Pan de masa madre. Ajustes de verano. Aula de pan


Hace dos años, publiqué una entrada para el Aula de pan en la que os daba consejos sobre el Comportamiento de las masas en verano. Os recomiendo volver a leerla. Os indicaba que “la temperatura y la humedad influyen porque aumentan con respecto al invierno y el resto de estaciones y esto afecta a las harinas y a la levadura!”. Como resumen de la información de esa entrada, lo más importante es tener en cuenta, que en verano, debido a muchos factores, es necesario reducir la cantidad de líquido indicado en las recetas. El verano pasado no tuve tiempo de practicar todos estos consejos y éste, pensé que sería interesante hacerlo, pero con panes de masa madre. Los panes con masa madre no han faltado en casa hasta el punto de que no he horneado ninguno con levadura. Esta experiencia sin presiones, me ha hecho sentir más segura y como mi Masa madre ya ha cumplido su primer año, todo ha sido más fácil. Mi termómetro de cocina también ha sido un acompañante fabuloso.

En estos dos años he aportado mucha más información al Aula de pan, he seguido aprendiendo, especialmente sobre los panes con Masa madre y sigo sin ser una experta, no olvidéis que los panaderos caseros, no tenemos ni la formación, ni las herramientas de un profesional, por lo tanto, el resultado, por bueno que sea, nunca será el mismo. Yo nunca lo he pretendido y ahí sigo disfrutando del aprendizaje. Lo que sí que puedo asegurar es que en casa ya aplauden el sabor de mis panes con masa madre, la miga y la corteza. Mi problema siempre ha sido el no utilizar nada de sal en mis masas, por obligación, claro. Decidí probar poniendo muy poca cantidad, una cucharadita pequeña, si la aumento, para mí está muy salado. Simplemente con esta modificación, he notado cambios y mejoras tanto en la estructura de la masa, como en el leudado y resultado final. También la harina de trigo blanca con muy poca cantidad de espelta, ha contribuido a conseguir panes menos planos. 

Están de moda los panes alveolados con muchos agujeros, que al hornearlos, tras un buen greñado, se forme una “oreja preciosa” y eso no se consigue en un día, ni dos. Un error enorme es pensar que los panes que vemos en Instagram, tan bonitos y perfectos, nos salen en un plis plas. Ya os digo que no es fácil y sin sal, mucho menos. Por eso yo no me he dejado influenciar por todo eso y lo que he hecho ha sido practicar, aprender y ahora, venir a contarlo en el blog. No me olvido, porque es fundamental, del factor tiempo y del factor paciencia. Hornear un pan rico y sano debe ser nuestro objetivo, pero si no nos planificamos, corremos y no tenemos paciencia, si no practicamos y dejamos que esa práctica se vaya afianzando, nuestros resultados no serán óptimos. Como todo en la vida y en el tema panes, es necesario tener muy claro que, incluso siguiendo el mismo proceso y con los mismos ingredientes, podemos fallar. Humildad ante todo. Esta receta de pan o cualquier otra, son una guía, pero siempre se puede modificar. 

Hoy os muestro los dos últimos panes de este verano atípico y raro, duro para todos. Me valen para haceros partícipes de mi proceso y porque a mi parecer, me han quedado bonitos. Amasar a mano relaja y comer buen pan y que guste a los tuyos, es un regalo compartido, aunque nos salga el más feo del mundo. Os animo a probar.
Os explico:

- En todos estos panes de masa madre he usado la misma receta, ajustando las proporciones, especialmente la de líquido. Debido a las altas temperaturas que tenemos en verano, hay que reducirlo, pero siempre teniendo en cuenta el tipo de harina. 

- En todos ellos, al ser verano he utilizado un 20% de masa madre unos 100 g (cuando haga frío, se aumentará a un 30-40%). Las harinas han sido siempre las mismas y como mucho, he agregado un poco de espelta, como en uno de los que hoy publico. 

- Siempre he amasado a mano porque me relaja y permite “sentir la masa” para ir ajustando y disfrutar al mismo tiempo. Usar el mismo tipo de harina favorece esos ajustes y facilita el aprendizaje. La fermentación en bloque, los plegados y la fermentación en frío en banetón, también los he mantenido con el fin de ir mejorando el resultado. 

- En el de forma de “Batard” (alargado) agregué muy poca espelta, 100 g de masa madre y muy poca sal. Un total de 500 g de harina. En el redondo, la mitad de harina, sin espelta, 50 g de masa madre y un poco más de sal. El proceso fue a la par y el mismo en ambos panes. Reduje la cantidad de líquido de la receta original, como he hecho en todos los panes horneados este verano, tal y como os expliqué en aquella entrada de hace dos años.

Día 0 

Refresco de mi Masa madre 

- Al ser verano, la temperatura es muy alta y aquí hay mucha humedad, por lo tanto, afectará a mi masa madre, la cual, fermentará más rápido y puede quedar demasiado fina y como sin actividad. En este caso, será necesario refrescarla de nuevo, siempre con más cantidad de harina que de agua. 

- Como cada persona tiene su ritmo y la temperatura no es la misma en cada casa, no indico mi planificación de refresco de la masa madre, pero sí que dejo claro que, si no hacemos pan diariamente, necesitamos planificar nuestro tiempo y la tendremos que alimentar como mínimo dos veces hasta con seguir que se active y obtener la cantidad necesaria para hacer nuestro plan. 

En estos panes seguí el siguiente proceso: 

Primer refresco: 

- 50 g de masa madre a temperatura ambiente (fermentará más rápido) 
- 50 g de agua 
- 50 g de harina blanca de trigo (mejor de fuerza) 

- Mezclar bien, tapar el tarro y dejar leudar hasta que burbujee a una temperatura no superior a 26º. A mayor temperatura, mayor velocidad de fermentación. Si ponemos una marca, veremos cómo aumenta de tamaño. 

Segundo refresco: 

- masa madre obtenida del primer refresco 
- 80 g de agua 
- 80 g de harina blanca de trigo 

- Repetir el proceso anterior. Obtendremos unos 200 g de masa madre. Tiene que estar activa, burbujeante, cremosa. Es el momento de guardar de 50 a 100 g en el tarro y ponerlo en la nevera hasta la próxima vez que vayamos a hornear pan. Al refrescar la masa madre en su totalidad y usarla, guardando la necesaria para el próximo pan, no tengo que tirar prácticamente nada. Éste ha sido mi proceso en esta receta, pero podéis seguir el que mejor se adecue a vuestras necesidades. 
Ingredientes (batard-pan ovalado) 

- 250 g de harina de trigo de fuerza (300 W) 
- 200 g de harina de trigo floja (125 W) 
- 50 g de harina de espelta integral 
- 250 g de agua (en una estación fría, serían 300 para 500 g de harina de trigo) 
- 100 g de Masa madre activa 
- 1 cucharadita de sal 

Ingredientes (pan redondo pequeño) 

- 125 g de harina de trigo de fuerza (300 W) 
- 125 g de harina de trigo floja (100 W) 
- 50 g de Masa madre activa 
- 125 g de agua (serían 150 para 250 g de harina de trigo) 
- 1 cucharadita y media de sal 

* una hoja de papel sulfurizado 
* una bandeja o tabla de madera 
* un banneton redondo para 500 g de masa 
* un banneton alargado para 500 g de masa 
* una cuchilla de panadero, cuchilla de afeitar o un cuchillo de sierra 
* una bandeja perforada para hornear pan o una bandeja normal 
* una bandeja o recipiente metálico para la base del horno 

Día 1 

Preparación tradicional de la masa de pan 

El proceso que os muestro no es complicado y ya lo habéis visto en otro panes. 

- Pesar el agua y verterla en una jarra. Pasar a un bol pequeño una parte, unos 200 g y reservar una pequeña cantidad por si no es necesaria toda. Agregar la masa madre activada el día anterior. Remover bien con los dedos hasta que se disuelva en el agua. Ver notas. 

- En otro bol grande, mezclar las harinas con la sal. Incorporar la mezcla seca al blog grande. Mezclar con una rasqueta hasta que se integre y se forme una pasta (fresado o frasaige). Recoger los restos que quedan pegados al bol. Taparlo y dejarlo reposar durante 10 minutos. Con el fresado conseguiremos que la harina se hidrate. Comprobar si es necesario añadir el resto de agua, pero añadirla a cucharadas, mientras seguimos utilizando la rasqueta. 

Plegados y primera fermentación 

- Coger el bol con la mano izquierda y con la derecha estirar la masa de los bordes al centro, mientras vamos girando el bol con la izquierda en el sentido de las agujas del reloj. Repetir estos pliegues 8 veces. Tapar el bol de nuevo y dejar en reposo la masa durante 10 minutos. 

- Repetir estos plegados con reposo de 10 minutos, dos veces, después, volver a tapar el bol y dejar que la masa repose durante 1 hora (fermentación en bloque). En invierno puede ser más tiempo, deberemos observar cómo se comporta la masa y mantener la temperatura entre 24-27º.
Formado 

- Espolvorear la superficie de trabajo con un poco de harina, muy poca. Con la ayuda de las rasqueta, pasar la masa del bol con cuidado para que no se desgasifique mucho. Aplanarla con la mano y formar una bola, estirando la masa de los bordes al centro. 

- Espolvorear el banneton con harina y pasar la bola dejando la parte de los pliegues en la parte superior. Cubrir con una bolsa de plástico o un gorro de ducha y dejar reposar hasta que veamos que la masa ha llegado al borde. El tiempo dependerá de la temperatura. 

Fermentación en frío 

- Colocar el banneton en el frigorífico. Mis panes tuvieron una segunda fermentación de 18 horas en frío (5ºC). 
Día 2 

Horneado 

- Al día siguiente, sacar el banneton de la nevera. Volcar el pan sobre el papel (colocado sobre la bandeja o madera) y pasarlo a la bandeja perforada. 

- Greñar el pan con una cuchilla de panadero, cuchilla de afeitar o un cuchillo de sierra. 

- Introducirla en el horno precalentado a 220° calor abajo. Volcar una taza de agua en la bandeja colocada en la base del horno y cerrar éste rápidamente. Hornear 20 minutos. 

- Pasado el tiempo, abrir el horno y sacar la bandeja de la base. Hornear de 20 a 30 minutos, calor arriba-abajo a 200º. 

- Cuando esté listo, pasar el pan sobre una rejilla y dejar que se enfríe. 

Notas: 

- Según el libro que consultes, el panadero que veas en IG o en un blog o el vídeo que visiones, la masa madre se mezcla con el agua, como yo he hecho o, entre otras maneras, se añade tras la autolisis realizada tras mezclar agua y harina. 

- Cuando hace más frío, los reposos, después de los plegados, se pueden hacer de 30 minutos 

- Si no se tiene banneton, se puede utilizar un bol grande o una cesta cubiertos con un paño bien enharinado. 

Bon profit! 

Masa para albóndigas de bacalao valencianas, En buena onda


Este mes de septiembre ha llegado rápidamente a la fecha en la que mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo, iniciamos una nueva edición de nuestro proyecto En buena onda. En nada estamos de aniversario. He utilizado mucho el microondas este verano, pero sin intención de publicar recetas y repitiendo muchas. Al tener el blog parado, ni me lo planteaba. El fin de semana pasado, venía mi hijo y quise darle una sorpresa. Sé que le encantan las Albóndigas de bacalao valencianas, esas que se llaman albóndigas (“mondonguilles”), pero que tienen forma de croquetas y no llevan bechamel, ni se fríen como cualquier croqueta al uso… están tan ricas, que preparárselas iba a ser su sorpresa. No me equivoqué, menudo disfrute. 

Tenéis la receta publicada en el blog desde hace años. Siempre las hago en la TMX, sin ensuciar mucho. ¿Por qué no cocer el bacalao y las patatas en el microondas? Así las tenéis en En buena onda y os facilito otra forma de cocción. En la TMX cocía la patata y el bacalao al vapor en el cestillo. Podemos hacer lo mismo en el micro y seguiremos cocinando sano, resaltando los sabores y conservando todas las vitaminas y minerales.

Mi bacalao tiene espinas y piel, es grueso y de muy buena calidad. Lo compré a buen precio en un mercado de Tortosa un día que me escapé poco antes del confinamiento. Echo de menos esas escapadas en solitario con la única compañía de la cámara y sin demasiada preparación. También los viajes en compañía, pero por ahora, no es posible, al menos, yo no me lo planteo por seguridad. 

Lo puse a remojo dos días antes con el tiempo suficiente,   en otras ocasiones lo compro ya desalado, pero no está tan bueno, menuda diferencia de sabor. Mi consejo es usar un buen bacalao y una buena patata, como hemos hecho en mi familia de toda la vida, pero si no se tiene tiempo o no se quiere pasar tiempo, quitando espinas o se tiene miedo a encontrar alguna, se puede elegir la opción del bacalao desalado o no, pero sin piel, ni espinas. 

Os voy a dar diferentes opciones de cocción de las patatas utilizando o no, recipientes o utensilios aptos para microondas. Para esta receta, lo mejor es que quede sin agua porque si nos pasa eso, nos será muy difícil formar las albóndigas porque nos quedará la masa demasiado blanda. El bacalao, lo cocí al vapor controlando el tiempo para que no quedara seco. 

Mi amiga Elisa esta mes nos ha preparado un plato de pasta. Me cuenta que para elaborarlo, ha combinado recetas ya publicadas en nuestro proyecto. Suena interesante. Seguro que sus Macarrones con bechamel, estarán deliciosos y pediremos repetir.

Vuelvo a agradecer vuestras visitas cada mes a nuestro proyecto y a los recopilatorios. Aunque no nos lo digáis, son muchas, lo sabemos. También damos la bienvenida de nuevo a nuestras participantes. Nos alegra que muchas de ellas nos comenten, que gracias a En buena onda utilizan mucho más el microondas, aprenden y nos lo muestran.

Revisitamos, después de nueve años, esta receta tan querida, que me trae tan buenos recuerdos y de nuevo, la vuelvo a publicar para celebrar mi noveno aniversario de SEGUNDA VIDA. No ha sido algo premeditado, ha surgido así, de casualidad, ya os he comentado que las hice para dar una sorpresa. Al editar la entrada, me di cuenta de la coincidencia de  fechas y me alegra. Igual son detalles del destino. Siempre agradeciendo y celebrando ese gran regalo lleno de generosidad.

Aprovecho para celebrar vida en estos momentos tan duros de pandemia y os invito a pinchar en el enlace y conseguir vuestra Tarjeta de donante de órganos y tejidos. Eres perfecto para otros. Siembra esperanza. Recoge Vida. Dona tus órganos.

Que no se os olvide pinchar en el enlace de las Albóndigas de bacalao valencianas para ver la receta. 
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Como también es una receta de aprovechamiento, va a acompañar al resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de agosto.
Necesitaremos saber: 

Cocción de la patata. 

- Antes de empezar con los modos de cocción, os aconsejo elegir patatas pequeñas o de tamaño medio y similar con el fin de que se cuezan más rápido y por igual. Es importantísimo que la patata sea de calidad y que no tenga ojos, ni impurezas. En el caso de que los tengan, tendremos que quitarlos. Yo no recomiendo ni tipos de patatas, ni marcas, ni especiales para cocer. Compro la patata en el mercado en un puesto de confianza o ecológica. Si es de calidad, no sólo, conseguiremos que la masa tenga más sabor sino que será más fácil cocerla e impediremos que se agüe. Si esto ocurre, nos será muy difícil formar las albóndigas de bacalao y que queden como veis en la foto. También explotarán al freírlas. 

- Si las vamos a cocer con piel, pueden tener tierra o impurezas. Es necesario lavarlas muy bien y si es necesario, raspar la piel con un cepillo. Quitar con la punta del cuchillo cualquier tipo de impureza. Como en este blog intentamos no desperdiciar nada, es mejor ponerlas en un bol grande con agua y lavarlas ahí para no tener el grifo abierto mucho rato, dándoles un enjuague final. Ahorraremos mucha cantidad de agua. 

- Pinchar las patatas con un tenedor o con la punta de un cuchillo por toda la superficie ayuda a que el vapor escape evitando que durante la cocción en el microondas, la patata explote. También la textura, una vez cocida, será más esponjosa. Nos interesa en esta receta especialmente. 

- Necesitaremos más tiempo cuando el tamaño sea mayor y también cuando tengamos que cocer más patatas. Si las cocemos cortadas, tendremos que controlar el tiempo, porque será menor. Si queremos cocer una patata grande, también lo haremos siguiendo el proceso que indico más adelante. Ahorraremos tiempo y energía. 

- Es recomendable, como en toda preparación en el microondas, programar intervalos desde 3 a 5 minutos a unos 750 W y seguir añadiendo intervalos de 1-2 minutos hasta que estén hechas. El tiempo dependerá siempre del tipo y tamaño de las patatas, también, de la potencia de cada microondas. Es mejor comprobar la cocción pinchando con la punta de un cuchillo, cuidando de no quemarnos. Si nos pasamos de tiempo, quedarán secas y no nos servirán para hacer la masa.- En el caso de sumergirlas en agua para cocerlas, se dejarán escurrir obre papel de cocina. 

- Como en Thermofan queremos evitar el uso de plástico en exceso y el desperdicio, no voy a indicar una forma de cocción en la que se utiliza papel film. La tenéis en otras webs y blogs, por si os interesa. Yo sustituyo el film por papel sulfurizado.

1. Cocción de 1 patata entera con piel 

- Puede ocurrir que tengamos patatas grandes de buena calidad, como la roja que veis en la foto. Se pueden cocer de una en una sin ningún recipiente. Para ello, después de pinchar la patata, la colocaremos en un plato y lo introduciremos en el microondas. Hornearemos durante 3-4 minutos, después le daremos la vuelta cogiéndola con cuidado con unas pinzas y añadiremos 3 minutos más. Comprobaremos la cocción pinchando con un cuchillo y si no está hecha, añadiremos intervalos de 1 minuto hasta que esté tierna. La mía con 7 minutos, se ha cocido. 

2. Cocción de patatas enteras con piel en estuche para vapor. 

- Os pongo este modelo, pero hay muchos más. Estuche de vapor o vaporera de silicona. Si no caben enteras, también se pueden cocer partidas por la mitad o peladas y en trozos. Si las usáis enteras y con piel, pueden tardar unos 8-10 minutos, pero, como siempre, habrá que comprobar la cocción y añadir intervalos. Las patatas se cuecen en su propio vapor. Cuidado al abrir el estuche y también al sacarlo del microondas, porque la silicona no es muy rígida y podemos quemarnos. 

3. Cocción de patatas enteras con piel en utensilio especial. 

- Como aquí se trata de dar ideas y de descubrir novedades, he descubierto este Utensilio especial para asar patatas en el microondas. Hay otros en los que las patatas se pinchan por la base. En todos ellos, seguir siempre lo indicado anteriormente en cuanto a los intervalos de tiempo. No lo he utilizado, por lo tanto, no puedo indicar tiempos, pero como en todo, lo importante es controlar el tiempo y potencia. El tamaño de las patatas siempre será parecido para que se adapte a la forma del utensilio, por lo tanto, una vez utilizado, ya lo tendréis claro. 

4. Cocción de patatas peladas cortadas en trozos al vapor. 

- Tengo esta Vaporera grande de microondas de plástico rojo, es diferente a la que trae mi microondas y la uso bastante para porciones de verdura y hortalizas. Se pone agua en la base sin que llegue a tocar la rejilla, después, coloco la rejilla y distribuyo las patatas peladas y cortadas en trozos no demasiado grandes. Dependiendo del tipo de patata, a veces con 5 minutos a 750 W, es suficiente. 

5. Cocción de patatas peladas cortadas en trozos cocidas en agua. 

- Es la opción que menos recomiendo para esta receta, pero también nos vale. Colocamos las patatas peladas y cortadas en trozos en una olla con tapa apta para microondas. Las cubrimos con agua y tapamos la olla. Programamos 5 minutos a 750 W, destapamos, pinchamos las patatas y si no están hechas, seguimos programando intervalos de 1 minuto. De esta forma, absorberán más agua y tendrán menos sabor. Deberemos sacarlas con cuidado y dejarlas escurrir sobre papel de cocina. 

6. Cocción de patatas peladas o con piel en papillote de papel. 

- Esta forma de cocción la he probado por experimentar. Pensé que si formaba papillote de carne o pescado con verduras, ¿Por qué no podía hacerlo con patata? El resultado, perfecto. Elegí dos patatas de unos 200 g cada una, mojé una hoja de papel de hornear y la estrujé para escurrir el exceso de agua. Coloqué las patatas separadas y cerré el papillote. Con 3 minutos a 750 W por un lado y 1 minuto por el otro, estaban hechas. Perfecto y se puede probar a cocer más patatas, si el microondas es grande. Es cuestión de probarlo, yo no lo he hecho, porque me hubiera sobrado mucha patata con el experimento. 
Cocción del bacalao 

- Con unas tijeras de cocina, desprender con cuidado la piel del bacalao ya desalado y crudo. No es obligatorio hacerlo, pero a mí me gusta, porque una vez cocido, prefiero no encontrarla. Queda muy gelatinosa y se queda algún trocito pegado a la patata. Después si lo encontramos en las albóndigas, ni es estético, ni agradable. 

- La mejor forma de cocer el bacalao en el microondas es al vapor. Queda más jugoso, en su punto y si agua. Lo suelo hacer en la vaporera. Si no la tenéis, podéis preparar un papillote grande con papel de horno o dos pequeños. La cantidad que necesitamos no es muy grande. Programar 5 minutos, 750 W y si es necesario, intervalos de 1 minuto. Dependerá del grosor del bacalao y de la cantidad. 

Notas importantes: 

- La patata para elaborar esta masa debe estar caliente, por lo tanto, es necesario pelarla y aplastarla antes de que se enfríe. Si tenemos que quitar la piel y no queremos quemarnos, nos ayudaremos de un cuchillo y tenedor, pero esperando unos minutos, se pelan perfectamente con los dedos. 

- Si tenemos un Prensa patatas o pasapurés manual, nos será de gran ayuda.
Y ahora, me podéis preguntar cuál de ellas recomiendo para la masa de albóndigas de bacalao. Cualquiera de ellas, pero con piel siempre la patata tendrá más sabor... 


You are invited to the Inlinkz link party!

Cafloutis de tomates cherry asados y quesitos, 1 +/-100 desperdicio 0

 

Hoy os propongo una receta diferente de cafloutis, diferente a la que ya publiqué, el Clafoutis de tomates cherry, requesón y pimiento asado. La encontré en una revista francesa y como tenía unos tomates cherry ecológicos que estaban empezando a perder “su belleza”, me puse con ella. Para mi gusto, queda más denso de lo que me gustaría y por eso, lo repetiré reduciendo la cantidad de harina. En el otro sólo se utilizan 40 g y en éste, el triple. No los comparé al principio y debiera haberlo hecho, pero lo he publicado sin repetirlo, porque está rico y si veis las fotos de ambos podéis elegir el que más os guste. Mi elección ya la sabéis. 

La idea de añadir quesitos fue mía, en la receta original, el queso que indicaban era parmesano, pero me dio por ahí y los sustituí, de eso no me arrepiento nada, al contrario, os aconsejo añadir alguno más. Lo curioso de esta receta es que el tomate se asa previamente en el horno. Aproveché que acababa de hornear pan y así no tuve que encenderlo. Los prefiero asados, se realza su sabor. No puede faltar un buen toque de pimienta y los piñones. Si los doras antes, mucho mejor. 

Como seguimos aprovechando, el cafloutis acompañará al resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. 

Voy volviendo con calma y con pocas ganas de RRSS. Gracias por vuestras visitas. También poco a poco, iré visitando los blogs amigos que ya están de vuelta.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Ingredientes 

- 250 g de tomates cherry ecológicos en rama (tenía 125 g) 
- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- sal 
- pimienta molida 
- 7 quesitos en porciones bajos en grasa o 50 g de parmesano rallado 
- 3 huevos XL 
- 120 g de harina (mejor la tercera parte) 
- 250 g de leche desnatada o bebida vegetal 

Antes de empezar… 

- Desprender los tomates de su rama y lavarlos. 

- Ponerlos en una fuente apta para horno y rociar con el aceite y un poco de sal y pimienta. Asar en el horno a 200º hasta que estén tostados y la piel se haya desprendido. 

- Quitar el envoltorio a los quesitos. Si se usa parmesano y no se ha rallado, hacerlo utilizando la función turbo de la TMX. 

- Dorar o tostar los piñones en una sartén.

- Untar la fuente para cafloutis con un poco de mantequilla o margarina. 

Preparación en TMX 

- Poner en el vaso los huevos, la leche, la harina, el queso y una pizca de sal y pimienta. Si se usa parmesano, controlar la sal. Programar, 10 segundos, velocidad 6. Agregar los piñones
Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de un robot o batidora, los huevos, la leche, la harina, el queso y una pizca de sal y pimienta. Si se usa parmesano, controlar la sal. Triturar sin que queden grumos. Agregar los piñones.

Horneado 

- Distribuir los tomates asados en la fuente y verter la masa sobre ellos con cuidado. 

- En la receta original, se espolvorea parmesano por encima, pero yo no lo hice. 

- Hornear hasta que la masa esté dorada. El tiempo dependerá del tipo de horno y del grosor del cafloutis. Yo lo tuve 20 minutos a 200º. 

Notas: 

- Se pueden cambiar los cherry en rama por otro tipo de cherry, incluso los de colores variados que se venden a granel. También se pueden dejar los pedúnculos, como en la otra receta. 

- Si se espolvorea parmesano por encima, es necesario controlar que no se queme. 

- Se podría cuajar en el microondas, pero como no lo he hecho, no puedo indicar tiempo, ni potencia. 

- Se puede cambiar el tipo de queso, el resultado variará en cuanto a sabor y textura. 

Bon profit!

Mermelada multi frutas, 1 +/- 100, desperdicio 0


En breve publicaré un Tutorial de elaboración de mermeladas sin azúcar. Es algo que os debo a todos los que seguís los que ya están publicados desde hace años, más, teniendo en cuenta que en el blog, prácticamente todas las mermeladas son sin azúcar. Entre unas cosas y otras y la necesidad de ir experimentando, no ha sido posible y el tiempo se me ha echado encima.

Quiero que esta mermelada de precioso color, brillo y sabor, sea la que lo preceda con todos los honores. Me sirve de modelo para mostraros que tras la práctica y la experimentación, se pueden obtener  resultados exitosos, aunque también algún que otro fracaso. 

Esta mermelada multi frutas, es el fruto de un reciclaje de final de verano. Mi hijo en agosto, hizo unos polos de fruta enormes y sin azúcar. Queríamos perfeccionarlos para publicarlos, pero compramos las frutas, las dejó en la nevera, se fue y ahí quedaron. Iban madurando y no podía dejar que se pasaran. Por eso se va a formar parte del resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. Compré manzanas Granny Smith y en el momento de ponerme con la mermelada, se me ocurrió triturar la mitad e incorporar el resto en trozos. Gracias a este tipo de manzana la mermelada espesó de maravilla.

Espero que os guste y no tardéis nada en prepararla. Yo la repetí y la volveré a hacer porque, si con una naranja comprada en verano, quedó tan bien, cuando tengamos naranjas de temporada, aún estará mejor.

¡Mirad cómo brilla! Para que luego se diga que las mermeladas sin azúcar, no espesan, ni brillan. 
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Ingredientes 

- 250 g de mango
- 150 g de nectarina
- 200 g de naranja
- 150 g manzana Granny Smith con piel + 150 g
- 300 g de azúcar de abedul o de azúcar 

Antes de empezar…

- Pelar todas las frutas menos las manzanas y cortarlas en trozos grandes. Separar 150 g de manzana y cortarla en trozos no muy grandes. 
Preparación en TMX

- Colocar en el vaso todas las frutas menos los 150 g de manzana que habíamos separado. Incorporar el azúcar de abedul o el azúcar. Programar 30 segundos, velocidad 4.

- Agregar los otros 150 g de manzana reservada. Programar, 10 segundos, velocidad 4.

- Colocar el cestillo sobre la tapa o la tapa anti salpicaduras en la TMX 6. Programar, 40 minutos, 100º, velocidad 2.

- Poner una cucharadita en un plato e introducirlo en el congelador. O al revés, poner previamente en el congelador el plato y verter la cucharadita de mermelada al sacarlo. En los dos casos, deberemos comprobar al tocar la mermelada, o al inclinar el plato, que ésta se desliza con dificultad. Si resbala fácilmente, es necesario cocerla algo más.
Preparación tradicional

- Colocar en el vaso de un robot o en el de una batidora todas las frutas los 150 g de manzana que habíamos separado. Triturar e incorporar el azúcar de abedul o el azúcar

- Agregar los otros 150 g de manzana reservada. Cocer a fuego medio, removiendo de cuando en cuando, hasta que haya espesado. Más o menos, unos 40 minutos.

- Poner una cucharadita en un plato e introducirlo en el congelador. O al revés, poner previamente en el congelador el plato y verter la cucharadita de mermelada al sacarlo. En los dos casos, deberemos comprobar al tocar la mermelada, o al inclinar el plato, que ésta se desliza con dificultad. Si resbala fácilmente, es necesario cocerla algo más.

Notas:

- No me importa notar un poco la piel de la manzana. Me apeteció esta vez, añadir trozos cortados a la manzana ya triturada. No sólo sirve para espesar la mermelada, sin necesidad de añadir agar-agar, sino que esos pequeños tropezones también sirven para que contrasten un poco con el color de la mermelada. 

- Pinchad en los enlaces si queréis acceder a los tutoriales.


Bon profit!


Gazpacho de melocotón, 1 +/- 100, desperdicio 0


Tras pasar prácticamente todo el verano sin publicar, por fin puedo volver a hacerlo. Poco a poco he ido solucionando los impedimentos y sinceramente, echaba de menos el blog y todo lo que su administración conlleva. Cocinar, lo que se dice cocinar variado, no lo he hecho. Ha sido la primera vez desde hace nueve años, desde que abrí Thermofan que tengo el blog parado en verano y tampoco pasa nada. La vida nos pone en muchas ocasiones trabas y es imprescindible parar, descansar y volver a retomar el vuelo. 

En todo este tiempo, las visitas al blog han sido numerosas. Comprobar que ha habido días en los que casi mil personas habéis paseado por Thermofan sin que yo dijera ni “hola”, es muy de agradecer y me alegra mucho más de lo que pensáis. Mil gracias. Tampoco me he paseado por las Redes Sociales, pero me ha venido muy bien descansar de ellas, realmente, sin el blog activo, no me apetece mucho pasar tiempo “socializando virtualmente”. 

Parece que todo son disculpas y muchos me podréis decir que en verano, la mayoría de los blogs están de vacaciones, pero es que yo no había parado nunca antes y tal vez por eso, me siento en la obligación de darlas.

El mes pasado no pude publicar nada en 1+/-100, desperdicio 0, fue imposible y por fin estoy de vuelta con una receta sencilla de gazpacho en el que tuve que aprovechar unos melocotones que se estaban poniendo feos. El sabor es dulzón, a nosotros nos ha gustado mucho, tanto, que lo he repetido, pero si no es de vuestro gusto, disminuid la cantidad de fruta y aumentad la de tomate, aunque el color seguro que cambiará. Os lo he servido en chupitos, algo totalmente estético, porque con el calor que ha estado haciendo, un bol grande, apetece una barbaridad.

Es 1 de Septiembre y volvemos a compartir en 1+/-100, desperdicio 0. Gracias también a las que el mes pasado habéis aportado recetas para el proyecto, ha sido un placer teneros y más, siendo agosto. Os dejo la herramienta de este mes invitándoos a participar de nuevo o a visitar los blogs que nos regalan sus ideas de reciclaje y aprovechamiento de alimentos o de cualquier otra cosa.

Cuidaos mucho.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Como también es una receta de aprovechamiento, va a acompañar al resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de agosto.

Ingredientes 

- 500 g de melocotones frescos maduros, sin hueso
- 500 g de tomate maduro en trozos
- 200 g de cubitos de hielo
- 30 g de vinagre de manzana
- 60 g de pepino
- 1 diente de ajo
- 1 - 1 ½ cucharaditas de sal
- 50 g de aceite de oliva virgen extra

Antes de empezar…

- Lavar los tomates y cortarlos en trozos. Si son de piel dura, prefiero pelarlos.

- Pelar los melocotones y cortarlos en trozos.

- Pelar el diente de ajo, quitar el germen y cortarlo por la mitad.

- Pelar el pepino y cortarlo en trozos.
Preparación en TMX 6

- Poner en el vaso los melocotones, el tomate, el hielo, el vinagre, el pepino, la sal y el aceite. Programar, 5 minutos, velocidad 10. Verter en un recipiente hermético y reservar en el frigorífico durante al menos 1 hora. Servir muy frío.

Preparación tradicional

- Poner en el vaso de un robot o batidora los melocotones, el tomate, el hielo, el vinagre, el pepino, la sal y el aceite. Programar, 5 minutos, velocidad 10. Verter en un recipiente hermético y reservar en el frigorífico durante al menos 1 hora. Servir muy frío.

Notas:

- Si no tengo cubitos de hielo, suelo agregar agua muy fría, pero reduzco la cantidad. El espesor de mi gazpacho es el que en casa nos gusta, no está muy líquido y se desea, se puede beber sin necesidad de usar cuchara. 

Bon profit!

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Renyons de masero de calabacín, En buena onda



Mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo, no cerramos tampoco en agosto nuestro proyecto En buena onda, pero justo desde hace un mes, no he podido publicar en el blog y sigo con problemas. La entrada de hoy ha costado bastante de editar y sigo con problemas. Un mes de descanso y una vuelta extraña y complicada. Hasta fotografiar y editar las fotos ha sido difícil. Al ser un proyecto compartido no he querido faltar y me alegro de haberlo intentado hasta el último minuto. Mientras escribo esto, el reloj marca las 22:57 del viernes 14. Casi me pilla el toro. No me voy a agobiar y cuando sea posible, volverá el blog a funcionar como merecéis. El calor tampoco acompaña y por eso, la receta es bien sencilla, rápida y sana, a la vez que de aprovechamiento. Así, arreglo un poco mi “no publicación” este mes en 1+/-100, desperdicio 0.

He hecho una adaptación de un plato muy querido para mí y que ya publiqué hace tiempo, editando fotos, años después, los Renyons de masero de mi familia. Como tenía calabacines que era preciso gastar y un tomate muy blando, he sustituido la berenjena por calabacines y en vez de usar el horno, como siempre, los he horneado en el microondas. El resultado me ha encantado porque tanto la berenjena, como el calabacín, son hortalizas de verano que forman parte de nuestra mesa casi cada día. Ahora tengo una nueva vecina que de cuando en cuando, me regala berenjenas y tomates que cultiva su marido y eso son palabras mayores. Menudo sabor y color, el de mis recuerdos.

Un plato veraniego y tradicional que puede ser un entrante perfecto para seguir con el que Elisa nos regala, Conejo al tomillo. Voy corriendo a leer su receta. Cada mes en En buena onda, tenemos muchas visitas y nos alegra que sea así, deseando que cada publicación os anime a usar más el microondas y que ese uso se convierta en aprendizaje y motivación. Dar las gracias siempre, a nuestras amigas y compañeras blogueras que comparten cada mes sus recetas y trucos. Sed bienvenidas de nuevo.

En este verano tan extraño en el que el virus tampoco está desaparecido, ni inactivo, como nos “prometieron”, vuelvo a pedir prudencia y coherencia. No es lo que mucha gente está poniendo en práctica y por desgracia, la situación está empeorando. Cuidaos y seguid las normas sanitarias. Demostrado está que nadie es inmune.

Os deseo que terminéis el verano con salud y pasándolo lo mejor posible. Volveré cuando pueda y muy motivada, eso seguro.
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También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Como también es una receta de aprovechamiento, va a acompañar al resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de agosto.

Ingredientes para 1-2 raciones no muy grandes

No indico peso porque adapté lo que tenía

- 1 calabacín blanco grande 
- 1 tomate valenciano grande
- 4-5 dientes de ajo
- piñones
- hojas de perejil
- aceite de oliva virgen extra
- sal

* plato redondo microondas cristal grande dede 32 cm o el de 26 cm  (vidrio de borosilicato apto horno y microondas)

Antes de empezar…

- Lavar los calabacines y quitarles los extremos. Los blancos no los suelo pelar.

- Pelar el tomate si así se desea. 

- Pelar los dientes de ajo, quitar el germen y picarlos menudos.

- Picar las hojas de perejil

- Con una mandolina o con un cuchillo afilado, cortar las hortalizas en rodajas. A mí me gusta que no queden demasiado gruesas.

- Rociar con aceite la base de la bandeja o molde.

Preparación tradicional

- Disponer una capa de rodajas de calabacín por la base de la bandeja. Distribuir por encima ajo picado, aceite y sal.

- Colocar por encima una capa de rodajas de tomate y volver a repetir la operación.

- Terminar con una capa de rodajas de calabacín y volver a repetir la operación, però en esta ocasión espolvorear un poco de pan rallado. 

- Distribuir aleatoriamente los piñones
Horneado en microondas

- Introducir la bandeja en el microondas y hornear a a 750 W hasta que la verdura esté blanda. Es mejor hacerlo en intervalos de 5 minutos. El tiempo dependerá de cada microondas y del grosor de lasa verduras.

- Sacar la bandeja, con cuidado de no quemarnos, colocar la rejilla para el grill y programar intervalos de grill hasta que el pan y los piñones estén dorados. Es importante controlar el tiempo para que los piñones no se quemen.

- Servir caliente, templado o frío. Pierde textura conforme va pasando el tiempo.

Notas:

- Mi microondas es bastante grande. Si el vuestro es pequeño, podéis utilizar varias fuentes pequeñas y hacer raciones individuales. Si se va a preparar mucha cantidad, mejor el horno convencional.

- La calidad de los ingredientes es fundamental para obtener un buen resultado.


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1 +/-100 desperdicio 0 retrasado

Hola, buenas noches.
Escribo desde el móvil. Por razones varias, no he podido editar una entrada este mes. Una de ellas ha sido que mi  ordenador se ha estropeado y, ni he tenido tiempo, ni he conseguido que funcione. Es la primera vez que ocurre en Thermofan y espero que podáis entenderlo.

Agradezco vuestras visitas, a pesar de que no he publicado nada desde el pasado mes de julio.

De todas formas, sí que desde el móvil, he podido crear el enlace para que quien quiera colgar sus entradas de agosto, pueda hacerlo.

Espero poder estar pronto en marcha y de vuelta. Sed bienvenidos otro mes más a 1+/-100, desperdicio 0.

Muchas gracias y feliz resto de extraño y caluroso verano.


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Pastel de plátano y avena, En buena onda


Mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y yo llevamos a cabo el proyecto En buena onda, desde hace ya un tiempo. Nos encanta compartir recetas en las que utilizamos el microondas y cada mes, compartimos ideas y aprendemos mucho con nuestras amigas participantes. Mucha gente sigue el proyecto, lo sé, porque en la herramienta donde colgamos las recetas, lo puedo ver y eso, nos halaga y lo agradecemos. Empezamos de nuevo y repetimos patrón sin saberlo; yo me he decantado por la receta dulce, aunque no lleva ni azúcar añadido, ni edulcorante. Un pastel de plátano y avena. Elisa, que según me cuenta, tiene muchas berenjenas, se ha decantado por preparar una deliciosa y original Tortilla de berenjenas y pepino. Seguro que os apetece ver cómo la ha hecho en el microondas. Yo estoy deseándolo.

Tal y como os indico en el apartado Notas, he horneado este pastel dos veces. En la primera utilicé la función crisp de mi microondas y en la segunda, que es la que publico, la función normal de este electrodoméstico. Es un pastel que no queda nada dulce porque el único dulzor se lo aporta el plátano maduro y el poco azúcar que lleva un chocolate con un 85 % de cacao. Como había hecho una Leche condensada casera, a mi hijo se le ocurrió acompañarlo con unas cucharadas. La verdad es que le va muy bien y le aporta ese punto dulzón que combina a la perfección con el resto de ingredientes.

Sed bienvenidos de nuevo a En buena onda, es un placer recibir todas y cada una de las recetas y también es un gusto saber que os gusta y nos seguís. La mayor satisfacción nos la dais cuando nos decís que antes no lo usabais prácticamente nada y poco a poco, vais cogiendo práctica y elaborando platos en este pequeño electrodoméstico.

En este pastel aproveché unos plátanos que se habían quedado muy maduros y parte de una tarrina de queso fresco que se había pasado de fecha de ´consumo preferente. Lo añado por ello al resto de aportaciones de mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0.

El virus sigue estando con nosotros y sigue contagiando. Seamos ejemplo y mantengamos la distancia, pongámonos la mascarilla y sigamos tomando las precauciones necesarias para poder evitar volver atrás, como ya está ocurriendo en algunas zonas.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.

También encontraréis todas las recetas en Instagram (@enbuenaonda_) y en nuestra página de Facebook (En Buena Onda).

Como también es una receta de aprovechamiento, también va a acompañar al resto de aportaciones de 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes de julio.



Ingredientes 

- 2 huevos L
- 280 g de plátano maduro (3 no muy grandes)
- 125 g de queso blanco 0% m.g.
- 80 g de copos de avena
- 2 cucharadas colmadas de coco deshidratado
- 3 cucharaditas colmadas de levadura química tipo Royal 
- 40 g de chocolate negro 85 % cacao
- mantequilla para engrasar el molde (opcional)
- Leche condensada para acompañar


Antes de empezar…

- Sacar los huevos de la nevera con antelación

- Separar las claras de las yemas.

- Pelar los plátanos y cortarlos en rodajas.

- Si se va a utilizar un molde para horno convencional, untarlo con mantequilla. Si es de silicona y no se pega, no será necesario.

- Trocear las onzas de chocolate groseramente.
Preparación en TMX

- Colocar la mariposa en el vaso (seco y sin grasa). Verter las claras con una pizca de sal o unas gotas de limón. Programar, 3 minutos, velocidad 3 y ½. Sacar del vaso y reservar. 

- Colocar las rodajas de plátano en el vaso, agregar el queso, las yemas de huevo, los copos de avena, el coco y la levadura y triturar, 10 segundos, velocidad 5.

- Agregar el chocolate y programar 8 segundos, velocidad 3. Si se desea que el chocolate quede más triturado, añadir más segundos.
Preparación tradicional

- Con la ayuda de unas varillas manuales o eléctricas, montar las claras a punto de nieve con una pizca de sal o unas gotas de limón. Reservar. 

- Colocar las rodajas de plátano en el vaso de un robot o batidora, agregar el queso, las yemas de huevo, los copos de avena, el coco y la levadura y triturar hasta que no se noten grumos.

- Incorporar el chocolate picado o troceado groseramente. Volver a triturar unos segundos o no hacerlo, dependiendo del gusto de cada uno.

Mezclado y horneado en microondas

- Verter la mezcla a un bol grande e incorporar el merengue. Integrarlo con una espátula con movimientos envolventes desde del fondo del bol.

- Verter la mezcla en el molde que se vaya a utilizar. Dar unos golpes sobre la encimera.

- Hornear primero durante 5 minutos a 750 W. Después, 3 minutos a la misma potencia. Dejar dentro del microondas durante unos 5 minutos. Pinchar con un palo de brocheta. Tiene que salir limpio. Es importante que no quede seco, ver notas.
Horneado en microondas función crisp

- Introducir el molde apto para función crisp en el microondas y programar 7 minutos, función crisp. Pinchar con un palo de brocheta. Tiene que salir limpio. Es importante que no quede seco, ver notas.

Notas: 

- La primera vez, utilicé para hornear el pastel, la función crisp y el molde función crisp azul. No me subió demasiado, aunque estaba muy bueno. En la segunda ocasión que lo horneé añadí una cucharadita más de levadura, monté las claras a punto de nieve y utilicé el molde silicona redondo silkomart color terracota pequeño que tengo desde hace años y me gusta más que ninguno. Nunca se pega y no le pongo mantequilla. Este pastel, nada más sacarlo del microondas, ya se había desprendido de las paredes. Se lava de maravilla. Tiene un aro rígido que facilita que al llevarlo al microondas u horno, se derrame el contenido. Este modelo es pequeño, 18 cm, pero para pocas personas va perfecto. Tengo también el mismo, pero más grande y casi no lo uso.

- Como cada microondas es un mundo, es importante programar pocos minutos y comprobar la cocción para que no quede seco. 

- Si se desea hornearlo en el horno, precalentarlo a 180º y hornearlo durante unos 30 minutos. El tiempo siempre dependerá del tipo de horno y del tamaño del molde. En este caso, siempre nos referimos a un molde de 18-20 cm de diámetro.

- El queso fresco se puede sustituir por yogur.

Bon profit!

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