Cacahuetes tostados con calor residual, 1 +/- 100 desperdicio 0


Esto no es una receta realmente, pero sí una forma de mostrar cómo podemos aprovechar el calor del horno para tostar frutos secos, en este caso unos ricos cacahuetes que llevaban un año en la nevera y que compré crudos un día en el que estuve en mi pueblo. Pensé que se habían estropeado y no me lo hubiera perdonado porque eran hermosos. Si los probaba crudos, no lo podía averiguar con toda certeza o al menos eso supuse. 

El otro día, tras una mañana complicada en la que mi hijo y yo, llegamos tarde a casa, se encendió el horno para hornear una pizza comprada. Realmente no le gustan, pero de cuando en cuando, le apetece una y no escucha mi reproche ya que él se prepara unas masas de pizza, espectaculares... El tiempo de horneado de este tipo de comida pre fabricada, no es largo, pero la temperatura es alta. 

La colocó sobre una bandeja de las que tengo para hornear pan y al sacar la pizza, estaba bien caliente. “Pensat y fet”, como decimos aquí en Valencia, saqué los cacahuetes y los esparcí por encima. Apagué el horno, cerré la puerta y ahí quedaron. Comimos y me olvidé de ellos hasta que una vez el horno perdió temperatura, abrí la puerta y comprobé que, una vez fríos, estaban deliciosos. El sabor de los cacahuetes no tiene nada que ver con los comprados, que en muchas ocasiones están algo quemados y también se les puede añadir sal a gusto o nada. Con ellos preparamos una Mantequilla de cacahuete de lo más rica. 

Cuesta más escribir esta introducción, que prepararlos y lo mismo os puede valer para otro fruto seco. Aprovechamos unos cacahuetes olvidados y el calor residual de nuestro hornoEsta entrada va dedicada a todos los que me siguen y se están iniciando en la cocina, también para los que seguís mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0 en el que caben todo tipo de ideas relacionadas con el reciclaje, el aprovechamiento e intentar conseguir el desperdicio 0. 

Buen fin de semana y cuidaos.
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Ingredientes


- ½ kg de cacahuetes o más

- sal (opcional)

Horneado

- El horno estaba a 230º. Si se desea añadir sal, se pueden humedecer los cacahuetes previamente y después espolvorear la sal por encima.

- Para aprovechar el calor residual del horno, esparcir los cacahuetes sobre la bandeja caliente, cerrar la puerta y dejar que se tuesten. Yo no los quería muy tostados, por lo tanto, quedaron perfectos tan solo con dejarlos dentro del horno hasta que éste perdió temperatura.

Notas:

- El tiempo dependerá de la temperatura de cada horno, del tamaño de los cacahuetes y del gusto de cada uno. Yo los prefiero poco tostados. También habrá que controlar que no se quemen que hay hornos que son muy potentes.

- Comer tal cual, freír o usarlos para preparar una rica Mantequilla de cacahuete.

- Conservar en un bote hermético.

Bon profit!

Sopa fría de pepino y aguacate, 1+/-100 desperdicio 0


Compré bastantes pepinos y se fueron quedando abandonados en el cajón de la verdura. Su pinta no era la mejor para ser presentados en una ensalada, pero sí que se podían triturar para ser el ingrediente principal de una sopa fría muy refrescante. También muy cerca, estaba esperando un resto de aguacate, muy poco, la verdad, pero iba a ser el acompañante perfecto de esta sopa veraniega. Como no hay dos sin tres, en el frutero se había quedado muy sola una manzana Golden que empezaba a madurar en exceso. Todo triturado junto a unas hojas de albahaca que podéis sustituir perfectamente por menta, hacen de esta sopa, una opción ideal para estos días en los que el calor aprieta. Mi consejo es que aumentéis la cantidad de aguacate y también de manzana porque de este modo, vuestra sopa, aún estará más rica y más cremosa. Se toma bien fría y se conserva bien en la nevera hasta el día siguiente, si es que queda.

Como es una receta de aprovechamiento de ingredientes de fondo de nevera, esta sopa, se va a formar parte de las aportaciones de julio en 1 +/-100, desperdicio 0.

Si os gusta el pepino, probadla, es poco calórica si no lleva mucho aguacate. También os recomiendo la Cremafría de melón, pepino y aguacate. Similares y diferentes a la vez.
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Ingredientes 

- 400 g de pepino 
- 50 g de aguacate maduro (puede ser más cantidad) 
- 1 manzana grande 
- 20 g de zumo de limón 
- una ramita de albahaca fresca 
- 1 pellizco de sal 
- pimienta (opcional) 
- 500 g de agua muy fría 
- semillas variadas 

Antes de empezar… 

- Pelar la manzana y quitarle el corazón y pepitas. Cortar en trozos grandes 

- Pelar los pepinos y cortarlos en trozos. 

- Sacar la pulpa del aguacate con una cucharadita, justo antes de utilizarlo para que no ennegrezca. 

- Poner las semillas en remojo. Cuando estén hidratadas, colarlas. Reservar.

Preparación en TMX 

- Poner en el vaso el aguacate, la manzana, el pepino, el zumo de limón, la albahaca fresca (solo las hojas), la sal, la pimienta y el agua fría. Triturar 1 minuto, velocidad 10. 

- Verter la sopa en boles o platos y adornar con las semillas. 

Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot o batidora, el aguacate, la manzana, el pepino, el zumo de limón, la albahaca fresca (solo las hojas), la sal, la pimienta y el agua fría. Triturar hasta que no queden grumos. Si es necesario, repetir la operación. 

- Verter la sopa en boles o platos y adornar con las semillas. 

Bon profit!

Mousse de manzana, crema y merengue, 1 +/- 100, desperdicio 0


Empezamos el mes de julio proponiéndoos un postre, una Mousse de manzana. Es una receta que me ofreció Google mientras miraba noticias. Últimamente, salen recetas, nada raro teniendo en cuenta, que saben todo sobre nuestras búsquedas y como consecuencia, nuestros gustos y deseos. Me gustó cuando visité la web en la que solamente estaba la versión en TMX, que es como yo la he preparado.

Es un postre fácil y rápido de preparar y con ingredientes que tenemos en la cocina. Se compone de tres texturas, una compota de manzana, crema pastelera y una cobertura de merengue. Aproveché manzanas que tenía ya un tiempo en la nevera y una yema de huevo para la crema, en lugar de añadirle el huevo entero. Decidí presentar esta mousse en copas y en moldes. En la receta original, el merengue se gratina en el horno y como no podía gratinar el de las copas, utilicé el grill del microondas para tostar el de los moldes. 

Tiene muy pocas calorías y está muy poco dulce. Si como yo, usáis azúcar de abedul, la manzana soltará un poco de líquido, como suele ser habitual. Tal y como aconsejan en la receta original, esta mousse casa muy bien con una copita de sidra dulce.

Es 1 de julio y volvemos a publicar recetas y todo tipo de aportaciones para mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0. El mes pasado también tuvimos muchas ideas de lo más interesantes, reciclajes y aprovechamientos que no os podéis perder. Mil gracias por seguir el proyecto y también a todos los participantes.

Sed felices y seguid cuidándoos, el virus sigue entre nosotros.
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Ingredientes 

Para la compota de manzana 

- 600 g de manzanas Golden ya peladas y sin semillas 

Para la crema pastelera 

- 30 g de harina de trigo de repostería (prefiero la maicena)
- 300 g de leche (desnatada) 
- 1 huevo L 
- 50 g de  azúcar de abedul o azúcar 

Para el merengue 

- 2 o 3 claras de huevo (utilicé 2 L) 
- 30-40 g de azúcar de abedul o azúcar glas 

Antes de empezar… 

- Pelar las manzanas, quitarles el corazón y cortarlas en trozos grandes. 

- Hacer glas el de  azúcar de abedul o azúcar si no se tiene. En la TMX, unos segundos de turbo bastará. Reservar. 

- Sacar los huevos de la nevera con antelación. 

- Separar las claras de las yemas en los que vayamos a utilizar para el merengue. 

- Si se va a utilizar el horno, precalentarlo a 200°. 

Preparación en TMX 

De la compota de manzana 

- Poner los trozos de manzana en el vaso. Programar, 10 segundos, velocidad 3. Bajar los restos con la espátula y programar, 10 minutos, 100º, velocidad 2. 

- Repartir la compota en los boles o en las copas, si no se va a gratinar el merengue. Se pueden preparar ambas opciones como yo. 

De la crema pastelera 

- Poner en el vaso la leche, la harina, el azúcar de abedul o azúcar y el huevo. Programar, 7 minutos, 90º, velocidad 4. 

- Repartir una capa sobre la compota. 

Del merengue 

- Lavar y secar bien el vaso. 

- Colocar la mariposa en las cuchillas. 

- Verter las claras y una pizca de sal. Programar, 3 minutos, 37º, velocidad 3 y ½. Cuando pase el primer minuto, quitar el cubilete e ir vertiendo el azúcar de abedul o azúcar por el bocal.
Preparación tradicional

De la compota de manzana

- Poner los trozos de manzana en una olla y dejar que se vaya haciendo a fuego bajo. Cuando esté hecha, triturar un poco si se desea. Dependiendo del tipo de manzana, no será necesario. Si pincháis aquí, podéis hacerla en el microondas.

- Repartir la compota en los boles o en las copas, si no se va a gratinar el merengue. Se pueden preparar ambas opciones como yo.

De la crema pastelera

- Si pincháis aquí, os dejo cómo prepararla en el microondas. 

- Repartir una capa sobre la compota.

Del merengue

- Poner en el vaso de un robot o batidora las claras y una pizca de sal. Montar con las varillas e ir vertiendo el azúcar de abedul o azúcar.
Montaje 

- Repartir una capa de merengue sobre la crema pastelera. Si se sirve en las copas, no se gratinará. Si se sirve en los ramequines o boles, se podrá elegir hornear en horno convencional o en el grill del microondas como fue mi caso. 

- En el horno durante unos 7-8 minutos a 200º o hasta que esté dorado el merengue. En el microondas, unos 3 minutos en el grill o hasta que esté dorado el merengue. En ambos casos, se deberá controlar el dorado del merengue. 

- Degustar fría o templada. 

Notas: 

- Prefiero utilizar maicena en la crema pastelera y os lo aconsejo. Esta crema sabía a harina y no me gusta. 

Bon profit!

Fuente de la receta, pinchando aquí.
You are invited to the Inlinkz link party!

Pollo especiado a la piña, 1 +/- 100, desperdicio 0


Compré una piña entera, se fue madurando y madurando, pero no se estropeó. Urgía utilizarla, al menos una parte y eso fue lo que hice, preparar esta receta, que os va a encantar. Para que eso ocurra, os tenéis que unir a mi gusto por los contrastes de sabores y este pollo especiado, prometo que cumple todas las expectativas, pero sin excedernos. Es dulce y a la vez salado, el punto picante justo que le aporta la pimienta y el jengibre, aunque de este último, cuando lo repita, añadiré más. La lata de leche de coco estaba en el armario ya mucho tiempo y no dudé en agregarla a la guarnición de verduras. Aporta sabor y contribuye a que la salsa espese. Esta última, la reduje demasiado al final, pero quedó la suficiente para aromatizar el arroz blanco. La pizca de cúrcuma regala sus propiedades junto a la pimienta, también, un poco de color. Todo en su punto justo para que los atrevidos puedan ir un poco más allá y si así lo desean, disfruten de un pollo con piña y arroz, mucho más picante. 

Si no se reduce la salsa tanto, se puede incluso triturar, dejando la piña para servirla junto al pollo y el arroz. Está tan buena la salsa, que hasta el pollo sobra, pero es que éste, también estaba en el congelador y necesitaba una alegría. Seguro que no se ha arrepentido de formar parte de este plato.

Tras el duro confinamiento, las recetas de aprovechamiento en mi cocina, están siendo numerosas. Siempre compraba un poco de más, por si acaso. Ésta de Pollo especiado, es otra más que se va a unir al resto de aportaciones en el 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. Los días pasan muy rápido, pero seguimos con muchas iniciativas, ya llevamos con ésta, 21. Siempre agradecida a todos los participantes. De hecho, somos todas mujeres y tenemos a un cocinero masculino que siempre nos sorprende. Mil gracias. 

Mi llamada desde aquí, me parece que poco puede valer, porque la población a la que me dirijo, no creo que me lea, ni me siga. Son los jóvenes y adolescentes que, sin respeto alguno, se saltan a la torera todas las normas de seguridad, importándoles nada, el que los vulnerables y el resto de la población, nos podamos contagiar. Esta mañana, lo he oído y visto en la tv, en los pocos minutos que la pongo. Las palabras textuales de uno de ellos eran, “que nos cuidemos nosotros”. Esperemos que los rebrotes que están apareciendo, no se incrementen y nos mantengamos sanos y salvos. 

Feliz fin de semana y seguid cuidándoos.
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Ingredientes para 1-2 raciones

- 2 cucharadas soperas de aceite de oliva virgen extra
- 4 dientes de ajo
- 100 g de cebolla (1 unidad)
- 1 cm de raíz de jengibre fresco
- 90 g de pimiento rojo
- 400 g de pollo campero troceado
- 300 g de piña fresca
- 220 g de leche de coco
- 50 g de agua
- ½ cucharadita de cúrcuma en polvo
- sal y pimienta a gusto

Para cocer el arroz blanco

- 100 g de arroz blanco 
- 1 ajo para cocer el arroz
- 20 g de aceite de aceite de oliva virgen extra
- 200 g de agua

Antes de empezar…

- Pelar la cebolla y cortarla en brunoise.

- Pelar los dientes de ajo y quitarles el germen. Cortarlos menudos.

- Pelar un trozo de raíz de jengibre.

- Lavar el pimiento y cortarlo en brunoise.

- Pelar la piña y cortarla en dados. 
Cocción del arroz

- Cocí el arroz en la TMX utilizando la función que tiene la 6 Cocción de arroz. Para ello, se incorpora el ajo, programar, 3 segundos, velocidad 7. 

- Seleccionar la cantidad de arroz de grano redondo-agua que se desea cocer: 100 g de arroz con 200 g de agua, 200 g de arroz con 400 g de agua, 300 g de arroz con 600 g de agua, 400 g de arroz con 800 g de agua. Añadir el resto de los ingredientes en su correspondiente proporción.

- Poner en el vaso el ajo y programar, 3 segundos, velocidad 7. Con la espátula, bajar el ajo hacia el fondo del vaso.

- Añadir el aceite y sofreír 3 minutos, 120°, velocidad cuchara.

- Incorporar el agua, el arroz y la sal. Colocar la tapa anti salpicaduras en lugar del cubilete e iniciar Cocción de arroz. Verter inmediatamente en una fuente y remover bien con la espátula. 

Si no se tiene esta función, seguir los pasos que os indico al final, en el apartado notas.

Preparación en olla rápida WMF Perfect

- Calentar el aceite en la olla. Añadir el ajo menudo y la cebolla, rallar el jengibre y agregar una pizca de sal. Sofreír a fuego medio, removiendo a menudo. Cuando la cebolla vaya ablandándose, agregar el pimiento. Seguir la cocción unos minutos más a fuego medio y removiendo para que no se agarre.

- Incorporar el pollo troceado y seguir sofreír removiendo con rapidez. No es necesario que se dore, tan solo que se mezcle bien con las verduras y coja color.

- Agregar la piña, la leche de coco, el agua, la cúrcuma, la pimienta y la sal.

- Tapar la olla y cocer a fuego medio hasta que suba el primer aro. Cuando haya subido, bajar el fuego al 4 de la vitrocerámica y programar 5 minutos. Acabado el tiempo, apagar el fuego y abrir la olla.

- Pasar el pollo a un bol grande. Dejar que se enfríe y desmenuzarlo con los dedos, quitando los huesos.

- Llevar a ebullición el líquido de cocción y las verduras a fuego medio durante unos minutos. Mientras se reduce, remover ocasionalmente. Yo lo reduje bastante.

- Verter el líquido de cocción sobre el arroz y remover hasta que se impregne, pero colando las verduras y la piña. Reservar éstas en un bol.

- Colocar en la base del plato o bol el arroz cocido. Formar un hueco en el centro y colocar el pollo dentro. Colocar la piña y el pimiento alrededor del pollo y por encima del arroz. Servir caliente.
Notas: 

Para cocer el arroz en otro modelo de TMX sin función Cocción arroz.

- Poner en el vaso el aceite y los ajos y programar, 3 segundos, velocidad 7. Con la espátula, bajar el ajo hacia el fondo del vaso.

- Añadir el agua y la sal y mezclar 10 segundos, velocidad 6.

- Poner el cestillo dentro del vaso y programar, 7 minutos, varoma, velocidad 4.

- Echar el arroz a través del bocal y programar 13 minutos, varoma, velocidad 4. (Mover el arroz con la espátula de vez en cuando). Verter inmediatamente en una fuente y remover bien con la espátula.

Bon profit!

Revuelto de tallos de acelga, 1 +/- 100, desperdicio 0


En los días de confinamiento he comido bastantes veces, acelgas. Me gustan, quien me sigue, ha visto otras recetas y son sanas, poco calóricas. También soy de revueltos y de esta forma, preparé solamente los tallos, las hojas, las dejé para otra preparación.

Esta receta está hecha con el modo Alta Temperatura de la TMX 6, si se desea preparar el revuelto de forma tradicional tan sólo será necesario cocer los tallos al vapor, dejar que pierdan toda el agua y freírlos en una sartén. Después, hacer el revuelto añadiendo los huevos batidos. Esta función de rehogado o dorado, ya os la mostré cuando publiqué la Cebolleta caramelizada en TMX 6 y el Hummus de cebolleta caramelizada y ajo asado. En cookidoo ya hay otras recetas nuevas, yo intento publicar cosas que no estén en cookidoo, aunque me sirva de referencia para aprender. Si tengo un blog y mis recetas son calcadas a las de Cookidoo, no sé para qué sirven realmente.

Si no eres muy fan de las acelgas, prueba con otro tipo de verduras, yo me quedo con esta receta que es de aprovechamiento de unos tallos grandes y un poco bastos. Este revuelto se añade también al resto de aportaciones de este mes en 1 +/-100, desperdicio 0.

Disfruté este revuelto con un poco de pan de masa madre y una cerveza sin alcohol. Si te gusta el pimentón, a la hora de servirlo, se puede espolvorear un poco por encima. Lo pensé cuando prácticamente, me lo había terminado.

Sed felices y seguid cuidándoos, debemos seguir haciéndolo.
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Ingredientes 

- 15 g de aceite de oliva virgen extra 
- 200 g de tallos de acelga cortados en trozos pequeños 
- 3 huevos L 
- sal y pimienta 

Antes de empezar 

- Separar los tallos de las hojas. Cortar éstos en trozos pequeños. Quitar los hilos de los bordes. Lavar y reservar. 

- Batir los huevos.
Acelgas doradas Alta Temperatura
Preparación en TMX 6 

- Poner el aceite y los tallos de acelga z en el vaso e iniciar Alta Temperatura. Sazonar con la sal y la pimienta. Si la base del vaso queda quemada es normal. Yo lo lavo antes de hacer el revuelto. Si no se tiene tiempo, se puede hacer el revuelto en la sartén.

- Añadir los huevos batidos y programar 2 minutos, 120°, velocidad cuchara. Comprobar la dureza de los tallos y si todavía están duros, programar unos minutos más a la misma temperatura y velocidad. Servir inmediatamente. 

Notas: 

- Mis tallos de acelga eran bastante duros y tuve que programar algún minuto más a alta temperatura. 

- Es normal que cuando se utilice la Alta Temperatura, la base del vaso quede un poco quemada. Tras utilizar el modo Prelavado, repetir de nuevo y dejar el agua para que se ablande lo que ha quedado agarrado. 

Bon profit!

Mermelada de sandía y zanahoria


Como ya tenemos sandías en el mercado y antes de que pase la temporada, es hora de volver a publicar una mermelada y ésta de hoy la tenía en borradores desde el verano pasado.

Desde que empecé con el blog, he preparado diferentes mermeladas de sandía y también con la corteza. La primera receta que publiqué, era de un libro de mi comarca, La Vall d’Albaida, en el que se la denomina como Dulce de corteza de sandía.. A partir de esa primera receta, surgieron más y es que no sólo me gusta, sino que es una forma de reciclar la sandía y la parte blanca de la corteza. Podemos incluso congelarla en trozos. En esta receta añado zanahoria, me gusta mucho encontrarla al comerla. Lleva también canela, sé que a mucha gente le agrada encontrar su sabor en una mermelada y en cualquier receta dulce, también en saladas.

De nuevo reciclé la corteza, su parte blanca y unas zanahorias un poco pachuchas. Es por eso que va a acompañar al resto de aportaciones en el 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. Mil gracias por vuestra participación, mil gracias por seguir el proyecto.

Os animo a probarla. El sabor no es parecido a cualquier otra, el color tampoco. La serví sobre un pan integral de trigo también hecho en el microondas. Una de las muchas pruebas de panes en micro.

Os dejo al final, enlaces de otras recetas con sandía.
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Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.

Ingredientes 

- 600 g de pulpa de sandía 
- 400 g de corteza de sandía (sin la parte verde) 
- 100 g de zanahoria 
- 250 g de  azúcar de abedul o de azúcar 
- el zumo de un limón 
- ½ cucharadita de canela de Ceylán 
- 2 g (1 sobre) de agar-agar en polvo 

Antes de empezar… 

- Cortar los trozos de pulpa de sandía y quitar las semillas, si las tiene. Quitar la parte verde de la corteza y cortar como un dedo de parte blanca. Pesar pulpa y corteza. 

- Escurrir el limón, cuidando de que no queden semillas, ni pulpa. Reservar. 

- Raspar la zanahoria, cortar las puntas y cortarla en trozos. 
Preparación en TMX 

- Poner en el vaso la pulpa de sandía y la corteza. Programar, 10 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula. 

- Incorporar los trozos de zanahoria y el zumo de limón. Programar, 3 segundos, velocidad 5 y ½. 

- Agregar el azúcar de abedul o azúcar. Colocar el cestillo o la tapa anti-salpicadurs sobre la tapa. Programar, 1 hora, 30 minutos, 100º, velocidad 1. 

- Añadir la canela y el agar-agar y programar, 15 segundos, velocidad 3. Bajar los restos con la espátula, si es necesario y programar, 10 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. No olvidar dejar puesto el cestillo o la tapa anti-salpicaduras. 

Preparación tradicional 

- Poner en una cazuela la pulpa de sandía y la corteza cortadas menudas. 

- Incorporar la zanahoria cortada en trozos pequeños, el azúcar de abedul o azúcar y el zumo de limón. Cocer durante 1 hora, 30 minutos, removiendo de tanto en tanto. 

- Añadir la canela y el agar. Cocer unos 10 minutos más o hasta que la mermelada esté hecha. 
Envasado 

- Antes de envasarla, comprobar si está hecha haciendo la prueba del plato congelado. Poner una cucharadita en un platito previamente colocado en el congelador. Si la mermelada se desliza con dificultad, está lista. 

- Pasarla a los botes previamente esterilizados en agua hirviendo, taparlos y colocarlos, boca abajo, sobre un paño de cocina. 

Bon profit!


Pan de espelta integral con poolish en microondas, En buena onda



Hace mucho tiempo que quería hacer pruebas de pan en el microondas. El primero y único del blog es un Pan bicolor, casi dulce. Ahora, que entre mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo llevamos a cabo el proyecto En buena onda, me apetecía mucho repetir para mejorar aquella experiencia. No sólo he cambiado de microondas, también sé un poco más de masas y de panes. Además de todo ello, el confinamiento y la crisis provocada por el COVID19, han contribuido a afirmarme en la decisión. No todo el mundo se puede permitir encender un horno a menudo, incluso hay gente, que no lo tiene. Se ahorra tiempo, energía y dinero utilizando el microondas. El objetivo es el mismo que el que me planteé al publicar la Levadura fresca de panadería casera elaborada con cerveza y el Pan con masa de coca y levadura fresca de panadería casera. Tenía muy claro, que mi blog, al igual, que muchos otros, tiene que seguir facilitando la vida a quien entre en esta mi cocina y lo necesite. Hubo entonces críticas en redes sociales a otras personas que hornearon este tipo de pan. Críticas de gente que no lo horneó o lo hizo y le salió mal. Allá cada cual con su opinión. En la sociedad actual, hay demasiada gente que critica, insulta o habla sin tener ni idea del tema; por desgracia las redes sociales lo facilitan y crean “falsos catedráticos del saber universal”. 

En este blog, mi espacio, del que sigo disfrutando, aprendiendo, enseñando y conservando muy buenas amistades, todo lo que se publica está experimentado, testado y preparado con mucho cariño. También se reconoce con humildad lo que no está perfecto o las dificultades encontradas. Este pan en microondas no iba a ser menos. Quien me conoce, aunque sea un poco, sabe que soy muy tenaz (cabezota para muchos), trabajadora y demasiado perfeccionista y eso no siempre es bueno, aunque en la mayoría de las ocasiones, es muy gratificante para mí. Este pan es el resultado de más de un mes de práctica y de más de veinte elaboraciones para poder conseguir un resultado óptimo, que, por supuesto, siempre será mejorable, pero aviso a navegantes, no a todo el mundo tiene que salirle bien a la primera, ni tampoco gustarle. Así es todo en la vida. 

Os voy a explicar todo el proceso claramente teniendo siempre en cuenta dos cosas, mi pan es sin sal y el microondas no es como un horno convencional. Algunos como el mío, tienen una función tipo horno, pero no es la que he usado porque se trataba de compartir un pan que pueda prepararse en todos los microondas.

Tras todas las pruebas con diferentes tipos de harina y siempre con levadura seca de panadería, he llegado a estas conclusiones: 

1. Prefiero utilizar un molde de cristal tipo Pyrex que los de silicona. El de silicona siempre me da la impresión de que da al pan un sabor extraño. En los primeros panes, forraba el molde con papel de hornear húmedo y los hacía con forma de cake. Los últimos, me han quedado muy bien en el bol y untado con aceite. Se despega sin problema con la ayuda de una espátula. Podéis elegir. 

2. He publicado finalmente el de espelta integral con un poolish de espelta integral, porque es el que más esponjoso me ha quedado de todos, también ha sido el último, lo horneé el pasado viernes. En los otros, he utilizado harina blanca de trigo con más o menos fuerza, harina integral de trigo, harina de tritordeum y harina de espelta. La harina no ha influido en el resultado, lo único que he modificado ha sido la cantidad de líquido. El poolish siempre lo he preparado con harina de fuerza blanca, pero en éste último, me arriesgué y lo hice con espelta integral. Recordé que alguien en un comentario me pidió un pan totalmente integral y mira por dónde, va a ser éste. No pasa nada si el poolish es con harina blanca y el pan con harina integral. 

3. Creo que en el microondas es mejor hacer un pan pequeño porque cuando se finaliza la cocción, queda muy mojado. Siempre se pueden hornear dos, uno a continuación del otro porque el tiempo de espera es corto y la masa no se pasará de fermentación. El tamaño es importante porque no en todos los microondas caben moldes o boles grandes.

4. Me he entrenado en cada pan sólo con levadura seca de panadería (no confundir con la levadura química de repostería) y he utilizado muy poca, tanto para el poolish, como para el pan. No hay que olvidar que mayo y junio son meses en los que la temperatura ya es buena, pero si no es así, siempre trabajaremos entre 23º y 27º. 

5. Para el poolish seguí la receta que publiqué, pero dividí la cantidad de ingredientes por la mitad ya que el pan es con 250 g de harina. En la masa de pan, fui experimentando con el agua porque al ser un pan en microondas, tenemos que conseguir que la miga no quede dura. Queda dura, como si fuera goma, desagradable al morderla si nos pasamos en el tiempo de cocción, pero también si la masa no está suficientemente hidratada. No queremos un ladrillo mojado por fuera y duro por dentro. Según el tipo de harina, absorberá más o menos líquido. Es muy interesante comprobar cómo el poolish se nota al amasar, es como si hubiéramos añadido un merengue, “suena” en cada movimiento realizado en el amasado. Ha formado parte de todos los panes porque contribuye a mejorar no sólo la miga, también la duración y conservación del pan. 

6. Sólo en dos o tres ocasiones, he utilizado la TMX para amasar, pero después he preferido el modo tradicional. En un bol con una espátula, una rasqueta y algo para taparlo, prácticamente, no te ensucias y para la cantidad de harina, la TMX no vale la pena. Además, si vamos jugando con la masa, en el bol, la controlaremos y nos será mucho más sencillo y gratificante. 

7. A estas alturas de mi vida como panadera aficionada, debo seguir las técnicas ya aprendidas, se notan en el resultado, como no puede ser de otra manera. Este pan, totalmente integral, está mejor al día siguiente que es cuando lo fotografié. Se conserva tierno tras pasar muchas horas bajo un paño de algodón. Las fotos no pueden hablar del sabor y os comento que está bueno. 

8. Que nadie se confunda, el pan, una vez sale del molde está muy mojado y debe reposar sobre una rejilla. Una vez, frío y seco, si se deja para el día siguiente, tapado con un paño de algodón, se cortará perfectamente y se parecerá mucho más a uno horneado en horno convencional.  Tampoco nadie puede pretender que quede precioso, que no lo es, aunque confirmo, que, tras tanta prueba, en los últimos, la miga ya no tenía nada que ver con la de los primeros. Tanto en éste, como en cualquier otro pan, la paciencia y la experiencia, la práctica, son un plus. NADIE NACE ENSEÑADO. 

Con el microondas, una buena harina, un buen fermento como el poolish y ganas, podemos tener un pan casero sano, elaborado en casa sin pasar calor y ahorrando bastante en electricidad. Congela a la perfección cortado en rebanadas y tostado, también está rico. 

Os animo de nuevo a meter las manos en harina, en esta ocasión, me ha costado más editar las fotos y escribir la entrada, que hornear el pan (claro, sin tener en cuenta que han sido muchos). Como es un pan en el que vuelvo a enseñar, a mostrar mi experiencia, lo voy a llevar también a mi Aula de pan. Es ideal para los que no tienen mucho tiempo, no tienen horno o simplemente, quieren aprender y experimentar. Para los que no quieren ni oír hablar de masa madre y para los que se apuntan a un bombardeo como yo.

Y como estamos a día 15, volvemos de nuevo con En buena onda con toda la ilusión como cada mes, invitándoos a participar y agradeciendo todas y cada una de las aportaciones. Elisa, nos sorprende con unos Huevos revueltos, que según ella, irían a la perfección sobre este pan. Yo creo que también se los podemos añadir junto a mi tomate valenciano de El Perelló. Un tomate de calidad, muy carnoso, con pocas semillas y con un intenso sabor, muy dulce y con poca acidez. Le rindo mi pequeño homenaje porque este año, debido a la crisis sanitaria que vivimos, se ha suspendido la feria gastronómica y está todavía en temporada.

¿Os unís a la propuesta?
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También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).
Ingredientes para un pan pequeño de 250 g

Poolish 

- 125 g de agua (25º C) 
- 125 g de harina de espelta integral BIO 
- la punta de un cuchillo de levadura seca de panadería 

Pan 

- todo el poolish (200 g aproximadamente) 
- 120-125 g de agua mineral (en éste 140 g) 
- 250 g de harina de espelta integral BIO 
- 40 gramos de semillas variadas (opcional) 
- harina tamizada (opcional) 
- tomate de El Perelló y queso fresco (opcional)

* papel sulfurizado húmedo que sobresalga del molde o aceite para embadurnarlo

Antes de empezar… 

- Preparar el poolish 3 o 4 horas antes o la noche anterior. A mí me gusta prepararlo en el día. Si lo tengo a una temperatura superior a 23º, leuda rápido. 

- Humedecer el papel y escurrirlo o untar el molde con aceite.

- Si se van a utilizar semillas, ponerlas en remojo con antelación para que se hidraten.


Modo tradicional 


- Poner en un bol 100 g de agua. Agregar la levadura y dejar reposar 5 minutos. Incorporar el poolish y mezclar con una espátula. Agregar la harina y con la rasqueta o con la punta de los dedos, ir incorporándola. 


Mezclado y fresado 


- Trabajar la masa dentro del bol con la rasqueta. Dejarla en reposo (autolisis) 10 minutos con el bol tapado. 

- Ir agregando poco a poco el agua (de 10 a 30 g más) y amasar con la mano derecha, mientras se agarra el bol con la izquierda. Hay que amasar bien, antes de añadir más agua (ver notas). 

- Volver a tapar el bol y dejar la masa en reposo 1 hora.
Pliegues 

- Si la masa está muy blanda, dejarla reposar dentro del vaso unos 20 minutos. 

- Empezar ha hacer los pliegues cada 30 minutos. Los hice dos veces. Antes de empezar los segundos, agregar las semillas hidratadas y hacer los pliegues hasta que la masa vaya adquiriendo fuerza. 

- Con los pliegues, desarrollaremos el gluten y el pan se amasará sin esfuerzo. Para hacer los pliegues, estirar la masa de fuera al centro con la mano derecha, mientras con la izquierda se agarra el bol y se va girando en el sentido de las agujas del reloj. 

- Formar una especie de atillo y pasar la masa al molde donde se va a hornear. Si el molde es de tipo cake, darle forma alargada. 

- Tapar el bol y dejar leudar la masa durante 1 hora. 

- Si se desea, espolvorear la superficie con harina o copos de avena. 

Horneado 

- Hornear 6 minutos a 650 W. No abrir el microondas. 

- Con cuidado de no quemarnos, sacar el pan del molde y darle la vuelta al pan. Colocarlo sobre un plato y hornear 2 minutos a 650 W. Dejarlo en el interior del microondas durante 2 minutos, sacarlo y colocarlo sobre una rejilla hasta que se enfríe. La potencia dependerá de cada microondas. También sale bien horneando a 600 W. 

- Desmoldar y colocar sobre una rejilla hasta que se enfríe. Si se ha untado el bol con aceite, será mejor esperar unos minutos y pasar una espátula de silicona por el borde del pan con cuidado. El pan se despegará perfectamente del molde, pero será necesario hacerlo con cuidado porque está caliente.
Si se desea preparar la masa en la TMX, seguir los siguientes pasos.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso el agua, agregar la levadura y dejar reposar 5 minutos. Incorporar el poolish. Programar 3 minutos, 37º, velocidad 2. Si hace calor, nos saltaremos este paso o no programaremos temperatura.

- Añadir la harina y programar, 3 minutos, velocidad espiga. Quitar el cubilete pasado el primer minuto. 

- Pasar la masa a un bol. El resto, como en la forma tradicional.

Notas: 

- Es fundamental no añadir toda el agua al principio e ir agregándola poco a poco tras el primer reposo. Si no eres muy avezado en masas, empieza con poca agua. Os he puesto una cantidad que va de 125 g a 140, que es la que utilicé en este pan. Como siempre indico, cada harina, su temperatura, pedirá más o menos cantidad de líquido. 

- En todas las veces que he experimentado, he usado un bol de cristal o tipo cake. Lo prefiero a la silicona porque me da la impresión que ésta confiere un raro sabor al pan. 

- Si el pan está poco horneado, sabe a crudo, pero si nos pasamos con el tiempo de cocción, queda duro o como si fuera chicle. La potencia ideal es entre 600 W y 650 W. No hay que pasarse de los 6 minutos. 

- He visto este genial Bol para fermentar masa y me ha parecido útil recomendarlo, especialmente para cuando hace frío. Si en vez de un bol, prefieres el molde de plumcake, también te saldrá perfecto.

Bon profit !
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Poolish. Aula de pan


En el Aula de pan publico a mi manera y todavía no he completado todos los pre fermentos. Primero publiqué un Prefermento sencillo y rápido con más cantidad de levadura y tras esa entrada, os facilité la receta de un Pan rústico de molde con prefermento. Me consta que lo ha hecho gente y les ha gustado. Yo también se lo recomiendo a los que no se atreven a ponerse con las manos en la masa y mucho menos, con panes con Masa Madre. No hace mucho, os mostré cómo preparar la Biga que utilicé en el Pan básico con biga y orégano de Carlos y en el el Roscón de Reyes con biga. No está nada mal, ¿verdad? 

Hoy os presento un pre fermento ya conocido por muchos, el poolish. Ya publiqué hace unos años una entrada en mi otro blog, Recetas BBSS, sobre el poolish. Desde entonces, lo he usado mucho, mucho más, en estas semanas de confinamiento porque he estado haciendo pruebas con él. Me gusta mucho. Os explico todo y poco a poco, os iré mostrando recetas en las que utilizo el poolish. Para los que os iniciáis, es muy sencillo. Ya se lo he recomendado a más de una amiga. Una de ellas lo utilizó para hornear el primer pan de su vida y no le salió nada mal. Ya os mostraré recetas.
A las 3 horas en mayo

¿Qué es el poolish?

El poolish es un método de fermentación para hacer pan, un pre fermento muy sencillo de hacer. La palabra poolish es de origen polaco, y fue introducido en Francia por los panaderos de la reina María Antonieta de Austria a principios del siglo XIX.


- El poolish es un pre-fermento más líquido constituido por un peso igual de harina y de agua a la que se añade muy poca cantidad de levadura.

Cuanto más corto sea el tiempo de fermentación, más levadura se necesitará. A la inversa, cuanto más largo sea el tiempo de fermentación (hasta 12 horas), menos levadura debe usarse. De hecho, si pones poca levadura, se necesitará un tiempo más largo de fermentación para que las bacterias se reproduzcan y será lo necesario, para permitir que la masa leude.

- La cantidad de levadura utilizada variará dependiendo del tiempo de fermentación y la temperatura ambiente. 

- Se prepara el mismo día o el día antes a la realización del pan. Se fermenta a temperatura ambiente que es lo que permitirá una mejora en el sabor del pan. Es mejor hacerlo cada vez que se necesite.

- Al utilizar el poolish, conseguiremos unos panes en los que no se note el gusto a levadura, con una corteza más fina y la miga más alveolada, ligera y perfumada, a la vez que se conservarán mejor…


Tras leer mucho, he comprobado que dependiendo de los panaderos y de las recetas, la cantidad de levadura difiere mucho. También podemos encontrar recetas en las que se sustituye el agua por otros ingredientes (leche, yogur, cerveza...). Es por ello que os indico unos ingredientes base de forma que los adaptéis siguiendo siempre estos consejos. 


- Normalmente, se utiliza el mismo peso de harina que de agua. 

- La cantidad de levadura fresca es el 1% de la cantidad de harina del poolish. 

(para una maduración en unas 3 horas). 

- La cantidad de levadura fresca es el 0,5% de la cantidad de harina del poolish. (para una maduración en unas 12-18 horas). 

- Al ser unas cantidades tan pequeñas, si la levadura a utilizar, es seca de panadería, añadiremos la tercera parte, si el tiempo es más corto y una pizca si es más largo. 

- Como veis, a mayor tiempo de fermentación, menor cantidad de levadura.


Ingredientes para su uso en 3 horas: 

- 250 g de harina fuerza 

- 250 g de agua fría 

- 2,5 g (1%) de levadura fresca panadero 

Ingredientes para su uso en 12-18 horas: 

- 250 g de harina fuerza 

- 250 g de agua fría 

- 1,25 g (0,5%) de levadura fresca panadero 

*(Utilizaremos 1/3 de levadura instantánea de panadería, una pizca) 
Preparación 

- Es aconsejable disolver la levadura en un poco de agua. Cuando ya esté totalmente disuelta, le añadiremos el resto del agua, poco a poco.

- Añadir la mezcla de agua y levadura a la harina y remover hasta que no queden grumos y obtengamos una crema fina. 

- Dejar fermentar tapado a temperatura ambiente hasta que triplique su volumen y se hayan formado de burbujas. 

Un paso adelante


- Nunca se añade sal a un poolish para evitar que la fermentación se ralentice. 

- El poolish se puede usar en cuanto fermenta, pero para obtener un mejor resultado en el pan, es preferible dejarlo reposar toda la noche (12 a 18 horas) a temperatura ambiente para que dé un mayor sabor al pan. Tras ese tiempo, habrá triplicado de volumen. 

- Es importante añadir el poolish a la masa final cuando alcanza el máximo volumen (madurez del prefermento dibujo B): 

*Perfil convexo (A - poco maduro) 
*Perfil plano (B - madurez óptima) 
*Perfil cóncavo (C - sobrefermentación)
- Si la receta que vamos a realizar, no lleva las cantidades de poolish y lo queremos elaborar para añadirlo a la masa, debemos tener en cuenta: 

*La dosis adecuada es de un 20 a 40 % de la masa total de la harina. 

Ejemplo: 

*Para 500 g de harina un 40% son 200 g de poolish. 

*Para 500 g de harina un 20% son 100 g de poolish. 

- Por lo tanto, a la hora de utilizar el poolish, deberemos restar cada uno de los ingredientes del poolish de los de la receta que vayamos a utilizar.

Dibujo de Panis Nostrum


En cuanto pueda, os pondré recetas en las que lo he utilizado. Espero que os sea de utilidad. Os dejo una receta de Panecillos integrales con poolish de yogur de Xavier Barriga que publiqué hace bastante tiempo. Tendré que repetirlos, porque ahora seguro que me salen mejor.

Dorada con verduras y zumo de naranja, En buena onda



En estos tiempos de confinamiento, no he tenido posibilidad de comprar pescado a mi gusto. La dorada de ración y la lubina, han formado parte de mis comidas y he disfrutado de ellas, cocinándolas de diferentes formas, la mayoría de veces en el microondas. Casi siempre utilizo el plato “crisp”, porque queda como en el horno y ahorro mucho tiempo. En esta ocasión, he querido prepararla en el microondas cocinando manualmente. Es la mejor forma de aprender, pero también de este modo, llegará a más personas. 

Como en estos días, he cuidado aún más si cabe, mi dieta, congelaba el pescado abierto por la mitad y con espina, como si fuera a hornearlo a la espalda, pero sólo cocinaba una de las mitades. Elegí ingredientes de mi nevera nada originales, ni complicados, pero no por ello, el resultado es menos bueno. Fui probando potencia y tiempos, añadiendo los ingredientes hasta obtener el resultado deseado. Previamente, la había cocinado de forma similar, pero en el plato crisp, pero no hice fotos. La repetiré, porque tal y como indicaba anteriormente, es mucho más rápido. 

No se nota que el pescado estaba congelado, no está seco; las verduras en su punto y creo que la clave es añadir el zumo de naranja, tapando el recipiente los primeros minutos de cocción. Como en cualquier preparación en microondas, es imprescindible programar tiempos cortos para no pasarnos y que las verduras queden secas y sin sabor alguno. Al final, antes de servirlas en el plato, añadí un poco de crema de vinagre balsámico PX, son de esas cosas que se me pasan por la cabeza y que me gustan, pero es algo totalmente opcional. Como tenía todavía en la nevera almendra molida con piel para “costras”, la puse por encima del pescado, como suele ser habitual.

Como he cocinado este plato en el microondas, la receta va a acompañar al resto de aportaciones del proyecto En buena onda, el cual comparto con mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil

Si no tenéis o no os gusta la dorada, las verduras pueden ser tan amigas de cualquier tipo de pescado.
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También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Ingredientes 

En esta receta no pesé los ingredientes. Ya sé que no suelo hacerlo, pero iba con prisas. 

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra
- 1 cebolla mediana
- 1 trozo de pimiento italiano
- 2 champiñones Portobello
- un puñado de tomates cherry
- zumo de 1 naranja
- sal y pimienta
- 1 dorada de ración (yo media)
- almendra molida con piel para “costras” para colocar por encima del pescado
- una rima de romero (opcional)
- 1 cucharada de crema de vinagre balsámico PX a las verduras (opcional)
- un recipiente apto para microondas con tapa 

Antes de empezar… 

- Pelar la cebolla y cortarla en láminas irregulares. Reservar. 

- Cortar el pimiento, lavarlo, quitar las semillas y cortarlo en trozos no muy gruesos. 

- Quitar la tierra (si la hubiera) de los Portobello, lavarlos un poco y cortarlos en láminas. 

- Lavar los tomates cherry y pincharlos con un palillo para que no exploten.

- Colocar todas las verduras sobre papel de cocina y secarlas.

- Exprimir la naranja. 
Preparación en microondas 

- Verter el aceite en el recipiente, extenderlo por toda la superficie. Es poco, podéis agregar más. Calentar 1 minuto a máxima potencia. Agregar la cebolla, tapar el recipiente, remover y programar, 4 minutos a 750 W. 

- Incorporar el pimiento, remover y programar, 3 minutos a 750 W. 

- Remover de nuevo y añadir los Portobello, los tomates cherry enteros y el zumo de naranja y la sal y pimienta. Programar, 3 minutos a la misma potencia. 

- Remover y volver a programar 5 minutos más, pero ya sin la tapadera para que se vaya evaporando el líquido. Comprobar la cocción de las verduras, especialmente la cebolla. No tiene que estar dura porque el pescado lo cocinaremos en muy poco tiempo. 

- Remover y colocar la dorada sobre la capa de verduras. Distribuir por encima del pescado la almendra molida con piel para “costras” y una ramita de tomillo. Programar, 2 minutos a 500 W, también sin la tapadera. 

- Colocar la rejilla y colocar el recipiente sobre ésta. Programar unos 2 minutos o hasta que esté un poco dorada. No es conveniente mucho tiempo para que el pescado no se reseque. 

- Con la ayuda de una espátula grande, colocar el pescado en una fuente o plato. 

- Añadir 1 cucharada de crema de vinagre balsámico PX a las verduras, removerlas y distribuirlas sobre el plato en el que vamos a servir el pescado. Colocar el pescado sobre las verduras y servir.

Notas: 

- Si el pescado no es fresco, sacarlo del congelador con antelación e introducirlo en el frigorífico para que se descongele. 

- Si no se tiene la almendra molida ya preparada, se puede cubrir con pan rallado con ajo, pero el sabor no será el mismo. También se puede rociar el pescado con un poco de aceite, sal y pimienta. 

- Mi microondas es grande y la fuente que utilizo también por lo tanto, podría haber cocinado más cantidad de verduras y de pescado. 

Bon profit!