Años después, decidí ser maestra de francés y como en los coles ya no tenía mucho futuro esa lengua, me tuve que reciclar al inglés. Aún así, esa pasión ha seguido ahí viva y la mantengo a través de la música, la lectura y cómo no, la cocina.
Es por eso que hoy os cuento algo sobre la cultura festivo-culinaria francesa.
El 2 de febrero (40 días después de Navidad) se celebra la Chandeleur (la Candelaria en nuestro país). Ese día en Francia es típico comer crêpes.
El nombre francés de esta fiesta, que se ha convertido en laica, la Chandeleur, recuerda a sus orígenes lejanos: la festa candelarum o fiesta de las candelas.
Se atribuyen a la festividad diferentes orígenes paganos. Los celtas también contribuyeron a la simbología de la crêpe, su forma redonda, su color amarillo manchado de marrón, representaba para ellos el disco solar. En sus ceremonias, los celtas hacían crêpes para ofrecérselas a sus dioses en agradecimiento por sus cosechas de trigo.
Su origen también se remonta al culto politeísta de los Romanos, que celebraban a Luperco, el dios de la fecundidad, organizando una procesión con velas. Más tarde, en el año 472 el Papa Gélase, cristianizó esta fiesta y la asociaron a la purificación de la Virgen 40 días después del nacimiento de Jesús.
Hoy se conoce La Chandeleur sobre todo por ser el día de las crêpes.
Se cuenta que fue el mismo Papa Gélase el que hizo distribuir los crêpes a los peregrinos que llegaban a Roma. Se dice también que los crêpes por su forma redonda y su color dorado, recordaban el disco solar, evocando el retorno de la primavera después del invierno sombrío y frío.
Las crêpes y las candelas formaban parte del ritual. Se organizaban procesiones con candelas. Cada creyente debía recoger un cirio en la iglesia y llevarlo a su casa, teniendo cuidado de que no se apagara.
Un refrán dice:
Pour sûr ne mourra pas dans l’année
n°2 : Engrasar siempre la crepera antes y después de cocer cada una.
n°3 : Esperar a que la crepera esté bien caliente antes de verter la pasta.
Colocarla en el borde y hop!, con un pequeño golpe de muñeca, hacerla saltar, pero sin olvidar atraparla de nuevo para seguir con la cocción.


Crêpes a la cerveza. Crêpes à la bière.
Estas crêpes, al llevar cerveza, son realmente ligeras. La cerveza se puede sustituir por sidra. La masa no necesita tiempo de reposo. Yo he hecho la mitad de ingredientes y me han salido 5 grandes.
No os pongo relleno, podéis elegir el que más os guste.
Éstas las he preparado esta mañana y ha sido todo un número porque estoy con un esguince y me movía por la cocina a la pata coja. Después para hacer la foto, he ido a saltitos hasta donde tengo la cámara con el plato en la mano. Puedo decir, que estoy en forma, ja, ja.
Ahora las vamos a tomar en la comida, pero reconozco haber picado un poquito la primera, que siempre sale fea, y me ha gustado mucho.
- 250 g de harina
- 3 huevos grandes
- 25 cl de cerveza
- 25 cl de leche semidesnatada
- 1 cucharada sopera de azúcar
- 10 g de mantequilla o 1 cucharada sopera de aceite
- 1 pizca de sal
Preparación TMX
- Poner la mantequilla o el aceite en el vaso y programar 4 minutos, 60º, velocidad 1.
- Añadir el resto de ingredientes y mezclar 20 segundos, velocidad 5. La masa no debe tener grumos, debe ser lisa. Si no es así, volver a programar unos segundos más a la misma velocidad.
- Engrasar la paella o la crepera con un pincel embadurnado de mantequilla derretida.
- Cuando la paella o crepera esté bien caliente, verter la masa extendiéndola muy bien, moviendo bien la paella. Si las hacéis en una crepera eléctrica os ayudaréis del palito correspondiente.
- Cocer la crêpe a fuego medio, un minuto por cada lado.
Notas:
- Hay quien le añade a la masa 1 cucharada sopera de ron.
- La primera crêpe, siempre se suele desechar, porque suele salir bastante mal. En Gran Bretaña se suele decir que la primera es para el perro.
- Servir con miel, chocolate, azúcar con vainilla, crema de chocolate y avellanas, mermeladas, ron, cointreau… También se pueden flambear.
- Se puede utilizar para elaborar crêpes saladas. Para elaborarlas, cocerlas normalmente, pero una vez que estén casi cocidas, añadir queso gruyère o emmental rallado, plegarlas en dos o poner otra por encima y dejarlas en la paella hasta que el queso esté fundido. Darles la vuelta al cabo de 30 segundos.
| INGREDIENTES | 4 pers | 6 pers | 8 pers | 10 pers |
| Harina | 250 g | 350 g | 450 g | 550 g |
| Huevos | 3 | 4 | 5 | 6 |
| Cerveza | 25 cl | 40 cl | 50 cl | 65 cl |
| Leche semi descremada | 25 cl | 40 cl | 50 cl | 65 cl |
| Sal | 3 g | 5 g | 7 g | 9 g |
| Aceite o mantequilla | 1 CC | 1 CC 1/2 | 2 CC | 2 CC 1/2 |
| Azúcar | 1 CS | 2 CS | 3 CS | 4 CS |
Bon appétit!, Bon profit!, ¡Buen provecho!




















