Batido de manga y jengibre
Cuando estuve en Lisboa, tuve la oportunidad de probar, mejor dicho, ponerme las botas, comiendo manga cada desayuno. Fue la primera vez que la probaba y provocó en mí, una adicción matutina tan grande, que olvidé que mis desayunos tienen que ser frugales. El remordimiento se suavizaba, porque el día consistía en andar mucho, subiendo y bajando cuestas, dado el relieve de esa preciosa ciudad. Echaba de menos esos días y esos desayunos.
Hace unas semanas, encontré manga en mi mercado, compré sin dudarlo y ojalá pueda tener la oportunidad de volverlo a hacer. Y ahora me doy cuenta de que tal vez, muchos de los que me estáis leyendo no sabéis cuál es la diferencia entre el mango y la manga. Os cuento lo que sé. La manga, prima hermana del mango, tiene tonalidades verdosas y el mango rojizas. De esta forma, podéis distinguir uno de otra, más fácilmente; es un poco más alargada, pero su textura es más similar a la de la banana. Lo mejor, es que no tiene las fibras del mango y eso, hace que al comerla, se disfrute mucho más y se coma con mucha facilidad.
Sus propiedades son tantas, que es mejor que las resuma.
- Es una fruta muy completa, con alto contenido en vitaminas A, C, E, calcio, potasio, fibra. Aporta vitamina A, esencial para el desarrollo de los huesos, para mantener las células de la piel y, en general, para el funcionamiento de todos los tejidos.
- Posee vitamina E, que ayuda a que no se destruya la vitamina A, y vitamina C, por lo que es un antioxidante natural, y refuerza el sistema inmunológico, reduce el nivel de colesterol y retrasa el proceso de envejecimiento celular.
- Contiene hierro, potasio, fósforo y calcio, minerales necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo, favoreciendo la formación y regeneración de los huesos, manteniendo en forma el sistema cardiovascular y una adecuada presión sanguínea.
- Apenas aporta calorías. Es muy digestiva y ligeramente laxante, siendo ideal en dietas de adelgazamiento.
Me quedó una manga un poco olvidada en la nevera, una parte de un trozo de jengibre empezaba a dar señales de pasar a mejor vida y en un visto y no visto, tenía preparado este batido para mí solita. No hizo falta endulzarlo con nada. Como reciclé urgentemente, este batido se va directo a Reciclando Sabores.
Lo repetiré con manga y también con mango y así comprobaré si se nota la diferencia.
Tras leer todo esto, ¿Os apetece tomar este batido?
Ingredientes para 1 vaso
- 150 g de manga
- 120 g de manzana fuji
- 1 cm de jengibre pelado
- unas gotas de zumo de limón
- 150 g de bebida de soja
- cubos de hielo (opcional)
Antes de empezar…
- Pelar la manga y la manzana. Cortarlas en trozos.
- Pelar el trozo de jengibre. Si no se va a utilizar la TMX o un robot potente, será mejor, rallar el jengibre para facilitar el triturado.
Preparación en TMX
- Verter todos los ingredientes en el vaso y programar, 1 minuto, velocidad 8. Comprobar si es necesario añadir más tiempo para que quede totalmente triturado.
- Agregar más bebida de soja, si se desea más líquido.
Preparación tradicional
- Verter todos los ingredientes en el vaso de un robot o de una batidora. Triturar hasta obtener la textura de batido y que quede totalmente triturado. Si es necesario, volver a repetir la operación.
- Agregar más bebida de soja, si se desea más líquido.
Notas:
- Para mí, el batido estaba perfecto porque tanto la manga, como la manzana estaban dulces. Si no es el caso, se puede añadir algo de azúcar o edulcorante.
- La cantidad de jengibre es para mí, la adecuada; un poco picante, pero sin que domine su sabor. Si no os gusta, no se lo pongáis, pero le da “vidilla” al batido. Podéis usar cualquier tipo de leche, u otro tipo de bebida vegetal.
- No le añadí cubitos de hielo porque las frutas estaban frías y no me apetecía, pero cuando apriete el calor, será mejor agregarle hielo, a gusto.
Bon profit!
La información la resumí de aquí.


































