Bolo Rei integral con nueces y almendras
Llego un poco tarde, pero todavía a tiempo. Si sigues mis instrucciones al pie de la letra, puedes viajar a nuestro precioso país vecino, Portugal y celebrar la festividad de los Reyes Magos (Dia de Reis).
Me encanta Portugal, me encanta su gente y su gastronomía. Cada vez que visito esta tierra de gente acogedora, vengo con ganas de volver. Hace años, estuve en Navidad, justo en fin de año y con el cambio de siglo. Lisboa y sus numerosas pastelerías, estaban repletas de su versión de Roscón, el Bolo Rei.
Comparten con nosotros la festividad de los Reyes Magos, celebración católica asociada a la tradición navideña, que dice que tres reyes magos de Oriente, visitaron al Niño Jesús en la noche del 5 al 6 de enero, después de ser guiados por una estrella.
La tradición manda que este día la familia se vuelva a reunir para celebrar el fin de los festejos de Navidad. Los alimentos de la Noche de Reyes son: batatas cozidas, o bolo-rei, o pão-de-ló, as rabanadas, os sonhos, entre otras delicias de Navidad.
Es también el día en que se cantan las "Janeiras”. Cantar Janeiras es una tradición en Portugal que consiste en cantar canciones en las calles por grupos de personas que anuncian el nacimiento de Jesús, deseando un feliz año nuevo. Estos grupos van de puerta en puerta, pidiendo a los residentes las sobras de las fiestas navideñas. Hoy en día, esos “sobras” se traducen muchas veces en dinero.
Ocurren en enero, comenzando el día 1 y extendiéndose hasta el día 6, Día de Reyes o Epifanía. Hoy en día, muchos grupos prolongan el Cantar de Janeiras durante todo el mes.
La tradición general, es que los amigos o vecinos se unen a grupos, con o sin instrumentos (los populares o más comunes: pandereta , tambor , la flauta , la viola , etc.). Después del grupo hecho, y de distribuidas las letras y los instrumentos, van a cantar de puerta en puerta por la vecindad.
Después de la canción en una casa, se espera que los propietarios les den “as Janeiras” (castañas, nueces , manzanas , salchichas , pudín negro... Para la indulgencia, es habitual hoy en día para dar chocolates y dinero, aunque no es la tradición).
Al final de la caminata, el grupo se reúne y divide el resultado, o bien, comen todos juntos lo que recibieron.
La receta que publico, no es la receta tradicional. La tengo en una revista que compré allí. Es una adaptación apta para intolerantes ya que no lleva ni leche, ni huevos, ni mantequilla. También una parte de la harina es integral y es común añadir vino de Oporto el cual, aporta a la masa un sabor especial. Los frutos secos (almendras y nueces) se agregan a la masa triturados. Lleva mermelada y eso me ha parecido de lo más curioso.
No indicaba qué frutas confitadas añadir y yo he confitado naranjas especialmente para esta receta. Publico cómo hacerlo en el microondas y sin azúcar. Un logro que me ha hecho feliz.
Como podéis suponer, mi Bolo Rei, es sin azúcar y el resultado es perfecto. Me queda averiguar si al día siguiente se ha endurecido (dentro de caja metálica) y si congela bien. Hice dos y uno de ellos está congelado entero.
No queda especialmente bonito y el color es oscuro debido a la cantidad de nueces que lleva. También imagino que el vino de Oporto contribuye en parte a oscurecer la masa. Os recomiendo probarlo porque está delicioso. Yo lo repetiré con más tiempo y calma.
Feliz día de Reyes. Para mí, la celebración más importante de mi infancia y una de las tradiciones que no deberíamos perder.

Ingredientes
Para 1 grande de 1700 g o 2
medianos de 870 g aproximadamente
- 150 g de nueces
- 50 g de almendras sin piel
- 260 g de agua
- 80 g de vino de Oporto
- 100 g de aceite de oliva virgen
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 20 g de bebida de soja o de leche
- 140 g de mermelada ( la mía de mandarina casera con pizca de canela)
- 10 g de levadura fresca con reposo en bloque en la nevera o 25 g sin reposo
- 550 g de harina de gran fuerza (300 W)
- 280 g de harina integral de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 yema de huevo + un poco de agua (para pincelar la superficie)
- rodajas de 1 naranja confitada
- 150 g de nueces
- 50 g de almendras sin piel
- 260 g de agua
- 80 g de vino de Oporto
- 100 g de aceite de oliva virgen
- 150 g de azúcar de abedul o de azúcar
- 20 g de bebida de soja o de leche
- 140 g de mermelada ( la mía de mandarina casera con pizca de canela)
- 10 g de levadura fresca con reposo en bloque en la nevera o 25 g sin reposo
- 550 g de harina de gran fuerza (300 W)
- 280 g de harina integral de trigo
- 1 cucharadita de bicarbonato sódico
- 1 yema de huevo + un poco de agua (para pincelar la superficie)
- rodajas de 1 naranja confitada
* un bol grande para amasar y para dejar reposar la masa en la nevera
* papel film y 2 hojas de papel de horno
* 2 bandejas perforadas o bandejas para horno
* 1 rasqueta de panadero
* 2 aros de emplatar grandes (opcional)
* una brocha de silicona
Antes de empezar…
- Aunque se vaya a utilizar la
TMX, prefiero pesar las harinas y el bicarbonato y tamizarlas.
- Preparar la naranja
confitada.
- Forrar las bandejas de horno con el papel de hornear.
- Untar bien con aceite los aros
de emplatar.
Preparación en TMX 5
La noche antes a las 22 horas
- Colocar los frutos secos en el vaso. Programar, 2 segundos, velocidad 5. Sacar del vaso y reservar.
- Verter en el vaso el agua, el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada y la levadura. Programar, 2 minutos, 37º, velocidad 4. Terminado el tiempo, volver a programar, el mismo tiempo y velocidad, pero sin temperatura.
- Incorporar las harinas y el bicarbonato. Amasar 3 minutos en velocidad espiga. Comprobar si es necesario añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa.
- Añadir los frutos secos y programar, 30 segundos, velocidad espiga.
- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol.
- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche.
Preparación tradicional
La noche antes a las 22 horas
- Colocar los frutos secos en el vaso de un robot o batidora. Triturar, sacar del vaso y reservar.
- Verter en un bol grande el agua tibia, agregar la levadura desmenuzada y disolverla. Dejar reposar unos minutos.
- Agregar el Oporto, la bebida de soja o la leche, el azúcar de abedul o el azúcar, el aceite, la mermelada. Mezclar bien con una espátula.
- Mezclar en otro bol las harinas tamizadas y el bicarbonato.
- Ir incorporando poco a poco la mezcla de líquidos y no todo a la vez.
- Mezclar con los dedos e ir incorporando más líquido hasta que la masa se pueda amasar. Comprobar si es añadir un poco más de harina, pero teniendo en cuenta que la masa, tiene que estar blanda y pegajosa.
- Añadir los frutos secos a la masa hasta que estén totalmente integrados.
- Sacar la masa del vaso y pasarla a un bol grande untado con aceite. Pegar un trozo de papel film a la masa y otro por encima del bol.
- Introducir el bol en la nevera durante toda la noche.
Formado y segundo leudado
Al día siguiente 8.30 horas
- Sacar el bol de la nevera y dejarlo en un lugar cálido durante 2 horas. Si la cocina está muy fría, mejor introducirlo en el microondas o en el horno con la luz encendida. De esta forma, la masa se atemperará.
- Untar la superficie de trabajo con aceite. Verter la masa y dividirla en dos.
- Tapar una de las bolas con un paño de algodón.
- Formar una bola con la otra pieza de masa y colocarla en la mesa de trabajo. Estirar la masa desde los bordes al centro, volver a formar la bola y formar con los dedos un agujero en el centro.
- Ir abriendo el agujero central con las manos, hasta obtener el diámetro deseado. Hay que tener en cuenta de que la masa, al crecer, irá reduciendo el orificio central. Yo quería que me quedara un diámetro grande.
- Colocar el aro de masa sobre la bandeja cubierta con papel de horno. Disponer en el centro el aro de emplatar untado con aceite.
- Tapar el roscón con un paño de algodón y dejar que leude en un lugar cálido y sin corrientes. Seguir el mismo proceso con la otra pieza de masa.
- Dejar leudar los Bolos durante 2 horas. Yo introduje las bandejas en el horno y dejé la luz encendida.
Horneado
- Precalentar el horno a 200º.
- Cortar las rodajas de naranja por la mitad o dejarlas enteras. Distribuirlas por la superficie.
- Pintar la superficie de la masa con huevo batido. Es muy importante pasar con mucha suavidad la brocha de silicona.
- Introducir el primer Bolo en el horno y hornear durante 10 minutos a 200, calor arriba-abajo. Pasado el tiempo, bajar la temperatura a 180º. Cuidar que la masa no se queme y si es necesario, tapar con una hoja de papel de alumuminio.
Notas:
- Probé a hacer azúcar de abedul húmedo para decorar el Bolo, pero no funciona. Si lo hacéis con azúcar, tan sólo hay que agregar unas gotas de agua al azúcar, mezclar con los dedos y distribuir montoncitos sobre la masa antes de hornearla.
- Es muy importante controlar el horneado y la temperatura.
- Este Bolo no lleva Masa madre. El proceso de reposo en bloque durante la noche en la nevera, contribuye a que la masa se amase sola mientras dormimos y que quede más esponjosa. Además de eso, nos evitamos amasar.
- Podéis utilizar mantequilla en lugar de aceite de oliva. También, elegir otro tipo de frutos secos.
- La harina integral no facilita el leudado y al llevar mucha cantidad de frutos secos, es más complicado el proceso.
Bon profit!
Por si queréis elegir entre muchas recetas de Roscón, podéis ver el recopilatorio que hice el año pasado por estas fechas. No os dejará indiferente.
































