Té rooibos navideño


En la anterior entrada os comenté que iba a utilizar parte de las Manzanas deshidratadas en otra receta. Tomo muchas infusiones de rooibos y siempre lo compro en la herboristería. Durante todo el año, pero especialmente en Navidad, se venden todo tipo de bolsitas con preparaciones de rooibos y otros tés mezclados con otros ingredientes. Son bastante caras, de hecho, el propio rooibos, ya lo es.

¿Qué os parece tomar vuestro té eligiendo los aromas que os gustan? Lanzaos a preparar vuestro propio té casero porque no es nada complicado. El que publico es el mío, pero si queréis crear el vuestro, tan solo tenéis que echar a volar la imaginación. 

El rooibos ayuda a la salud, alivia las afecciones, digestivas, náuseas y vómitos. Efecto relajante, combate los problemas de insomnio, entre otras muchas cosas. Si combinamos las propiedades del rooibos, con las del anís estrellado, la pimienta rosa, el cardamomo, la canela, el clavo y la manzana… obtenemos una mezcla deliciosa y muy buena para nuestra salud.

La que hoy os muestro, es mi primera mezcla a la que añadí trocitos de mis Manzanas deshidratadas.

En Navidad este Rooibos navideño, va a ser uno de mis regalos. ¿Te apetece una taza?

Entrada dedicada a mis amigas Maggie y Pepi, con las que compartí muy buenos momentos y uno de ellos, entre muchas variedades de tés. 
Etapas en la preparación de la mezcla.

El principio es simple: Mezclar un ingrediente base (hojas de té de cualquier tipo) y los ingredientes que más nos gusten. 

Las hojas de té absorben mejor los aromas. El té verde, el blanco y el rooibos se impregnan más fácilmente que los tés más oscuros.

Tampoco es necesario elegir los ingredientes más caros, porque podéis utilizar muchos que tenéis ya en vuestra cocina.

1. Elegir el té.

- En primer lugar, hay que elegir la base con la que vamos a preparar el té. Yo usé el rooibos. Es mejor comprar una poca cantidad a granel para probar el sabor, una vez mezclado y de este modo, evitar el desperdicio.

- Con esta base iniciamos un proceso del que nacerán diferentes variedades de té casero, aromas, colores y sabores diferentes. 

- Cada familia de té tiene un sabor diferente, pero también diferentes propiedades:

* El té rooibos, también llamado el té rojo, no tiene cafeína
* El té blanco es más delicado y suave de sabor
* El té Pu-Erh es de sabor pronunciado y terroso
* El té verde es más amargo.
* El té negro tiene un color y sabor muy pronunciados
* El té Ollong o té azul, es de sabor afrutado

2. Echar a volar la imaginación y empezar a combinar.

- Como indicaba anteriormente, es mejor realizar poca cantidad para explorar las combinaciones, según nuestro gusto

- La proporción de té debe ser mayor que la de los otros ingredientes. El sabor también dependerá de si queremos un té más o menos fuerte. También se puede hacer todo lo contrario, utilizar menos cantidad de té y más del resto de ingredientes. Como veis, las opciones son múltiples. Os indicaré más adelante, otras combinaciones, pero si ya os ha entrado el gusanillo…

3. Mezcla de aromas y conservación.

- Una vez elegidos los ingredientes que van a acompañar a nuestro té, mezclarlos e introducirlos en una caja hermética y opaca o bolsitas de tela o papel fuerte, también opacos y bien cerrados. 

- Nos sirven las cajas de té que ya hayamos terminado. Si vamos a regalarlo, hay que tener en cuenta que utilicemos cajas o bolsas opacas, bien cerradas y que no contengan aire o humedad en su interior. 

- No consumirlo antes de 15 días para que el té se impregne del resto de aromas. Si el té es verde o blanco, bastará con una semana. Los botes o bolsas los colocaremos en un sitio fresco y seco y al abrigo de la luz y de la humedad. 

- Cada día, desde la preparación de la mezcla, sin abrir el recipiente, mezclar moviendo el bote o dándole la vuelta.

4. Etiquetado. 

- Mi té tiene nombre, "Rooibos navideño". Id pensando cómo se van a llamar los vuestros. 

- Si preparáis diferentes tipos, será mejor etiquetarlos indicando la fecha de preparación y los ingredientes utilizados.
Ingredientes 

Las cantidades son indicativas porque nos puede gustar más o menos cantidad de un ingrediente. Son las que yo calculé para mi mezcla y que iré modificando a mi gusto. 

Para la mezcla de roiboos

- 100 gr de rooibos
- 1 palo de canela
- 4 rodajas de Manzana deshidratada
- 10 vainas de cardamomo
- 3 clavos de olor
- 10 frutos de anís estrellado
- 10 bayas de pimienta rosa

Para el té

- 1500 g de agua mineral
- azúcar de abedul o azúcar (opcional)
Preparación en TMX 5 

- Verter el agua en el vaso. Programar, 14 minutos, 120º, velocidad 1. 

- Colocar el cestillo y agregar cucharadas de la mezcla de rooibos y especias. Tapar el vaso y dejar que infusione durante 30 minutos. 

- Verter el té en las tazas (edulcorar) y tomar caliente. 

Preparación tradicional 

- Verter el agua en una tetera o hervidor de agua. 

- Introducir el té en un infusionador (colador-filtro...) e introducirlo en el agua hirviendo. 

- Dejar en infusión durante 30 minutos. Si no se utiliza un infusionador, echar el té en el agua hirviendo y colarlo después. 

- Verter el té en las tazas (edulcorar) y tomar caliente.

Notas: 

- El palo de canela se debe trocear menudo para agregarlo a la mezcla. 

- Todas las variedades de té provienen del mismo árbol, La Camellia Sinensis. 

- Los tés se distinguen por el grado de oxidación de sus hojas durante la fabricación. Esta oxidación es la que provoca que un té sea más o menos oscuro.

Manzanas deshidratadas. En buena onda


Otra vez llegamos a mitad de mes, estamos a 15 y es la fecha en la que hacemos el cambio porque el proyecto En buena onda que coordino junto a mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil, empieza el 15 y termina el 14. Nos lo pasamos de maravilla y experimentamos de lo lindo.

En las fiestas navideñas utilizamos muchas frutas deshidratadas. No lo había hecho nunca en el microondas y he aprovechado estas fechas para empezar deshidratando manzanas. Es un método muy sencillo y nada caro. Sólo hay que tener paciencia y estar pendiente del microondas. Se pueden hacer en el horno o en un deshidratador, aunque yo hoy os traigo la opción microondas para que probéis.

Estos chips de manzana pueden ser adictivos, son sanos y menos calóricos. Su sabor acidulado, concentrado de manzana, nos puede llegar a gustar incluso más que morder manzanas naturales. Teniendo en cuenta que se venden caras, es una buena excusa para hacerlas en casa. He visto paquetes pequeños con un precio de 3 a casi 6 euros y más. Si además os comento, que en muchos casos, les añaden sulfitos para conservarlas…

Tener manzanas deshidratadas nos viene bien también para guardarlas y poder utilizarlas cuando queramos. Con este método de conservación, no sólo se preserva el gusto de la fruta, sino también las vitaminas y los minerales. Las frutas secas también refuerzan los mecanismos de defensa del organismo y estimulan la actividad del cerebro.

En la próxima entrada os mostraré en qué he utilizado unas pocas. 

Aunque estamos en fechas complicadas en las que no se suele utilizar el microondas, os damos igualmente la bienvenida a En buena onda.

Mi amiga Elisa nos va a mostrar cómo prepara un Pastel de carne con aceitunas. Seguro que aprendemos con ella.

Aprovecho para desearos Feliz Navidad de todo corazón. Valorad las cosas pequeñas,  pasad tiempo con las personas a las que queréis y os quieren. 
Ingredientes 

- rodajas de manzana (Golden las mías)
- un bol con agua 
- zumo de limón o sal

* 1 hoja de papel sulfurizado
* un paño de cocina seco
* una mandolina o un cuchillo grande bien afilado

Antes de empezar:

- Elegir cuidadosamente la fruta. Las manzanas que puedan contener gusanos o que estén dañadas, no son apropiadas porque se pudrirán posteriormente. También deben estar en su punto justo de maduración y si puede ser, que no estén tratadas con químicos, especialmente, si no vamos a pelarlas.

- Lavar bien las manzanas, quitar el corazón (o no) y cortarlas en rodajas (con cuchillo o mandolina). A vuestra elección.

- Las rodajas de manzana se deben colocar durante 5 minutos en agua con sal o con zumo de limón. De esta forma, se podrá evitar la oxidación. Si no se van a hacer muchas, será suficiente pasar las rodajas por zumo de limón.

- Secar las rodajas con un paño seco.

- Cortar una hoja de papel sulfurizado que tenga el mismo diámetro que el plato.
Cómo secar manzanas en el microondas

- Colocar una sola capa de rodajas de manzana sobre la hoja de papel sulfurizado, dejando espacio entre ellas. Si son del mismo grosor, mucho mejor. Por eso, es aconsejable utilizar la mandolina.

- Pulsar la función descongelar de vuestro microondas. Programar 10 minutos (en el mío 160 W).

- Cada 10 minutos, dar la vuelta a las rodajas y comprobar el punto de deshidratación, cuidando de que no se quemen. 

- El tiempo dependerá del grosor de las rodajas y del tipo de manzana. Yo las he tenido 45 minutos en intervalos de 10 minutos.

- Estarán listas cuando queden arrugadas, pero elásticas. Las que veis en las fotos, no están completamente deshidratadas porque son las primeras y no he tenido tiempo de repetir las fotos.

Lo + En buena onda

Para que la manzana no ennegrezca, se puede preparar agua con sal o con limón: Por 1 litro de agua, 10 g de sal y para un litro de agua fría, 75 ml de zumo de limón. Prefiero el limón a la sal.

Se introducen las rodajas en el agua, se sacan y se secan con un paño de tela o papel absorbente. Si no se va a preparar mucha cantidad, será suficiente con untar las rodajas con el zumo de limón. 

He probado a deshidratarlas a 300 W de potencia y creo que con la descongelación, es más rápido. Siempre dependerá de cada tipo de microondas y del grosor de las rodajas y variedad de la manzana.

Una vez cogido el punto a tu microondas, ya sabrás cómo hacerlo y puedes programar directamente el tiempo y potencia, sin olvidar que es mejor darles la vuelta.

Si no las vas a almacenar en gran cantidad, decide si quieres “chips” totalmente secos o no. Recuerda que si no se han quedado totalmente deshidratadas, se pueden pudrir.

Para conservarlas, se pueden guardar en tarros de cristal, en un saco de tela o en una caja metálica. Deben estar en un lugar seco y oscuro. Prefiero los botes de cristal. 

Hay que tener en cuenta que son más voluminosas y se arrugan al secarse, por lo tanto, ocupan más volumen.

Para que no se estropeen, pon en la base del tarro o de la caja un trozo de tela en el que hayas introducido granos de arroz o azúcar y átalo para que no se salgan.



Crema de chocolate café y arándanos


Esta receta no estaba programada, ni siquiera planificada, pero cuando Rosa, Comer especial, me invitó a participar en su Proyecto de recetas navideñas, tuve que ponerme las pilas con rapidez, ya que no me quedaba mucho tiempo y tengo más participaciones en otros proyectos. Necesitaba una receta sencilla y rápida de preparar.

En Navidad se suelen tomar todo tipo de dulces, pero a algunos, como yo, nos están vetados los excesos y por eso, suelo publicar recetas más ligeras y sin azúcar. No por eso, son menos ricas.

La combinación de chocolate y café es una de mis preferidas, las cremas tipo natillas, también. Como es una receta para Navidad, he querido decorarla con unos arándanos secos triturados. Su punto de acidez contrasta a la perfección con los otros ingredientes de la crema. Si no utilizamos leche, es apta para intolerantes a la lactosa, tampoco lleva huevos, ni azúcar, pero no hay que olvidar que a los arándanos secos sí que les agregan azúcar, por eso, puse muy poca cantidad.

Os recomiendo tomarla templada. No está nada dulce, ya que me gustan las cosas poco dulces. Os dejo a vuestra elección endulzarla más.

Espero que os guste, para Navidad o para Reyes, sobre un trozo de Roscón… O para cualquier otra ocasión festiva o no.

Muchas gracias por la invitación, Rosa. Un placer estar en tu proyecto de recetas navideñas.
Ingredientes 

- 20 g de arándanos secos deshidratados
- 500 g de bebida vegetal o leche 
- 30 g de cacao en polvo sin azúcar
- 60 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 10 g de café soluble
- 25 g de maicena

Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso los arándanos. Programar, 10 segundos, velocidad 10. Sacar del vaso y reservar.

- Verter la leche o la bebida vegetal en el vaso. 

- Añadir el azúcar de abedul o el azúcar, el café soluble, el cacao y la maicena. Programar, 15 minutos, 95º, velocidad 4.

- Verter en los boles en los que la vayamos a servir y repartir el arándano por encima.
Preparación tradicional

- Poner los arándanos en el vaso de un robot o procesador. Triturar y reservar.

- Verter la leche o la bebida vegetal una cacerola. 

- Añadir el azúcar de abedul o el azúcar, el café soluble, el cacao y la maicena (previamente disuelta en un poco de leche o bebida vegetal). 

- Calentar la mezcla, sin que llegue a hervir y removiendo sin parar hasta que vaya espesando.

- Verter en los boles en los que la vayamos a servir y repartir el arándano por encima.
Notas:

- La crema no está nada dulce porque a mí no me gusta. Podéis aumentar la cantidad de azúcar de abedul o de azúcar.

- También se puede aumentar, reducir u obviar el café. Yo utilicé descafeinado.

- Si no se va a servir en seguida, verterla en un recipiente y pegar sobre la superficie, un trozo de film transparente para que no se forme costra.

- Espesa cuando se enfría. Si la queréis menos espesa, con 10 g de maicena, será suficiente. Puede tomarse como un chocolate caliente y no espesarla.

- En vez de leche, usé bebida de soja sin azúcar.

Bon profit!

Espaguetis de espelta con rebollones y pimientos


Es todavía temporada de rebollones y el sábado los vi en el mercado. Era fiesta y tal vez porque se acerca la Navidad, había montadas paradas nuevas. Compré un kilo sin saber qué iba a hacer con ellos. 

Ayer domingo no tuve ganas de preparar un arroz. Me acordé de los rebollones y de que tenía un resto de pimientos fritos que había preparado con muy poco aceite en el microondas. 

En Thermofan hay más de una receta de pasta y setas, aunque ninguna es idéntica. Es que en esta casa, esa combinación nos gusta y buscamos variantes y formas de cocinarla. Disfrutamos, ¡vaya! 

Tenía por abrir un paquete de espaguetis de espelta integral bio y ya era hora de hacerlo. Aquí tenéis el resultado preparado íntegramente en la TMX. No ensucié nada y con pocos ingredientes, comimos la mar de bien. 

Es la primera vez que en poco más de una semana cuelgo tres recetas en mi proyecto 1 +/- 100, desperdicio 0. ¡Qué más da! Este plato de pasta recién cocinado, urge publicarlo antes de que no quede un rebollón, níscalo o “pebràs”… a la venta. Ayer oí en la radio que como ha llovido, todavía puede alargarse la temporada, yo por si acaso os dejo mi preparación para facilitaros que la probéis. 

Espero que os guste.
Ingredientes 2-3 personas 

Del sofrito 

- unas hojas de perejil 
- 1 diente de ajo 
- 20 g de cebolleta fresca 
- 20 g de aceite de oliva virgen extra 
- 200 g de rebollones (u otro tipo de setas) 
- 20 g de vino dulce 
- pimienta negra molida y sal 
- 60 g de pimientos italianos y rojos (fritos microondas) 
*parmesano rallado

Pasta 

- 1200 g de agua 
- 200 g de espaguetis de espelta integral bio 

Antes de empezar… 

- Pelar el diente de ajo y quitarle el germen. 

- Separar las hojas de perejil del tallo. 

- Limpiar los rebollones y cortarlos en trozos. 

Si no tenemos fritos los pimientos proceder de la siguiente manera: 

- Lavar los pimientos y cortarlos en trozos pequeños (2 italianos grandes y 1 y ½ rojo). 

- Poner los pimientos en la bandeja crisp untada con aceite. Rociarlos con más aceite y sofreírlos en función crisp hasta que estén hechos. Es importante parar el microondas cada 4 o 5 minutos y removerlos para que se hagan bien. No indico tiempo porque dependerá de la cantidad que vayamos a sofreír. 

- Podemos freírlos en una sartén con un poco de aceite. Yo no utilicé sal.
Preparación en TMX 5 

- Poner el diente de ajo, la cebolleta y el perejil en el vaso. Programar, 3 segundos, velocidad 7. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda. 

- Incorporar los rebollones (y los pimientos si no los tenemos fritos), sal y pimienta negra. Programar, 12 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Cuando falten 5 minutos para que termine el tiempo, verter el vino por el bocal. 

- Comprobar la cocción y si es necesario, añadir unos minutos más. Pasar el sofrito a un bol y reservar. 

Cocción de la pasta 

- Sin lavar el vaso, llenarlo con 1200 g de agua. Programar, 10 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Introducir por el bocal los espagueti y un poco de sal. Programar el tiempo que indique el paquete, 100º, velocidad 1, giro a la izquierda. La pasta irá reduciendo hasta quedar totalmente sumergida en el agua. 

- Pasado el tiempo, comprobar que está lista y si es necesario, programar, 1 o 2 minutos más. 

- Colar los espaguetis con el cestillo sin pasarlos por agua fría.

















Preparación tradicional 

- Poner el aceite en una sartén. Cuando esté caliente agregar el ajo, la cebolleta y el perejil. Sofreír hasta que la cebolla esté blanda. 

- Incorporar los rebollones troceados (y los pimientos si no los tenemos fritos), sal y pimienta negra. Seguir sofriendo y cuando estén casi hechos, verter el vino. Continuar con la cocción hasta que se evapore totalmente. 

- Comprobar la cocción y si es necesario, añadir unos minutos más. Pasar el sofrito a un bol y reservar. 

Cocción de la pasta 

- Hervir los espaguetis en abundante agua con un poco de sal. Tener en cuenta el tiempo que indique el paquete. 

- Pasado el tiempo, comprobar que está lista y si es necesario, programar, 1 o 2 minutos más. 

- Colar los espaguetis sin pasarlos por agua fría. 

Montaje del plato 

- Pasar el sofrito a una sartén, incorporar la pasta y remover bien para que se mezcle el sofrito. 

- Servir caliente, espolvoreada con parmesano rallado. 

Notas: 

- Se puede utilizar otro tipo de pasta. Puede cambiar el tiempo de cocción. 

- Se puede utilizar otro tipo de setas. También puede cambiar el tiempo de cocción. 

Bon profit!

Bocados de almendra y piñones, tía Carmen


Este año mi amiga Angélica, Bizcochos y Sancochos me ha invitado de nuevo a la tercera edición de su reto Parrandón Navideño. La temática es cocina familiar o regional navideña y desde el 1 al 8 de diciembre, iremos publicando recetas navideñas y ella las colgará en su blog. El año pasado preparé una receta salada que fue un éxito en casa, la Merluza en salsa de sidra. Si pincháis en este enlace durante esta semana, Angélica irá colgando todas las recetas del reto.

Es mi segunda participación y con lo que me gusta cocinar recetas familiares, he elegido una muy especial. Es especial porque desde que recuerdo, mi tía Carmen nos preparaba estas galletas en las vacaciones navideñas. Mi tía ya ha estado en mi blog, ella, su recuerdo y su cocina. Tal vez, mi pasión por la cocina la heredé de ella, porque en mi familia, a nadie le gusta cocinar. Os recuerdo u os presento sus Huevos al nido de tía Carmen, sus Rollitos de gaseosa de tía Carmen y su rica Naranja al horno con almendra y jengibre. Todas hablan de su persona y de historias culinarias vividas junto a ella.

Cualquiera de estas recetas es mucho más fotogénica que la que os propongo hoy, pero he querido que forme parte de este Parrandón Navideño porque está enlazada a muchos recuerdos que nunca más se repetirán. También, debido a esos recuerdos, he decidido no decorar las fotos con motivos navideños, sino sólo con las galletas y con una hoja seca. Os explico:
En Navidad cuando era pequeña, como en muchas otras casas, montábamos un Belén. No sé qué habrá sido de todas aquellas figuritas, pero recuerdo perfectamente aquellos días navideños y todo el proceso en el que nos involucrábamos las niñas. 

Mi abuela era la que se encargaba de montarlo y nosotras le ayudábamos. El Belén era bastante grande y no sólo incluía figuras, también un fondo de papel pintado simulando montañas, ramas y hojas de todos los tipos y colores. 

Salíamos con ella al campo, que estaba bien cerca de casa y volvíamos cargadas con musgo verde brillante, poblado de gotas de rocío; ramas gruesas y finas, algunas con líquenes, pequeñas piedras que recogíamos para formar el río, porque en aquella época, no teníamos papel de plata, por eso, colocaba un trozo de plástico, rodeado de piedrecitas y cubierto de agua.

De entre todas las hojas recogidas, una me gustó especialmente. Era más grande que las demás y su forma me llamó especialmente la atención. La cogí y me la guardé en el bolsillo del abrigo con cuidado como si fuera un tesoro.

Al llegar a casa, entré corriendo a la cocina porque reconocí en seguida el olor que provenía del horno. Era algo con almendra, seguro, pero necesitaba comprobar que no me había equivocado. Y no me equivocaba. El artefacto tan raro para mí, que utilizaban para moler almendra y para picar carne (entre otras cosas), ya estaba enganchado al mármol de la mesa y había trabajado de lo lindo esa mañana.

Dos tortadas de almendra esperaban sobre la mesa de mármol a ser caladas y adornadas, "pastissets" de boniato ya listos, almendras con y sin piel ya molidas. Pillé rápidamente un "pastisset" y lo mordí quemándome la lengua porque estaba muy caliente. Tía Carmen me regañó pero no le dio tiempo a nada más porque enseguida saqué la hoja del bolsillo y se la enseñé. Me alegré porque le gustó mucho, pero me dijo que no servía para el Belén, sin saber que yo no tenía ninguna intención de colocarla allí. 

No la pudo ni tocar porque entre las manos tenía la masa de las galletas de almendra que siempre hacía con la almendra que le sobraba después de hornear las tortadas. Disfrutábamos de ese bocado cada Navidad y desde entonces, aprendí a prepararlas. Dejé mi hoja sobre la mesa, me lavé las manos y empecé a coger masa para formar las galletas. Tanto me involucré, que olvidé la hoja el resto del día y me dediqué a ir cogiendo una galleta con disimulo, cada vez que me pasaba por la cocina. Y es que esos bocados, eran un vicio.                             
Ingredientes 

- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 200 g de almendra molida con piel 
- 2 claras de huevo de gallinas felices 
- ½ cucharadita de postre de canela (opcional) 
- 20 g de piñones + piñones para adornar 

*una bandeja de horno 
*una hoja de papel sulfurizado 

Antes de empezar… 

- Separar las claras de las yemas. Reservar. 

- Forrar una bandeja de horno con papel sulfurizado. 

- Precalentar el horno a 150º. 
Preparación en TMX 5 

- Poner el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso. Programar, 10 segundos, velocidad 5. 

- Agregar la almendra molida, los piñones y la canela. Programar, 10 segundos, velocidad 5. 

- Agregar las claras de huevo y programar 20 segundos, velocidad 5. Tiene que quedar una mezcla blanda. 

- Con la ayuda de la espátula, pasar la mezcla a un bol. 

- Con la ayuda de la cucharita, coger porciones de masa, colocarlas sobre el papel sulfurizado y adornarlas con piñones. 

Preparación tradicional 

- Si no tenemos la almendra molida, triturarla en un procesador o en un molinillo de café. 

- Agregar la almendra molida, los piñones y la canela. Triturar de nuevo. 

- Pasar la mezcla a un bol y agregar las claras batidas, pero sin llegar a punto de nieve. Mezclar bien hasta obtener una mezcla blanda. 

- Con la ayuda de la cucharita, coger porciones de masa, colocarlas sobre el papel sulfurizado y adornarlas con piñones. 

Horneado 

- Introducir la bandeja en el horno y hornear durante 30 minutos a 150º, ventilador. Tienen que quedar blandas, pero sin que se deshagan. 

- Dejar que se enfríen y colocarlas en una caja metálica. 

Notas: 

- Se puede utilizar almendra blanca molida.

- Es importante no pasarse con el tiempo del horneado para que no queden muy secas. Al enfriarse se endurecen.

- Si queréis probar mis Pastissets de boniato caseros, pinchad aquí para los que llevan azúcar y aquí, para los que no.

- Y como estas galletas son una receta de reciclaje, también la voy a colgar en mi proyecto, 1 +/- 100, desperdicio 0.
Bon profit!

Ghiotta di natale, baccalà in umido


Como cada mes, vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Es el último del año 2018 y vamos a preparar recetas tradicionales italianas de Navidad. Yo me he ido a Calabria y he elegido una receta salada que en casa nos ha gustado mucho. Es un plato sencillo con bacalao y muchos ingredientes más que combinan a la perfección. No es necesario elegir un bacalao de gran calidad si no queréis gastaros una fortuna. Lo he hecho dos veces y en una de ellas, he utilizado bacalao congelado de calidad y estaba también muy bueno.

La Ghiotta di Natale es un segundo plato tradicional de la cocina de Calabria en Navidad. También se le llama “Baccalà in umido”, porque el bacalao se cocina previamente hervido con patatas y coliflor y condimentado con un guiso hecho con salsa de tomate, piñones, alcaparras y aceitunas.

El bacalao, las aceitunas, las alcaparras son saladas y el punto dulce se lo dan las pasas. En algunas recetas que he encontrado, las aceitunas son verdes y en otras negras. En otras recetas, también usan patata, pero yo no le puse.

Si queréis ver las otras recetas saladas, pinchad aquí y las dulces, aquí. En esta ocasión, no hemos preparado la misma receta todas, por lo tanto, tendremos una variedad de platos diferentes, tanto dulces como salados, todos tradicionales de la cocina tradicional navideña italiana.

Seguro que os gusta.

Ingredientes 2 personas

- 300 g de flores de coliflor 
- 600 g de bacalao desalado 
- 100 g de cebolla 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- 600 g de tomate 
- 40 g de pasas remojadas 
- 80 g de aceitunas negras o verdes 
- 20 g de piñones 
- 20 g de alcaparras desaladas
- una cucharadita de pimentón, otra de sal y otra de azúcar

Antes de empezar…

- Separar las flores de coliflor y quitar las partes más duras.

- Pelar y trocear la cebolla.

- Poner en remojo las pasas y desalar en agua las alcaparras.

- Pelar los tomates y cortarlos en trozos.
Preparación en TMX 5

- Poner en la bandeja varoma las flores de coliflor y en el recipiente varoma los trozos de bacalao.

- Verter en el vaso la cebolla y programar, 4 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 120º, velocidad 1.

- Añadir el tomate, las aceitunas, las pasas y alcaparras escurridas, los piñones, una pizca de pimentón dulce y una pizca de sal. Si el tomate es natural o puede estar ácido, agregar una cucharadita de azúcar.

- Poner la tapa y colocar en recipiente varoma en su posición. Programar 12 minutos, varoma, velocidad 1, giro a la izquierda. Terminado el tiempo, comprobar si el bacalao está hecho. Dependerá del grosor de cada trozo. Es importante que no quede seco. Comprobar también si la coliflor está a nuestro gusto. 

- Si está hecho el bacalao, sacarlo del varoma con cuidado y mantenerlo caliente. Lo mismo con la coliflor. 

- Continuar la cocción programando, 20 minutos, varoma, velocidad 1, giro a la izquierda. Comprobar la cocción y programar más tiempo si es necesario.

- Acabado el tiempo, incorporar la coliflor al vaso, remover con la espátula. 

- Colocar los trozos de bacalao en cada plato y cubrir con la salsa. Servir caliente.
Preparación tradicional

- Blanquear las flores de coliflor en agua hirviendo durante 5 a 6 minutos. Tiene que quedar al dente, no demasiado blanda o pasada.

- Poner aceite en una cacerola y cuando esté caliente, dorar la cebolla (con una pizca de sal). 

- Cuando esté transparente, añadir el de tomate, sazonar con sal, azúcar y pimienta y cocinar durante 5 minutos.

- Agregar las aceitunas, los piñones y las alcaparras. Mezclar y dejar reposar unos minutos.

- Añadir la coliflor y remover. Después agregar los trozos de bacalao y cocer unos 10 minutos. 

- Colocar los trozos de bacalao en cada plato y cubrir con la salsa. Servir caliente. 

Notas: 

- Como ya he comentado anteriormente, en algunas receta se añade patata cocida junto a la coliflor. 

- El punto de sal es a gusto de cada uno. 

- Se suele espolvorear el plato con perejil picado, pero yo no tenía.

Bon profit!


Pan relleno de mermelada choco-cerezas. 1+/- 100, desperdicio 0


Aunque repito con receta de pan, éste es un pan dulce, aunque no demasiado. Ya os anticipé, cuando publiqué la Mermelada de cerezas y chocolate que se me había ocurrido usarla en otra receta y la que no me comí a cucharadas, sirvió para rellenar este pan. 

Tenía queso fresco y se lo añadí a la masa para que quedara mucho más rica. También añadí el Prefermento sencillo y rápido y la dejé reposar en bloque en la nevera con el fin de que quedara esponjoso.

El relleno de mermelada enrollado en la masa, dibujó figuras que iban surgiendo conforme iba cortando el pan. Como la mermelada no estaba dulce y la masa tampoco, el resultado es un pan esponjoso, poco dulce y muy agradable al paladar. Es como una masa brioche, pero sin sabor a mantequilla. 

Aún tengo congeladas rodajas porque me sabe mal que se me termine y no pueda repetirlo hasta que vuelva la temporada de cerezas. Aunque es sin azúcar, es mejor dosificar las raciones, si eres diabético. Está delicioso. Podéis utilizar cualquier mermelada, pero tiene que estar bastante espesa.

El molde que utilicé es muy grande y por eso, el pan crece con facilidad y también es bastante grande.

Espero que os guste. Ideal para desayunos y meriendas. No hace falta ponerle mermelada, ¿verdad? Está muy, muy bueno.
Ingredientes 

- 150 g de leche desnatada o de agua 
- 350 g de harina de fuerza 
- 200 g de harina de espelta integral 
- 100 g de harina de repostería 
- 200 g de queso fresco granulado (Lidl) o ricotta 
- 50 g de azúcar de abedul o de azúcar 

*2 hojas de papel sulfurizado
*Tapiz silicona para bizcocho enrollado 31,5 x 26,9 x 0,9 cm

Día 1

Antes de empezar…

- Si no lo está, preparar el Prefermento sencillo y rápido, tal y como indico en la entrada. Pinchar en el enlace.

- Pesar las harinas y el prefermento.

- Mojar con agua las dos hojas de papel sulfurizado, escurrirlas bien y colocarlas dentro del molde. Si son moldes pequeños, utilizar una hoja para cada molde y cortar lo que sobresalga demasiado. También se puede untar el molde con mantequilla o con aceite.

Preparación en TMX 5

- Verter en el vaso la leche. Programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Agregar las harinas y el prefermento. Programar, 30 segundos, velocidad espiga. Dejar reposar unos 10 minutos. 

- Agregar los huevos batidos, la sal y el azúcar de abedul o el azúcar. Incorporar después el queso fresco granulado o ricotta. 

- Programar, 5 minutos, velocidad espiga y sin cubilete. Si la masa queda más líquida, añadir un poco de harina y si está demasiado espesa, agregar un poco más de leche. La masa tiene que tener una textura blanda y se debe despegar de las paredes del vaso. Para que la masa no se caliente, es mejor parar la máquina cada minuto y dejar que repose otro minuto más.

- La masa debe quedar lisa y homogénea, pero se notará perfectamente el queso.

- Poner el bol en la nevera, cubierto con papel film untado con aceite.
Preparación tradicional de la masa

- Verter en un bol la leche tibia, agregar el prefermento y mezclar hasta que se disuelva. Tapar el bol y dejar reposar unos 10 minutos. 

- Agregar las harinas y los huevos batidos. Mezclar con una espátula.

- Al cabo de un tiempo de amasado, agregar la sal, el azúcar de abedul o el azúcar. Incorporar después el queso fresco granulado o ricotta. 

- Seguir amasando con las manos en sentido circular (o con la ayuda de una rasqueta de panadero) hasta que todos los ingredientes estén integrados y la mezcla se despegue de las paredes del bol. Si la masa queda más líquida, añadir un poco de harina y si está demasiado espesa, agregar un poco más de leche. La masa tiene que tener una textura blanda que no se quede pegada en las manos.

- Continuar amasando lentamente durante unos 5 minutos hasta obtener una masa lisa y homogénea.

- Poner el bol en la nevera, cubierto con papel film untado con aceite. 

Día 2

- Al día siguiente, sacar el bol de la nevera y dejar que se atempere la masa, como mínimo una hora.

- Colocar la masa sobre el tapiz y extenderla con cuidado. Si no tenéis tapiz, podéis utilizar un paño de cocina.
- Distribuir la mermelada. No quería que quedara distribuida por toda la masa, sino que formara dibujos aleatorios.
- Con la ayuda del tapiz o del paño, empezar a enrollar la masa. Distribuir más cantidad de mermelada.
- Una vez enrollada la masa, doblar los bordes, remeterlos hacia adentro para que queden en contacto con la base del molde.
- Colocar la masa dentro del molde cubierto con el papel mojado. En la base del molde debe estar la parte de la masa en la que están los cierres.
Tapar con un paño y dejarlo fermentar durante 1 hora, en un lugar cálido. Al cabo de este tiempo la masa habrá doblado su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

- Se puede realizar la prueba del dedo. Si al presionar la masa con el dedo, se hunde y se recupera lentamente, es que está listo.

- Poco antes de que la masa del pan haya fermentado, encender el horno a 250º. Poner en la base una bandeja o un bol con agua.
Horneado

- Introducir el molde en el horno Mantener la temperatura a 250º, durante los primeros 15 minutos, sólo calor abajo para que se expanda el pan bien. 

- Pasado el tiempo, abrir el horno para expulsar el vapor, sacar el bol o recipiente con agua y bajar la temperatura a 200º, calor arriba-abajo.

- Hornear de 45 minutos a 1 hora. El tiempo dependerá del tipo de horno y del tamaño del pan. Cuanto mayor sea el pan, más tiempo necesitará. Poco antes de que se termine el horneado, pintar la superficie del pan con agua o leche. Yo la pinté con la mermelada.

- Sacar el molde del horno y el pan con el papel. Saldrá con mucha facilidad. Dejarlo enfriar sobre una rejilla y no cortarlo hasta que esté frío.

Notas: 

- El pan es bastante grande y como mi molde es grande, la masa se expande perfectamente. Podéis dividir la masa y utilizar dos moldes más pequeños. 

- La mermelada tiene que estar bastante espesa para que no se desparrame. Como la mía es casera, me resulta más sencillo prepararla a mi gusto. Se puede elaborar mermelada de otro tipo de fruta, con o sin chocolate. 

- El formado no es sencillo, necesita mucha práctica, pero es muy importante para que el pan crezca adecuadamente. Daremos forma al pan con el fin de conseguir tensión en la superficie de la masa para que durante la segunda fermentación el aire quede retenido dentro del pan (la miga será más esponjosa). En el video de Iban Yarza, se ve cómo formar un pan de molde como el mío. Pinchad en el enlace. 

- Desde que utilizo el papel mojado con los moldes, casi no tengo que lavarlos y nada se pega. Seguid mi consejo. 

Bon profit!


Pan rústico de molde con prefermento. Aula de pan


Me ha pedido bastante gente que publique el pan en el que use el Prefermento sencillo y rápido. No he querido tardar, porque tengo recetas programadas para retos y preferí hornear el pan el domingo para poderlo mostrar hoy. Quería que no fuera demasiado complicado porque ésta es otra entrada para el Aula de pan. También por eso, lo horneé en un molde.

Preparé sólo la mitad de prefermento y lo hice con harina de espelta integral porque también lo tenía pendiente. En la foto podéis comprobar que el resultado, después de 1 hora, no es exactamente el mismo que con la harina de trigo blanca. No quise modificar nada porque se trata de experimentar y mostrar los resultados. Sólo tenéis que saber que la harina integral como absorbe más, requiere más líquido. Seguiremos hablando sobre eso. 

Utilizar prefermentos nos sirve para conseguir panes sin gusto pronunciado a levadura y miga más esponjosa y alveolada. La miga del pan tiene pequeños alveolos y está esponjosa. Como es un pan de molde, podemos estar satisfechos. Y ¿por qué tiene esos pequeños alveolos? En próximas Aulas de pan, lo iréis viendo. 

El pan está bueno, la corteza queda crujiente y la miga esponjosa. Congela a la perfección. Si lo horneáis, me gustaría que me lo contaráis. 

Un prefermento rápido y un pan rápido. Mejor que comprarlo en el super ¿no?

Seguimos aprendiendo juntos. Espero que os guste.

Ingredientes

- 200 g de prefermento sencillo y rápido  (sólo la mitad que indica la receta y con espelta integral)   
- 200 g de harina de fuerza
- 40 g de harina de espelta integral
- 250 g de harina de trigo
- sal
- 200 g de agua tibia más un poco si es necesaria

* rasqueta de panadero (opcional)
*2 hojas de papel sulfurizado

Antes de empezar…

- Pesar las harinas y el prefermento.

- Pesar el agua y calentarla hasta que esté tibia, no caliente.

- Mojar con agua la hoja de papel sulfurizado, escurrirla bien y colocarla dentro del molde. Si son moldes pequeños, utilizar una hoja para cada molde y cortar lo que sobresalga demasiado. Si no queréis utilizar papel, untad el molde con mantequilla o con aceite.
Preparación tradicional 

1. Preparar el prefermento sencillo y rápido tal y como indico en la entrada. Pincha en el enlace. 

2. Mezclar los ingredientes

- Poner las harinas en un bol grande. Formar un hueco en el centro. 

- Verter el prefermento en el centro e ir añadiendo poco a poco el agua tibia, pero no toda. 

- Empezar a mezclar los ingredientes, primero con una espátula y después con las manos en sentido circular (o con la ayuda de una rasqueta de panadero) hasta unificarlos y lograr que la mezcla se despegue de las paredes del bol. Si queda la masa queda más líquida, añadir un poco de harina y si está demasiado espesa, agregar un poco más de agua. La masa tiene que tener una textura blanda que no se quede pegada en las manos. 

3. Reposo (Autolisis).

- Como vamos a hornear un pan sencillo y para no complicarnos, taparemos el bol con un film untado en aceite y dejaremos reposar la masa dentro del bol durante 30 minutos. Este reposo, llamado autolisis (del que ya hablaremos), nos facilitará y reducirá el tiempo de amasado. 

4. Amasado con autolisis

- Sacar la masa del bol. 

* Amasar durante 10 segundos, volver a ponerla en el bol, taparlo con un paño y dejar reposar la masa de 10 a 15 minutos. 

* Amasar durante 10 segundos, volver a ponerla en el bol, taparlo con un paño y dejar reposar la masa de 10 a 15 minutos. 

* Amasar durante 10 segundos, volver a ponerla en el bol, taparlo con un paño y dejar reposar la masa de 10 a 15 minutos. 

5. Primera fermentación

- Sacar la masa del bol, formar una bola y colocarla en otro bol untado con aceite. Tapar con un paño o con papel film engrasado en aceite. 

- Dejar leudar durante 1 hora y media o dos. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

6. Formado.

- Visualizar el vídeo que tenéis al final para formar el pan. No tiene por qué quedaros perfecto. Si os parece complicado, doblad el borde más largo de masa hacia el centro, apretad con cuidado con los dedos, repetid la operación con el otro borde y remeted los bordes laterales hacia adentro.

- Colocar la masa dentro del molde cubierto con el papel mojado. En la base del molde debe estar la parte de la masa en la que están los cierres

7. Segunda fermentación.

- Tapar con un paño y dejarlo fermentar durante 1 hora, en un lugar cálido. Al cabo de este tiempo la masa habrá doblado su volumen. El tiempo dependerá de la temperatura ambiente.

- Se puede realizar la prueba del dedo. Si al presionar la masa con el dedo, se hunde y se recupera lentamente, es que está listo.

- Poco antes de que la masa del pan haya fermentado, encender el horno a 250º. Poner en la base una bandeja o un bol con agua.

8. Greñado.

- Con la ayuda de un bisturí, cuchilla o cuchillo, hacer un corte de arriba abajo del pan (Ver notas). Yo hice un corte central y otros pequeños.

- Pulverizar agua por encima o espolvorear harina tamizada para darle un toque rústico.

9. Horneado.

- Introducir el molde en el horno Mantener la temperatura a 250º, durante los primeros 15 minutos, sólo calor abajo para que se expanda el pan bien. 

- Pasado el tiempo, abrir el horno para expulsar el vapor, sacar el bol o recipiente con agua y bajar la temperatura a 200º, calor arriba-abajo.

- Hornear durante 45 minutos. El tiempo dependerá del tipo de horno y del tamaño del pan. Cuanto mayor sea el pan, más tiempo necesitará.

- Sacar el molde del horno y el pan con el papel. Saldrá con mucha facilidad. Dejarlo enfriar sobre una rejilla y no cortarlo hasta que esté frío.
Notas:

- En el prefermento, si no eres principiante y utilizas espelta integral, puedes añadir un poco más de agua.

- El formado no es sencillo, necesita mucha práctica, pero es muy importante para que el pan crezca adecuadamente. Daremos forma al pan con el fin de conseguir tensión en la superficie de la masa para que durante la segunda fermentación el aire quede retenido dentro del pan (la miga será más esponjosa). En el video de Iban Yarza,  se ve cómo formar un pan de molde como el mío. Pinchad en el enlace.

- El greñado facilita que la masa se expanda, permitiendo que el vapor escape, así como para hacer un atractivo dibujo en el pan horneado. Se necesita mucha práctica para alcanzar la maestría de un panadero. Yo todavía no lo he conseguido y lo que me queda. 

- Para iniciarse en el greñado, es mejor empezar haciendo el corte de arriba abajo con la cuchilla un poco inclinada. Como no es un pan de molde al uso, podéis colocar la masa con los cierres hacia arriba y greñará a su manera.

- Desde que utilizo el papel mojado con los moldes, casi no tengo que lavarlos y nada se pega. Seguid mi consejo.

- Mi molde es bastante grande, pero podéis dividir la masa y utilizar dos moldes más pequeños.

Bon profit!

Sopa de fresas congeladas y yogur. Congelando el verano III


Esta es mi tercera receta para mi reto Congelando el verano III. La primera fue una receta salada, el Timbal templado con vinagreta de melocotón asado, la segunda, la Mermelada de cerezas y chocolate.

Congelé unas pocas fresas al principio del verano y todavía estaban a buen precio. No sabía qué hacer exactamente con ellas y se me ocurrió preparar esta sopa dulce. Se puede tomar fría, pero si la dejamos una vez hecha, fuera de la nevera, se atempera y para esta época del año, a lo mejor apetece más así. Es mejor no añadir el yogur y la fruta (kiwi en mi caso), hasta el momento de servirla.

Tiene un acentuado sabor a fresa y el dulzor, lo podéis adaptar a vuestro gusto. Mi yogur es desnatado, pero si no os importan las calorías, con yogur griego os gustará. Elegí el kiwi porque de las frutas que tenía en casa era el que, a mi gusto, mejor combinaba. Probad con otro tipo de frutas. El toque de canela, para mí no se puede obviar.

Espero que os guste. Guardadla para la temporada de fresas en primavera o para hacerla con fresas congeladas, el resto del año.
Asar fruta en verano. Tutorial IV

Ingredientes 2 boles como los de las fotos

- 80 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 200 g de agua mineral
- 200 g de fresas congeladas
- 50 g de melocotón asado (opcional)

Antes de empezar…

- Si es temporada, congelar las fresas para cuando no lo es. Las corto en rodajas y las pongo en bolsas aptas para la congelación.

- Si se va a utilizar melocotón asado para congelarlo después, pinchar en el enlace de la lista de ingredientes y seguir las instrucciones indicadas.

Preparación en TMX 5

- Poner en el vaso el agua y el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 10 segundos, velocidad 8. Bajar los restos con la espátula.

- Programar, 10 minutos, varoma, velocidad 1.

- Agregar las fresas y el melocotón. Programar, 20 segundos, velocidad progresiva 5-10.

- Antes de servir, incorporar el yogur, el kiwi y la canela.
Preparación tradicional

- Poner en una olla el agua y el azúcar de abedul o el azúcar. Calentar durante unos 10 minutos hasta que el azúcar se disuelva.

- Pasar al vaso de un robot o batidora, agregar las fresas y el melocotón y triturar hasta obtener una textura fina.

- Antes de servir, incorporar el yogur, el kiwi y la canela.

Notas:

- Para mi gusto, esta sopa estaba bastante dulce. La próxima vez la probaré con menos cantidad de azúcar de abedul (o azúcar).

- Si os gusta encontrar trozos de fruta, disminuid el tiempo de triturado.

Bon profit!