Vi esta preparación en Instagram y como tenía una granadas, compré un tarro de ricotta y la preparé en seguida. Han ido pasando las semanas y la he repetido pero lo que ha cambiado es que la granada solitaria que quedaba estaba demasiado madura.
Lo que sí que están en temporada son las naranjas valencianas y justo son recién recolectadas del árbol. No puede gustarme más la ricotta batida con el toque de naranja y un chorrito de aceite de oliva. La granada aporta su sabor y textura, pero sed más generosos que yo. La mía, aunque era grandota, no estaba para muchos trotes, así que no pude poner más.
No lleva sal porque no tomo y creo que no debéis dejar de probar ese contraste dulzón-ácido-punto de sal. Como aproveché la única granada casi pocha del frutero, esta receta se va a acompañar al resto de aportaciones de mi proyecto 1 +/-100, desperdicio 0 de este mes. Si queréis revisar lo que se publicó en diciembre, pinchad aquí.
¿Qué os parece? ¿Es un postre o un entrante? ¿Se os ocurre con qué sustituir la granada? ¿Con qué la comeríais? ¿Pan tostado? ¿Galletitas saladas? ¿Crudites?
Igual pensáis que es un postre a primera vista o se os ocurre servirlo como entrante, da igual, lo único que puedo confirmaros es que es delicado y está muy rico al degustarlo.
Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.
Ingredientes
- 250 g de ricotta
- 1 naranja y ralladura
- semillas de granada
- aceite de oliva virgen extra
- sal
Preparación tradicional
- Poner la ricotta con una pizca de sal en el vaso de una batidora o recipiente picador y batir. Pasar al plato donde se va a servir y agregar ralladura y zumo de naranja. Mezclar hasta que esté completamente incorporado. Ajustar la sazón y agregar más naranja al gusto.
- Distribuir la granada y rociar por encima una buena cucharada de aceite de oliva.
Bon profit!
-2.jpg)
Buenos días. Yo creo que la tomaría de entrante con unas tostaditas, pero no me imagino ahora mismo su sabor, lo que sí sé es que me suelen gustar los contrastes y el queso, aunque no debo abusar, seguro que está bueno en cualquier momento.
ResponderEliminarBss
Buenos días, Marisa: pues me la comería a cucharadas 😄 y lo de las crudités no me parece mala idea, especialmente con bastoncitos de apio para darle el toque crujiente y, por supuesto, de aperitivo. Me has dado una idea porque me ha sobrado media tarrina de crema quark y no sabía que hacer con ella.
ResponderEliminarBesos.
Hola Marisa.
ResponderEliminarEste tipo de preparaciones me encantan y así con la naranja la combinación me resulta sublime.
Un abrazo.
Hola Marisa. Antes de comenzar, te deseo tengas un muy feliz 2026. Falta nos hace a todos.
ResponderEliminarLa granada es una fruta que suelo tomar en ocasiones, aunque no me prodigo.
La ricota la he probado muchas veces ya que mi hija lo utiliza mucho, lo cierto es que me gusta, aunque como ya sabes no somos muy queseros, pero la excepción confirma la regla 😂 😂.
A mí me da igual tomarlo como postre o como entrante, me lo comería de cualquier forma porque debe estar exquisito.
Un abrazo.
Buenas tardes, Marisa.
ResponderEliminarComo dice Lola, yo la tomaría ahora mismo, hora justo para un aperitivo antes de comer, pero de postre tampoco es nada descartable, estas combinaciones siempre son bien recibidas y casan con todo tipo de menú.
Besos y buen fin de semana.