Batido de manga y jengibre


Cuando estuve en Lisboa, tuve la oportunidad de probar, mejor dicho, ponerme las botas, comiendo manga cada desayuno. Fue la primera vez que la probaba y provocó en mí, una adicción matutina tan grande, que olvidé que mis desayunos tienen que ser frugales. El remordimiento se suavizaba, porque el día consistía en andar mucho, subiendo y bajando cuestas, dado el relieve de esa preciosa ciudad. Echaba de menos esos días y esos desayunos.

Hace unas semanas, encontré manga en mi mercado, compré sin dudarlo y ojalá pueda tener la oportunidad de volverlo a hacer. Y ahora me doy cuenta de que tal vez, muchos de los que me estáis leyendo no sabéis cuál es la diferencia entre el mango y la manga. Os cuento lo que sé. La manga, prima hermana del mango, tiene tonalidades verdosas y el mango rojizas. De esta forma, podéis distinguir uno de otra, más fácilmente; es un poco más alargada, pero su textura es más similar a la de la banana. Lo mejor, es que no tiene las fibras del mango y eso, hace que al comerla, se disfrute mucho más y se coma con mucha facilidad. 

Sus propiedades son tantas, que es mejor que las resuma.
  • Es una fruta muy completa, con alto contenido en vitaminas A, C, E, calcio, potasio, fibra. Aporta vitamina A, esencial para el desarrollo de los huesos, para mantener las células de la piel y, en general, para el funcionamiento de todos los tejidos.
  • Posee vitamina E, que ayuda a que no se destruya la vitamina A, y vitamina C, por lo que es un antioxidante natural, y refuerza el sistema inmunológico, reduce el nivel de colesterol y retrasa el proceso de envejecimiento celular.
  • Contiene hierro, potasio, fósforo y calcio, minerales necesarios para el buen funcionamiento de nuestro organismo, favoreciendo la formación y regeneración de los huesos, manteniendo en forma el sistema cardiovascular y una adecuada presión sanguínea.
  • Apenas aporta calorías. Es muy digestiva y ligeramente laxante, siendo ideal en dietas de adelgazamiento.
Me quedó una manga un poco olvidada en la nevera, una parte de un trozo de jengibre empezaba a dar señales de pasar a mejor vida y en un visto y no visto, tenía preparado este batido para mí solita. No hizo falta endulzarlo con nada. Como reciclé urgentemente, este batido se va directo a Reciclando Sabores.

Lo repetiré con manga y también con mango y así comprobaré si se nota la diferencia. 

Tras leer todo esto, ¿Os apetece tomar este batido?
Ingredientes para 1 vaso

- 150 g de manga
- 120 g de manzana fuji
- 1 cm de jengibre pelado
- unas gotas de zumo de limón
- 150 g de bebida de soja
- cubos de hielo (opcional)

Antes de empezar…

- Pelar la manga y la manzana. Cortarlas en trozos.

- Pelar el trozo de jengibre. Si no se va a utilizar la TMX o un robot potente, será mejor, rallar el jengibre para facilitar el triturado.
Preparación en TMX

- Verter todos los ingredientes en el vaso y programar, 1 minuto, velocidad 8. Comprobar si es necesario añadir más tiempo para que quede totalmente triturado.

- Agregar más bebida de soja, si se desea más líquido.

Preparación tradicional

- Verter todos los ingredientes en el vaso de un robot o de una batidora. Triturar hasta obtener la textura de batido y que quede totalmente triturado. Si es necesario, volver a repetir la operación.

- Agregar más bebida de soja, si se desea más líquido.

Notas:

- Para mí, el batido estaba perfecto porque tanto la manga, como la manzana estaban dulces. Si no es el caso, se puede añadir algo de azúcar o edulcorante.

- La cantidad de jengibre es para mí, la adecuada; un poco picante, pero sin que domine su sabor. Si no os gusta, no se lo pongáis, pero le da “vidilla” al batido. Podéis usar cualquier tipo de leche, u otro tipo de bebida vegetal.

- No le añadí cubitos de hielo porque las frutas estaban frías y no me apetecía, pero cuando apriete el calor, será mejor agregarle hielo, a gusto.

Bon profit!

La información la resumí de aquí.

Limonada suave de limón reciclado


Es 1 de junio y llega mi receta para Reciclando Sabores. Preparé un bizcocho de limón, pero me olvidé un huevo y claro, el resultado, fue directamente a la basura. Me quedaron unos limones ya pelados y otros con piel pero de los que ya había extraído el zumo. En casa nos gusta mucho la limonada y no la preparo más, porque se me olvida. Los limones ecológicos eran grandes y hermosos y pensé que podría intentar hacer una limonada de reciclaje. Como siempre, aquí no se tira nada.

Ahora que ya empieza el buen tiempo, si le agregamos unos hielos y unas hojas de hierbabuena, tendremos una limonada mucho más refrescante. 

Para los que al ver la jarra y el vaso, os preguntéis si son antiguos, os diré que sí. Son las únicas piezas que quedan de un regalo que la madre de un alumno de mi padre les hizo, en su boda. Cada vaso era de un color diferente a la jarra y los recuerdo perfectamente. Por suerte, los tengo yo ahora y me han venido perfectos para hacer la foto de esta rica limonada.

En casa gustó mucho. Espero que también a vosotros.
Ingredientes 

- 120 g de medios limones sin piel y sin zumo
- 140 g de medios limones con piel y sin zumo
- 120 g de azúcar de abedul o de azúcar 
- 60 g de zumo de limón
- 1 litro de agua mineral

Preparación en TMX

- Cortar las puntas de los limones y éstos, en cuartos. 

- Poner el azúcar de abedul o el azúcar en el vaso. Programar, 40 segundos, velocidad 10. 

- Incorporar al vaso los limones, el zumo de limón y la mitad del agua. Poner la mano sobre el cubilete y programar, 3 golpes de turbo de 2 segundos. 

- Agregar el resto del agua y remover con la espátula.

- Colocar el cestillo en el vaso y colar la limonada en una jarra. 

- Servir bien fría. Si se desea, se pueden añadir unos cubitos de hielo.
Preparación tradicional

- Calentar el agua en el microondas o en una cacerola.

- Añadir el zumo de limón, los medios limones y el azúcar de abedul o el azúcar. 

- Esperar a que el agua hierva y apagar el fuego.

- Colar la limonada y verterla en una jarra. 

- Servir bien fría. Si se desea, se pueden añadir unos cubitos de hielo.

Notas:

- La limonada colada se puede pasar tras colarla con el cestillo, por un colador más fino de malla. Si no se va a consumir en seguida o en su totalidad, es mejor verterla en una jarra que quepa en la nevera y conservarla en frío.

- Se puede preparar sólo con limón o añadirle también 60 g de naranja pelada. 

- Se pueden llenar cubiteras y triturar los cubitos en la TMX para que quede granizada.

- Si se prepara con limones y sin reciclaje, probarla antes de añadirle los 60 g de zumo de limón por si está demasiado fuerte.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina

Posible sustitución

Medios limones sin piel y sin zumo
por
Medios limones sin piel y con zumo

Medios limones con piel y sin zumo
por
Medios limones con piel y con zumo


Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Un Montadito de morcilla con bacalao de lo más original y según ella, muy bueno. Se le ocurrió haciendo limpieza de congelador y al encontrar un par de morcillas de cebolla, que llevaban bastante tiempo congeladas y unas sobras de Bacalao al pil pil, se le ocurrió mezclar ambas cosas, para hacer una morcilla algo diferente a las tradicionales. 
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de junio.


Samosas rellenas de farsa de bonito en conserva


En Reciclando Sabores se nos ocurren todo tipo de recetas y, a veces, los “tristes de mi cocina” están mucho más que tristes, casi moribundos. Esto ocurrió con un paquete de hojas de masa brick que había comprado, transportado de una casa a otra y olvidado en el frigorífico. Pasó el tiempo y me acordé de ellas comprobando que habían caducado hacía dos días. Abrí el paquete y por suerte, aún no estaban secas, pero había que darles un uso urgente. Eché otro vistazo por la nevera y encontré pimiento asado y medio bote del Bonito en conserva que había hecho el pasado verano y que también tenía que consumir pronto.

El tema, ahora, era decidir qué forma iba a dar a las hojas y cómo iba a preparar el relleno. Iba a ser mi comida y cuando tuve resuelto el dilema, probé a darles la forma de samosa con un relleno de lo más sencillo y que resultó estar muy rico, parecido al de las empanadillas de tomate. Como me salieron muchas y no quería que mi hijo se encontrara con tropezones de pimiento asado (siempre pone pegas), trituré el relleno y os confirmo, que le encantaron. No words!

Un reciclaje ideal para una cena e incluso, para picar antes de una comida no demasiado copiosa. Os gustarán.

Ingredientes para 12 samosas

- 100 g de bonito en conserva
- 2 huevos duros (105 g)
- 155 g de pimiento rojo asado
- 1 diente de ajo 
- nueces troceadas (a gusto)
- sal y pimienta
- 8 hojas de brick 
- aceite de oliva
- salsa de mostaza a la miel (opcional)
Previamente…

- Cocer los huevos en agua hirviendo con un poco de vinagre durante unos 10 minutos. Refrescarlos con agua fría. Cuando estén fríos, pelarlos. Reservar.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso los huevos, el pimiento asado, las nueces, el ajo, sal, pimienta y el bonito. Programar, 8 segundos, velocidad 4. Sacar del vaso y reservar. 

Preparación tradicional

- Si no tenemos un robot en el que piquemos los ingredientes, lo haremos manualmente. 

- Mezclar todos los ingredientes y agregar un poco de sal y pimienta. Reservar.
Montaje de los paquetes de brick

- Rellenar las hojas de brick tal y como os indico en el paso a paso; cortar la masa por la mitad, quedan dos semicírculos, después, colocar un poco de farsa en la parte inferior (justo donde os he colocado la flor del logo) y seguir las imágenes de izquierda a derecha hasta que esté formado el triángulo. Repetir el proceso con el resto de hojas.
Relleno escondido bajo la flor de mi logo vamos doblando tal y como muestran las imágenes
- Rociar una sartén con aceite, pero no demasiado. Cuando esté caliente, dorar las samossas hasta que estén doradas por los dos lados.

- Colocarlas sobre papel de cocina.

- Servir en seguida con un poco de salsa de mostaza a la miel y ensalada.
Notas:

- Se puede utilizar atún o bonito en conserva no casero.

- Se pueden freír y/o hornear.

- Se pueden conservar sin pasarlas por la sartén en un recipiente hermético y en la nevera.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución


Hojas de masa brick
por
Hojas de masa filo, masa para empanadillas, crêpes

Pimiento rojo asado casero
por
Pimiento asado en conserva, pimiento de piquillo, pimiento rojo o verde frito


Bonito en conserva casero
por
Bonito en conserva comprado, atún en conserva, caballa en conserva


Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Este mes nos regala una rica salsa de queso, pero no de un queso cualquiera, es de una torta del Casar que estaba demasiado curada. Por si no lo sabéis, la Torta del Casar, es un queso extremeño con DOP, que yo conozco muy bien. Se retira la cascara superior y en el interior encontramos una pasta que va de blanda a untosa con un sabor delicioso, diferente a cualquier otro. Rosalía, decidió hacer una salsa de queso concentrada para utilizarla en diferentes preparaciones. Seguro que está muy buena.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de febrero.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta.

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan.

Os esperamos. Muchas gracias


Cocido a la nieve


Feliz Año 2017. Es día 1 y aunque sea uno de los días festivos, más importantes del año, Reciclando Sabores, no falta a su cita. La receta que os traigo hoy es muy especial porque forma parte de un libro que, nada más y nada menos, tiene 90 años. Me lo regaló mi madre, ella dice que lo ha visto toda la vida en su casa. El libro se llama, Formulario Práctico de Cocina y se publicó en la ciudad de Valencia en 1926. Está dividido en muchos apartados y contiene recetas muy originales, pero prácticamente todas, no indican cantidades, o están en onzas o libras; incluso, algunos ingredientes o utensilios de cocina, son desconocidos para mí.

Elegí esta receta, porque me parece que tiene un título precioso, es de reciclaje y perfecta para Navidad. Vamos a reciclar los restos de un cocido de Navidad. En Valencia y también en mi familia, es tradicional comer cocido el día de Navidad y, además, lo acompañamos de unas deliciosas “Pelotas de carne” caseras. Son como unas albóndigas de carne, del tamaño que cada uno desee, condimentadas con especias y piñones y que se cuecen en el caldo del cocido al que acompañarán al servirlo. El cocido con pelota, no falta cada año y siempre lo disfrutamos.

Se aprovechan los restos del cocido, o se prepara esta receta cuando preparemos, tal y como indica el libro, “un cocido ordinario”.

Esta vez es la primera en la que no voy a indicar posibles sustitutos de los “tristes de mi cocina”. Los ingredientes de un cocido, varían según las zonas e incluso, según los gustos y/o tradiciones familiares. Por lo tanto, sólo tenéis que saber, que lo original de esta receta, más sabiendo, que el libro es de hace 90 años, no son los ingredientes. El acabado final, cubrir todo, con claras bien altas, lo cambiaré cuando lo repita; yo las introduje en una manga pastelera y dibujé un enrejado, pero creo, que cubrir completamente todo con el merengue, es lo que indica la receta y me parece que el resultado final, será mucho mejor. En la receta por supuesto, no indica la cantidad de claras y también dependerá de la cantidad de cocido que tengamos. Yo batí tres claras y no fue suficiente. 

Espero poder ir publicando más recetas de este libro al que tengo tanto cariño y que ésta de Cocido a la nieve, os guste. Aprovecho para felicitaros de nuevo el Año Nuevo invitándoos a seguir visitando Thermofan, siempre que lo deseéis.
Ingredientes 

- 2 cucharadas de aceite de oliva virgen extra 
- 3 tomates medianos pelados y cortados en trozos 
- sal 
- carne de cocido desmenuzada 
- verduras de cocido desmenuzados 
- garbanzos 

Para el merengue 

- 6 claras a temperatura ambiente (la cantidad, dependerá de la cantidad de cocido) 
- una pizca de sal
- 3-4 gotas de limón
Preparación tradicional

- Trocear la carne del cocido, el tocino, chorizo o morcilla blanca, jamón… (si se utilizan). Reservar en una fuente.

- Trocear las verduras y mezclarlas con los garbanzos. Reservar en otra fuente

- Poner el aceite en una sartén. Sofreír el tomate.

- En este punto, lo que hice, fue sacar la mitad del tomate frito y reservarlo en un bol.

- Agregar a la sartén el contenido de la fuente de carne. Freír y verter en una fuente apta para horno.

- Incorporar el resto de tomate a la sartén y añadir el contenido de la fuente con las verduras y garbanzos. Freír y verter en la fuente en la que teníamos la carne.

- Batir las claras a punto de nieve firme con una pizca de sal, y cuando estén bien altas, cubrir la fuente. 

- Introducir la fuente en el horno hasta que el merengue esté dorado.
Montaje de las claras en TMX 

- Poner la mariposa en las cuchillas. 

- Verter las claras junto con la pizca de sal y las gotas de limón en el vaso bien limpio y seco. l 

- Programar 6 minutos, velocidad 3 y ½. Comprobar que al volcar el vaso, las claras no se desmoronan y si no es así, programar uno o dos minutos más a la misma velocidad. Es importante, quitar el cubilete cuando las claras ya no salpiquen, de esta forma, el merengue se airea y crece en volumen. 

Notas: 

- Tal y como he indicado arriba, yo sólo utilicé 3 claras, que introduje en una manga pastelera. Creo que, utilizar 6, cubriendo totalmente el pastel de cocido, puede quedar mucho mejor, e incluso, sorprender mucho más a nuestros comensales que no podrán ver que se trata de un plato salado y de ¡cocido! De todas, formas, dependerá, como también he indicado, de la cantidad de cocido que tengamos y del gusto de cada uno. 

- Las claras tienen que estar a temperatura ambiente. 

Bon profit! 

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Una receta de unos útiles y sanos Cubitos de concentrado de verduras. Preparó una crema de verdura y se dio cuenta, de que los restos de limpiar las verduras eran abundantes. No las tiró, las lavó muy bien, retirando las partes más feas y las aprovechó para hacer estos cubitos, que son estupendos para preparar salsas. Recicló, mondas de patata, piel de tomate, piel de zanahoria y todas las partes más duras de repollo, acelga y judía verde. Me parece que os vais a apuntar a hacerlos, como yo. 
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de enero. 

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta. 

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan

Os esperamos. Muchas gracias.


Dulce de membrillo, calabaza y manzana, dos tiempos


A veces seguidores de mi blog, me preguntan cosas sobre recetas que he publicado o me piden que les aconseje, les busque o prepare una receta específica. He tenido consultas sobre el dulce de membrillo sin azúcar. Ya tengo publicadas dos recetas sin azúcar y como el dulce de membrillo me encanta, he seguido experimentando. En la primera, Dulce de membrillo, sin azúcar, por fin, escribí “por fin” porque pude publicar tras haber hecho varias pruebas utilizando la tagatosa y conseguir un dulce que cuajara. Después, cuando dejé de utilizar la tagatosa porque ya habían modificado bastante su fórmula inicial, lo intenté con el azúcar de abedul y en este Dulce de membrillo y manzana, sin, agregué manzana y de nuevo, agar-agar. Conseguí también un dulce que cuajó en menos tiempo y no muy dulce.

El primero que publiqué, Codonyat rosat. Dulce de membrillo rosado, era con azúcar, pero llevaba mucha menos cantidad, que la receta de mi familia en la que se utilizaba la misma cantidad de azúcar que de membrillo. 

Al decirme mi amiga M. Carmen, que no conseguía que le cuajara su dulce, me puse de nuevo a preparar otro, pero antes, le recordé, al igual que os lo digo a vosotros, que siempre, es necesario esperar tiempo para que se solidifique. Si es sin azúcar, todavía más.

El dulce de membrillo, calabaza y manzana que os presento hoy, ha sido un nuevo experimento y os comento que lo hice la semana pasada. No he esperado semanas porque quería que M. Carmen, viera que, con poco tiempo, podemos degustar una carne de membrillo suave, tierno, pero cuajado y con un color y sabor muy bueno. 

Tengo también que deciros que en las fotos podéis ver dos dulces elaborados con un día de diferencia, pero con diferentes tiempos de reposo. Me refiero a que una vez triturados todos los ingredientes, los dejé en reposo; en el primero, sólo 3 horas y en el segundo 12 horas. No sé si podéis ver en las fotos, que el que reposó menos tiempo tiene un color más naranja, debido a la calabaza y en el segundo, al dejarlo tanto tiempo, la fruta se oxidó y por eso quedó un poco más oscuro. El primero, tardó más en cuajar y el segundo, al día siguiente, lo pude desmoldar. Por si alguien, no lo sabe, el tiempo de reposo contribuirá también a que cuaje en menos tiempo. Agregarle manzana con piel también porque la manzana tiene pectina y favorece la solidificación del dulce. 

Como la calabaza que utilicé, era un trozo que me había quedado, voy a añadir esta receta a Reciclando Sabores de este mes.

Espero que te sirva mi experimento, amiga M. Carmen. Deseo que os guste y que lo preparéis porque está realmente rico. A mí me ha gustado tanto, que he tenido que reprimirme para no comérmelo todo.

Igual estas Navidades se os ocurre alguna receta en la que utilicéis dulce de membrillo. ¿Adivináis cuál es el que reposó 3 horas y el que reposó 12?
Ingredientes

- 200 g de cada fruta (total 600 g)
- 350 azúcar de abedul
- 45 g de limón sin piel, ni pepitas
- 4 cucharaditas de agar-agar
- medias nueces para decorar o acompañar (opcional)
Preparación en TMX  5

- Lavar y frotar bien los membrillos, cortarlos en trozos, quitarles la parte central y las pepitas. 

- Lavar las manzanas, quitarles el corazón y cortarlas en trozos no muy grandes.

- Pelar la calabaza y quitar las pepitas. Cortar en trozos no muy grandes y agregarlos al vaso. 

- Pelar el limón, quitando las pepitas y cualquier resto de parte blanca. Añadirlo al contenido del vaso cortado en trozos. 

- Incorporar el azúcar de abedul. Programar, 10 segundos, velocidad 8. Bajar los restos con la espátula y dejar reposar 3 horas. En el segundo lo dejé 12 horas. 

- Pasado el tiempo de reposo, programar, 30 minutos, 100º, velocidad 3 y ½ con cestillo. 

- Agregar el agar-agar y programar, 5 segundos, velocidad 3. 

- Programar, 3 minutos, 100º, velocidad 3 y ½ con cestillo. Cuando termine el tiempo, programar, 1 minuto, velocidad 8.

- Verter en recipientes para dar forma y dejar enfriar.
Preparación tradicional 

- Lavar y frotar bien los membrillos, cortarlos en trozos, quitarles la parte central y las pepitas. 

- Pelar la calabaza y quitar las pepitas. Cortar en trozos no muy grandes. Lavar las manzanas, quitarles el corazón y cortarlas en trozos no muy grandes. 

- Poner a macerar el membrillo, la calabaza, la manzana, el limón y el azúcar de abedul en un bol. Tal y como he indicado en la preparación en TMX, uno lo tuve 3 horas y el otro 12. 

- Pasado el tiempo, verter la mezcla en una cacerola y cocer unos 40 minutos a fuego lento. Hay que ir removiendo con una cuchara de madera y tener cuidado con las salpicaduras. 

- Poco antes de finalizar, añadir el agar-agar. Mezclar bien, removiendo unos minutos más. Triturar hasta obtener una crema muy fina. 

- Colocar en recipientes para dar forma y dejar enfriar.
Notas: 

- Lo hice en el TMX 5. Al tener mayor capacidad el vaso, si lo preparáis con la 31, controlad la cantidad de ingredientes y reducidlos si es necesario para evitar accidentes.

- Tal y como he indicado, es importante tanto el tiempo de reposo previo, como el tiempo de cuajado posterior. Si os gusta más seco, esperad más días. 

- Una vez se pueda desmoldar, es mejor darle la vuelta para que se seque también por el otro lado. Es posible que aparezca moho, si esperamos tiempo. En ese caso, se puede limpiar con papel de cocina. 

- Es también importante triturar bien para que quede un dulce cremoso. 

- El color cambia y se oscurece debido a la oxidación en el tiempo de reposo y también, cuando el tiempo de secado es mayor. 

- Si utilizamos moldes no muy altos, es más rápido el cuajado, pero así y todo, el agar-agar, el reposo previo y la manzana, agilizarán el tiempo de solidificación. 

- Se puede desmoldar, dejar cuajar unos días y congelarlo envuelto en papel film. De este modo, tendremos dulce de membrillo casero y sin azúcar, cuando ya no podamos comprar membrillos. 

- Mis recetas dulces, nunca son demasiado dulces, por lo tanto, si lo preferís, más dulce, añadid más azúcar de abedul. 

Bon profit!

Flanes sorpresa de berenjena y parmesano, microondas


En Reciclando Sabores, terminamos otro año en el que os hemos propuesto entre Rosalía y yo, 24 recetas cocinando a partir de ingredientes reciclados. Hemos intentado ser originales y que las recetas fueran de vuestro agrado. También, el objetivo de este proyecto es el de mostrar a los que nos seguís, que se puede aprovechar todo, o prácticamente todo lo que nos sobra o que, cuando nos quedan ingredientes con los que no se pueden elaborar platos, nos pueden servir para cocinar otros nuevos, si cabe, mejores. Además, cada mes, otras compañeras han participado en el proyecto, aportando sus recetas de reciclaje. Muchas gracias a todas.

Este mes, os propongo unos flanes hechos con una de mis verduras favoritas pero que no han sido el ingrediente reciclado. Me gustan mucho los flanes y los pasteles salados, elaborados con verduras y podéis encontrar más de uno en el blog. Mi reciclaje ha consistido en utilizar un resto de leche evaporada, de queso parmesano y de Passata de tomate. Con todos ellos, más las berenjenas, se me ocurrió preparar estos flanes y cuando ya los tenía horneados, se me ocurrió la idea que en el proceso de preparación os cuento y que les da un toque todavía más bueno y original.

Si te gusta la berenjena, estos flanes no te defraudarán. Los podéis servir tibios, calientes o fríos. 

Ingredientes para 4 flanes como los de la foto

- 600 g de berenjena (la mía rayada o grafitti)
- 2 dientes de ajo
- 15 g de aceite de oliva virgen extra
- 2 huevos L
- 100 g de leche evaporada
- 10 g de maicena
- 60 g de queso parmesano rallado
- sal y pimienta blanca
Preparación en TMX

- Pelar las berenjenas, cortarlas en trozos y ponerlos a remojo en agua con sal.

- Escurrir las berenjenas del agua y dejarlas sobre papel absorbente. Colocarlas en el vaso junto con los dientes de ajo. Programar, 10 segundos, velocidad 7.

- Añadir el aceite y programar, 15 minutos, varoma, velocidad cuchara, giro a la izquierda.

- Agregar los huevos, la leche evaporada, el queso rallado, la maicena, la sal y la pimienta. Programar, 1 minuto, velocidad 7.

- Verter en los moldes de flan e introducirlos en el microondas. Cocerlos durante 9 minutos a máxima potencia. Comprobar que están hechos introduciendo un palillo de brocheta y éste, salga limpio.

- Antes de que se enfríen los flanes y antes de desmoldarlos, hacer un agujero con la ayuda de una cucharilla. Verter en el hueco un poco de passata y remover un poco con movimientos circulares para que baje hacia el fondo. 

- Desmoldar los flanes y servirlos cubiertos con más passata.
Preparación tradicional

- Pelar las berenjenas, cortarlas en trozos y ponerlos a remojo en agua con sal.

- Escurrir las berenjenas del agua y dejarlas sobre papel absorbente. Colocarlas en una sartén con los dientes de ajo picados. Sofreír bien hasta que la berenjena esté tierna.

- Batir los huevos con la leche evaporada, el queso rallado, la maicena, la sal y la pimienta. Agregar las berenjenas a la mezcla y triturar bien.

- Verter en los moldes de flan e introducirlos en el microondas. Cocerlos durante 9 minutos a máxima potencia. Comprobar que están hechos introduciendo un palillo de brocheta y éste, salga limpio.

- Antes de que se enfríen los flanes y antes de desmoldarlos, hacer un agujero con la ayuda de una cucharilla. Verter en el hueco un poco de passata y remover un poco con movimientos circulares para que baje hacia el fondo.

Notas:

- Si los hacemos al horno, los hornearemos a 180º durante 25 o 30 minutos o hasta que, al introducir un palillo de brocheta, éste, salga limpio.

- Tal vez, agregar dos cucharaditas de passata, no iría nada mal. Más sabor y color.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución


Leche evaporada
por
Leche, nata para cocinar, crème fraîche


Parmesano
por
Cualquier tipo de queso que se pueda rallar


Passata de tomate casera
por
Salsa de tomate casera, salsa de tomate comercial, una bechamel ligera

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Una receta de un excelente Steak Tartar. Me comentó que había aprovechado los recortes de unos filetes de babilla que compró para hacer cachopo, pero resulta, que a ella no le gusta el cachopo y decidió, ya que la carne era muy tierna, prepararse para ella solita este steak tartar y que su familia disfrutara del cachopo. Mirad la foto y ya no dudaréis en prepararlo.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de diciembre.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta.

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Os esperamos. Muchas gracias



Crema de queso casero, langostinos y pistachos tostados


Pasó otro mes y estamos de nuevo a 1. El primer día del mes de Noviembre y volvemos con Reciclando Sabores. Hoy os traigo una crema en la que he reciclado bastantes ingredientes. Una crema de queso casero de yogur para poder tomar untándola en tostadas, galletas saladas o las comerciales, elaboradas especialmente para ello. A partir de unos langostinos cocidos congelados en agosto, pensé en esta receta. No quería sacarlos como aperitivo porque ya no nos apetecían. También tenía Queso fresco de yogur, dos texturas, que había hecho el día anterior y un trozo pequeño de queso valenciano curado que había congelado. Al abrir un cajón, descubrí un paquete de pistachos que necesitaban con urgencia ser consumidos y entre unos y otros, di forma a esta crema, que si os digo, que en casa, gustó, ya imagino, que os apetecerá prepararla.

Es una crema dulzona, el poco azúcar que lleva, suaviza al queso fresco y el toque crujiente de las semillas y de los pistachos, la hace diferente a la que sólo son cremas de untar. Al mismo tiempo, al no llevar nata, ni quesos comerciales, es mucho más sana. Pero, si no tienes queso casero, puedes utilizarlo comercial, incluso, añadir nata, aunque, ya no será mi receta.

Espero que os guste.

Ingredientes 2 o 3 raciones (dependiendo del tamaño)

- 60 g de cebolleta
- 75 g de queso de curado (el mío de servilleta valenciano
- ½ cucharadita de mostaza
- 1 diente de ajo o 1 cucharadita de ajo en polvo
- 3 cucharaditas de café de azúcar (o azúcar de abedul)
- 155 g de langostinos cocidos
- semillas variadas y pistachos para decorar
Antes de preparar la crema:

- Pelar y tostar los pistachos en el microondas: Poner los pistachos dentro de un vaso grande, introducir el vaso en el microondas y programar 1 minuto a máxima potencia. Los pistachos se pelarán, aunque con algunos, no lo conseguiremos. Obtendremos un ligero toque tostado.

Preparación en TMX

- Poner en el vaso la cebolleta, el queso de servilleta, el diente de ajo o el ajo en polvo, la mostaza y el azúcar o azúcar de abedul. Programar, 10 segundos, velocidad 5. Bajar los restos con la espátula y añadir los langostinos (dejando dos o 3 para decorar). Programar, 20 segundos, velocidad 5. Comprobar la textura y volver a triturar, si aún se desea más fina.

- Sacar del vaso y verter en un bol. Agregar el queso crema y salpimentar. Remover bien con una espátula para que se integren bien todos los ingredientes. Comprobar el punto de sal y pimienta, aunque la crema es un poco dulzona.

- Servir la crema de queso y langostinos, adornándola con los langostinos restantes, las semillas y los pistachos tostados.
Preparación tradicional

- Poner en el vaso de un robot la cebolleta cortada en trozos, el queso de servilleta, el diente de ajo o el ajo en polvo, la mostaza y el azúcar o azúcar de abedul. Triturar y añadir los langostinos (dejando dos o 3 para decorar). Triturar de nuevo, hasta obtener la textura deseada. 

- Verter en un bol. Agregar el queso crema y salpimentar. Remover bien con una espátula para que se integren bien todos los ingredientes.

- Si no se tiene un robot, seguir los siguientes pasos: picar la cebolleta menuda, cortar el queso curado en trocitos muy pequeños y picar también los langostinos. En el vaso de la batidora, verter el queso crema y agregar el resto de ingredientes. Triturar con la batidora poco a poco, hasta obtener la textura deseada. Comprobar el punto de sal y pimienta, aunque la crema es un poco dulzona.

- Servir la crema de queso y langostinos, adornándola con los langostinos restantes, las semillas y los pistachos tostados.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución


Langostinos cocidos congelados
por
Langostinos cocidos, langostinos frescos o gambas frescas o congeladas

Queso fresco de yogur, dos texturas
por
Queso para untar comercial

Pistachos
por
Almendras, avellanas, cualquier fruto seco, a gusto


Queso curado valenciano de servilleta
por
Queso curado no demasiado fuerte

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Una receta de Patatas guisadas con carne. Ha aprovechado una buena cantidad de salsa de carrilleras ibéricas que le sobró y congeló en su momento, con un poco de carne de aguja de cerdo y unas patatas, obteniendo, un guiso estupendo.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de noviembre.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta.

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan.

Os esperamos. Muchas gracias.

Espaguetis con sepia y salsa de queso y mostaza

Llegó el otoño y, aunque aquí en Valencia, aún tenemos muy buen tiempo, se agradece muchísimo la bajada de temperatura. Ya apetecen otro tipo de platos y el que hoy os traigo es un plato de pasta. La pasta nos gusta en cualquier estación, incluso, la utilizo mucho como ingrediente principal en las ensaladas de verano. Estos espaguetis, los preparé justo a finales de julio y son fruto de un reciclaje. Tenía un resto de caldo de pescado que sobró de hacer un arroz, sepia fresca congelada por mí, pero que no daba para mucho y también la Salsa de queso manchego y mostaza que sobró también de otra preparación. Mi hijo me dijo unos días antes que le apetecía una salsa de queso y como sobró, se me ocurrió añadírsela a los espaguetis, pero era una propuesta arriesgada, mucho más, si le añadía sepia. Os aseguro, que su plato quedó limpio.

Al ser una receta de reciclaje, nos viene ideal para publicarla en Reciclando Sabores

Un plato de pasta diferente que, tal vez, sea una forma de que los niños a los que no les gusta el pescado, lo coman e incluso, lo disfruten. Sólo os falta un poco de imaginación para “vendérselo”.

Espero que os guste.
Ingredientes

Para hervir los espaguetis

- 630 g de caldo de pescado
- 1 cucharada de aceite de oliva virgen extra
- 230 g de espaguetis
- sal al gusto

Además…

- 300 g de sepia
- salsa de queso manchego y mostaza
Preparación tradicional

- Sofreír la sepia en una sartén con muy poco aceite. La mía, al estar descongelada, soltaba un poco de líquido, así que puse el fuego fuerte los primeros minutos y lo bajé luego, removiendo de cuando en cuando para que no se pegara.

- Cocer la pasta. Yo lo hice en la TMX, pero podéis cocerla en agua abundante con el aceite y la sal.

Cocción de los espaguetis en la TMX

- Verter en el vaso, el caldo de pescado con la sal y el aceite. Programar 3 minutos, varoma, velocidad 1. 

- Agregar la pasta por el bocal y programar el tiempo indicado en el paquete o dependiendo del punto de cocción deseado. En mi caso, programé, 8 minutos, 100º, velocidad cuchara, giro a la izquierda. Quedará caldo en el vaso, pero antes de escurrir los espaguetis, se debe comprobar la cocción. Si nos gustan más blandos, programaremos, uno o dos minutos más. 

- Escurrir los espaguetis con el cestillo o el recipiente varoma. 
Presentación del plato

- Agregar los espaguetis a la sartén donde tenemos la sepia. Remover para que se mezcle la sepia con la pasta. Añadir dos o tres cucharadas de salsa de queso. Remover de nuevo.

- Servir caliente y dejar el resto de la salsa en una salsera para que cada comensal se añada la que desee.

Notas:

- En esta receta cocí la pasta con el caldo de pescado, pero se puede hacer con agua igualmente. Yo quería gastarlo porque me urgía.

- Si se cuece la pasta en la TMX es necesario estar atentos por si acaso el caldo se sale por el bocal. Con esta cantidad, no tiene porqué pasar, pero como yo tengo la TMX 5, igual en la 31, al ser el vaso más pequeño, puede ocurrir.

- Si no se tiene la salsa preparada y no se quiere que tenga el toque de mostaza, no hace falta añadirla.

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina
Posible sustitución


Sepia sucia fresca congelada
por
Sepia fresca sucia o limpia. Sepia congelada


Caldo de pescado congelado
por
Caldo de pescado recién hecho


Salsa de queso y mostaza casera
por
Salsa de queso sin mostaza casera, salsa de queso comercial

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Una receta de un rico Humus de guisantes. Hace poco, preparó un Helado de guisantes y cuando tamizó la crema no tiró la pulpa de guisantes que quedaba en el colador, volvió a triturar con el resto de ingredientes, consiguiendo una crema espesa pero con una textura fina; al llevar Tahina, decidió llamarla humus. Seguro que está delicioso. 
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de octubre.


Helado de pudin de vainilla con caramelo


Seguimos en verano, pero como el tiempo, los días pasan volando, ya estamos cambiando de mes y de vuelta, a Reciclando Sabores como cada día 1. El reciclaje de este mes no ha sido ni parecido a los muchos ya publicados. Fue una casualidad, una casualidad que llevó a buen puerto porque en dos días, había preparado dos recetas de reciclaje, pero por primera vez, la que hoy os muestro, es fruto de la primera que he publicado al mismo tiempo. Un Pudin de pan y vainilla, reciclaje de un pan duro y comercial, se convirtió en 24 horas en este rico helado porque, el pudín, ni se lo comió nadie, ni lo pude regalar.

Y fue una suerte tener la idea de convertirlo en helado, esta vez, expresamente con la intención de servirlo en una comida entre amigos el pasado día 15 de agosto. Les gustó mucho, repitieron y yo disfruté viéndolo. Es un helado que se puede preparar perfectamente para una celebración y no tiene porqué ser en verano.

Espero que os guste este reciclaje doble, continuado y creo, que bastante original. No me he metido en Google, seguro que está ya inventado, pero como me da igual, os lo regalo porque la idea ha sido mía.

Este mes para Reciclando Sabores, tanto Rosalía, como yo, coincidimos con un postre. Pero no sólo eso, Las dos, aprovechamos la receta para tomarla en una comida, ella familiar y yo con amigos. Así empezamos este reciclaje de septiembre. Os esperamos.
Ingredientes

- 400 g de Pudin de pan y vainilla
- 600 g de leche
- 60 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 1 o 2 cucharaditas de postre de caramelo líquido (opcional)
Preparación en TMX 

- Poner en el vaso el pudin, la leche, el azúcar de abedul o el azúcar y el caramelo. Programar, 5 segundos, velocidad 5. Dependerá de si queréis notar trozos de pudin, o que esté totalmente triturado; en este caso, programar más tiempo.

- Verter la mezcla en cubiteras e introducirlas en el congelador hasta que el helado cuaje.

- Verter los cubitos de helado en el vaso. Programar, 1 minuto, velocidad 5. Introducir la mariposa y programar, 1 minuto, velocidad 3. El helado estará más cremoso.

- Se puede servir en el momento, o como hice yo, verterlo en un recipiente hasta que lo tengamos que consumir. Mejor, sacarlo unos minutos antes.
Preparación tradicional 

- Poner en el vaso de una batidora o robot, el pudin, la leche, el azúcar de abedul o el azúcar y el caramelo líquido. Triturar el tiempo necesario dependiendo de si queréis notar trozos de pudin, o que esté totalmente triturado; en este caso, volver a triturar más tiempo. 

- Verter la mezcla en un recipiente o varios, aptos para congelación. Ir sacando el recipiente y picando el helado con un tenedor. Repetir la operación varias veces. 

- Sacar unos minutos antes de consumirlo.

Notas: 

- Este helado es con azúcar ya que el pudin lo preparé con azúcar. Agregué azúcar de abedul porque facilita, que no se formen cristales de hielo, pero también podéis utilizar azúcar invertido o nada. 

- Añadir o no caramelo líquido, hace que cambie un poco el sabor. Se puede sustituir la leche por nata, si no importa que sea más calórico. 

Bon profit!

Ingredientes reciclados: Los tristes de nuestra cocina

Posible sustitución


Pudin de miga de pan duro
por
Pan reciente, resto de ensaimada, croissant, brioche o cualquier masa dulce

Para finalizar, os presento la receta de mi amiga y compañera de Proyecto, Rosalía: Una receta de una rica Mousse de limón. Rosalía aprovechó medio bote de leche condensada, unos limones que llevaban demasiado tiempo en el cajón de la nevera y un brick de nata a punto de caducar. Debe estar muy rica y refrescante, además de una bonita presentación.
Os invitamos de nuevo, como cada mes, a dejarnos vuestras recetas de reciclaje. Tenéis desde hoy hasta el 15 de septiembre.

En la parte inferior está la herramienta que utilizaremos cada mes y que de forma muy sencilla os facilitará colgar vuestra receta.

Pinchad en Inklinkz (en azul) y seguid las instrucciones. En unos segundos, vuestra receta estará enlazada, tanto en Rossgastronómica como en Thermofan.

Os esperamos. Muchas gracias.


Pudin de pan y vainilla, microondas


Mi hijo puede ser muy agradecido y, todo lo contrario. Es “todo lo contrario” en muchas ocasiones  y a veces, cuando horneo pan. ¿No os lo creéis?, pues sí, así es. Llevo 27 largos años horneando mi propio pan por motivos de salud y, ya no pude parar. Cuando abrí el blog, descubrí mil oportunidades para aprender y ahí sigo. Tengo que decir que soy autodidacta y que nunca he asistido a un curso sobre cómo hacer pan casero. Simplemente, me gusta, disfruto, me relaja, me encanta hacer mi propio pan y comerlo. 

He aprendido de mi amigo Fernando, de otras blogueras, de muchos blogs y de los muchos libros que tengo, algunos de ellos, desde hace mucho. He probado diferentes tipos de harinas y las que me quedan por conocer y experimentar. No tengo un horno especial, ni muchos utensilios. Lo que no me faltan son ganas y por eso, cuando Carlos me dice, “cómprame pan”, me sienta fatal y más, si es del pre congelado.

Eso me ocurrió hace unos días. Me dijo que le comprara una barra de pan pequeña pero no se lo comió y ahí quedó. Al día siguiente, el pan se había convertido en una piedra. No tiro nada y como nunca había publicado un pudin de los que no llevan nada más que los ingredientes básicos, me dije que, aunque no sabía quién se lo iba a comer, me tocaba ya ponerme con la receta. Tras una búsqueda por internet, mi decisión, estaba clara: maquinita y microondas, rapidez y sin calor. A ver qué salía y después, ya veríamos qué iba a pasar con el pudin.

Por cierto, mi deformación profesional ha hecho que, redactando esta entrada, escriba “pudding” y es que me sale sin querer en inglés y gracias a eso, os cuento, que, aunque la traducción al español es “pudin, pudín o budín”, también “pudding” significa “postre”. Ellos dicen, “What’s for pudding?” y están preguntando, ¿qué hay de postre? 

Este pudin lleva vainilla y es con azúcar y como no lo pude regalar, se convirtió en un rico Helado de pudin de vainilla con caramelo que sí que fue degustado y valorado en una comida entre amigos en casa el pasado 15 de agosto. Pinchad en el enlace para verlo.

Como el helado es la receta para Reciclando Sabores de septiembre, aunque el pudin es anterior, al ser también fruto de un reciclaje, lo cuelgo también en Reciclando. Pinchad en el enlace para ver Helado de pudin de vainilla con caramelo.

Espero que os guste, sobre todo, lo rápido que se prepara.

Ingredientes 

- 400 g de leche desnatada o la que utilicéis
- 100 g de azúcar 
- 100 g de miga de pan duro 
- 4 huevos L
- 1 rama de vainilla 

Para el caramelo

- 4 cucharadas soperas de azúcar y agua 
*un molde de cristal apto para microondas (no utilicéis de silicona u otro tipo de material)

Preparación del caramelo en microondas

- Poner el azúcar en el molde. Agregar agua poco a poco, removiendo con una cuchara hasta que el azúcar esté humedecido.

- Poner el recipiente en el microondas y programar potencia máxima. Es imprescindible controlar para que no se queme. Para ello, el color ha de ser dorado, porque si se oscurece mucho, se habrá quemado y el sabor será amargo. El tiempo, dependerá del tipo de microondas y de la potencia.

- Sacar el molde del microondas y reservar hasta que se enfríe y se endurezca el caramelo.

Preparación en TMX del pudin

- Trocear el pan, pesar y reservar.

- Verter la leche en el vaso junto con el azúcar. Programar, 3 minutos, 80º, velocidad 2.

- Con la ayuda de un cuchillo con punta, abrir a lo largo la vaina de vainilla y extraer los granos.

- Agregar el pan y programar, 30 segundos, velocidad 4. 

- Agregar los huevos batidos y los granos de vainilla. Programar, 2 minutos, velocidad 6. Dependiendo, de si nos gusta totalmente triturado o no, programar, más o menos tiempo y velocidad. Yo lo quería triturado.

- Verter la mezcla en el molde.

Preparación tradicional del pudin

- Trocear el pan, pesar y reservar.

- Con la ayuda de un cuchillo con punta, abrir a lo largo la vaina de vainilla y extraer los granos.

- Verter la leche en una cacerola junto con el azúcar. Calentar sin que hierva. 

- Sacar la cacerola del fuego y añadir el pan removiendo para que se ablande.

- Agregar los huevos batidos y los granos de vainilla. 

- Triturar con una batidora, más o menos tiempo, según nos guste. Yo lo quería triturado.

- Verter la mezcla en el molde.
Cocción del pudin en el microondas

- Introducir el molde en el microondas. Hornear 5 minutos a 600 W. Cuando termine el tiempo, programar, 7 minutos a 800 W. El tiempo, en este caso, también dependerá del tipo de microondas y de la potencia que tenga. No lo saquéis en seguida del microondas, mejor esperar como mínimo 5 minutos. Sube mucho durante la cocción y luego baja.

- Dejar enfriar y desmoldar el pudin.

Notas:

- Se puede utilizar caramelo líquido comercial, pero si tenéis microondas, ya veis lo sencillo que es prepararlo. 

- Tened mucho cuidado con el molde de cristal al hacer el caramelo. Si no estáis delante controlando la cocción, se puede quemar e incluso, como me pasó a mí una vez, el cristal puede romperse y no os imagináis el desastre.

- Se puede cocer también el pudin en el horno al baño de maría o en el recipiente varoma. En el varoma, es necesario que el molde quepa dentro y se tarda, como mínimo 50 minutos. No valía la pena el gasto energético y el tiempo. En el horno, es mejor cocerlo al baño de maría para que no se reseque. A mí en el microondas, me subió mucho y luego, bajó y no quedó alto, pero casi mejor, que rellenarlo más para que no se salga y se vierta… catástrofe, segura.

- Se puede utilizar en vez de una rama de vainilla, vainilla líquida, azúcar vainillado o no ponerle.

Bon profit!

Adaptado de Velocidad Cuchara. Mirad aquí la cocción en varoma.