Siempre os hablo de la calabaza que en esta tierra se utiliza para repostería y de lo que nos gusta comerla asada. No todas salen dulces, pero si lo están, el placer al degustarla, sin nada más, es enorme. Acabo de encargar las primeras de esta temporada.
Vuestras visitas
¡Caramba! no publico helados y ahora, dos seguidos. Al granizado de limón en mi casa y en la de muchos valencianos, se le llama “llimonet”. Somos mucho de utilizar diminutivos, sobre todo cuando estamos en plan cariñoso. Ya publiqué una receta hace años en la que salía más cantidad y es un poco diferente.
No me importa comer champiñón crudo y no es la primera vez, que lo uso en ensalada. Casi todas las semanas, compro Portobello y una de esas veces, preparé esta ensalada. Hice menos cantidad que la que veis en la foto porque me la comí yo sola.
Este verano he vuelto a comprar el melón blanco ecológico porque está buenísimo y dura en perfecto estado bastantes días. Destaca por su dulzor y su carne jugosa y tersa. La piel es blanquecina y tiene unas vetas verdes. Es una variedad especial, ecológica y se cultiva en Bugarra, un pueblo de Valencia, otra razón más, para repetir.
Estaba sin masa madre, la abandoné durante mucho tiempo y se echó a perder. Después, no encontraba nunca el momento de empezar a preparar una nueva porque sabía que no podría dedicarle la atención que merece. Cada masa madre es única y diferente.
