Mermelada de sandía y vainilla

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No hace mucho, publiqué la Mermelada dulce de melón y anís y fue todo un éxito de visitas en el blog, también en las redes sociales en las que la compartí. Está deliciosa y fue un experimento para probar otra forma de cocer cuyo resultado me sorprendió. 

Tenía media sandía porque a finales de agosto en Mercadona no las vendían enteras por si salían mal. Me gustó el detalle porque ya no es temporada y si compras una grande y te sale mal, como me pasó en el otro establecimiento, da mucha rabia. Sólo me había comido un poco y me acordé de la mermelada de melón. ¿Qué ocurriría con la sandía que tiene todavía más líquido que el melón y es menos dulce? ¿Por qué no probar el mismo método pero reduciendo la cantidad de dulzor? 

Soy rápida en las decisiones y me puse a ello. Aquí tenéis el resultado, una mermelada de sandía con vainilla, que os puedo asegurar que es de las mejores que tengo en el blog. Me queda otra que hice anteriormente, pero que no sé si dejaré para la próxima temporada. Ésta tenía claro que no podía esperar. 

Está en su punto justo de dulzor, tiene un brillo precioso y la textura, me recuerda a sabores de antaño cuando en casa se hacía dulce de tomate. 

En esta ocasión, aunque vi que quedaba líquido, la fruta tenía brillo y estaba confitada, por eso, no dudé en añadir agar-agar, pero dos gramos y eso se puede reducir a la mitad, si no queréis que quede tan gelatinosa. Yo, esta vez, sí que quería obtener esa textura.

Los experimentos en mi “tienda de mermeladaS particular”, van dando frutos, pero tened en cuenta, que mis mermeladas son sin azúcar (no demasiado) y si lo utilizáis, pueden cambiar los tiempos de cocción. 

La vaina de vainilla se tritura al principio, se notan los trocitos pequeños y tal vez al alguien no le guste, pero no son molestos. Si éste es el caso, abrir la vaina y rasparla para que caigan las semillas, pero mejor, poned dos.

Me siento feliz con mis pruebas porque eso facilita el aprendizaje, especialmente, porque estamos hablando de mermeladas 0 azúcar.
Ingredientes para 2 tarros medianos y 1 pequeño 

- el zumo y ralladura de un limón mediano 
- 1 vaina de vainilla 
- 380 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 1000 g de sandía 
- 100 g de manzana 
- 2 g de agar-agar en polvo (1 sobre) 

Antes de empezar… 

- Lavar y rallar la piel del limón. Exprimir el zumo y reservar. 

- Cortar la pulpa de la sandía en trozos grandes, quitar si quedan semillas. 

- Pelar la manzana, quitar el corazón y cortarla en trozos grandes. 

- Si no lo hemos hecho, esterilizar los tarros en agua hirviendo y dejarlos boca abajo sobre un paño.
Preparación TMX 5 y 6 

- Poner la ralladura del limón en el vaso junto con la vaina de vainilla y 80 g de azúcar de abedul o de azúcar. Programar, 10 segundos, velocidad 10. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar los trozos de sandía, el resto de azúcar de abedul o de azúcar, los trozos de manzana y el zumo de limón. Colocar el cestillo sobre la tapa. Programar, 20 minutos, varoma, velocidad 2, giro a la izquierda. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con el cestillo colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de fruta en el cestillo. 

- Verter el jugo en el vaso de nuevo. Programar, 10 minutos, varoma, velocidad 2 con tapa anti cestillo. De esta forma, como la sandía tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Pasado el tiempo, agregar al vaso los trozos de fruta reservados (habrá quedado líquido en el bol donde hemos colocado el cestillo, que no agregaremos). Programar, 20 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda, con cestillo. 

- Los trozos de fruta se han confitado, el líquido se ha reducido, pero aún queda mucho. 

- Agregar el agar-agar y programar, 10 segundos, velocidad 3, giro a la izquierda. 

- Después programar, 5 minutos, 100º, velocidad 2, giro a la izquierda. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen.
Preparación tradicional 

- Introducir todos los ingredientes en una cazuela. Cocer a fuego vivo los primeros 5 minutos y después bajarlo y seguir removiendo de vez en cuando durante unos 20 minutos. 

- Pasado el tiempo, colar el líquido obtenido con un colador colocado sobre un bol grande. Reservar los trozos de fruta en el colador. 

- Verter el jugo en la cazuela y cocer a fuego vivo unos 10 minutos aproximadamente o hasta que veamos que ha disminuido el volumen. De esta forma, como la sandía tiene mucho líquido, lograremos reducirlo. 

- Agregar a la cazuela los trozos de fruta reservados. Seguir cociendo unos 20 minutos o hasta que el dulce espese. Si queda mucho líquido todavía, agregar el agar-agar diluido en un poco de agua y cocer unos 3 minutos más. Como no la hice de forma tradicional, os doy la información para que experimentéis vosotros mismos. 

- Terminado el tiempo, si la mermelada ha reducido y está brillante, estará lista. 

- Verter en los botes esterilizados. Darles la vuelta sobre un paño y dejarlos hasta que se enfríen.

Notas: 

- Para comprobar si está lista, se puede hacer la prueba del plato frío. Se trata de poner un pequeño plato en el congelador. Cuando esté frío, verter un poco de mermelada y si al moverlo, no se desliza fácilmente, está en su punto. 

- En las últimas mermeladas que he hecho, he preferido que se notaran los trozos de fruta y para ello, siempre he dejado el giro a la inversa programado. También es importante, no triturar demasiado la fruta, de hecho, al principio, no la trituré nada. Si la hacéis de la forma tradicional, cortad trozos grandecitos si queréis que se noten y si no es así, triturad con la batidora. 

- Sale menos cantidad que la que pudiera parecer al utilizar más de 1 kg de fruta, porque la fruta se reduce mucho con tanto tiempo de cocción. 

- Para hacerla en la TMX 31, yo reduciría la cantidad de fruta, aunque es verdad, que se reduce mucho en la cocción, pero mi consejo es para que no salpique y os podáis quemar. 

Bon profit!

13 comentarios:

  1. Eres a la mermelada lo que Elisa al gazpacho, una variedad sin fin, a cual más rica de aspecto, ya que no puedo probarlas y no será por falta de ganas. Las que experimentamos en la cocina disfrutamos con ello, probar el resultado de nuestra creación es un momento emocionante, sobre todo cuando nos sale bien, que pifias también hacemos, aunque no las contemos todas.
    Una mermelada muy buena para comenzar finde con buen pie.
    Un beso.

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  2. Hola Marisa, me flipa tu mermelada de sandía. El color que tiene y la textura es inmejorable, da gusto verla. Me encanta el aporte de vainilla, y me la estoy imaginando más que deliciosa. Feliz fin de semana!

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  3. Me gusta el sabor de la vainilla y que no sea excesivamente dulce también. Una mermelada casera estupenda.
    Besos,

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  4. Hola Marisa!!
    Eso de que eres rápida en las decisiones lo sé perfectamente jeje
    Has transformado la sandía en toda una mermelada maravillosa. La foto lo dice todo. Tiene un color y un brillo que entra por los ojos y dice cómeme!!

    Besos y feliz fin de semana!!

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  5. Qué buena Marisa !
    De sandía nunca la he hecho ni probado , pero la pintaza que tiene es espectacular.
    Un abrazo artista.

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  6. Una pinta estupenda Marisa, ahora no estoy en "modo mermelada" y sabes Q me encanta!!! Acabo de hacer un helado de melón y la base es una mermelada,hubiera quedado precioso de color con sandía ¿verdad? Otro día pruebo😁. Besos

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  7. Marisa veo que tenemos algo en común, yo también soy de tomar decisiones rápidamente, me suele funcionar, aunque en cuestiones de experimentos culinarios sea un riesgo, creo que si no fuera por esa actitud de prontitud de reacción, más de una vez nuestro trabajo se iría al traste.
    Esta mermelada no sé si será tu mejor mermelada, seguramente lo es si tú lo dices, teniendo en cuenta que sin azúcar no es fácil conseguir buenos resultados, pero tienes experiencia sobrada en este tema, y veo que te funciona. La vista es espectacular, el color precioso, y el brillo impecable, a mí también me gustan espesitas, según para lo que vaya a utilizarlas, siempre estamos a tiempo de licuarlas ligeramente a última hora.
    Besos.

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  8. qué melosidad, nunca lo hubiera imaginado en la sandía, qué gran idea, no dudes que lo probaré, me ha encantado. y vaya fotazas, eres una crack chica

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  9. Marisa ese taller de experimentos me lo gozo junto a ti, una mermelada de sandía con ese maravilloso color y preciosa textura, el sabor de la vainilla no sé porque me lleva a Navidad, un día probaré con sandía que creo será para inicios del otro año en el verano de acá, o cuando comience a ver las grandes y rojitas, no sé si alcance en noviembre, ya veremos. Por ahora me deleito con tus aprendizajes, mil besos bonita

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  10. Espectacular el resultado Marisa, el brillo y color de esta mermelada es precioso. Creo que nunca he visto una mermelada de sandía, ahora tengo curiosidad de probarla. Tanto esta mermelada como el bizcocho en papillote, me han dejado un buen gusto en la boca ;) Besos!!

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  11. Hace tiempo que quiero hacer una mermelada con sandía, pero la cantidad de líquido que tiene esa fruta no me animaba a decidirme. Pero ahora que veo esta delicia y que aún nos queda alguna sandía del huerto, ya no tengo excusa.
    Un beso.

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  12. Tiene muy buena pinta y nunca se me habría ocurrido hacerla. Me encantaría probarla.

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Muchas gracias por comentar. Me alegra leer tus palabras y si aprendo de ellas, todo un placer.
Espero tu visita de nuevo.
Este blog no participa en cadenas de premios. Gracias si has pensado en mí.