Febrero es un mes corto pero a mí, hasta la cuesta de enero se me ha pasado bastante rápido. Y sí, volvemos a estar a día uno y llegan las nuevas aportaciones de mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0. Mis trenzas dulces son la primera.
Nunca había formado unas trenzas dulces y surgieron de casualidad, mi primera idea no iba por ahí. Lo que aproveché en esta receta fue el final de un brik de leche y un resto de levadura prensada que ya no estaba muy fresca. Es por lo que decidí añadirle a la masa un poco de masa madre, pero si no tenéis, no pasa nada, la podéis obviar. Las repetiré con más tiempo, la verdad es que el domingo que se me ocurrió ponerme a hornear pan y estas trenzas, me pasé toda la mañana en la cocina y parte de la tarde y eso, no puede ser, no. Me lo digo, me lo prometo y después, vuelvo a caer de nuevo.
Además de la forma, me gusta la miga porque a pesar de que no llevan azúcar, estaba más aireada y tierna. Cuando se utiliza el azúcar de abedul es mejor controlar el horno porque la masa se dora más y la miga queda mucho más densa, de ahí mi contento.
Pude comprobar de primera mano lo ricas que están, poco dulces, como suelen ser mis recetas. He comprobado que congelan a la perfección, saqué una ya cortada y la regalé así que todavía me han quedado más ganas de repetirlas. Y que no se me olvide deciros que comerse un trocito acompañado con chocolate, nos alegra la merienda. ¡Palabra!
Y gracias de nuevo a todos los que seguís mi proyecto cada mes y a las amigas que comparten sus recetas de aprovechamiento con todo el cariño. Os espero y deseo que os animéis a hornear mis trenzas dulces.
🌾🌾🌾🌾
En este blog, siempre se apoya al sector primario de los ataques continuados a los que está sometido y de la cero·"empatía” de nuestros políticos, por decirlo suave. Este jueves pasado, España se llenó de agricultores, ganaderos, apicultores… y muchos tractores. El acuerdo Mercosur es un ataque al sector, a su duro trabajo y a la competitividad de los productores locales, pero también a nuestra soberanía alimentaria, entre otras muchas cosas.
El Parlamento Europeo decidió el 21 de enero de 2026 remitir el acuerdo comercial UE-Mercosur al Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) para revisar su compatibilidad con los tratados europeos, paralizando temporalmente su ratificación. Esta decisión, tomada por 334 votos a favor y 324 en contra, busca aclarar dudas legales sobre la sostenibilidad ambiental y la división del acuerdo.
Puntos clave sobre la situación (enero 2026):
* Paralización y Demora: La revisión del TJUE podría retrasar la entrada en vigor del acuerdo entre 15 y 24 meses.
* Decisión Política: Aunque los servicios jurídicos preliminares no hallaron problemas, la Eurocámara optó por una evaluación externa.
* Conflicto de Competencias: Se debate si el acuerdo comercial es de competencia exclusiva de la UE (evitando parlamentos nacionales) o mixto.
* Aplicación Provisional: A pesar de la consulta, la Comisión Europea podría implementar el acuerdo de forma provisional, aunque el Parlamento no lo ratificará hasta el dictamen del TJUE.
Esto es lo que me cuenta Google y lo que me hace que me cabree y preocupe la decisión de Úrsula (no le pongo apellidos), de saltarse la votación. Todo muy democrático y sin tenernos en cuenta para nada, como ya va siendo habitual. Para camuflar este golpe a la democracia, el próximo 8 y 9 de febrero, en una reunión de ministros, planean anunciar un “paquete de compensación” de 45.000 millones de euros para los agricultores.
¡Es un soborno en toda regla! En este enlace de SOS Rural, puedes firmar para exigir que se frene este atropello.
Es una incongruencia hablarnos de dieta saludable y de sostenibilidad, producto de cercanía, cero desperdicio etc. y a la vez, aceptar sin control, productos que vienen de países lejanos que no son sometidos a los controles sanitarios que se exigen a los europeos. Esto no es igualdad de condiciones, no se exigen las mismas garantías sanitarias ni la misma calidad.
Agricultores españoles han cruzado la frontera francesa para unirse a los franceses que fueron los que iniciaron su dura protesta hace semanas. Cadenas de supermercados en Francia anunciaron que rechazarán vender productos procedentes del Mercosur en sus góndolas. Las empresas argumentan que la importación masiva de alimentos sudamericanos pondría en riesgo la soberanía alimentaria francesa y la competitividad de los productores locales.
¿Te importa lo que comes? ¿Te importa tu salud y la de los tuyos? ¿Consideras que todo lo que está ocurriendo es por nuestro bien? ¿Te importa que los jóvenes agricultores y ganaderos dejen el campo? No sé si eres consciente de que no sólo es un problema del sector primario, es un problema de todos porque si los siguen presionando tanto, irán despareciendo.
Os dejo en este enlace una de las mejores explicaciones que he encontrado sobre lo que implica Mercosur en nuestra alimentación. He encontrado de casualidad a la nutricionista imagino que debido a que comparto (aunque con descansos) historias sobre este tema. Se llama Virginia y es valenciana. Pinchad en el enlace porque por lo que estoy leyendo, sus publicaciones tal vez puedan ser de vuestro interés. Gracias, Virginia.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.
Ingredientes
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- piel de un limón en tiras sin nada de parte blanca
- 100 g de leche
- 15 g de levadura prensada fresca desmenuzada
- 35 g de masa madre activa (opcional)
- 2 huevos M
- 400 g de harina de fuerza
- una pizca de sal
- 50 g de aceite de girasol (se pueden añadir 80 g)
- huevo batido para pintar.
Antes de empezar…
- Forrar una bandeja de horno con papel de hornear.
- Precalentar el horno a 200º.
- Sacar los huevos de la nevera con antelación.
- Si se va a utilizar masa madre, refrescarla con antelación para que esté activa.
Preparación en TMX
- Poner en el vaso el azúcar de abedul o azúcar y la piel de un limón sin nada de parte blanca. Programar, 30 segundos, velocidad 10. Bajar los restos al fondo del vaso.
- Agregar la leche, la masa madre si se usa y la levadura desmenuzada. Programar, 10 segundos, velocidad 3.
- Añadir los huevos, la harina de fuerza y la sal. Programar, 30 segundos, velocidad 6 y después, 3 minutos, espiga sin el cubilete. En este momento es cuando se puede ver si la masa necesita un poco más de harina. Es una masa pegajosa.
- Incorporar el aceite y seguir con el amasado durante 2 minutos, espiga. Dejar reposar la masa dentro del vaso durante una hora o hasta que doble el volumen. Bajar con la espátula la masa hasta el fondo del vaso e iniciar 1 minuto, espiga. Estará bastante pegajosa.
Preparación tradicional
- Disolver la levadura fresca en la leche tibia. Agregar la masa madre si se va a utilizar y mezclar hasta que se disuelva totalmente.
- Mezcla en un bol los huevos, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite y la ralladura de limón o de naranja.
- Agregar la leche y mezclar todo bien.
- Incorporar la harina poco a poco.
- Dejar leudar por 1 hora más o menos. Desgasificar.
- Colocar la masa en una superficie de trabajo limpia y seca y ligeramente enharinada y dividirla en 6 bolas de aproximadamente el mismo tamaño. Formar con 3 unos cilindros, si la masa se retrae, dejar reposar un poco. Juntar los tres extremos e ir formando una trenza. Para finalizar, volver a juntar los extremos inferiores para sellarlos.
- Colocar las trenzas en la bandeja de horno preparada y dejarlos reposar hasta que doblen su volumen en un lugar templado y libre de corrientes de aire aproximadamente dos horas.
- Precalentar el horno a 200º y mientras tanto, pincelarlos con huevo batido.
- Bajar la temperatura a 180º y hornear durante 15-20 minutos, tienen que quedar doraditos.
- Sacar del horno, espolvorear por encima azúcar de abedul o azúcar y dejar enfriar.
Bon profit!
APOYA AL SECTOR PRIMARIO, ES TU COMIDA Y TU SALUD. COPIADO DE LA ASOCIACIÓN EN DEFENSA DEL SECTOR PRIMARIO UTIEL REQUENA.
🌾🌾🌾🌾🌾
-3.jpg)
-5.jpg)
-4.jpg)


Hola, Marisa.
ResponderEliminarNo suelo comer pan dulce, no es algo habitual por aquí, soy más de salado, por eso el poco pan que como, suele ser blanco o con semillas, pero de calidad, aquí, esas, siguen haciendo buen pan en muchas partes, por eso nunca me he puesto a hacerlo, aunque algunos pinitos hice, incluso tengo guardado uno recién en borradores, por si alguna vez me atrevo a compartirlo, pero luego veo la dedicación que ponéis, quienes como tú, enseñáis vuestros panes, y me da reparo.
Con gusto me comería un par de rebanadas de tu pan dulce, con una onza de chocolate debe quitar el sentío.
Besos y feliz día de domingo.
Buenos días Marisa!. Ves yo tampoco he hecho nunca trenzas y mira que lo he pensado muchas veces, las tuyas me encantan y se ven buenísimas.
ResponderEliminarDe nuevo no puedo estar mas de acuerdo con todo lo que mencionas sobre el campo, por mi parte mi ayuda incondicional también a todos los sectores. Mucha gente no es consciente del daño que nos están haciendo, otros pensando que si me hacen la cama otros que luchan per que me he de fer de mal voler, ya me entiendes , no?
Un fuerte abrazo querida amiga.
Hola Marisa. De los políticos mejor no hablar, son un espécimen distinto al resto de los mortales que solo se acuerdan de uno cuando llegan las votaciones en donde prometen el oro y el moro y luego todo en agua de borrajas y si te vi no me acuerdo.
ResponderEliminarYa sabes que no soy muy de hacer pan, el único que he hecho fue en un reto que hace ya años publicaste, desde entonces, creo que fue en 2014, no he vuelto a hacer.
Este que has hecho tiene un aspecto envidiable y sin duda estará sensacional, no hay más que ver el corte para saberlo.
Un abrazo.
Buenos días, Marisa: no recuerdo haber comido pan dulce, pero tu receta me ha recordado la trenza de bollería que, a veces, compraba en una panadería camino del colegio y que me la comía en la merienda con una onza de chocolate. Era uno de mis bollos favorito, no sé si seguirán existiendo.
ResponderEliminarMe ha entrado la curiosidad por probar la tuya, aunque es poco probable porque ya sabes que la panadería no es lo mío.
Besos y feliz domingo.
Hola Marisa. Me encanta tu trenza dulce, aunque sé que no la haré sí que me gustaría probarla, con la buena mano que tienes para las masas, no dudo que está exquisita.
ResponderEliminarSuscribo todo lo que dices sobre el campo, se matan a trabajar para ganar cuatro perras cuando pueden, después hablan de Españas vaciadas, es muy fácil ver el sacrificio desde fuera, esa idea incluso romántica del trabajo en contacto con la naturaleza, no saben lo duro que es, quizás si lo supieran actuarían de otra manera. O eso pienso yo, a saber!
Bss
Hola Marisa. Hace años que no hago pan dulce y ahora con mi intolerancia menos...aunque no lo descarto para mis nietos en una merienda, recuerdo su sabor parecido al roscón de reyes 😋y con un chocolate calentito....mmm!.
ResponderEliminarEn lo Referente al campo,estoy completamente de acuerdo contigo y en lo que puedo pongo mi granito de arena consumiendo productos tanto autóctonos, como nacionales. El campo es nuestra vida y todos debemos defender y apoyar.
Besinos
Hola Marisa.
ResponderEliminarEste tipo de panes dulces en casa gustan mucho , son el desayuno perfecto para el fin de semana y como bien dices, se pueden congelar para disfrutarlos luego en cualquier momento.
Te han quedado fantásticos , ese color que tienen es de lo más apetecible al igual que la miga aireada que se aprecia.
Respecto al tema de nuestros agricultores es una verguenza lo que está pasando. Hay que apoyarlos siempre cien por cien.
Un abrazo.
¡¡Hola Marisa!! No entiendo ni entenderé cómo dejan vender productos sin las mismas condiciones a las que se les exigen aquí en España a un agricultor o aun ganadero. Aquí sanidad está siempre encima de ellos y hay muchísimos productos para poder atacar plagas y demás que en otros países sí están permitidos. Y vamos, sobre limpieza y demás, cómo no los vemos en otros países, casi mejor ni hacerlo, para no caer redondos de la aprensión. Yo soy consciente de la globalización y de poder comprar productos de otros países aquí, pero con las mismas garantías.
ResponderEliminarY respecto a tus trenzas, me encantan. Me ha hecho gracias algunos comentarios que eso del pan dulce, como que no, ja, ja, pues yo que sí que estoy acostumbrada a los panes dulces (sobre todo muchos van relacionados con panes benditos y todo eso, por aquí hacen uno con anisillos de colores) y si además, me lo recomiendas con chocolate, pues la merienda perfecta de mi infancia que de buena gana me lo comía ahora también, ja, ja. Y qué bonitos han quedado con esa forma trenzada. Besitos.
La trenza divina, me gusta mucho como te ha quedado y sin ser excesivamente dulce.
ResponderEliminarEn cuanto al problema del campo, me molesta ir a comprar algunas frutas y verduras que aquí tenemos y muy buenas y leer la etiqueta y ver que no provienen de aquí, con muchas menos garantías para nuestra salud.
Besos.
Hola Marisa, bellísimas estas trenzas, a mi me encanta el pan dulce y en Venezuela hacen variedad que de verdad los extraño aquí que no hay esa tradición panadera. Interesante este tema que planteas, se pregunta uno donde está el límite entre la cooperación internacional y la soberanía nacional, cómo se afecta la agricultura local con este tipo de acuerdos, a quién beneficia realmente. En mi poca experiencia que tuve cuando estuve de visita allá, la calidad de los productos europeos es de alabar, es un modelo que deberíamos seguir aquí que todo parece cartón, con sus excepciones, por supuesto. Mucho para reflexionar y discutir con estos temas. Un beso!
ResponderEliminarHola Marisa. Te han quedado de lujo las trenzas, y además dulce con aroma a cítricos. Para mi gusto es una delicia, ya te digo que iria comiendo pellizco a pellizco. Buenas meriendas y desayunos me daba. Besets!
ResponderEliminar