Thermofan

Blog culinario de recetas sanas y bajas en azúcar.

Mesa de comedor customizada con recuerdos




Soy una enamorada de los muebles antiguos y de hecho, tengo unos cuantos que no compré, son piezas de familia. La mesa que os muestro hoy no tiene un valor por su antigüedad, ni por su gran calidad, ni por su estilismo. Tiene treinta y tres años y es la mesa de comedor que compramos antes de casarnos y que ha sido testigo de muchos momentos de vida. Sobre su borde se enganchó la sillita para comer de mi hijo cuando era bebé y también lo sentábamos para jugar y hojear cuentos. Hemos celebrado Navidades y cumpleaños, y los Reyes, alguna vez, dejaron algún regalo. También se sentaban niños en las sillas para que les diera clase de inglés. Ha sido testigo mudo de lo que acontecía a través de las ventanas que daban a un jardín en el que en muchas ocasiones, solamente se escuchaban los pájaros.

Tenemos muchas fotos en las que sale de protagonista secundaria, pero las dejaremos en sus álbumes porque forman parte de nuestra intimidad. En los últimos años, sin que se notara, ha servido de base para que colocara los platos en los que fotografiaba las comidas que iba a publicar en el blog jugando con la luz que según el momento del día, entraba por las ventanas. Es una mesa fuerte, pesada y con los años, aunque siempre estuvo protegida para que no se estropeara, se fue quedando un poco desfasada y una de las patas, se descolgó un poco. Coincidió ese hecho con que un amigo me regaló unas sillas estilo Imperio y para restaurarlas contacté con La Retrovisora, unos maravillosos restauradores en València.

Restauraron y tapizaron las sillas y a la vez, repararon la mesa dándole una transformación contundente. Según indican ellos en su IG la mesa pasó de ser un “mueble de los años 80s a tener un estilo ecléctico contemporáneo”. En la foto final está la mesa original y después del trabajo de restauración. Las sillas nunca gustaron en casa, no les resultaban cómodas y acabé vendiéndolas.

El motivo de hacerla protagonista de una entrada del proyecto 1 +/-100, desperdicio 0, no es precisamente su restauración, es mostraros que un mueble, si está en buen estado y no es de mala calidad, puede gustar a gente joven y serles de utilidad con tan solo una capa de pintura. Esto es lo que le ha ocurrido a mi mesa, ahora está en casa de mi hijo y su pareja y la han combinado a su gusto dándole un aire más moderno. Solamente han pintado las patas y han comprado otro tipo de sillas. Ahora es otra luz la que la ilumina y será protagonista de nuevo de otras vivencias de jóvenes que empiezan a construir su vida.

Evitar el desperdicio también significa ahorrar evitando comprar otro enser que lo más seguro sea de menor calidad. Es por esto, que esta entrada va a formar parte del resto de las que ya se han aportado en este mes de octubre en el proyecto.

En el proyecto 1 +/-100, desperdicio 0, no siempre publicamos recetas. También hay consejos, reciclaje de tejidos o de ropa, manualidades y algunos muebles restaurados. Al ser un blog culinario, las recetas de cocina son mayoría y cuando se trata de otros temas, suelen ser otras amigas las que contribuyen. En mi caso, además de recetas, he compartido temas relacionados con el desperdicio de alimentos o el reciclaje. Muchas veces van implícitos en la misma receta.

Espero que esta entrada sea de utilidad.







Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en 1 +/-100, desperdicio 0 y En buena onda desde su inicio. Y si queréis saber en qué consisten los proyectos, pinchad en los enlaces o en los logos. Os invito a participar.








Mesa original a la izquierda y restaurada a la derecha. Foto de @laretrovisora

Tres ambientes diferentes, tres épocas diferentes y una misma mesa. Como podéis comprobar, casi no parece la misma.

Buen fin de semana.


Comentarios

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  1. Ha quedado muy bonita en su nuevo estilo, cuando las cosas que forman parte de nuestra vida nos traen recuerdos y afectos, es muy difícil separarse de ellas, por eso darles una nueva vida es un acierto, además de que reciclar adquiere más importancia cada día, el medio ambiente ya tiene suficiente basura.
    Un beso

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  2. La pintura hace milagros y tu mesa es buena muestra de ello. En casa casi todo es restaurado, mi última víctima ha sido una alacena que era color miel y he pintado con Mary Paint en gris clarito. Ha quedado muy bonita. Encima como bien dices son muebles vividos y llenos de recuerdos, con el encanto del paso del tiempo. Así que larga vida a los muebles antiguos. Bss preciosa! y feliz finde.

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  3. Marisa sé bien de lo que hablas, porque en casa también tenemos muebles restaurados, más por el valor sentimental que otra cosa, merece la pena especialmente cuando son piezas de calidad, aunque económicas, con una buena capa, no solo le damos un nuevo aspecto, sino una nueva vida.
    Verás cuantas historias contará algún día tu hijo de esta bonita mesa a tus nietos ;-)
    Besos y buen fin de semana.

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  4. Desde luego que lo has dejado con un cambio total, que bien poder restaurar, y mantener muebles, y más si te traen un buen recuerdo., Te ha quedado muy bonito todo. Besos.

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  5. ¡¡Hola Marisa!! ¡¡Vaya cambio!! Está de lo más actual, no parece la misma y ha rejuvenecido unos años. Te ha quedado un rincón maravilloso, luminoso y cálido al mismo tiempo. Las sillas, muy actuales igualmente, se lleva mucho ese estilo años sesenta, con esas sillas, que seguro tienen un nombre pero que no sé, muy de aquella época y que tanto se han puesto de moda con ese tipo de patas. Ya ves, qué bueno es darle una nueva oportunidad a muebles de calidad, y más si son muebles tan vividos que nos lleva a tantos bonitos recuerdos. Había que rescatarla y vaya si ha funcionado el rescate, ha vuelto a ser toda una mesa protagonista. Estupendo trabajo.
    En mi penúltima casa (he vivido en cuatro casas distintas, pero sólo recuerdo tres, las tres últimas), pues en la primera viví muy poco tiempo, mis padres más, pero yo aún no había nacido, y era de alquiler, pero las otras dos, son de mis padres y viví hasta los veinte años en una y en la otra hasta que me casé y conservamos las dos. En la primera, hay muchos muebles de los años ochenta y en la última, muchos de los dos mil, pero también tenemos dos muebles de los años sesenta de excelente calidad restaurados, sólo en pintura, que son clásicos pero muy, muy bonitos. Y ya ves, los pintamos más oscuros, pues entonces se llevaban así, y ahora, se volverían a llevar como eran originariamente, pero claro, ahora, mi padre, ya no los va a cambiar. También tenemos un teléfono de los sesenta, y lo tenemos encima de una de esas piezas, todo muy a juego, je, je.
    A mí me encantan las cosas antiguas en general, me gusta ir al rastro de vez en cuando, y comprarme algún platito antiguo o alguna cuchara antigua o algo así, no muy voluminoso, para que no ocupe mucho espacio. Ahora, desde que cambiaron el rastro del Mestalla, ya no voy casi, sólo he ido una vez. Antes, andando, me venía ideal, cruzaba el río por el Palau, y en diez minutos llegaba, ahora, en cambio, tendría que coger un autobús o algo así, o ir hasta Colón y coger el metro, ya que por mi calle Císcar, y alrededores, no hay metro y no estoy acostumbrada en ir en bus, ni me los conozco.
    Mi hermano es tapicero y me encanta ver las cosas antiguas que tapiza, me ha quedado maravillada con algunas piezas. También ha tapizado coches antiguos que son una pasada. Bueno, mi hermano es que es un tapicero que le da a todo, le encanta su trabajo y lo mismo te tapiza los asientos de un camión o de un coche de lujo, que te tapiza los reclinatorios antiguos de una iglesia que la barra de un puticlub, ja, ja, así de cierto es. Besitos.

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  6. Hola Marisa, hubiera sido una pena deshacerte de ella, ahora luce preciosa y sobre todo cargada de recuerdos bonitos. Ya sabes bien que no soy de tirar, sobre todo estas casas que para nosotras son especiales, no por su valor económico, sino por lo que representan. Un beso enorme

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  7. Me encanta. Soy muy fan del que es capaz de ver una nueva vida en lo que otros sólo vemos cosas viejas, antiguas o por tirar. La mesa ha quedado genial y el rincón que han creado con ella es fantástico. A mí al menos me resulta inspirador y lleno de vida. ¡Besos mil!

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  8. Hola Marisa!!
    Qué bonito trabajo el que has hecho.
    Me encanta como te ha quedado. Ahora podrás seguir acumulando recuerdos.
    30 años son muchos.
    Yo tenía en casa de mis suegros también mi primera mesa y mi hija que le encanta las antigüedades se la llevo cuando se fue a vivir con el novio. Lástima que duró poco jeje y la mesa al final se quedó en ese piso. Le hubiera encantado llevársela pero donde vive ahora ya no le cabía. Así que ya la he dado por perdida. Qué le vamos hacer :(

    Besos

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  9. Hola Marisa !
    Estos muebles da mucha pena desprenderse de ellos y darles una segunda vida , restaurándolos nos llena de alegría porque el valor sentimental que llevan impreso es alimento fundamental para el alma.
    Ha quedado bien bonita y tu hijo la disfrutará con todo el mimo que requiere.
    La madre de mi nuera restaura muebles y la verdad ver el antes y el después me deja siempre con la boca abierta.
    Un abrazo bonita.

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  10. Es todo el arte del upcicling, saber darle un toque moderno o contemporáneo a cosas que ya han tenido su vida pero siendo de calidad, les da para otras vidas nuevas :o)
    El resultado en casa tu hijo es hermoso y realmente apenas parece que sea la misma mesa.
    Ayer le comentaba a mi suegra que buscaba un mueble de cocina que llaman "estilo Mado" en Francia que me recordaba al de mi abuela y ella me decía que anda que no había visto muebles aquellos tirados por las calles en el día de los trastos... con las vidas que podrían haber tenido en 2021!
    Estos antes y después me chiflan!
    Besos y feliz semana,
    Palmira

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  11. Hola Marisa, pues el cambio a sido para bien, que chula a quedado ahora la disfruta tu hijo y nuera y en un futuro tus nietos.
    Un beso

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  12. Bravo 👏👏👏👏👏
    Tengo el hombro derecho averiado, por dedicarme durante años a restaurar una buena cantidad de muebles, cuando restauré la casa de la aldea, y ahora tengo en proyecto unos cuantos para el nuevo piso. Me cuesta mucho tirar cosas, aunque a veces es imposible no hacerlo.
    La mesa está preciosa, sería una pena tirarla o malvenderla, en ese ambiente tan luminoso luce muchísimo y esas sillas le quedan bárbaro.
    Besiños amiga!

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  13. Bravo 👏👏👏👏👏
    Tengo el hombro derecho averiado, por dedicarme durante años a restaurar una buena cantidad de muebles, cuando restauré la casa de la aldea, y ahora tengo en proyecto unos cuantos para el nuevo piso. Me cuesta mucho tirar cosas, aunque a veces es imposible no hacerlo.
    La mesa está preciosa, sería una pena tirarla o malvenderla, en ese ambiente tan luminoso luce muchísimo y esas sillas le quedan bárbaro.
    Besiños amiga!
    .

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  14. Marisa qué bonita entrada, da gusto leerte cómo relatas la presencia de este mueble en la vida familiar, la foto, como de revista, deja ver lo bonita que ha quedado luego de esta restauración. Así tenemos en casa de mi mamá muchos muebles que tienen historias y es tan bonito recordarlas, ahora tu mesa tendrá nuevos momentos y guardará nuevas historias en la vida de tu hijo. Besos, buen fin de semana!

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Sé bienvenido a mi cocina. Me alegra compartir contigo mis recetas y deseo que te gusten.
Espero que no tardes en volver.
Saludos.


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