

- Yo las dejé toda la noche y creo que es la mejor opción para que la miga quede húmeda y deliciosa. En mi caso, fue la prueba de oro para comprobar que mi Pan rico para torrijas, no se rompió y es perfecto para hacerlas. 

- Si es posible, antes de ir a dormir, darles una o varias vueltas con la ayuda de una espátula y con cuidado. También se puede coger una cuchara, ir cogiendo leche y verterla por encima de las torrijas. Dejar el recipiente tapado a temperatura ambiente.

Baño en huevo 

A la mañana siguiente 

- Tal y como podéis ver en las fotos, las torrijas habían embebido prácticamente toda la leche y la miga y la corteza estaban blandas. No se rompieron. 
- Con la ayuda de una espátula grande de silicona, pasar las torrijas con cuidado a una bandeja perforada. Dejar que se escurran durante unos minutos. 

- Batir bien los huevos. Reservar. Si se va a hacer en la TMX, poner los huevos en el vaso y batir 10 segundos, velocidad 3. Verter en un plato hondo. 

- También con la ayuda de la espátula, pasar las torrijas por el huevo y que queden bien impregnadas. Volver a pasarlas de nuevo a la bandeja perforada y dejar que se escurran unos minutos más.

Friendo en plato CRISP 

- Engrasar con aceite el plato crisp. Introducirlo en el microondas y calentarlo durante 3 minutos. Tiene que estar caliente. 

- Disponer la mitad de las torrijas en el plato CRISP. Programar manualmente 3 minutos CRISP. Darles la vuelta con cuidado con una espátula de silicona y volver a programar 3 minutos, CRISP. Es importante controlar el tiempo para que queden doradas, pero no se resequen demasiado. Yo las tuve 6 minutos por cada lado. 

- Sacar el plato crisp del microondas e ir pasando las torrijas a una fuente. 

- Verter una cucharada de aceite más en el crisp y volver a calentarlo manualmente como mínimo 1 minuto crisp o el tiempo necesario para que el aceite se caliente (dependerá del tiempo que lo hayamos tenido fuera y haya perdido temperatura) 

- Colocar en el plato crisp el resto de torrijas y repetir la operación. También tendremos que controlar los tiempos para que no se resequen demasiado ya que el plato ha sido recalentado. 

- Una vez frías, espolvorear las torrijas con la mezcla de azúcar de abedul o azúcar y canela. 

- Servir templadas o frías.
Notas: 

Otras opciones para no hacerlas fritas: 

- Si queremos freírlas en un microondas sin función crisp, tan sólo hay que colocarlas en un plato amplio apto para microondas y untado con aceite al igual que el plato crisp. Cubrirlo con film transparente al que le habremos hecho unos agujeros. Después, freír unos 2 minutos a máxima potencia, darles la vuelta y repetir la operación. Comprobar el resultado y si no es el deseado, programar, intervalos muy cortos de tiempo. Colocar el plato sobre la rejilla para grill y tostarlas unos 5 minutos más. Es importante controlar el tiempo para que no se resequen y tener cuidado porque el plato quema mucho.

- También podemos rebozarlas en la mezcla de azúcar de abedul o azúcar y canela. Colocarlas en una bandeja de horno cubierta de papel vegetal y hornearlas durante unos 4 minutos.

- Que no se me olvide decirte, a ti que me sigues, que si no quieres hacer tu propio pan o no puedes, bastará con que compres una barra de pan de miga firme y de calidad. 

- La segunda vez que horneé el pan, decidí formar dos barras para que el tamaño de las rodajas fuera menor. Para mí fue un acierto, porque tras el remojo toda la noche en leche, el tamaño de la torrija es perfecto. A vuestro gusto.

Administrar un blog desde hace tanto tiempo como yo lo hago, sirve para conocer gente especial y hacer amistades. Pilar, es una amiga de las especiales con la hoy he coincidido publicando torrijas aptas para diabéticos. Pinchad aquí, porque su receta es totalmente diferente a la mía y os va a gustar, incluso si no sois diabéticos.

Bon profit!