Taralli Pugliesi


Por fin puedo volver a participar en el reto CRI de mi amiga Maggie, El cajón desastre de Maggie. Esta vez, se cumple el reto número 44, con 88 recetas cocinadas y una duración de más de 5 años. Maggie ha querido celebrarlo con un sorteo. No es la primera vez que nos regala algo, porque es muy generosa. En esta edición especial, Maggie, nos invita a cocinar una receta (y sólo una) ya publicadas en el reto, con la única condición de que no la hayamos cocinado antes. Nos ha facilitado la elección dejándonos la colección completa de recetas del reto

Pensaba que no podría llegar porque sigo con mi mano/muñeca en rehabilitación y no estoy todavía al 100%. Revisé todas las recetas y me di cuenta de que sólo una la podía preparar y mira por dónde, la tenía en borradores desde antes de que ella la propusiera en el reto de febrero.

Menuda suerte he tenido, porque la receta elegida es una masa salada, concretamente una especie de “picos” muy sencillos de hacer y que me recuerdan muchísimo a nuestras Rosquilletas valencianas y borreguets de Salamero, que hice hace un tiempo con mi amigo Fernando. Hasta semillas de hinojo llevan. Pero lo que diferencia a los Taralli de Puglia, que es como se llaman estos palitos de pan, es que  llevan vino entre sus ingredientes y antes de hornearlos hay que sumergirlos en agua hirviendo, al igual que los Bagels.

En la forma y sabor, son muy parecidos a las rosquilletas valencianas, también a los picos o palitos de pan de otras zonas de nuestro país. Éstos llevan semillas de hinojo, pero se pueden utilizar otro tipo de ingredientes. Si te gusta el sabor del hinojo, no seas tacaño tampoco y no te quedes corto. A mí me quedaba muy poco. Podéis ver en las fotos que unos están más dorados porque los tuve más tiempo en el horno, pero lo dejo a gusto de cada uno.

Por falta de tiempo y debido al calor que el pasado viernes, hacía, no pesé las porciones y por eso tienen un tamaño parecido. De todas formas, a mí me gustan más así, me parecen más auténticos, más caseros. Acabados de hacer quedan crujientes y mi sorpresa fue que a pesar de la humedad que siempre tenemos por aquí, no se han puesto blandos. El tipo de vino utilizado, también es fundamental. Maggie dice que ella no añadió agua y por eso, saben más a vino. Yo les añadí un poco de levadura porque quería ver qué tal quedaban y los repetiré sin ella, como en la receta que mi amiga nos propone.

Maggie en el sorteo, nos va a regalar varias cosas, pero me parece que el libro La ciencia en la cocina y el arte de comer bien, va a ser el más codiciado. Es el primer recetario de cocina italiana de la historia publicado en Italia en 1891. Su autor, Pellegrino Artusi, tuvo grandes dificultades para encontrar a un editor que creyese en su manual de cocina y decidió correr con los gastos de la primera edición de su obra. El libro gozó de una extraordinaria acogida y fue reeditado en numerosas ocasiones. Hoy en día, este clásico de la literatura gastronómica italiana sigue estando presente en muchas cocinas de Italia y se utiliza como libro de consulta. He tenido la suerte de que el libro me haya tocado a mí. Estoy a la espera de recibirlo y ya os enteraréis de su contenido. Seguro que es de lo más interesante.

Estos Taralli pugliese, se quedan en mi cocina por diferentes razones, pero la principal, es que en casa han triunfado. Los repetiré seguro y con más tiempo, porque el calor extra al encender el horno, nunca es una excusa en mi cocina, más bien, al contrario. También formarlos, me ha servido de ejercicio para la mano y eso me viene genial. 

Os gustarán seguro, son muy sencillos de hacer y están de lo más ricos.

Maggie, sabes que me encanta estar en tus retos y en éste especialmente, porque no sabía si podría llegar o si podría elegir una receta. Ha sido una suerte que en febrero no horneara los Taralli. Un placer, amiga.




Ingredientes de la receta original 

- 1 kg de harina 
- 1 vaso de aceite de oliva 
- 1 vaso de vino blanco 
- semillas de hinojo 
- agua tibia 
- sal 

Mis ingredientes 

- 500 g de harina de trigo todo uso 
- 100 g de aceite de oliva virgen extra 
- 10 g de levadura fresca de panadería 
- 100 g de vino blanco 
- 180 g de agua mineral 
- 10 g de sal 
- 1 cucharadita de semillas de hinojo (opcional) 

* dos bandejas de horno, las mías perforadas 
* 2 hojas de papel de horno 
* una olla grande
* una espumadera

Antes de empezar 

- Colocar el papel sobre las bandejas. 

- Si se van a realizar de la forma tradicional, pesar los ingredientes con antelación. 

- Precalentar el horno a 220º, calor arriba-abajo.

- Llenar la olla con agua y una cucharada de aceite de oliva. Llevarla a ebullición una vez tengamos los taralli formados.














Preparación en TMX

- Poner en el vaso el agua y el vino. Si no hace calor, programar, 1 minuto, 37º, velocidad 1.

- Agregar la levadura y programar, 6 segundos, velocidad 4.

- Incorporar la harina y el aceite. Programar, 1 minuto, velocidad espiga. Cuando termine el tiempo, quitar el cubilete y volver a programar, 1 minuto, velocidad espiga.

- Añadir las semillas de hinojo y programar, 1 minuto, velocidad espiga y sin cubilete. La masa debe estar lisa y homogénea.










Preparación tradicional 

- Mezclar la harina con el aceite, el vino, las semillas de hinojo y un poco de agua tibia. Agregar poco a poco el resto del agua, salar y trabajar la masa hasta que esté lisa y homogénea. 

Formado 

- Cortar piezas iguales y formar unos rulos con ella, cerrarlos formando aros u ochos. Yo andaba con prisa y mucho calor y no forme piezas iguales. Tampoco pasa nada, ¿no? 

- Introducirlos en el agua hirviendo, sacarlos y dejarlos sobre un paño seco. 

- Colocarlos sobre la bandeja de horno dejando una separación entre ellos. 

Horneado 

- Hornear a 220º, calor arriba-abajo. 

- Cuando estén dorados, sacarlos en seguida y servirlos fríos o tibios.
Notas: 

- Como me había quedado sin semillas de hinojo y no me había dado cuenta, utilicé orégano seco. Los repetiré seguro con hinojo porque no es comparable para mí el sabor. 

- La masa me quedó bien a la primera, pero si no os ocurre lo mismo, adecuad la cantidad de líquido o harina. Tened en cuenta que no debe quedar seca, ha de ser manejable. 

- La harina que utilicé es la azul de Mercadona, por lo tanto, os doy pista para que si tenéis la misma, aseguréis que os salen bien.

Bon profit!


Cantucci de la Toscana


Vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Este mes tenemos nueva anfitriona y la elegida ha sido Nieves, La cajita de Nieves y Elena. Nieves ha elegido dos recetas nada complicadas. La receta salada se publicó ayer, unos Moscardini in scabecio de Liguria y para la receta dulce ha elegido los famosísimos Cantucci típicos de Toscana. 

Estos Cantucci son muy similares a un dulce muy valenciano, los “rosegons” (en valenciano “rosegar” significa “mordisquear”). También llevan almendra y son duros de roer.

En mi búsqueda de información, leí que hay quien le pone anís a la masa y decidí hacerlo, pero le puse poco y se aprecia poco. Los hice dos veces y fue porque en la primera, añadí 3 huevos y la masa quedó muy blanda. Mejor incorporarlos uno a uno. 

Escribí la receta, guardé los Cantucci en la caja, no hice fotos y me caí. Fueron desapareciendo y el otro día hice unas fotos con el móvil y mi mano izquierda a los pocos que quedaban. No quería que se quedaran sin publicar porque están muy ricos, sin azúcar también. Un pecado.

Como ves, Maggie, por 3 fotos…

Para ver las recetas saladas, pinchad aquí y para las recetas dulces, aquí.






Ingredientes 
Entre paréntesis receta original.

- 350 g de harina de trigo 
- 180 g de azúcar de abedul o de azúcar (350 g) 
- 1 pizca de sal 
- ½ sobre de levadura química tipo Royal 
- 20 g de anís seco (sólo yo)
- 2 huevos de gallinas felices 120 g (3 huevos) 
- 160 g de almendras enteras sin piel 

*una hoja de papel de hornear 
*una bandeja de horno 

Antes de empezar… 

- Si no las hemos comprado peladas, blanquear las almendras en agua hirviendo y retirar la piel. 

- Pesar la harina, mezclarla con la levadura y tamizarlas para que no queden grumos. Sólo si no utilizamos la TMX. 

- Precalentar el horno a 180 grados. 

- Tapizar la bandeja de horno con el papel de hornear. 
Preparación en TMX 5 

- Poner en el vaso la harina, el azúcar de abedul o el azúcar, la levadura química, el anís y los huevos. Programar, 1 minuto, velocidad 5. 

- Añadir las almendras y programar, 40 segundos, velocidad espiga. La masa tiene que estar homogénea, ni demasiado blanda, ni demasiado dura. 

Preparación tradicional 

- Mezclar la mezcla de harina y levadura junto con la sal. 

- Incorporar el azúcar de abedul o el azúcar, la levadura química, el anís y los huevos. masar hasta que todos los ingredientes estén integrados. 

- Agregar las almendras y seguir amasando. La masa tiene que estar homogénea, ni demasiado blanda, ni demasiado dura. 
Formado y horneado 

- Pasar la masa a la superficie de trabajo. Formar unas barritas y colocarlas sobre el papel de horno. Separarlas unas de otras porque crecen al hornearlas. 

- Hornear durante 15 minutos a 180º. 

- Sacar la bandeja del horno y cortar lonchas de 1 cm diagonalmente. Están calientes y hay que tener cuidado para no quemarnos. 

- Volver a introducir la placa en el horno y hornear durante 10 minutos a la misma temperatura. Yo les di la vuelta las veces necesarias hasta que quedaron doradas. 

- Sacar la bandeja del horno y dejar que se enfríen antes de guardarlas en una caja metálica o un bote hermético. 

Notas: 

- En la Toscana, se sirven acompañadas de un vino denominado “Vin Santo”, un tipo de vino de postre italiano.

- Se endurecen un poco al enfriarse, pero se conservan días en una caja hermética.

Bon profit!

Cobbler de fresas. En buena onda


Tenía pendiente publicar un Pan rico para torrijas o no y sin darme cuenta, ha coincidido la fecha con el proyecto En buena onda que por cierto, el mes pasado, fue un éxito de participación y de calidad en las recetas presentadas.

Cuando tengas mono de algo dulcecito, pero que sea rápido y sin muchas calorías, el microondas te puede ser de ayuda. No me convencen demasiado los mug cakes tipo bizcocho y se me ocurrió hacer algo similar, pero con otra textura.

Desde que abrí el blog, he ido descubriendo, al igual que mucha más gente con blog o no, platos de otras partes del país y también del extranjero. El cobbler es un ejemplo. 

El cobbler (‘zapatero’ en inglés) es un plato tradicional de los Estados Unidos y el Reino Unido. Se realiza normalmente con ingredientes cocinados, fruta especialmente y suele llevar una masa parecida a la de pan o galleta por encima. Pero, como siempre ocurre, la receta es diferente de un país a otro. 

En los Estados Unidos, suele ser un postre consistente en un relleno de fruta vertido en una fuente grande para horno sobre un rebozado que sube cuando se cuece. El rebozado forma una corteza encima. En el Reino Unido suele ser un plato de carne salado, normalmente una cazuela de cordero, que se cubre con una capa parecida a un scone, formando cada uno un cobbler separado. Las versiones de fruta también son cada vez más populares en el Reino Unido, aunque conservan la cubierta de cobbler o galleta de la versión de carne, y las versiones saladas son desconocidas en los Estados Unidos. Más información en Wikipedia.

En el cobbler se forma una corteza crujiente y tierna por encima, con una mermelada de fruta por debajo, que suplica por una cucharada de helado en lo más alto. 

Las variaciones regionales abundan, con algunas que imitan la masa de la tarta y otras más cerca de una bola de masa que una pasta, pero la mejor cobertura para el cobbler, es una galleta de crema dulce fácil. Una cubierta de galleta que al hornearla forma una corteza crujiente que se rompe bajo la presión del tenedor, y que absorbe con avidez los jugos de la fruta.

Mi receta de cobbler no es exactamente una de las tradicionales porque he querido hacer un cobbler mucho más sano y rápido utilizando el microondas. Pronto, os mostraré otro, ese sí, dentro de una línea más tradicional.

Podéis elegir la fruta que os guste. En mi caso, fresas de temporada. En vez de preparar una masa tipo galleta, horneé también una mezcla especiada de cereales BIO. No tenía helado, pero sí una ricotta deliciosa, que combina a la perfección con el resto de sabores.

Prepáralo, este cobbler está rico, se hornea en nada y puedes variar los ingredientes a tu gusto.

Como no puede ser de otra forma, mi cobbler es la receta elegida para el proyecto En buena onda que comparto con mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil. Ella nos invita a una receta salada. Salmón con patatas y acelgas. Como no sé cómo lo ha preparado, ve corriendo a leer su receta. A mí me va a gustar seguro porque ella cocina de lujo en el microondas y me gustan.

Espero que os gusten nuestras dos recetas de este mes y todas las de nuestras amigas.

Todos los meses tenemos muchas aportaciones. Amigas que cocinan con nosotras en muy buena onda. Os recuerdo, que he hecho un recopilatorio de En buena Onda en el que cada mes, podréis ver todas las recetas. Está en el banner, pero también podéis entrar pinchando aquí. Vais a encontrar los enlaces de cada mes y las publicaciones presentadas en el proyecto. Con sólo pinchar, en la foto deseada, la herramienta os dirigirá al blog elegido. También en el mismo enlace, tenéis las aportaciones mensuales de mi proyecto. 1 +/- 100, desperdicio 0.

Como novedad, invitaros a IG. Elisa, ha creado la cuenta @enbuenaonda_. También nos podéis seguir en esta red social. Gracias, amiga.
Ingredientes 

- 4 cucharadas de mezcla de cereales (copos integrales de avena, trigo, cebada y maíz de cultivo ecológico)
- 1 cucharadita y ½ de harina integral de trigo
- 1 cucharadita y ½ de azúcar de abedul o de azúcar moreno
- ½ cucharadita de canela en polvo
- una pizca de sal
- 1 cucharadita y ½ de mantequilla baja en calorías o margarina de aceite de oliva 
- 100 g de fresas 
- ½ cucharadita de semillas de chía
- 1 cucharada de queso ricotta o de nata montada fría 
- una pizca de canela

* 2 boles aptos para microondas
Preparación en microondas

- Mezclar en uno de los boles, los cereales, la harina, una cucharadita de azúcar de abedul o de azúcar moreno, la canela y la pizca de sal.

- Añadir la mantequilla o margarina y mezclar con los dedos hasta que todos los ingredientes estén integrados. Reservar.

- Poner las fresas cortadas en la base de un recipiente apto para microondas, agregar el resto de azúcar de abedul o de azúcar moreno y las semillas de chía. 

- Aplastar la mezcla con un tenedor.
- Introducir los dos boles uno al lado del otro, en el microondas.

- Programar el microondas a 350 W y cocinar durante 1 minuto y medio.

- Sacar el bol con la mezcla de fresas y cocinar los cereales de 10 a 15 segundos a máxima potencia. Dejar dentro del microondas durante 1 minuto. Después, sacar el bol y remover la mezcla.

- Verter la mezcla de cereales sobre la de fresas y colocar el queso ricotta o la nata por encima. 

- Espolvorear un poco de canela y servir enseguida tibio.
You are invited to the Inlinkz link party!

Carciofi al tegame


Vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Este mes tenemos nueva anfitriona y la elegida ha sido Nuria, Thermonuria.

Nuria ha elegido dos recetas y la salada que es la que hoy os muestro, es muy sencilla. Es un plato de acompañamiento típico de Calabria, Carciofi al tegame (Alcachofas en la sartén).

Vuelvo a repetir como ingrediente la alcachofa y también aproveché para utilizar las que compré en Benicarló. He seguido la receta al pie de la letra y es un plato muy sano y sencillo de hacer. Como me gustan tanto las alcachofas y comer sano, repetiré sin duda esta receta.

La receta dulce es un clásico, la famosísima Panna cotta de Piemonte, recetas que se publicarán mañana. Si queréis ver las otras recetas saladas, pinchad aquí.

Si os gustan las alcachofas, preparadlas así y elegid con qué las queréis acompañar. Un huevo poché, un poco de jamón serrano picado por encima… Decidí dejar los tallos porque me gusta no desperdiciarlos, comerlos y es más estético desde mi punto de vista.
Ingredientes

- 8 alcachofas
- ½ vaso de vino blanco seco
- 20 g de manteca de cerdo (yo utilicé aceite de oliva virgen extra)
- 4 cucharadas de aceite
- 1 ramito de mejorana
- 4 rebanadas de pan
- zumo de medio limón
- una pizca de guindilla molida (puse 1 cayena porque no tenía molida)
- sal

*una sartén y una tapa

Antes de empezar… 

- Limpiar bien las alcachofas (hojas externas, tallos y parte interior). Cortar en cuñas y poner en agua sin nada más o un poco de limón.
Preparación tradicional

- En una cacerola poner el aceite a calentar y rehogar las alcachofas. Condimentar con sal, guindilla y mejorana picada. Yo tapé la sartén para facilitar la cocción. No sé si es lo correcto, pero a mí me fue mejor así.

- Mientras se rehoga, ir añadiendo poco a poco agua caliente mezclada con el vino. 

- Calentar la manteca en una sartén y freír las rebanadas de pan. Cortar en dos.

- Cuando las alcachofas estén listas, servir con el pan frito.
Notas:

- Para rebajar grasas y ya que las iba a comer yo, cambié la manteca por aceite de oliva. Mi pan era casero y sólo lo sofreí en un poco de aceite porque absorbía mucha cantidad.

- Quedó jugo en la sartén y después de hacer las fotos, aproveché y poché un huevo. 

Bon profit!

Crêpes de espelta y sanguina. En buena onda


El pasado miércoles publiqué una receta de crêpe horneada en el microondas, las Crêpes de cacao y sarraceno. En este primer intento, utilicé el plato crisp Whirpool de mi microondas. Tras experimentar esta forma de hacer crêpes rápidas, tenía que comprobar qué ocurría si utilizaba el microondas y un plato normal. La gente que me sigue por Facebook y amigos míos, también en algún comentario, me pidieron que lo hiciera. De todas formas, tenía claro que no todo el mundo tiene este tipo de horno y probar hornear la crêpe en la función de microondas normal, era obligado. 

Hice dos pruebas. En la primera, utilicé el resto de masa de cacao y sarraceno de la otra receta y en la segunda, preparé otra masa más tradicional, pero en vez de harina de trigo, puse harina de espelta integral. La masa de cacao y sarraceno era mucho más “rústica”, también quedó bien pero no en el primer intento. En el primer intento, unté con aceite el plato, al igual que con la otra crêpe pero se pegaba y se rompía. Pensando qué hacer y como no me gusta la mantequilla, me fui a la herboristería y compré margarina de coco. Funcionó muy bien. 

Os pongo fotos de las dos crêpes con diferente masa y os digo que prefiero la de espelta porque al ser una masa más ligera, se obtiene un resultado que no tiene nada que envidiar a una crêpe hecha en “crepera” o en una sartén. 

Si no quieres realizar mucha cantidad de crêpes, es una forma de disfrutar sin encender el fuego. Es muy importante controlar los tiempos y los reposos y no pasarse. Reduje la potencia para evitar que se quedara muy seca (inservible). En la de espelta, hasta se doraron los bordes, pero es imprescindible que quede esponjosa como si estuviera hecha de la forma tradicional. 

Como en cualquier receta hecha en el microondas, es fundamental que cada persona pruebe a partir de la receta y si es necesario, que la adapte, porque cada aparato es un mundo. También cada harina lo es y por eso, he utilizado harinas que no son de trigo para empezar por lo difícil. Si funciona, lo demás será coser y cantar o eso espero. 

Como sólo quería que vierais que se pueden hacer crêpes en el microondas, no las he rellenado con nada especial, pero no por eso, están menos buenas. Me encanta la naranja sanguina y ahora se puede comprar porque es temporada. Sanguina y un poco de azúcar (de abedul para mí), y no necesito nada más. 

Seguid mis consejos, experimentad y disfrutad, pero por favor, contádmelo y así mi vena creativa, no se desactivará. 

Esta receta de crêpes se va a hacer compañía a la otra en nuestro proyecto, En buena onda proyecto que comparto con mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios  de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.


Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes para 4-5 crêpes grandes 

- 2 huevos M (120 g) 
- 125 g de harina de espelta integral 
- una pizca de sal 
- 250 g de bebida de soja sin azúcar o de leche 

- naranjas sanguinas 
- azúcar de abedul o azúcar 

* un bol y una batidora de varillas manual si no tenemos TMX 
* margarina de coco (o margarina o mantequilla) para untar el plato 
* un cucharón 
* Microondas Whirpool
* un plato grande y plano (importante que sea plano)
* una espátula de silicona
* unas manoplas para no quemarnos. 
Preparación de la masa en TMX 5 

- Poner en el vaso la harina, la sal, la bebida de soja o la leche y los huevos. Programar, 15 segundos, velocidad 6. Bajar los restos con la espátula y volver a programar el mismo tiempo y velocidad. 

- Pasar la masa a un bol grande y dejar reposar unos 30 minutos. 
Preparación tradicional de la masa 

- Cascar los huevos en el bol, agregar la harina, la bebida de soja o la leche y la pizca de sal. Batir hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. 

- Pasar la masa a un bol grande y dejar reposar unos 30 minutos. 

Cocción de las crêpes en el microondas

- Untar generosamente el plato con la margarina de coco (o margarina o mantequilla). Tiene que estar a temperatura ambiente para que se distribuya fácilmente. 

- Introducir el plato en el microondas y calentarlo durante 3 minutos. 

- Verter la masa con la ayuda de un cucharón, cuidando de que quede bien repartida. 

- Volver a introducir el plato en el microondas y programar 1 minuto y ½ a 750 W. Dejar reposar unos segundos y volver a programar 30 segundos a la misma potencia. 

- Sacar el plato del microondas, cogiéndolo con manoplas para no quemarnos. 

- Con la ayuda de la espátula despegar con mucho cuidado los bordes de la crêpe. Cuando estén despegados, darle la vuelta y cocer 30 segundos más a la misma potencia. 

- Repetir la operación con el resto de masa. 
Notas: 

- El tiempo de cocción puede variar según la cantidad de masa que pongamos en el plato y el grosor. 

- En esta masa utilicé harina integral de espelta y para mí, es perfecta. Como he indicado más arriba, la harina de trigo o cualquier harina no integral, no nos dificultarán la tarea. 

- La de cacao y sarraceno, queda mucho más densa y es menos manejable, por eso me alegra que también me quedara bien. 

- Podemos elegir otro tipo de chocolate, añadir más azúcar de abedul o de azúcar o hacerla sin cacao. Agregar otros ingredientes a la masa y otros rellenos. Lo importante es que os salga bien. 

- He evitado dejar la crêpe en el microondas después del primer tiempo de cocción porque no quería que quedara seca. Creo que es mejor así y lo único que hay que tener en cuenta, es protegernos para no quemarnos. 

- La margarina de coco ha sido un éxito y no transfiere sabor alguno a la crêpe. Si se utiliza una buena mantequilla, sí que influirá. 

- Despegar del plato los bordes con la ayuda de una buena espátula de silicona (dura), influye en el resultado y facilita darle la vuelta, cogiéndola con los dedos. 

Bon profit!

Crêpes de cacao y sarraceno. En buena onda


El sábado apareció de nuevo una ardilla en el jardín. Es preciosa y a pesar de que han podado los árboles dejándolos sin ramas, ni hojas, sigue viniendo por aquí. Está tan acostumbrada, que no es nada raro verla bebiendo en la piscina. Nunca hubiera imaginado que fuera capaz de hacerlo sin caerse. 

Os vais a reír si os digo, que alguien muy cercano a mí, le ha puesto nombre y ya se llama oficialmente, “Ardilla Marisa”. Dice que es porque su velocidad y la mía van a la par y bueno, la verdad es, que sí, que no paro y es buena señal porque si no paro, quiere decir que sigo siendo la misma y que mi salud entre comillas, no impide que la velocidad vital que me caracteriza, esté intacta. 

Creo que eso se nota últimamente porque el blog no deja de sacar humo y eso me hace feliz. Es como si fuera una prueba fehaciente de que soy capaz de llevar varias cosas a la vez como siempre y a pesar de que los años pasan rápido, muy rápido. 

Como muestra, un botón. Ayer por la mañana, me llamó mi amiga Elisa, Que no te falte un perejil y me preguntó si tenía previsto publicar alguna receta para En buena onda estos días. Le dije que no tenía en mente nada, ni siquiera, la receta del día 15 de febrero. Y así era. 

Por la tarde, como tenía previsto hacer una nueva receta de crêpes para celebrar de nuevo el día de la Candelaria (2 de febrero), mi “velocidad Ardilla Marisa”, se puso en modo ON y decidí experimentar y ver si era capaz de cocer la crêpe en el microondas. 

Tenía la receta más o menos decidida, mezclé los ingredientes e hice la primera prueba. Salió bien y aquí estoy con el resultado. Es una crêpe cocida en el plato “crisp”, sin mantequilla y bien sana. Dejo para otro día, la prueba en microondas sin “crisp”, que la tarde no dio para más.

Por lo tanto, para los que tenéis el horno con esta función u otra similar, os muestro que en muy poco tiempo, tenéis en la mesa una crêpe perfecta y hecha en tan sólo 1 minuto y medio. Creo que os estoy convenciendo, ¿no? 

Esta crêpe de chocolate no tiene que gustar a todo el mundo porque he utilizado harina a partir de moler granos de trigo sarraceno de cultivo ecológico, casi nada de azúcar de abedul y cacao sin azúcar. No es nada dulce y requiere de un relleno atrevido. La textura no es la misma, pero la crêpe se dobla perfectamente y está buena. No podemos pedir más.

A pesar del poco tiempo que tenía, preparé una compota de manzana y zanahoria y una salsa de chocolate sin nada de azúcar, con canela y un poco picante; no es mi intención que la rellenéis de lo mismo. Elegid el que os guste, al fin y al cabo, hoy sólo pretendo mostraros cómo he hecho una crêpe enorme utilizando el microondas función “crisp”. La compota ya la publicaré y el relleno, es mejorable.

Ya os conté la historia sobre el origen de las crêpes y la celebración de la fiesta de la Candelaria en Francia (La Chandeleur). Siempre os recomiendo que la leáis porque es muy interesante y también útil para los que sois principiantes en esta elaboración. En esta receta de Crêpes à la biére, os lo explico todo.

Espero que os guste y os sea de utilidad. Esta era la sorpresa, Elisa. Seguimos disfrutando y agradeciendo a todos los que nos vais contando que os gustan y habéis hecho nuestras recetas de En buena onda. Mil gracias.

Pinchad en el siguiente enlace que os dirige a los recopilatorios  de cada mes para que podáis acceder fácilmente a todas las recetas presentadas en En buena onda desde su inicio.


Y si queréis saber en qué consiste el proyecto, pinchad aquí o en el logo. Os invito a participar.
Ingredientes 

- 3 huevos M (170 g) 
- 80 g de harina de sarraceno de cultivo ecológico 
- 30 g de harina de trigo 
- 40 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 20 g de cacao sin azúcar 
- una pizca de sal
- 250 g de bebida de soja sin azúcar o de leche 

* un bol y una batidora de varillas manual si no tenemos TMX
* aceite para untar el plato crisp 
* un cucharón 
* Microondas Whirpool

Preparación de la masa en TMX 5 

- Poner en el vaso las harinas, el azúcar de abedul o el azúcar, la sal y el cacao. Programar, 10 segundos, velocidad 7. Bajar los restos con la espátula y volver a programar el mismo tiempo y velocidad. 

- Agregar los huevos y la bebida de soja o la leche. Programar, 30 segundos, velocidad 3 y ½ . Bajar los restos con la espátula y volver a programar el mismo tiempo y velocidad. 

- Pasar la masa a un bol grande y dejar reposar unos 30 minutos. 
Preparación tradicional de la masa 

- Cascar los huevos en el bol, agregar las harinas, el azúcar de abedul o el azúcar y el cacao. 

- Incorporar la bebida de soja o la leche y batir hasta obtener una masa homogénea y sin grumos. 

- Pasar la masa a un bol grande y dejar reposar unos 30 minutos. 

Cocción de las crêpes en el microondas, función “crisp” 

- Untar el plato crisp con aceite. 

- Introducir el plato crisp en el microondas y calentarlo durante 2 minutos. 

- Verter la masa con la ayuda de un cucharon, cuidando de que quede bien repartida. 

- Volver a introducir el plato crisp en el microondas y programar la función crisp de forma manual durante 1 minuto y ½ . 

- Esperar unos 5 minutos sin abrir el microondas. Pasado el tiempo, comprobar la cocción y si es necesario, darle la vuelta y cocer 30 segundos más. 

- Si la crêpe está hecha, sacarla del plato con una espátula y colocarla en un plato. 

- Repetir la operación con el resto de masa. 

Notas: 

- El tiempo de cocción puede variar según la cantidad de masa que pongamos en el plato y el grosor. 

- Podemos elegir otro tipo de chocolate, añadir más azúcar de abedul o de azúcar o hacerla sin cacao. Agregar otros ingredientes a la masa y otros rellenos. Lo importante es que os salga bien. 

Bon profit!

Bolo Rei integral con nueces y almendras


Llego un poco tarde, pero todavía a tiempo. Si sigues mis instrucciones al pie de la letra, puedes viajar a nuestro precioso país vecino, Portugal y celebrar la festividad de los Reyes Magos (Dia de Reis). 

Me encanta Portugal, me encanta su gente y su gastronomía. Cada vez que visito esta tierra de gente acogedora, vengo con ganas de volver. Hace años, estuve en Navidad, justo en fin de año y con el cambio de siglo. Lisboa y sus numerosas pastelerías, estaban repletas de su versión de Roscón, el Bolo Rei. 

Comparten con nosotros la festividad de los Reyes Magos, celebración católica asociada a la tradición navideña, que dice que tres reyes magos de Oriente, visitaron al Niño Jesús en la noche del 5 al 6 de enero, después de ser guiados por una estrella. 

La tradición manda que este día la familia se vuelva a reunir para celebrar el fin de los festejos de Navidad. Los alimentos de la Noche de Reyes son: batatas cozidas, o bolo-rei, o pão-de-ló, as rabanadas, os sonhos, entre otras delicias de Navidad. 

Es también el día en que se cantan las "Janeiras”. Cantar Janeiras es una tradición en Portugal que consiste en cantar canciones en las calles por grupos de personas que anuncian el nacimiento de Jesús, deseando un feliz año nuevo. Estos grupos van de puerta en puerta, pidiendo a los residentes las sobras de las fiestas navideñas. Hoy en día, esos “sobras” se traducen muchas veces en dinero. 

Ocurren en enero, comenzando el día 1 y extendiéndose hasta el día 6, Día de Reyes o Epifanía. Hoy en día, muchos grupos prolongan el Cantar de Janeiras durante todo el mes. 

La tradición general, es que los amigos o vecinos se unen a grupos, con o sin instrumentos (los populares o más comunes: pandereta , tambor , la flauta , la viola , etc.). Después del grupo hecho, y de distribuidas las letras y los instrumentos, van a cantar de puerta en puerta por la vecindad. 

Después de la canción en una casa, se espera que los propietarios les den “as Janeiras” (castañas, nueces , manzanas , salchichas , pudín negro... Para la indulgencia, es habitual hoy en día para dar chocolates y dinero, aunque no es la tradición). 

Al final de la caminata, el grupo se reúne y divide el resultado, o bien, comen todos juntos lo que recibieron. 

La receta que publico, no es la receta tradicional. La tengo en una revista que compré allí. Es una adaptación apta para intolerantes ya que no lleva ni leche, ni huevos, ni mantequilla. También una parte de la harina es integral y es común añadir vino de Oporto el cual, aporta a la masa un sabor especial. Los frutos secos (almendras y nueces) se agregan a la masa triturados. Lleva mermelada y eso me ha parecido de lo más curioso.
No indicaba qué frutas confitadas añadir y yo he confitado naranjas especialmente para esta receta. Publico cómo hacerlo en el microondas y sin azúcar. Un logro que me ha hecho feliz. 

Como podéis suponer, mi Bolo Rei, es sin azúcar y el resultado es perfecto. Me queda averiguar si al día siguiente se ha endurecido (dentro de caja metálica) y si congela bien. Hice dos y uno de ellos está congelado entero. 

No queda especialmente bonito y el color es oscuro debido a la cantidad de nueces que lleva. También imagino que el vino de Oporto contribuye en parte a oscurecer la masa. Os recomiendo probarlo porque está delicioso. Yo lo repetiré con más tiempo y calma.

Feliz día de Reyes. Para mí, la celebración más importante de mi infancia y una de las tradiciones que no deberíamos perder.









Ingredientes

Para 1 grande de 1700 g o 2 medianos de 870 g aproximadamente

- 150 g de nueces
- 50 g de almendras sin piel
- 260 g de agua
- 80 g de vino de Oporto
- 100 g de aceite de oliva virgen
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 20 g de bebida de soja o de leche
- 140 g de mermelada ( la mía de mandarina casera con pizca de canela)
- 10 g de levadura fresca con reposo en bloque en la nevera o 25 g sin reposo
- 550 g de harina de gran fuerza (300 W)
- 280 g de harina integral de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 yema de huevo + un poco de agua (para pincelar la superficie)
- rodajas de 1 naranja confitada

* un bol grande para amasar y para dejar reposar la masa en la nevera 
* papel film y 2 hojas de papel de horno 
* 2 bandejas perforadas o bandejas para horno 
* 1 rasqueta de panadero
* 2 aros de emplatar grandes (opcional)
* una brocha de silicona

Antes de empezar…

- Aunque se vaya a utilizar la TMX, prefiero pesar las harinas y el bicarbonato y tamizarlas.
- Preparar la naranja confitada.
- Forrar las bandejas de horno con el papel de hornear.
- Untar bien con aceite los aros de emplatar.
Preparación en TMX 5 

La noche antes a las 22 horas 

- Colocar los frutos secos en el vaso. Programar, 2 segundos, velocidad 5. Sacar del vaso y reservar. 

- Verter en el vaso el agua, el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada y la levadura. Programar, 2 minutos, 37º, velocidad 4. Terminado el tiempo, volver a programar, el mismo tiempo y velocidad, pero sin temperatura. 

- Incorporar las harinas y el bicarbonato. Amasar 3 minutos en velocidad espiga. Comprobar si es necesario añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa. 

- Añadir los frutos secos y programar, 30 segundos, velocidad espiga. 

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol. 

- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche. 

Preparación tradicional 

La noche antes a las 22 horas 

- Colocar los frutos secos en el vaso de un robot o batidora. Triturar, sacar del vaso y reservar. 

- Verter en un bol grande el agua tibia, agregar la levadura desmenuzada y disolverla. Dejar reposar unos minutos. 

- Agregar el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada. Mezclar bien con una espátula. 

- Mezclar en otro bol las harinas tamizadas y el bicarbonato. 

- Ir incorporando poco a poco la mezcla de líquidos y no todo a la vez. 

- Mezclar con los dedos e ir incorporando más líquido hasta que la masa se pueda amasar. Comprobar si es añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa. 

- Añadir los frutos secos a la masa hasta que estén totalmente integrados. 

- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol. 

- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche. 
Formado y segundo leudado 

Al día siguiente 8.30 horas 

- Sacar el bol de la nevera y dejarlo en un lugar cálido durante 2 horas. Si la cocina está muy fría, mejor introducirlo en el microondas o en el horno con la luz encendida. De esta forma, la masa se atemperará. 

- Untar la superficie de trabajo con aceite. Verter la masa y dividirla en dos. 

- Tapar una de las bolas con un paño de algodón. 

- Formar una bola con la otra pieza de masa y colocarla en la mesa de trabajo. Estirar la masa desde los bordes al centro, volver a formar la bola y formar con los dedos un agujero en el centro. 

- Ir abriendo el agujero central con las manos, hasta obtener el diámetro deseado. Hay que tener en cuenta de que la masa, al crecer, irá reduciendo el orificio central. Yo quería que me quedara un diámetro grande. 

- Colocar el aro de masa sobre la bandeja cubierta con papel de horno. Disponer en el centro el aro de emplatar untado con aceite. 

- Tapar el roscón con un paño de algodón y dejar que leude en un lugar cálido y sin corrientes. Seguir el mismo proceso con la otra pieza de masa. 

- Dejar leudar los Bolos durante 2 horas. Yo introduje las bandejas en el horno y dejé la luz encendida. 

Horneado 

- Precalentar el horno a 200º. 

- Cortar las rodajas de naranja por la mitad o dejarlas enteras. Distribuirlas por la superficie. 

- Pintar la superficie de la masa con huevo batido. Es muy importante pasar con mucha suavidad la brocha de silicona. 

- Introducir el primer Bolo en el horno y hornear durante 10 minutos a 200, calor arriba-abajo. Pasado el tiempo, bajar la temperatura a 180º. Cuidar que la masa no se queme y si es necesario, tapar con una hoja de papel de alumuminio. 

Notas: 

- Probé a hacer azúcar de abedul húmedo para decorar el Bolo, pero no funciona. Si lo hacéis con azúcar, tan sólo hay que agregar unas gotas de agua al azúcar, mezclar con los dedos y distribuir montoncitos sobre la masa antes de hornearla. 

- Es muy importante controlar el horneado y la temperatura. 

- Este Bolo no lleva Masa madre. El proceso de reposo en bloque durante la noche en la nevera, contribuye a que la masa se amase sola mientras dormimos y que quede más esponjosa. Además de eso, nos evitamos amasar. 

- Podéis utilizar mantequilla en lugar de aceite de oliva. También, elegir otro tipo de frutos secos. 

- La harina integral no facilita el leudado y al llevar mucha cantidad de frutos secos, es más complicado el proceso. 

Bon profit!

Por si queréis elegir entre muchas recetas de Roscón, podéis ver el recopilatorio que hice el año pasado por estas fechas. No os dejará indiferente.


Ghiotta di natale, baccalà in umido


Como cada mes, vuelvo a participar en el Reto Cocina Regional Italiana de mi amiga Maggie. Es el último del año 2018 y vamos a preparar recetas tradicionales italianas de Navidad. Yo me he ido a Calabria y he elegido una receta salada que en casa nos ha gustado mucho. Es un plato sencillo con bacalao y muchos ingredientes más que combinan a la perfección. No es necesario elegir un bacalao de gran calidad si no queréis gastaros una fortuna. Lo he hecho dos veces y en una de ellas, he utilizado bacalao congelado de calidad y estaba también muy bueno.

La Ghiotta di Natale es un segundo plato tradicional de la cocina de Calabria en Navidad. También se le llama “Baccalà in umido”, porque el bacalao se cocina previamente hervido con patatas y coliflor y condimentado con un guiso hecho con salsa de tomate, piñones, alcaparras y aceitunas.

El bacalao, las aceitunas, las alcaparras son saladas y el punto dulce se lo dan las pasas. En algunas recetas que he encontrado, las aceitunas son verdes y en otras negras. En otras recetas, también usan patata, pero yo no le puse.

Si queréis ver las otras recetas saladas, pinchad aquí y las dulces, aquí. En esta ocasión, no hemos preparado la misma receta todas, por lo tanto, tendremos una variedad de platos diferentes, tanto dulces como salados, todos tradicionales de la cocina tradicional navideña italiana.

Seguro que os gusta.

Ingredientes 2 personas

- 300 g de flores de coliflor 
- 600 g de bacalao desalado 
- 100 g de cebolla 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- 600 g de tomate 
- 40 g de pasas remojadas 
- 80 g de aceitunas negras o verdes 
- 20 g de piñones 
- 20 g de alcaparras desaladas
- una cucharadita de pimentón, otra de sal y otra de azúcar

Antes de empezar…

- Separar las flores de coliflor y quitar las partes más duras.

- Pelar y trocear la cebolla.

- Poner en remojo las pasas y desalar en agua las alcaparras.

- Pelar los tomates y cortarlos en trozos.
Preparación en TMX 5

- Poner en la bandeja varoma las flores de coliflor y en el recipiente varoma los trozos de bacalao.

- Verter en el vaso la cebolla y programar, 4 segundos, velocidad 4. Bajar los restos con la espátula. 

- Agregar el aceite y programar, 3 minutos, 120º, velocidad 1.

- Añadir el tomate, las aceitunas, las pasas y alcaparras escurridas, los piñones, una pizca de pimentón dulce y una pizca de sal. Si el tomate es natural o puede estar ácido, agregar una cucharadita de azúcar.

- Poner la tapa y colocar en recipiente varoma en su posición. Programar 12 minutos, varoma, velocidad 1, giro a la izquierda. Terminado el tiempo, comprobar si el bacalao está hecho. Dependerá del grosor de cada trozo. Es importante que no quede seco. Comprobar también si la coliflor está a nuestro gusto. 

- Si está hecho el bacalao, sacarlo del varoma con cuidado y mantenerlo caliente. Lo mismo con la coliflor. 

- Continuar la cocción programando, 20 minutos, varoma, velocidad 1, giro a la izquierda. Comprobar la cocción y programar más tiempo si es necesario.

- Acabado el tiempo, incorporar la coliflor al vaso, remover con la espátula. 

- Colocar los trozos de bacalao en cada plato y cubrir con la salsa. Servir caliente.
Preparación tradicional

- Blanquear las flores de coliflor en agua hirviendo durante 5 a 6 minutos. Tiene que quedar al dente, no demasiado blanda o pasada.

- Poner aceite en una cacerola y cuando esté caliente, dorar la cebolla (con una pizca de sal). 

- Cuando esté transparente, añadir el de tomate, sazonar con sal, azúcar y pimienta y cocinar durante 5 minutos.

- Agregar las aceitunas, los piñones y las alcaparras. Mezclar y dejar reposar unos minutos.

- Añadir la coliflor y remover. Después agregar los trozos de bacalao y cocer unos 10 minutos. 

- Colocar los trozos de bacalao en cada plato y cubrir con la salsa. Servir caliente. 

Notas: 

- Como ya he comentado anteriormente, en algunas receta se añade patata cocida junto a la coliflor. 

- El punto de sal es a gusto de cada uno. 

- Se suele espolvorear el plato con perejil picado, pero yo no tenía.

Bon profit!


Parmigiana di melanzane


Después de 9 meses, volvemos con el Reto CRI, Reto Cocina Regional Italiana, que nos propone mi amiga Maggie, El cajóndesastre de Maggie. El objetivo del reto es dar a conocer esas recetas que son típicas de cada región italiana. Estrenamos nuevo logo.

He elegido en esta ocasión una receta típica de la región de Campania, la Parmigiana di melanzane. No la había preparado, ni probado y con lo que me gustan las berenjenas, no podía dejar de hacerla.

Utilicé tomate natural y eso hizo que soltara mucho jugo junto a la cebolla, pero lo solucioné poniendo los recipientes en el microondas y fue una buena idea. En la receta original las berenjenas se fríen, pero como yo evito los fritos, las asé en el microondas en el plato crisp. 

Es una receta ideal para el verano, en la que tomates y berenjenas están en su mejor momento y eso se aprecia en el resultado. Hice dos raciones pequeñas en recipientes de cristal, una con más parmesano para mi hijo y la otra, con muy poco.

En este enlace tenéis todas las recetas saladas publicadas y en este otro las dulces que se publicarán mañana.

Gracias Maggie. A ver con qué nos sorprendes en la nueva temporada.

Espero que os guste.
Ingredientes 2 raciones pequeñas

Podéis adaptar las cantidades según vuestras necesidades. 

- 70 g de cebolla 
- 1 diente de ajo 
- 300 g de tomate natural 
- sal y pimienta 
- una pizca de azúcar 
- 30 g de aceite de oliva virgen extra 
- una cayena pequeña 
- hojas de albahaca fresca 
- 600 g de berenjenas 
- 2 bolas de mozzarella 
- parmesano rallado 
- pan rallado

* hojas de papel de cocina
* 2 recipientes de vidrio (o uno más grande)

Antes de empezar…

- Cortar las berenjenas en rodajas no muy gruesas. Ponerlas en un bol con agua y sal. 

- Pelar el ajo y la cebolla. Cortar la cebolla en trozos.

- Pelar el tomate y cortarlo en trozos.

- Si no tenéis el parmesano rallado, hacerlo en la TMX con unos golpes de turbo o con un rallador. Yo siempre suelo tener en un bote.

- Lavar la mozzarella, secarla y cortarla en rodajas.

- Sacar las berenjenas del agua y secarlas con papel de cocina.
Preparación de la salsa en TMX 5 

- Poner en el vaso el ajo, la cebolla, el tomate, la sal, la pimienta, una pizca de azúcar y el aceite. Programar, 5 segundos, velocidad 4.

- Agregar la cayena y programar, 10 minutos, 120º, velocidad 1, giro a la izquierda. Poner el cestillo sobre la tapa. Acabado el tiempo, comprobar la cocción. Es importante que la cebolla esté hecha. Quitar la cayena y reservar.

Preparación tradicional de la salsa

- Poner aceite en una sartén y sofreír el ajo un poco. Agregar la cebolla y una pizca de azúcar para que se ablande más rápido.

- Añadir un poco de harina, remover e incorporar el tomate, la cayena y las hojas de albahaca trituradas. Dejar cocer a fuego bajo durante unos 10 minutos. Acabado el tiempo, comprobar la cocción. Es importante que la cebolla esté hecha. Quitar la cayena y reservar.
Finalizando la Parmigiana

- Mientras se hace la salsa, asar la berenjena en el microondas o en el horno. Si se va a freír, pasar las rodajas por harina previamente y dejarlas una vez fritas, sobre papel absorbente.

- Poner en el recipiente una capa de rodajas de berenjena. Espolvorear pan rallado y parmesano por encima, salsa de tomate y una capa de mozzarella.

- Repetir la operación y terminar con una última capa de berenjena espolvoreada con pan rallado.

- Como a mí me quedó una salsa muy líquida, introduje los recipientes en el microondas a máxima potencia durante 5 minutos y después puse el grill hasta que se doró la superficie. También, de este modo, me ahorré tener que encender el horno.

- Si vais a utilizar el horno, ponerlo a 180º y hornear hasta que la superficie esté dorada.

- Servir caliente.

Notas:

- Al utilizar tomate natural, igual tendría que haber cocido la salsa más tiempo.

Bon profit!