Me parece que en el blog no tengo demasiadas recetas con limón teniendo en cuenta que lo utilizo mucho y estoy acostumbrada a tomarlo hasta a mordiscos. Os parecerá raro, pero es posible si tenemos un tipo de limón con la corteza más gruesa y que está menos ácido, en casa lo teníamos.
He confitado por primera vez alcachofas, pero muy poca cantidad para probar qué tal me quedaban en la TMX. El resultado me ha gustado tanto, que igual me planteo hacer mucha más cantidad y embotarlas en tarros, me gustan tanto, que abrir uno cuando no haya frescas, será un placer.
No es casualidad que publique dos recetas seguidas con naranja; a veces, ocurre porque la publicación depende de que alguno de los ingredientes esté en temporada pero queda poco para que termine. Es lo que ocurre con la naranja y por eso he compartido dos recetas que la llevan.
Por mi nevera iba paseando media zanahoria morada y una remolacha mediana. No quería que se me estropearan pero no encontraba el momento de utilizarlas. Lo mismo pasaba con un tarro de ricotta. La idea estaba en mi cabeza y hasta ayer no la materialicé.
