Con lo que me gusta cocinar y no he tenido la suerte de encontrar a nadie cerca (solamente cuando iba a casa de mi madre o venía ella a la mía), que quisiera compartir conmigo esa pasión.
Hace unos quince días, quedé con mi amiga Belén para vernos. Nos conocimos en un curso de fotografía hace ya nueve años y después, hemos compartido momentos de todo tipo, algunos, muy duros. Aunque somos diferentes, nos comprendemos y siempre la empatía, el cariño y la generosidad, imperan. Esa conexión está siempre presente y eso que nos vemos muy poco.
Sin saber cómo, acabamos decidiendo que se traería su TMX a mi casa y prepararíamos una comida para las dos. Ella no la usa mucho, está casi nueva y creo que a partir de ahora, esa maquinita va a pedir que la encienda más. Buscamos en Cookidoo el menú, agregamos lo que yo no tenía a la lista de la compra y nos fuimos al supermercado tan contentas. Después, enchufamos las dos máquinas y como tengo una barra en la cocina, fue la mar de fácil cocinar a cuatro mano a la vez que íbamos fregando lo que se iba usando.
Después de comer, le expliqué muchas cosas que no sabía del funcionamiento y modos que tenía sin actualizar y aunque se hizo tarde, nos fuimos a disfrutar del poco sol que todavía lucía en la playa; un corto paseo sobre la arena en invierno y en buena compañía, se agradece mucho. Cuando se fue toda contenta, me alegré de haberle dicho que viniera. Me quedé hasta el domingo por la tarde y no tuve que volver a cocinar, aunque nos repartimos la comida que quedó, tuve suficiente. Imaginaos la que montamos. La verdad es que comimos muy bien.
Queda comprobado que planificar el menú con antelación y comprar aprovechando lo que ya tienes, es muy útil. Además, es una forma de utilizar más la TMX y si no se cocina una de las recetas, queda ahí programada para otro día. Se pueden también buscar recetas que contengan los ingredientes que tenemos y así evitar el desperdicio de cosas que se nos pueden estropear en breve. Sé que mucha gente ya lo hace, pero por si acaso ayuda a alguien que me lea, lo expongo. Yo soy la primera que no siempre lo hago.
El menú consistió en esta ensalada y mi receta de Carrilleras de ternera con salsa de Oporto y naranja con la diferencia de que en esta ocasión, las carrileras las compramos de cerdo y cocinamos en vez de en la olla rápida en la TMX. Como postre, utilizamos el varoma para cuajar un flan de naranja. Y, finalmente, para enseñarle el modo dorar, preparamos una crema de verduras que sirvió para llevárnosla a casa. ¡Ah! se me olvidaba, hicimos una sal de verduras y la mía, ya la tiene mi hijo en su casa.
La ensalada que hoy comparto es una adaptación de una receta de Cookidoo. Como fue la primera que elaboramos, es la única a la que le hice foto. No dio tiempo para más. Le quitamos el pimiento porque crudo nos sienta mal y le añadimos zanahoria. Alguna otra modificación que no recuerdo ahora, le hicimos. Compramos una mostaza de Dijon a la miel en lugar de añadirla que está realmente buena. Yo quería utilizar piñones ibéricos pero Belén prefirió los chinos, se tostaron un poco demasiado, pero al final, añadir piñones a la ensalada, es un plus.
Espero que os guste esta ensalada, es tan fácil de preparar que casi cuesta más comprar los ingredientes. Y a lo mejor se la ponéis delante a alguien a quien no le gusta el brócoli y ni se da cuenta de que se lo está comiendo. Comprobadlo.
Si os fijáis a la izquierda de la foto, en el paño bordado, se distinguen dos letras en rojo. No las había visto y eso que el paño me lo dio mi madre hace bastantes años. Al editar la foto, como la iba ampliando, las he descubierto y me he quedado boquiabierta. Son las iniciales de mi bisabuela, Joaquina Perseguer. La tela tiene seguro ciento y bastantes años porque si mi abuela nació en el mil novecientos uno y era la pequeña de muchos hermanos, a saber cuándo las bordó su madre y cómo fue usada la tela. El resto de bordados son de mi madre que poseía unas excelentes habilidades para cualquier tipo de labores y creo que le gustaba más que tocar el piano. Tenía muchos restos de telas antiguas que procedían de sábanas o ropa interior de aquella época y todo ello estaba bordado a mano. Filigranas. Ella iba cortando trozos a su gusto y los bordaba. Muchos de los paños que he ido colocando en las fotos del blog son los que en su momento me regaló.✨
Ingredientes 4 raciones
- 200 - 230 g de brócoli
- 100 g de zanahoria
- 1 manzana Golden
- 25 g de aceite de oliva extra virgen
- 10 g de vinagre de manzana
- 1 cdita de mostaza de Dijon a la miel
- sal y pimienta
- 20 g de piñón, tostado
Antes de empezar…
- Lavar el brócoli y cortar los ramos. Dejarlos en reposo de 5 a 10 minutos.
- Pelar la zanahoria y cortarla en trozos no muy grandes.
- Pelar la manzana, quitarle el corazón y cortarla en trozos.
- Poner los piñones en una sartén y tostarlos con cuidado de que no se nos quemen.
Preparación en TMX
- Colocar en el vaso el brócoli, la zanahoria, la manzana, el aceite de oliva, el vinagre, la mostaza Dijon, la sal y la pimienta negra. Programar, 6 segundos, velocidad 4. Baje los restos de las paredes del vaso y volver a programar, 6 segundos, velocidad 4. Es este el momento de probar la sazón. Nosotras añadimos más aceite y más mostaza a la miel hasta que nos gustó el sabor. También volvimos a repetir el triturado para que fuera más fácil comerla.
Preparación tradicional
- Colocar en el vaso de un robot o procesador el brócoli, la zanahoria, la manzana, el aceite de oliva, el vinagre, la mostaza Dijon, la sal y la pimienta negra. Triturar en varias veces hasta obtener unos trozos pequeños y perfectos para comerlos sin problema. Es este el momento de probar la sazón. Nosotras añadimos más aceite y más mostaza a la miel hasta que nos gustó el sabor. También volvimos a repetir el triturado para que fuera más fácil comerla.
- Pasar a una ensaladera, añadir los piñones y servir.
Bon profit!
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Sé bienvenido a mi cocina. Me alegra compartir contigo mis recetas y deseo que te gusten.
Espero que no tardes en volver.
Saludos. Marisa