Nieve de mandarina

6 Comentarios


Cuando publiqué en julio los Polos choco-mandarina, 2 texturas, os comenté que me había sobrado mucha cantidad de helado de mandarina y que había preparado una nueva receta utilizándolo. He tardado un poco, pero, por fin, ha llegado el momento de publicarla.

Sé que no tenéis mandarinas ahora, pero esta receta la podéis guardar para prepararla en Navidad, sí, en Navidad, porque es perfecta para servirlo tras un primer plato o entre platos como una “pausa refrescante” para cambiar de sabores, ayudando al paladar a prepararse para recibir nuevos sabores.

Se puede elaborar también con melón, de hecho, lo he probado también y por eso os lo indico, porque estamos en plena temporada y se puede congelar ya con este fin o para degustarlo ahora mismo. Lo serví hace poco en una comida entre amigos en casa y no pude ni hacerle fotos. Desapareció.

Congela melón o espera a que lleguen las ricas mandarinas valencianas y no olvides esta receta.

Espero que os guste esta nieve de mandarina. Hace calor y seguimos con helados refrescantes y bien sanos.
Ingredientes 

- 400 g de agua mineral
- 100 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 500 g de gajos de mandarina
- 200 g de leche evaporada

Antes de empezar…

- Congelar los gajos de mandarina en bolsas. Ver el tutorial que publiqué, Congelar fruta, para seguir las pautas necesarias. Como lo más seguro es que no tengáis mandarina congelada, podéis sustituirla por naranja congelada en trozos, melocotón, nectarina…
Preparacion en TMX

- Verter el agua en el vaso junto con el azúcar de abedul o el azúcar. Programar, 5 minutos, 120º (varoma en la 31), velocidad 2. Dejar que se enfríe.

- Incorporar los gajos de mandarina. Programar, 2 minutos, velocidad 6.

- Colar la mezcla para que nos quede sólo el zumo obtenido. 

- Volver a verter la mezcla en el vaso y agregar la leche evaporada. Programar, 40 segundos, velocidad 5. Nos ayudaremos con la espátula, introduciéndola por el bocal y removiendo. Se puede agregar un poco más de leche evaporada si se desea.

- Verter en una tarrina de cristal o especial para congelar. 

- Antes de servir, picar con un tenedor de forma que queden trozos gruesos. Servir inmediatamente.
Preparación tradicional

- Poner en un cazo el agua y el azúcar. Llevar a ebullición. Remover hasta que el azúcar esté totalmente disuelto. Dejar que se enfríe.

- Incorporar los gajos de mandarina y triturar bien con un robot o batidora. Para facilitar el triturado, se pueden dejar los gajos fuera del congelador para que estén más blandos.

- Colar la mezcla para que nos quede sólo el zumo obtenido. 

- Volver a verter la mezcla en el vaso de la batidora o robot y agregar la leche evaporada. Batir de nuevo hasta que quede incorporada.

- Verter en una tarrina de cristal o especial para congelar. 

- Antes de servir, picar con un tenedor de forma que queden trozos gruesos. Servir inmediatamente.

Notas: 

- La leche evaporada neutraliza la acidez de la mandarina y le proporciona al helado un sabor diferente y también mucha más cremosidad que en los polos. Se puede utilizar más o menos cantidad, dependiendo del resultado que queramos obtener. 

- No está muy dulce. Como utilicé el resto de helado de mandarina que me quedó después de hacer los polos, es mejor que probéis el sabor y adaptéis a vuestro gusto.

- También se puede poner en cubiteras y triturar. Yo por falta de espacio en el congelador, no lo hice. 

- Lo preparé con mandarina congelada, pero se puede utilizar mandarina sin congelar perfectamente. 

Bon profit!

6 comentarios:

  1. La textura de la nieve me recuerda a los raspados de mi tierra..., y es que en tierra caliente es muy común encontrar en los parques de los pueblos carritos con máquinas que venden los famosos raspados (que la verdad no son nada saludables, pero que cuando uno es niño muere de amor por ellos, ya que es una mezcla de diferentes almíbares de colores con supuestos sabores, lo que hacen es poner en un vasito pequeño de icopor hielo picado, luego forman una semiesfera a la que bañan de colores cual arcoíris con esos almíbares para finalmente coronarlos con leche condensada... menuda bomba ^_^, pero uno de chico es el más feliz con estas cosas). Pues esta nieve me recordó solo por la textura aquellos raspados, obviamente esta propuesta es la que una valora y haría para grandes y peques, porque es pura fruta, que delicia Marisa, por mi parte estas versiones individuales tienen la cantidad ideal para mi gusto, que como lo dices sea en verano o invierno refresca.
    Un beso

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  2. Por aquí hoy tenemos mal tiempo, pero a mi si que me apetecería tomarme uno de esos vasitos...me la guardo para cuando tenga mandarinas, y como tu dices , en Navidad es ideal para tomar entre el pescado y la carne... Bs.

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  3. No veas como apetece un vasito o dos de esa nieve de mandarina , con el calor que hace yo estaria todo el dia comiendo helados. Bs

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  4. Que ganas tengo de mandarinas Marisa, aunque mandarina mandarina quedan muy poquitas. Lo de congelar la fruta no lo he hecho nunca, preparo cosas con ella pero no la congelo.....tendré que probar!! Me encantan estos vasitos te han quedado deliciosos!!
    Un bst.

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  5. un vasito a si apetece en cualquier época, se ven muy apetecibles
    besitos

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  6. Nieve... de mandarina. Menudo nombre más sugerente tiene esta delicia. Habrá que guardarla como oro en paño para cuando tenga mis clemenules a mano. Hoy ha refrescado bastante, y hemos tenido un día de casi asueto. Babeo viendo estos vasitos.
    Un beso grande, Marisa.

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Muchas gracias por comentar. Me alegra leer tus palabras y si aprendo de ellas, todo un placer.
Espero tu visita de nuevo.
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